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Derrocamiento de Silva. Lucha de facciones. Segundo Gobierno de Méndez

- El Director Ignacio Alvarez Thomas y sus incertidumbres

La Circular que el 17 de Mayo(1) pasó el Cabildo de Buenos Aires a las provincias, trajo hasta Corrientes la noticia del cambio de gobierno como un enunciado de liberación de las provincias, promesa que la propia inicial indeterminación del director Alvarez Thomas y la lucha de las dos tendencias que se lo disputaban en Buenos Aires debía destruir, anarquizando a Corrientes donde el federalismo no era separatista sino de tendencia nacional.

(1) De 1815. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

En tanto, en Corrientes, el 23 de Septiembre de 1815 será derrocado Silva por un motín de cuartel encabezado por el capitán Miguel Escobar, quien nombró gobernador-intendente al notario Francisco de Paula Araujo.

El cabecilla era oficial de Artigas. Casco repuso a Silva, ejecutó algunos asesinatos, encarceló a muchos ciudadanos inocentes -de los que diez fueron remitidos al Cuartel General de Artigas-, exigió dinero para sus gauchos y regresó a su guarida de Curuzú Cuatiá.

Silva continuará al frente del poder hasta principios de 1816, reemplazándolo Juan Bautista Méndez, nombrado por un Congreso de Delegados de las Comandancias de campaña.

Los sucesos de Corrientes

El artiguismo extremo -como podríamos llamar a la minoría de federales separatistas- tenía su fuerte en la campaña donde el “Protector” había sabido elegir sus hombres llevándolos a los cargos de Comandantes Militares de los Partidos o Departamentos, cuya vigilante fidelidad cercaba a la capital, seno fecundo de renovación, con clase culta y de grandes propietarios.

El momento social se definió de inmediato en quejas e intrigas que respecto al Cabildo se llevaban por los jefes militares a Gervasio Artigas, en emulación humanamente explicable desde que algunos de ellos habían llegado hasta la capital con sus partidas, cobrando sueldos y subsidios de sus Cajas enriquecidas con la reapertura del comercio.

De los primeros en llegar fue el capitán Miguel Escobar -con licencia temporal de Artigas, a cuyas tropas pertenecía- y que usando del prestigio que le daban sus vinculaciones de familia se ingería en los asuntos del Estado con la complacencia del oficial Góngora que mandaba el piquete de guarnición en Corrientes.

La anarquía de influencias daba pie a toda clase de hipótesis, por lo que marchó sobre la capital el Comandante militar de Curuzú Cuatiá, José Gabriel Casco. Venía alarmado, porque a la altura del río Corriente se hizo eco de la especie de que la ciudad capital y los Partidos del Norte de la provincia se encontraban aporteñados(2).

(2) Oficio del gobernador Silva a Artigas del 7 de Agosto de 1815. Libro Copiador. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

La llegada de Casco aumentó la anarquía, hija de la congregación de los Comandantes Militares, no obstante la designación de Miguel Escobar como Comandante de Armas de la ciudad.

Fue así como(3) intimó al gobernador Silva la resolución de asuntos de mero trámite, como la de que se notificase al doctor Cañas de Santa Cruz la condena de 4 años de destierro a que se decía había sido condenado por Artigas, por si deseaba apelar del pronunciamiento...

(3) Oficio del 16 de Septiembre. En el Archivo. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El historiador Zinny, en su obra sobre los gobernadores de los Estados argentinos, sostiene que Escobar y Casco se pusieron de acuerdo para derrocar al gobernador Silva(4) respondiendo a la influencia de los hombres de Buenos Aires y que el segundo traicionó al primero declarándose por Artigas. No indica el cronista las fuentes que lo apoyan que -entendemos(5)- es un juicio anticipado.

(4) Antonio Zinny. “Historia de los Gobernadores. (1810-1878)", tomo I, p. 526.
(5) Por el texto de los documentos en general de la época, en el Archivo de la Provincia. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

- Los hombres de Buenos Aires fomentan la insurrección

Indudablemente, en el fondo de los sucesos que vamos a referir está la influencia de la minoría centralista que siempre existió en la capital, pero el movimiento fue, antes que de transcendencia nacional, una encarnación de las rivalidades locales.

El gobernador Silva, entendiendo disponer como dueño y señor de los atributos de su magistratura, atentaba a la integridad y economía de los fondos públicos y a la tranquilidad de la provincia(6), dejándose llevar por la presión de las facciones.

(6) Carta de Artigas al Cabildo del 23 de Octubre 1815, en que reproduce estas palabras de comunicados del primero. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Teniendo en sus manos la Administración de Correos aislaba a los hombres del Cabildo de Artigas(7) evitando le llegasen noticias de su conducta, lo que exasperaba a los jefes militares que no eran de su afección.

