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ARTIGAS Y RAMIREZ

- La lucha. Prescindencia de López, de Santa Fe

La lucha fue breve y sangrienta. El botín, para el uno, estaba representado por las provincias de Corrientes y de Misiones que los Tratados del Pilar dejaran fuera de las partes contratantes como precio tácito de una lucha a la que se ayudaba con armas, municiones y barcos.

Para el otro, era la provincia de Entre Ríos con sus recursos, con su maravillosa situación geográfica, que permitirían duplicar otra batalla, Cepeda, obteniendo en los muros de Buenos Aires la alianza ofensiva y defensiva necesaria para la reconquista de la Banda Oriental.

En la lucha iniciada, sólo uno de los actores de 1819 mantenía su equidistancia. Era López, el gobernador santafesino, mentalidad equilibrada, que consideró a los Tratados del Pilar como una solución de emergencia, como la de algunas crisis de la vida en que no es posible ajustarse al ideal, sino a la necesidad; las provincias litorales, empobrecidas por la guerra, sin la ruta de sus amplios ríos bloqueados, sentían la necesidad de paz, tras la visión gloriosa de una vida fertilizada por la venta fácil y continua de sus frutos y, en ese sentido, López omitió su beligerancia en la incidencia, caracterizando a Artigas en sus comunicados, que el acuerdo habilitaba a una “actitud vigilante, consolidada por la expectativa de todo el país orientado hacia las ideas federales” y que “cualquier inconveniente que pudiese ocurrir, podría ser obviado con energía”.

- Rivera, de la Banda Oriental, apoya a Ramírez

Fructuoso Rivera, que pretendía con éxito sustituir a José Artigas en la Banda Oriental, renunciaba a una prescindencia que veía peligrosa. El 5 de Junio de 1820 oficiaba a Ramírez sobre la necesidad de disolver las fuerzas de Artigas principio -decía- de donde emergerán los bienes generales(1) y, pocos días después(2), lamentaba no pasar el Uruguay a ayudarlo como le solicitaba porque le había negado el correspondiente permiso la Cámara de Representantes de ese país.

(1) Oficio a Francisco Ramírez del 6 de Junio de 1820. En el Archivo de Corrientes.
(2) Oficio a Francisco Ramírez del 13 de Junio. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Pero si el suceso restó a Ramírez una cooperación estimable, Artigas tampoco se presentaba con la adhesión total de Corrientes. La renovación de sus autoridades no dio todos los frutos que se esperaron.

El odio popular a Pedro Campbell -sostenido por el Protector- apartó a las personas influyentes de la acción(3), en forma que la iniciación de las operaciones se llevó a cabo sin las fuerzas de Corrientes. Juan Bautista Méndez mismo se concretó a salir de la capital el 3 de Julio de 1820 y a establecer su Cuartel General en Saladas.

(3) Artigas se queja -en Oficio- al Comandante de Esquina, Juan González Alderete: “Desde las cosas de Campbell -dice- yo veo presentarse unos nublados que poco me agradan”. Y agrega: “Si hemos de obrar de acuerdo, vamos obrando; si no, me será preciso obrar con los que tengan bastante energía para desafiar los peligros y superarlos”. Del 3 de Julio de 1820. De Sauce. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

- Polémica y recriminaciones. Los primeros encuentros

A principios de Junio de 1820 empezaron las luchas. El comandante Gervasio Correa, entrerriano, es vencido en Arroyo Grande por el Comandante General de Misiones, Francisco Javier Sití; Ramírez, que ocurre en defensa de Gualeguay, lo es en el Arroyo Guachas(4) y, reforzado Artigas con una división de 800 correntinos que a las órdenes del comandante González Alderete se corrió por la costa del Paraná, marcha sobre La Bajada.

(4) El 13 de Junio de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El general Ramírez, reuniendo una división de algo más de mil hombres de las tres armas, le ofrece batalla en las inmediaciones de ese punto el 24 de Junio, venciendo a Artigas e iniciando una activa persecución apoyado por la infantería a las órdenes del general Lucio Norberto Mansilla.

Las fuerzas de Artigas, trabajadas por la indisciplina y por el anhelo general de hacer la paz, fueron de derrota en derrota. El comandante López Chico es vencido en la costa del Gualeguay(5); una fuerza importante de guaraníes, en el Yuquerí(6); otra, en Mandisoví y, otra vez López Chico, en Tunas, costa del Mocoretá, con lo cual el territorio de Corrientes quedó abierto a las fuerzas de Ramírez.

