El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Misiones y Ramírez

Como consecuencia de las continuas luchas que ensangrentaban el espacio misionero, a más del temporario cierre de puertos al comercio paraguayo, el producto del beneficio de los yerbales -la yerba- había comenzado a escasear y por ende a aumentar el precio; tanto es así que el 11 de Septiembre de 1820 el Cabildo correntino expidió un Bando prohibiendo la extracción de la yerba de la provincia(1).

(1) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 221. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

También el gobernador de Santa Fe, Estanislao López, el 20 de Noviembre de 1820 tomará medidas para no privar a su provincia de ese producto:

“Todo cargamento de yerba y tabaco que no lleve guía del gobierno entrerriano, será descargado en esa ciudad y expendido en ella por el propietario. Tal medida la impulsa solamente la absoluta privación a que se verá reducida nuestra provincia con la declaratoria de guerra que ha hecho el Paraguay al Entre Ríos”(2).

(2) Archivo General de Santa Fe, “Papeles de Estanislao López” (1977), volumen 2, p. 61, Santa Fe. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Es evidente que Ramírez y los intereses comerciales que se movían tras é1 estaban suficientemente interiorizados de esta situación así como de lo lucrativo que resultaba su explotación y comercio.

En tanto los portugueses continuamente incursionaban en territorio misionero. Este “patrulhasse” -como lo denominaban- no solamente servía para requerir información con que trataban de justificarla sino también para requisar cargamentos de yerba elaborada y tomar prisioneros que luego eran distribuidos en los pueblos y estancias.

El Oficio del 22 de Mayo de 1820(3) de Francisco das Chagas Santos al conde de Figueras es ilustrativo al respecto; lo mismo que otro de fecha 18 de Marzo de 1820, que en una de sus partes dice:

“Havendo eu ordenado ao Tenente de Guerrilhas Antonio Pinto da Silva, que patrulhasse além do Uruguai en frente da nossa Fronteira de São Nicolau, chegou aqui o dito Tenente a 29 do mês passado con 40 correntinos prisioneiros apanhados nas imediacõs do sítio que foi o Povo de Martíres, onde estaban fazendo erva mate en maior número; porem muitos fugiram. Eu os tenho repartidos, ou concedidos aquem os ajusta para peoes, de que há muita necesidade, neste País”(4).

(3) Archivo Histórico de Río Grande do Sul, Autoridades Militares, Lata 174, Maço 02, Doc. 6, Porto Alegre.
(4) Archivo Histórico de Río Grande do Sul, Autoridades Militares, Lata 174, Maço 02, Doc. 3, Porto Alegre. // Todo citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Tanto este Oficio como el que se hizo referencia anteriormente muestra que para los portugueses y en especial para Francisco das Chagas Santos, el tiempo de las “malocas” no había concluido. También se comprueba que para los comerciantes siempre había ocasión para realizar buenos negocios.

El Oficio de fecha 4 de Septiembre de 1820, dirigido por Ramírez a Francisco das Chagas Santos, complementa lo expuesto y revela también que para esa fecha Ramírez daba como ya alcanzada parte de su meta política: un inmenso territorio entre el Paraná y el Uruguay bajo su mando absoluto, lo que luego se conocerá como “República Entrerriana”:

“Considero a V. S. suficientemente orientado de la neutralidad que quedó establecida entre ese Gobierno y el Territorio de mi mando... Por esta imperiosa razón y la de hallarse este continente enteramente unido y ligado por vínculos indisolubles y bajo mi única dirección y mando; ...tenga a bien el privar el que las partidas de su mando no pasen a esta parte del Uruguay, ni menos hagan prisioneros a los naturales de Misiones y otras partes que, con mi permiso, han entrado a trabajar en los yerbales de esta dependencia...”(5).

(5) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 199. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Cuando el 27 de Septiembre de 1820 Francisco Ramírez escriba al barón de la Laguna, dándole noticias de haber sido preso José Artigas en Candelaria por los paraguayos, a quienes solicitó que lo auxilien, hará referencia a este Oficio(6).