(7) Imputación que le hace el Cabildo en carta a Artigas. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Miguel Escobar(8) llega a intimarle la entrega de subsidios y el racionamiento de su tropa que, para mayor presión, acuarteló invocando el nombre de Artigas y haciéndolo responsable de las cantidades que en esos efectos invirtiera.

(8) Oficio del 18 de Septiembre de 1815 a Silva -de Escobar- en el Archivo de la Provincia. . // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Casco habíase retirado de la capital, tal vez para favorecer un pronunciamiento que veía venir y en la convicción de que Artigas no sostendría en definitiva a Silva.

Escobar contaba con todo el apoyo de los federales nacionalistas para quienes Silva representaba la imposición de Basualdo y, con este apoyo, liquidando el estado de crisis planteado con el acuartelamiento de sus tropas, se pronuncia en contra del gobernador José de Silva el día 25 de Septiembre por la noche.

La soldadesca avanzó sobre la Casa del gobernador, lo redujo a arresto en la misma y se apoderó de numerosos efectos que pertenecían al Estado(9).

(9) En actuación posterior, Silva declara que los soldados en el asalto a su casa abrieron dos fardos de efectos del Estado y que las llaves de la Caja y almacenes las entregó al Comandante de Armas, Miguel Escobar. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Fue electo gobernador Francisco de Paula Araujo que, junto con Miguel Escobar, encabezaban el movimiento y quien el día 30 de Septiembre de 1815 se hizo cargo de la “Caja” del Estado que, según la actuación correspondiente, estaba en casa del gobernante depuesto conteniendo 1.855 pesos.

- Triunfo de los federales

La noticia del movimiento circuló rápidamente por la provincia. Los jefes militares Juan Bautista Fernández y Nicolás de la Rosa Córdoba, al frente de fuerza armada y desde el campamento en marcha de Peguahó, se dirigen al Cabildo para que convenciera al capitán Escobar dejase al mando.

El 11 de Octubre de 1815 exigen la misma renuncia -que debía entenderse de la Comandancia de Armas- pues el Cabildo -en Bando del 3 de Octubre y conforme a Instrucciones de Artigas- había asumido el Gobierno político y el militar en principio ya que no tenía elementos en qué apoyar su autoridad.

El día 7 de Octubre Escobar acataba el nuevo orden de cosas haciendo presente que debiendo retornar -llamado por Artigas- solicitaba algún dinero para socorro o gastos de viaje(10).

(10) Oficio en el Archivo de la Provincia // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El Cabildo por su parte, se sentía robustecido en su autoridad. Habían penetrado a la capital tanto los jefes Fernández y Córdoba, ya aludidos, como los comandantes Sotomayor y Casco que, si coincidian en servir la causa de Artigas, no se miraban entre sí con buenos ojos.

El más ejecutivo fue el último que entró a actuar directamente. El 10 de Octubre de 1815(11) se dirigía al Cabildo avisando se encontraban presos, por su orden, el doctor José S. García de Cossio y el doctor Escobar; el primero, decía, “porque en general me han informado que ha sido uno de los que concurrieron a los actos más serios de la revolución” y, el segundo, agregaba, “por haberlo apercibido en compañía de don Francisco de Paula Araujo, a quien el General pide preso”.

(11) Oficios. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Terminaba con estas palabras, que caracterizan el movimiento calculado a desalojar a Silva: “... delibere V. S. sobre el particular que yo viendo el abandono e indiferencia en la captura de ellos (los responsables) me obligué a asegurarlos hasta su resolución”.

Casco no concretó sus oficiosidades a detener a las mencionadas personas. Tomó a las que entendía comprometidas dando cuenta a Artigas, quien solicitaba(12) la remisión como reos de “lesa patria” del capitán Escobar, doctor García de Cossio, doctor Cañas de Santa Cruz, Araujo y Flores, “y los demás que se hallen presos y comprendidos en la predicha revolución”.

(12) Carta al Cabildo del 18 de Octubre de 1816. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Al asumir el mando de la provincia el día 3 y en el mismo Bando que así lo establecía, el Cabildo ordenaba la convocatoria de un Congreso Provincial para elegir sucesor al gobernador Silva. Era precipitar los sucesos y partir de la base de la culpabilidad de Silva, de su justa separación.