(5) 17 de Julio de 1820.
(6) 22 de Julio de 1820. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

No paró en ello la gravedad de la situación; el Comandante General de Misiones, Francisco Javier Sití, alarmado por los continuos contrastes, acreditó como diputado de la provincia de su mando al Cura de Asunción de Cambay, fray Martín, y éste convino el sometimiento de Misiones a Ramírez.

No obstante sus esfuerzos era tanto el prestigio de José Artigas entre sus soldados que no pudo evitar notables deserciones(7), que fueron en busca del caudillo oriental pero que no evitaron su retirada desde Entre Ríos.

(7) Oficio de Sití a Ramírez, desde Cambay, el 31 de Julio de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El suceso alarmó a la capital. El 30 de Julio de 1820, el Cabildo-gobernador realizó un importante capítulo para considerar un comunicado de Juan Bautista Méndez, fechado en Abalos, en que daba cuenta de la sorpresa y derrota de Artigas como de que recaería sobre la provincia:

“Estoy decidido -decía- a hacer capitulaciones honrosas” y para ello(8) solicitaba el nombramiento de dos comisionados.

(8) Véase Acta Capitular. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

- Derrota de Artigas en La Bajada. La persecución. El campamento de Abalos

El Cabildo designó a los regidores Rolón y Alsina, pero no llegaron hasta Abalos. Méndez, sabedor del sometimiento de Misiones, se había corrido hasta el río Corriente y luego, enterado de que una escuadra entrerriana subía el Paraná, llegaba a Saladas donde estableció su Cuartel General.

De allí pudo avisar al Cabildo otro nuevo desastre, la sorpresa del Campamento de Abalos por las fuerzas de Ramírez, suceso que pasaba a informar a la capital el regidor Alsina, mientras Rolón quedaba a ultimar su cometido(9).

(9) Oficio de Méndez al Cabildo del 28 de Julio de 1820 y Acta Capitular del 7 de Agosto de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El desastre artiguista era general(10). El comandante Gregorio Piris -de las fuerzas invasoras- había sorprendido en la mañana del 28 de Julio de 1820 a Artigas y su escolta en el lugar llamado Las Osamentas, arrebatándole la caballada y escapándose el Protector en ancas del caballo de uno de sus hijos y a favor del monte.

(10) Parte del comandante Piris a Ramírez. Del 29 de Julio de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Piris continuó la persecución y entró en Abalos donde supo que el parque y los efectos habían salido la noche anterior; prosiguiendo su marcha dio alcance al convoy en María Grande y -dispersando una fuerza de doscientos soldados de caballería, a los que acababa de incorporarse Artigas, que persigue como cinco leguas- se apodera de un cañón, cuarenta prisioneros, veinte carretas de bagajes, parque y armería, más de trescientas cabezas de ganado, boyada, caballos y numerosas familias.

A la noche se le incorporó una pequeña partida de correntinos comandada por Severino Casco, con dos prisioneros de los familiares de Artigas, el Pontífice Rosó (así se llamaba al fraile Monterroso, secretario de Artigas) y Ventura Martínez.

- Ramírez penetra en la provincia

Mientras Ramírez y sus fuerzas proseguían sus marchas al Interior de la provincia, no dejaba de oficiar al Cabildo de Corrientes:

“Van tres veces -le decía el 4 de Julio de 1820- antes de penetrar a su territorio que he dirigido comunicaciones desde mi venida de Buenos Aires y ninguna ha sido contestada”.

Y era lógico que así fuera; la capital no podía decidirse por la paz sin la garantía expresa de que no sería objeto de represalias; Artigas, en el Sur; Méndez, en Saladas; y Campbell en el río Paraná -con su escuadrilla- fueron argumentos poderosos para que el Cabildo contestase que Méndez era el gobernador y que en lo sucesivo se entendiese con él(11).

(11) Oficio del 24 de Julio de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

- La lucha en el río. El deseo de paz

Sin embargo, era notorio el deseo general de que la guerra se suspendiese, especialmente en los pueblos del litoral del Paraná.

Desde mediados de Junio de 1820, casi simultáneamente a las operaciones terrestres(12), una fuerte escuadrilla que Ramírez había recibido de Buenos Aires, a las órdenes del comandante Manuel Monteverde, subía el río Paraná.

