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La tragedia de los Escobar

- El movimiento de los Escobar. Tragedia y persecusión

En reemplazo de las fuerzas que dejaba Andresito, el gobernador Juan Bautista Méndez llevó unidades de línea de la provincia al mando del Sargento Mayor Pedro Sánchez Negrette que, junto con las suyas, iban a expedicionar sobre territorio portugués desde las misiones para aliviar la presión que las fuerzas de este Estado realizaban en la Banda Oriental.

A raíz de la retirada de Andresito y gran parte de sus tropas, el 25 de Abril de 1819 el gobernador Méndez se ausentó de la capital para visitar los Partidos de la provincia. Delegó el Gobierno político en el Cabildo y el militar en el Alcalde de primer voto José de Silva, designando al Sargento Mayor de guaraníes, Juan Asencio Abiaré, como Comandante de Armas.

La ausencia del gobernador no podía ser larga; la guarnición de la ciudad, de fuerzas guaraníes, era indisciplinada y constituía un peligro público si no tenía a su frente un ciudadano prestigioso entre la fracción artiguista reestablecida por Andresito.

Fue así como se encontró de regreso en la capital para recibir el Parte que, con fecha 5 de Junio de 1819, le dirigía el comandante de San Roque.

Consignábase en él que el capitán Miguel Escobar -acompañado de sus hermanos Angel José, José Luis y Domingo Escobar- al frente de gruesas partidas armadas se habían declarado en rebelión después de reunirlas en la frontera de Curuzú Cuatiá y Entre Ríos.

Agregaba que estos revoltosos habían atacado a Curuzú Cuatiá y que después de someter a los soldados de la guarnición y llevárselos consigo, marchaban hacia la capital.

En cuanto este Parte llegó a Corrientes, el 7 de Junio de 1819, el gobernador congrega a Asamblea, citando a los cabildantes y a los Jefes guaraníes de la guarnición(1) resolviéndose que Méndez con las fuerzas marcharía a acantonarse en Saladas o San Roque, donde presentaría batalla, siendo entendido que en caso no pudiese impedir el avance se dejaría a la capital completamente desprovista de armamento y a cargo del Cabildo, para evitar represalias.

(1) Sargento Mayor Juan Asencio Abiaró; capitanes Juan Pascual Meza, Pedro Nolasco Paiva; tenientes Asencio Romero y Manuel Toledo; ayudante mayor de plaza Domingo Roberto Sayai; alférez Manuel Samandú. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Lo sucedido no era sin embargo de tanta gravedad; a raíz de la toma de Curuzú Cuatiá por el capitán Escobar, al frente de 60 hombres, pudo salvarse el Comandante Militar de ese punto que pasó a Cambay -en jurisdicción de Misiones- a pedir refuerzos.

Al frente de éstos, el 8 de Junio de 1819, sorprendió a Escobar, obligándolo a correrse al campo, dejando 36 prisioneros. Fue así cómo, al mismo tiempo que el gobernador Méndez llegaba con las fuerzas de la capital hasta San Roque, donde establecía su Cuartel General, la partida de Curuzú Cuatiá, con el refuerzo del mayor guaraní Sití -que bajó de Esquina para ayudar a reprimir el movimiento- pisaba los talones a los revoltosos.

La convicción del hondo malestar público y algunos rumores circulantes sugieren a Méndez la idea de que los hermanos Escobar no procedían por su sola cuenta e inicia una serie de medidas preventivas pero odiosas, orden de ideas que había de llevarlo hasta el margen de la moral.

Fue la primera medida oficiar al Cabildo -en quien había delegado el Gobierno- dejando sin efecto la designación y nombrando como gobernador interino al Alcalde de primer voto José de Silva(2), a la que siguieron la orden de cerrar los puertos -excepto a los buques ingleses(3)- y el célebre Bando del 29 de Junio de 1819(4) en que dispone que todos los que tuviesen la “ambición de gobernar” y se sintieran descontentos con el Gobierno, se mandaran mudar a cualquier parte en el término de ocho días, so pena de sufrir los “castigos arbitrarios y de justicia que les cupiese”.

