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La arquitectura en Corrientes

La ciudad de Corrientes, fundada el 3 de Abril de 1588 por Juan de Torres de Vera y Aragón, nace como necesidad geopolítica de contar con una escala intermedia entre Asunción - Buenos Aires que asegurase el dominio territorial(1).

Fundada de acuerdo con el modelo definido por las Leyes de Indias, sin embargo aquella primitiva estructura urbana, tendría ciertas particularidades que la harían diferente de las otras ciudades trazadas con el mismo modelo.

En gran parte ello obedece al traslado desde la punta Arasaty a su actual emplazamiento, lo que generó tres centros importantes: El principal, en torno a la Plaza Mayor y la ermita de San Juan Bautista; el segundo, extramuros con la ermita de La Cruz; y el tercero, en la Punta San Sebastián, sobre todo a partir de fines del siglo XVII con la radicación allí de los jesuítas.

La Plaza Mayor y San Sebastián se integraron, por causas de su proximidad, rápidamente en una sola estructura urbana, no así la ermita de la Cruz (erigida en punta Arasaty) que fue desplazada hacia 1720 a su actual asentamiento y que hasta mediados del siglo XIX persistió como un suburbio de la ciudad.

La limitación de recursos y de técnicas llevó hasta fines del siglo XVIII a construir solamente en planta baja, surgiendo naturalmente una tipología similar a la existente en Paraguay: La casa con galería exterior, que satisfacía plenamente por el resguardo climático (sol y lluvias intensas) y la protección a los muros de adobe, del deterioro que esas mismas lluvias podían ocasionar. A medida que la trama urbana se fue completando, llevó la solución de la galería exterior al enhebrado de una casa con otra en una continuidad de esos espacios que definen las “manzanas islas” rodeadas en sus bordes por esas galerías que diferenciaban una propiedad de otra por su color, su altura o por detalles accesorios constructivos.

Esta respuesta bioclimática es propia del área guaranítica y se extiende desde Santa Cruz de la Sierra hasta el Sur correntino, y no tiene antecedentes directos o similares en la península Ibérica.

 Casas correntinas

Durante todo el período colonial son dos los tipos de viviendas que se desarrollan, provenientes ambas del mismo tronco, de la conocida casa Pompeyana, difundida en todo el Mediterráneo y en particular en la región andaluza de donde provinieron la mayoría de nuestros conquistadores.

Es la tipología estructurada en base a patios de importancia jerarquizada que se adecuó plenamente a la vida de la población española, mestiza y criolla. Estas dos tipologías eran: a) La casa de galería externa; b) La casa introvertida (sin galería exterior). En ambas, los patios, rodeados de galerías, pasaban a ser el lugar de estar privilegiado frente a las exigencias del clima.

En general, los pisos de ladrillones, columnas de maderas duras, estructura de cubierta maderera con los cielorrasos armados con cañas de tacuara atados con tientos de cuero y sobre ellos las tejas, éstas o bien de palma o de cerámica. Los muros de adobes o ladrillos asentados en mezclas con barro y las carpinterías de madera de gruesas secciones, con postigones y barrotes del mismo material.

Toda la solución material de la vivienda se integraba plenamente con la vegetación clásica de esta región, con enredaderas, jazmines, glicinas y demás arbustos y plantas que inmediatamente complementaban espacialmente los patios, que reiteraban a escala doméstica el rol de la plaza en la ciudad. En las casas de galerías, el espacio exterior, más que ser de la vivienda, era de la ciudad, “una calle peatonal cubierta”, lugar de encuentro social y un espacio con carácter semipúblico.

La continuidad de esas galerías indicaba el tácito renunciamiento a la individualidad, que finalmente se quebrará al introducirse el criterio de arquitectura de fachada en el siglo XIX. La casa introvertida, data de fines del siglo XVIII y se consolida en la primera década del XIX. Estructuralmente sin embargo, la solución de patios se mantiene, tal como se mantienen las formas tradicionales de vida.

