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Pantaleón Sotelo

- El Plan de Artigas

Como una forma de contrarrestar la invasión portuguesa a la Banda Oriental, José Artigas, que en un primer momento organizará a los pueblos de su protección para la defensa, concebirá un novedoso plan consistente en una contrainvasión, en la que el Comandante General de Misiones, Andrés Guacurarí y Artigas, tendrá un importante papel que cumplir.

El 11 de Enero de 1816, desde su Cuartel General de Purificación, Artigas escribe a Andresito, quien todavía se encontraba en Candelaria después de la brillante campaña de 1815 que le permitió recuperar los pueblos de la banda oriental del Paraná:

“Los portugueses se mueven contra nosotros según las noticias privadas que tengo y esa última carta que se ha recibido de Río de Janeiro.
“En consecuencia es preciso irnos preparando poco a poco y ponernos en términos de contener refuerzos de esta potencia, a quien como tan vecina debemos suponerla más enemiga por la experiencia que tenemos de sus procedimientos inicuos y mayormente cuando sé que su plan es decidido a ocupar todo lo que divide la costa oriental del Paraná...
“Es preciso igualmente que usted se retire de ese punto, dejando en él al capitán Miño con alguna gente sirviendo de observación al Paraguay y usted retírese con el resto a situarse en Santo Tomé y cubrir desde allí los puntos de La Cruz y Yapeyú, como igualmente los otros pueblos que se hallen en mejor proporción de ser invadidos”(1).

(1) Museo Mitre. “Contribución Documental a la Historia del Río de la Plata” (1913), volumen IV, pp. 65/66, Buenos Aires. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 26 de Marzo de 1816 le escribe desde el mismo Cuartel General:

“Ya he dicho a usted anteriormente que mantenga mucha vigilancia sobre la costa del Uruguay y así con el armamento que se le va a usted mandando procure armar los pueblos de la costa y especialmente el pueblo de Yapeyú y el de Concepción, que son los dos que debe usted guardar, más conservando su posición en Santo Tomé para ocurrir de ese modo adonde sea más inminente el peligro”(2).

(2) Museo Mitre. “Contribución Documental a la Historia del Río de la Plata” (1913), volumen IV, p. 76, Buenos Aires. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Reitera el 24 de Abril de 1816:

“... y que no era dable aventurar ningún golpe hasta que las cosas se preparasen de modo que la victoria se asegure en lo posible. Mientras, es preciso estarse a la defensiva solamente.
“Por lo tanto es de necesidad que usted permanezca en Santo Tomé atendiendo a las inmediaciones de Yapeyú, La Cruz y demás pueblos”(3).

(3) Museo Mitre. “Contribución Documental a la Historia del Río de la Plata” (1913), volumen IV, p. 81, Buenos Aires. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 27 de Junio de 1816 la situación era más grave:

“Acabo de recibir un extraordinario de Montevideo, anunciándome que Portugal preparaba una expedición de cuatro mil hombres; debían de salir en el presente mes de Junio para venir a sojuzgarnos y tomar todo este territorio hasta el Paraná. En consecuencia de esta medida es preciso prepararse a la más vigorosa resistencia...
“Al efecto es de necesidad que usted pase un exhorto a todos los cabildos de los pueblos para que estén alertas y prontos para reunirse y hacer un movimiento cuando se les ordene...”.
“Ya es tiempo que la división de Miño se recueste al Uruguay según expliqué a usted anteriormente, dejando solamente en Candelaria un piquete de 25 hombres con un buen oficial, que quedará a la observación de los movimientos del Paraguay”(4).

