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El ensamble instrumental en la música folklórica de Corrientes

Se puede esbozar una evolución en el ensamble instrumental en la música folclórica de la Provincia de Corrientes. Para ello, son válidos los testimonios discográficos de las primeras grabaciones de conjuntos “típicos” o “tradicionales” -como se los denominaba-, en las décadas de 1930 a 1950.

En grabaciones posteriores, de las décadas de 1950 al ’80, ya se incluyen modalidades instrumentales que se repiten, y surgen las nuevas formaciones instrumentales que, en muchos casos, han propiciado una nueva manera de ensamblar la música correntina.

Se han establecido tres ETAPAS en esta evolución:

PRIMERA ETAPA: De los PIONEROS.
SEGUNDA ETAPA: De los CREADORES.
TERCERA ETAPA: De los RENOVADORES - INNOVADORES.

En la primera etapa existen dos vertientes. La primera de ellas incluye a los auténticos PIONEROS de la música folclórica correntina, que arriban a Buenos Aires para grabar y se integran con instrumentos auténticamente correntinos, sin distorsión comercial alguna. Así, hay grabaciones que incluyen:

a) ACORDEON, solista, con acompañamiento de guitarras;
b) Dos ACORDEONES, con acompañamiento de guitarras;
c) Dos ACORDEONES, con un BANDONEON, con acompañamiento de guitarras.

Luego, por la vertiente de influencia urbana -por concesiones comerciales-, se integran a estos ensambles instrumentales auténticos otros ejecutantes, que agregan:

- Arpa india o paraguaya;
- Clarinete;
- Violín o violines;
- Piano;
- Contrabajo; en grabaciones de esa época.

En la segunda etapa se hallan grabaciones de auténticos CREADORES del ensamble instrumental correntino:

- Acordeón;
- Bandoneón;
- Dos Guitarras, ó tres;
- Contrabajo.

Esta modalidad instrumental se consagra a partir de la aparición de conjuntos que, por su virtuosismo y personalidad musical, originan una auténtica integración armónica, que se mantiene viva gracias al reconocimiento popular de un sonido clásico que se arraiga en el gusto del público chamamecero.

En la tercera etapa se puede advertir que se trata, en un principio, de la continuidad de aquélla segunda vertiente que se ha consignado en la primera etapa, que fue denominado de raíz “urbana”, y emergente de posibilidades comerciales de grabación.

Sin embargo, ésta continúa, y permite originar una serie de conjuntos verdaderamente “orquestales”, similares, en muchos casos, a los ensambles instrumentales de las orquestas típicas de tango, muy en boga en Buenos Aires.

Algunos músicos de la primera hora de actuación en Buenos Aires optan por esta modalidad instrumental, y así surgen verdaderas fusiones de:

- Acordeón: uno ó dos;
- Bandoneones: dos ó cuatro;
- Violines: dos a seis;
- Piano;
- Arpa;
- Contrabajo;
- Clarinete
- Guitarras: dos a cuatro, o más.

En la discografía se encuentran los siguientes ejemplos:

PRIMERA ETAPA: DE LOS PIONEROS

- Dúo de acordeones: CONJUNTO “IVERA”, de A. W. Miño y Ernesto Montiel, con guitarras;
- Dúo de acordeones: CONJUNTO “PASO MARTINEZ”, con Zabala y Sánchez, con acompañamiento de guitarras.
- Dúo de acordeones: CONJUNTO DE TARRAGO ROS, con Tarragó Ros y Andrés Cañete, entre otros.
- Acordeón solista: CONJUNTO “TRIO TARAGUY”, con la actuación de MARCOS HERMINIO RAMIREZ y, en otras grabaciones, con AMBROSIO W. MIÑO, acompañados con guitarras.
- Acordeón solista: “TRIO COCOMAROLA”, Mario del Tránsito Cocomarola, acompañado con dos guitarras.
- Acordeón solista: “TRIO MAURICIO VALENZUELA”, con Marcos Herminio Ramírez, en acordeón con guitarras.

SEGUNDA ETAPA: DE LOS CREADORES

* Primeras grabaciones de ACORDEON CON BANDONEON:

- Conjunto de Mauricio Valenzuela, con ANGEL GUARDIA en bandoneón y MARCOS HERMINIO RAMIREZ en acordeón.
- Conjunto “Cuarteto Santa Ana”, con ISACO ABITBOL en bandoneón y ERNESTO MONTIEL en acordeón.

Este ensamble se mantendrá a través del tiempo, con la incorporación de sucesivos bandoneonistas: Francisco Casís, Apolinario Godoy, Armando Correa, Blas Martínez Riera, Ricardo Scófano, Lidio Reyes, entre otros.

- Conjunto de “Tránsito Cocomarola”, con Cocomarola en bandoneón y Ernesto Miño en acordeón y, luego, sucesivamente, Argentino Toledo y, finalmente, Roque Luis González.

En estos dos últimos conjuntos se establecen, en forma definitiva, las dos modalidades tradicionales, que perviven a través del tiempo y señalan la fórmula instrumental que se impone por su autenticidad y por las posibilidades que, en cada caso, se logran.

Por un lado, el conjunto de Ernesto Montiel, como líder del famoso “Cuarteto Santa Ana”, establece un estilo definido y que ha trascendido las fronteras, destacándose como la fuerte personalidad interpretativa de su director fundador.