La variación de la eliminación de la galería exterior no fue demasiado espontánea como lo prueba la resolución del intendente Ramayón (1890-91) que “ordenaba la destrucción de todas las galerías exteriores en el centro de la ciudad, en beneficio de la estética de la Capital, de aspecto primitivo y campestre (sic) para lograr la uniformidad de líneas municipales claras y nivelar veredas según lo dispuesto por el ingeniero municipal”.

Gracias a este lejano “precursor”, más de 200 casas con galería fueron prolijamente demolidas, lo que enorgulleció al “progresista” intendente, que un año después decía que Corrientes ya no recordaba lo que había sido apenas un año antes. Con el cambio, se impuso el nuevo lenguaje, fachadas con grandes aberturas, cornisas, guardapolvos, rejas de hierro y todo el repertorio de la “moderna arquitectura oficial neoclasicista” que tiende a desplazar la arquitectura espontánea reemplazando también la mano de obra, ahora especializada y en franco dominio de los artesanos italianos inmigrantes.

De los ejemplos de casa de galería en la ciudad de Corrientes a la fecha, sólo queda en pie la llamada Casa Antigua dentro del Club San Martín, declarada Monumento Histórico por haber sido escenario de sucesivos episodios históricos. Quedan aún (y con dudosa suerte) en las localidades del Interior tales como Saladas, Santa Ana, Caá Catí, Mburucuyá, etc. ejemplos de la “calle semipública”.

La ciudad de Corrientes, hasta 1852, mantuvo casi intacta su fisonomía, con un crecimiento vegetativo que no la alteraba. A partir de la Confederación Argentina, el paisaje urbano se modifica sustancialmente. Ya la solución individualista, la arquitectura de fachada y el predominio de técnicas y materiales dominados por los constructores italianos se impusieron en este medio. Paralelamente, surgen nuevos requerimientos como escuelas, hospitales, mercados, asilos, la cárcel, estaciones de FF.CC., edificios para gobierno, mataderos, numerosas residencias particulares de gran envergadura. Especialmente bajo el gobierno de Pujol, se inicia aquella mutación que finalmente se consolida entre los años 1880 y 1910, con la erección de la mayoría de las obras más importantes de la ciudad.

La figura del ingeniero italiano Juan Col (1845-1902), turinés, formado en la Real Academia de Aplicación para Ingenieros, se destaca nítidamente por la variedad y la calidad de sus realizaciones, habiendo cubierto con su trabajo las demás provincias del NE, como Chaco, Formosa y Misiones. Llegado a Resistencia en 1879 con el objeto de realizar el trazado de esa ciudad, participó en el proyecto del camino a Salta, para luego trasladarse a Corrientes y cubrir con su actuación una obra, que hoy a poco más de un siglo después, aún sorprende por su volumen y por su calidad.

Son sus principales realizaciones la Casa de Gobierno, las escuelas “Belgrano” y “Sarmiento”, la actual Municipalidad, el Hospital “J. F. Cabral”, el Hospital de Esquina y gran cantidad de obras particulares que sumadas a las realizadas en el resto del Nordeste, hablan de su capacidad profesional. Son de esta época también los numerosos edificios destinados a alojar actividades comunitarias hasta entonces no desarrolladas, como clubes, sociedades e instituciones que irán consolidando la imagen particular del eclecticismo individualista de cada una de ellas.

 Casaquintas

Deben citarse también como obras típicas de este período a las casas quintas, construidas en su mayoría a lo largo del camino real (el viejo camino a San Luis del Palmar), en su mayoría obras inspiradas en el modelo de la quinta romana: Elevada sobre una plataforma, rodeada con una galería perimetral, se accede a ella con una escalerita frontal flanqueada con balaustradas y macetones que enfatizan el eje de la composición, lo mismo que la jardinería que con su trazado contribuye a indicar espacialmente la simetría de la solución.