(6) Archivo Nacional de Río de Janeiro, Caixa 976, Pacote 23. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

En Octubre partía desde Buenos Aires el sabio francés Amado Bonpland, del que mucho se ha escrito, así como de los motivos de su viaje, siendo el más simple y acertado lo que el mismo Bonpland el 3 de Septiembre de 1821 informara a Ricardo López Jordán:

“...el finado hermano de S. E., instruido de mis nuevas, me autorizó a poblar allí sobre el punto que me pareciera más conveniente y sobre todo me pidió de examinar con buena atención los yerbales, el modo más beneficioso de beneficiar, la cantidad de yerba que se podía sacar anualmente...”(7).

(7) “Documentos para la Historia de la República Entrerriana” (1939), Archivo de Aimé Bonpland, Buenos Aires. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 13 de Noviembre, el reciente nuevamente nombrado Comandante de Caá Catí, León Esquivel, ordenaba:

“Asimismo, por orden superior, ordeno y mando que ningún individuo puede salir al beneficio de la yerba sin hacer constar primero a esta Comandancia de mi mando, tener licencia del Exmo. Señor Jefe Supremo de la República, so pena de ser embargado cuánta lleve y presa su persona”(8).

(8) Hernán Félix Gómez. “Corrientes y la República Entrerriana” (1929), p. 71, Corrientes. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Como se observa la yerba había dejado de ser el bien común de los misioneros; había que tener licencia del Supremo para poder beneficiar los yerbales y, paradógicamente, el encargado de hacer cumplir esta orden era el mismo que se había negado a suministrar auxilios al Comandante de Candelaria, Ignacio Mbaibé, cuando la invasión portuguesa de 1817 y que recientemente había, a invitación de Francisco Ramírez, regresado de São Borja donde estaba exiliado(9).

(9) Hernán Félix Gómez. “El general Artigas y los hombres de Corrientes” (1929), p. 180, Corrientes. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

- La “República Entrerriana”

El 19 de Septiembre de 1820, Francisco Ramírez hacía su entrada en la capital correntina; casi inmediatamentente resolvía que, a partir del 25, cesase en sus funciones el Cabildo-gobernador reduciendo, por este hecho, a la provincia de Corrientes, a una simple Comandancia de Armas, equivalente a la de Concepción del Uruguay o a la de La Bajada del Paraná.

También Corrientes habría de perder parte de su territorio, ya que el Departamento Curuzú Cuatiá pasó a depender de la Comandancia General de Concepción del Uruguay y el Departamento de La Esquina del de La Bajada del Paraná.

El 29 de Septiembre de 1820 dictaba un Bando y los Reglamentos para el buen orden de los Departamentos en lo político-militar-económico, así como de sellos, quedando de esta manera institucionalizada la llamada “República Entrerriana” de la que Francisco Ramírez era el Supremo(10).

(10) Hernán Félix Gómez. “Corrientes y la República Entrerriana” (1929), pp. 155-188, Corrientes. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

“Sin entrar en el análisis del Reglamento, cabe observar el origen autocrático del nuevo organismo político, cuyo Estatuto tiene los relieves de un espécimen militarista y dictatorial, sin antecedentes en la conciencia de los pueblos a que se refiere”(11).

(11) César B. Pérez Colman. “Entre Ríos (1810-1821)”, Historia de la Nación Argentina, volumen 9, p 210, Academia Nacional de la Historia. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

En Corrientes actuará primeramente como Comandante General de Armas Lucio Norberto Mansilla y, posteriormente, Evaristo Carriego y, en Concepción del Uruguay, el hermanastro de Ramírez, Ricardo López Jordán.

Si bien el Comandante General de Misiones, Francisco Javier Sití, ratificará constantemente su subordinación y la de los misioneros a Francisco Ramírez -tal como fuera convenido anteriormente por el Acuerdo del Mocoretá- comenzarán a generarse confusas situaciones que llevarán al rompimiento final entre ambos donde, lógicamente, le tocará perder al más débil, en este caso Sití.

