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El bilingüismo del guaraní en Corrientes

El Ministerio de Educación de la Nación incluyó en la colección “Pueblos Indígenas en la Argentina” un fascículo sobre el bilingüismo del guaraní en Corrientes, cuya autoría estuvo a cargo de una investigadora de la UNNE y de maestras y directoras de escuelas rurales que participaron en investigaciones sobre el uso del guaraní en zonas rurales de la provincia.

Pueblos Indígenas en la Argentina (Historias, Culturas, Lenguas y Educación)” es una colección publicada por el Ministerio de Educación de la Nación, como material de la Modalidad de Educación Intercultural Bilingüe.

En sus dieciocho fascículos, “Pueblos Indígenas en la Argentina (Historias, Culturas Lenguas y Educación)” presenta a los pueblos originarios en su diversidad, como sujetos de derecho, tanto individual como colectivo, con sus historias e identidades, con sus vicisitudes y reivindicaciones, desde una mirada actual.

El fascículo Nro. 15, recientemente publicado (2016), se denomina “Quichua y Guaraní (Voces y Silencios Bilingües en Santiago del Estero y Corrientes)”, destinado al conocimiento de dos lenguas amerindias que se hablan en el país y que comparten una misma característica que las diferencia del resto de las lenguas indígenas de la Argentina.

El quichua santiagueño y el guaraní correntino se caracterizan por ser habladas mayoritariamente por población criolla que no se autorreconoce como indígena.

La redacción del fascículo -para el caso del guaraní- estuvo a cargo de la profesora Carolina Gandulfo, docente e investigadora de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste y del Instituto Superior San José de la Ciudad de Corrientes; Marta Rodríguez, maestra bilingüe guaraní-castellano, jubilada, de San Luis del Palmar; Mabel Miranda, directora de la Escuela Rural Nro. 784, de Arroyo Pontón, en San Luis del Palmar; y Olga Soto, directora de la Escuela Rural Nro. 175, de Albardón Norte, también de San Luis del Palmar.

Las autoras son parte de diversas experiencias de investigación sobre el uso del guaraní en Corrientes, desarrolladas de manera colaborativa entre la UNNE, el Instituto Superior San José y directivos y docentes de escuelas rurales del Interior de Corrientes.

En el fascículo Nro. 15 “Quichua y Guaraní (Voces y Silencios Bilingües en Santiago del Estero y Corrientes)” se explica que aún cuando no se dispone de cifras estadísticas oficiales, los especialistas coinciden en señalar que ambas lenguas -quechua y guaraní correntino- son las que mayor número de hablantes poseen en Argentina, luego del castellano.

Se sabe también que, debido a las migraciones internas en el país, hay un número significativo de hablantes de ambas lenguas residiendo fuera de las áreas mencionadas.

Respecto al guaraní, aborda la situación de la variedad diatópica guaraní conocida como “guaraní correntino”, hablado principalmente en la provincia de Corrientes. Se analizan diversos aspectos del bilingüismo en la provincia de Corrientes, particularmente la legislación relacionada con la temática y la situación de la Educación Intercultural Bilingüe en dicha provincia.

Respecto al guaraní hablado, principalmente en la provincia de Corrientes, se analizan diversos aspectos del bilingüismo, particularmente la legislación relacionada con la temática y la situación de la Educación Intercultural Bilingüe en la provincia.

Se comenta en la publicación que las lenguas guaraníes son ocho en total y pertenecen a la familia de lenguas tupí guaraní. En la Argentina se hablan cinco: chané, ava guaraní, mbya guaraní, guaraní correntino y guaraní paraguayo.

Si bien estas lenguas pueden considerarse indígenas, tanto el guaraní correntino como el paraguayo son lenguas habladas por personas que no se autoidentifican como indígenas. Las personas que entienden y/o hablan el guaraní correntino se identifican como correntinos, siendo la marca central de esa identidad el haber nacido en la provincia de Corrientes.

Por ello, el estudio sociolingüístico de la realidad correntina es fundamental para comprender a fondo los funcionamientos de los usos lingüísticos y así describir esta realidad social sobre la cual es necesario tener la mayor información y comprensión posible.

No basta con pensar al guaraní desde una normativa (o gramática), hay que comprenderlo desde los hablantes en su geografía, con sus problemáticas actuales, hay que buscarlo desde la historia, desde los caminos que hicieron que hoy se use o no el guaraní en los diferentes ámbitos de la vida cotidiana”.

