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Segunda campaña porteña a la Banda Oriental

- Contexto general

De regreso del Paraguay, Manuel Belgrano -que calificó de locura aquella campaña- recibió Instrucciones de operar sobre la Banda Oriental. Se estableció en Mercedes y remontó sus fuerzas hasta 3.000 hombres y encomendó a los hermanos Artigas sublevar las regiones central y oriental del territorio.

Como consecuencia de ello los realistas comenzaron a replegarse sobre Montevideo y Colonia, cuando Belgrano fue separado del mando y reemplazado por el teniente coronel José Rondeau.

Al acercarse José Artigas a Montevideo se enfrentó con una columna española en Las Piedras (18 de Mayo). Las fuerzas eran equivalentes y Artigas aferró el centro del adversario y lo flanqueó doblemente. Las pérdidas españolas llegaron al 55 %. Fue la mejor batalla de Artigas.

Su consecuencia fue el sitio de Monte­video por el grueso del ejército porteño, pero este sitio era ineficaz, pues la ciudad se abastecía por agua. Se creó entonces una débil escuadrilla naval que fue deshecha inmediatamente por los realistas en San Nicolás.

La situación se prolongaba cuando, coincidente con el avance de José Manuel de Goyeneche en el Norte y la conspiración de Alzaga en Buenos Aires, los portugueses invadieron la Banda Oriental con 5.000 hombres.

Se creó una situación militar difícil, pues el ejército sitiador no podía ser reforzado y estaba amenazado de quedar entre dos fuegos.

El problema se resolvió políticamente, por un Armis­ticio con el jefe español, general Francisco Javier de Elío (21 de Octubre de 1811) y la retirada del ejército sitiador, que tuvo efectos políticos nega­tivos sobre la población rural y los oficiales orientales (éxodo).

Rota la tregua en Enero del año siguiente, la situación fue nue­vamente neutralizada por el Armisticio con Portugal (misión Rademaker) el 26 de Mayo de 1812.

Es que despejada la amenaza portuguesa y triunfante Manuel Belgrano en Tucumán se pudieron iniciar nuevas operaciones en la Banda Oriental.

Artigas volvió a penetrar en el centro del territorio y Buenos Aires envió una división al mando de Manuel de Sarratea, Comandante en Jefe de todas las tropas en operaciones. A fines del año 1812 una vanguardia mandada por José Rondeau se aproximó a Montevideo y ocupó El Cerrito, 15 kilómetros al Norte de la plaza.

Allí fue atacada -el 31 de Diciembre- por una columna realista, obteniéndose una victoria gracias a la coordinación de los oficiales y al valor y disciplina de las tropas frente a la superioridad numérica pero descoordinada del enemigo. La consecuencia fue que los realistas se replegaron sobre Montevideo que fue sitiada por segunda vez y todo el resto del territorio quedó bajo el control porteño.

Nuevamente el sitio terrestre se mostró ineficaz. La escuadra realista proveía la manutención de la plaza y además castigaba las poblaciones de las costas de los ríos. A ese efecto se destacó a José de San Martín sobre el Paraná; batió el 3 de Febrero de 1813 a las fuerzas de desembarco enemigas en San Lorenzo (Santa Fe), reduciendo así la penetración naval española y asegurando las comunicaciones del ejército sitiador con Buenos Aires.

Mientras el sitio se prolongaba -dirigido ahora por Rondeau- se deterioraba la situación militar general por las derrotas de Belgrano en el Norte, el refuerzo de Montevideo desde España y la aniquilación de la revolución chilena en Rancagua el 1 de Octubre de 1814.

Mientras se proyectaban negociaciones entre el Gobierno de Buenos Aires y el español se hizo evidente que Montevideo no podía ser rendida sin apoyo naval. Se creó así la escuadra porteña, con la que Guillermo Brown atacó y tomó Martín García (11 y 15 de Marzo de 1814), aislando la escuadrilla de Jacinto de Romarate en el río Uruguay.

Luego se dirigió a Montevideo bloqueándola por agua. En el momento en que el coronel mayor Carlos de Alvear tomaba el mando del ejército sitiador en reemplazo de Rondeau -designado para el Ejército del Norte- Brown batió totalmente a la escuadra española que defendía Montevideo frente a las playas de El Buceo, salvándose un solo buque realista (16 y 17 de Mayo).