Sití tendrá dificultades para ejercer su autoridad en el territorio de su mando, independientemente de las constantes deserciones. El comandante de San Miguel y, por ende, el de Yatebú, obedecían directamente a Ramírez y a su vez el de San Roquito no actuaba sin consultar previamente al jefe entrerriano.

Más tarde, cuando Ramírez le solicite tropas y artillería para seguir sus luchas, Sití buscará pretextos para no a acceder a ello y, a su vez, cuando Ramírez manifieste su intencionalidad de ocupar Candelaria y los pueblos del Alto Paraná, Sití tratará de convencerlo de que no verifique esa intencionalidad y se apresurará a anticiparse a tal eventualidad marchando él y su gente hacia los pueblos de arriba, solicitando el cumplimiento de lo acordado en Mocoretá.

La ocupación de los pueblos del Alto Paraná para Ramírez -que para ese entonces todavía pensaba en la continuación de sus luchas en territorio paraguayo- tenía un doble valor: por un lado el estratégico-militar, como puente para una eventual acción bélica; y, por el otro, representaba el control del lucrativo beneficio de los yerbales misioneros.

- La oposición al avasallamiento de Misiones

El tiempo histórico que va desde la institucionalización de la llamada “República Entrerriana” hasta la derrota final de Sití en Santo Tomé, el 13 de Diciembre de 1820, ha sido poco estudiada e incluso mal juzgada; tanto es así que algunos lo han llamado “la pacificación de Misiones”, presentándolo a Sití como traidor a Ramírez(12).

(12) Aníbal S. Vázquez. “La República de Entre Ríos” (1930), pp. 127-134, Paraná. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Se entiende que la realidad es otra y que más que una rebelión por parte de los misioneros debe inferirse una actitud contraria al avasallamiento que sufren, no solamente sus instituciones sino también del último recurso que les quedaba para atender su subsistencia y que consideraban como bien común: la yerba.

También intuían, ante el requerimiento que se les hacía de tropa, que no podrían alcanzar la tan ansiada paz ni tampoco volver a poblar los antiguos y abandonados pueblos tal como les fuera prometido por el Acuerdo del Mocoretá.

Se ha podido detectar suficiente documentación que permitirá comprender y entender esta etapa de la historia misionera, mostrando cómo las cordiales relaciones iniciales se irán deteriorando poco a poco; comenzarán los recelos, las desconfianzas y el doble juego que llevarán al enfrentamiento final con funesto resultado para lo misioneros: la pérdida total de su relativa autonomía que, como provincia, Artigas supo respetar, además del aceleramiento del proceso de despoblación y desintegración territorial.

Sití será el último Comandante General guaraní en Misiones.

El 28 de Septiembre de 1820, Sití manifestaba a Ramírez los inconvenientes que se le presentaban con las continuas deserciones y la protección que los desertores encontraban entre los portugueses:

“Me ha sido muy preciso dar este paso a manifestar a V. E. los inconvenientes que se nos ha de seguirse de esta nuestra gente, que se pasan al otro lado del Uruguay; pues además de los derrotados, ya se me han ido alguna gente con armas, de los del viejo Artigas, y no tengo arbitrio para poder yo reclamar por estos desertores; por lo mismo aviso a V. E. para que tome alguna providencia con el Señor Lecor, pues los comandantes que se hallan a la costa han protegido a todos estos desertores y vecindarios que se han pasado, según noticias que tengo de algunos vecinos de Mandisoví, que han logrado tener comunicación con dichos Jefes; por esta razón doy a V. E. este parte para que delibere con aquel Superior sobre esta ruina que nos amenaza, porque viendo los paisanos nuestra debilidad, se irán todos, y no podemos remediar en lo sucesivo este mal.
“Dios guarde a V. E. ms. as. Campamento General de Cambay, 28 de Septiembre de 1820. Francisco Javier Sití. Exmo. Señor General, don Francisco Ramírez”(13).

