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José Artigas: su última campaña

- Fin de la dominación de Artigas

La catástrofe política general de 1820 concluyó también con José Artigas, uno de los actores originarios del incendio que produjo aquél caos político en el Río de la Plata.

Francisco Ramírez, dueño omnímodo de Entre Ríos, engreído por sus triunfos sobre Buenos Aires, en unión con Estanislao López (amo de Santa Fe), poseedor de numerosas tropas, emprendedor aventurero, movido por ambición sin límites, declaró la guerra a su antiguo numen, Artigas, invocando generosos anhelos de libertad para los pueblos pero con el fin menguado de suplantarlo en el poder absoluto sobre las provincias obedientes al caudillo oriental.

El Protector estaba maltrecho; Andresito había sucumbido; los portugueses habían derrotado sucesivamente y acobardado a sus principales tenientes; carecía de ejército y de recursos; Santa Fe le negaba obediencia; en todas partes lo olvidaban, cuando no lo despreciaban sus satélites engrandecidos por la anarquía.

Del temible poderío de José Artigas, quedaban solamente Méndez y Campbell, en Corrientes; Sití y Miguel Javier Ariyú, en Misiones. Acosado por sus enemigos, pasó el Protector a la provincia estableciendo su Cuartel General en las “costas de Abalos”, Departamento Curuzú Cuatiá.

Allí reunió jefes militares y titulados representantes de la Banda Oriental, Corrientes y Misiones a cuyo conjunto informe denominó Congreso y atribuyó la facultad de “resolver lo más conveniente a sostener la libertad e independencia de las provincias contra los enemigos exteriores e interiores en el orden a los intereses de la Federación”.

El 24 de Abril de 1820 firmaron aquéllos los siguientes artículos, que Artigas ratificó y promulgó:

“1.- Los jefes y representantes de las tres provincias se comprometen con todos sus esfuerzos y recursos de sus provincias a sostener una guerra ofensiva y defensiva por la libertad e independencia de estas provincias.
“Art. 2.- El Jefe de los Orientales, ciudadano José Artigas, será reconocido por los jefes y autoridades de las provincias de la Liga por el Protector de su libertad, y queda autorizado para decidir de la guerra y de la paz contra los enemigos exteriores e interiores.
“Art. 3.- Las tres provincias de la Liga se comprometen al cumplimiento de las providencias del excelentísimo señor general como Director de la guerra y de la paz.
“Art. 4.- El excelentísimo señor Protector y Director de los pueblos se compromete por su parte a no celebrar convenio ni tratado alguno con los enemigos exteriores o interiores, sino aquél que asegure y deje a salvo la libertad e independencia de estas provincias.
“Art. 5.- Las provincias de la Liga no podrán ser perjudicadas ni en la libre elección de sus gobiernos, ni en su administración económica, según los principios de la federación.
“Art. 6.- Las tres provincias admiten bajo estos principios a otra cualquiera que entre por los intereses de una Liga ofensiva y defensiva, hasta la resolución de un Congreso general de las provincias”.
Después de Artigas, el más caracterizado de aquella junta de aduar, fue Juan Bautista Méndez(1).

(1) Suscribieron el Acta de Compromiso, en el orden siguiente: José Artigas; Juan Bautista Méndez; Francisco Javier Sití; Gorgonio Aguiar; Domingo Rodríguez Méndez, representante; Miguel Ariyú, representante; José León Vera, representante; Pablo Castro; Juan José Nicolás de la Fuente; José Gabriel Casco; José Antonio Esteche; Juan González Alderete; Juan Manuel Sánchez; Francisco Bernal; Félix de Aguirre; José Vera; Tiburcio Oroño. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes”.

La situación era apurada. Las mejores tropas de la provincia así como la escuadrilla de Pedro Campbell habían sido comprometidas en la campaña de Santa Fe y Buenos Aires, a los fines de 1819 y principios de 1820(2); pocas volvieron de las primeras y no fueron reparadas las pérdidas de la segunda(3).

(2) Campbell comandó las fuerzas correntinas auxiliares de Estanislao López y Francisco Ramírez en la guerra social que tumbó los poderes porteños.
(3) La escuadrilla se componía de una polacra (de Pareda), un bergantín (de Capdevilla) y varios lanchones; se perdieron los dos buques mayores y dos lanchones. // Todo citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes”.

Los indios chaqueños invadieron el territorio. Méndez puso su Cuartel General en San Roque para reunir fuerzas y Campbell repartió su actividad entre alistar nueva escuadrilla y operar sobre los indios.

Artigas, por su parte, marchó contra Ramírez al frente de mil hombres escasos; llevaba dos fuertes escuadrones de caballería correntina, mandados por Juan González Alderete. En las cercanías de La Bajada fue derrotado; retrocedió en fuga hasta su anterior campamento, con el propósito de rehacerse; el 25 de Julio de 1820 le sorprendió y derrotó de nuevo la vanguardia de Ramírez, antes de que recibiera protección de Méndez; huyó entonces con un pelotón de negros hacia Yaguareté Corá, pasó el río Paraná -frente a la Tranquera de San Miguel- y pidió asilo al Dictador José Gaspar Rodríguez de Francia.

En Yaguareté Corá intentó Artigas reaccionar: quedó unos días, reunió gente y llamó con apuro a Méndez; pero éste se negó a concurrir, so pretexto de que la tropa resistía marchar. Sití se plegó a Ramírez; Campbell perdió sus bríos y se mantuvo quieto en la capital; Méndez resolvió entregarse.

Muchos de los famosos blandengues orientales, fieles a su caudillo hasta lo último, engrosaron los grupos de indios abipones que mataban y robaban en los Departamentos de San Roque, Santa Lucía y Goya.

