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El río Paraná

El río Paraná

Tiene variadas características en su curso por la Provincia de Corrientes. Desde la desembocadura del Itaembé, hasta la isla Apipé, existen escarpadas barrancas de tierra colorada, que lo estrechan y hacen más rápida su corriente; llegan a tener hasta treinta metros de altura.
Más abajo del Apipé desaparecen las barrancas, las que son sustituidas por terrenos anegadizos, llamados carrizales, con sólo algunas alturas, como la de Itá Ibaté.
Frente a las islas Yacyretá (Paraguay) y el Rincón Santa María, en el Departamento Ituzaingó, está el salto de Apipé, formado por la obstrucción del río por una barrera rocosa que lo cruza, con una extensión aproximada de quinientos metros.
Al llegar a Itatí, reaparecen las barrancas, pero ahora son sustituidas las tierras rojas por tierra caliza. En Corrientés miden de siete a ocho metros sobre el nivel normal del río.
Estas alturas van aumentando hasta llegar a Empedrado, alcanzando hasta los treinta metros, y van disminuyendo hacia el Interior, lo que favorece la existencia de lagunas, esteros y bañados, que caracteriza esa región de la Provincia.
Desde Empedrado hasta el arroyo Ambrosio son bajas y anegadizas, pero vuelven a elevarse más adelante, frente a Bella Vista, y continúan con estas características hasta la desembocadura del río Santa Lucía, en el Rincón de Soto.
Desde Goya en adelante, hasta la desembocadura del río Guayquiraró, frente a la isla Curuzú Chalí, son nuevamente bajas, con islas y riachos y cubiertas de carrizales.

 

El río Paraná y sus características

El Paraná es el sexto río de llanura más importante del mundo. Moviliza un caudal colosal de 16.000 metros cúbicos por segundo, es decir, un volumen equivalente a
más de 6 piletas olímpicas cada segundo. Pero, además de su cauce principal, su llanura de inundación permite que se desarrolle toda la complejidad biológica del sistema.
Visto desde el cielo, el Paraná muestra su geometría aparentemente caprichosa, plagada de curvas, ensanchamientos y estrechamientos, con su gran planicie asociada que se inunda parcial o totalmente en las crecidas y le dan al Litoral su paisaje característico. Se trata de un sistema complejo, con una supercie de 1,5 millones de kilómetros cuadrados, desde su nacimiento, en Brasil, hasta su desembocadura en el Río de la Plata.
Al Paraná se lo clasica como río aluvial, porque transporta en su caudal sedimentos, tanto por arrastre como suspendidos en el agua, que transforman constantemente su propia morfología, generando bancos e islas. Cada año, el río transporta unas 25 millones de toneladas de arena, una cantidad enorme, que equivale a 800.000 camiones al tope de su carga.
Pero la mayor cantidad de sedimentos, unas 130 millones de toneladas, corresponden a otro tipo de material, más no que la arena: el limo arcilloso. El Paraná lo recibe del río Bermejo el cual, a su vez, lo transporta desde los Andes, 2.000 kilómetros aguas arriba. La mayor carga de limo ocurre entre los meses de Diciembre y Mayo, y provoca un cambio de color en el agua que se torna de un marrón rojizo, tan característico de los paisajes litoraleños.
Este sedimento más no no cambia la forma del río, pero sí es importante, porque al inundar las planicies forma una capa supercial que aporta materia orgánica y permite el desarrollo de una gran variedad de seres vivos.
El río Paraná, en su tramo argentino, tiene una ventaja frente a otros de su mismo tipo y es que se encuentra en estado “casi natural”. La poca intervención del hombre -aguas abajo de Yacyretá-, permite tener un paisaje tal como lo generó el propio río, y da oportunidad a los investigadores de conocer su comportamiento y explorarlo como si fuera un gran laboratorio natural. Y por eso es uno de los ríos más estudiados del mundo.

 

