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Francisco Javier Sití

- Elección de nuevo Comandante General de Misiones

Con la muerte de Pantaleón Sotelo, la provincia de Misiones había quedado nuevamente sin Comandante General.

Dadas las circunstancias urgía el nombramiento de un sucesor. Vicente Tiraparé, Manuel Cayré y otros valientes oficiales ya no estaban -unos muertos, otros prisioneros- solamente quedaba, entre los más experimentados y destacados, Francisco Javier Sití quien, entre otros méritos, a fines de 1818 y como Sargento Mayor, había comandado las tropas misioneras que Andrés Artigas destinara para la campaña de Santa Fe.

Posteriormente, a mediados de 1819, al producirse en Corrientes el levantamiento del capitán Miguel Escobar, Sití con su división de guaraníes será llamado con urgencia en auxilio del gobernador Juan Bautista Méndez(1).

(1) Archivo General de Corrientes. “Memorias” de Pampín, Fondo Mantilla, Legajo 16. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Era oriundo de Santo Tomé. Se ha encontrado documentación que indica que se hallaba formando parte del Cabildo de dicho pueblo como Regidor tercero, en el año 1800, persumiendo que habría nacido alrededor de 1780(2).

(2) Archivo General de la Nación, Buenos Aires, Sala IX, Cuerpo 18, Armario 2, Nro. 5. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 20 de Febrero de 1820, entre otras cosas, José Artigas informaba al Comandante General interino de Entre Ríos, Ricardo López Jordán:

“Hoy ha venido una diputación de Cambay, llamándome para la elección de un nuevo jefe, después del fallecimiento del Señor Comandante General Sotelo. Me será preciso dar este paso para que no se envuelvan en nuevos males”(3).

(3) Museo Mitre. “Contribución Documental para la Historia del Río de la Plata” (1913), tomo V, p.167, Buenos Aires. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 5 de Marzo ed 1820, en el Campamento General del Miriñay, próximo a la entonces capital misionera, la nueva población de Nuestra Señora de la Asunción del Cambay, las tropas aclamarán como nuevo Comandante General de Misiones a Francisco Javier Sití nombramiento que -a su vez- será confirmado por el Cabildo misionero y tendrá la anuencia de José Artigas.

Ese mismo día y para disipar malos entendidos con los correntinos, Sití oficiará la novedad al Cabildo de Corrientes:

“Por el voto común de las tropas de la provincia fui aclamado Comandante General de ella y confirmado por el Muy Ilustre Cabildo, con la anuencia del excelentísimo Señor General don José Artigas, Jefe de los Orientales y Protector de los Pueblos Libres.
“Será el día de mi placer cuando V. S. se digne hacer uso de estas tropas, como de mi persona, unido en intereses como se juzga la nuestra a la que V. S. (honestamente) sirve.
“Dios guarde a V. S. muchos años.
“Campamento General del Miriñay, 5 de Marzo de 1820. Francisco Javier Sití. Al Ilustre Cabildo de la provincia de Corrientes”(4).

(4) Archivo General de Corrientes, Actas Capitulares, volumen 50, folio 102. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Como vemos, el nombramiento del santotomeño Francisco Javier Sití, el 5 de Marzo de 1820, como nuevo Comandante General de la provincia de Misiones fue realizado en Asamblea de oficiales y tropas, recibió la confirmación del Cabildo y tuvo la anuencia del Protector de los Pueblos Libres, José Artigas.

Se adoptó el mismo procedimiento que se había seguido con el nombramiento de Pantaleón Sotelo, el 22 de Septiembre del año anterior, es decir, no sólo respetando las antiguas costumbres y formas institucionales de los misioneros sino también cumpliendo con la concepción artiguista de ejército-pueblo en la que el mando emergía de abajo hacia arriba y no de la clásica posición autoritaria verticalista.

- Personalidad de Sití

Dos testimonios contemporáneos, el de Pampín y el de Saint-Hilaire, ilustran sobre la personalidad de Francisco Javier Sití. Curiosamente, Sití se convierte en el jefe guaraní de quien más datos se tiene sobre sus rasgos y figura, mucho más de lo que sabemos sobre Andrés Artigas o sobre Pantaleón Sotelo, de quien ignoramos casi todo.

Según Pampín:

“Era este indio bastante blanco, albo de cuerpo y bien apersonado y con verdad podemos decir que en el ejército guaraní no vimos persona tan bizarra. Su trato, bien que regular, era bastante torpe y con visos de taimado, gran bebedor de espirituosos licores, con cuyo auxilio le era fácil arrebatarse y cometer los mayores desafueros...”(5).