La victoria naval decidió la campaña pues al día siguiente el general Gaspar de Vigodet abrió las negociaciones para la capitulación de la plaza, que fue entregada el 22 de Junio.

- Detalles de la segunda campaña porteña a la Banda Oriental

Despejada la amenaza portuguesa y triunfante Manuel Belgrano en Tucumán se pudieron iniciar nuevas operaciones en la Banda Oriental. José Gervasio Artigas volvió a penetrar en el centro del territorio y Buenos Aires envió una división al mando de Manuel de Sarratea, Comandante en Jefe de todas las tropas en operaciones.

El primer sitio de Montevideo se había levantado por el Armisticio firmado en Octubre de 1811; al mes siguiente se hizo cargo del poder -en la vecina orilla- Gaspar de Vigodet. Este no sólo toleró la permanencia de tropas lusitanas sino que impidió al primer Triunvirato el envío de refuerzos a Artigas, que se hallaba en el campamento de Ayuí.

La actitud del gobernante de Montevideo determinó el estallido de una nueva guerra entre ambas ciudades del Plata y aunque el primer Triunvirato de Buenos Aires dispuso iniciarla en el acto diversos motivos hicieron demorar cerca de diez meses el comienzo de las operaciones.

Por otra parte, desde esa época Artigas empezó a distanciarse del Gobierno de Buenos Aires.

En Abril de 1812, el vocal Manuel de Sarratea fue designado Comandante de todas las fuerzas destacadas en la Banda Oriental. La llegada del nuevo jefe al campamento de Ayuí provocó rozamientos con Artigas, por lo cual Sarratea concentró sus efectivos en Arroyo de la China (actual Concepción del Uruguay).

Los efectivos portugueses no tardaron en retirarse y entonces Artigas -con sus hombres y los integrantes del éxodo- regresó a la Banda Oriental, mientras Sarratea también penetraba en ese territorio y destacaba una vanguardia al mando de José Rondeau para que se adelantara sobre Montevideo.

Así comenzó, el 20 de Octubre de 1812, el segundo sitio de esa plaza.

- Combate del Cerrito

Los roces entre Artigas y Sarratea se acentuaron cuando el 8 de Octubre cayó el Triunvirato y,, en consecuencia, el segundo perdió su apoyo político, único título que justificaba su presencia de Comandante en Jefe.

En los primeros meses de 1813 las desaveniencias entre Artigas y Sarratea crearon malestar entre las filas del ejército sitiador hasta que -finalmente- las tropas depusieron a Sarratea y entregaron el mando a Rondeau, actitud que el Gobierno de Buenos Aires terminó por aceptar.

Debido a esto, Artigas se incorporó con sus tropas orientales al ejército de Buenos Aires.

Por su parte Vigodet había concebido -en principio- un plan defensivo pero, dueño de las aguas y enterado de que el ejército sitiador carecía de material bélico, decidió emprender un ataque por sorpresa.

A fines del año 1812 una vanguardia mandada por José Rondeau se aproximó a Montevideo y ocupó el Cerrito, 15 kilómetros al norte de la plaza. Allí fue atacada el 31 de Diciembre por una columna realista, obteniéndose una victoria gracias a la coordinación de los oficiales y al valor y disciplina de las tropas frente a la superioridad numérica, pero descoordinada del enemigo.

Ese 31 de Diciembre de 1812, Vigodet avanzó al frente de 2.300 hombres y, después de vencer la resistencia del coronel Estanislao Soler logró tomar el Cerrito, elevación situada una legua y media al Nordeste de Montevideo, donde los revolucionarios habían establecido su Cuartel.

Rondeau consiguió reagrupar las fuerzas y en violento contraataque rechazó al enemigo y lo obligó a refugiarse nuevamente tras los muros de Montevideo.

La consecuencia fue que los realistas se replegaron sobre Montevideo, que fue sitiada por segunda vez, y todo el resto del territorio quedó bajo el control rebelde.

Hasta fines de 1813 el sitio de Montevideo siguió sin mayores variantes. Rondeau estrechó el cerco hasta donde se lo permitió el alcance de la artillería enemiga y Vigodet -después del escarmiento del Cerrito- adoptó un sistema defensivo de guerrillas.

- Artigas se retira del sitio

Dijimos que hasta fines de 1813 el sitio de Montevideo continuaba sin mayores variantes. A mediados de Enero del año siguiente, el ejército porteño se enteró de la derrota sufrida por Manuel Belgrano en Ayohuma y, al poco tiempo, Gaspar de Vigodet recibió tropas de refuerzo procedentes de España.

