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La Ciudad de Corrientes que Hernán F. Gómez conoció

Corrientes es una ciudad moderna, que honra a la argentinidad, comunicada con todo el país por los canales de sus ríos, las vías férreas y una interesante red caminera.

Además de su existir local y de la función de enlace que tiene con las ciudades y municipios del territorio provincial, es centro de un cuádruple cabotaje. Es el que se dirige a Misiones y demás puertos del Alto Paraná; el que va al Sur, hasta el de Santa Fe; el que se dirige a Asunción y puertos argentinos de Formosa y Paraguay; y aquél que penetra por el río Bermejo en vapores del Ministerio de Obras Públicas de la Nación.

Un puerto magnífico con muelles, servicios de tracción mecánica e instalaciones complementarias, facilita este tránsito, al que se agrega el corriente de los barcos y paquetes que navegan de Buenos Aires a Asunción.

Subsidiariamente, un servicio continuo en balsas automóviles y vapores de pasajeros, entre su puerto y el de Barranqueras (Chaco), completan la actividad fluvial de la ciudad.

Por tierra, Corrientes tiene dos estaciones ferroviarias, la del F. C. N. E. A. de la línea de Corrientes a Monte Caseros, y del Ferrocarril Económico de la Provincia que, naciendo en esta capital va a San Luis del Palmar, General Paz, Mburucuyá, etc, o sea, los Departamentos del Nordeste provincial.

Ambas estaciones tienen el nombre de la ciudad capital, dentro de cuya planta urbana se encuentran.

Por la línea del F. C. N. E. A. a Monte Caseros, se empalma con el ferrocarril internacional al Paraguay, Posadas, Concordia y, mediante el ferryboat, en Ibicuy, con Buenos Aires. En M. F. Mantilla mace el ramal a Goya. En Curuzú Cuatiá se empalma con los Ferrocarriles del Estado.

Naturalmente, cruzando a Barranqueras, mediante horarios fluviales combinados, se toman los FF.CC. del Estado y el de la Provincia de Santa Fe.

La ciudad, cruzada por la Ruta Nacional Nº 12, es centro de la red vial provincial por la que se une con todos los Departamentos.

Al tránsito privado, de automóviles, agréganse líneas regulares de ómnibus sobre todos los caminos modernos que de su emplazamiento arrancan.

Sus servicios postales y telegráficos son completos; es cabecera del Distrito 13. En cuanto a las comunicaciones telefónicas, la oficina de la capital se une, por Resistencia (Chaco), con todo el país.

Dentro de la Provincia, con San Luis del Palmar y, hacia el Sur, por la estación de Empedrado, con todas sus poblaciones.

Todo el centro urbano tiene pavimento liso, de cemento armado y sus calles alejadas un adoquinado de piedra de Mercedes, de un asperón rosado característico. El tránsito local, casi todo de automotores, cuenta con un servicio perfecto de ómnibus de pasajeros y especiales de excursión.

La edificación de la ciudad encuéntrase en un período de transformación. Las grandes casonas familiares, levantadas en cuadro, sobre grandes patios interiores, ya no son posibles, por la valorización de la tierra y las costumbres del vivir contemporáneo.

La edificación pequeña va desplazando aquellas expresiones de la sociabilidad que llegó a fines del siglo XIX, que logró culminar en los días del centenario, para descender empujada con violencia por los problemas que siguieron a la Gran Guerra de 1914.

Casas modernas, departamentos cómodos, frentes lineares vaciados en el molde del cemento, van cubriendo los viejos solares del centro urbano.

Aún se defiende la ciudad del ochocientos. Casas de corredor patriarcales, palacios del tiempo que fue, otras en que el colonial y el renacimiento italiano pusieron su nota de arte, en la delicada concepción de líneas rectas y curvas, con sus columnas de un corintio impecable, están junto al cemento que iguala con su sello parejo.

El suburbio es modesto, con sus casitas iguales. Pero la azotea, de ladrillo y cal, con sus techados de cinc, invade las barriadas de las construcciones de tierra, con los indispensables corredores. El metal acanalado va sustituyendo al fresco techo del pajonal de los bañados, como si para la tarea de cubrir el nido familiar faltara tiempo de tejer un material que la naturaleza entregó a montones al hombre de la zona.

Todo es consecuencia de los nuevos hábitos. Ya la ciudad no es exclusivamente el centro de una sociabilidad pastoril. La agricultura, multiplicada en pequeñas chacras populares, o sistematizada en las viejas quintas del veraneo patricio, va ganando terreno en las actividades generales.

Antes, el parcelado de la zona inmediata eran bosques de citrus y praderas en flor, para el ganado imprescindible del vacuno lechero y el equino de transporte y paseo.