- Yaguareté Corá/Curuzú Cuatiá

A fines de Julio de 1820, con apenas doce hombres, José Gervasio Artigas logra escapar luego de ser sorprendido y derrotado por las fuerzas de Francisco Ramírez en su campamento de las costas de Abalos.

La confusión cunde dentro del campamento artiguista; Sití había defeccionado y el gobernador Juan Bautista Méndez -desde Saladas- informaba al Cabildo de Corrientes el día 29:

“Son las siete de la noche, y me dan Parte de San Roque que el Campamento de Abalos del Señor General ha sido sorprendido de los enemigos y lo han derrotado y creo recaerá sobre la provincia; en esta atención he dispuesto hacer unas Capitulaciones honrosas para lo cual dos de esa Ilustre Corporación diputará V. S. que vengan a mi presencia ganando horas para que verifiquen esta empresa sin demorar un instante, por pedirlo así las circunstancias del tiempo”(4).

(4) Archivo General de Corrientes, Fondo Mantilla, Legajo 7. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Artigas en un primer momento se dirige a San Roquito y luego a Yaguareté Corá. No obstante los reveses y debido a su extraordinario prestigio irá nuevamente recomponiendo sus diezmadas tropas.

“En su tránsito salían los indios a pedirle la bendición y seguían tras él como en procesión, abandonando sus casas, sus vaquitas, sus ovejas”(5).

(5) Museo Mitre. “Contribución Documental a la Historia del Río de la Plata” (1913), volumen IV, p. 335, Buenos Aires. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

No es de extrañar que el 6 de Agosto de 1820, Sití, en su Informe a Ramírez, le manifestara:

“Me ha sido preciso repetir a V. E. este Oficio precaviendo los males que pueden originarse en ésta pues, además de las prevenciones que V. E. me dice, tengo noticias de que han repasado el río Corriente los desacastados en el Paso de Capitá-Miní.
“Las voces corre de que se dirige a San Roque de Corrientes y otros que va a Itatí; podemos presumir de que éstos se reúnan con el viejo Artigas, y vuelva sobre ésta mi fuerza, por hacer a V. E. este entorpecimiento, por lo mismo si hallase por conveniente de despachar una partida de 100 hombres al punto de Curuzú Cuatiá por algunos días, para que éstos me auxilien en caso necesario.
“Yo nada puedo asegurar de que la gente que tengo se pase a ellos a la hora que se presente a invadirme, todas son precauciones para nuestra seguridad.
“Dios guarde a V. E. ms. as. Campamento del Miriñay, 6 de Agosto de 1820. Francisco Javier Sití - Sr. General y Gobernador don Francisco Ramírez”(6).

(6) Archivo General de Corrientes, Fondo Mantilla, Legajo 7. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 3 de Agosto de 1820 -desde San Roque- el siempre vacilante gobernador correntino Méndez informaba a su Cabildo:

“... a mi llegada a ésta recibí un Oficio del Excmo. Señor General desde Yaguareté Cora, en que me da a saber hallarse allí con más de trescientos hombres reunidos desde el 30 del pasado y me ha protestado si en caso entrase yo en Capitulaciones con el general Ramírez; no más me llama a su presencia, el que no he verificado por mezquinarme los oficiales de dragones.
“De esto he dado parte al dicho Señor, más no sé lo que resultará...”(7).

(7) Archivo General de Corrientes, Fondo Mantilla, Legajo 7. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Al día siguiente, 4 de Agosto de 1820, ya más decidido, informaba:

“El Señor General se halla en Yaguareté Corá con más de 600 hombres; yo con mis dragones, 100 marinos y toda la gente del comandante Alderete, y ahora en esta fecha ordeno a los demás comandantes me manden los 100 hombres que de antemano los tenía pedido, que armados con garrote, y la constancia, hemos de vencer imposibles con el favor de Dios y no nos ha de subyugar un padrastro...”(8).

(8) Archivo General de Corrientes, Actas Capitulares, volumen 50, folio 173. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 6 de Agosto de 1820, nuevo Informe de Méndez al Cabildo:

“He dicho a V. S. en mi anterior que el Excmo. Señor General se hallaba con una fuerza respetable para contestar al enemigo que trataba de quitarnos los derechos de nuestra Provincia.
“A este Señor lo espero en todo este día en ésta, porque ayer salió de Yaguareté Corá con su ejército compuesto de más de 600 hombres y viene a marchas redobladas...
“Desde el día 4 nada he sabido del Puerto de Goya, ni ste comandante me ha escrito, por donde me lleno de confusión y sospechas...; el enemigo algún contratiempo ha tenido en su retaguardia porque desde el día 30 que se posesionó de Esquina ya podía haber estado a su vez en esa Capital, según el empeño que traían...”(9).

(9) Archivo General de Corrientes, Actas Capitulares, volumen 50, folio 175. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Ese mismo día las fuerzas de Méndez y Artigas se reúnen y marchan sobre Curuzú Cuatiá. Escasas veinticuatro horas después, Ramírez entraba a San Roque y comunicaba al Cabildo de Corrientes:

“Sin otro objeto que asegurar la felicidad de mi provincia y libertar a los pueblos del yugo vergonzoso que les impuso la bárbara ambición de Artigas, yo piso con mis divisiones el territorio de Corrientes...”(10).

(10) Hernán Félix Gómez. “Corrientes y la República Entrerriana” (1929), p. 17, Corrientes. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Ese mismo día el Cabildo entregaba el Gobierno militar a Juan José Fernández Blanco quien, cumpliendo Instrucciones de Francisco Ramírez aprisionaba a Pedro Campbell, entre otros.