En esas circunstancias -tan delicadas para la causa de la revolución- Artigas abandonó el sitio de Montevideo el 20 de Enero de 1814 y al frente de unos 2.000 hombres se dirigió a Belén (actual Uruguay, frontera de Entre Ríos y Corrientes).

Se había distanciado definitivamente del Gobierno de Buenos Aires y ante esa actitud el Director Supremo Gervasio Antonio de Posadas publica un decreto por el cual declara a Artigas traidor y ofrece seis mil pesos fuertes “al que lo presentare vivo o muerto” (14 de Febrero)(1).

(1) Artigas proclamaba la independencia del dominio hispánico y había levantado la bandera del federalismo pero a su vez sostenía que la Banda Oriental debía regirse por un Gobierno “fuera de Buenos Aires”, no admitiendo otro sistema que el de la “Confederación”, es decir, de la unión de varios Estados -en igualdad de derechos- que se someten a ciertas leyes comunes. // “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

Nuevamente el sitio terrestre se mostró ineficaz. La escuadra realista proveía la manutención de la plaza y además castigaba las poblaciones de las costas de los ríos.

A ese efecto se destacó a José de San Martín sobre el Paraná; batió el 3 de Febrero de 1813 a las fuerzas de desembarco enemigas en San Lorenzo (Santa Fe), reduciendo así la penetración naval española y asegurando las comunicaciones del Ejército sitiador con Buenos Aires.

Mientras el sitio se prolongaba -dirigido ahora por Rondeau- se deterioraba la situación militar general por:

* las derrotas de Belgrano en el Norte;
* el refuerzo de Montevideo desde España; y
* la aniquilación de la revolución chilena en Rancagua, el 1 de Octubre de 1814.

Mientras se proyectaban negociaciones entre el Gobierno porteño y el español, se hizo evidente que Montevideo no podía ser rendida sin apoyo naval.

- Creación de la Escuadra. Brown

Después de la derrota naval de San Nicolás, el Gobierno porteño careció de una flotilla para enfrentar a los realistas quienes dominaban a su voluntad el Estuario del Plata y los ríos Paraná y Uruguay.

Repuestos del contraste sufrido en San Lorenzo, aquéllos reanudaron los ataques contra las poblaciones ribereñas; por otra parte, Montevideo estaba sitiada por tierra pero recibía socorros y abastecimientos por vía marítima y fluvial.

El Director Supremo Gervasio Antonio de Posadas apoyó la iniciativa del Secretario de Hacienda Juan Larrea y del coronel Carlos María de Alvear, tendiente a crear una nueva fuerza naval.

La financiación de la empresa correspondió al adinerado comerciante norteamericano Guillermo White y el mando se confió al marino irlandés Guillermo Brown quien, el 1 de Marzo de 1814 fue nombrado teniente coronel del Ejército al servicio de la Armada.

A esta altura de su vida -contaba 37 años y había navegado alrededor de 25- era experto conocedor de las aguas del estuario y como bien ha dicho un autor “fueron sus méritos lo que impuso al Gobierno su elección(2)(3).

(2) Guillermo Brown había nacido el 23 de Junio de 1777 en el pueblo irlandés de Oxford. Hasta los nueve años permaneció en su tierra natal donde fue educado por un tío sacerdote. Luego pasó a Filadelfia y se inició en la carrera naval, lo que le permitió surcar durante muchos años el Océano Atlántico y el Mar de las Antillas. Por el año 1796 se matriculó de capitán. Brown aparece por vez primera en el Río de la Plata en 1809 y se radica temporariamente en Montevideo. Al año siguiente llegó a Buenos Aires a bordo de una fragata de su propiedad y presenció los importantes acontecimientos de Mayo. Prosiguió surcando los mares y en 1812 se afincó con su familia en Buenos Aires, donde adquirió en propiedad una quinta valuada en 1.600 pesos fuertes. De tal manera, cuando Brown fue llamado por el Gobierno gozaba de una sólida posición económica. // “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.
(3) Larrea y White se encargaron de adquirir -en principio- tres naves que pronto fueron artilladas y estuvieron en condiciones de salir a luchar. Como no había tripulantes criollos adiestrados fue necesario reemplazarlos por marinos extranjeros, retenidos circunstancialmente en Buenos Aires a causa del bloqueo. Sin embargo, los hijos del país -que no tardaron en ser mayoría- fueron embarcados como infantería de marina y para el manejo de la artillería. // “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

Finalmente se equiparon siete naves que se hicieron a la vela rumbo a la Isla de Martín García donde el capitán de fragata Jacinto Romarate -el vencedor de San Nicolás- había fondeado con trece embarcaciones.

