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La Palomita

Esta danza se bailó antaño, en la región Nordeste del país, y en la República del Paraguay, lo que explica su coreografía, en la que aparecen, nítidamente, las figuras de la polca, ritmo típico de ese país.

Según Juan Max Boettner, en su obra "Música y Músicos del Paraguay", esta danza es citada por Juan Crisóstomo Centurión, ya en el siglo XIX, y se la bailaba en la “Guerra Grande”.

El recopilador Cavedagni, la incluye en su álbum “Toques populares del Paraguay”, con una muy buena versión de la melodía, aunque el ritmo o acompañamiento no fue captado por el maestro de origen italiano.

Años después, esta danza es recopilada y descripta por Mauricio Cardozo Ocampo, editada en 1957, por “Ediciones Musicales Mundo Guaraní”, en Buenos Aires.

Boettner consigna una coreografía, que le suministraran Julián Rejala y Vilma Ferreira, y es la siguiente:

a) Tres parejas colocadas, frente a frente, como en el ‘Santa Fe’.
“Saludo mutuo: con la primera parte de la música. En el sexto compás, se agachan las parejas, frente a frente los compañeros, insinuando un beso (como las caricias de las palomas).
“La pareja central: ‘Toreo’ con hincada y ‘beso’ en el sexto compás (total: ocho compases). En la segunda parte de la música, ‘aleteo’ con los codos horizontales y zapateo (ocho compases).
“Cadena: (como en el ‘Santa Fe’).
“Saludo Final: Como en el comienzo”.

Otra versión popular, de autor anónimo, es la siguiente:

b) Se baila de cuatro o más parejas.
“Primera parte: Se comienza toreando a la dama, mientras se describe un círculo, de un metro de circunsferencia, más o menos, desde el lugar de salida, y dando vueltas alrededor de sí mismo, hasta volver al lugar inicial.
“Cuando la música indica un compás sostenido, ambos bailarines hacen una reverencia o genuflexión, para ejecutar, cada bailarín, una vuelta completa, girando sobre sí mismo, y haciendo castañetas.
“Segunda parte: Se baila valseando, para luego situarse de costado, tomando a la mujer por la cintura. En esta figura se danza a pequeños saltos, girando sobre sí mismo, y alternando cada vez, el hombre a la izquierda y la mujer a la derecha, y viceversa.
“Concluye: Con un giro de la mujer alrededor de sí misma, que lo imprime el hombre, con los brazos en alto. Luego, comienza nuevamente, hasta cumplir las tres vueltas, de que consta la danza”.

En el libro de Pedro Berruti, “Manual de Danzas Nativas”, en la página 280, se señala la coreografía siguiente:

c) “Posición inicial: Los bailarines se disponen en posición de firmes, enfrentados, colocándose sobre la mediana del cuadro de baile, y dando, el caballero, su izquierda al público (primera colocación).
“Se baila con paso de polca, y en ellas se emplean castañetas.
“Primera: Introducción, ocho compases (6/8); baile, 40, con dos acordes finales. “1) Media vuelta: Introducción con saludo y giro (ocho compases), con castañetas.
“2) Otra media vuelta: Con saludo y giro (ocho compases), con castañetas, como la anterior, volviendo a sus lugares.
“3) Polca: (dieciséis compases). El caballero avanza hacia la dama; toma, con su mano izquierda, la derecha de ella y, elevando las manos unidas, le hace dar un girito sobre el hombro izquierdo, tras el cual, ambos, se enlazan.
“La dama inicia este tramo con el pie derecho. Bailan ‘polqueando’ toda esta parte, describiendo círculos; la puede dar giritos a voluntad, sueltas las manos bajas de ambos, y el caballero puede zapatear suavemente.
“Hacia el final del tramo, el caballero, tras hacer dar a su compañera un girito final, la deja cerca de su lugar y, en el último compás, ambos vuelven a su sitio, retrocediendo.
“4) Media vuelta: Con saludo y giro (ocho compases), como en el tramo primero. Con los acordes finales, ambos se acercan al centro, dando dos pasos aminuetados, lentos, y allí se saludan nuevamente, con delicadeza.
“Segunda: Es igual a la primera. Los bailarines inician esta parte desde los lugares opuestos a los que tenían al comenzar la danza”.