Al pedir los presos, Artigas objetaba el procedimiento. Por lo pronto -decía al Cabildo- es necesario haga retirar a sus respectivos Partidos, con sus tropas, a todos los Comandantes Militares; después es preciso, antes de convocar a un Congreso General, investigar los motivos de “estos incidentes” y, recién después, proceder al nombramiento de nuevo gobernador, y agregaba:

“Entre tanto doy mis disposiciones para ello; siga V. S. desempeñando los deberes de ese magistrado(13) y procediendo a que la provincia quede en una perfecta tranquilidad; ello penetrará a los hombres del interés que deben tomar en depositar la pública confianza en sujetos dignos de ella, y que por sus virtudes merezcan la aceptación de sus compatriotas”.

(13) Es decir, ejerciendo el Gobierno. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Ordenaba -en definitiva- la suspensión de la elección de gobernador fijada para el día 20. Su carta contiene un párrafo que caracteriza el movimiento, que obedecía a una cuestión meramente local, sin proyecciones con Buenos Aires, en otra forma no puede interpretarse la Orden que daba de que se devolviesen al cabo de blandengues y a la gente a sus órdenes, que acompañaron al capitán Escobar, jefe de la revuelta, las armas y los efectos que le fueran retirados después del suceso(14).

(14) El que desarmó a los blandengues rebeldes de Escobar fue el comandante militar Vicente Sotomayor, de Riachuelo, ultraartiguista. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El Cabildo fue remiso en cumplir las Instrucciones de Artigas. Envió primero sólo a dos presos políticos, Miguel Escobar y Francisco de Paula Araujo, a cargo del capitán de Voluntarios Feliciano Aguirre, y fue necesario que Artigas, al acusar recibo de éstos, urgiera sus disposiciones para obtener el licenciamiento de los Comandantes Militares(15).

(15) Carta del 24 de Octubre. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El Cabildo tenía razón; era preferible tener cerca a todos los influyentes equilibrando sus valías, que sólo al comandante de Curuzú Cuatiá, José Gabriel Casco, a quien Artigas daba su confianza. Y no era para menos; los soldados de Casco, ensoberbecidos, exigían al vecindario la entrega de prendas que se adjudicaban como obsequio, abusos que llevó a disponerse, por el comandante Casco, la concurrencia de los damnificados a su Cuartel para individualizar a los culpables(16).

(16) Oficio al Cabildo. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El Cabildo, convencido de su buena fe, dispuso(17) se reanudase la actividad comercial, reabriéndose los negocios, pues Casco castigaría a los culpables.

(17) Bando del 22 de Octubre. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Los cabildantes de 1815 fueron verdaderos mártires del juego de las facciones y sólo su serena energía en medio del triunfo de la fuerza deparó horas de paz a la provincia. Fueron ellos, en el mes de Octubre, Bartolomé de Quiroga, Juan José Romualdo de Lagraña, Manuel Antonio Cabral, Ignacio Domingo Cabral y Gaspar López.

Medida justa de la anarquía de opiniones encuéntrase en los urgimientos interesados de que se reuniese el Congreso o Junta de Comandantes Militares que debía elegir sucesor a Silva.

Inició las peticiones, desde el primer momento y ajustado a las iniciales órdenes de Artigas, cuya suspensión no conocía, el comandante Casco, haciendo protesta de que la alimentación y Gastos de los comandantes de campaña que iban llegando quedaba a cargo del Cabildo.

Conociendo, luego, la suspensión de la Junta de Comandantes citada para el día 20 y, como trabajaba su candidatura, insistía sin embargo. Es necesario hacer el Congreso, oficiaba al Cabildo, “porque están los comandantes y oficiales a quienes no llegó la contraorden en tiempo; están los de San Roque, Yaguareté Corá y Saladas y V. S. no puede suspender por más tiempo el acto”(18).

(18) Oficio. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El comandante de San Cosme de la Ensenada, Juan Bautista Fernández, se adhería(19) a esta actitud: argüía que la imposibilidad de asistir a la Junta, en que se encontraban los comandantes de Esquina y del puerto de Goya, no podía retardar el acto(20).

(19) Oficio del 22 de Octubre de 1815. En el Archivo de la Provincia.
(20) Estos comandantes, al frente de sus milicias, cuidaban la costa amenazada por las expediciones que actuaban en Santa Fe y en el río Paraná. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

La exhibición de la orden de Artigas con la disposición de que Casco llevase a su Cuartel a los presos políticos y que los comandantes volviesen a su destino, concluyó por convencerlos debían dispersarse.

Casco insistió, sin embargo, en que los Comisionados de su distrito quedasen por cuenta del Estado hasta la reunión del Congreso; en que no se iría mientras no se diera a los blandengues de Escobar, entonces a sus órdenes, las armas y efectos que le fueran quitados y mientras no se lo proveyese de aperos.