(13) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 2. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

... pero, como vimos, ya Francisco Ramírez se había ocupado al respecto y el 27 había escrito al Barón de Laguna.

El 29, el comandante de Curuzú Cuatiá, Gerardo Oviedo, reclamaba a Ramírez sobre robos cometidos por indios de Misiones: “...no hay orden, autoridad, ni celo que los contenga...”. En el mismo documento, como borrador posiblemente del mismo Ramírez, hay un recordatorio que dice:

“Es preciso escribirle largo a Sití, sobre este particular, y que se venga cuánto antes, para de este modo evitar males y que en su marcha observe la más vigorosa vigilancia para que no se haga daño a ningún vecino y si es preciso decirle que esté haciendo las más ciertas diligencias, para evitar todos estos desórdenes y que se le mande la munición”(14).

(14) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 14. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 2 de Octubre, Sití exponía a Ramírez los inconvenientes que encontraba en enviar toda la tropa a Santa Ana:

“Sin discrepar ua punto de la obediencia que debo a V. E. sobre lo ordenado y las providencias que ha tomado V. E. con fecha 20 del próximo pasado, he premeditado nuchísimos inconvenientes que se ha de seguir con la entrada de toda la tropa a algún punto de Santa Ana; el primero, es que habrá de caminar toda la caballada que nos han pedido con el señor comandante Piris, que se halla en pastura de engorde, y es indispensable que esta caballada aguante a pasar por aquellos lugares que es el propio tiempo de la mucha sabandija; por lo mismo, me he resolvido con toda mi oficialidad mandar una partida de setenta hombres, que puedan caminar con alguna brevedad en cuanto lleguen, las cincuenta reses que me anuncia V. E. haré carnear y será a aquella carne para que lleven en carga para su mantención.
“Pues no será menester que caminase toda la tropa para contrarrestar a esa tropa derrotada que se halla en el Rincón de Santa Ana, previniendo mandar un indulto al expresado Matías, que sólo de este modo lograremos sacarlos de los montes, y no con todo el ejército, porque se dispersarán y se meterán más adentro. Logrado que sea este intento, yo mismo marcharé a ponerme a la presencia de V. E. a dar satisfacción de todo lo obrado.
“El segundo inconveniente que me ha parecido sobre la salida de todo el tren para ésa, se seguirá de que todo este vecindario se dispersarán y no habrá quién trábaje la obra de la iglesia, ni menos en cultivar para sus chacareríos y de este modo nos veremos siempre atrasados de urgencias más necesarias.
“Dios guarde a V. E. ms. as. - Cuartel Gral. de mis fuerzas - Miriñay, 2 de Octubre de 1820.
“P. D.: Después del parte que he dado a V. E. que se decía que tenía el chancho preñado cuatrocientos hombres reunidos, salió falso, pero a la fecha se han presentado dos hombres que venían del Monte Grande de adonde estaba el tal, y me declara que no tiene sino sesenta, y metido en un potrero, aguardando tener alguna noticia del viejo Artigas.
“Francisco Javier Sití. Excmo. Señor don Francisco Ramírez”(15).

(15) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 20. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

También, en esa fecha y en otro Oficio comunicaba haber despachado al capitán Pedro Guendas conduciendo tres piezas de cañones a disposición de Ramírez manifestando al mismo tiempo la necesidad de la presencia del Reverendo Padre fray Martín Tixera, puesto que su capellán -abandonando el cargo- se había ido entre los portugueses(16).

(16) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 20. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Salvo los justificados inconvenientes que aducía Sití parecía que todo se desarrollaba normalmente; más resultaba evidente que ésta no subordinación ciega y absoluta no entraba en los planes que se había forjado Ramírez.