(12) Oficio de Monteverde a Ramírez del 17 de Junio de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Al cruzar frente al pueblo de Esquina, donde estaban acantonados como 180 hombres, sufrió un violento tiroteo pero pudo pasar en busca del Puerto de Goya en cuyas inmediaciones ancló convenciéndose del estado de ánimo del pueblo correntino favorable a la federación.

Así escribía a Ramírez, urgiéndole el envío de fuerzas que le sirviesen de apoyo, tanto más cuando el comandante de ese puerto, Juan González Alderete, enviaba hasta Ramírez al ciudadano Miguel Montúfar para convenir un plan de acción contra Artigas(13).

(13) Oficio de Julio 25. Lo reitera el 31 de Julio de 1820, desde Goya. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Al mismo tiempo, Monteverde ofrecía el apoyo de sus soldados, mientras llegaba el cuerpo expedicionario, para apoyar cualquier pronunciamiento(14).

(14) Oficio al comandante de Goya. 17 de Julio de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

¿Dónde estaba, intertanto, la escuadrilla de Campbell? El Comandante de Marina era indiscutiblemente hábil. Conociendo la inferioridad de sus elementos, que sólo le darían la victoria aprovechando de una sorpresa o del apoyo de fuerzas de tierra, había internado sus buques en el río Corriente.

Los soldados reunidos en Esquina tenían otro objeto que el de tirotear la escuadrilla de Monteverde pero, reforzada ésta y sustituida su capitana, la “Caraguatay”, por el bergantín “Belén”, pudieron los invasores dar la batalla.

Prodújese ella el 30 de Julio de 1820, cayendo en poder de Monteverde las embarcaciones de Campbell, consistentes en los lanchones “El Carmen”, “La Victoria” y “La Correntina”(15), armados cada uno con un cañón de seis; la lancha Nro. 7, artillada con un obús de 6 pulgadas, y la Nro. 1 llamada “La Esperanza”, con un pedrero.

(15) Llevaban los números 2, 3 y 6 respectivamente. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Campbell marchó por tierra a la Capital.

Tomada la escuadrilla de Corrientes, Monteverde pudo seguir su viaje a esta ciudad. La falta de vientos dificultó la empresa por lo que hizo adelantar los pliegos -de que era portador- en una canoa.

- Ultimos combates y huida de Artigas

Desde este momento los sucesos se precipitan. Artigas, a raíz de la dispersión de María Grande en que perdiera su parque, se dirigió al Norte, hasta Yaguareté Corá, donde reorganiza un cuerpo de ejército de 600 hombres, contramarchando hacia San Roque, donde lo esperaba el gobernador Méndez(16) y con el que se reúne el día 6 de Agosto de 1820, dirigiéndose a Curuzú Cuatiá.

(16) Oficio del 6 de Agosto, de San Roque, de Juan Bautista Méndez. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Veinticuatro horas después, el 8, llegaba a San Roque -al frente de sus fuerzas- el general Francisco Ramírez, garantizando el pronunciamiento de la capital y comunicándolo al Cabildo en el siguiente documento:

“Sin otro objeto que asegurar la felicidad de mi provincia y libertar a los pueblos del yugo vergonzoso que les impuso la bárbara ambición de Artigas, yo piso con mis divisiones el territorio de Corrientes.
“El déspota huye despavorido, temiendo la intrepidez de los libres entrerrianos. Yo marcho a esa ciudad y mi escuadra debe anclar en ese puerto.
“U. S. debe inmediatamente asegurar las personas de Aguiar, Campbell, como a Méndez, a Artigas y demás magnates que caigan por ese destino, posesionándose de los intereses de todos éstos porque de lo contrario hago a U. S. responsable pues esta medida interesa para la libertad y sosiego de las provincias federales”.

El mismo día el Cabildo entregaba el Gobierno militar a Juan José Fernández Blanco, quien constituía en prisión a Pedro Campbell, Mariano Vera y J. Antonio Esteche. Ramírez, por su parte, después de avanzar hasta Saladas, de donde envió a la capital al capitán Manuel Antonio Ledesma(17) con 30 hombres -para guardar el orden- oblicuaba hacia San Miguel, dispersando el día 18 a más de 400 indios y 30 desertores.