Hubo de hacerse una colecta con este objeto, apareciendo entre los donantes de suelas para las monturas el patriota Angel Fernández Blanco; todavía el 29 de Octubre de 1815 hizo nuevo esfuerzo para quedarse, alegando las fuerzas porteñas estaban cerca de Goya, y que protestaba de la intimación de dejar la ciudad.

Durante este prolongado negociado, Casco permanecía al frente de la fuerza de la capital y a cargo de los presos políticos. Entre ellos se encontraba el doctor Cañas de Santa Cruz, el comisario de la Armada de Lanche, a quien se seguía un proceso por malversación, condenado a dos años de destierro.

La causa no estaba terminada y por ello, para vengarse indudablemente del gobernador Silva denunciante de sus manejos a Artigas, tomó parte en el movimiento insurreccional que comentamos.

El día 17 de Octubre de 1815, el doctor Cañas de Santa Cruz fue muerto -en el Cuartel donde estaba preso- por los soldados de Casco. En el debate sobre la personalidad histórica del general Artigas, se sostiene que el doctor Cañas de Santa Cruz fue muerto en el pueblo de San Roque, que su asesinato fue ordenado por Artigas o autorizado por sus complacencias.

Nada más falso, sin embargo; la muerte es en Corrientes, ya por la razón que se consigna en los Partes, ya por el instinto de rapiña de las desordenadas tropas de Casco. El doctor Cañas era rico y tenía en su poder dinero en oro. Los Partes sobre este lamentable suceso dicen:

“Cuartel en Corrientes, Octubre 17 de 1815.
“- Al comandante Casco. El Sargento comandante de la Guardia de Prevención da parte al Sr. Comandante de Reunión don José Gabriel Casco como en este momento, que serán la una del día, se han amotinado los soldados que se hallan en el Cuartel contra el reo don Manuel Cañas por haber intentado éste seducirlos, de cuya resulta ha sido muerto el expresado Cañas de varias estocadas en el cuerpo, y con todos los soldados dieron a una voz contra el reo no puede saberse quiénes han sido los agresores. - (forma) Vicente Ramírez”.

El comandante Casco de inmediato pasó al Cabildo-Gobernador este Oficio:

“Apenas he podido apaciguar la división de mi mando que se había incomodado por el engaño con que intentó seducirla el reo Manuel Cañas, como se impondrá V. S. por el Parte que original acompaño; cuyo resultado ha sido que todos los soldados que se hallaban presentes en el Cuartel dieron contra el expresado Cañas asesinándolo en el mismo acto; cuya noticia doy a V. S. para que resuelva lo que fuere de su aprobación.
“Dios guarde a V. S. muchos años.
“Cuartel en Corrientes, Octubre 17 de 1815 - (firma) José Gabriel Casco”.

El Cabildo-gobernador tomó sus medidas e instruyó un Sumario cuyas piezas fragmentadas hemos individualizado en el Archivo. Se orientó la prevención con una encuesta entre el comercio sobre el dinero en oro que habían cambiado en esos días vecinos de la ciudad, consignando el comerciante Fernando Latorre que había recibido en pago de unas compras, y devuelto el saldo en moneda corriente, dos onzas de oro de las mujeres llamadas “las inglesas”.

Estas eran hijas de María Aurora de Meza y, según lo actuado, elemento galante de la época. Las piezas del Sumario a que aludimos, que relacionan el robo y muerte del doctor Cañas con otras declaraciones, de si se vio o no más oro en poder de estas mujeres, no nos dan el resultado definitivo, pero prueban se trataba de un delito común y no de carácter político.

La impunidad en que Artigas dejó a los demás complicados en la rebelión afirma este concepto, tanto más cuando hemos visto en el proceso seguido al doctor Cañas, el mismo Artigas aconsejó la pena de un destierro o confinamiento de dos años.

El día 29 de Octubre el comandante Casco, satisfecho sus pedidos de dinero y efectos, salía de la ciudad comunicándolo al Cabildo:

“Me he recibido -decía- de todos los individuos siguientes: Dr. Cossio, Dr. Vedoya, don Angel Escobar, don Francisco Ignacio Ramos, don Juan Vicente Alegre, don José Luis Escobar, don Juan Silverio Arriola, don Angel José Escobar y don Eugenio Mas, para conducirlos ante el señor General don José Artigas, según lo tiene prevenido; en esta virtud, sírvase V. S. ordenarme otra cosa que sea al servicio de la patria y que sea de beneplácito da nuestro Protector”.

El viaje fue rápido. El 9 de Noviembre de 1815 el general Artigas acusaba recibo al Cabildo(21) de los presos políticos llevados por Casco y abría una causa para caracterizar la trascendencia del movimiento.

