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Formación Fray Bentos

FORMACION FRAY BENTOS

Antecedentes: Los sedimentos de esta Formación se incorporaron a la literatura geológica con motivo del hallazgo del Ameghinotherium curuzucuatiense Podestá (1899), época en que ya fue reconocida su antigüedad general en el Terciario bajo.

Pero autores posteriores ignoraron esta datación y, tanto los “limos” como los “calcáreos” fueron, casi siempre, considerados bastante más recientes (generalmente Miocenos).

A partir de los estudios de los geólogos del Ejército (C.I.E.) y, en particular, Martínez (1950), se reubica más correctamente esta unidad, pero aún así su definición, distribución, relaciones y edad siguen fluctuando hasta que el descubrimiento de mamíferos fósiles en varios sitios permite una dilucidación del problema (Alvarez, 1978; Herbst, 1980).

Sinonimia: “Horizonte Castillense” (Podestá, 1899); “calcáreos brechosos de Curuzú Cuatiá” o “brechas calcáreas” (diversos autores); “Terciario Antiguo” y “serie de Fray Bentos” (distintos geólogos del C.I.E., 1948-1953); “calcáreos de Curuzú” y “capas de Fray Bentos” (Martínez, 1950); “Entrerriense” pro parte (Castellanos, 1965); Formación Arroyo Castillo pro parte y Formación Fray Bentos (Herbst, 1971); Formación Arroyo Castillo pro parte y Formación Arroyo Avalos (Gentili y Rimoldi, 1979); Formación Fray Bentos (Herbst, 1980).

Descripción litológica: Limolitas arenosas a arcillosas, de color rosado a castaño claro (5YR, 5/6), muy homogéneo a través de grandes distancias; son desde muy duras a bastante friables, según el cemento.

Cemento en general constituido por carbonato de calcio; ocasionalmente hay silicificación; la estratificación es casi ausente, salvo en los niveles basales, que son conglomerádicos a “brechosos”, donde es más notoria.

En estos conglomerados, los rodados, más o menos redondeados a angulosos, pueden ser de basaltos o cuarcitas, según la naturaleza del yaciente (Grupo Solari-Serra Geral).

Mineralógicamente, entre los minerales livianos predomina el cuarzo subredondeado a redondeado, en proporciones del orden de 70-75 %; le siguen las plagioclasas ácidas y el microclino.

Presenta también, localmente, plagioclasas tipo andesina, con zonalidad. Es muy frecuente la presencia de trizas de vidrio volcánico. Los minerales pesados son muy escasos y corresponden a opacos, hornblenda, granate, zircón, turmaline, epidoto, cianita y estaurolita.

Las arcillas corresponden dominantemente a las montmorrillonitas (presentes entre el 70 y 100 %) y, subordinadamente a la illita (ocasionalmente hasta 30 %, en general menos).

Distribución y espesores: Las secciones aflorantes (o bien los sedimentos en el subsuelo inmediato), se distribuyen por todo el centro-sur y sur de la Provincia, pero con muy pocos sitios donde se puedan observar buenos perfiles; entre ellos citamos: cruce ruta 123 - río Corriente, arroyo María Grande, arroyo Avalos (ambos sobre la ruta nac. 12), cantera Tellechea y arroyo Castillo (ambos en Curuzú Cuatiá), y diversos lugares a lo largo de la ruta nac. 14, hacia el Sur, desde Curuzú Cuatiá (a unos 7 y a 25 kilómetros, por ejemplo, y a 500 metros antes de bajar al valle del río Mocoretá).

Su difusión en subsuelo es bastante mayor (fig. 11) y lo más al norte que fue detectada es en las perforaciones Concepción N° 1 y Santa Rosa N° 1 (ambas del INCYTH). Hacia el sur continúa, aflorante y en subsuelo, en todo el ángulo nordeste de Entre Ríos.

En Corrientes, el espesor de la Formación es pequeño; en la perforación Concepción, el total no supera los 23 metros de potencia; en los afloramientos de Curuzú Cuatiá es posible calcular unos 15-16 metros; y en los restantes afloramientos no supera los 12-13 metros, siendo en general menos aún.

Relaciones: En los pocos sitios en los que se conoce el yaciente de la Formación Fray Bentos, éste lo constituye el Grupo Solari-Serra Geral. Normalmente, se asienta sobre los basaltos (Formación Serra Geral) pero, en algunos casos, lo hace
sobre las sedimentitas rojizas de la Formación Solari.

La distinción es muy neta y la relación es de indudable discordancia erosiva. Unidades sobrepuestas pueden ser la Formación Ituzaingó (en las perforaciones Concepción y Santa Rosa, por ejemplo) pero, más generalmente, diferentes unidades del Cuaternario, casi siempre el Cuaternario muy superior. La relación también es de evidente discordancia erosiva.

Contenido paleontológico: El contenido de fósiles de esta Formación, la más antigua de la Provincia que los tiene, está constituida exclusivamente por restos de vertebrados (mamíferos), cuyo listado figura en el Apéndice I.

La fauna, en general mal preservada e integrada por restos fragmentarios, fue recientemente estudiada por Alvarez (1978) y permitió confirmar las dataciones obtenidas por otros medios.

Ya se mencionó que el primer hallazgo de fósiles data de 1899 (Podestá, 1899).

Edad y correlaciones: Tanto el Ameghinotherium curuzucuatiense como los restantes elementos de la fauna de mamíferos conocidos hasta ahora, indican muy claramente una edad Oligoceno inferior (Deseadense, en la escala edad-mamífero de Sudamérica) para la Formación.

Casualmente, el contenido paleontológico, con taxa iguales a los de Uruguay, así como la gran similitud litológica con los sedimentos homónimos de aquel país, permitieron, no solamente correlacionar sino directamente asimilar esta unidad, manteniendo para ella el mismo nombre formacional.

La asociación mineralógica es de rocas plutónico-metamórficas y ya Ferrando y Daza (1974), habían estimado que los afloramientos del Uruguay eran de origen primario a partir de las rocas cristalinas ácidas de la región oriental y depositadas principalmente mediante acción eólica. Herbst (1980), extiende este origen y mecanismo de transporte y sedimentación, siguiendo a estos autores, para la mayoría de las rocas aflorantes en Corrientes y Entre Ríos.

Sin embargo, G. Jalfin (1985, com. pers.) señala que en los afloramientos de Paso Lucero (cruce ruta 123-río Corriente), se observa una serie de paleocanales de variadas dimensiones (2 a 4 metros profundidad, por 4 a 11 metros de ancho), en los que puede observarse claramente estratificación cruzada en artesa.

Con esta evidencia, puede afirmarse que por lo menos en este sector, la Formación Fray Bentos se habría depositado bajo condiciones subácueas, probablemente en cursos fluviales estrechos y profundos, quizás de carácter efímero.

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