El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Cantalicio vendió su acordeón

Escuchar:

Cantalicio vendió su acordeón

Se puso a escuchar, por primera vez
el viejo acordeón,
que guardó el abuelo, en sedas del '30
al primer varón.

Aprendió a tocar, recorrió los pueblos
musical bagaje y vio Cantalicio
que la vida crece y que dura el vino
que ya se bebió.

El talar se dobla sobre la laguna
en blanco garzal
crece en la picada, recreando un compuesto
Cantalicio va.
Anda sin saber que al atardecer
un jara guasu
posará en sus manos en un cosquilleo
quedando en sus dedos manso un chamamé.

ESTRIBILLO
Mientras suene mi acordeona
tengo todo para vivir
si en la noche de bailanta
se convierte en kavure’i.
Mientras suene mi acordeona
las parejas bailarán
y al compás del dos hileras
oiko vene che py’a.

HABLADO
Aquí está tu pueblo Cantalicio, esperando,
sabe que regresarás, por sus calles de arena
y al sonar de las espuelas escucharán sobre el cojinillo
otra vez, Cantalicio, tu acordeona de estrellas.

2da. PARTE

Era su acordeón toda identidad
en su deambular,
caballo kaigue, pero se aprendió
a dónde parar.

Buscando un alivio, por unos remedios
vendió el dos hileras, que envolvió en las sedas
como quien despide al último amigo
y se fue con él.

El sol se perdió, y al monte llegó
quejoso el chiflón
yuyaral y horcón, rancho karape,
pequeño fogón.

Y una sombra ya, con brazos tendidos
sobre sus rodillas
Cantalicio amaga, anga’u que tiene
su vieja acordeona y empieza a tocar ...

ta ta ta ta ta ta, ta ta ta, ta ta ta taaa...

ta ta ta ta ta ta, ta ta ta, ta

HABLADO
Oh che tiempo añamemby,
jhai pú porã que sea
che acordeoncito e jhendú que upeicha ipú.

ta ta ta ta ta ta, ta ta ta, ta ta ta taaa...

Ah bueno chamigo
opama arekovena
Ya estamos sabiendo
que la gente pobre
así nomás vamos a morir.
Ah bueno...

Información adicional