(21) Oficio. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Predica la necesidad de afirmar la tranquilidad pública, de reparar los desfalcos para hacer efectivas las responsabilidades y reducir al mínimo los Gastos y empleos.

“Quedo informado -agregaba- de las erogaciones que han experimentado esos fondos a consecuencia de las peticiones honerosas con que cada Comandante ha querido halagar su ambición más que la recompensa de sus servicios”.

No obstante insistía(22) en que el Cabildo no debía pedir armas a los Comandantes de campaña para organizar su milicia, sino que correspondía solicitarles piquetes armados para su custodia. Aconsejaba así “para no despertar suspicacias”(23) completando sus advertencias con la orden de adquirir armamento siquiera para la capital.

(22) Carta del 28 de Noviembre de 1815. En el Archivo de la Provincia.
(23) Los Comandantes de campaña reclamaron del despojo de las armas. Carta de Artigas del 28 de Noviembre de 1815. En el Archivo de la Provincia. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

- Condición económica de Corrientes

En estos tiempos la provinciaexportaba anualmente cueros, lanas, algodón, suelas, miel, cereales, maderas por valor de quinientos mil pesos fuertes; la importación fluctuaba entre setecientos mil y setecientos cincuenta mil pesos fuertes; la capital tenía de cinco a seis mil habitantes, varias casas importantes de comercio, curtidurías valiosas, zapatería y talabartería importantes, talleres de construcciones navales, una excelente fábrica de paños, bayeta y otros tejidos.

Esa prosperidad relativa estimuló al negociante inglés J. P. Robertson para dirigirse a Corrientes con una gran factura; llegó a fines de 1815. He aquí lo que halló bajo la dominación de Artigas:

“Me encontré -dice- con que el estado de anarquía y confusión, matanza, robo y violencia que trajo consigo la entrega de la ciudad a las voraces bandas artigueñas, había decrecido un poco, pero sólo un poco, al retirarlos de ese punto.
“Había sido teatro de guerras civiles y de depredaciones generales tan continuas que mientras muchos de los grandes propietarios se arruinaban todo el mundo vivía in terrorem a causa del despótico Gobierno de Artigas.
“Este los robó, saqueó y devastó; arrancaban a los propietarios de las estancias y llevaban las vacas a la margen oriental del Uruguay. Se despoblaron las estancias, las personas eran llevadas para soldados, los vínculos naturales de la sociedad estaban rotos o relajados.
“Los campos estaban cubiertos de bandidos feroces y sin freno; la rapiña y la lujuria se enseñoreaban de todo el ámbito del país; la agricultura fue abandonada; las invasiones de los indios del Chaco eran frecuentes; las casas estaban abandonadas y era raro el gaucho que no fuese ladrón o un asesino, cuando no las dos cosas.
“Todo lo comprendido más allá de cinco leguas a la redonda de la ciudad era desolado por hombres que vivían de la depravación y bien temerario debía ser el estanciero que se atreviera a visitar sus desolados y abandonados establecimientos de campo, aún con una compañía bien armada de esclavos y adictos.
“Las carretas que se empleaban para conducir los cueros de una estancia a otra y a los diferentes puertos de embarque fueron deshechas y desparramadas en el país para servir de tiendas o vivac a estos salteadores errantes que, medio desnudos, completamente despreocupados, vivían de las vacas que podían tener con sus lazos, gozaban emborrachándose, jugando y fumando, cuando no podían matar a sus semejantes, robarles la bolsa o saquear un pueblito.
“Todos estos desenfrenados atentados, sino eran autorizados por Artigas por lo menos no se daba por entendido de ellos. Sólo se respetaba el nombre de Artigas y pasaporte dado por Artigas. Era el escudo que protegía a aquéllos.
“Siendo considerado como uno de los habitantes más opulentos, yo debí correr mayor peligro que ninguno de ellos, a no haber sabido que recientemente había sido objeto de la protección y favores de Artigas. Esto, y tratando a los hombres del partido de Artigas -unas veces con dádivas de dinero y cajones de cerveza embotellada- los predisponía a mi favor y salvaba de la hordalía a que mi persona, mis mercaderías y mis buenos muebles hubiesen estado expuestos en caso contrario.
“Sin embargo, y a pesar de todo esto, yo vivía en un estado de continua alarma; preveía que el capricho, la necesidad, la codicia, la embriaguez, el odio personal podía en cualquier momento precipitar sobre mi una banda organizada de salteadores, arrojar mi cuerpo a los perros y mi propiedad a los vientos”(24).

(24) J. P. and W. P. Robertson. “Letters on South America”. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes”.