Hay una carta, de fecha 6 de Octubre, del entonces Comandante de Curuzú Cuatiá Luis Bergara a Francisco Ramírez que demuestra que el doble juego había comenzado:

“Con fecha 4 del corriente los despaché a los chasques con seis caballos alentados de auxilio y una res charqueada en carguero y se dirigieron para Candelaria, con los oficios de V. S.
“...Los chasques que fueron en procura de León Esquivel en São Borja, que lo más que la ropa los llevó”(17).

(17) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 24. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Sití, ignorando las disposiciones tomadas por Ramírez de enviar Oficios a Candelaria y hacer venir a León Esquivel, el 9 de Octubre le escribía:

“...aviso a V. E. que he hecho matar cuatro bueyes para despachar la partida volante hasta el cerro de Santa Ana y un indulto para aquellos paisanos, tal vez logremos con felicidad este proyecto sin más trabajo ni menoscabo de algún peligro”(18).

(18) Archivo General de Corrientes, Fondo Mantilla - Legajo 7. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Es evidente que habrán llegado nuevos Oficios reiterando la orden de Ramírez para que Sití se presentase con toda su tropa y artillería. Si bien para Ramírez era imperioso contar con los misioneros para la formación del ejército con el que pensaba continuar sus luchas, también le era necesario obtener la subordinación total de éstos, tal cual la tenía de los correntinos y, en cierta medida, de los naturales de San Miguel y Yatebú.

A Sity y su gente esta perspectiva no les seducía; cansados de contiendas, veían perder poco a poco la relativa autonomía de la que habían disfrutado, además de que no se cumplía con lo prometido y acordado.

La Nota de Sití del 16 de Octubre tendrá un tono marcadamente formal; vemos en ella la reiteración de las excusas y la resistencia a cumplir lo solicitado por Ramírez, siendo la primera en la que memora los acuerdos anteriores, evidentemente el de Mocoretá:

“Excelentísimo Señor:
“Teniendo a la vista las mayores necesidades, que por esta falta no me es posible marchar de éste con toda la tropa y el tren es lo primero. No hay bueyes para conducir las carretas y las más de las cureñas están deshechas. Lo segundo, es que hasta los soldados se hallan empeñados en chaquerío, y fomentarlos, según V. E, ha acordado ordenarme en sus anteriores comunicaciones.
“Estas que hago, no son para eximirme a las órdenes de V. E. ni faltarle a la obediencia sino por los motivos dichos, que cuando haya algún nuevo enemigo estoy pronto a desprenderme de éste con toda mi tropa y demás que sean útiles a tomar armas contra ellos según nuestros acuerdos.
“Respecto a lo que Ud. me dice sobre la presentación de doña Melchora Ordeñe, contra el individuo Chaveto, quedo a remitirlo a V. E. dicho individuo, para que V. E. obre con él en Justicia.
“Dios guarde a V. E. ms.as. Campamento General Miriñay, 16 de Octubre de 1820. Francisco Javier Sití. Exmo. Señor Gral. y Gobernador D. Francisco Ramírez”(19).

(19) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 113. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Como vemos, Sití entendía que, desaparecido Artigas y no habiendo enemigos a la vista no correspondía -según lo acordado- desprenderse de tropa. Además y seguramente para demostrar que esto no era una disposición unilateral sino que contaba con la opinión de sus oficiales, ese mismo día también el Comandante de Artillería Blas Uré le escribía a Ramírez:

“Según manifiesta nuestro Comandante General, las providencias que V. E. le previene, y hace presente a la oficialidad, sin faltar a la obediencia de V. E, se exponen los motivos que hay sobre lo pronta marcha de esta fuerza, y yo como soy inteligente de las cosas de artillería y también dí mi parecer que no estaba en estado de hacer marchar para ninguna parte, sino por hallarse todas estropeadas; lo otro no tenemos mulas suficientes para tirar la cureña, ni menos bueyes para las tres carretas, que son las que debían caminar para llevar todo el Parque.
“Dios guarde a V. E. muchos años. Asunción de Cambay. 16 de Octubre de 1820. Blas Uré. Excmo. Señor Supremo Gobernador Francisco Ramírez”(20).

