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Andrés Guacurarí y Artigas

- El origen de Andrés Guacurarí y Artigas

El nacimiento de Andrés Artigas está envuelto en el misterio. Su actuación como Comandante General de Misiones entre 1815 y 1819 se conoce en detalle pero la vida del caudillo no se puede reconstruir con precisión, saliendo de estas fechas, debido a la escasez de documentos que se refieran a otros momentos de su vida, lo cual imposibilita realizar una biografía detallada.

Consideramos que el estudio del pasado histórico y sus implicancias presentes constituye una ciencia y, como tal, está sujeto a nuevas interpretaciones y a modificaciones en sus afirmaciones de acuerdo a los nuevos descubrimientos que se realicen, por lo que la mayor parte de lo expuesto debe considerarse un simple estado de situación provisorio y sujeto a futuras correcciones.

- ¿Quién fue Andrés Artigas?

En el contexto de permanentes cambios que sufrió el espacio misionero entre fines del siglo XVIII y comienzos del XIX transcurrió la vida de Andrés Guacurarí y Artigas, llamado cariñosamente Andresito, ya en esos días.

Andrés Artigas fue el referente local del ideario defendido por el caudillo oriental José Artigas, su padre adoptivo, de quien el héroe misionero fue uno de los más fieles lugartenientes; en defensa de ese proyecto federalista y republicano llevó adelante cuatro campañas: una contra los paraguayos (1815); dos contra los portugueses, que ocupaban las Misiones Orientales (1816 y 1819); y una a la provincia de Corrientes, para reponer al gobernador Juan Bautista Méndez que había sido depuesto por fuerzas centralistas (1818); además, las tropas federales misioneras participaron de la campaña de Santa Fe (1818 - 1819) y defendieron el territorio misionero de las tres devastadoras incursiones portuguesas de 1817 y 1818.

Andresito nació en una fecha no determinada, anterior a 1790, presumiblemente en San Borja o Santo Tomé, y se cree que falleció hacia fines de 1821 o principios de 1822, en Río de Janeiro. Es decir que, tanto el nacimiento como la muerte del caudillo están rodeados de misterio y de interrogantes no resueltos que aún hoy producen polémicas entre los historiadores.

Afortunadamente, la etapa más importante de la vida de Andrés Artigas (el período 1815-1819) se conoce con bastante precisión por la copiosa correspondencia que mantuviera tanto con su mentor José Artigas, como con el Cabildo de Corrientes, pero también por otras fuentes: testimonios de viajeros, memorias de testigos, informes de oficiales portugueses, etc.

Se puede sostener que Andresito fue sin dudas un caudillo, un líder natural para los suyos, a causa de su prestigio y capacidad de liderazgo, desarrollados a la sombra de su padre adoptivo José Artigas; este liderazgo era eminentemente militar lo cual queda reflejado en el cargo que ocupó; no fue gobernador ni teniente de gobernador, sino Comandante General de Misiones.

Pero dos elementos diferencian a Andresito de otros caudillos federales del siglo XIX: en primer lugar, no poseía grandes extensiones de tierra, lo cual hacía que las tropas que lo seguían no lo hicieran por un mero clientelismo paternalista, sino en defensa de su tierra, sosteniendo principios e ideales; la fidelidad hacia Andresito, probablemente, se debía a otro factor: el comandante no era un español ni un criollo, sino un guaraní, un igual, lo cual es un hecho inédito en la historia nacional y constituye el segundo elemento distintivo del caudillo misionero.

En este punto debemos aclarar que, aunque algunos historiadores afirman que Andresito era mestizo, diversos documentos de la época lo llaman el indio o el tape Andresito(1), lo cual confirmaría que era un guaraní auténtico de lo que nunca renegó; de no haber sido así, tampoco se podría explicar la fidelidad ciega que guardaban hacia él sus hermanos.

(1) En este sentido, la palabra tape no implica una carga despectiva; este término se utilizaba para nombrar a los guaraníes de la costa del Uruguay, la antigua región del Tapé. // Citado por Jorge Francisco Machón y Oscar Daniel Cantero. “Andrés Guacurarí y Artigas”.

Según descripciones de quienes lo conocieron personalmente, sobre todo Félix Pampín(2), se puede afirmar que el aspecto físico de Andrés Artigas era el común entre el pueblo guaraní: tenía una estatura baja (de ahí, el apelativo de Andresito), era de contextura robusta, y tenía en la cara visibles marcas de viruela.