“Con esta pintura de la época se comprende que sucumbieran en Corrientes -conforme sucedió- propiedad, cultura, leyes, instituciones, comercio, industrias y que la única aspiración de los habitantes fuese salvar la vida, sometiéndose para ello a las imposiciones del despotismo brutal. El cambio operado en la provincia no fue político: la barbarie aplastó la civilización”, remata el citado historiador Mantilla en sus opiniones sobre este periodo de la vida política de Corrientes.

- El comisionado San Martín

Intertanto, Artigas continuaba la causa incoada a los presos políticos. El 1 de Diciembre de 1815 ella estaba concluida, por lo que proclamaba a los pueblos del tránsito:

“Parte -decía- el teniente Marcelino San Martín con su partida a la Ciudad de Corrientes. No se le opondrá el menor reparo en su tránsito; antes, por el contrario, se le auxiliará por los maestros de postas y Comandantes a la mayor brevedad”(25).

(25) Fechado el 1 de Diciembre de 1815. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El día 2 daba un Manifiesto categórico(26):

“Ciudadanos; vais a decir vuestra suerte en el acto mismo en que la provincia os llama para la elección de las autoridades que deben reglarla el año entrante(27) ... Sois libres para elegirlas y de vuestro feliz acierto va a depender, no la salvación de un sujeto, ni de una familia, sino el bien general en toda la provincia de Corrientes ... que juntos con cuatro electores que deben representar a esa ciudad, concurran a las Casas consistoriales a elegir un nuevo Cabildo y un Gobernador-Intendente.
“Al mismo tiempo se revisará por el Congreso el sumario seguido sobre la revolución, y en presencia de los hechos y de los cargos y descargos resultantes por ambas partes se procederá a deliberar lo que en Justicia pareciere más conveniente”.

(26) En el Archivo de la Provincia.
(27) Refiere a 1816. Debemos advertir que -de una carta de Artigas del 10 de Noviembre de 1815- surge se había efectuado la elección y confirmación de un nuevo Cabildo “para establecer la pública confianza”. Y así debe ser, porque en las Actas Capitulares de Diciembre 1815 aparecen sustituidos los cabildantes M. Antonio Cabral y Gaspar López, que actúan en Octubre, por Pedro José Cabral y Domingo Rodríguez Méndez. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Hacía votos porque se restableciera el espíritu público y que cada elector “consultando más con sus sentimientos que con las relaciones que pudiesen variarlos, se dediquen únicamente al bien general”.

Al comunicar esto al Cabildo, enviaba(28) el Sumario levantado en 175 fojas para “que fuese valorado según el orden que prescribe la recta Justicia en forma que ni el delito quede impune ni la inocencia oprimida”.

(28) De fecha 7 de Diciembre de 1815. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El día 9 ampliaba sus comunicados, diciendo que el teniente San Martín llevaba Instrucciones precisas y que en lo sucesivo haría sostener las autoridades que se eligieran para no experimentar males o perpetuarlos.

Dando(29) por lo demás mayores garantías, disponía retornaran a sus casas hasta después de la elección, tanto el ex gobernador Silva como el comandante Casco que había vuelto a Corrientes a trabajar su candidatura.

(29) De fecha 10 de Diciembre. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

La solución debió sin embargo retardarse. Ataques del Paraguay volcaron sobre la frontera a la milicia toda de la provincia, lo que suspende la elección del Congreso(30).

(30) Carta de Artigas al Cabildo. 20 de Diciembre de 1815. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

- El segundo Congreso Provincial y el general Artigas

Recién después de pasado el peligro se dio orden(31) volviese la milicia a los Partidos a recolectar los frutos de la agricultura, en cuya oportunidad se pasó la convocatoria al Congreso:

“He de estimar a V. S. -decía Artigas- se penetre y haga penetrar a sus conciudadanos de la importancia del este acto eleccionario porque sancionado el Gobierno habré de sostener su autoridad frente a los tumultuantes que, prevalidos de la ignorancia popular, ocultan y engrandecen sus pasiones”.

(31) Carta del 4 de Enero de 1816 al Cabildo. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

- Detalle del proceso político y elección de las nuevas autoridades de la provincia

Llama la atención la actitud del general Artigas en este engorroso proceso político. Producida la insurrección, en Septiembre de 1815, lo vemos disponer la reunión de una Junta o Congreso de Comandantes Militares de campaña con el propósito evidente de elegir un gobernador que sintetizase la voluntad del elemento militar que le era adicto en su mayoría.

Realizado ese propósito, las clases cultas de la capital habrían quedado bajo la presión torpe de alguno de esos militares-caudillos que afincaban sus prestigios en la licencia para con sus subordinados.