Los hablantes de guaraní en Corrientes son -en su mayoría- bilingües, con diferentes grados de competencia lingüística según la edad, la zona de residencia, los intercambios del grupo familiar (tanto entre generaciones como en el interior de una generación) y los ámbitos de uso de las lenguas.

En el artículo se comenta que, a pesar de prácticas que promovieron y aún promueven la prohibición del guaraní, es posible identificar diferentes situaciones de uso efectivo del guaraní que se dan actualmente. La manera más habitual en que se usa el guaraní es alternándose con el castellano o mezclándose.

Según las autoras, aunque los hablantes del guaraní correntino no se identifican como indígenas, la Educación Intercultural Bilingüe podría tener sentido en una comunidad de habla que es bilingüe, en tanto una de las lenguas es de origen indígena.

Estiman que la Educación Intercultural Bilingüe podría ser definida por al menos tres cuestiones, entre las que mencionan la población de niños y/o maestros bilingües, por la enseñanza del guaraní a partir de la inserción oficial de profesores de guaraní o de espacios destinados a la enseñanza del guaraní en algunas escuelas y por las experiencias que buscan deliberadamente el uso del guaraní en el aula, en el contexto escolar y comunitario.

Consideramos que todo lo presentado en este texto es un camino, una búsqueda, una construcción. La situación sociolingüística de la provincia está en proceso de cambio y de mayor visibilización. Sería un riesgo que se definan políticas públicas lingüísticas que encasillaran la realidad heterogénea, en movimiento, de una comunidad bilingüe como la de Corrientes” se remarca en el fascículo.

Se plantea como necesario tener en cuenta que las personas bilingües pueden tener competencias parciales en cada lengua, disímiles, que se transforman, que cambian, que se alternan y mezclan según diferentes circunstancias, por lo cual “no se puede concebir de manera rápida y sin reflexión colectiva la construcción de una Educación Intercultural Bilingüe para Corrientes.
Son muchos los aspectos a considerar, pero ya es tiempo de empezar a soñar e imaginar una Educación Bilingüe para toda la provincia” concluye el fascículo Nro. 15 de la colección Pueblos Indígenas de Argentina.

- Guaraní correntino

Las lenguas guaraníes son ocho en total y pertenecen a la familia de lenguas tupí-guaraní. En la Argentina se hablan cinco: chané, ava guaraní, mbya guaraní, guaraní correntino y guaraní paraguayo (Censabella, 1999)(1).

(1) Citado en la colección “Pueblos Indígenas en la Argentina (Historias, Culturas, Lenguas y Educación”, en el fasciculo Nro. 15: “Quichua y Guaraní (Voces y Silencios Bilingües en Santiago del Estero y Corrientes)” (2016), publicado por el Ministerio de Educación de la Nación como material de la Modalidad de Educación Intercultural Bilingüe.

Si bien estas lenguas pueden considerarse indígenas, tanto el guaraní correntino como el paraguayo son lenguas habladas por personas que no se autoidentifican como indígenas.

Las personas que entienden y/o hablan el guaraní correntino se identifican como correntinos, siendo la marca central de esa identidad el haber nacido en la provincia de Corrientes.

Entonces, el estudio sociolingüístico de la realidad correntina es fundamental para comprender a fondo los funcionamientos de los usos lingüísticos y así describir esta realidad social sobre la cual es necesario tener la mayor información y comprensión posible.

No basta con pensar al guaraní desde una normativa (o gramática), hay que comprenderlo
desde los hablantes en su geografía, con sus problemáticas actuales, hay que buscarlo desde la historia, desde los caminos que hicieron que hoy se use o no el guaraní en los diferentes ámbitos de la vida cotidiana.

La cantidad actual de hablantes de guaraní correntino en la Argentina es difícil de estimar, pues no hay datos específicos en los censos oficiales. Para identificar a las personas hablantes de lenguas indígenas, se parte del autorreconocimiento de las personas como indígena o de descendencia indígena.