(2) Fermín Félix Pampín fue un importante comerciante español, radicado en la provincia de Corrientes a fines del siglo XVIII; miembro destacado de la élite urbana de la ciudad, presenció la ocupación de la misma por las tropas artiguistas de Andresito, en 1818; su opinión sobre los guaraníes misioneros y, particularmente, sobre su comandante, durante su permanencia en Corrientes, se puede deducir con sólo leer el título completo de sus Memorias: “Memorias sobre la degradante humillación que Corrientes y su provincia sufrió del ejército de guaranís y tapés al mando de su general, Dn. Andrés Artigas, con una idea de las principales causantes de tantos como irreconciliables males que sufrió, desde aquella desgraciada época hasta el memorable 12 de Octubre del año 1821, por un vecino y decidido, por la felicidad de la Provincia Correntina”. // Citado por Jorge Francisco Machón y Oscar Daniel Cantero. “Andrés Guacurarí y Artigas”.

A partir de las múltiples cartas disponibles del caudillo guaraní se puede sostener que poseía una sólida formación intelectual (“creo que fue educado en Montevideo”, afirmaba Jane Postlethwaite)(3); su caligrafía era envidiable y todas ellas finalizan con la firma Andrés Artigas, rematada con una bella y elegante rúbrica.

(3) Jane Postlethwaite y su hermana Anne eran dos jóvenes inglesas que vivían en Corrientes en 1818, junto con su padre, por lo que fueron testigos de la ocupación de la ciudad por las tropas de Andrés Artigas, a quien conocieron personalmente y llegaron tener con él una estrecha amistad. Sus cartas fueron incluidas en la obra de los hermanos Robertson, “Cartas de Sudamérica”. // Citado por Jorge Francisco Machón y Oscar Daniel Cantero. “Andrés Guacurarí y Artigas”.

Aunque todas ellas están escritas en español, lógicamente dominaba fluidamente la lengua guaraní y probablemente también el portugués, aunque no hay pruebas documentales de ello.

Es probable que fuera el sacerdote local quien le enseñó a Andrés Artigas las primeras letras, ya que éste se unió a José Artigas siendo ya adolescente sabiendo ya, seguramente, leer y escribir.

- El pueblo de origen de Andrés Artigas

Dos pueblos misioneros se disputan el honor de haber sido la cuna de Andrés Artigas. Varios historiadores plantean que habría nacido en Santo Tomé, en la actual provincia de Corrientes, basándose fundamentalmente en los escritos de Fermín Félix Pampín y Martín de Moussy(4).

(4) Jean Antoine Victor Martín de Moussy fue un naturalista francés que vivió en estas tierras en tiempos de la Confederación Argentina; escribió una obra clásica, referida a Misiones, denominada “Memoria Histórica sobre la Decadencia de las Misiones Jesuíticas en el seno del Plata”, la cual fue publicada en Paraná en 1857 y, posteriormente, en París. // Citado por Jorge Francisco Machón y Oscar Daniel Cantero. “Andrés Guacurarí y Artigas”.

Frente a los datos disponibles actualmente se considera más probable que Andrés Artigas haya nacido en San Borja (hoy São Borja, en el Estado brasileño de Rio Grande do Sul), ya que existe una tradición oral que así lo afirma y que fue recogida -ya en 1863- por el Padre Gay(5), quien habría tenido contacto con algunos guaraníes que conocieron personalmente a Andresito y a su madre.

(5) Jean Pierre Gay fue sacerdote en San Borja, donde recogió tradiciones orales referidas a Andresito y las incluyó en su “Historia da República Jesuítica do Paraguai”. // Citado por Jorge Francisco Machón y Oscar Daniel Cantero. “Andrés Guacurarí y Artigas”.

Existen, además, otras evidencias: en 1815, por ejemplo, el comandante portugués Chagas informaba desde San Borja a sus superiores de la designación de Andresito como Comandante de Misiones diciendo que era “natural de este pueblo”. Por otro lado, el apellido Guacurarí aparece únicamente en los Padrones de este lugar.

- La fecha de nacimiento

La costumbre arraigada en la época, de bautizar a los niños con el nombre del Santo que corresponde al día de su nacimiento, nos indicaría que Guacurarí nació un 30 de Noviembre, Día de San Andrés.

