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Las voces solistas masculinas en la música folklórica correntina

Los primeros antecedentes sobre la actuación de cantores de música folclórica correntina, hay que buscarlos entre los precursores anónimos del Interior de la Provincia.

Teniendo en cuenta que la vihuela, y luego la guitarra, logra alrededor del año 1800 un área de dispersión amplia en todo el ámbito de la República, hay que hacerse eco de las noticias de viajeros y cronistas que dejan por escrito registradas sus observaciones sobre la música que se ejecutaba y cantaba entre 1790 y 1890 en la Provincia.

Las referencias de d’Orbigny y de los hermanos Robertson, son claras evidencias de ello. Ambos recorren la Provincia de Corrientes y, en 1821, ya mencionan el empleo de la guitarra como instrumento popular. Además, mencionan haber escuchado “aires” y canciones populares autóctonas, de gran belleza melódica.

Estas noticias hacen pensar que el canto es, sin lugar a dudas, la primera expresión musical de la Provincia. Los compuestos o cantos que narran historias y leyendas, son popularizadas entre 1800 y 1900, en toda el área guaranítica.

Los “compuesteros” son cantores que improvisan, cantando historias y “sucedidos” en versos, que alcanzan una popularización notable. El mejor ejemplo de ello es la versión de “El Carau”, que es un compuesto de autor anónimo, de notable vigencia en la zona rural de Corrientes y provincias vecinas.

Estos hechos que se consignan, muy brevemente, son parte de la historia viva de la música folclórica correntina, y preanuncian la existencia de un repertorio de canciones propias que identifica a la Provincia y conlleva una rítmica personal de incuestionable autenticidad.

Con respecto a la divulgación de los ritmos correntinos en la ciudad de Buenos Aires, se considera que la primera noticia documentada aparece en la revista “Nativa”, del año 1927, donde se anuncia que EMILIO CHAMORRO canta “purajhey correntinos” en el teatro, junto a Olinda Bozán y “Paquito” Bustos, en la obra “Yarará”.

En esta oportunidad, Chamorro está acompañado por un músico de apellido Medina y Policarpo Benítez. Dice la referencia que cantan “polcas correntinas y purajhey”.

Y es también Emilio Chamorro quien, en 1936, graba en el sello R. C. A. Victor, las primeras versiones cantadas de auténticos chamamés.

Los diversos conjuntos con los que graba son:

En 1936: “TRIO CHAMORRO - MEDINA - RAMIREZ”; luego, “TRIO TIPICO CORRENTINO DE EMILIO CHAMORRO”; más tarde, con sus conjuntos “LOS PAISANITOS CAMPIRIÑOS” y “LOS HIJOS DE CORRIENTES”.

Por ello se afirma que la primera voz masculina, que graba auténticas canciones correntinas, es la de EMILIO CHAMORRO.

Desfila, posteriormente, una galería de innumerables cantantes que, junto a destacadas agrupaciones musicales, realizan sus primeras armas en el canto popular.

A partir de los años 1938 y 1940, se constituyen numerosos conjuntos “típicos” de música correntina, y quedan registradas muchas voces para el recuerdo. Muchos de ellos alternan otros repertorios de música, paraguaya y música sureña o norteña, y en forma casual integran grabaciones con agrupaciones de música chamamecera.

Pero, en otros casos, existen cantores que toda su trayectoria artística la vuelcan al repertorio de música correntina. Por ello, hay destacar que la lista que a continuación se señala, trata de recoger del olvido algunos nombres y ratificar otros que han tenido, y aún tienen, una meritoria actuación dentro del panorama de la música correntina.

Sus nombres ocupan un lugar destacado dentro de esta historia que ellos, como protagonistas esenciales, han ido construyendo. Una historia que está llena de esfuerzos y sacrificios, de años de lucha, y que muchas veces se resume en sólo tres minutos y medio, que es lo que dura, en tiempo, una grabación magnetofónica. Pero es un testimonio que perdura y que expresa en forma insoslayable la personalidad y el canto personal de cada uno, constituyendo la prueba más fehaciente del mensaje que, como herencia, han transmitido.

A continuación -siempre en orden alfabético-, algunas voces solistas que son parte de la historia misma del chamamé:

ACUÑA, Ariel AGUER, Constante AGUIRRE, “Cholo” AYALA, Ramón
BELAUSTEGUI, Héctor BOFFIL, Mario BORDA, Justo Pastor CACERES, Jorge
CACERES, Julio CEJAS, José CONTRERAS, Ernesto CHAMORRO, Emilio
CHAVEZ, Héctor CHAVEZ, Ramón DE CIERVI, Pedro (“El Campiriño Pedro”) DE LA VEGA, Gregorio
DOMINGUEZ, Pablo ESPINDOLA, “Cacho” ESPINDOLA, Gabino ESQUIVEL, Ricardo
FERNANDEZ, Celestino FERNANDEZ, Emeterio FERREYRA, “Moncho” GALARZA, Roberto
GALARZA, Rogelio GATTI, Marcelo GAUNA, Juan Ramón GODOY, Odilio
GOMEZ, Manuel GRISMADO, Carlos JUANCITO “El Peregrino” LAGOS, Enrique
LUJAN, Julio MARQUEZ, Héctor MARTINEZ, Eladio MILLAN MEDINA, Mario
MOLINA, Gregorio MONJE, Cristóbal MONTES, Julio MOREL, Ramón
MUSSIMESSI, Julio Elias OJEDA, Juan Carlos OLMEDO, Carlos OSUNA, Daniel
OSUNA, Octavio PUCHOT, Atilio QUIROZ, Gabino RIOS, Alberto
RODRIGUEZ, Domingo RODRIGUEZ, Horacio SAUCEDO, “Cacho” SANCHEZ, Pedro
SEGOVIA, Manuel SEGOVIA, “Zito” SENA, “Lacho” SORRIBES, “Quique”
TOLOZA, Jorge TORRES, Martín TORREZ, Osvaldo
VILLARREAL, Ernesto

      
              

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