De esta manera, al no reconocerse como tales, esta pregunta de la encuesta no se aplicó en los hogares correntinos. Por lo tanto, en la última Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas realizada en 2004 (INDEC, 2004-2005) no se muestra la cantidad de hablantes de guaraní que efectivamente habitan Corrientes o la región Nordeste de la Argentina o en el resto del país.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, en 2007, en la provincia de Corrientes no había pueblos originarios (INAI, 2007). Sin embargo, debemos mencionar que en el año 2013 se otorgó la personería jurídica a una comunidad que se identificó como indígena del pueblo guaraní, asentada en el Paraje Yahaveré, en el Departamento Concepción, que había solicitado la inscripción en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas.

El guaraní correntino no sólo está presente en Corrientes. Las lenguas están donde las personas las llevan, las hacen, las viven, las sufren y, sobre todo, las comparten. Hay trabajos que señalan la presencia de hablantes de guaraní en Buenos Aires, Rosario, Patagonia, donde los correntinos han tenido que migrar.

En diferentes canciones, poesías, cartas y relatos se escucha reiteradamente la nostalgia y el vínculo tan fuerte que sostienen con “su tierra correntina”, con su lugar, con lo que entendemos funciona como marca de la identidad de los hablantes de guaraní, que es el pueblo y la provincia donde han nacido.

- Derechos y legislación sobre lenguas; la ley del guaraní

Existe un acuerdo general en torno a que las lenguas indígenas en el país están subordinadas a la lengua oficial. La relación entre el castellano y el guaraní no escapa a esa situación.

La lengua ha sido uno de los vehículos centrales de la construcción de la idea de Nación y del Estado argentinos. En este sentido, la representación de que en la Argentina sólo se habla castellano ha contribuido a la construcción de la Nación (Unamuno, 1995) y a establecer la jerarquía del castellano sobre las lenguas indígenas actualmente habladas a lo largo de la Argentina.

Desde hace unas décadas existe un movimiento de revalorización de las lenguas indígenas en el país, atendiendo a demandas internacionales sobre estos asuntos. En la legislación nacional, los derechos vinculados a las lenguas están planteados en tanto pertenecientes a pueblos indígenas.

Por lo tanto, los derechos de los guaraní-hablantes que no se identifican como indígenas quedarían por fuera del amparo de la Constitución y la Ley de Educación Nacional, tal como están formuladas.

Entonces, ¿un adulto o un niño correntino que hablan otra lengua -que no es la oficial de la escolaridad del país- quedaría por fuera de este amparo por no identificarse como indígena?

La Declaración Universal de Derechos Lingüísticos (1996) amplía esta concepción de derechos al tomar en consideración tanto las lenguas de los pueblos indígenas como las de las minorías nacionales locales y regionales. Proclama la igualdad de derechos lingüísticos, que plantea un futuro de reconocimiento para que cada comunidad lingüística ejerza el poder de dar forma a su propia lengua en todos los ámbitos.

Considera inseparables e interdependientes las dimensiones colectivas e individuales de los derechos lingüísticos, ya que la lengua se constituye en el seno de una comunidad y es en ésta donde las personas interactúan usando o no las lenguas que conocen.

En este contexto es fundamental mencionar que en Octubre de 2004 se promulgó la ley provincial Nro. 5598, que establece “el Guaraní como idioma oficial alternativo de la provincia de Corrientes”.

El impulso de esta ley surgió de un encuentro de escritores correntinos y valencianos, en 2000 en España, siguiendo la tendencia internacional de reconocimiento a la diversidad cultural y de “rescate” de las lenguas vernáculas.

Luego, en 2012, la ley Nro. 6176 instituyó el 28 de Septiembre como “Día Provincial de la Lengua Guaraní” y estableció que se arbitren los medios para divulgar, incentivar y difundir en toda la provincia “diferentes expresiones referidas a la Lengua Guaraní”. Sin embargo, la ley del guaraní no se ha reglamentado aún.

- El bilingüismo guaraní-castellano

Si bien se han presentado algunos datos sobre el guaraní correntino, su relación con los hablantes de Corrientes y las leyes que amparan ciertos derechos lingüísticos, es importante no perder de vista que las lenguas no son estáticas, sino que están en movimiento y que sus usos son complejos como las personas que las hablan.

Por lo tanto, hay características propias de la situación de los hablantes del guaraní en Corrientes que es necesario considerar para poder comprender mejor la situación sociolingüística con la que nos enfrentamos.

Los hablantes de guaraní en Corrientes son en su mayoría bilingües, con diferentes grados de competencia lingüística según la edad, la zona de residencia, los intercambios del grupo familiar (tanto entre generaciones como en el interior de una generación) y los ámbitos de uso de las lenguas.