El 12 de Agosto de 1820 -desde Goya- el comandante José María Segovia informaba a Ramírez:

“Son las siete de la noche, en cuya hora acaba de avisar a este puerto fray Martín, que fue diputado de Sití, a la presencia de V. E. a la Esquina, éste me da la noticia indudable que en la noche de ayer avanzó Artigas y Méndez el Pueblo de Curuzú Cuatiá, en donde dejaron asolado todo en general...”(11).

(11) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 101. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El mismo día que Artigas se posesiona de Curuzú Cuatiá (11 de Agosto de 1820) enviaba sendos Oficios -de similares contenidos- uno al Comandante General de Misiones y, otro, al Cabildo de la capital misionera. A Sití le manifestaba:

“... yo no vengo a dar castigos, sino voy con los brazos abiertos para estrecharlos como a hijos por quien tengo hecho tantos sacrificios y he recibido hasta ahora buena correspondencia y no he de permitir que por un solo hecho se trastorne nuestra antigua amistad y así de nuevo los vuelvo a buscar con la unión y que juntos todos defendamos el sistema y se olvide todo lo pasado, para que se vean unidos los padres y madres con sus hijos que los ha dividido aquel hecho desgraciado.
“Al Cabildo incluyo un Oficio del general portugués para que vean por él en conocimiento de las relaciones que tienen con Ramírez...”(12).

(12) Hernán Félix Gómez. “Corrientes y la República Entrerriana” (1929), pp. 58/59, Corrientes. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Por algunos párrafos de las Notas de Artigas entrevemos que éste estaba en conocimiento de lo prometido por Ramírez a Sití en el llamado Acuerdo de Mocoretá y que no fueron tenidos en cuenta ni por Sití ni por el Cabildo.

El 10 de Agosto de 1820, ante el avance de las fuerzas de José Artigas, el comandante de Curuzú Cuatiá había solicitado a Sití auxilio; éste destinó una fuerza como de 100 hombres, al mando del comandante Pablo Aramimbí, quien se le presentó como voluntario más luego, en hábil maniobra, con parte de la escolta y algunos morenos, se subleva y vuelve al bando artigueño(13).

(13) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 133. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

- Cambay

Posesionado de Curuzú Cuatiá, José Artigas tratará de tomar la entonces capital misionera, Asunción del Cambay, la que -para Artigas- revestía doble valor estratégico; no sólo el parque, artillería y armamentos sino también la población misionera guaraní en la cual Artigas seguía conservando gran prestigio.

A más de los Oficios a Sití y al Cabildo también procurará la adhesión de algunos oficiales; con algunos tendrá suerte, como sucedió con el comandante Pablo Araminbí; con otros, no, como ocurrirá con Francisco Alarcón y Santiago Yaguareza(14).

(14) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 136. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Es indudable que Sití previó o tuvo conocimiento de la intención de Artigas; deja el pueblo a las órdenes de su lugarteniente Dionisio Alarcón, bien atrincherado y con órdenes de sostenerse cuatro días, mientras va en busca del comandante Gregorio Piris y de refuerzos.

El 14 de Agosto de 1820, desde Ibabiyú, Sití informa a Ramírez:

“Conociendo la diversidad de opiniones que reina en mi provincia en fuerzas de estímulo de Artigas, he hallado por conveniente separarme del pueblo con cien hombres y buscar el abrigo de las fuerzas de V. E.
“En efecto, me hallo este mismo día reunido con el Señor Comandante Piris, quien sigue sus marchas con aceleración al Cambay.
“Este pueblo lo considero el más sitiado, porque según un bicheador mío, Artigas se ha dirigido allí con toda su fuerza.
“Creo firmemente que la tropa que he dejado con el objeto de defender el pueblo, en ninguna manera se ha de rendir, ni menos mentir a las persuasiones de Artigas. Están bien atrincherados; hay 5 cañones y suficiente munición, de manera que hoy he dejado en disposición de... (ilegibles varios renglones), fuerzas, y por aquella costa internarse nuevamente a la provincia de Corrientes.
“Muy bien (su)poner sea efectivo pero también es de inferir el repliegue a las costas del Paraná con el objeto de pasarse al Chaco, con los Abipones.
“Noticiaré a vuestra merced oportunamente de otro cualquier resultado.
“Dios guarde a V. N. ms. as. Ibabiyú, Agosto 14 de 1820. Francisco Javier Sití”(15).

(15) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 122. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El mismo día también Piris oficiaba a Ramírez:

“Acabo de llegar a este destino, se me ha presentado el comandante general Sití con cien hombres, el comandante de Curuzú Cuatiá con algunos y aguardo por momentos a Casco.
“Artigas está sitiando Cambay, en donde dejó Sití cerca de doscientos hombres a las órdenes del comandante don Dionisio Alarcón, quien por estar bien atrincherado ha prometido sostenerse cuatro días...”(16).

(16) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 125. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 15 de Agosto de 1820, a las 10:00, Artigas, que se encontraba sitiando Cambay, es sorprendido en su retaguardia por las fuerzas combinadas de Sití y Piris. Al encontrarse entre dos fuegos se produce el desbande y la dispersión de las fuerzas artigueñas.