(17) Correntino, enemigo de Méndez, a quien acusaba haberle querido matar. Oficio de Ramírez al Cabildo del 11 de Agosto de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

La llegada del capitán Ledesma a la capital fue seguida de represalias en las personas de los incondicionales del gobernador Méndez, tales como Soloaga, Soto y Amarilla, que fueron engrillados y pasados oportunamente con Campbell, Vera y Esteche a los lanchones de la escuadrilla que arribara al puerto(18) el 23 de Agosto de 1820.

(18) El 14 de Agosto de 1820. Santiago Soloaga -sobrino de Méndez- había tenido intervención, el día 10, en un suceso muy comentado. La mujer del gobernador Méndez, que huyó de Saladas al llegar Ramírez, trajo una fuerte suma de dinero. Este lo supo y ofició al Cabildo que, en sesión del día 10 de Agosto, requirió ese dinero del Estado. La mujer de Méndez lo había entregado a Santiago Soloaga, de quien se confiscó. Eran 250 onzas y 1/2 de oro, 275 $ fuertes y $ 9 y 2l/2 reales en plata. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

- El general Artigas y Corrientes. La reacción federalista avallada por Ramírez

Mientras estos acontecimientos se sucedían, Artigas y Méndez continuaban sus marchas sobre Curuzú Cuatiá. El comandante de Misiones, Sití, envió en auxilio del pueblo 100 hombres, que se pasaron a Artigas, secundándolo en el asalto y saqueo de esta población, y en las incursiones que a continuación hicieron en las proximidades de la de Goya, el 12 de Agosto de 1820.

De su campamento en marcha, Artigas escribió al Cabildo de Corrientes; después de ponderarle sus deseos de hacer la paz y restituir a los habitantes a sus hogares, adjuntaba un Oficio que jefes portugueses enviaban a Ramírez -que había interceptado- y en el que fundaba una acusación de doblez(19).

(19) Oficio de José Artigas del 11 de Agosto de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

En Goya no pudo renovar las escenas de Curuzú Cuatiá; su comandante, José María de Segovia, llegó a apoderarse del secretario de Artigas, el apóstata José Mariano Monterroso, y de otros artiguistas, que entregó al Jefe de la escuadrilla, Monteverde(20).

(20) Oficio de Segovia a Francisco Ramírez del 12 de Agosto de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El general Artigas, después de amenazar Goya, oblicuó a Misiones:

“No vengo -escribía a Sití(21)- a dar castigos, sino voy con los brazos abiertos para estrecharlos como hijos”.

(21) Oficio del 11 de Agosto de 1820; Sití lo envió a Ramírez. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Era el abrazo de la desesperación adjuntando -con todo maquiavelismo- el mismo Oficio que un jefe portugués remitiera a Ramírez y que había interceptado en sus correrías(22).

(22) “El Oficio -o su copia- no lo hemos encontrado en el Archivo, donde Ramírez dejó muchos de los documentos que citamos. Se lo llevó o lo destruyó. En estas referencias no se alude a su texto literal ni al jefe que lo suscribía; sólo a la gravedad de sus enunciaciones”. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El Comandante General de Misiones, Francisco Javier Sití, no se encontró seguro en su capital de Asunción de Cambay y salió al frente de 100 hombres a buscar la protección o contacto con las fuerzas del general Ramírez(23).

(23) Oficio de Sití a Ramírez, del 14 de Agosto de 1820; ídem de Piris a Ramírez, de la misma fecha. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

El 14 de Agosto de 1820 se reunía con el comandante Piris en Ibabiyú y, juntos, contramarchaban a Cambay a la que había dejado artillada y con guarnición suficiente en trincheras abiertas para resistir un sitio de cuatro o cinco días.

El mismo día se incorporaban a Piris y Sití el Comandante Militar de Curuzú Cuatiá y el capitán Casco, acelerando sus movimientos la columna, en forma que el 15 se encontraron sobre Cambay -sitiada por Artigas- defendida con valor por el comandante Dionisio Alarcón y 200 hombres.

Las tropas del Protector no resistieron el ataque, excepción hecha de los dragones, que lucharon con heroísmo pero, derrotados, se produce la más completa dispersión, huyendo Artigas para las Puntas del Mocoretá(24).

(24) Oficios de Piris y Sití a Ramírez; el segundo, del Campamento del Miriñay. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Abrese, desde este instante, una persecución ardiente para apoderarse del general Artigas, cuya persona se esfuma en medio de los más extraños rumores. Va hacia Esquina, para tomar el Chaco y retornar a la capital; va a Goya, para costear el río y levantar las poblaciones; va a Misiones, en busca del seno misterioso de la selva...