Se asume una perspectiva que considera como bilingüe a “cada individuo que practica en la actualidad dos (o más) lenguas, y es capaz, cuando es necesario, de cambiar de una lengua a otra sin mayor dificultad” (Lüdi y Py, 2009).

Sin embargo, es importante contextualizar la “necesidad del cambio de lengua” ya que posiblemente esto indique diferentes ámbitos de uso, asociados a diferentes actividades socioproductivas y/o culturales.

Para comprender el bilingüismo de Corrientes es necesario considerar que el uso de las lenguas supone desequilibrio, heterogeneidad, mezcla entre ellas. No podemos pensar que alguien es bilingüe como una sumatoria de monolingüismos -es decir- como una persona que habla “perfectamente” cada una de las lenguas. O que habla una lengua primero o en determinada circunstancia y luego la otra.

En general nos encontramos con situaciones donde se usan las lenguas alternadamente o se mezclan en los propios enunciados del habla. Podríamos considerar que en Corrientes
habría diferentes visiones respecto del bilingüismo guaraní-castellano, y de estas visiones se desprenden diferentes tipos de preocupaciones, preguntas, acciones y políticas.

Por un lado, una perspectiva que pone en primer plano al guaraní como lengua, considerando que es importante para el desarrollo cultural de la provincia. Sería necesario rescatar el guaraní, sensibilizar a los hablantes sobre la importancia del guaraní, instalarlo en las escuelas, es decir, incorporar “en todos los niveles del sistema educativo provincial la enseñanza del idioma guaraní”.

Aquí las preocupaciones se centrarían en cuál es la mejor manera de instalar el guaraní en las escuelas y cómo se enseña. La atención se pone en la enseñanza del guaraní bajo una concepción de segunda lengua, que incluye la preocupación por la escritura y la norma correcta del guaraní.

Por otro lado, la perspectiva que supone la necesidad de pensar en términos de un bilingüismo vital, transmitido y producido actualmente por los hablantes correntinos. A partir de este supuesto podríamos decir que la preocupación es cómo este bilingüismo se desarrolla, cómo se produce.

Se conciben espacios institucionales bilingües, cambios de código como parte de los repertorios lingüísticos de los hablantes. El bilingüismo se piensa como un recurso a desarrollar.

En relación con la escuela, las cuestiones que se plantean refieren a cómo enseñar el castellano como segunda lengua o, cómo se enseña el castellano a niños que también hablan guaraní o que sólo hablan guaraní. Aquí estaría centrada la mayor preocupación acerca de la situación del bilingüismo guaraní-castellano en la provincia como una realidad aún no suficientemente comprendida(2).

(2) Cabe mencionar la poca producción académica en torno a los usos del guaraní y del castellano en Corrientes, así como la falta de investigación en diferentes ámbitos institucionales y comunitarios que centren su atención en los usos de las lenguas y en las significaciones que adquieren dichas prácticas de habla en los diferentes contextos. El estudio sociolingüístico de la realidad correntina es fundamental para comprender a fondo los funcionamientos y usos de las lenguas, los que se producen efectivamente, no los que se suponen que existen o no. Citamos algunos trabajos que hacen foco en diferentes aspectos; estudios acerca de la estructura de la lengua guaraní, de los préstamos e interferencias en el español (Abadía de Quant, 1996; Armatto de Welti, 1995; González Sandoval, 2005); diferentes gramáticas o descripciones lingüísticas (Muniagurria, 1947; Dacunda Díaz, 1985; Ayala, 1988-1996; Liuzzi, 2006; Casco, 2007 y 2011; Cerno, 2011 y 2013; Gimeno, 2012); sobre la función del cambio de código en el contexto áulico (Yausaz, 2006; Gandulfo, Rodríguez y Soto, 2012); o en un contexto religioso (Cerno, 2004); estudios antropológicos o sociolingüísticos que focalizan en las formas de uso del guaraní en contextos comunitarios y educativos (Unamuno, 1993 y 1995; Gandulfo, 2007 a 2010, 2012 y 2015; Cerno, 2012). // Citado en la colección “Pueblos Indígenas en la Argentina (Historias, Culturas, Lenguas y Educación)”, fascículo 15 del Ministerio de Educación de la Nación

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