Por el otro, el ensamble instrumental creado por el líder bandoneonista, Mario del Tránsito COCOMAROLA quien, junto a sus sucesivos acordeonistas, especialmente el último, LUIS ROQUE GONZALEZ, obtiene una modalidad distintiva, que recibe el elogio de sus propios colegas músicos tradicionales y, fundamentalmente, recibe el apoyo popular, en un permanente elogio a sus condiciones de virtuoso del instrumento y talentoso director de arreglos. Con González graba, para la historia, memorables páginas musicales.

Estas son las dos vertientes, de las cuales se nutre, posteriormente, una serie de otros creadores.

Van aquí algunos ensambles prestigiosos como los de:

* EUSTAQUIO MIÑO (bandoneón) - FORTUNATO FERNANDEZ (acordeón);
* BLAS MARTINEZ RIERA (bandoneón) - “TILO” ESCOBAR (acordeón);
* AVELINO FLORES (bandoneón) - MIGUEL SBINDEN (acordeón);
* EUGENIO RODRIGUEZ (bandoneón) - FAUSTINO RODRIGUEZ (acordeón);
* ANDRES CARLES (bandoneón) - OSCAR SANCHEZ (acordeón).

Existen muchos otros conjuntos con ensambles instrumentales semejantes que, de una u otra manera, siguen las alternativas de aquellos “creadores” que han aportado la dosis justa de creatividad, intuición, genialidad y talento, para encauzar los destinos de la música correntina, que tiene como fuente y destino al mismo pueblo.

En la TERCERA ETAPA:

Dedicada a los renovadores o innovadores del ensamble instrumental de la música folclórica correntina, se encuentra una vertiente procedente de las primeras épocas de grabaciones de conjuntos tradicionales correntinos, que incluyeron, por concesiones al gusto comercial de moda en ese momento (década 1930/1940), algunos instrumentos “no folclóricos” de la Provincia, a saber:

- Clarinete, piano, violín, etcétera.

Sin duda, de esta manera, se acercaban a un público mayor, de características y gustos urbanos, empapados de música tanguera de aquellos años. Pero al mismo tiempo estaban, sin quererlo, ocasionando una modalidad instrumental que, con el correr del tiempo, iba a emerger con sólida estructura.

En la discografía se encuentran los primeros ejemplos, en los conjuntos de MAURICIO VALENZUELA, ARMANDO NELLI y su “CONJUNTO ITATI”, MIGUEL REPISO, DAMASIO ESQUIVEL quien, en muchas grabaciones, incluye al famoso -posteriormente- pianista Alberto Castelar, y, además, se encuentra una “polca correntina” grabada por “Don Andrés Chazarreta” y su orquesta tradicional, que integra, como los demás conjuntos citados, varias guitarras, bandoneones, arpas, violines, clarinetes, piano y contrabajo.

Existen verdaderas creaciones instrumentales, elaboradas con verdadero buen gusto y talento. Una versión discográfica en 78 r. p. m., en el sello Odeón, del conjunto “IRUPE”, incluye una selección de temas tradicionales muy famosos en aquellos años: “El Carau”, “La Caú”, “La Llorona”, que a manera de potpurrí (“enganchados”, como se los denomina hoy), está orquestado con violines, piano, bandoneón y, posiblemente, un acordeón.

La presencia de solistas de la canción en el panorama de la música folclórica correntina, específicamente en las primeras grabaciones de RAMONA GALARZA y, luego de las conocidas cantantes: MARIA TERESA MARQUEZ, MARIA HELENA, entre otras, motiva la aparición de orquestadores que acompañan el canto de estas luminarias del folclore musical de Corrientes y “del Litoral” -como se denomina a partir de la década del ‘60 en adelante-.

Aquí se encuentran las figuras de JOSE CARLI, MITO GARCIA y CARLOS GARCIA, entre otros.

Surge una figura joven, en el ámbito de la música folclórica argentina, el desaparecido WALDO DE LOS RIOS quien, en su primer larga duración incluye dos temas: “Cambá Cuá” y “Cambá Yeroki”, en tiempo de chamamé-candombe.

Emplea, por primera vez, una orquesta de cuerdas con más de veinticinco violines, violas, bajos, instrumentos de viento, percusión, incorporando su piano y, lo más importante, un acordeón diatónico, con guitarras, que logra una acertada ambientación correntina.

A partir de allí aparece una serie de aportes instrumentales, que se resume en las figuras de CARLOS GARCIA, que incluye a Raúl Barboza en acordeón, junto a una orquesta de cuerdas, en temas como “Pisa que pisa mazamorrera” y “Pueblero de allá ité”, de Pocho Roch.

También cabe destacar a la orquestación lograda por OSCAR CARDOZO OCAMPO, en el celebrado disco “RAPSODIA CORRENTINA”, de Edgar Romero Maciel. Aquí sobresalen las figuras de RUBEN DURAN, en piano; RAUL BARBOZA, en acordeón; y numerosas voces solistas y en coros. Es quizás, una de los más logrados, “Tiempo dorado”, un valseado ejecutado en acordeón por Barboza, con acople y ensamble instrumental de violines en gran orquesta.

Dentro de esta modalidad orquestal, aparecen muchas figuras del ambiente artístico, y una de las creaciones instrumentales de mayor aliento es, sin duda alguna, la versión grabada por la ORQUESTA SINFONICA DE ENTRE RIOS, CORO DE LA PROVINCIA DE ENTRE RIOS, DE LA “ASOCIACION VERDI”, quienes, junto a los Hermanos Cuestas, interpretan temas correntinos de un ensamble orquestal de gran nivel musical.

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