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Juristas correntinos

La provincia de Corrientes, ciertamente puede exhibir un distinguido jurista en cada una de las etapas estelares de su desarrollo constitucional, suceso éste que va unido al de la Nación(1).

(1) Citado por Carlos María Ruperto Vargas Gómez. “Juristas Correntinos”. Nota publicada en el fascículo 4: “Corrientes en la Cultura Nacional”, divulgada en la revista “Todo es Historia”, dirigida por Félix Luna.

Este dato inequívoco entronca con la idea siempre latente en su historia provincial de que su sociedad política estaba dispuesta a sostener, naturalmente, los principios republicanos de orden y paz que actúan como pivotes fundamentales de su sistema político.

Ella, en efecto, contribuyó de manera manifiesta y heroica en la lucha por la libertad y brindó constantemente el esfuerzo creador de la inteligencia de sus hijos para cimentar la Patria Republicana hasta constituirla definitivamente en 1853.

Producidos los primeros acontecimientos del histórico Año X, aparece en la magna asamblea del 22 de Mayo de 1810 uno de los varones más ilustres de Corrientes. Se trata del doctor José Simón García de Cossio (1770-1840), doctor en ambos Derechos, egresado de la Universidad de Chuquisaca y vástago distinguido de afamada familia de arraigo y linaje.

Está en Buenos Aires desde 1804 actuando como Agente Fiscal de la Real Audiencia. Su voto en la ocasión coincidiría con el comandante Martín Rodríguez, semejante al de Cornelio Saavedra. Más adelante, su provincia natal lo designará diputado y en tal carácter reclamará en fundada Nota su incorporación a la Junta(2) y posteriormente insistirá en idéntica actitud conjuntamente con el deán Funes.

(2) Narciso Binayán. “Ideario de Mayo” (1960), p. 284. Ed. Kapelusz. // Citado por Carlos María Ruperto Vargas Gómez. “Juristas Correntinos”. Nota publicada en el fascículo 4: “Corrientes en la Cultura Nacional”, divulgada en la revista “Todo es Historia”, dirigida por Félix Luna.

El doctor García de Cossio inicia de este modo su vida al servicio de las instituciones nacionales y a la consolidación de los principios de Mayo. Posteriormente brindará su inteligencia y sabiduría jurídicas a la organización constitucional de su provincia convirtiéndose en el primer constitucionalista correntino.

El será el mentor e inspirador di­recto de la Constitución dictada en 1821 y de su reforma en 1824. Años más adelante, la Sala de Representantes le encarga la redacción de su revisión en 1837 presentado al año siguiente su anteproyecto que fue sancionado el 7 de Enero de 1839, de lamentable efímera vi­gencia ante los graves sucesos de Pago Largo.

La obra constitucional de este dilecto hijo de Corrientes está inspirada en los moldes morales, religiosos y de libertad civil que inspiraban las ideas de su medio y, no obstante sus imperfecciones técnicas, adelanta principios republicanos de indudable concreción y adecuados a un sistema federo-nacional(3).

(3) Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo 1, p. 230. Ed. Espiasse y Cia. // Citado por Carlos María Ruperto Vargas Gómez. “Juristas Correntinos”. Nota publicada en el fascículo 4: “Corrientes en la Cultura Nacional”, divulgada en la revista “Todo es Historia”, dirigida por Félix Luna.

El doctor José Francisco Acosta (1783-1837), obtuvo su título en la Universidad de Córdoba y luego pasó a Chile a la Universidad de San Felipe en Santiago donde alcanzó su grado de Doctor en Jurisprudencia. Desempeñó diversos cargos y misiones políticas, pero donde verdaderamente su inteligencia brilló con más nitidez fue en el Congreso Nacional de 1824 representando a su provincia natal.

Autor de una gran ley llamada “Ley Fundamental de 1825” que permitió a las provincias vivificar un sentimiento de paz y unidad nacional, y hacerlas partícipes de un destino común y que al decir del diputado Valentín Gómez, al referirse al Art. 3ro., expresaba: “... este artículo está concebido a mi juicio con tal perfección y con tal oportunidad que casi me atrevo a decir que el autor ha procedido a punto menos que inspirado”(4).