(2) El 14 de Junio de 1819. Libro de Oficios.
(3) Oficios. De la misma fecha.
(4) En el Archivo de la Provincia. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Al mismo tiempo escribía(5) al alférez José María Torres -que pertenecía a los insubordinados- advirtiéndole no se daría cuartel, que las líneas estaban tendidas y ofreciéndole el indulto y olvido de sus delitos si se apoderaba de los hermanos Escobar y se los entregaba.

(5) El 13 de Junio de 1819. Libro Copiador de Gobierno. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Consecutivamente daba vuelo a la especie de que los Escobar venían, entre otras cosas, a dar muerte a todos los guaraníes, con lo que afianzaba su influencia entre esta tropa(6).

(6) Carta del Sargento Mayor guaraní Ignacio Mbayoe sobre la colaboración del comandante Sití desde su guarnición de Esquina. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Los resultados de las medidas tomadas no se hicieron esperar; el 13 de Junio de 1819, a altas horas de la noche, la partida a cargo del Comandante de Vanguardia Juan Torres Arden(7) sorprendía el campamento del capitán Miguel Escobar y sus amigos, en Paso Aguirre, costa sur del río Santa Lucía.

(7) Oficio de Mendez a Casco, del 16 de Junio de 1819. Libro Copiador de Gobierno. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

La noche oscura y lluviosa permitió escapasen el capitán Miguel Escobar y su hermano Angel pero, los otros dos, José Luis y Domingo, fueron tomados con nueve prisioneros y degollados en el mismo campamento.

El Jefe de Vanguardia guaraní, desalmado y sanguinario, mandó las cabezas de los dos hermanos Escobar al Cuartel General de Méndez, quien las remitió a Corrientes “para ejemplo y escarmiento de todos”(8).

(8) Oficio de Méndez a Casco, en que el primero usa estas mismas palabras. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

- La tiranía de las facciones

Se inicia desde este momento una persecusión tenaz contra el capitán Escobar y su hermano; los montes de los malezales y de Maloyas, como los de Garzas y Palmar, son circundados por partidas que vienen de todos los Partidos y a cuyo frente estaban el capitán Amaro, el alférez de Marina Juan Andrés Silva, el teniente Torres Arden, etc.(9)

(9) Oficios varios; Copiador de Gobierno. 1819. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

La orden es perseguir “a sangre y fuego” tanto a los hermanos Escobar como a los jefes que les seguían: “Paisito” Fernández, Mariano Torres, Benigno Sosa, Juan Felipe Sosa y Domingo Miño; además de Mariano Torres -que es tomado por Campbell- y el capitán guaraní Dolores, se captura a un soldado(10) de los de confianza de Escobar, a quien se sujeta a los más horrorosos suplicios para obtener una confesión que no podía saber y, en el colmo de la impotencia, ordena el gobernador que se embarque a todos los miembros de la familia Escobar residentes en la capital y que se los transporte sin pérdida de tiempo al Paraguay.

(10) Oficios de Méndez a Casco; de Méndez a Campbell del 28 de Junio y 5 de Julio de 1819 y Libro Copiador de Gobierno. No se indica el nombre del soldado. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Durante la primera quincena de Julio, la zona central de la provincia fue objeto de continuas incursiones en persecución de los revoltosos sin encontrarse ni rastros del capitán Escobar. Es que con la cooperación de individuos fieles, había podido llegar a las costas del Paraná y, eludiendo la vigilancia de las partidas que las velaban, pasar a territorio paraguayo, donde encontró un seguro refugio.

No eran éstas las esperanzas de Méndez, que en Oficio del 29 de Julio de 1819 había anticipado al Dictador Rodríguez de Francia esta posibilidad en estilo ampuloso, que terminaba con estos párrafos:

“Me parece un deber dar parte a V. S. sobre estos hombres, dominados de una soberbia luciferana ambición del Gobierno, que los ha hecho perpetrar mil desórdenes, empezando por el Arroyo de la China y acabando en esta provincia, donde han sido derrotados y muertos dos hermanos.
“Yo, por mi parte, seré un deudor perenne de V. S., si habiéndolos aprehendidos me los remitiera o a lo menos hiciera un escarmiento con ellos, ya imponiéndoles la pena capital que merecen, para mantener V. S. el buen nombre que ha esparcido o ya desterrándoles, donde no infeccionen la provincia, como esta vez y las antecedentes”.