Un gran río
Hay tres características fundamentales que hacen del Paraná un gran río: su caudal de 16.000 metros cúbicos por segundo, el tamaño de su sedimento del orden de los 300 micrones -es decir, la tercera parte de un milímetro-, y su poca pendiente, de 3 a 4 centímetros por kilómetro aproximadamente.
En el tramo medio del río, la llanura aluvial se extiende por unos 600 kilómetros y ocupa una supercie de 19.240 kilómetros cuadrados.
El río Paraná es uno de los ríos más importantes de América del Sur, que atraviesa la mitad Sur del continente y forma parte de la extensa cuenca combinada Del Plata.
Esta cuenca recoge las aguas de la mayoría de los ríos del Sur del continente, como el Paraná, el Paraguay, el Uruguay, sus afluentes y diversos humedales, como el Pantanal, los Esteros del Iberá y el Bañado la Estrella . Es la segunda cuenca más extensa de Sudamérica, sólo superada por la del río Amazonas.
La unión de los ríos Paraná y Uruguay forman el estuario denominado Río de la Plata, donde el Paraná desemboca en un delta en constante crecimiento, producto de los sedimentos que aportan, principalmente, los ríos Paraguay y Bermejo.
El río nace entre los Estados brasileños de São Paulo, Minas Gerais y Mato Grosso del Sur, de la confluencia del río Grande y el río Paranaíba, aproximadamente a 20° de latitud sur y 51° de longitud oeste.
Fluye hacia el Sudoeste, marcando el límite del Estado de Mato Grosso del Sur con los de São Paulo y Paraná, hasta la ciudad de Salto del Guairá, desde donde demarca la frontera entre Brasil y Paraguay, en una extensión de 190 kilómetros hasta la Triple Frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil.
Desde ese punto, en la confluencia con el río Iguazú, pasa a ser límite entre Argentina y Paraguay. Aquí el río describe una amplia curva que lo desvía hacia el Oeste, hasta su confluencia con el río Paraguay, donde gira bruscamente hacia el Sur (frente a la ciudad de Corrientes), internándose completamente en territorio argentino, hasta su desembocadura en el Río de la Plata. En este trayecto final, el río sirve de límite natural entre varias provincias, ya que a su margen derecha (Oeste y Sudoeste) quedan las provincias de Chaco, Santa Fe y Buenos Aires, mientras que a la izquierda, se encuentran las de Misiones, Corrientes y Entre Ríos.
La cuenca del Paraná se compone de dos subcuencas: las cuencas de los ríos Paraná (1.414.132 km²) y Paraguay (1.168.540 km²). El conjunto comprende las cuencas de los tributarios andinos de éstos, como el río Bermejo y el río Pilcomayo.
En tan enorme extensión, se pueden encontrar distintos ambientes acuáticos naturales, que van desde los típicos de agua dulce, hasta aquéllos en que ésta se mezcla con agua de mar, en un típico estuario, en la desembocadura del Río de la Plata. Sólo el Paraná, a su vez, abarca dos zonas con distintas características hidrográficas, económicas y socioculturales: el Alto Paraná y el Paraná Medio e Inferior.
La cuenca del río Paraná es la de mayor superficie de los dos (1.414.132 km²) y este río es, a la vez, el de curso más largo: 2.570 kilómetros. Si se le suman los 1.370 kilómetros del río Paranaíba, la longitud total asciende a 3.940 kilómetros, ubicándose así como el 14to. río más extenso del mundo. La longitud combinada de los ríos Paraná y Grande es de 3.870 kilómetros, y la longitud desde el nacimiento del río Paraguay hasta la desembocadura del Paraná, en el Río de la Plata, es de 3.645 kilómetros.
Desde su nacimiento hasta la desembocadura pueden diferenciarse tres tramos:

 

Alto Paraná
Comprende los primeros 1.550 kilómetros del río, desde su nacimiento hasta la confluencia con el río Paraguay. En este trayecto atraviesa el macizo de Brasilia, por lo que es un río de meseta, que discurre sobre un lecho rocoso, entre barrancas que se van distanciando progresivamente entre sí.
En épocas pasadas presentaba gran cantidad de saltos de agua y rápidos que han sido aprovechados para construir embalses y represas, como las de Itaipú y Yacyretá, lo que hizo desaparecer el valle de inundación bajo las aguas.
El tramo brasileño es el más modificado por la acción del hombre: la vegetación subtropical circundante ha sido completamente reemplazada por campos dedicados a la agricultura y la cría de ganado y su valle de inundación fue sumergido bajo los embalses, lo que alteró totalmente los regímenes fluviales del río Paraná.
Tras la represa de Yacyretá, el río presenta una clara dirección hacia el Oeste, ensanchándose progresivamente y ramificándose en varios canales que forman gran cantidad de islas fluviales, hasta unirse frente a Paso de la Patria con el río Paraguay.