(5) Archivo General de Corrientes. Memorias Pampín, Fondo Mantilla, Legajo 16. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El historiador correntino Manuel Florencio Mantilla, descendiente por línea materna de Pampín y en quien dice basarse, con indudable parcialidad nos dice:

“Indio alto, joven aún, perverso como ningún otro, taimado, borracho superlativo, sanguinario, activo y muy valiente...”(6).

(6) Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo I, p. 220, Buenos Aires. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Saint-Hilaire, que lo conoció en Marzo de 1821 en San Miguel -Misiones Orientales- donde se había refugiado, brinda una descripción más completa:

“Encontrei um homem de uns quarenta anos, de aspecto insignificante e estatura mediana. Sua pele branca e rosada poderia fazélo passar por branco, se o curto pescoço, a dureza dos cabelos e a largura dos ombros não indicassem claramente seu sangue mestiço; trajava, quando o visitei, um mau uniforme vermelho; usava camisa muito suja e lenço azul em torno da cabeça; vários gaúchos, parecidos con bandidos de melodrama, estavam sentados em bancos. No meio do quarto, uma grande mala inglesa; tres ou quatro relógios estavam expostos sobre uma mesa e se viam numa prateleira vários utensílios. Sity ficou de pé, durante todo o tempo de minha visita, e nem mesmo me convidou a sentar, mas creio que assim agiu mais por falta de costume do que arrogãncia”(7).

(7) Auguste de Saint-Hilaire. “Viagem ao Rio Grande do Sul” (1987), p. 311, Porto Alegre. Ed. ERUS. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

De esta última descripción resulta llamativa la inclinación de Sití respecto a los relojes. Una Nota a Ramírez -de fecha 7 de Septiembre de 1820- confirma esta aficción:

“De todo mi respeto:
“Remito a V. E. dos relojes descompuestos para que me haga la gracia de hacerme componer con la ida de V. E. para Corrientes, pues tengo noticias que solamente allí está un facultativo, haciéndome V. E. la cuenta que ha costado la compostura para contribuir a V. E. a nuestra vista.
“Igualmente remite el Padre Cura la minuta de los ornamentos que ha hecho presente a V. E. para venderse a cambio de ganado que es la suma necesaria que tenemos.
“Dios guarde a V. E. ms. as. Ilustre paisano y compañero. Q.B.L.M. de V. E. Francisco Javier Sití”(8).

(8) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 202. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

- Congreso de la Costa de Abalos

Deteriorándose día a día las relaciones entre los caudillos Francisco Ramírez y José Artigas, éste último convocó a un Congreso en su campamento de la Costa de Abalos a los jefes militares y representantes políticos de la Banda Oriental, Corrientes y Misiones “para resolver lo más conveniente para sostener la libertad e independencia de esas provincias contra los enemigos exteriores, en orden a los intereses de la federación”, según reza el encabezamiento del Acta suscripta el 24 de Marzo de 1820.

Por Corrientes concurre su gobernador, Juan Bautista Méndez, y el Alcalde de segundo voto, Domingo Rodríguez Méndez; por Misiones, su Comandante General, Francisco Javier Sití y, en representación del Cabildo, Miguel Ariyú; y por la Banda Oriental, el comandante Gorgonio Aguiar y el propio Jefe de los Orientales, José Artigas.

De acuerdo al Acta celebrada, se resolvió:

“El compromiso de sostener una guerra ofensiva y defensiva por la libertad e independencia de dichas provincias (Art. 1); el Jefe de los Orientales era reconocido como Protector de su libertad, quedando autorizado para decidir de la guerra y de la paz (Art. 2); que las tres provincias se comprometían al cumplimiento de sus providencias como Director de la guerra y de la paz (Art. 3); que el Protector y Director se comprometía, por su parte, a no celebrar convenios ni tratado alguno, sin que asegure y deje a salvo la libertad e independencia de las provincias (Art. 4); que las provincias de la Liga no pueden ser perjudicadas ni en la libre elección de sus Gobiernos ni en su Administración económica, según los principios de la federación (Art. 5); que admiten, bajo estos principios, a cualquier otra provincia, hasta la realización de un Congreso General de provincias (Art. 6)”(9).

(9) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 47 y volumen 10, folio 13. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Es de rescatar la importancia que dio José Artigas a que no solamente en este Congreso estuvieran presentes los jefes militares, sino también los representantes del pueblo, es decir, la representación política de los Cabildos de las provincias convocadas.

- La lucha entre Artigas y Ramírez

De un intercambio recriminatorio se pasa, a principios de Junio de 1820, a dirimir la controversia por medio de las armas. La lucha que se entabla entre ambos caudillos será breve pero cruenta:

“El botín para el uno estaba representado por las provincias de Corrientes y Misiones, que los Tratados del Pilar dejarán fuera de las partes contratantes, como precio tácito de una lucha a la que se ayudaba con armas, municiones y barcos.
“Para el otro, era la provincia de Entre Ríos con sus recursos, con su maravillosa situación geográfica que permitirían duplicar otra batalla, Cepeda, obteniendo en los muros de Buenos Aires la alianza ofensiva y defensiva para la reconquista de la Banda Oriental”(10).