La expatriación de los hermanos Escobar y tragedia de Paso Aguirre no concluyeron en Corrientes con la obra retardataria de las facciones y de la anarquía.

Pocos días después, el 25 de Julio de 1819, desde su campamento de Ibiratingay, el segundo Jefe del llamado Ejército Guaraní Occidental, teniente coronel Pantaleón Sotelo, enviaba a Corrientes al famoso Secretario de Guerra, Juan Mexías Sánchez.

El propósito no era otro que el de plantear una nueva invasión de los guaraníes a la provincia cuyos recursos constituían una visión de paraíso para las hordas indisciplinadas de Andresito.

La plenipotencia del enviado era curiosa. Dice:

“Siendo de necesidad urgente al ejército de mi mando, tener un comisionado para los intereses de guerra, sus ramos y arbitrios de que sostiene la guerra, ha venido en nombrarlo al Secretario de Guerra ciudadano José Mexías Sánchez, de comisionado en dichos intereses, quien va autorizado al efecto.
“Podrá percibir los adeudos, reconvenir y hacer sus mandatos de prisión a los hombres que proceden de mala fe y versación; igualmente las autoridades franquearán todos los auxilios que le fuesen necesarios a dicho comisionado, por cuanto le doy éste rubricado de mi mano y sellado con el sello de uso”.

Ex profesamente hemos transcripto íntegramente el documento desde que su firmante, el coronel Sotelo, tuvo pronto una mayor significación política. En efecto: cumpliendo orden del general José Artigas y después de reorganizar sus fuerzas, Andresito abre desde Misiones su campaña sobre Portugal.

Después de triunfos parciales y debido a errores imperdonables, propios de la indisciplina guaraní, es batido por los lusitanos y tomado prisionero juntamente con el jefe de las tropas correntinas que lo acompañaban, el Sargento Mayor Sánchez Negrette.

Sus fuerzas, en dispersión, retroceden a Misiones donde, a las órdenes del comandante Sotelo pretenden entrar a la provincia preparando el avance con incursiones y robos en la frontera.

Intertanto, el famoso Mexías Sánchez, a favor del terror que inspiraba Andresito, hacía de las suyas en la capital. Invocando órdenes superiores procedió a la organización de un cuerpo voluntario de jóvenes en el que enrolaba a niños, tanto de los guaraníes que existían en la provincia como de los propios correntinos.

Este Cuerpo, que llegó a ser el terror de las madres, servíale para imponer tributos en dinero y especie bajo la amenaza del enrolamiento de los tiernos niños.

- Expulsión de Mexías Sánchez. El comandante Campbell

La opinión pública se subleva contra estos excesos, a cuya reacción no era extraño el gobernador Juan Bautista Méndez, muy lejos de conformarse con una situación de subalterno de Andresito.

Imaginó entonces reprimirlo, cubriendo su responsabilidad, para lo que el 16 de Agosto de 1819 delega el mando en el Cabildo con cargo de realizar diariamente cinco horas de Acuerdo Capitular y, encargando de las fuerzas militares al Comandante de Marina Campell.

Invocaba como pretexto el pasar a la costa del Uruguay a entrevistarse con el general Artigas, para lo que se dirigió a San Roque. Bastó la salida del gobernador de la capital para que los desmanes de Mexías Sánchez aumentaran, chocando con el comandante Campbell que, a su vez, pretendía usufrutuar de la situación de privilegio de mandar las fuerzas militares.

La actitud de Mexías Sánchez subió de tono, apoyado en las partidas de guaraníes que permanecían en la provincia; los indios guaraníes del Rincón de Santa Lucía, a quienes estimula, se sublevan pero Méndez -que estaba en San Roque- pasa de inmediato y los domina.

Después de dejar alguna fuerza en previsión pasa al Puerto de Goya donda también existía un vecindario indígena y donde le llegan las quejas del Cabildo contra Mexías Sánchez y contra Campbell.