 

Paraná Medio
Comprende unos 722 kilómetros desde la confluencia con el río Paraguay, por el Norte, hasta la ciudad de Diamante, en el Sur, donde comienza el predelta. Al unirse con el Paraguay, el curso del río vira bruscamente hacia el Sur, a lo largo de una falla geológica ocupada por el ancho valle de inundación, convirtiéndose en un río de llanura, con gran cantidad de meandros, islas fluviales y bancos de arena.
El río ahora es de curso lento, sobre un lecho limoso, y sus aguas transportan gran cantidad de sedimentos provenientes de las estribaciones andinas fuertemente erosionadas por los ríos Bermejo, Pilcomayo y sus tributarios.
El valle de inundación está limitado por barrancas, en la margen izquierda, mientras que en la margen derecha sus costas son bajas y anegadizas, con numerosos riachos y lagunas que se inundan en épocas de creciente. A partir de la ciudad de Santa Fe, la margen barrancosa es la derecha, y la baja y anegadiza, la izquierda, en territorio de la Provincia de Entre Ríos.
Principales afluentes: por la margen izquierda, Santa Lucía, Corriente y Guayquiraró. Por la margen derecha, Paraguay, Negro y Salado.

 

Paraná Inferior
Se extiende por los últimos 298 kilómetros del río, desde la ciudad de Diamante hasta su desembocadura en el Río de la Plata. El río sigue una dirección Este- Sudeste, y su valle comprende el Predelta y Delta del Paraná (antiguamente llamado por sus pobladores originarios Carapachay, denominación que ha quedado para algunos brazos), dividiéndose en varios brazos principales: Paraná Pavón, Paraná Ibicuy, Paraná Miní, Paraná Bravo, Paraná Guazú y Paraná de las Palmas, así como en varios riachos menores, que forman islas, como la de las Lechiguanas.
Este tramo se corresponde con la zona más poblada y desarrollada económicamente de la Argentina, por lo que en sus riberas se encuentra gran cantidad de puertos y áreas industriales, sobre todo en el up-river, siendo además el tramo con mayor navegación fluvial, por lo que se requiere un dragado constante del mismo.
Principales afluentes: por la margen derecha, Carcarañá y Luján. Por la margen izquierda, Victoria y Gualeguay.

 

Régimen fluvial
Las variaciones de caudal del río, dependen de las precipitaciones. El Paraná atraviesa zonas con distintos tipos y variedades climáticas. El curso superior presenta una creciente anual durante el verano, mientras que los cursos medio e inferior ven modificado su régimen por los aportes del río Paraguay, lo que provoca una segunda creciente durante el invierno.
El máximo caudal del río se registra hacia fines del verano (Febrero-Marzo) y el estiaje a fines del invierno (Agosto-Septiembre).

 

Caudal medio:
* 11.500 m³/s en Apipé,
* 15.240 m³/s en Corrientes,
* 15.000 m³/s en Rosario.
Al desembocar en el Río de la Plata (considerando todos los brazos de su delta), su caudal da una media de 17.000 m³/s, comparable a la de ríos como el Misisipi (18.000 m³/s) y el Ganges (16.000 m³/s).
Las mayores crecidas, registradas, del río Paraná fueron:

Año Lectura de escala en metros Caudal (m3/s)
1982/83                 8,98 60.000
1858                 8,93 51.000 - 54.000
1878                 8,65 47.000 - 50.000
1905                 8,56 47.000 - 49.000
1966                 7,93 41.000 - 42.000
1977                 7,13 34.000
1991/92                 6,78 54.000
1997/98                 5,89 42.000

Fuente: Entidad Binacional Yacyretá (EBY)

Además de los registros oficiales, existen observaciones históricas ocurridas en siglos pasados, donde aquellas de 1612 y 1748 parecen haber sido las más grandes, aunque son no suficientemente conocidas como para reconstruir los valores de alturas y caudales.

La influencia del clima
El Paraná se transforma y el río que vemos hoy no es el mismo que hace 40 ó 100 años. Esos cambios van de la mano de las fluctuaciones en el clima de la región.
Investigadores de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), estudiaron los cambios de los últimos 100 años e identicaron tres períodos:

* Período húmedo: Caracterizado por caudales relativamente grandes y una elevada frecuencia de crecientes.
* Período seco: Hubo una disminución en la intensidad y frecuencia de las lluvias
sobre la cuenca, lo que provocó que decrecieran los caudales de los ríos.
* Período húmedo: Hay una mayor frecuencia de lluvias, pero también creció la magnitud de las tormentas.

Para ajustar sus mayores o menores caudales, el río modica su ancho, avanzando sobre las márgenes santafesinas, que ofrecen menos resistencia y son más fáciles de erosionar que las barrancas entrerrianas.
A principios del siglo XX, el Paraná tenía unos 4.000 metros frente a la ciudad del mismo nombre y, para 1970, se había reducido a 2.500.