(4) Valerio Bonastre. “Varones Correntinos” (1936), p. 73. Ed. Lib. y Ed. “La Facultad”, Bernabé y Cia., Buenos Aires. // Citado por Carlos María Ruperto Vargas Gómez. “Juristas Correntinos”. Nota publicada en el fascículo 4: “Corrientes en la Cultura Nacional”, divulgada en la revista “Todo es Historia”, dirigida por Félix Luna.

Toda la problemática del Congreso de 1824 giró en torno a este asunto, y el proyecto, su posterior debate, luego la sanción y posterior­mente su aplicación contienen los enigmas más dramáticos de esta etapa del constitucionalismo argentino.

Por ello, su autor, el doctor Acosta, no acometió su tarea como un simple diputado, ni tan sólo guiado por un estilo político, lo hizo compenetrado de su profunda importancia y convencido de que de su cumplimiento cabal dependía la suerte institucional del país. Sólo un jurista de nota podía advertir la magnitud de la Ley; sólo un espíritu ilustrado y conocedor del Derecho Público de su época y circunstancia pudo captar la trascendencia de esa ley.

El doctor Juan Gregorio Pujol (1817-1861), obtuvo su título de Doctor en Jurisprudencia en la Universidad de Córdoba y cubrió con su agudo sentido político y alto estilo de jurista un espacio de trascendental importancia como inspirador y ejecutor del gran Acuerdo de San Nicolás.

Este memorable acto de poder preconstituyente que inicia el período constitucional de 1852 - 1853, encuentra en el doctor Pujol a un artífice de elevado pensamiento que lo convierte en uno de los fundadores del sistema institucional argentino. Año después, como gobernador de la provincia, tendrá nuevamente oportunidad de demostrar sus altas condiciones de estadista y jurista.

Luciano Torrent (1823-1894), médico y jurisconsulto. Fue diputado constituyente en 1853 juntamente con Pedro Díaz Colodrero, desempeñando su actuación con prudencia y celo patriótico y aportando su capacidad y conocimiento de la sociedad de su época, de sus valores y creencias, notas que sólo los espíritus sensibles y sagaces lo pueden advertir.

Díaz Colodrero, sin ser abogado, era un profundo espíritu analítico, observador y de clara inteligencia, tal como afirma Bonastre(5) que por su capacidad y sapiencia el Gobierno de la Confederación le otorgó el título de Abogado Nacional el 15 de Marzo de 1855. Era una consagración a sus dotes naturales y a su brillante actuación en los debates del Congreso Constituyente del 53(6).

(5) Valerio Bonastre. “Varones Correntinos” (1936), p. 73. Ed. Lib. y Ed. “La Facultad”, Bernabé y Cia., Buenos Aires.
(6) Emilio Ravignani. “Asamblea Constituyente”, tomo 6. // Todo citado por Carlos María Ruperto Vargas Gómez. “Juristas Correntinos”. Nota publicada en el fascículo 4: “Corrientes en la Cultura Nacional”, divulgada en la revista “Todo es Historia”, dirigida por Félix Luna.

Juan Eusebio Torrent (1834-1911), que obtuvo su título de Doctor en Derecho en la Universidad Nacional de Buenos Aires. Ministro Plenipotenciario ante el Brasil, senador nacional y ministro de la Excma. Corte Suprema Nacional de Justicia. En 1878 editó su famoso “Discurso sobre la Cuestión de Corrientes”, donde sobresalen sus profundos conocimientos del Derecho Público y sus indiscutibles cualidades de jurista.

Los doctores Lisandro Segovia y José Miguel Guastavino. Las figuras de J. Honorio Silveyra y Hugo Alsina

Pero, según todos sus biógrafos, es el doctor Lisandro Segovia el jurista más destacado. Su profundo conocimiento del Derecho y su gran capacidad de trabajo lo colocan a la altura de Vélez Sársfield y por la vastedad de sus obras, como también la diversidad de temas abordados, lo ubican como un escritor de excepcional inteligencia e ilustración.

Nacido en Corrientes el 11 de Diciembre de 1842, en la localidad de Empedrado, según el Dr. Gallino Yanzi(7); en la Capital, según Gaspar Bonastre(8).