Los automóviles han roto aquel equilibrio, que era bienestar, y el sello económico de un medio renovado y febril, empuja al deslinde de la zona rural las prácticas antiguas.

Sobre todo contribuye la industria. Desmotadoras, fábricas de aceite, aserraderos, elaboración de maderas terciadas, astilleros, facturas de carne conservadas, curtidurías, elaboración de tabaco, etc., van decidiendo la organización de barrios obreros y nuevas relaciones de dependencia entre la clase jornalizada y la burguesa.

Todo ofrece un sello de renovación, que se advierte en los aspectos más dispares de la sociabilidad, en las cosas materiales como en las del espírítu.

Nuevas y modernas salas de espectáculos han superado al teatro municipal “Juan de Vera”. Bares, dancing, pistas de baile al aire libre en los parques, para las diversas categorías sociales, cinco plazas con jardines cuidados y magnífica arboleda, el parque Mitre, con su sello histórico de haber sido campo de batalla contra el invasor paraguayo en 1865, una avenida costanera que arranca en la punta San Sebastián y bordea el cauce del río Paraná hasta la avenida Tres de Abril, con murallas de piedra, arbolado de palmeras y jardines renovados;  esta última avenida, con pavimento liso de concreto; sus viejos templos modernizados, sus edificaciones escolares magistrales, su magnífico hipódromo y cuanto ha ido sumando un esfuerzo que el turismo apenas valoriza, hacen de la ciudad de nuestros días una residencia acogedora y magnífica.

El clima contribuye con generosidad. Inviernos templados con un sol cálido y brillante, y veranos que no llegan a la temperatura máxima de otras regiones sin elevación sobre la cota del mar, que no son tales, cuando el sol declina y las brisas del río renuevan la atmósfera, imprimen a Corrientes una característica cuya divulgación sucesiva atrae masas de turistas.

La documentación de este progreso franco está en el material gráfico, desgraciadamente disperso. Jorge Thompson, en su libro sobre la Guerra del Paraguay, da una vista general de la ciudad en el año 1865 (Pág. 69), la llegada de refuerzos del ejercito brasileño (Pág. 116) y vistas del combate de Riachuelo (Págs. 83 y 85), en que concluyó el poderío de la escuadra paraguaya.

Pero, sobre todo, el periodismo en los grandes diarios y revistas, la han documentado en 1880, en 1890, en el 1900 y en los días del centenario, como han destacado en notas artísticas las expresiones clásicas de su período colonial, del épico y del romántico, con que se cierra el siglo XIX.

Falta una colección gráfica documental de este progreso que respalda la obra renovadora de su pueblo.

LUGARES MEMORABLES Y DOCUMENTOS HISTORICOS

Puerto de Punta Arazaty (Arasaty) - Lugar del Fuerte de 1588 - La Columna - Solar histórico e Iglesia de la Cruz del MilagroPunta Aldana - Punta Yatictá (Jatyta) - Punta Batería o Mitre - Paseo General Mitre - La Casillita - Murallas del Puerto - Punta de San Sebastián - Solar de Colegio NacionalSolar Mercedario e Iglesia de N. S. de las Mercedes - Solar Franciscano e Iglesia de San Antonio - Solar de la Orden Dominica, actual Municipalidad - Solar de la antigua Iglesia Matriz, hoy de la Casa de Gobierno - Iglesia Catedral - Solar de la primera Casa de Gobierno de la Provincia - Solar del Cabildo de la Ciudad de Corrientes - Plaza 25 de MayoPlaza Juan Bautista Cabral (ex Plaza San Juan Bautista) - Plaza de La Cruz - Estatua del general Carlos M. de Alvear - Monumento al teniente coronel Montiel - Monumento a la Gloria - Busto de Mariano Moreno - Busto de Domingo F. Sarmiento - Mástil de la Escuela Graduada “Centenario” - Busto de Manuel Belgrano - Solar de la Escuela Normal de Maestras “Dr. Juan Pujol”Busto del doctor José Ramón Vidal - Punta Tacurú (Takuru) - Punta Tacuara (Takuara) - Laguna Brava -

INSTITUCIONES SOCIALES-ECONOMICAS Y DE CULTURA

Asilo de Huérfanos - Asilo del Buen Pastor - Asilo de Leprosos - Asilo de Mendigos - Asilo MaternalAsistencia Pública - Asociación Israelita Latina - Parroquias y Capillas del culto católico - Cárcel Penitenciaria de la Provincia - Cementerio San Juan BautistaCorreccional de Mujeres - Museo Histórico de la Provincia - Scholem Aleijem - Teatro Juan de Vera - Sociedad Rural de Corrientes - Matadero MunicipalEstación del F. C. Nordeste Argentino - Hipódromo del Jockey Club - Mercado Municipal -

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