Ecología
La floresta tropical y subtropical que antes ocupaba buena parte de la cuenca del Paraná, se encuentra largamente extinta; el área mejor preservada es la situada en la Provincia de Misiones.
Son típicos de la fauna de la cuenca, entre otros, el gavilán caracolero (Rostrhamus sociabilis, un ave rapaz que caza los grandes caracoles operculados prosobranquios del orden Mesogastropoda, Ampullariidae); los Belostomátidos (Belostomatidae, familia del orden Hemíptera, Heteróptera, que agrupa las nipas, chinches acuáticas gigantes), grandes reptiles y ofidios como el curiyú, la anaconda, el caimán, el cocodrilo, y el tupinambis, entre otros.
Entre los mamíferos sobresalen los grandes roedores ligados a humedales, característicos de América del Sur (carpincho, coipo, paca común), el yaguareté, el puma, el tapir del llano, el ciervo de los pantanos, el venado de las pampas, el aguará guazú, el zorro pampa y el tamanduá.
El delfín franciscana, del estuario del Río de la Plata, ha sido citado a veces como un habitante del delta del Paraná y, aun en cuanto hay dudas, en el tramo inferior del río.
Destaca la ictiofauna por el tamaño y abundancia de sus representantes. En sus aguas se encuentra el dorado, el surubí, el surubí atigrado, el manduvá, el manduví, el bagre sapo, el bagre hocicón, el bagre blanco, el bagre amarillo, el pacú, la boga, el sábalo, la tararira, la anguila picuda, varias especies de palometa o piraña, varias especies de mojarra, salmón de río y varias especies de raya de río.
El Paraná recibe numerosas fuentes de contaminación en su curso: cloacas máximas del Gran Santa Fe, Gran Rosario y del Gran Buenos Aires y termoeléctrica de San Nicolás.

Valle de inundación del río Paraná
El denominado valle de inundación del río y su sistema de islas, en su curso medio, es muy ancho, oscilando, en la Provincia de Santa Fe, entre 10 y 20 kilómetros en algunos lugares. Todo este valle de inundación está ocupado por depósitos aluviales que la dinámica del río modifica constantemente.

paran 1
Cuenca del Plata. Resaltado, en color, el Paraná.

La presencia permanente de grandes cuerpos de agua, quietos o en movimiento, genera efectos climáticos locales de alta humedad ambiente y atemperamiento de los extremos de temperatura diarios y estacionales, lo que ha permitido la presencia uniforme de comunidades y especies típicas de las ecorregiones subtropicales húmedas.

Flora
La vegetación nativa característica del valle de inundación del río Paraná Medio, es una ramificación de la ecorregión de la selva Misionera o Paranaense y sus selvas o bosques marginales se extienden hacia el Sur, formando angostas galerías a lo largo de los ríos Paraná y Uruguay, penetrando hacia el Oeste por todos sus afluentes, esteros y lagunas. También existe una influencia de especies vegetales del espinal.
Cubriendo las costas de las lagunas y bañados, se hallan diversas comunidades vegetales, entre las que se destacan los varillares de duraznillo blanco, juncos, cataizales, pajonales y, en aguas profundas, aparece el camalotal.
El duraznillo blanco suele ser excluido por la totora, una delgada ciperácea que puede alcanzar hasta dos metros de altura. El gran desarrollo del junco llega a producir la desecación de algunos cuerpos de agua: al morir sus tallos elevan el fondo de muchas lagunas interiores, avanzando un paso más en la sucesión natural.
En los albardones se encuentran los bosques fluviales o ribereños, que son angostos (varían desde una sola hilera de árboles hasta más de setenta metros de ancho) y cuya vegetación va cambiando de acuerdo a su grado de madurez.
El sauce criollo y el aliso suelen formar colonias casi puras, denominadas genéricamente sauzales, en las márgenes de los ríos. Son las primeras especies que colonizan los albardones recientemente formados o sitios despojados de su vegetación natural a causa de una perturbación.
En los sitios más altos se desarrollan otras especies como el ceibo, el laurel de río, el timbó blanco o el curupí, que enriquecen la composición de estos bosques, que presentan también un estrato herbáceo de gran importancia: arbustales de espinillo, chilcas, rama negra, sarandíes, y pastizales de cortadera, totora, espadaña, carrizo, canutillo y numerosas especies de gramíneas.
En suelos bajos, próximos a los cursos de agua, se hallan pequeños bosques de espinillo o aromito, que destacan por la fragancia y el colorido de sus flores.