Nota: En su descripción coreográfica, el músico Mauricio Cardozo Ocampo indica que “cuando empieza la música se acompaña la introducción con palmoteos”.

Hay otra versión anónima, tal como se la bailaba en Corrientes, a fines del siglo XIX.

d) “Primera Figura: Media vuelta, cuatro compases.
“Segunda Figura: Saludo, cuatro compases. Algunos lo realizan haciendo un giro rápido y arrodillándose la dama.
“Tercera Figura: Giro a la izquierda. Dos compases.
“Cuarta Figura: Media vuelta. Cuatro compases.
“Quinta Figura: Saludo y giro. Cuatro compases.
“Sexta Figura: Saludo nuevamente, y giro. Cuatro compases.
“Séptima Figura: Valseado. Ocho compases.
“Cambio de lugar (antes de comenzar el valseado, la mujer realiza un girito -pequeño giro-, tomados de la mano: mujer, mano derecha; el hombre, izquierda, quedando en posición para el vals.
“Octava Figura: Media vuelta. Cuatro compases.
“Novena Figura: Giro y coronación.
“La segunda parte es igual a la primera”.

También Osvaldo Sosa Cordero emite su versión, que ha llegado a manos del Profesor Enrique Antonio Piñeyro a través de una alumna del mismo, docente, que hiciera cursos que este poeta dictara sobre “Danzas Folclóricas”, en la década del ‘50.

e) “Primer movimiento: Saludo. Dos acordes. El cuerpo hacia abajo con el primer acorde, y hacia arriba con el segundo.
“Segundo movimiento y Primera Figura: En su lugar, con castañetas. Giro y contragiro, finalizando con un saludo de flexión, tomados de la mano (derecha con derecha), para después hacer girar el hombre a la mujer en trompo, volviendo ambos a su lugar inicial (ocho compases).
“Tercera Figura: Vuelta entera (como la del ‘Gato’). Ocho compases.
“Cuarta Figura: Tomados por la cintura (derecha con derecha), la mujer recogiendo la pollera con la mano izquierda, hacen ambos un escobilleo, girando. Cuatro compases.
“Quinta Figura: Lo mismo, pero a la inversa. Cuatro compases.
“Sexta Figura: Se repite el ‘primer movimiento’, cambiando ambos de lugar en el giro final. Cuatro compases.
“Segunda Parte: Es igual a la primera. Los bailarines inician, desde los lugares opuestos a los que tenían al comenzar la danza”.

Como se puede observar, en estas cinco coreografías existen notables diferencias en algunas figuras.

Llama poderosamente la atención que, en las mismas, existan algunos paralelismos, y otras figuras disímiles, que responden a ritmos diferentes.

Veamos el siguiente cuadro:

Versión Ritmo consignado
a) Valseado
b) Valseado
c)
Polca
d) Valseado
e)

No se indica ritmo. Se menciona el “escobilleo” y

giros propios del chamamé (¿?)

En cuanto a las figuras iniciales y finales, existen coincidencias, lo que presume una característica estable.

En lo relativo a la figura central, y conforme con la ejecución de la partitura de esta danza, puede optarse por el “valseado”, que se presta para compatibilizar con las otras figuras indicadas.

Sin embargo, la versión de Cardozo Ocampo indica “polca”, y sugiere un zapateo, por parte del varón, en la secuencia central de la danza.

Aquí lo que se ilustra, con estas cinco versiones, es la vitalidad expresiva que poseen estas danzas de la zona guaranítica, y determina, con estos ejemplos, en algunos casos disímiles, el sentido creativo del hombre guaraní, que posee una expresividad latente en cada manifestación artística.

En síntesis, se está frente a una danza de galanteo, en cuya coreografía se combinan las formas de baile de pareja suelta y de pareja enlazada. Su desarrollo incluye la pantomima amorosa y, en una versión, la indicada en a), una imitación del “aleteo” del ave; todas estas coreografías evidencian un trasfondo cultural guaraní que, con el tiempo y el proceso de folclorización, perviven con características propias.

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