(4) Museo Mitre. “Contribución Documental a la Historia del Río de la Plata” (1913), volumen IV, pp. 87/88, Buenos Aires. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

La Nota del 3 de Julio de 1816 merece ser reproducida más extensamente pues, a la par de darnos un esbozo completo del plan, nos da noticias de Pantaleón Sotelo:

“Con el objeto de reforzar esos pueblos y prepararlos a una defensa vigorosa, anticipo la remisión del armamento, municiones y demás pertrechos que he creído convenientes para fortificar el punto de Yapeyú, La Cruz y demás que se hallan en distancia de ese campamento, y que es preciso asegurarlos contra cualquier tentativa del portugués.
“Al efecto marcha el alférez Sotelo, con cuatro soldados, para reunir toda la gente que no se halle empleada, arreglarla, y adiestrarla. El va sujeto a las órdenes de usted y por lo mismo es preciso que ajusten con él todas las medidas que se crean oportunas para la brevedad del arreglo. En manera que así puede usted cubrir muy bien los puntos de arriba del Uruguay, hasta Santo Tomé, y Sotelo cuidar el departamento de Yapeyú y la costa abajo del Uruguay...
“Según el plan que anteriormente expuse a usted, Miño con su guarnición debe guarnecer Concepción y la costa del Uruguay arriba. Usted, el centro de Santo Tomé, y Sotelo el departamento de Yapeyú. Puestos en esta forma, y arreglada toda la gente, no hemos precisamente de aguardar que ellos nos ataquen; debemos penetrarnos a su territorio para asegurar un golpe para cuyo fin estoy tomando mis providencias en toda la circunferencia de la línea, para que el movimiento sea general y violento”(5).

(5) Museo Mitre. “Contribución Documental a la Historia del Río de la Plata” (1913), volumen IV, pp. 88/89, Buenos Aires. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Como vemos, el alférez Pantaleón Sotelo, enviado por Artigas, se incorpora a las tropas misioneras a mediados de 1816, pasando a comandar las fuerzas del departamento de Yapeyú y subordinado a Andresito.

¿Quién era? ¿Dónde nació? ¿De dónde provenía..? Son interrogantes a lo que poco o nada podemos contestar. Sabemos que era guaraní. Pampín en sus “Memorias” lo consigna:

“En virtud de orden del Comandante General, se puso en marcha el día 4 de Enero de 1819, con toda su división, el teniente coronel don Vicente Tiraparé ... Su destino a Caá Catí, para incorporarse allí a las divisiones de los comandantes Mbaibé y coronel don Pantaleón Sotelo, ambos guaraníes, y toda la fuerza bajo el mando en jefe de este último se dirigió a la costa del Uruguay por Misiones”(6).

(6) Archivo General de Corrientes. Fondo Mantilla - Legajo 16. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Como muchos indios tapés del Sur misionero había adoptado nombre criollo; pertenecía al arma de caballería y se habría formado militarmente bajo las órdenes de José Artigas, alcanzando el grado de Alférez, demostrando suficiente capacidad para merecer la confianza del jefe oriental, quien lo destina “para reunir toda la gente que no se halle empleada, arreglarla y adiestrarla” de la zona de Yapeyú y La Cruz.

- La irrupción a las Misiones Orientales

A principios de Septiembre de 1816, Andresito traspone el Uruguay por el Paso de Itaquí produciéndose el primer enfrentamiento con las Guardias portuguesas que intentan impedir el cruce.

Al día siguiente logra la victoria de San Juan Velho y el 16 la de Rincón de la Cruz, triunfos que jalonan su marcha a São Borja, Cuartel General del brigadier Francisco Dos Chagas Santos, a donde llega el 21.

Entretanto, el mismo día 21 de Septiembre de 1816, Sotelo trata de cruzar el Uruguay por el Ibicuy, apoyado por los corsarios de Justo Yegro, siendo impedido en la maniobra por el teniente coronel José de Abreu que, con 650 hombres, había acudido en protección de las Misiones Orientales, reforzando sus defensas y especialmente tratando de impedir la reunión de las fuerzas de Sotelo con Andresito quienes, una vez posesionados del territorio, debían a su vez tratar de unirse a las fuerzas de Verdún y Artigas.