Fauna
La fauna es particularmente rica, comparada, por ejemplo, con la pampeana, a causa de la influencia ecorregional misionera mencionada, la variedad de ecosistemas y la presencia de refugios naturales.
Entre los reptiles, el lagarto overo, la tortuga acuática de cuello largo y las tortugas terrestres son abundantes localmente. El yacaré negro y el yacaré ñato llegan desde el Norte hasta el delta superior entrerriano, donde el último incluso nidifica. También sobresalen como especies carismáticas la yarará, la víbora de coral y la cascabel, y una variedad de especies de tortugas de río, lagartijas, víboras y culebras.
Hay una gran diversidad de anfibios, compuesta por un elevado número de especies de ranas, sapos, escuerzos, etc (familias Microhylidae, Leptodactylidae, Hylidae, Bufonidae, y Pseudidae).
Entre las aves encontramos el hornero, el arañero cara negra, el tordo renegrido, la cardenalilla, el pico de plata, el cabecita negra, la torcacita, el jilguero, la tacuarita azul, el benteveo, el carpintero real, el chingolo, el zorzal colorado, el cardenal, entre otras.
Asociadas a lagunas, bañados y cursos hídricos, hallan hábitat propicios diferentes aves acuáticas, entre las que podemos reconocer al biguá, el caraú, la garza blanca, la garza bruja, la garcita azulada, la gallareta chica, el gallito de agua y el pato sirirí pampa, como los más abundantes.
Entre las aves migratorias, que hacen escala en la ecorregión, se pueden mencionar a la golondrina doméstica, la golondrina parda, el suiriri real y a la tijereta.
Los mamíferos más característicos son el peludo o tatú, el lobito de río, el carpincho, el gato de los pajonales, la rata acuática, la rata colorada, el ratón de campo, el cuis común, el coipo, la comadreja colorada, la comadreja overa, la comadrejita rojiza o enana, la marmosa común, el colicorto pampeano, el murciélago cola de ratón, el murciélago pardo y el vampiro, entre otros.

Usos y aprovechamiento económico
El Paraná y la Cuenca del Plata ocupan el área más poblada e industrializada de Sudamérica, y el río vincula, a su vez, las dos mayores áreas económicas del subcontinente: el Estado de São Paulo, en el Norte, y el eje fluvial industrial Santa Fe-La Plata, en el Sur, lo que da al río una gran importancia estratégica, tanto a nivel político, como económico, y lo convierte en la principal vía de integración del Mercosur.
Históricamente, ha sido fuente de conflictos entre españoles y portugueses, que se disputaron el control de su cuenca y su acceso desde el Río de la Plata en épocas de la colonia. En el siglo XIX fue escenario de otras disputas por los intereses comerciales de potencias europeas, como Francia y el Reino Unido, y de las aspiraciones territoriales de Brasil, que ocupó la cuenca superior de los ríos Paraguay y Paraná.
Su cuenca es, a su vez, una de las principales reservas de agua dulce del mundo, al estar vinculada con el Acuífero Guaraní.

Generación de energía

Los saltos de agua y rápidos del Alto Paraná han sido aprovechados para la generación de energía eléctrica y el almacenamiento de agua para consumo y riego, a través de la construcción de centrales hidroeléctricas.
En su tramo exclusivo del Alto Paraná, Brasil construyó las centrales hidroeléctricas de Ilha Solteira -en el nacimiento del Paraná-, la de Jupiá -a 21 kilómetros de la confluencia con el río Tietê-, y la de Porto Primavera -antes de la confluencia con el río Paranapanema-.
Dos represas, que comparte el Paraguay en el río Paraná, le proveen el 85 % de su consumo de electricidad, el cual, al ser bajo, le generan enormes excedentes, los que son vendidos a países vecinos, convirtiéndolo en el mayor exportador de electricidad del mundo.
Una de estas obras hidroeléctricas, es la represa de Yacyretá, que la comparte con Argentina, y se sitúa en el kilómetro 1.455; la otra, es la represa de Itaipú (la segunda más grande del mundo), que la comparte con Brasil, y se sitúa en el kilómetro 1.950. Asimismo, la parte brasileña de esta última, cubre el 25 % de la demanda eléctrica de ese país.
Está planificada la construcción, entre Brasil y Paraguay, de la represa de Ilha Grande (kilómetro 2.120), entre Itaipú y Porto Primavera. Entre Argentina y Paraguay existe la intención de construir dos más, la represa de Corpus (kilómetro 1.597) -que inundaría el valle del Paraná, entre Yacyretá e Itaipú-, y la represa de Itatí-Itacorá, en el tramo inferior del Alto Paraná, que actuará como reguladora de los excedentes de las represas ubicadas aguas arriba.
En el curso del Paraná Medio, y sólo en la Argentina, estaban proyectadas las represas de llanura de “Chapetón” (kilómetro 635) y “Patí” o “Machuca Cué” (kilómetro 915), aunque su realización es poco probable, debido al enorme impacto ecológico que ocasionarían.

