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Modalidades expresivas de la música folklórica correntina

Se pueden señalar áreas de dispersión de la música folclórica correntina, determinando su cobertura, que incluye la zona del Nordeste argentino y provincias vecinas. Tal el caso de Misiones, Chaco, Formosa y Entre Ríos, como también Santa Fe y Santiago del Estero, entre otras. Pero se hace necesario determinar las MODALIDADES EXPRESIVAS que la música folclórica correntina asume dentro de la misma Provincia.

Dice al respecto el profesor Enrique Antonio Piñeyro en su obra: "El Chamamé: Música tradicional de Corrientes (génesis, desarrollo y evolución)", editado por Gabriel Enrique del Valle en Enero de 1997 (I.S.B.N.: 987 - 96237 - 0 - 3):

"En viajes de estudio e investigación por los distintos Departamentos que la conforman, he podido rescatar del olvido, gracias a la grabación magnetofónica, más de dos centenares de “formas”, “estilos” o “modalidades” de ejecución de los tres ritmos fundamentales de la música folclórica correntina: el chamamé, el rasguido doble y el valseado. Estas modalidades se incluyen dentro del rasgo rítmico y de ejecución. El rasgo rítmico se refiere concretamente al “tempo” y a la velocidad de ejecución de los instrumentos, que determinan lógicamente el estilo de la danza y canto que se acelera o lentifica (ralentar: más pausado).

"Las modalidades expresivas que he observado, consignan ámbitos geográficos delimitados por las fórmulas de ejecución de los instrumentos musicales empleados en la zona rural: acordeón y guitarras. En segundo término, por el tiempo del ritmo musical que se incluye en cada ejecución".

En base al análisis de Piñeyro, se puede señalar claramente tres ámbitos que señalan las modalidades expresivas aludidas. Ellos son:

Primer ámbito: Zona Norte. Incluye el ámbito Norte de la Provincia, desde el río Paraná Superior hasta una línea imaginaria que se traza en forma oblicua de Este a Oeste, desde la ciudad de Gobernador Virasoro a la ciudad de Goya.

El núcleo creativo se halla en el Departamento Mburucuyá y en la ciudad Capital.

Segundo ámbito: Zona Central. Incluye el ámbito central, que se encuentra por debajo de la línea antes mencionada, y cubre el resto de la zona Oeste limitada por el río Paraná Inferior, que la separa de la Provincia de Santa Fe, y la zona Sur, hasta el límite provincial que la separa del ámbito tercero.

El núcleo creativo se halla en los Departamentos Mercedes y Curuzú Cuatiá.

Tercer ámbito: Zona Este. Incluye el ámbito que se halla al Este, sobre el río Uruguay, que desciende en forma paralela al mismo, hacia el Sur, formando una estrecha franja que parte del punto citado anteriormente, la ciudad de Gobernador Virasoro, y se dirige en forma recta hasta el Sur, límite con Entre Ríos.

Al Oeste limita con la zona o ámbito segundo. El núcleo creativo es Santo Tomé, Alvear, Yapeyú y Paso de los Libres.

Esta delimitación en ámbitos obedece también a factores geográficos, históricos, políticos, económicos, sociales y culturales.

Quedan de esta forma demarcados tres ámbitos que determinan las MODALIDADES EXPRESIVAS del folclore musical de la Provincia de Corrientes y que a través de la proyección ha determinado auténticas modalidades interpretativas o estilos de ejecución, canto y danza de la música folclórica.

En un mapa de la Provincia de Corrientes se pueden señalar los tres ámbitos que se describen, formulando que estas líneas de carácter imaginario obedecen al propósito de delimitar modos de asimilación, adaptación, transculturación y mecanismos de simbiosis etnomusicológicos y que trasuntan, luego del proceso de folclorización de siglos, modalidades diferentes, pero que se unen en la raíz y en las esencias formales.

Descripción de los tres ámbitos

El PRIMER AMBITO O ZONA NORTE: Esta zona, de gran amplitud, tiene como característica esencial en la modalidad de ejecución rítmica, en el chamamé, valseado y rasguido doble, un tiempo lentificado, con pausas en la inclusión de la “GREFLA”, un rasguido que las guitarras marcan con ritmo lento y acompasado. El canto es de carácter romántico, que se asume como “canción” o “chamamé canción”.