Algunas veces estas quintas contaban con miradores y capillas anexas y han llegado hasta nuestros días con sensibles indicios de deterioro y a menudo con ampliaciones que las han desfigurado. En la ciudad de Corrientes, la particularidad de estar casi todas estas obras realizadas dentro de un mismo período, tener volumetrías muy equivalentes y soluciones “neoclásicas” con muchos puntos en común, otorgan al centro de la ciudad una dosis de homogeneidad que se mantiene a pesar de la acción reflexiva de las inmobiliarias, contratistas, propietarios, profesionales de la construcción y a menudo funcionarios municipales permisivos que por la vía de la “excepción” han contribuido a la desaparición y demolición de ejemplos de valor. Esta acción permanente y sin estridencias, ha comprometido el futuro del Casco Histórico de la ciudad de Corrientes. La trama urbana ha sufrido diferentes agresiones, en algunos casos por demoliciones y en otros, por obras nuevas que no se insertan adecuadamente con su entorno inmediato, rompiendo así áreas que mantenían relaciones espaciales características. De cualquier manera, para todos aquéllos que sepan leer en las trazas de una ciudad, conocer Corrientes los hará trasladarse no sólo en el tiempo sino también en el espacio, pues la trama urbana del Casco Histórico, los ejemplos de los numerosos edificios y los detalles artesanales en cada solución, le harán tomar conciencia que en esta ciudad se pueden vivir a través de esos testigos la rica historia de sus más de 400 años de vida, con sólo descifrar el código de los signos que a lo largo de ese tiempo los correntinos supieron escribir.

Nota

(1) "La arquitectura en Corrientes", por el arquitecto Andrés Alberto Salas, nota publicada en el fascículo Nro. 4 "Corrientes en la cultura nacional", de la publicación "Todo es Historia", dirigida por Félix Luna, en Abril de 1986.

Bibliografía usada por el autor:

* Gómez, Hernán Félix - “La Ciudad de Corrientes” - Editorial Corrientes 1944.

* Gutiérrez, Ramón - “La obra del ingeniero Juan Col en la expansión edilicia del Nordeste”. Cuadernos de Historia del Archivo y Registro Oficial de la Provincia de Corrientes N° 5 - año 1969.

* Gutiérrez, Ramón - “Presencia y continuidad de España en la arquitectura rioplatense” - separata Renta Hogar y Arquitectura - Madrid 1971.

* Gutiérrez, Ramón - Evolución urbana de la Ciudad de Corrientes. 1588-1910. Trabajo inédito.

* Revista Summa N° 77. Junio 1974 - “Relevamiento del Casco Histórico de la Ciudad de Corrientes” - arquitecto Ramón Gutiérrez, Andrés Salas, M. E. Leiva y M. E. Escobar P. de Salas.

* Blasco Ibáñez, Vicente - “Argentina y sus grandezas” - Editorial Española - Americana Madrid 1911.

* Chveca Goitia, Fernando - “Castizos en la arquitectura española” - Ed. Donat- Madrid 1947.

* Rudofsky, Bernard - Arquitectura sin arquitectos - Eudeba -1973.

* Buzchiazzo, Mario J. - La arquitectura de la República Argentina. 1810-1930 - Ed. Macgaud - Buenos Aires - 1971.

* Nadal Mora, Vicente - El azulejo en el Río de la Plata

* Escobar Pazos de Salas, María E. y Bianchi, Cora - “San José de las Lagunas Saladas” - Revista DAN (Documentos de la Arquitectura Nacional de la UNNE) - N°4.

* Escobar Pazos de Salas, María E. y Bianchi, Cora - “Quintas correntinas” - Revista DAN N° 6.

* Busaniche, Hernán - Arquitectura de las Misiones guaraníticas - Editorial - Santa Fe 1955 - Anales del Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas de la Universidad de Buenos Aires - N° 5 - 1952

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