El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

¿POR QUE NO FUNCIONAN LOS NEOLOGISMOS?

El neologismo es un mecanismo de renovación del léxico en todos los idiomas, pero, para su incorporación, exige ciertas condiciones, tales como: que el objeto designado sea absolutamente nuevo. Ej.: Euro; que no tenga sinónimos u otra forma de designar; que no esté en uso otro nombre, sin importar que sea propio o extraño, o que sea un vocablo de uso técnico que usarán solamente los especialistas.

El guaraní paraguayo encuentra dificultades para la incorporación de los neologismos, porque no se dan estas condiciones. Los objetos designados no son nuevos, salvo algunos inventos y, por lo general, existe otra denominación popular paralela en uso; son hispanismos, es cierto, pero a la gente no le importa mucho la pureza del idioma, sólo desea hacerse entender.

Llevamos décadas enseñando en las aulas los neologismos de gabinete y no vemos progreso alguno. Es evidente que no funcionarán, porque no cuentan con lo que se llama sanción del uso, con la aprobación del hablante común, ni entusiasma a los estudiantes por su inaplicabilidad práctica.

Los guaraniólogos tienen el deber de empezar de modo urgente a asumir el guaraní paraguayo aceptando los hispanismos, para evitar la expulsión del guaraní del sistema educativo.

Hay que incluir cuánto antes las palabras que no alteran el sistema de sílabas directas, por lo menos, y dejar el resto a las generaciones venideras.

En cuanto al sistema numeral hay que rendirse ante la evidencia. El pueblo guaraní hablante cuenta: uno, do, trre, kuátrro, sínko, séi, siéte, ócho, nuéve, die y sus combinaciones guaranizadas, como: trreintaido.

Los números genuinos: peteĩ, mokõi, mbohapy, siguen en uso pero no como sistema, sino como palabras independientes, sin posibilidad de combinación; irundy ya está fuera de uso.

Los días de la semana se dice: domíngo, lúne, márte, miérkole, xuéve, viérne, sávado.

La lengua no es como uno quiere. Simplemente es como es.

ã / ẽ / ĩ / õ / ũ / ỹ

Información adicional