(20) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 118. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Entretanto, Sití ya había despachado una partida volante al Cerro de Santa Ana, al mando del prestigioso comandante Juan Asencio Abiaré, con indulto para los naturales que no habían querido seguir a José Artigas cuando su internación al Paraguay, como así también para aquéllos que, disconformes con el recibimiento, decidieron regresar.

Ya vimos, por un Oficio del comandante de San Miguel a Ramírez transcripto -de fecha 4 de Noviembre de 1820- que el regreso se produjo por la zona de San Miguel-Yatebú y que de esta última población retiraron una Imagen de Nuestra Señora de la Asunción para Patrona de Cambay.

De esto último también informará el Comandante de Yaguareté Corá Saturnino Blanco Nardo, el 2 de Noviembre, cuando pasen por su territorio, dándonos además el detalle de “que venían de registrar las misiones con carreta y yerba” y de que el “comandante Juan Asencio Abiaré se ha ido bastante descontento” porque no se le había auxiliado(21).

(21) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 152. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

- El Proyecto Misionero

Según Hernán Gómez, Sití, en carta a Ramírez de fecha 4 de Noviembre de 1820, informaba que el vecindario de La Cruz y Yapeyú había reconocido su autoridad como Jefe Supremo de la República Entrerriana.

Lamentablemente no se ha encontrado la documentación al respecto; únicamente se ha hallado la carta del comandante de San Roquito, Juan Domingo Ibaroni, ya transcripta, por la que se apresuraba a informar a Ramírez que Sití le había ordenado que “haga caminar toda la animalada para los pueblos de Misiones” dejando de lado las Circulares que Ramírez había dado.

Como vemos, para ese entonces Sití -que seguramente ya había sido informado por el comandante Abiaré de la situación en que se encontraban los pueblos del Alto Paraná- ya tenía conocimiento de la intromisión constante de los comerciantes yerbateros, de lo lucrativo y ventajoso que resultaba el negocio de la yerba mate y de las disposiciones que a sus espaldas ramírez había tomado y continuaba haciéndolo, por lo que se vio obligado a poner en ejecución lo que el investigador correntino, profesor Juan Luis Savoini, da en llamar “El Proyecto Misionero” de Sití(22).

(22) Juan Luis Savoine (trabajo inédito), Paso de los Libres, Corrientes. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

A este plan lo tenemos ya parcialmente enunciado en el Oficio transcripto de Sití a Ramírez, de fecha 11 de Noviembre(23) y será expuesto con mayores detalles en la carta que Sití remite al Cura de San Miguel, fray Isidro Sosa:

“Habiendo recibido el Oficio de su Paternidad, y haberme cerciorado de lo que comunica en ella, doy a su Paternidad las más vivas gracias por haberse contado entre los hombres constantes.
“Lo que se dignó suplicarme hube de remitir a su Paternidad; por ahora, como me hallo emprendiendo mi marcha continuamente hasta llegar en el punto de Santo Tomé, no tuve más proporción, sólo le remito a su Paternidad 3 pliegos de papel, para que se supla hasta que nos veamos.
“Ahora marcho yo, con (ejército) y con todo lo vecindario que eran de los quince Pueblos, para de nuevamente poblar las Misiones y pienso de formalizar una Capital en Santo Tomé y en San José otro pueblo, y en Cambay, estos tres pueblos quiero establecer, y así, Padre mío, procure su Paternidad a ponerse en marcha con todos los menesteres y con todos los parroquianos de su comprensión hasta cabalgar a Caá Caray donde asistirá como pastor; estando allí haré formar el Pueblo de San José para su ministerio, en donde estará de cura para siempre.
“Sí algo de ornamento o trastos le sobra, o de otra cosa, déjese al cargo del comandante Yuripá para que después buscaremos modos de conducir a ésta, es lo que tengo de anticipar a su Reverendísima.
“Yo pongo mi cuartel en Santo Tomé, en donde se servirá mandarme la contestación de ésta. (Al) capitán, don Nicolás (Aripí) le ordené (ir) a esos Pueblos de arriba para que los echen a esos hombres correntinos que están beneficiando yerba sin mi consentimiento. Si el dicho capitán pudiere ir, podrá ir hasta donde su Reverendísima se halle, y con éso se comunicará verbalmente.
“Entretanto tengo la satisfacción de obsequiar a su Reverendísima saludando Dios Guarde a Su Paternidad muchos. Cuartel andante San Jorge, 15 de Noviembre de 1820. Francisco Sity. Al Reverendo Padre F. C. Isidro Sosa”(24).