Proyecto de represas en el Paraná Medio
El proyecto de represas en el Paraná Medio, también denominado Proyecto Paraná Medio, fue un plan diseñado para la construcción de dos obras de represamiento en el tramo medio del río Paraná, en el sector en que su curso se encuentra en ambas riberas en territorio argentino.
Afectaba áreas del Nordeste de ese país, en las provincias de Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe. La represa se proyectaba con el objeto de dotar de abundante energía eléctrica al país, gracias a la construcción de una gran usina hidroeléctrica.

Historia - El proyecto original
El proyecto original de la represa de Paraná Medio fue propuesto al comenzar la década de 1980 por expertos de la Unión Soviética. El mismo fue acogido por la empresa estatal Agua y Energía Eléctrica, creando la “Gerencia Paraná Medio”. Luego de la Guerra de Malvinas, se fue diluyendo.

Intentos de reflotamiento
En 1996, fue reflotado el proyecto bajo el apoyo del consorcio Energy Developers International de los Estados Unidos, con el beneplácito del presidente argentino Carlos Menem, y el gobernador entrerriano Jorge Busti. La obra fue resistida por entidades ambientalistas, que mediante un recurso de amparo lograron un fallo judicial favorable para paralizar el proyecto.
Frente a estos hechos, la Provincia de Entre Ríos se declaró libre de nuevas represas sobre los ríos Paraná y Uruguay, por a la sanción de la Ley 9092, del 25 de Septiembre de 1997, que propició el propio gobernador Busti, extendida en 2002 también al río Gualeguay. La norma fue llevada al artículo 85 de la Constitución Provincial, al ser ésta reformada en 2008:
“(...) los sistemas de humedales, que se declaran libres de construcción de obras de infraestructura a gran escala que puedan interrumpir o degradar la libertad de sus aguas y el desarrollo natural de sus ecosistemas asociados”.
En el año 2004, un funcionario de la Provincia de Corrientes volvió a proponer el proyecto.
En 2009, desde la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, un funcionario de la misma, Juan Carlos Chagas, nuevamente intentó reflotar el emprendimiento.
Finalmente, en Agosto de 2011, fue la Secretaría de Energía de la Nación la que alentó reactualizar su construcción, informando el hecho durante una Conferencia sobre Cambio Climático celebrada en la ciudad de La Plata.
En este nuevo enfoque de la obra, se llevaría el emplazamiento más al Norte que la iniciativa original.

Características del proyecto original
El proyecto constaba de la construcción de dos gigantescas represas; ambas cortaban las aguas del río Paraná.
La más septentrional, el cierre Norte, se la pensaba denominar “Patí”, y se hubiera situado con cabecera próxima a la ciudad santafesina de Reconquista -en el Departamento General Obligado- por su margen derecha, y por su margen izquierda con cabecera próxima a la ciudad correntina de Goya, en el Departamento homónimo.
La más meridional, el cierre Sur, se la pensaba denominar “Chapetón”, y se hubiera situado con cabecera próxima a la localidad santafesina de Colonia Zapallos por su margen derecha -en la zona de contacto entre los Departamentos de La Capital y Garay-, y por su margen izquierda, con cabecera próxima a la localidad entrerriana de Villa Urquiza, a unos kilómetros al Norte de ésta, a la altura de la isla Chapetón, en el Departamento Paraná, 25 kilómetros al norte del túnel subfluvial Raúl Uranga - Carlos Sylvestre Begnis.
Para que el proyecto pudiera llevarse a cabo, era imprescindible, en ambos diques, la construcción de largas prolongaciones con terraplenes en la margen derecha del río, que impidieran la inundación de enormes superficies, que presentan muy baja diferencia de altitud con respecto al río.

Aprovechamiento energético
Gracias a las características hídricas del río Paraná, sumado a su extraordinario módulo con caudal de 16 000 m³/s, las turbinas que hubieran trabajado en estas represas, habrían podido funcionar a pleno, generando electricidad durante el 82 % del tiempo posible. Como comparación, las de la Central Hidroeléctrica Binacional de Salto Grande, lo hacen en el 41 % del tiempo posible, y las de la represa El Chocón, lo hacen en el 32 % del tiempo posible, en iguales condiciones.

