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FAUNA TERRESTRE

La Zoogeografía es la parte de la Geografía Biológica que estudia la distribución de los animales sobre la superficie de la Tierra y sus relaciones con el medio que habitan.

Fauna es el número de especies animales.

En el dominio de la Zoogeografía es posible considerar:

- Fauna terrestre.

- Fauna marina.

Entendemos por fauna terrestre aquélla que se manifiesta sobre la litósfera y por fauna marina la que se desarrolla en las aguas de los mares y océanos.

- Factores que intervienen en la distribución de los animales terrestres

En ciertos lugares de la Tierra los animales son particularmente abundantes, en tanto que, en otros, su número es muy reducido. Esta distribución no uniforme se explica por las siguientes causas:

- Temperatura.

- Fertilidad de las tierras.

- Naturaleza de los órganos de locomoción.

- Barreras físicas.

- Distribución de las tierras en épocas geológicas.

- Acción del hombre.

Estas causas no ejercen sus efectos en forma tan estricta y tiránica, como en el caso de los vegetales.

En efecto: el animal posee un medio de locomoción del que carece el vegetal, medio que le permite buscar, en lo posible, condiciones de clima y de suelo más favorables: los animales acuáticos salvan a nado los ríos; los insectos y las aves utilizan sus alas; en tanto que los animales terrestres emplean las patas.

Se opera, así, la mayor difusión de las especies.

- Temperatura

Los animales son más numerosos en las regiones cálidas que en las frías, de ahí que su número disminuya progresivamente desde el ecuador hacia los polos.

Pero en uno y otro caso, se adaptan en forma admirable y conmovedora a las condiciones climáticas.

Un animal propio de clima cálido ofrece su piel, comparativamente, con pocas cerdas o pelos (hipopótamo, cebra, tigre), o se mueve con lentitud (perezoso, boa, papagayo).

Un animal de clima frío recubre su cuerpo de lana, pelo, etc. (oso, zorro) y suele ser voluminoso, lo que le permite retener el calor del organismo. Orejas, patas y cola, en cambio, adoptan un tamaño reducido.

* Hibernación y estivación

Hay animales que, cuando la temperatura no les es propicia, la soportan en estado de letargo.

Millones de animales como, por ejemplo, osos, marmotas, serpientes, murciélagos, lirones, mapaches, tejones, duermen durante la estación invernal (hibernación).

Para ello, suspenden o disminuyen -a lo estrictamente necesario-, determinadas funciones.

A otros, la estivación les permite evitar los efectos del calor y la sequedad del verano (rana, sapo, ardilla, cocodrilo, marmota).

* Emigración de las aves

Muchos animales se trasladan o emigran de una región a otra. Sólo en América, no menos de diez mil millones de aves abandonan los lugares donde pasaron el invierno, para volver a sus nidos de verano(1).

(1) La golondrina, desde Europa hasta Africa Central y Austral, recorre entre 8 y 11.000 kilómetros, y la cigüeña, desde su zona de cría, en Europa Central, hasta la región de invernada. En Africa Central viaja entre 4 y 11.000 kilómetros. Ya es famosa la emigración de la denominada “golondrina de los acantilados”. Viajan desde Goya, Corrientes, hasta San Juan de Capistrano, cerca de Los Angeles, en California, donde se presentan, indefectiblemente, todos los 19 de Marzo. Vienen a pasar el verano del Hemisferio Norte. Inician el regreso a Corrientes, el 23 de Octubre. El viaje, tanto de ida como de vuelta, insume de 6 a 8.000 kilómetros.

Esta preferencia de las aves por el Hemisferio Norte se explica por la mayor extensión que ofrecen las tierras (en contraste con la menor superficie que adquieren en el Hemisferio Sur), y la mayor duración de las horas de luz (Primavera, Verano).

Ello les permite la búsqueda de alimentos (oropéndola, cuclillo, ganso, pato, golondrina, chorlo, colibrí, águila).

En el trayecto que realizan mueren o son atrapadas por millares, pero también esas aves devoran insectos o roedores, a la vez, destructores implacables de los sembrados y las plantaciones.

Nada podría hacer el hombre, en su lucha contra las plagas, si no lo ayudaran las aves.

La vida animal como la vegetal decrece con la altura. No obstante, se adapta a las condiciones severas del clima: los de alta montaña tienen pulmones muy desarrollados y patas que les permiten sujetarse al hielo y a la roca (gamuza, cabra, liebre alpina).

- Fertilidad de las tierras

Los animales son más numerosos en regiones bien provistas de alimentos. Estos pueden ser: líquidos o sólidos.

El alimento líquido es el agua, imprescindible para la vida animal.

El alimento sólido ofrece una gran variedad, pero el fundamental es: carnívoro y herbívoro.

Las regiones de abundante vegetación están pobladas de animales herbívoros y también de carnívoros, que se alimentan de ellos y de otros carnívoros.

- Naturaleza de los órganos de locomoción

Las aves, los insectos, los animales nadadores, se desplazan con facilidad. Es por ello que se difunden sobre la superficie del globo mucho más que aquellos otros que sólo andan o se arrastran.

- Barreras físicas

Los océanos, mares, montañas, desiertos, etc., sólo pueden ser salvados por pocos animales. Los más, quedan circunscriptos por esas barreras físicas.

Por eso, las regiones zoogeográficas están separadas unas de otras por mares, amplios desiertos o por extensos cordones montañosos.

- Distribución de las tierras en épocas geológicas

La forma que adoptaron los continentes en épocas geológicas pasadas permitió que, en ciertas regiones de la Tierra (Australia, Patagonia), se desarrollase una fauna típica.

No pocas de esas formas llegaron a conservarse hasta la actualidad.

Por ejemplo, la aparición del Sahara, en Africa, y la del Himalaya, en Asia, interrumpió el intercambio de la fauna de Norte a Sur. Lo mismo aconteció con la formación del Estrecho de Behring que suprimió el mismo tipo de comunicación entre Asia y América.

- Acción del hombre

Como en el caso de los vegetales, la acción del hombre es múltiple y variada.

Puede ser benéfica, por ejemplo, repoblando distintas regiones de la Tierra pero, la mayoría de las veces, su persecución sistemática de los animales ha significado la extinción de muchas especies.

Directa, o indirectamente, el hombre ha intervenido para lograr que, desde el nacimiento de Jesucristo, se hayan extinguido 106 especies de mamíferos y casi un tercio de ellas en los últimos 50 años.

Otras 600 especies están llamadas a desaparecer y no hay posibilidad alguna de sustitución.

Gorilas, grullas, osos pardos, cigüeñas, bisontes, se extinguen rápidamente.

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