Hasta el presente no se ha encontrado ningún documento que avale dicha fecha, salvo una disposición del Cabildo de Corrientes mediante la cual ordenó oficiar una Misa el día 2 de Diciembre de 1818 en honor del onomástico del Comandante General Andrés Artigas, ocurrido días antes.

Es decir, se conmemoraba el Día de San Andrés, pero esto no significa necesariamente que ese día haya nacido Andresito, aunque esto es altamente probable.

Respecto al año 1778, dado por algunos historiadores como el de su nacimiento, bien podría haberlo sido; resultaría, además, un hecho cargado de simbolismo, ya que se trata del mismo año en que nació, en Yapeyú, José Francisco de San Martín.
Pero lo cierto es que los únicos documentos de la época, a partir de los que se podría calcular su edad, son las ya mencionadas “Memorias” de Pampín, quien afirmó que “su edad (es) como de 35 años”. A partir de ello, sostenemos que Andrés Artigas probablemente nació el 30 de Noviembre de 1783.

- El nombre de Andresito

También existió una discusión, hoy superada en parte, alrededor del nombre de Andresito. Algunos cronistas (entre ellos Manuel Florencio Mantilla) lo llamaron Andrés Tacuarí, apellido guaraní posiblemente mal escuchado o transcripto erróneamente, ya que el verdadero, como quedó posteriormente demostrado, era Guacurarí.

Este apellido aparece claramente en la Circular firmada en Santo Tomé, el 3 de Septiembre de 1816, solicitando a los Cabildos -sujetos a su Comandancia- azufre para una fábrica de pólvora que instalaría en Concepción, así como en su Exhorto a todos los naturales de los pueblos orientales de las misiones(6), en la cual se presentó como “Andrés Guacurarí y Artigas, Ciudadano Capitán de Blandengues y Comandante General de la Provincia de Misiones”.

(6) Este documento se halla transcripto textualmente en el Anexo Documental del Capítulo 7 de la obra de Jorge Francisco Machón y Oscar Daniel Cantero. “Andrés Guacurarí y Artigas”.

Estos dos documentos son los únicos conocidos en los que figura su apellido familiar; se los considera fundamentales ya que, ¿quién mejor que el propio Andrés Artigas para saber cuál era y cómo se escribía?

Es decir, su apellido natural era GUACURARÍ, sin cedilla portuguesa (Guaçurarí), por lo que no corresponde castellanizarlo, como Guazurarí. La intención de atribuirle a su apellido algún significado en lengua guaraní vinculado a sus atributos físicos, sosteniendo que Guazurarí (o guasu rari) significaría “venado veloz”, carecería también de sustento.

Cabe aclarar que entre los guaraníes misioneros no existía la costumbre de elegir los nombres de los hijos según algún fenómeno natural y, al cristianizarse, comenzaron a transmitir el apellido familiar aborigen en forma hereditaria, agregándole un nombre de origen español.

Cuando el padre era desconocido se anotaba a los niños con el apellido de la madre en los Libros de Bautismo. Así, conocemos apellidos guaraníes rescatados del olvido, como Tiraparé, Aripí, Abucú, Uré, Mbaibé, etc.

Recién a mediados del siglo XIX se intensificó entre los guaraníes misioneros el cambio de sus apellidos naturales por otros españoles para poder asimilarse a la sociedad criolla. Andresito, como también otros aborígenes, tenía un apellido guaraní, al que le sumó otro de origen español.

Resumiendo, el apellido guaraní del caudillo aparece únicamente en dos documentos, y es Guacurarí, con “c” y no con “z” ni con “ç”.

En el resto de su correspondencia firmó como Andrés Artigas, utilizando el apellido de su padre adoptivo. Evidentemente, era así como quería que se lo llamara, por lo que se ha optado por denominarlo preferentemente de esa manera. Inclusive en algunos documentos, redactados en Corrientes firmó simplemente como Artigas.

Pero ya en su época se lo conocía popularmente como Andresito a causa -como ya se dijo- de su baja estatura. También por este motivo, presumiblemente, los portugueses lo llamaban Artiginhas, mientras que en algunos documentos españoles se lo denomina Andresillo.

- Los familiares de Andrés Artigas

El antiguo pueblo de San Francisco de Borja fue el único en el que encontramos documentado el apellido Guacurarí.