Por la comunicación de Piris a Ramírez sabemos que los únicos que ofrecieron heroica resistencia fueron los dragones de Matías Abucú:

“Son las 11 de la mañana. Acabo de llegar a este pueblo, en donde se hallaba Artigas con más de cuatrocientos hombres sitiando los decididos guaraníes que estaban atrincherados con el comandante Alarcón; la presencia solo de nuestros soldados les impuso tal terror, que en el momento se dispersaron por todas partes, habiéndose resistido solamente los dragones de Abucú; han quedado en el campo gran porción de muertos, más de cuarenta prisioneros, y algunas caballadas que aún ignoran su rumbo.
“Artigas, con alguna gente, ha tirado así a las Puntas del Mocoretá, en cuyo destino se hallaba López, con intención de avanzar al Arroyo de la China.
“Se me ha presentado don Manuel Olavarrieta y lo remito a disposición de V. E.. Yo espero sólo informarme positivamente de la dirección de Artigas para marchar en su seguimiento.
“V. E. ordéneme lo que halle por conveniente. Muerte o Libertad.
“Campamento en el Cambay, Agosto 15 de 1820. Gregorio Piris. Sr. Gobernador y Gral. de Entre Ríos don Francisco Ramírez”(17).

(17) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 125. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

También Sití informará a Ramírez ese mismo día:

“Hoy como a las diez nos hemos presentado con toda nuestra fuerza al frente de los del Patriarca José Artigas, y no pudiendo resistir el valor y entusiasmo de las tropas de V. S. al momento desmayaron y los pusimos en una fuga, la más vergonzosa y los hemos perseguido en más distancia de tres leguas.
“No hemos podido agarrar a ninguno de los cabecillas por los montes que hay, que toda que tomaron a todos vientos, sólo si han cogido algunos prisioneros.
“La División Auxilidora queda en este pueblo, con el fin de perseguir algunas reuniones que pueda formar el enemigo Artigas, hasta que venga V. E. u otro nos ordene lo que halle más conveniente.
“Dios guíe a V. S. ms. as. Campamento General del Miriñay, 15 de Agosto de 1820. Francisco Javier Sití”(18).

(18) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 126. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Ramón Cáceres, que acompañó a Piris en la acción de Cambay, narra:

“...Nosotros le cargamos por la espalda, fue una sorpresa horrorosa y una dispersión completa, entonces (Artigas) con muy poca gente, tomó la costa del Miriñay y se dirigió a Candelaria...”(19).

(19) Museo Mitre. “Contribución Documental a la Historia del Río de la Plata” (1913), volumen IV, p. 335, Buenos Aires. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

- Camino al Alto Paraná

Derrotadas y dispersas sus tropas, José Artigas muy pocos caminos tenía para elegir. Imposibilitado de volver a Entre Ríos y menos a la Banda Oriental, también le estaba vedado tratar de reunirse con el grupo de blandengues y guaycurúes que se encontraban en la costa del Paraná, más abajo de Goya; tampoco podía refugiarse en Yaguareté Corá o San Miguel, hacia donde se dirigía Francisco Ramírez.

Eligió el único camino que le quedaba, el de los antiguos y abandonados pueblos misioneros. Matías Abucú le acompañaba; el fiel apostoleño conocía esos parajes y, además, no descartaba la esperanza de un último intento de acercamiento con los paraguayos, máxime teniendo en cuenta que dentro de los planes de Ramírez estaba el de continuar la guerra en ese territorio.

Sití, el 18 de Agosto de 1820, informaba a Ramírez:

“Por el capitán Anastasio, quien en este momento acaba de regresar de la presencia de V. E., soy instruido de todo lo que me comunica en su Oficio y verbalmente por el mismo capitán acerca de la persecución del viejo Artigas.
“Con esta misma fecha le oficio al Señor Comandante Piris sobre esto mismo, y que no dudo V. E. le ordenará persiga al viejo Artigas.
“Dicho Señor Comandante este día marchó de ésta con toda su división a Curuzú Cuatiá, en dirección a incorporarse se a V. E.
“Yo quedo esforzándome a perseguirlo al inicuo Artigas, y ya tengo despachado al efecto dos divisiones al seguimiento de él por la costa del Iberá, que he sabido de cierto ha tomado la vista hacia ese destino.
“Los jefes de la división que marchan van instruidos si dan con el rastro del viejo Artigas, seguirlo hasta Caá Caray y regresar por San Miguel.
“Adjunto a V. E. ese Oficio que ha dirigido el inicuo Artigas a los beneméritos oficiales don Francisco Alarcón y don Santiago Yaguareza, que quedaron adentro de la trinchera, quienes se han portado como tales americanos que aspiran por su libertad.
“Dios guarde a vuestra merced ms.as. Campamento General, Miriñay 18 de Agosto de 1820. Francisco Javier Sití”(20).

(20) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 136. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

A su vez, Piris informará en la misma fecha:

“...Artigas con ocho hombres se ha dirigido así a Corpus; López y Castro, unos dicen que fueron para Las Tunas y otros para Mandisoví ... Sití queda con empeño reuniendo su fuerza y apaciguando todo el territorio de su pertenencia...”(21).

(21) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 137. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Ese mismo día, Ramírez -ya en San Miguel- informaba al Cabildo correntino sobre lo que, sin lugar a dudas, fue el último encuentro con fuerzas artigueñas, el combate de San Miguel:

“El 17 del corriente ocupé con una parte de mi ejército el pequeño pueblo de San Miguel donde me habían asegurado se hallaban reunidas sobre cuatrocientos indios, entre ellos ciento y tanto armados, incluidos 30 hombres desertores al mayor don Vicente Ramírez, gente que fue de la marina de Campbell.
“Todo el grupo, que efectivamente se hallaba, desapareció como al (trueno), poniéndose en precipitada fuga en el momento que sintió la fuerza que cargaba sobre ellos.
“No fue tan mal empleada esta jornada tan reconcentrada en los confines de la provincia, o mejor, ya internada en los territorios de Misiones, pues al menos logré sacar prisioneros ciento veinte hombres, sin tocar los que componían el pueblo, diez fusiles, ocho negros y ochocientos o más caballos; lo que comunico a V. S. para su inteligencia, incluyéndole al mismo tiempo el parte oficial en copia del comandante don Gregorio Piris para que V. S. por él tenga en conocimiento de las ningunas ventajas que los miserables secuaces del caudillo Artigas pueden lograr sobre nosotros.
“Dios guarde a V. S. ms. as. Cuartel General en Marcha, San Miguel, Agosto 18 de 1820. Francisco Ramírez. Al muy Ilustre Cabildo Gobernador interino de la provincia de Corrientes”(22).