Se creó así la escuadra porteña, con la que Guillermo Brown atacará y tomará Martín García (11 y 15 de Marzo de 1814), aislando la escuadrilla de Romarate en el río Uruguay.

Ese 11 de Marzo de 1814 la Escuadrilla porteña inició el ataque que debió suspender porque la nave capitana -“Hércules”- encalló luego de soportar un intenso cañoneo del enemigo.

A los cuatro días Brown consiguió desembarcar un contingente en la isla, el cual dominó a la guarnición realista y se apoderó de varios cañones. Ante el curso de los sucesos la flota de Romarate se internó por el río Uruguay donde quedó un tiempo bloqueada por las naves de Buenos Aires.

- Combate naval de Montevideo

Las embarcaciones de Brown se dirigieron hacia Buenos Aires para reaprovisionarse y a mediados de Abril de 1814 se hicieron nuevamente a la vela rumbo a Montevideo.

El 20 de Abril de 1814 la flota porteña inició el bloqueo por agua de dicha plaza en medio del entusiasmo del ejército sitiador y del temor de Gaspar de Vigodet, quien dispuso la salida de la flota realista para librar combate.

En el momento en que el coronel mayor Carlos María de Alvear tomaba el mando del ejército sitiador en reemplazo de Rondeau -designado para el Ejército del Norte- Brown batirá totalmente a la escuadra española que defendía Montevideo frente a las playas de El Buceo, salvándose un solo buque realista (16 y 17 de Mayo).

De acuerdo con un plan, el 14 de Mayo de 1814 Brown simuló retirarse y entonces las naves realistas lo siguieron hasta la altura de El Buceo donde la flota porteña inició el combate, pero la nave capitana enemiga abandonó la lucha navegando hacia el Sur.

El día 16 comenzó el encuentro definitivo que terminó al día siguiente con la total victoria de Brown; la escuadra realista quedó prácticamente destruida y las numerosas naves que se rindieron fueron incorporadas a la flota de Buenos Aires.

La victoria naval decidió la campaña pues al día siguiente el general Gaspar de Vigodet abrirá las negociaciones para la capitulación de la plaza que será entregada el 22 de Junio de 1814.

- Alvear. Rendición de la plaza

El Gobierno de Buenos Aires resolvió superar las contrariedades y, mientras organizaba la segunda escuadra porteña a las órdenes de Brown designó al joven coronel Carlos María de Alvear “General en Jefe de las fuerzas de la capital”.

Ante los sucesos ocurridos en la vecina orilla, el Director Supremo aceptó la renuncia presentada por Rondeau y nombró en su reemplazo a Alvear. Era necesario proceder con rapidez, pues Artigas no sólo hostigaba con guerrillas al Ejército sitiador sino que se tenían noticias de un entendimiento entre el caudillo oriental y Vigodet(4).

(4) Alvear había llegado a Buenos Aires el 9 de Marzo de 1819 en la fragata “Jorge Carming”, en compañía de José de San Martín y otros militares. Se dedicó enseguida a la política y fue uno de los organizadores de la Logia Lautaro. Presidió la Asamblea del Año XIII y no tardó en distanciarse de San Martín en quien veía un obstáculo para sus ambiciones de mando. Por esta causa influyó para que el vencedor de San Lorenzo se alejara de Buenos Aires como Jefe del Ejército del Norte (fines de Diciembre de 1813); estaba persuadido de que San Martín fracasaría en aquella “frontera fatídica”. // “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

Designado General, Alvear necesitaba una victoriosa campaña militar para favorecer su carrera política y entonces su tío, el Director Gervasio Antonio de Posadas lo designó Jefe del Ejército sitiador en la Banda Oriental cuando en realidad la campaña ya estaba bastante adelantada y los sitiados -por falta de víveres- no tardarían en rendirse(5).