Recién el 24 de Septiembre, Sotelo pudo con éxito realizar el cruce. Pero dejemos que Bauzá nos relate el hecho:

“Cumpliendo la orden, Abreu llega el 21 de Septiembre (frente) a Yapeyú sin ser sentido por Sotelo, quien intentaba vadear el río Uruguay, por aquella altura, en multitud de canoas protegidas por dos lanchas cañoneras.
“Cayó el portugués sobre las fuerzas patriotas, no dando tiempo sino a pasar la primera barcada de gente ya lista en aquel momento, pues el resto se hechó al agua para ganar la orilla opuesta, o se internó en el monte contra la barranca del Ibicuy, dejando en manos del enemigo, dos prisioneros y algunas mujeres, 1.500 reses y bastantes caballos. Lejos de amilanarse por la contrariedad, Sotelo fue a buscar pasaje más arriba, frente a la barranca del Ibicuy, donde comenzó su desembarque sobre la margen derecha.
“Noticiado de ella, Abreu dejó sus bagajes escoltados por un escuadrón de caballería y se puso a marcha forzada por la margen izquierda en dirección a dicho punto, llegando el 24 frente al Paso de Santa María, en cuyas barrancas tenía apostados Sotelo 200 hombres, mientras sus barcas cañoneras dominaban el río.
“Abreu hizo abrir una picada por entre el monte, facilitando de ese modo el tránsito hacia su artillería y su infantería, que desplegaron en la otra orilla, frente a las cañoneras, y rompieron un nutrido fuego.
“Pero esta vez sus esfuerzos se estrellaron con la habilidad del adversario. Las cañoneras apagaron el fuego de los portugueses y Sotelo realizó el pasaje internándose en las Misiones Orientales”(7).

(7) Francisco Bauza. “Historia de la Dominación Española en el Uruguay” (1897), volumen III, pp. 629/630, Montevideo. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Este contratiempo no sólo desbarató el cruce ordenado de las fuerzas de Sotelo -estimada en 1.000 hombres- sino que también retardó el auxilio con que contaban y esperaban los sitiadores de São Borja. Asimismo los corsarios de Justo Yedro se verán retardados en su marcha por el Uruguay; el 24 de Septiembre y con dificultades de navegación, se encontraban en La Cruz(8).

(8) Museo Mitre. “Contribución Documental a la Historia del Río de la Plata” (1913), volumen IV, p. 106, Buenos Aires. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 26 de Septiembre de 1816, el teniente coronel Abreu logra pasar el Ibicuy y el 27 ya lo encontramos en las cercanía del Ituparahy donde, en distintos encuentros, logra desbaratar partidas avanzadas de Sotelo; forzando su marcha, sorpresivamente llega el 3 de Octubre a São Borja, día elegido por Andresito para dar el asalto final a la sitiada plaza, empeñando para tal propósito la totalidad de sus fuerzas y las tropas de Sotelo que habían llegado a reunírsele(9).

(9) Revista del Instituto Histórico del Brasil. “Memoria de la Campaña de 1816” (1845), Nro. 26, p. 133, Río de Janeiro. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

La llegada de Abreu fue providencial para los sitiados portugueses que ya se encontraban a punto de rendirse. La batalla que se entabla, dada la disparidad técnica y táctica, adquiere dramáticas características: se lucha denodadamente y, no obstante el heroico desempeño de las fuerzas guaraníes éstas se ven obligadas a levantar el sitio y repasar el Uruguay dejando tras de sí, como testimonio de la intensidad con que se combatió, pocos prisioneros y centenares de muertos.

Este heroico desempeño de los guaraníes es reconocido por el propio Abreu quien, en el Parte de batalla que envía al teniente general Joaquín Javier Curado, manifestará:

“E’ incrivel que un inimigo indisciplinado (posto que feros), sem ordem, e posto em confusão, se arrostasse por espaço de 2 horas, na persuasão de fazer balancear a nossas armas; elle o pretendeu em vão; una arrebatada fuga para todos os lados foi a conclusão da victoria, deixando no campo 400 e tantos mortos. Os poucos que restaram dos que atacámos, unindose aquella parte da columna que acavaba de sitiar o povo, retiraramse unidos ...”(10).