(23) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 188. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.
(24) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 188. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”. // Todo citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Este plan no respondía a otro propósito que el de poner en ejecución uno de los puntos convenidos en el Acuerdo de Mocoretá: el repoblamiento y reconstrucción de los antiguos y abandonados pueblos.

Los acontecimientos comenzarán a desencadenarse y el 8 de Noviembre fray Martín Tixera, Cura de Cambay -que responde a Ramírez- buscará refugio en Curuzú Cuatiá(25).

(25) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 161. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

En Corrientes, el día 9, el R. P. fray Domingo Morales, Cura y Vicario de la parroquia del pueblo de Yapeyú, se presenta ante Francisco Ramírez solicitándole interceda ante el provisor para que éste nombre un delegado eclesiástico en la zona(26).

(26) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 174. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

En la ocasión, Ramírez le comisionará para que sea portador de Oficios para Sití.
El 11 de Noviembre, en un elocuente Oficio, Sití responde al de Ramírez de fecha 31 de Octubre, exponiendo que

“todos los indios reclaman su territorio con ansias de regresarse a su territorio, a donde cesarán las continuas quejas de los paisanos y a donde se conservará nuestra muy interesante paz y quietud, según el muy honroso tratado de ambas Provincias”, que en su anterior, del día 1, ofreció “guardar subordinación y quedaba bajo el dictamen” de Ramírez y que si por un movimiento cierto del enemigo Ramírez se viere obligado a poner su Cuartel General en Candelaria, él pondría el suyo en Santo Tomé y que siempre que opere “como jefe y hermano, en nuestros suelos en breve será Misiones el imperio de nuestras provincias, que tanto deseamos para el mejor orden”(27).

(27) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 188. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 14, fray Domingo Morales llegaba a Cambay y el 16 informaba a Ramírez:

“En este momento he despachado todos los Oficios de V. E. al Comandante General que me dicen se halla en la capilla de Santa Ana. Igualmente le he dicho al comandante que quedó en éste, atajase el Paso de la Merced porque muchas familias se dirigían a éste para repasar el Uruguay.
“...que el Comandante General viene caminando para los pueblos de arriba es muy cierto, las alhajas de la iglesia ya no estaban...”(28).

(28) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 200. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Como vemos, cuando llegó el Padre Morales a Cambay, Sití con su ejército y familias de varios pueblos se había puesto en marcha con la intencionalidad de repoblar los antiguos pueblos misioneros y controlar el beneficio de los yerbales.

En Cambay quedaron los yapeyuanos con su comandante Miguel Javier Ariyú.
El 18 de Noviembre, desde el Paiubre, donde se había refugiado el comandante de San Roquito, Juan Domingo Ibaroni, ya totalmente subordinado a Ramírez, informaba:

“...en esta misma fecha me hallo retirado de mi plaza con el embarazo de no hacer una (resistencia) he hallado por conveniente el dejarla, ...el día 14 de éste partió del pueblo de Cambay un comandante llamado Aripí con treinta hombres, que se dirigen para los pueblos de arriba, que de lo cual con esta fecha tengo noticias positivas que se halla todo el ejército en el pueblo de La Cruz, y el comandante Juan Asencio Abiaré en San Roquito, con orden del general Sití...”(29).