(5) Escribe el historiador Mitre: “Alvear le acompañó (a San Martín) hasta la salida de la ciudad y al separarse dijo a sus amigos: ‘Ya cayó el hombre’”. // “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

A principios de Mayo de 1814, Alvear se dirigió a la Banda Oriental al frente de unos 1.500 hombres de refuerzo donde reemplazó a Rondeau en el mando de las tropas(6); por su parte, Brown había establecido el bloqueo fluvial a Montevideo.

(6) Posteriormente Rondeau fue designado Jefe del Ejército del Norte. // “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

Rodeado por agua y tierra Vigodet solicitó un armisticio al Gobierno de Buenos Aires pero no consiguió que se le escuchase. Finalmente entró en negociaciones con Alvear quien -persuadido de la rendición de la plaza- se inclinó por las tratativas para evitar derramamientos de sangre.

El 22 de Junio de 1814 Montevideo se rindió a las tropas de Buenos Aires.

Al día siguiente, Alvear salió a la campaña para enfrentar a Fernando Otorgués, lugarteniente de Artigas; el encuentro se produjo en Las Piedras y los artiguistas fueron derrotados.

- Consecuencias

La rendición de Montevideo -último baluarte realista en el Río de la Plata- tuvo importantes consecuencias. Buenos Aires se vio libre de una amenaza permanente y los realistas carecieron de una base para enviar cualquier expedición reconquistadora.

El dominio de las aguas del Plata por parte de los porteños benefició directamente al comercio de Buenos Aires, muy perjudicado por el bloqueo del enemigo.

El numeroso botín obtenido -armas y naves- fortaleció el Ejército de la revolución cuyos efectivos pudieron atender la guerra en otros frentes.

Por su parte, Alvear acrecentó su prestigio y fue distinguido por la Asamblea del Año XIII con el título de “Benemérito de la Patria en Grado Heroico”.

En el mes de Julio el Gobierno de Buenos Aires nombró a Nicolás Rodríguez Peña gobernador-intendente de la Provincia Oriental del Uruguay.

- Artigas. El caudillo oriental acrecienta su poder

Los territorios de Entre Ríos y Corrientes -cuyos pueblos tenían afinidad con los de la Banda Oriental- no tardaron en plegarse al movimiento iniciado por Artigas contra Buenos Aires. El caudillo se había establecido en las proximidades del pueblo uruguayo de Belén, desde donde dirigía las operaciones(7).

(7) El coronel Holmberg, enviado por el Director Posadas, se dirigió con un ejército a Entre Ríos para enfrentar a Eusebio Hereñú -artiguista que dominaba ese territorio- pero fue vencido por el último, quien también contó con la ayuda de Otorgués. Holmberg cayó prisionero con casi todos sus oficiales. // “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

Persuadido Alvear de que el artiguismo representaba una fuerza difícil de vencer y útil de conquistar, dejó sin efecto un decreto anterior del Directorio y a comienzos de Julio de 1814 declaró a Artigas “buen servidor”, restituyéndole el grado de Coronel y nombrándole Comandante de campaña de la Banda Oriental(8).

(8) No por esto cesaron las hostilidades; la guarnición de Montevideo fue reforzada y volvieron a producirse choques con las montoneras artiguistas. El 25 de Agosto Estanislao Soler fue nombrado gobernador-intendente de Montevideo. // “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

Comisionado por Alvear, Dorrego salió de Montevideo al frente de unos 1.000 hombres para cooperar en un ataque contra los artiguistas; el 5 de Octubre de 1814 sorprendió a Otorgués en su campamento de Marmarajá y consiguió derrotarlo.

Posteriormente -en Enero de 1815- Dorrego fue vencido por Fructuoso Rivera, lugarteniente de Artigas, en la localidad de Guayabos.

Mientras tanto, Posadas había renunciado a su cargo de Director Supremo y fue reemplazado por Alvear quien ordenó a las tropas de Buenos Aires que evacuaran la Banda Oriental.

En Febrero de 1815 Otorgués fue designado por Artigas gobernador militar de Montevideo.

Consolidada la autoridad de Artigas en la Banda Oriental puede afirmarse que a fines de Marzo de 1815 el caudillo dominaba Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe y también Córdoba. Su influencia se extendió a las Misiones Orientales por acción de su hijo adoptivo Andresito (Andrés Artigas o Andrés Guacurarí).

Por esas épocas Artigas ostentaba los títulos de “Jefe de los Orientales” y “Protector de los Pueblos Libres”.

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