Ejemplos: Tránsito Cocomarola, Marcos Herminio Ramírez, Eustaquio Miño, Avelino Flores, Salvador Miqueri, etcétera. En la evolución: Roque Librado González, Hermanos Barrios, “Rudy” y “Niní” Flores, etcétera.

El SEGUNDO AMBITO O ZONA CENTRAL: Recibe la influencia de la primera, y se caracteriza, fundamentalmente, por un ritmo de carácter rápido, más acelerado, que determina el verdadero empleo de la GREFLA, que ha dado motivo a esta tipificación netamente folclórica, y que se asume en la ejecución de instrumentos, en la danza y en el canto de los tres ritmos básicos: chamamé, valseado y rasguido doble.

Esta forma, que se acelera paulatinamente desde Mercedes hasta el Sur de Curuzú Cuatiá, determina que los ejecutantes de instrumentos musicales deben poseer agilidad y digitación en el desarrollo de las fórmulas de improvisación y de arreglos instrumentales.

Ejemplos: Dionisio “Cambá” Castillo, Eduardo Miño, Gualberto Panozzo, Tarragó Ros. En la evolución: “Fito” Ledesma, Joaquín “Gringo” Sheridan, “Los de Imaguaré”, Antonio Tarragó Ros, etcétera.

El TERCER AMBITO O ZONA ESTE: Incluye una zona determinada por la franja paralela al río Uruguay y, específicamente, el epicentro histórico es Yapeyú, antiguo pueblo musical de las Misiones Jesuíticas.

La simbiosis de los siglos de esta zona, limítrofe con el Brasil y el Uruguay, a través de datos culturales de los estratos populares, se consignan especialmente en el modismo de ejecución, de canto y de danzas, que no conocen fronteras de tipo geográfico, ni aquellas determinadas por accidentes del terreno, permanencia de ríos, etcétera.

El caso de la mutua influencia con los países fronterizos y con la Provincia de Entre Ríos, ha codeterminado distintas fuentes, de mutuas incidencias, que se asumen en modalidades expresivas de carácter rítmico más demarcado, haciéndose más “cortada” o fragmentada la frase musical que, rítmicamente, se traslada en los llamados “saltos de acordeón” propuestos y estudiados por Alberto D. Baccay.

Ejemplos: Isaco Abitbol, Ernesto Montiel. En la evolución: Raúl Barboza, Dominguito Espinoza, etcétera.

Conclusiones: La demarcación de estos tres ámbitos de modalidades expresivas que, lógicamente, se influencian mutuamente, codeterminándose y mezclándose en forma permanente, se observan fusiones que formulan una infinidad de variantes en las modalidades de ejecución de los instrumentos musicales, en la elaboración del canto y en las coreografías.

Las líneas imaginarias que delimitan en el mapa los tres ámbitos, no son excluyentes, y hoy quizás no pueden ser detectadas fácilmente debido a la difusión de los medios de comunicación masivos que han trasladado, de un ámbito a otro, las modalidades expresivas, que hace varios años atrás los investigadores detectaron en sus viajes de investigación por la Provincia.

La radio, la televisión, el disco, el cassette, los discos digitales, la internet, las actuaciones en “vivo” de conjuntos, etcétera, han determinado, con el tiempo, una mayor dispersión de aquellas modalidades exclusivas de una zona y es difundida en otras.

Un ejemplo de ello son aquellos conjuntos de músicos jóvenes, que se inician en el profesionalismo, y componen un repertorio musical basado en los éxitos de intérpretes de reconocida actuación a través del disco, etcétera, realizando una fórmula mimética de expresión que mezclan distintas modalidades o estilos expresivos que dificultan luego la identificación esencial.

Solamente, a través de un estudio analítico, detallado por instrumento, voces, ritmo, etcétera, y de las fórmulas expresivas, se pueden hallar las referencias para catalogarlas dentro de un estilo determinado. Unicamente pueden determinarse claramente las modalidades expresivas de cada una de las tres zonas efectuando un estudio de investigación a nivel discográfico de los ejecutantes que se consignan en cada caso y de esta manera tipificar sus estilos característicos.

También pueden determinarse rasgos esenciales, observar influencias y señalar evoluciones dentro del amplio panorama de la música folclórica de Corrientes.

Quizás se pueda encontrar aún en “musiqueros” de cierta edad, no profesionales, que viven en la zona rural, aquellos rasgos que caracterizaba a cada uno de los tres ámbitos que se reseñaron, para propiciar una mayor comprensión del patrimonio musical de la Provincia.

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