Lo que pasaba con Campbell era curioso. El Cabildo, para reparar en parte los excesos sufridos y tomar medidas preventivas, había dictado un Bando disponiendo la entrega de todos los objetos, alhajas, útiles, papeles, etc., de los emigrados, a raíz de la insurrección de Vedoya, fuesen o no comprados a terceros, como la de muebles y útiles que hubiesen pertenecido al ejército guaraní y que no los hubiese dado directamente Andresito; en otros artículos se ordenaba el alumbrado de los zaguanes hasta la hora de la “queda”; que las puertas de calle quedasen abiertas hasta el toque de ánimas; la matanza de perros; etc.(11)

(11) Bando del 29 de Agosto de 1819. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Campbell, que tenía el mando de las rondas, se abrogó la facultad de imponer multas por las puertas y ventanas que se cerraban, cantidades que manejaba a su antojo en vez de utilizarlas en las tareas a su cargo, como la de construir una escuadrilla de buques menores que se había dispuesto(12).

(12) Datos que obran en los Libros Copiadores del Cabildo. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Entre reclamos del Cabildo por los excesos de sus soldados y pedidos de peones que hace Campbell para continuar la escuadrilla, se traba un incidente en que se usan de conceptos duros.

El Jefe de las fuerzas exige, el día 29, un desagravio pero, como no se lo dan, avisa que abandona los astilleros y sale de la ciudad con sus hombres; pide carne para la tripulación de sus buques y 200 caballos para los que -no cabiendo en ellos- debían marchar por la costa.

Llevaba la palabra en el Cabildo el Alcalde de segundo voto Domingo Rodríguez Méndez, hombre enérgico y pariente del gobernador, que el 31 fue al potrero donde Campbell encerraba los caballos que había podido reunir para retirarse y los dispersa(13).

(13) Nota acusación de Campbell del 31 de Agosto de 1819. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Lo que quería el Cabildo es que Campbell no se retirara, en cuyo caso iría la ciudad a quedar librada a Mexías Sánchez, quien protestaba a su vez por la recogida de los efectos de los emigrados.

Oficiadas estas novedades al gobernador Méndez, éste autoriza la expulsión del famoso secretario de Guerra, anunciando que no tomaba medidas sobre Campbell ya que se retiraba de la capital(14).

(14) Oficio del 30 de Agosto de 1819 -desde el Puerto de Goya- al Cabildo. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Pero el Comandante de Marina no se retiró de la capital; por el contrario, enfrentado a Mexías Sánchez cumple los deseos del Cabildo tomándolo preso y enviándolo a La Bajada. Allí, por órdenes del gobernador Méndez, se le puso una barra de grillos, pasándoselo al Campamento de Purificación(15).

(15) Carta de Méndez al Cabildo -desde Cambay- del 8 de Septiembre de 1819. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

La prisión de Mexías Sánchez, por iniciativa de Campbell, da pie a un interesante antecedente. Es el Oficio enviado por el general Artigas al Cabildo de Corrientes(16) inculpándole falta de energía en su gestión de gobernador interino:

“V. S. -decía- debió castigar por sí al delincuente, sin dar lugar a que una autoridad extraña vengue agravios e insultos, cuyo castigo pertenece a la primera magistratura del pueblo”.

Y agregaba:

“... es necesario se revista de toda aquella autoridad imprescindible para imponer el orden, castigar los malos e infundir el respeto que se merece la primera autoridad; lo contrario, infunde desprecio y lejos de alejar V. S. de su provincia los males que hace tiempo la están devorando, esa pusilanimidad, que se nota, los aumentará”.

(16) En contestación a uno del Cabildo de queja. El de Artigas -fechado en Cambay- es del 16 de Septiembre de 1819. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

En otro Oficio(17) abundaba en estos conceptos pidiendo se le diera cuenta del Inventario de los bienes y papeles que del secretario de Guerra se había ordenado por el Cabildo.

(17) Del 17 de Septiembre de 1819. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

- Méndez y Artigas. Convenio con los guaraníes. Horizonte de paz y tranquilidad interior

Estas incidencias con el representante del ejército de guaraníes y los robos de estas fuerzas en las fronteras correntinas habían apresurado el viaje del gobernador Méndez del Puerto de Goya a Asunción de Cambay, donde se encontró con el general José Artigas el 9 de Septiembre de 1819.