(10) Revista del Instituto Histórico del Brasil. “Memoria de la Campaña de 1816” (1845), Nro. 27, p. 268, Río de Janeiro. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El valor, la capacidad y habilidad demostradas por el comandante Sotelo en esta primera campaña de recuperación de las Misiones Orientales lo llevarán a ocupar, desde entonces, un lugar destacado al lado del Comandante General de Misiones Andrés Artigas.

- El Exodo Misionero-Guaraní de 1817

El malogrado intento del Comandante General de Misiones, Andrés Guacurarí y Artigas, de recuperar en 1816 las Misiones Orientales en manos de los portugueses desde 1801 -quien en Octubre se vio obligado a levantar el sitio de Sãn Borja y repasar el Uruguay- más la posterior derrota del propio general José Artigas en Catalán el 3 de Enero de 1817 y su retirada a Entre Ríos, facilitarán la contrainvasión portuguesa a las Misiones Occidentales.

El brigadier Chagas, cumpliendo precisas Instrucciones, cruza el río Uruguay el 17 de Enero de 1817 y sus divisiones, después de ocupar y destruir La Cruz y Yapeyú y derrotar a Andresito se dirigen al Norte a los efectos de completar el saqueo y destrucción de los restantes pueblos misioneros de la banda occidental del Uruguay.

Estas circunstancias son aprovechadas por José Gaspar Rodríguez de Francia, el Dictador del Paraguay, para ocupar Candelaria y los pueblos de la costa oriental del Paraná y proceder a la evacuación de su población.

No obstante las derrotas sufridas, Andresito logra reorganizar sus fuerzas y a mediados de 1817 lo tenemos nuevamente instalado en la zona misionera. Chagas, al tener noticias de ello, inicia una segunda invasión. Esta vez es contenido y derrotado por Andresito en Apóstoles el 2 de Julio de 1817 y obligado a regresar a São Borja.

Es en estas circunstancias que podemos situar al movimiento migratorio traslacional de la población misionera el cual -agregado al anterior despoblamiento por las contingencias de la guerra, la evacuación de parte de su población al Paraguay, la toma de prisioneros por parte de los portugueses, una huida (aunque en menor escala) a los montes y yerbales del Alto Paraná- dejará el espacio misionero situado entre el Paraná y el Uruguay casi desierto, con sus poblaciones abandonadas, destruidas y sin recursos.

Las poblaciones de la zona del Uruguay (Santo Tomé, La Cruz, Yapeyú) se repliegan sobre el Miriñay, dando lugar a nuevos emplazamientos: San Roquito y Asunción del Cambay.

En la primera se concentrarán principalmente pobladores de La Cruz; en la segunda, los de Yapeyú. Habrá también un acampamento importante: Asunción del Miriñay que, a su vez, será Aduana y sede del Cabildo.

La población de la zona del Paraná: Candelaria, Santa Ana, Loreto, San Ignacio, Corpus, a la que se le agregarán pobladores de San Carlos y, en menor escala, de Apóstoles, Santa María y San Javier se establecerán en las antiguas estancias misioneras situadas entre el Iberá y los afluentes del Santa Lucía, dando lugar a las nuevas poblaciones de San Miguel y Yatebú (Loreto).

- Sotelo: segundo Jefe del “Ejército Guaraní Occidental”

Es escasa hasta ahora la documentación posterior disponible referida al comandante Sotelo. En ocasión de la invasión portuguesa de principios de 1817, que destruyó y saqueó a los pueblos de la costa del Uruguay, tenemos una carta de Andrés Artigas dirigida al general José Artigas, desde Yapeyú, con fecha 19 de Enero, en la cual, al informarle su retiro al Miriñay, como postdata, también le informa sobre Sotelo:

“Con esta fecha también escribo a Sotelo comunicando lo que hay y que se dirija al punto del Rosario con la gente que haya reunido”(11).