(22) Archivo General de Corrientes, Fondo Mantilla, Legajo 7. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Ramírez no continuó más adelante puesto que el 19 estaba ya de regreso en Yaguareté Corá. Tampoco Sití enviará partidas en su persecución; quedará “reuniendo su fuerza y apaciguando el territorio de su pertenencia”.

Sití obtiene nuevas noticias del rumbo de Artigas y, el 22, desde Cambay, informa a Ramírez:

“... comandantes Pablo y Cuty, los que se dirigieron a la costa del Uruguay, el comandante López y Castro tomaron el rumbo del medio, ignoramos si se han reunido ... sabemos que nuestro Artigas había tomado por el pueblo de Yapeyú asociado con el sublevado Matías (Abucú)...”(23).

(23) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 150. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Sobre los comandantes López y Castro, también Ricardo López Jordán informaba el 26 a su hermanastro:

“... los comandantes López y Castro, que en mi anterior anuncié a V. E. pedían indulto, ya los estoy esperando, éstos vienen con gente, uno con cuarenta hombres y otro con diez... Es sabido que Perú Cuti ha pasado a la Banda Oriental con algunos indios...”(24).

(24) Archivo General de Corrientes, Fondo Mantilla, Legajo 7. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Asimismo, sobre las fuerzas artiguistas que se dispersaron en la zona de Mandísoví, ese mismo 26 Sití informaba a Ramírez:

“Acabo de saber por una partida de veinte hombres que despaché para Mandísoví, que toda aquella vecindaria de San Gregorio repasaron al otro lado del Uruguay y se halla toda aquella costa en un silencio, y es de temer que los mismos paisanos repasen el Uruguay y vengan a asustarnos y robar y también entusiasmar a los que han quedado”(25).

(25) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 165. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

También, en esa fecha, un similar Informe enviaba Sití a Piris(26) y el 28, siempre desde Cambay, volverá a escribir a Ramírez:

“... el treinta voy a caminar a ponerme ante la presencia de V. E.
“Igualmente, quedo impuesto de la partida que V. E. despachó a Yatebú por lo mismo, y es de necesidad que esa partida corra toda la costa del Iberá, porque se dice que en toda la costa del Iberá hay gente de las dispersas”(27).

(26) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 163. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.
(27) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 175. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

A su vez, el comandante Juan González Alderete, desde Santillán, informaba a Ramírez:

“...en aquellos montes inmediatos al Campamento que fue de Artigas, se halla una fuerza como de 200 hombres con caballada y ganado ... No se puede dudar que los restos de Artigas se han reunido por aquella parte, debemos inferir también que estos tratan de replegarse sobre la costa del Paraná a incorporarse a 100 guaycurúes que me dice el capitán Segovia se hallan en los bañados más abajo de Goya, con una compañía de Blandengues de los que fueron de Artigas...”(28).

(28) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 241. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

- Las deserciones

Como el problema de la deserciones se agravaba, Sití, que estaba en conocimiento de la “neutralidad que quedó establecida” entre Ramírez y el barón de la Laguna, luego de la firma del Tratado del Pilar, resuelve dirigirse también al Comandante portugués de la otra banda del río Uruguay.

De ello, el 7 de Septiembre de 1820 informaba a Ramírez:

“... por las familias y algunos derrotados que se han pasado por los puntos de San Gregorio y San Pedro he querido oficiar a dicho Señor Mayor haciéndole reconocer de que estamos en paz con ellos y de este modo reclamar sobre varios desertores que se han pasado a ellos ahora nuevamente porque si no se hace un ejemplar por las deserciones de nuestras tropas ha de estar acaeciendo todos los días y será un quebranto para nosotros, y por evitar varias consecuencias que pueda acontecer y mantener aquel buen orden religioso con los portugueses ...”(29).

(29) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 28. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Más, ése no era el único problema a resolver, sino también el de las partidas portuguesas que permanentemente incursionaban en territorio misionero cometiendo latrocinios; es por ello que en el Oficio del 4 de Septiembre de 1820, de Ramírez a Francisco das Chagas Santos, Ramírez también manifestaba:

“... que las partidas de su mando no pasen a ésta parte del Uruguay, ni menos hagan prisioneros a los naturales de Misiones y otrs partes, quienes con mi permiso han entrado a trabajar en los yerbales de esta dependencia... el oficial don Antonio Pintos es el que lo hace más frecuentemente.
“De este modo quedará afianzado el Convenio hecho con Su Excelencia, el barón de la Laguna, siendo consecuencia necesaria la buena armonía, reciprocidad y mutua correspondencia”(30).

(30) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 199. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Una de las tantas incursiones de Antonio Pintos y por la cual llegará hasta el pueblo de San Ignacio, es la que con fecha 22 de Mayo, desde São Borja, Francisco das Chagas Santos informaba al conde de Figueras:

“Havendo eu rodenado ao Tenente de Guerrilhas Antonio Pinto da Silva, que patrulhasse con parte de sua guerrilha além de Uruguai afim de alguien que nos desse noticias de Artigas, chegou aqui o dito Tenente a 3 do corrente mês con 36 prisioneiros, e 8 chinas, dos quais a 6 do presente mês remeti daqui para essa Capital 34, e 3 chinas...”(31).