El Protector había abandonado la Banda Oriental(18) y las urgencias de la guerra contra Portugal para encontrar una fórmula de armonía entre los intereses de Corrientes -que le expuso el gobernador Méndez- y las pretensiones de los guaraníes de retornar a esta provincia a raíz de la derrota y prisión de Andresito.

(18) Su Oficio al Cabildo, del 21 de Septiembre de 1819. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

En Junta General de los jefes guaraníes y de Méndez se convino en la fijación de una frontera a respetarse, la línea que formaban la Tranquera de Loreto, el Iberá y el río Miriñay, como la devolución -de una y otra parte- de las fuerzas que recíprocamente conservaban.

En consecuencia, de Misiones vinieron los restos de las tropas que mandó Sánchez Nagrette y de Corrientes salieron las últimas partidas que dejara Andresito(19).

(19) Oficios de Artigas al Cabildo, del 21 y 25 de Septiembre y 2 de Octubre de 1819, desde Cambay, donde se concluyó el Convenio. Se queja Artigas -en el del día 25- que antes no se le hubiese hablado de los excesos guaraníes, para corregirlos. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Este Convenio que Méndez garantizó haciendo vigilar las fronteras con Misiones(20) severamente y llamando a repoblar los Partidos vecinos a ésta, de los que había emigrado gran parte de la población(21), alejó definitivamente de Corrientes “las trabas que impedían las determinaciones de la primera autoridad de la provincia”(22).

(20) Instrucciones al comandante J. M. Prieto, del 30 de Septiembre de 1819. Libro Copiador de Gobierno.
(21) Oficio al comandante de Caá Catí, Felipe S. Monzón, del 30 de Septiembre de 1819.
(22) Palabras de un Oficio de José Artigas al Cabildo, del 2 de Octubre de 1819 -de Mandisoví- en que se congratulaba de su intervención en el caso de Corrientes y Misiones y avisaba marchar a la Banda Oriental. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Estas medidas no estaban demás, porque numerosas partidas guaraníes se volcaron sobre la provincia a mediados de Octubre de 1819, reclamando las armas que en Corrientes se les había quitado al devolverlas al comandante Sotelo, armas que se les entregó para que la paz se afirmase(23).

(23) Oficio de Méndez al Cabildo, en que así lo ordenaba. Desde Curuzú Cuatiá. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Del mismo lugar de Cambay y durante las conferencias con Artigas y los jefes guaraníes, el gobernador Méndez tomó una serie de disposiciones tendientes a normalizar la provincia, entre ellas la disolución de la compañía de niños que formó Mexías Sánchez(24) e Instrucciones a Campbell de que respetase al Cabildo y suprimiese todo motivo de división(25).

(24) Del 24 de Septiembre de 1819. Ordenaba que se enviasen los niños a sus padres. Oficio a Campbell.
(25) Oficio a Campbell, del 25 de Septiembre de 1819, contestando el de éste, de queja contra el Alcalde de segundo voto y el Cabildo todo. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

De Cambay se trasladó a Curuzú Cuatiá donde permanece casi todo el mes de Octubre de 1819, pacificando la campaña y disponiendo sobre materias de Gobierno y de Culto(26).

(26) Lo mismo se hizo en Misiones. Tenemos, por ejemplo, que el Provisor Vicario Capitular, gobernador del Obispado de Buenos Aires, nombró al Cura de Canelones, fray Javier de Gomensoro, delegado extraordinario de la Banda Oriental. Este, a su vez, nombró delegado extraordinario de los pueblos de Misiones al sabio y anciano Cura de Yapeyú, fray Domingo Morales. Copias del mandato en el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

En cuanto al Gobierno general de la provincia era realizado desde la capital por el Cabildo, que dicta algunos Bandos interesantes, como el del 29 de Septiembre de 1819 prohibiendo y castigando el juego por dinero o especie equivalente, castigándolo con penas proporcionadas al valor de la apuesta(27).

(27) De un real a 10 pesos, conforme a la pena que arbitre el Gobierno; de 10 a 100 pesos, con cien azotes en los lugares públicos; y si la apuesta pasaba de $ 100, con mayor rigor sigue su calidad y circunstancias. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Del mismo punto consultó con el general José Artigas, en extenso documento, sobre una petición que recibiera; se trataba de la solicitud elevada por el doctor J. Simón García de Cossio -que se encontraba en Buenos Aires, emigrado- en la que pedía volver a la provincia, con la advertencia de que el permiso debía extenderse a su suegro, el doctor Vedoya.