Lagos artificiales
Dos enormes lagos artificiales se hubieran construido, ambos contactando a la represa “Patí”. El primero se hubiese situado en el kilómetro 626 del río Paraná, mientras que el segundo hubiera llegado a la localidad de Paso de la Patria, en el kilómetro 1.243 del río Paraná, pues hasta allí habría llegado la cola de la Represa “Patí”.
Si se sumara la totalidad de las aguas que se hubiese embalsado en los lagos Norte y Sur, se formaría un cubo de 4.500 metros de aristas. Como comparación, el lago formado por la represa de Itaipú forma un cubo con lados de sólo 3.100 metros.
La superficie total que hubiesen contado ambos lagos es de 1 millón de hectáreas.

Obras construidas
Como un ensayo, para observar la respuesta de los materiales locales que serían empleados en la construcción de los cuatro diques -los dos principales y los dos laterales-, se levantó un sector del terraplén lateral, próximo a la localidad santafesina de Cayastá.

Impacto ambiental
De haberse llevado a cabo el emprendimiento, hubiese sido el fin de todo un ecosistema único. En esas aguas habitan más de 300 especies de peces, muchos de ellos realizan anualmente prolongadas migraciones entre el Alto Paraná y su delta, o el Río de la Plata, viajes que habrían sido afectados con la construcción de las represas.

Cuadro de las características técnicas del proyecto de 1996

Característica Proyecto Paraná Medio de 1996
Longitud 140 metros
Ancho 53 metros
Altura 46 metros
Máxima potencia a generar 3.000 MW
Turbinas (número) 48
Turbinas (potencia) 62,5 MW
Turbinas (diámetro) 46 metros
Módulos (número) 6

Navegación
La navegación del río Paraná, a lo largo de todo su recorrido, se ve impedida por la presencia de la represa de Itaipú, que divide el río en dos sectores, con navegación fluvial.
El primero está estructurado a lo largo de 3.442 kilómetros, por la Hidrovía Paraná-Paraguay, desde el Río de la Plata hasta Puerto Cáceres, en el Estado de Mato Grosso. Constituye una importante vía fluvial, que proporciona una salida al océano a ciudades interiores de Argentina y Paraguay. El dragado, mantenimiento y cobro de peaje del canal, está concesionado a la empresa Hidrovía S.A. La tarifa básica del peaje es de 1,136 dólares estadounidenses por tonelada de registro neto.
El acceso de barcos oceánicos al Paraná depende del estado de dragado de los principales canales de acceso en el Río de la Plata: el Canal Emilio Mitre (profundidad mínima: 10,8 metros) y el Canal Punta Indio (profundidad mínima: 10,8 metros), así como el de los brazos Paraná de las Palmas y Paraná Guazú, con profundidades de 8,7 y 9,1 metros respectivamente.
La profundidad de la hidrovía es de 10,5 metros hasta Rosario (kilómetro 416) y de 7,5 metros hasta Santa Fe (kilómetro 580). Desde Santa Fe hasta la confluencia con el río Paraguay (kilómetro 1.240), las profundidad mínima del canal es de 3,60 metros, lo que permite la navegación de embarcaciones oceánicas de hasta 1.500 toneladas.
Desde este punto y hasta Ituzaingó (kilómetro 1455), la navegación de convoyes de barcazas importantes es posible, dado que la profundidad alcanza 1,80 metros.
La construcción de la represa de Yacyretá y una esclusa sobre ésta, permitieron la navegación desde Ituzaingó hasta Posadas (kilómetro 1.583), al quedar los rápidos de Apipé y Carayá bajo las aguas del embalse.
La navegación cuenta con 2,40 metros de profundidad hasta Ciudad del Este (kilómetro 1.932), donde se ve interrumpida por la represa de Itaipú.
La navegación, impedida por la presa, continúa más al Norte, sobre la red brasileña de la Hidrovía Paraná-Tietê. Después de la presa, la ruta sigue hasta la confluencia de ríos Paranaíba y Grande (kilómetro 2.570) y, más allá, por el Paranaíba, a través del Canal Pereira Barreto, hasta el puerto de São Simão (Goiás), antes de la represa del mismo nombre, y por el Tieté hasta Anhumas, cerca de São Paulo, la navegación es posible cada año para embarcaciones de hasta 3 metros de calado, ya que en todas las represas hay esclusas de navegación.
Está proyectada la construcción de una esclusa que salve el desnivel de 120 metros de la represa de Itaipú, vinculando las dos hidrovías, lo que posibilitará la navegación fluvial entre Buenos Aires y São Paulo en el futuro.