(11) Archivo General de Corrientes. Correspondencia Oficial, volumen 8, folio 128. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Recién en Marzo de 1818 y desde el Campamento General del Miriñay donde se habían trasladado las tropas y el grueso de la población de Yapeyú y La Cruz, luego de la antes referida invasión, tenemos una certificación de acopio de cueros de vaca firmada por Pantaleón Sotelo, en su carácter de Comandante General interino; demostrativo dicho documento de que para ese entonces ya era el segundo de Andrés Artigas y lo reemplazaba en su ausencia:

“Certifico ser constante el que ha acopiado el ciudadano Antonio Cabrera, doscientos cueros de vaca al pelo, en este Campamento y Capilla, que me hallo encargado; y para el cumplimiento de esta verdad, doy ésta en el Campamento General del Miriñay a 27 de Marzo de 1818. Firmado: Pantaleón Sotelo. Del Comandante General Interino”(12).

(12) Archivo General de Corrientes. Correspondencia Oficial, volumen 8, folio 188. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

A mediados de 1818 Andresito recibe órdenes de José Artigas de concentrar sus fuerzas y marchar sobre Corrientes a fin de restablecer al gobernador Juan Bautista Méndez que había sido depuesto por un movimiento contrario a la Liga de los Pueblos Libres y respondía al Gobierno de Buenos Aires.

Andresito, luego de un encuentro indefinido en las Lomas de Caá Catí y de recibir el refuerzo de Sotelo con 300 hombres, obtiene el triunfo de Saladas quedando dueño de la situación.

¿Quiénes eran los principales jefes o comandantes de este ejército llamado de las “Fuerzas Libres Guaraníes Occidentales Reconquistadoras”?

En primer lugar el propio Andresito, que dirigía el centro; José López (a) “López Chico”, el ala derecha o vanguardia; y Sotelo, la izquierda. Jefe de Estado Mayor: Vicente Tiraparé; a su vez, los comandantes Francisco Javier Sití, Juan Asencio Abiaró, Ignacio Mbaibé y el comandante de artillería Blas Uré figuran entre sus principales oficiales.

El Cura de Caá Catí, Juan Capistrano de Meza, que se había pronunciado a favor de la causa artiguista, pasa a desempeñarse como Capellán, sirviendo a las tropas de Sotelo que quedan estacionadas en la zona misionera de Ibiritingay(13).

(13) Archivo General de Corrientes, Actas Capitulares, volumen 49, folio 160. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Andrés Artigas permanece en Corrientes desde Septiembre de 1818 hasta Marzo de 1819 en que, cumpliendo nuevamente órdenes de José Artigas, la abandona a fin de iniciar otro intento ofensivo sobre las Misiones Orientales.

Se pondrá al frente de las divisiones misioneras de Tiraparé, Mbaibé, Uré y Sotelo -su segundo- que desde principios de año se estaban concentrando en la zona de Caá Catí e Ibiritingay.

Con estas divisiones más las correntinas que irán al mando de Sánchez Negrette, marchará por la parte Norte del Iberá y los antiguos pueblos misioneros buscando el cruce del Uruguay. No irán con él todas las tropas guaraníes; parte de ellas quedan para sostener al repuesto gobernador correntino Méndez y otros ayudando en Santa Fe.

El Sargento Mayor Juan Asencio Abiaró reemplazará como Comandante de Armas de Corrientes al Sargento Mayor Pedro Sánchez Negrette quien, como Jefe de las unidades correntinas acompañaba a Andresito. A su vez, el Sargento Mayor Sití será quien comanda las divisiones misioneras guaraníes destacadas en Santa Fe.

A su vez, desde Asunción del Cambay, su entonces comandante Manuel Cayré aprontará una división para, desde el Sur y por la zona de La Cruz, tratar de cruzar el Uruguay, buscando la unión de sus fuerzas con las de Andresito, según el plan acordado por el caudillo oriental.