(10) Hernán Félix Gómez. “Corrientes y la República Entrerriana” (1929), p. 16, Corrientes. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Al principio, las acciones bélicas favorecerán al bando artiguista. Sití vence -en Arroyo Grande- al lugarteniente de Ramírez, Gervasio Correa; a su vez, Artigas derrota a Ramírez en Las Guachas el 13 de Junio de 1820 pero, éste último, el 24 de Junio, cerca de La Bajada (Paraná), con armamento y refuerzo de la infantería porteña de Lucio Norberto Mansilla, infringirá una grave derrota a Artigas.

Muchos autores consideran a esta batalla como la decisiva entre ambos caudillos.

Las derrotas artigueñas se sucederán una tras otra: el 17 de Julio, López Chico es vencido en Sauce de Luna; a su vez, Perú Cuti y sus guaraníes lo serán en Yuquerí, el 22, por Ramírez, quien, el 23, ocupa Mandisoví, la cual y ante al avance de éste, en la madrugada, es abandonada por las fuerzas de Pablo Aramimbí y la que restaba de Perú Cuti, las que serían alcanzadas en el Paso del Mocoretá donde se establece una prolongada lucha con resultados desfavorables para los misioneros que se verán obligados -una vez más- a retirarse.

El 25 de Julio de 1820, Sití y los misioneros se adherirán a Francisco Ramírez firmando posteriormente un Acuerdo. Luego, nuevamente López Chico será derrotado en Las Tunas, costa del Mocoretá.

Ramírez continuará su marcha en dirección a Esquina, al encuentro de la escuadrilla de Monteverde, mientras su lugarteniente Gregorio Piris quedaba al mando de las tropas encargadas de perseguir a Artigas; el 28 de Julio éste es sorprendido en Las Osamentas donde a duras penas logra escapar cediendo a los victoriosos el Campamento de Abalos.

Simultáneamente la escuadra porteña -al mando de Monteverde- derrotará a Pedro Campbell en el río Corriente, mientras el gobernador Juan Bautista Méndez anunciaba al Cabildo de Corrientes estar dispuesto a realizar “unas capitulaciones honrosas”(11).

(11) Archivo General de Corrientes, Fondo Mantilla, Legajo 7. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

- La adhesión de Sití a Ramírez

El 24 de Junio de 1820 el Comandante General de la provincia de Misiones, Francisco Javier Sití enviará, revestido de amplios poderes, a presentarse ante el gobernador y general de la provincia de Entre Ríos, Francisco Ramírez, al Cura de Asunción del Cambay, R. P. Martín Tixera.

“...Doy todas las libres y necesarias facultades al R. P. Martín Tixera para que, investido con la representación de la provincia, trate y convenga lo más conveniente con el señor gobernador y general D. Francisco Ramírez para que de este modo cesen las calamidades, y se asegure la libertad porque tanto nos sacrificamos.
“Al efecto y para debida constancia, lo firmo con mis inmediatos comandantes.
“Asunción del Miriñay, Julio 24 de 1820. Francisco Sití - Blas Uré - Dionisio Alarcón - José Matías Abucú - Pablo Aramimbí - Pedro Cuti”(12).

(12) Biblioteca Nacional de Buenos Aires. Sala del Tesoro, Libro 122 A, folio 135. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Al no poder encontrar ese día el Padre Tixera a Ramírez y habiéndose recepcionado una comunicación de éste, el día 25 será enviado nuevamente con otro Oficio de Sití:

“Convencido plenamente de la justicia con que se expresa V. S. en la comunicación de ayer, y siendo en todas sus partes conformes sus sentimientos con los que a mí me acompañan, desde el momento mismo en que hemos principiado esta sensible y destructora contienda, no puedo menos que contestarle a aquélla, haciéndole presente que desde luego llegó ya el instante feliz, en que haciendo una sola y común causa, uniremos nuestros esfuerzos para evitar la continuación de tantos males...”(13).

(13) Biblioteca Nacional de Buenos Aires. Sala del Tesoro, Libro 122 A, folio 135. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 27 de Julio de 1820, ampliamente satisfecho por los resultados alcanzados Francisco Ramírez -desde su Cuartel General en marcha- escribía al comandante Romualdo García:

“Por las adjuntas copias se impondrá usted de la adhesión con que los bravos guaraníes se han decidido en favor de la justa causa que defendemos”(14).

(14) Biblioteca Nacional de Buenos Aires. Sala del Tesoro, Libro 122 A, folio 135. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

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