(7) Carlos V. Gallino Yanzi. “Lisandro Segovia (el Jurista Correntino)” (1956). Ed. U.N.N.E., Escuela de Derecho, Corrientes.
(8) Gaspar Bonastre. “Dr. Lisandro Segovia”, en revista “Nueva Etapa”, Nro. 4 (Julio de 1978). // Todo citado por Carlos María Ruperto Vargas Gómez. “Juristas Correntinos”. Nota publicada en el fascículo 4: “Corrientes en la Cultura Nacional”, divulgada en la revista “Todo es Historia”, dirigida por Félix Luna.

Graduado de Licenciado y Doctor en Derecho Civil en la Universidad de Córdoba a los 22 años de edad, tras brillante exposición de su examen final(9), regresa a la capital correntina y al poco tiempo es designado Juez de primera instancia; en 1869 es designado ministro de Gobierno y en esta época comienza a leer el proyecto de Código Civil de Vélez Sársfield.

(9) Carlos V. Gallino Yanzi. “Lisandro Segovia (el Jurista Correntino)” (1956). Ed. U.N.N.E., Escuela de Derecho, Corrientes. // Citado por Carlos María Ruperto Vargas Gómez. “Juristas Correntinos”. Nota publicada en el fascículo 4: “Corrientes en la Cultura Nacional”, divulgada en la revista “Todo es Historia”, dirigida por Félix Luna.

En 1894 se traslada a Buenos Aires al ser designado Fiscal de Cámara. Pero, si bien es verdad que Segovia dejó a través de la función judicial la impronta de su fecundidad jurídica en luminosos fallos, lo esencial y perdurable de su existencia es su espíritu de fino avanzado jurista penetrando en las dis­tintas vertientes de la ciencia y dejando en cada una de ellas la indeleble marca de su genio único.

Así, en 1881 apareció su obra “El Código Civil de la República Argentina (Explicación y Crítica bajo Forma de Notas)”, en dos volúmenes, maravillosamente sintetizados y con un método excepcional propio solamente de un pensador de hondura y de vastísima lectura en la Ciencia del Derecho.

En 1894 publica su “Código Civil Anotado”, que tiende a enfatizar un modelo reformista atento a las leyes sancionadas con posterioridad a la sanción del Código. La obra civilista del doctor Segovia tiene un altísimo signo científico como igualmente novedoso en la metodología del estudio y difusión del Derecho Civil.

El jurista aparece en toda su dimensión, el talento y la ilustración cubren todos los aspectos tratados. Segovia y Vélez Sársfield son realmente los ejemplos formidables y los exponentes más auténticos del pensamiento jurídico argentino.

Pero comprovinciano no solamente es un civilista notable, también demostrará sus dotes en el campo del Derecho Comercial, Penal y Procesal. En 1887 es encargado por el Poder Ejecutivo Nacional para redactar el Código de Comercio, obra que la concluye en 1.600 artículos, con sus respectivas notas y doctrinas.

Más tarde escribió su magistral obra “Explicación y Crítica del Código de Comercio de 1889”, en tres tomos.

En 1892, en una serie de publicaciones escritas en "La Nación", formula “Sus Observaciones Críticas” al proyecto de Código Penal de 1891, y en 1895 escribe, por su cuenta, sin encargo oficial, un Proyecto de Código Penal, que consta de 378 artículos y donde coloca al pie de cada uno las correspondientes notas, fuentes, concordancias, doctrina extranjera, proyectos y códigos.

Esta obra ha merecido repetidos elogios de los penalistas nacionales y extranjeros no solamente por el carácter vastísimo con que se acomete el trabajo, sino además por la calidad de sus fuentes y doctrinas.

En 1874, por encargo del Gobierno de Corrientes, redactó el Código de Procedimientos Civiles y una Ley Orgánica de Justicia. Al decir del eminente procesalista J. Honorio Silveyra se trataba de “un proyecto, el más completo, erudito y autorizado que se había hecho hasta la fecha en la provincia...”.

Lamentablemente y por razones que no es caso relatar ahora, el doctor Lisandro Segovia jamás accedió a la Corte Suprema de Justicia de la Nación donde, indudablemente, podía llegar por su propia condición de distinguido intelectual y probo ciudadano.