La petición se presentaba a raíz de una exploración hecha por un cuñado del doctor García de Cossio, de que por intermedio de éste se podían comprar 600 fusiles en Buenos Aires(28), así como plomo y pólvora.

(28) El aludido cuñado del doctor García de Cossio fue Baltazar Vedoya que, junto con su hermano, después de emigrar a Buenos Aires a raíz de la insurrección de 1818, pasaron para el Paraguay. En Junio de 1819 -en que pasaron- fueron tomados por partidas de Corrientes, decomisándose el barco y condenándolos a servir en el ejército de Artigas, a cuya presencia se los envió. Oficios de Méndez, del 8 de Julio de 1819, al comandante Latorre, en Purificación; y del 9 de Julio de 1819, al comandante guaraní Sití, que estaba en Corrientes. Méndez escribía desde Saladas. Libro Copiador de Gobierno. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El gobernador Méndez se dirige a Artigas consultando y enuncia su extrañeza ante el pedido, dada la alta situación que ocupaba el peticionante en Buenos Aires(29); con este motivo, caracterizaba que el doctor García de Cossio, si bien había estado a su lado en los momentos difíciles sosteniéndolo con sus consejos, era indudable fue el factotum con su suegro -el doctor Vedoya- de cuánto movimiento pro porteño se hizo, desde la sedición de Perugorría, en 1814.

(29) El doctor García de Cossio, de Junio a Noviembre de 1819, actúa en Buenos Aires como Secretario de Estado en el Departamento de Hacienda. En Diciembre 11 de 1818 había sido ya Asesor y Auditor de Guerra de Buenos Aires. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

No se ha encontrado la respuesta que se dio al doctor García de Cossio, pero éste actúa en la provincia en 1820 y 1821.

Uno de los actos más comentados del gobernador Juan Bautista Méndez -desde este punto- fue el Manifiesto dirigido el 10 de Octubre de 1819, en que daba cuenta de la consolidación de su Gobierno, consecuencia de la paz con los guaraníes y la solidaridad con Artigas.

Escrito como para que llegase a la conciencia popular, contiene párrafos de una objetividad característica. Decía, por ejemplo:

“Ciudadanos, hermanos e hijos: habéis visto, palpado, la desolación de nuestros hogares y campaña sin haberse a ellas introducido un solo enemigo de nuestra sagrada causa, sino sólo (como el resultado de) una ambición de gobernantes.
“Van conmigo tres ocasiones y una con Silva, que son cuatro. ¿Y qué han ganado?”

Después de decir que sólo esa desolación, el fusilamiento de un rebelde, el asesinato de otros dos (los Escobar) y la emigración de muchos del suelo patrio, agrega:

“Basta ya, conciudadanos; mirad que éstos os engañan como padrastros y yo, como legítimo padre, siempre os he hablado la verdad...”.

Concluía llamando a los rebeldes que aún permanecían en los bosques o emigrados para que volviesen “como el hijo pródigo”(30).

(30) Manifiesto del 10 de Octubre de 1819. En el Archivo de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El 2 de Noviembre del mismo año llegaba a la capital y reasumía el mando. En la Sesión correspondiente que realizó el Cabildo, escuchó las quejas que -en representación de éste- hacía el Alcalde de segundo voto en contra del comandante Campbell, a quien había dejado encargado de las fuerzas.

El valiente Regidor pedía la destitución de Campbell por faltar e1 respeto a la autoridad y por los excesos que cometiera y que prometía denunciar fuera de la Sesión si se le garantizaba la vida.

Además, interpretando un anhelo general, pedía que el que mandase la Marina de la provincia fuese un Jefe correntino(31).

(31) Acta Capitular del 2 de Noviembre de 1819. Campbell, Jefe de la Marina, era irlandés. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El gobernador Méndez promete levantar un amplio Sumario que, en efecto, fue iniciado y suspendió en el mando durante su instrucción a Campbell. Pero tan buenos augurios e intenciones no habían de llevarse a la práctica porque la provincia debía verse envuelta en la nueva guerra con Buenos Aires.

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