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Núcleo, mesósfera, astenósfera y corteza terrestre

Núcleo central

Es la capa más profunda, con un espesor de 3.470 km, es decir, una esfera o casi esfera, del mismo tamaño de la Luna. Su radio es prácticamente la mitad del radio terrestre.

Al núcleo suele denominárselo Nife (de “Ni”: símbolo químico del níquel, y “Fe”: hierro).

Se divide en:

- Núcleo interno de 1.270 km.

- Núcleo externo de 2.200 km.

Algunos científicos sostienen que el núcleo interno es sólido, en tanto que el externo se halla constituido por una masa formada en su mayor parte por hierro líquido (al rojo blanco) y silicio (90 %). El 10 % restante se integra, en gran medida, con níquel en estado fluido.

La presencia de hierro en el núcleo de la Tierra puede explicarse por el aumento de la temperatura que experimentó el planeta durante su formación. De este modo, el hierro, más denso, inició su deslizamiento hacia el centro y formar así el núcleo.

Se estima que la temperatura del núcleo central es de unos 6.000° C, en tanto que la presión es del orden de unas 3.500.000 veces la presión que la atmósfera ejerce sobre la superficie del planeta propiamente dicho.

 

Mesósfera

Es rígida, con un espesor de 1.700 km. Envuelve al núcleo central. Sus rocas son más pesadas que las que se encuentran en la superficie, peo que aumenta con la profundidad.

 

Astenósfera

Tiene un espesor de 1.080 km. Es menos rígida, debido al estado de plasticidad que presenta.

Se extiende entre dos zonas o capas de discontinuidad. Son las denominadas líneas de Mohorovicic y Wiechert-Gutenberg.

 

Corteza terrestre o Litósfera

Es la capa exterior de la Tierra, formada por las masas continentales y las cuencas oceánicas.

Se apoya sobre el manto rocoso. Es muy delgada y frágil (120 km). Mientras en los continentes varía entre 20 y 65 kilómetros de espesor, debajo de las cuencas oceánicas ese espesor se reduce a 5/8 kilómetros.

No siempre la capa superior logra resistir las enormes presiones del interior del globo. Se desgarra a lo largo de fracturas o se forman plegamientos, si el material es plástico.

Ocho elementos componen el 99 % de la corteza terrestre. Ellos son: oxígeno (47 %) y silicio (28 %). El 24 % restante lo integra el aluminio, hierro, magnesio, calcio, sodio y potasio.

 

Sial y sima

Los continentes son gruesos, pero livianos. Fundamentalmente se hallan constituidos por granito.

Se le aplica el nombre de sial (de “Si”: sílice y “Al”: aluminio).

El fondo de los océanos, en cambio, es más delgado, pero más denso. Está formado por basalto

Suele denominárselo sima (de “Si”: sílice y “Ma”: magnesio) (1).

Los continentes, más compactos, parecen flotar sobre la masa basáltica, como los témpanos de hielo sobre el agua. Es por ello que los continentes no mantienen su posición.

 

Líneas de discontinuidad

Existen en el interior del globo terráqueo las denominadas “líneas de discontinuidad”.

- Línea Wiechert-Gutenberg (entre el manto y el núcleo).

- Línea de Mohorovicic o “Moho” (entre el manto y la corteza).

Más que líneas, son superficies de separación entre estratos de materia de composición química y estado físico distintos, como si la Tierra estuviera formada por varias envolturas superpuestas y concéntricas.

Mientras la primera de las líneas de discontinuidad (Wiechert-Gutenberg), se halla en el punto medio entre la superficie y el centro de la Tierra, la segunda (Mohorovicic), por lo general, está a 35 kilómetros bajo los continentes y a 10 kilómetros bajo los océanos (2).

 

La energía del interior de la Tierra

En su continua búsqueda de nuevas (y limpias) fuentes de energía, los hombres de ciencia miran con mayor interés cada vez, la energía “libre” que podría proporcionar el calor encerrado en el interior del planeta, que contiene por lo menos un billón de kilómetros cúbicos de rocas fundidas, o cerca de ese punto.

Apenas 160 km3 de ese material ígneo, bastarían para proporcionar a América del Norte la energía que consume durante un año actualmente.

 

Notas

(1) El modelo que explica la constitución interna de la Tierra que hemos expuesto, no es único, pero todos coinciden en la estructura concéntrica con sus capas fundamentales: núcleo, capa intermedia y la corteza terrestre o capa externa. Las diferencias residen en las designaciones, espesores y densidades de las diferentes capas.

(2) El Proyecto Moho o Mohole (de Arjina Mohorovicic, el científico croata que demostró que la Tierra tiene una corteza perforable), consiste precisamente en perforar la corteza en su parte más delgada, a fin de lograr muestras del manto. Ese menor espesor se registra en los océanos.

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