Y mientras todo se comenta y se supone, cada día transcurrido acentuaba la impaciencia de Ramírez, que se mantiene en campaña vigilante y severo en la represión:

“El generoso pueblo correntino -decía al Cabildo el 10 de Septiembre de 1820(25)- creo que no desconocerá que su seguridad y quietud dependen, por ahora, de mi permanencia en estos destinos, pero en cuanto las circunstancias lo permitan tendré la honra de visitarlo”.

(25) Oficio de Francisco Ramírez al Cabildo de Corrientes. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

No obstante los rumores más o menos lógicos, el comandante Sití(26) mantenía la información originaria de que el general Artigas costeaba la Laguna del Iberá, en cuyo seguimiento mandará algunas partidas; el terreno montuoso y propicio a eludir las más encarnizadas persecuciones cubrió los rastros del prófugo, circunstancia que culmina la tensión pública.

(26) Oficio de Francisco Ramírez del 8 de Agosto de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Pero el Comandante General de Misiones no se engañaba; firme en sus sospechas, dispersó por toda la costa del Paraná partidas fuertes para impedir el paso del río, pero si ellas obligaron a prolongar la estadía de Artigas no pudieron en definitiva obstaculizar que pasara el Paraná -disfrazado, con su escolta- en cuanto lo creyó oportuno.

Fue así como el 25 de Septiembre de 1820 el mismo Sití oficiaba a Ramírez que Artigas conseguía pasar el Paraná, siendo recibido obsequiosamente por las Guardias paraguayas que desarmaron a su escolta. Internado hasta Asunción, el Director José Gaspar Rodríguez de Francia lo confinó a San Isidro, donde pasó el resto de sus días.

Una gran figura desaparecía del escenario litoral. El acervo de sus errores, de sus excesos, si es que ellos han de reputarse probados, frente a tanto noble y humanamente correcto, no pueden ensombrecer las altas cualidades de su espíritu ni el leal principismo de sus convicciones federales.

Los caudillos no son los estadistas tranquilos de las sociabilidades cultas. Nacidos y actuando en el medio difícil de la colonia revolucionada, han debido usar de los hombres que el medio ponía a su alcance, con sus vicios y sus instintos, y Artigas no escapó a esta ley fatal.

¿Cómo, pues, complicarlo culpable de las modalidades primarias de su pueblo cuando ese pueblo no podía hacer sino aquéllo que estaba en la medida de su conciencia elemental?

Tampoco queremos definir un juicio comprensivo de su vida toda, sino aquél que corresponde a su actuación en la provincia. Incurrir en lo primero sería faltar al miraje limitado de este trabajo sobre los orígenes del Estado Provincial y complicar la actuación de uno de sus dirigentes en sucesos que escapan al proceso propio de nuestras instituciones. Es en este concepto fecunda la obra de Artigas:

* Corrientes le debe las prácticas representativas de su democracia, definida por primera vez en el Litoral y el país todo, en Congresos provinciales, donde se elegía a los gobernantes y se discutía resolviendo en las altas cuestiones generales;
* Corrientes le debe la definición auspiciosa de los sentimientos federalistas de su pueblo, dentro de las bases de coordinación nacional, no en el sentido dogmático de “declaraciones”, sino dentro del orden de los sucesos y de las leyes, como ese justiciero Reglamento de los Derechos de Aduana que anula la lucha de tarifas y solidariza a las provincias extirpando las recíprocas imposiciones de sus Aduanas interprovinciales anuladas;
* como ese hábito de respetar las formas administrativas y de renovar los funcionarios al cumplimiento de sus mandatos;
* como ese sacrificio por la nacionalidad, desde que entonces la Banda Oriental era de corazón argentino; y
* como esa conservación, como ese respeto inquebrantable de la autonomía correntina, que contribuye a exaltar en la conciencia pública la misma que Francisco Ramírez iría a destruir, llevado del orgullo de su predominio, negociado en las Convenciones del Pilar.

Esa es la obra de Artigas desde el punto de vista general del proceso histórico y de la filosofía de sus enseñanzas, que la Comuna correntina creyó respetable para el general Ramírez.