Con el espíritu no quebrantado a pesar de los años de lucha, con el ardor y el valor de siempre, Andresito cruza a fines de Abril el río Uruguay, tomando y fortificándose en el pueblo de San Nicolás.

Un sorprendido Chagas, su eterno enemigo, trata el 9 de Mayo de 1819 de recuperar la plaza. Es rechazado y derrotado, sucumbiendo asimismo en la acción el Jefe de la infantería portuguesa, teniente coronel Diego Arauche.

Más, había llegado la hora del ocaso para los guaraníes. Andresito, que peligrosamente había dividido sus fuerzas buscando contacto con Artigas, es derrotado el 6 de Junio de 1819 en Itacurubí, revés en el que cae prisionero el teniente coronel Pedro Sánchez.

El 11 de Junio las tropas que había dejado en San Nicolás abandonan la plaza ante la aproximación del ejército comandado por el Capitán General de Río Grande, conde de Figueras. Parte de ellas son alcanzadas en el Paso de San Isidro.

A su vez, Vicente Tiraparé tiene un encuentro con los portugueses en Santo Cristo, perdiendo la vida en la acción. El remanente de las tropas guaraníes trata de repasar el Uruguay por distintos puntos y es así que el 24 de Junio de 1819, en el Paso de San Lucas, Andresito es sorprendido por una partida portuguesa que lo toma prisionero.

El 16 de Julio de 1819, el Comandante en Jefe oriental, Andrés Latorre, informaba al Comandante General de Entre Ríos, Francisco Ramírez:

“Adjunto a Ud. los últimos Oficios que recibí antes de ayer desde Cambay. Por ellos verá usted que aún no hay certeza de los últimos resultados de Andresito.
“Por el Parte del 31 del comandante Sotelo, desde San Fernando me anuncia que Andrés salió sólo con 500 hombres a recoger caballadas; que lo demás del ejército quedó en San Nicolás; que la comunicación con Andrés fue interceptada y que a la llegada de unos derrotados a aquél punto hizo repasar al comandante Mbaibé con toda la gente y esperaba saber lo cierto.
“De otros dispersos que han salido para La Cruz y pasaron por San Borja, dá el Parte del comandante Cayré, desde La Cruz, que don Andrés fue atacado por una división de portugueses por afuera de San Borja, que la más de la gente iba en redomones; con lo que los portugueses lograron ventajas en los primeros encuentros.
“De allí venían las noticias sobre la suerte de Andrés y demás. Los dispersos se refugiaron en un monte que estaba inmediato y no sabemos lo cierto de aquella jornada. Esperamos los últimos Partes y de ellos daré a usted el más importante aviso.
“El Señor General, en consecuencia, se ha retirado del Güirapuitá y retirado las caballadas y haciendas que habían sacado. El anda por allá en observación de los portugueses, dejando las partidas de observación sobre la frontera.
“Por las Misiones nada hay que temer cuando son tan empeñosos por el sostén de su libertad y derechos. Todos deben venir a Cambay y allí resolver luego que haya certeza de la suerte de Andrés.
“Incluyo a usted el adjunto, para que por ese conducto marche para Sití. De los portugueses tengo el Parte de Santo Domingo, que 200 hombres con el capitán Cardoso repasaban el río Negro para ir a buscar ganado del Arroyo Grande; acaso sean ésos los que se pensaba marchasen en auxilio de Correa. Ojalá tenga el debido acierto don Ricardo y concluya prontamente con esos inicuos.
“Soy enterado del último suceso de Santa Fe. Si López acabará de creer que el Armisticio ha perjudicado en todo a los intereses de Santa Fe y los de la causa. El toca los males que se le han prevenido y no deberá quejarse, cuando la elección de lo mejor sólo ha dependido de su voluntad. Es sensible que los inocentes padezcan y más que sensible será que los ayudantes queden sin castigo.
“Salud y Libertad, 16 de Julio de 1819. Andrés Latorre. Sr. Comandante General de Entre Ríos, don Francisco Ramírez”(14).