Pero el propósito inicial no se cumple; retarda el acto eleccionario, hace retornar a sus hogares a quienes podían presionar con la milicia armada y dispone el nombramiento de electores o diputados por los vecindarios, quienes formarían el Congreso.

Era, como se ve, instituir un régimen civil, prestigiándolo con todas las garantías que podía dar de la opinión de la masa electoral. Su empeñosa advertencia sobre la importancia del acto, sobre la respetabilidad del Gobierno que naciera; el ampliar la misión del Congreso a la elección del Cabildo -que hasta entonces se renovaba por elección por los cesantes- de los nuevos Regidores, etc(32), todo puntualiza las novedades que en cuanto a las prácticas políticas se ponían en vigencia por primera vez en la provincia.

(32) Conforme a las Leyes de Indias ese era el procedimiento de elección de los Cabildos. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El Congreso convocado fue, por otra parte, el segundo Congreso Provincial que se organizaba(33), circunstancia que le da una alta trascendencia histórica.

(33) Antes de éste tenemos el Congreso de 1814, que presidió Perugorría, y el regional de 1815, de todo el continente entrerriano convocado para el Arroyo de la China. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Así, sólo nos explicamos el cuidadoso empeño con que se organizó el Congreso. Tranquilizadas las fronteras y vueltas las milicias a sus Partidos, el Cabildo-gobernador les pasó una Circular -con fecha 10 de Enero de 1816- ordenando la elección del elector o diputado e indicando el día 25 del mismo mes para la reunión del Congreso.

Anotóse de inmediato que una positiva agitación movió a los Comandantes de los Partidos. El Cabildo dispuso la vigilancia de las Postas y la reserva de sus energías para el exclusivo servicio de la patria(34), mientras intervenía enérgicamente en luctuosos sucesos que se producían en Curuzú Cuatiá.

(34) Bando de Enero de 1816, a indicación de Artigas. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El comandante militar Casco, que se había ausentado de Corrientes por orden de Artigas, para dejar en libertad al Congreso, pretendió imponerse al vecindario. Desde su residencia en la campaña, cercana al pueblo del Partido de ese nombre, dejaba que sus soldados y los propios presos que custodiaba en la Comandancia cometiesen todo género de tropelías.

Se apaleaba y robaba a los vecinos, se arrebataba a las mujeres(35), se buscaba -en una palabra- aterrorizar a los habitantes para elegir después, sin protestas, el diputado al Congreso.

(35) Sumario incoado por Méndez. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Los vecinos de Curuzú Cuatiá se dirigieron en queja al Cabildo y encabezados luego por los oficiales Manuel Antonio Ledesma, Tomás Ledesma, Juan Manuel Hidalgo y Solano López, deponen a Casco, desarman y dispersan a sus soldados y se dirigen preguntando si debían tratarlo o no como oficial pues aparecía complicado en los hechos ilícitos que se habían cometido.

El Cabildo-gobernador comisionó al Sargento Mayor y Administrador de Correos, Juan Bautista Méndez, fuese a Curuzú Cuatiá en comisión a instruir un Sumario de los sucesos e intimó a Casco cesase en sus funciones, lo que éste simula acatar en Oficio del 4 de Enero.

Méndez se traslada y constata los excesos; los vecinos le peticionan suspendiera a Casco para poder elegir libremente diputado al Congreso y así se resuelve, volviéndose a la tranquilidad a aquél vecindario. No pudo llegarse a esto sin alguna lucha.

Los reos o presos por delitos comunes -que custodiaba la Comandancia de Curuzú Cuatiá- se atrincheraron defendiéndose de las partidas que pretendían tomarlos nuevamente, siempre con el apoyo de los parciales de Casco. Fueron de tanta resonancia estos desmanes que la causa que fuera a instruir Méndez la amplió por recomendación expresa de Artigas(36).

(36) Parte del 7 de Enero de 1816. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Intertanto y así que la Circular citatoria llegaba a los diversos Partidos, en sufragio popular, con asistencia del Juez Comisionado y del Comandante Militar respectivo, se procedía a las designaciones de los siguientes diputados:

* Por la Capital, diputado por la primera manzana, el 24 de Enero, al presbítero Juan José de Arce; por la segunda, el 22, a Ensebio Antonio Villagra; por la tercera, el 22, al doctor Juan Francisco Cabral; por la cuarta, el 23, a Raimundo Verón.
* Por Itatí, electo por su Cabildo, el 21 de Enero, a Bernardo Garay.
* Por la Capilla de la Purísima Concepción de Yaguareté Corá, el 22, a Félix Aguirre.
* Por San Roque, el 20 de Enero, a Juan Bautista Rajoy.
* Por Santa Lucía, electo por su Cabildo, el 18 de Enero, a León Jara.
* Por el Puerto de Goya, el 21, a Juan Vicente Gómez Botello.
* Por el Riachuelo, el 19, al teniente Serapio Rodríguez.
* Por Ensenadas, el 18, al comandante Juan Bautista Fernández.
* Por Empedrado, el 18, al capitán Pedro Ignacio Pérez.
* Por Caá Catí (General Paz), el 17, al capitán León Esquivel.
* Por Curuzú Cuatiá, el 18, al Alcalde del Cabildo de Corrientes, Domingo Rodríguez Méndez(37).