En el Padrón de 1735 se pudo determinar la existencia de algunos posibles antepasados de Andresito (Matías Guacurarí, casado con María Ibayú, y sus dos hijos, Nazario y Pascual); en el de 1772 se ha encontrado el de dos huérfanos: Martín, de 12 años; y Tomás, de 14, ambos con el apellido Guacurarí, siendo probable que alguno de ellos haya sido el padre de Andrés.

En el caso de Matías Guacurarí se pudo establecer que pertenecía al cacicazgo de Ibaminbi. La institución precolombina del cacicazgo era hereditaria; si los ancestros de Andresito no fueron caciques es imposible que él lo haya sido, como se llegó a afirmar.

Sabemos también de la existencia de un hermano, el capitán Lorenzo Guacurarí, que formaba parte de la Marina artiguista de Pedro Campbell, quien participó en la campaña de Santa Fe y de la última de Artigas en la Banda Oriental, perdiendo la vida en la Batalla de la Quebrada de Belarmino, en Enero de 1820(7).

(7) Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito” (1994), segunda edición. Jardín América. // Citado por Jorge Francisco Machón y Oscar Daniel Cantero. “Andrés Guacurarí y Artigas”.

- El encuentro entre Andresito y José Artigas

Según la mayoría de los autores este encuentro, que reviste una importancia trascendental para la historia de Misiones, se produjo en 1811 cuando José Artigas fue designado Teniente de Gobernador del Departamento de Yapeyú aunque, de hecho, lo fue de todos los pueblos que entonces conformaban Misiones, sujetos a la autoridad de Buenos Aires.

Pero el trato familiar y ameno que se daba entre ellos, así como el hecho de que Andresito ocupara un puesto de tanta responsabilidad como el de Comandante General de Misiones, lleva a creer que dicho contacto se estableció mucho antes.

Además, es de destacar la profunda comprensión del ideario federalista que tenía el caudillo guaraní y, particularmente, su firme lealtad a Artigas, elementos ambos que no podrían haberse desarrollado en tal medida con sólo tres años de convivencia.

Confirman esta hipótesis diversas fuentes de la época: Jean Postlethwaite creía que fue educado en Montevideo; el propio Andresito, por su parte -en la última carta escrita por él, conocida hasta hoy- afirmaba que le debía su educación a Artigas, a quien siempre había llamado padre(8).

(8) Esta carta se halla reproducida completa en el Anexo Documental del Capítulo 11 de la obra de Jorge Francisco Machón y Oscar Daniel Cantero. “Andrés Guacurarí y Artigas”.

Pero la fuente más completa, en este sentido, es el testimonio de Fermín Félix Pampín(9), en base al cual se puede afirmar que el encuentro se habría producido entre los años 1796 y 1798.

(9) Ver: Anexo Documental del capítulo 2 de la obra de Jorge Francisco Machón y Oscar Daniel Cantero. “Andrés Guacurarí y Artigas”.

- Andrés Artigas en los campos orientales

Siendo adolescente Andrés Artigas -quizá huérfano de padre, como se suele afirmar- se habría fugado de su pueblo natal hacia la campaña oriental, entre San Borja y Montevideo, lugar en el que se encontraban muchas de las antiguas estancias jesuíticas donde ya se habían radicado numerosos guaraníes misioneros así como también otros grupos que no lo eran y que habían emigrado de sus pueblos en busca de mejores condiciones de vida.

Esta frontera difusa, entre los territorios de España y Portugal, albergaba los últimos restos del ganado cimarrón que era ilegalmente explotado.

A fines del siglo XVIII se originó allí una sociedad muy particular en la que surgió el entonces llamado gauderío, conocido luego como gaucho, en el Río de la Plata, y gaúcho en el Sur de Brasil.

El gauderío era una mezcla de español, portugués, negro y mulato pero, por sus venas también corría sangre guaraní misionera; era un elemento libre, que vivía -no pocas veces- al margen de la ley.

También había changadores, es decir, jinetes especializados en el arreo (comúnmente ilegal) de ganado vacuno. Finalmente, unos pocos pobladores de la frontera eran labradores, que ocupaban las extensas tierras realengas o de estancias jesuíticas abandonadas y realizaban precarios cultivos que apenas les proporcionaban los medios para subsistir.

Estos grupos sociales fronterizos, en mayor o menor medida se hallaban vinculados al contrabando de ganado hacia los puertos portugueses de Rio Grande do Sul desde donde el cuero era embarcado hacia Portugal; a cambio se obtenía tabaco, ropa y aguardiente.