(14) Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivos Particulares, Caja 4, Carpeta 8. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Honda repercusión tendrán estas noticias no sólo entre las filas misioneras guaraníes sino también en la capital correntina, tal se desprende del Bando de fecha 17 de Julio de 1819:

“El ciudadano Pedro Campbell, Teniente Coronel y Comandante en Jefe de Marina:
“Por cuanto el Sr. Coronel de Ejército, ciudadano Juan Bautista Méndez, Gobernador Intendente de esta Provincia, en su honorable comunicación del 14 del corriente me ordena que se siga un novenario de Misas solemnes al Todopoderoso Dios de los Ejércitos, por intercesión de la Soberana Virgen Nuestra Señora de Mercedes, Redentora de cautivos, con asistencia de la Municipalidad y todos los oficiales de la guarnición y en el último día con la de todo el clero, comunidades religiosas y el pueblo, por la salud y rescate de nuestro benemérito General, Don Andrés Artigas y buen éxito de nuestras armas contra los enemigos de la Patria.
“Por tanto, ordeno y mando, que se lleve a debido efecto la superior disposición de S. E. en los términos en que se expresa, para cuyo cumplimiento se dará principio a la función el 19 del presente y continuará hasta el 27 inmediato en la Santa Iglesia de Mercedes; debiendo estar cerradas todas las casas de comercio y trato durante la Misa; pena de 50 pesos a los contraventores y para que llegue a noticia del público, divúlguese por Bando y fíjense ejemplares en los lugares de estilo. Dado a bordo de la Capitana a la Anda en el Puerto de San Sebastián de Corrientes, a 17 de Julio de 1819 - Pedro Campbell -Eusebio Antonio Villagra, Secretario”(15).

(15) Archivo General de Corrientes, Fondo Mantilla - Legajo 16. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

La prisión de Andresito será un duro golpe que traerá desazón y desconcierto entre los misioneros al mismo tiempo que planteará el problema de la sucesión, dando lugar a confusas situaciones a la cual no es extraña la Nota cursada por Pantaleón Sotelo al Cabildo de Corrientes, el 25 de Julio de 1819:

“El Ciudadano Pantaleón Sotelo, Teniente Coronel del Regimiento de Blandengues número dos y segundo Jefe del Ejército Guaraní Occidental.
“Siendo de necesidad urgente al ejército de mi mando tener un comisionado para los intereses de guerra, he venido en nombrarlo al Secretario de Guerra ciudadano José Mexías Sánchez de comisionado en dichos intereses, quien va autorizado al efecto; podrá recibir los adeudos, reconvenir y hacer sus mandatos de prisión a los hombres que procedan de mala fe y versación; igualmente las autoridades franquearán todos los auxilios que le fueren necesarios a dicho comisionado, por cuanto doy éste rubricado de mi mano y sellado con el sello de uso.
“Cuartel General Volante de Ibiritingay, 25 de Julio de 1819 - Pantaleón Sotelo”(16).

(16) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 2. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Es digno destacar el encabezamiento de este documento, no sólo en cuanto al término “ciudadano” -común en los Oficios de la época- sino también el de Teniente Coronel del Regimiento de Blandengues número dos y segundo Jefe del Ejército Guaraní Occidental, que nos habla de una perfecta organización militar de ese ejército misionero-guaraní del cual Andrés Artigas era el General.

José Mexías Sánchez era un nefasto personaje que, amparado por la protección que le dispensara Andresito, cometió varias iniquidades en la capital correntina más, en esta ocasión, y a raíz de nuevos desmanes, el Comandante de Marina Pedro Campbell, cumpliendo los deseos del Cabildo, toma prisionero a Mexías Sánchez y lo remite al Campamento de Artigas, donde llega el 20 de Septiembre de 1819, quedando asegurado con una barra de grillos(17).

(17) Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivos Particulares, Caja 4, Carpeta 8. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Posteriormente sus bienes serán embargados y remitidos a Misiones.

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