Desde allí, su influencia cultural hubiera proyectado más luz y sabiduría y, ciertamente, su estilo y versación hubieran hecho escuela jurídica de signo nacional.

Otro dilecto hijo de Corrientes fue el doctor José Miguel Guastavino. Nacido en la ciudad capital el 5 de Julio de 1838 y fallecido en la misma ciudad el 16 de Agosto de 1911. Obtuvo su Doctorado en Jurisprudencia en la Universidad de Córdo­ba, laureado con la medalla “ut portet nomen meum coram gentibus”, distinción idéntica a la otorgada al insigne Dn. Vélez Sársfield.

En su ciudad natal desempeñó el cargo de Fiscal, renunciando aceptar la Secretaría de la Corte Suprema de Justicia Nacional luego de haberla rechazado, a la cual la organizó totalmente.

Vuelto nuevamente a re­nunciar a tan alto cargo para integrarse al Ejército Argentino en campaña cuando la guerra contra el Paraguay, el Alto Tribunal la rechazó declarando que esa función era compatible con sus deberes de ciudadano. En tal circunstancia el general Mitre lo designó Auditor del Ejército Nacional.

El presidente Sarmiento lo nombra Juez Federal de su ciudad natal en 1867, cargo al que renunció pocos meses después, pasando a desempeñarse como Juez en lo Criminal de la Capital Federal. Estando en este cargo fue elegido gobernador de la Provincia de Corrientes (1868-1869).

Renunció a la Alta Magistratura porque la Honorable Legislatura no aprobó su proyecto de reforma constitucional de la provincia; rechazada la misma, insistió en ella depositando su mando ante el presidente de la Honorable Legislatura.

Fue Convencional Nacional en 1898, y en tres períodos Diputado Nacional. Su obra de jurista descolló entre sus pares y dejó un bien ganado prestigio de sus altas calidades intelectuales y de profundidad de su conocimiento del Derecho.

Hombre formado en las más duras disciplinas del estudio y buen observador de su entorno social y político, llevó a la práctica sus conocimientos culturales convirtiendo en normas positivas el resultado de su pensamiento elaborado.

Así surgieron de su clara inteligencia el Código de Policía de la Provincia y su notable obra Notas al Código Civil Argentino, en 35 tomos, producto de su honda meditación y de su vasta información técnica y cultural, insigne latinista, espíritu selecto en la continua frecuencia de sus lecturas clásicas.

Este amado hijo de Corrientes exhibió en su vida privada y pública una conducta ciudadana intachable, regida por sólidos principios morales que hicieron de su existencia un ejemplo constante.

J. Honorio Silveyra (1870-1947). Destacado jurisconsulto, obtuvo su título de Doctor en Derecho en la Universidad de Buenos Aires destacándose como procesalista.

Redactó un notable Proyecto de Código Procesal Civil para la Provincia de Corrientes, en 1923. Avanzado en sus instituciones y dinámica procesal, el Proyecto mereció los más elocuentes elogios de la opinión especializada(10).

(10) Abraham Ricer. “El Proyecto Silveyra: una Contribución Olvidada para la Reforma del Código Procesal Civil de Corrientes”, conferencia, Agosto 9 de 1962. // Citado por Carlos María Ruperto Vargas Gómez. “Juristas Correntinos”. Nota publicada en el fascículo 4: “Corrientes en la Cultura Nacional”, divulgada en la revista “Todo es Historia”, dirigida por Félix Luna.

Dr. Hugo Alsina (1891 - 1966), Doctor en Derecho, egresado de la Universidad de Buenos Aires. Destacado y brillante procesalista de honda trayectoria universitaria e intelectual. Autor del “Tratado del Derecho Procesal Civil” en siete tomos, es tal vez su obra má­xima; su “Ciencia y Método (Introducción al estudio del Derecho)”; “Nulidades del Derecho Procesal”; etc.

Corrientes continúa hoy la trayectoria de sus grandes juristas y maestros. Desde las aulas de la Facultad de Derecho de la U.N.N.E sus profesores y catedráticos, en labor silenciosa y sostenida, trabajan y enseñan en procura de conservar tan preciosa tradición.

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