(31) Archivo Histórico de Río Grande do Sul, Porto Alegre. Autoridades Militares, Lata 174, Maço 02, Doc. 6. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

- Artigas en el Cerro de Santa Ana

El 8 de Septiembre e 1820 se tienen noticias más concretas sobre el paradero de Artigas. Luis Bergara, desde Caá Catí, informaba al Cabildo de Corrientes:

“...lo mismo le hago saber de un escapado del lado del caballero Artigas, que se halla en el Cerro de Santa Ana, quien me da parte por este aviso, tuve a bien dirigir a dicho escapado con un sargento de mi partida a presencia de dicho Señor General para que le tome las declaraciones y tome sus providencias que sean convenidas...”(32).

(32) Archivo General de Corrientes, Actas Capitulares, volumen 50, folio 209. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Esta información sobre el lugar en que había establecido Artigas su último campamento, antes de su cruce por Candelaria al Paraguay, y desconocida por la inmensa mayoría de los autores que se han referido a los últimos momentos de la vida pública del caudillo oriental, fue corroborado por un inédito y poco conocido diario del sabio francés Amado Bonpland el cual, casi un año después y recorriendo los alrededores del Cerro de Santa Ana, consignará:

“Es en este cerro donde el famoso Artigas había establecido su campamento después de haber sido destruido por los portugueses y que el general Ramírez le hiciera una guerra ofensiva.
“Desde este punto escribió al Paraguay y recibió el permiso de pasar sin armas, pero con una escolta personal compuesta de 12 hombres”(33).

(33) Museo de Farmacobotánica - Facultad de Farmacia y Bioquímica. Archivo Bonpland, U.B.A. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Ramírez, anoticiado de esta novedad, inmediatamente la comunica a Sití, encargándole la persecución. Este, el 17, le dice:

“Excmo. Sr.:
“Por la de V. E. de fecha 9 del que luce quedo impuesto de la dirección que había tomado el inicuo Artigas y demás que V. E. me insinúa.
“Mis oficiales se hallan con ánimo y prontos a emprender su marcha a perseguir al Patriarca, pero es de advertir que lo verificará de aquí algunos días, que lo será a fines de este mes, por estar los ríos muy crecidos, y he hallado conveniente entre tanto, despachar un oficial a presencia de V. E. en solicitud de algunos auxilios.
“Para el cumplimiento de este tan interesante objeto s de máxima necesidad el que V. E. me proporcione en ésa cien reses de auxilio y que les conduzca a ésta el oficial que va, pues por acá, por los innumerables desastres que ha sufrido esta mi infeliz provincia, se halla exhausta de auxilio.
“Si halla por conveniente el que yo mande unos propios de ésta al sargento de V. E. en busca de algunas municiones, sería muy el (buen) intento que V. E. me dirija un Oficio para el comandante de dicho sargento, instruyéndole V. E. lo bastante a dicho comandante de las municiones que quiera entregar a mis conductores, para que éstos me los conduzcan a la máxima brevedad, pues no hay más munición que las pocas que las tropas tienen en las cartucheras.
“Dios guarde a V. E. ms. as. Campamento Gral. Miriñay, 17 de Septiembre de 1820. Francisco Javier Sití. Excmo. Señor ciudadano Francisco Ramírez”(34).

(34) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 231. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

- El cruce del Paraná

En el ínterin, el 10 de Septiembre de 1820, desde Yaguareté Corá, Saturnino Blanco Nardo comunicaba a Francisco Ramírez que José Artigas había cruzado el Paraná el 5 de Septiembre, embarcándose en Candelaria(35).

(35) Daniel Hammerly Dupuy. “Rasgos Biográficos de Artigas en el Paraguay” (1959), p. 250, Montevideo. Ed. El País; y el Archivo Nacional de Asunción, volumen 413, Nro. 5-S. Hist. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 25 de Septiembre, Sití, a su vez, confirma esta noticia narrada por un paisano de San Roquito, prisionero escapado de Caraypí, quien le informó que Artigas había pasado el Paraná en el punto de Candelaria y que había sido muy bien recibido por los paraguayos. También informaba que tenía lista la partida para ser enviada a las misiones(36).

(36) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 242. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Lo que no se puede precisar es cuántos cruzaron con Artigas, además de los doce que constituían su escolta personal. Lo que resulta evidente es que no habrá sido un grupo numeroso, que no todos pasaron y de que muchos retornaron.

Se sabe que fueron desarmados, repartidos en los pueblos y que a 18 oficiales indios artigueños se les entregó ponchos(37), lo que nos demuestra el estado de indigencia en que se hallaban.

(37) Archivo Nacional de Asunción. Colección Rio Branco, Legajo 220. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Con respecto a los que no pasaron o se volvieron y permanecieron en suelo misionero, un año después, el 23 de Noviembre de 1821, el Dictador del Paraguay Rodríguez de Francia ordenará al Subdelegado Ortellado:

“...traerlos todos a este lado para repartirlos en los pueblos, como se hizo con los demás indios, quitándoles las armas que tengan, que tal vez muchas o las más de ellas estarán inutilizadas, o de poco servicio, como vio Ud. que eran las de los demás artigueños...
“Ellos deben ser tratados como enemigos, pues lo han sido como los demás artigueños; y no sólo no se han entregado como aquéllos sino que tienen la insolencia de introducirse al territorio de la República queriendo apropiarse con sus yerbales”(38).