Puentes y túneles
Las interconexiones viales y ferroviarias que cruzan el Paraná, a lo largo de su curso, desde su nacimiento hasta su desembocadura, son:

* Puente Euclides da Cunha, sobre el embalse de la represa de Ilha Solteira, que une las ciudades brasileñas de Santa Fé do Sul, en São Paulo, con Aparecida do Taboado, en Mato Grosso do Sul.
* Paso sobre la represa de Ilha Solteira, que une Ilha Solteira (São Paulo) con Selvíria (Mato Grosso do Sul), a través de las rutas SP-310 y MS-444.
* Paso sobre la represa de Jupiá, que vincula Tres Lagoas (Mato Grosso do Sul) con Castilho (São Paulo), mediante la ruta BR-262.
* Puente Ferroviario Francisco de Sá, entre las estaciones Jupía (Mato Grosso do Sul) y Castilho (São Paulo) de la línea São Paulo-Santa Cruz de la Sierra.
* Puente Maurício Joppert, a lo largo de la BR-267, entre Presidente Epitácio (São Paulo) y Bataguassu (Mato Grosso do Sul).
* Paso sobre la represa de Porto Primavera, que vincula las rutas SP-613 y MS-395, entre las ciudades de Rosana (São Paulo) y Bataiporã (Mato Grosso do Sul).
* Complejo de puentes de Porto Camargo, por el que cruza la BR-487, que une Porto Camargo (Paraná) con Cabureí (Mato Grosso do Sul).
* Puente Ayrton Senna de la BR-163, entre las ciudades de Guaíra (Paraná) y Mundo Novo (Mato Grosso do Sul).
* Puente Internacional de la Amistad, que une la BR-277 y la RN 7, entre las ciudades de Foz do Iguaçu, (Brasil) y Ciudad del Este (Paraguay).
* Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz, entre las ciudades de Posadas (Argentina) y Encarnación (Paraguay), por el que pasan una carretera y una línea ferroviaria.
* Puente General Manuel Belgrano, de la RN 16, que une las ciudades de Resistencia con Corrientes, ambas en Argentina.
* Túnel subfluvial Raúl Uranga - Carlos Sylvestre Begnis (ex Hernandarias), por el que pasa la RN 168, que vincula las ciudades de Santa Fe (Santa Fe) con Paraná (Entre Ríos).
* Puente Nuestra Señora del Rosario, de la RN 174, que une las ciudades de Rosario (Santa Fe) con Victoria (Entre Ríos).
* Complejo Ferrovial Zárate - Brazo Largo, por el que pasan la ruta RN 12 y la línea ferroviaria Buenos Aires-Posadas.
Existen proyectos para construir un segundo puente entre Resistencia y Corrientes, otro entre Reconquista y Lavalle y uno nuevo entre Santa Fe y Paraná.

Principales ciudades
En la cuenca del Paraná-Paraguay viven cerca de 75 millones de personas (90 millones en la Cuenca del Plata). Abarca la zona más urbanizada de Sudamérica y su población crece a razón de aproximadamente un millón de habitantes por año.
En ella se encuentran varias de las ciudades más pobladas del subcontinente, como São Paulo, Buenos Aires, Asunción, Curitiba, Campinas y Rosario.
Sobre las riberas del Paraná, o en cercanías de su valle de inundación, se destacan las siguientes ciudades:
* Tres Lagoas, con 100.000 habitantes, es la ciudad más importante del Mato Grosso sobre el Paraná.
* En la Triple Frontera, Foz do Iguaçu, Ciudad del Este y Puerto Iguazú, conforman un área metropolitana de 1.789.594 habitantes.
* Posadas y Encarnación, juntamente llegan a los 400.000 habitantes.
* Aguas abajo de la confluencia con el Paraguay, Resistencia y Corrientes, conforman un área metropolitana de más de 700.000 habitantes.
* Reconquista, en el Norte de Santa Fe, con aproximadamente 100.000 habitantes.
* En la confluencia con el río Salado, Santa Fe y Paraná, conforman un área de 800.000 habitantes.
* Rosario, la tercera ciudad más grande de la Argentina, con 1.300.000 habitantes, se extiende por más de 50 kilómetros sobre la ribera derecha del Paraná.
* San Nicolás de los Arroyos, importante centro industrial del norte de la Provincia de Buenos Aires, 140.000 habitantes.
* Zárate y Campana, conjuntamente superan los 180.000 habitantes.
* Buenos Aires y su área metropolitana, con 14.000.000 de habitantes, se extiende sobre la ribera del último tramo del delta y sobre el Río de la Plata.

 

Bibliografía

* El río Paraná y sus características (obra) PDF Internet, editado por la Universidad Nacional del Litoral con la colaboración de:

- Laboratorio de Sedimentología, Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH).
- Universidad Nacional del Litoral (UNL).
- Laboratorio de Limnología Física, Instituto Nacional de limnología. Universidad Nacional del Litoral.
- Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas.

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