(37) Era sobrino del Sargento Mayor Juan Bautista Méndez, que fuera comisionado a desplazar al comandante Casco, candidato de los artiguistas para la gobernación. El otro candidato, más temperado, era el propio Méndez, que en esta forma trabajaba su candidatura... // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

* Por Saladas, el 14, al Bachiller en Cánones, Francisco Silva.
* Por San Fernando de Garzas, el 16, al natural abipón Sebastián Patricios.

El retardo con que se efectuaron algunas elecciones, las dificultades de los caminos, como el deseo de que no faltase ninguno de los diputados, prorrogó la instalación del Congreso, que el día 8 de Febrero realizaba la elección “de Gobernador-Intendente”.

Efectuóse ésta -dice el Bando del Cabildo de ese día- bajo la presidencia del delegado del general Artigas, el teniente Marcelino de San Martín, designándose para la primera magistratura al Sargento Mayor Juan Bautista Méndez.

Solemne tedeum auspiciatorio, sermón elocuente, luminarias por tres noches consecutivas y jubilosos repiques en todos los templos, epilogaron el arduo proceso político.

El Sargento Mayor Méndez prestó juramento y ocupó el Gobierno el día 9 de Febrero de 1816, conjuntamente con los nuevos cabildantes, que también eligió el Congreso. Fueron estos Bartolomé Cabral, Juan Vicente de Cossio, Miguel Crisóstomo Gramajo, Juan Plácido Martínez y Francisco de Paula Pérez.

Claro está que el Congreso -antes de su reunión definitiva del 8 de Febrero de 1816- había enviado al general Artigas la lista de los ciudadanos a elegirse; que éste, en Oficio al Cabildo, aprobaba, y dice en su Nota al Cabildo:

“Quedo satisfecho con que V. S. y el respetable Congreso electoral lo estén en la nueva elección de las personas que deben dirigir el Gobierno. Por la tranquilidad en que se ha celebrado ese acto tan sagrado, creo que el pueblo ha satisfecho sus deseos y los ciudadanos la confianza que deben tener en los magistrados para llenar sus principios.
“Yo en adelante los haré respetar. La variedad de los sucesos me ha enseñado que el orden no puede fijarse sin que haya una perfecta obediencia del súbdito al magistrado”.

Después de expresar que las inobediencias serían castigadas, continúa:

“Ningún recurso podrá ser hecho ante mi sin haber precedido el trámite preciso de ocurrir a sus jefes inmediatos, y solamente en el caso de una providencia injusta podrá hacerse el competente recurso”.

Termina:

“... es de mi aprobación la elección; se procederá al recibimiento de los electos según el orden que tengo prefijado a mi comisionado San Martín”.

El 13 de Febrero de 1816, después del juramento de los electos y de la entrega de sus cargos hecha el día 8, escribía otra vez al Cabildo:

“Celebro que V. S. descanse tranquilo en la confianza de sus sucesores y que el pueblo habiendo satisfecho sus deseos, etc.
“Celebro igualmente que mi comisionado haya hecho resaltar su pureza, y ello mismo debe hacer respetable la conducta de V. S. para poner fin a las querellas intestinas que han hecho más guerra a Corrientes que sus propios enemigos"(38).

(38) ¡Cómo conocía Artigas a nuestra democracia! // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

“Sea V. S. seguro de que es tiempo de preparar remedio a tan grave mal y que en la energía de V. S. está cifrada su ulterior beneficencia”.

Y epilogando con altura de miras, este ensayo estimable de democracia representativa que por segunda vez se realizaba en la provincia, esta revuelta hija de querellas locales que tan altamente se resolvía, el mismo general Artigas escribía a las autoridades provinciales -el 29 de Marzo de 1816- poco más de treinta días después de establecido el orden regular de cosas, y con referencia a los presos políticos de la insurrección de Septiembre de 1815:

“Reintégrese a sus hogares a los reos sometidos al Congreso, que ya han sufrido bastante sus errores”.

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