(38) Archivo Nacional de Asunción, volumen 235, Nro. 2-S, Hist. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Entre los que no pasaron o regresaron, estaba Matías Abucú. Sití, que conocía bien a sus paisanos y el territorio misionero, el 2 de Octubre de 1820 oficiaba a Ramírez:

“...no será menester que caminase toda la tropa para contrarrestar a esa tropa derrotada que se halla en el Rincón de Santa Ana, previniendo mandar un indulto al expresado Matías (Abucú), que sólo de se modo lograremos sacarlo de los montes, y no con todo el ejército, porque se dispersarán y se meterán más adentro...”(39).

(39) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 19. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Es de lamentar que nunca se dio con los Oficios que Artigas dirigiera al Dictador Rodríguez de Francia, para saber fechacientemente sobre el contenido de los mismos y las miras que tenía el caudillo.

La única referencia nos la da el propio Rodríguez de Francia en un Oficio del 12 de Mayo de 1821, al comandante de Bordón, Bernardo Velásquez:

“Artigas, reducido a la última fatalidad, vino fugitivo al Paso de Itapúa y me hizo decir que le permitiera pasar el resto de sus días en algún rincón de la República, por verse perseguido aún de los suyos y si no le concedía ese refugio iría a meterse en los bosques.
“Es un acto no sólo de humanidad, sino honroso para la República el conceder asilo a un Jefe desgraciado que se entrega.
“Así mandé un oficial con 20 húsares para que lo trajeran...”(40).

(40) Archivo Nacional de Asunción, volumen 232, Nro. 2-S, Hist. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Es dificil creer en una explicación tan simplista; quizás algún día aparezca documentación que ilustre más al respecto de los móviles de ambos protagonistas.

- Nueva dominación de Francisco Ramírez

Juan Bautista Méndez se trasladó a la capital para rendirse en ella, sin fuerzas, porque las licenció. El 12 de Agosto de 1820 llegó a la misma el comandante Manuel Antonio Ledesma, comisionado de Francisco Ramírez, con pliegos para el Cabildo y tropas de ocupación; el 20 de dicho mes arribó la escuadrilla entrerriana, al mando de Manuel Monteverde; el 27 fue reconocida, por Bando, la “autoridad suprema” de Ramírez; éste hizo su entrada triunfal en la ciudad el 19 de Septiembre de 1820, con 600 hombres; en los meses de Noviembre y Diciembre de 1820 fue proclamado, sucesivamente, en los pueblos de Entre Ríos y Corrientes -por órdenes que impartió- Jefe Supremo de las dos provincias, las que dio la denominación común de República Entrerriana(41).

(41) La bandera de la mencionada República era tricolor en fajas horizontales tales: blanca la central; azul, la superior e inferior del extremo izquierdo; y rojas las mismas del extremo derecho. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes”.

Ramírez arrambló con cuánto se titulaba poder público; capturó y encarceló a Méndez, Campbell y los principales instrumentos de ellos; embargó bienes tratando en lo demás -hombres y cosas- con la altanería de un conquistador caprichoso, inculto y malo(42).

(42) “El desamparo y la pobreza tenían todo el país sujeto al miedo y a la humillación y, bajo esta atmósfera depresiva, degradadas las costumbres, incierta la propiedad, temblorosa e inerme la familia, se había extinguido la conciencia de la individualidad y el haber y el hogar y la mujer -principalmente- eran presa de los perdularios que, con bravura más altiva y más fiera, imponían terror a los demás” ... “Al estallar nuestra revolución de 1810 ninguno había cobrado más fama entre esta clase de perdularios, ni pasaba por más garboso sultán al aire libre, que “Pancho” Ramírez: mocetón de 30 años, nacido en las márgenes solitarias del arroyo Yuquerí. Había sido su padre un paraguayo carpintero de ribera ... y su madre, una vecina, Tadea Jordán ...
“... Nacido de padre con oficio y de madre que tenía sus terrenos, se tenía a Ramírez por acreditado para aspirar; y era un héroe de aldea haragán y soberbio: cultor infatigable de amoríos, poseído de su imperio sobre las mujeres y de su fama en proezas de bravura. De robusta constitución y de arrogante presencia, lucía en su rostro una sedosa y abundante barba, que parecía un esmalte sobre lámina de bronce: tenía el ojo atrevido, la nariz aguileña, la frente echada atrás y la expresión despreciativa. Violento también y bastante imperioso para tirarla de guapo, se mostraba confiado en sus fuerzas y en su propio predominio; y no solamente por eso, sino por su claro talento natural y por una rara hidalguía que brillaba al través de sus bruscas pasiones, se había hecho caudillo temible por un lado; y, por otro, dueño de las vivas simpatías del rebaño popular ...
“‘Pancho’ Ramírez tenía que brotar de pronto y robusto caudillo de banda al servicio del desorden. Reveló su nombre y su influjo con una rapidez sorprendente; y desde que comprendió que Artigas iba perdiendo poderío, comenzó a concentrar su influjo y su partido en su propia tierra, se desprendió poco a poco de los conflictos orientales y echó del lado de Santa Fe y de Buenos Aires todas las aspiraciones al predominio general de la República Argentina. Adueñado de todo el territorio entrerriano, aquel mocetón que todos habían llamado por sus pagos ‘Pancho’ Ramírez, se trasforma y comienza a figurar con el título y la jerarquía de ‘el general Ramírez’. ¿Qué menos que general podían ser cada uno de aquellos caudillos que imperaban a su placer sobre los hombres y sobre las cosas que tenían lujo su mano?” Vicente Fidel López. “Historia de la República Argentina”. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes”.