- Negociaciones y ocupación de la capital por Ramírez

Y fue así como, el 27 de Agosto de 1820, el Cabildo-gobernador dio el Bando que imponía la obediencia a sus órdenes, mientras preparaba las negociaciones de un Acuerdo.

Pero Corrientes estaba equivocada; a su medida general de renovar los Comandantes Militares de los Partidos que habían actuado bajo José Artigas -para definir su autoridad moral- se opone el vencedor:

“Me ha sido muy extraño(27) -le dice- la reforma de Comandantes que V. S. ha hecho en razón de ser partidarios de Artigas, cuando S. S. mismos han sido las cabezas que han hecho observar las órdenes de Artigas y, en este caso, los subalternos no han hecho más que un deber de su obligación, cuál es obedecer.
“En esta virtud haga V. S. se reencarguen nuevamente de sus comisiones los que anteriormente estaban, en virtud de no haber dado mérito a tal disposición”.

(27) Oficio del 23 de Agosto de 1820, de Ramírez al Cabildo de Corrientes. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Ramírez procedía calculadamente. En posesión de las tendencias que trabajaban la voluntad popular -la minoría afecta a Buenos Aires- la mayoría federal pro porteña y el grupo de amigos de Artigas -casi todos de la clase militar- vio que no podía afincar su dominación sino atrayéndose a esta última lo que evitaría, por lo demás, una renovación de valores, afirmándose en los hábitos de obediencia absoluta impuestos por un estado crónico de guerra.

- Destrucción de la autonomía política de Corrientes

El Cabildo se alarmó con el suceso; el 31 de Agosto de 1820 realiza una interesante reunión para considerar las indicaciones de nombrar diputados, con el encargo de convenir la paz con el vencedor y, no obstante las razones que aduce el Alcalde de primer voto, Rolón, de que debía esperarse la llegada del Comandante interino de Marina, Pedro Ferré, se nombró diputado al regidor José Ignacio Cabral.

Nada quiso saber Ramírez con el comisionado; deseaba tratar directamente con el Alcalde de primer voto, el primero de los regidores del Cabildo, y así lo hizo saber trasladándose Rolón -el 6 de Septiembre de 1820(28)- a su campamento.

(28) Actas Capitulares del 31 de Agosto y 6 de Septiembre de 1820. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Abiertas las negociaciones, el general Francisco Ramírez entendió necesario ocupar la capital antes de aclarar del todo su pensamiento y el día 19 de Septiembre de 1820 hacía su entrada al frente de una columna de 600 hombres(29).

(29) Oficio al Cabildo del 18 de Septiembre de 1820; dice llegará al día siguiente y pide alojamiento para esa fuerza. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)”.

Ya en la capital, arrastrado por esa ambición de hegemonía en cuyos altares oficiaba todos los sacrificios y cometía todos los excesos, olvidando sus Proclamas al pueblo correntino durante la campaña en que prometió la garantía de su principismo federal, caucionado por el Congreso Constituyente que se consignaba en los Convenios del Pilar, realizó lo que jamás había pasado por la intención del artiguismo vencido: anular la autonomía política de Corrientes.

- Establecimiento de un Alcalde Provincial ordinario

En efecto, el 23 de Septiembre de 1820 resolvía que, a contar del 25 de Septiembre, cesase en sus funciones el Cabildo-gobernador, con cargo de entregar sus archivos y rendir cuenta de los fondos públicos -que manejaba en su doble función de municipalidad y de gobernador interino- al Alcalde Mayor ordinario Sebastián de Almirón, magistratura nueva, que a los efectos de la Administración civil creaba.

Por su parte, retiene las facultades políticas y militares.

Nada mejor para determinar este nuevo orden de cosas que el Oficio de comunicación que pasara al Alcalde que nombraba, con el cual vamos a epilogar este material. Decíale:

“Con esta misma fecha, se ordena a la Municipalidad cese en sus funciones, entregando a V. S. el día 25 del presente el mando civil de esta provincia que V. S. lo desempeñará con el título de Alcalde.
“A todo lo cual espera esta Superioridad, dará V. S. el más exacto cumplimiento, sin súplica ni réplica, por convenir así al mejor restablecimiento del orden interior de esta ciudad y su dependencia.
“Dios guarde a V. S. muchos años. Cuartel General en la Ciudad de Corrientes - Sept. 23 de 1820. - Francisco Ramírez. - Al Sr., don Sebastián de Almirón”.

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