Este tráfico ilegal respondía en gran medida al asfixiante monopolio impuesto por la Corona española y de él participaban también importantes comerciantes de Montevideo y hacendados, entre ellos el propio José Artigas.

- José Artigas

Artigas había nacido en Montevideo, en 1764, en el seno de una familia acomodada. En su juventud y hasta 1797, se dedicó ocasionalmente al arreo ilegal de ganado, actividad que lo convirtió, con los años, en una figura legendaria entre la sociedad rural de la Banda Oriental y le permitió conocer detalladamente el territorio fronterizo y el carácter, las necesidades y las esperanzas de sus pobladores.

Estos constituirían, luego, la base social del revolucionario proyecto del federalismo artiguista.

En ese momento Andresito habría entrado en contacto con José Artigas; según Pampín, se dedicó a su “servicio doméstico”. Pronto se destacaría por su capacidad e inteligencia.

Artigas le habría tomado cariño al joven guaraní, completando su educación e incluso tomándolo como hijo adoptivo(10), por lo que “se llamaban padre e hijo” entre sí; Andresito, en adelante, usaría casi exclusivamente el apellido Artigas, no porque sintiera “menosprecio del legítimo guaraní”, como afirmara Pampín, sino como muestra de cariño a su protector; por otro lado, el ser considerado hijo de Artigas le brindaba indudablemente un estatus social más elevado.

(10) El caso de Andresito no fue el único; se sabe de un niño charrúa que fue adoptado por Artigas y también usó su apellido; se trata de Manuel Artigas, quien sí era cacique y que a veces es confundido con Andresito. // Citado por Jorge Francisco Machón y Oscar Daniel Cantero. “Andrés Guacurarí y Artigas”.

- El cuerpo de blandengues

La creciente inseguridad de la zona fronteriza, pero también la inminencia de una nueva guerra contra Portugal, llevaron al virrey Olaguer y Feliú a concentrar su atención en la frontera norte de la Banda Oriental; para asegurarla y pacificarla impulsó la creación de una fuerza militar que, para ser efectiva, debía contar con personas que conocieran el terreno y tuvieran cierto grado de popularidad local; quien mejor reunía estos requisitos era José Artigas, por lo que se buscó atraerlo.

En Marzo de 1797 éste fue indultado(11) y se incorporó al cuerpo de blandengues Veteranos de la Frontera de Montevideo con un grupo de sus hombres entre ellos, probablemente, se encontraba Andrés Artigas.

(11) El Bando de indulto no sólo benefició a Artigas sino a todos aquéllos que quisieran integrar el Cuerpo y que estuvieran acusados de cualquier delito, exceptuando el asesinato. Resulta poco creíble que Artigas haya cometido ese crimen, ya que el indulto a partir del cual se incorporó al cuerpo de blandengues no incluía precisamente el asesinato. // Citado por Jorge Francisco Machón y Oscar Daniel Cantero. “Andrés Guacurarí y Artigas”.

Casi inmediatamente José Artigas fue ascendido a capitán de milicias (1797) y, luego, a ayudante mayor (1798); en 1800, colaboró con Félix de Azara en el poblamiento de San Gabriel del Vatovi.

Andresito se habría mantenido al lado de José Artigas durante todos estos años hasta 1815, aunque debe aclararse que no se encontró, hasta la fecha, ningún documento previo a esta fecha que lo mencione.

En este tiempo, su padre adoptivo dejó de ser comandante de blandengues al servicio de España para convertirse en el más poderoso líder revolucionario de la Banda Oriental, a raíz del proceso desencadenado tras el estallido de la revolución de Mayo, en Buenos Aires.

Para 1811, cuando José Artigas fue designado Teniente de Gobernador de Misiones, Andresito ya habría alcanzado el grado de Sargento en sus filas y, posteriormente, fue ascendido a Capitán; con este grado regresó a Misiones, en 1815, para comandarla.

En síntesis, es sostenible la hipótesis de que Andresito, originario de San Borja, nació alrededor del año 1783, probablemente un 30 de Noviembre; no fue cacique; huérfano de padre habría sido instruido por el Cura de su pueblo y, posteriormente, se habría unido al grupo liderado por José Artigas, quien lo adoptó como hijo.

A su lado asimiló la formación militar y los ideales que tan heroicamente defendería años más tarde.

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