La corta dominación de Ramírez fue, sin embargo, un mal menor que la de Artigas; tanto en la capital como en la campaña ocupó a ciudadanos que no se comprometieron en los sucesos pasados y tenían significación social(43); merced a éso, no obstante el carácter arrebatador del Supremo, desapareció la crudeza arbitraria.

(43) Destituidos los cabildantes el 25 de Septiembre de 1820, nombró Francisco Ramírez Alcalde Mayor al respetable Lázaro de Almirón y, Mayor de Plaza, al Sargento Mayor Juan José Fernández Blanco, Jefe también de la Legión Cívica. Se reservó el resto del poder local.
Los Comandantes de campaña fueron: Saturnino Blanco Nardo, de Yaguareté Corá; Manuel Antonio Aquino, de Palmar; José Antonio Romero, de San Roque; Juan Manuel Sánchez, de Empedrado; Manuel Antonio Ledesma, de Curuzú Cuatiá; Juan Antonio Guery, de Itatí; León Esquivel, de Caá Catí; Carlos José de Añasco, de Ensenadas; Manuel José Benítez, de Las Saladas; Juan Vicente Gómez Botello, de Goya. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes”.

Ramírez, además, tenía ciertos ímpetus de bien público que hacían más llevadera su omnipotencia. Como prueba de ello quedó la reconstrucción del antiguo Colegio de los Jesuitas para Casa de Gobierno de la que carecía la provincia, obra de tanta utilidad que sirvió a su destino hasta la edificación muy moderna del actual Palacio Gubernativo.

No menos importante fue la organización militar de los Cívicos de la capital para la defensa permanente de ella, pues la milicia urbana recibió como jefes y oficiales a los más decentes y conocidos vecinos, quedó bien regimentada y prestó grandes servicios entonces y después.

Con fines de conscripción mandó levantar Ramírez el Censo de la población de la provincia; el trabajo fue bien ejecutado en la capital pero fracasó en el resto del territorio.

Se reproduce aquí el resumen de la operación en el Departamento de la Ciudad (comprendidos Lomas y Riachuelo) efectuada el 27 de Noviembre de 1820:

* Población total:

- Varones: 3.060

- Mujeres: 4.490

* Varones, por estado:

- Casados: 794

- Solteros: 2.184

- Viudos: 54

- Clérigos: 7

- Frailes: 23

* Varones, por edad:

- De 1 a12 años 1.545

- De 13 a 16 años 175

- De 31 a 40 años 328

- De 41 a 60 años 322

- De 61 años arriba 145

* Mujeres, por estado:

- Casadas: 938

- Solteras: 3.282

- Viudas: 210

* Clasificaciones particulares

- Españoles europeos: 64

- Portugueses: 18

- Franceses, ingleses y otros europeos: 14

- Pardos y morenos esclavos: 168

- Pardas y morenas esclavas: 418

- Pardos y morenos libres: 56

- Pardas y morenas libres: 45

- Indios correntinos: 192

- Indias correntinas: 24

- Indios misioneros: 34

Mientras Ramírez no pensó llevar nuevamente sus armas contra Buenos Aires mantuvo en la Comandancia Militar de la Capital al Sargento Mayor Juan José Fernández Blanco, ciudadano distinguido, Jefe de la milicia urbana; no reclutó soldados ni perjudicó los intereses rurales.

Cuando se resolvió a la empresa, que puso fin a su poderío, causándole también la muerte a manos de los que habían sido sus amigos, nombró Comandante General de Armas de la provincia a su dócil instrumento, Evaristo Carriego; hizo conscripción violenta; arrebató valiosos intereses; expolió dinero, joyas y objetos de plata(44), sin respetar templos; y declaró anexados a la provincia de Entre Ríos los Departamentos de Esquina y Curuzú Cuatiá.

(44) Las familias bien acomodadas -antes de la llegada del artiguismo a la provincia- ocultaron bajo la tierra (en cántaros) dinero, joyas y objetos de plata cuando aquélla dominó la provincia; el mismo gobernador Juan Bautista Méndez tuvo un “entierro” de 2501/2 onzas de oro y 2841/2 pesos plata. Algo fue descubierto y robado por Andresito, Méndez y Campbell. Destruido Artigas, en tiempos ya de menos temores, la necesidad obligó a disponer de lo salvado en la forma indicada y de ello aprovechó Ramírez. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes”.

No escapó a su rapacidad ni el depósito de ornamentos de iglesia y campanas que Andresito trajo de los pueblos misioneros y dejó en Las Saladas al cuidado del presbítero Ocantos.

Un contemporáneo calculó en 70.000 animales vacunos y 20.000 caballos los que el Supremo sacó para mantener y montar el ejército con que se retiró a mediados de Marzo de 1821, fuera de lo reunido -con orden de remitírsele después- que también se perdió para los dueños.

Las fuerzas comandadas inmediatamente por Ramírez (que marcharon por tierra) y las embarcadas por el Sargento Mayor Lucio Norberto Mansilla en Goya(45), eran correntinos en más de la mitad. De esa suerte, la provincia pagó muy caro los meses de relativa templanza del Supremo.

(45) El Sargento Mayor Lucio Norberto Mansilla, oficial subalterno que fue del Ejército de los Andes -retirado de él por José San Martín, antes de Maipú, a causa de reclamaciones de O’Higgins- servía con Ramírez, cuya infantería mandaba; remontó su Cuerpo con mulatos y negros de la capital y Goya; en esta última población se sublevaron los soldados pero Mansilla dominó el movimiento. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes”.

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