(29) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 215. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 17 de Noviembre Sití recibía explicaciones verbales y los Oficios de Ramírez de los cuales había sido portador el Padre Morales. Ese mismo día contestará en dos cartas: una de carácter personal al “compañero y amigo”, y otra oficial. Son las últimas, de las que se tiene conocimiento, dirigidas por Sití a Ramírez. En la personal, le decía:

“Cuartel Andante de Yapeyú. 17 de Noviembre de 1820.
“Mi caro compañero y amigo:
“Me ha sido muy satisfactorio el Oficio que acabo de recibir, y las razones de mi enviado delegado eclesiástico, dos ambos llenaron mi espíritu de consuelo, pero veo que usted porfía poner cuartel general en Candelaria siendo en este punto más preciso para que yo pueda sostener mis hijos que bien sabe usted todos hemos sido subalternos del general Artigas, sólo hemos dejado porque ya quiso ser Patriarca para gobernar nuestras provincias (con las) sanas ideas y adelanto de nuestros hijos y de nuestra provincia, salvo sus buenos sentimientos que yo trabajare en mi provincia, bajo dirección de usted, pues compañero yo no conozco más jefe ni más (amistad) que usted, bajo de este pie he venido yo a trabajar a mi tierra a donde estaré sujeto a sus órdenes. Compañero vista usted descansando de mis sentimientos y mande un satisfactorio usted yerba de balde para su Provincia y ... gente.
“Y en cuanto a la chalana que usted me encargó que lleve, llevo, por Uruguay, y con este motivo tengo el honor de manifestar la más cordialidad de mi afecto cual otro compañero
amigo.
“Q. S. M. B. Francisco Javier Sití. Excmo. Señor y Jefe Supremo don Francisco Ramírez”(30).

(30) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 210. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

En la oficial decía:

“Soy enterado de su superior Oficio del 9 del corriente y satisfecho de las razones verbales de mi enviado el delegado eclesiástico, digo: en virtud que V. E. cambie de parecer, que no pasase a Candelaria con el fin que V. E. piensa poner el suyo en cuyo punto, vuelvo a repetir de nuevo que sin ofrecer enemigos no conviene que V. E. fije su Cuartel Gral. en el punto citado con el motivo que yo con mi fuerza y todos los nativos voy internando al centro de las Misiones, adonde cubrirán mis fuerzas los puntos precisos, de este modo trabajarán los nativos con más sosiego. Por lo que toca al beneficio de la yerba que intenta V. E. hacer trabajar, digo: los nativos que son dueños legítimos de su terreno y sus frutos se hallan en fatales miserias y desastres, están en suma necesidad, que sin tener amparo de ninguna parte reclama aprovechar de su sudor y sangre, que sólo es el primer fruto que mis hijos han de remediar sus indispensables necesidades por la yerba, bajo de esta virtud puede V. E. tomar las medidas, la más delicada a fin de que los indios puedan resanar algo de lo mucho perdido.
“Pues considerando esta pobreza de mis hijos tuve tal coraje solicitar el tratado de ambas Provincias hallados antes de la acción de Mocoretá y así vivo a gusto con su dirección de V. E. a lo que considero en adelante me veré reforzado de sus nobles sentimientos para que mis pobres hijos tengan algún adelantamiento con reciprocidad para acabar de engañar a estos infelices nativos para que ... se escriba los indios levantó cabezas con los ... sentimientos del jefe supremo que es el Sr. Francisco Ramírez.
“Y por lo que respecta que mandase una comisión de los yerbateros que se internaron a los yerbales de Misiones, remitan presos para tener el castigo debido, contesto luego inmediatamente que tomé mi dirección a dicha Provincia, despaché cien hombres al mando de un capitán embargase cuánta yerba hubiese acopiado, y animosos que encontrase porque al momento supe que los comandantes o jueces de las jurisdicciones de Corrientes han mandado hacer yerba de su autoridad propia sin permiso mío, siendo yo jefe y dueño de mi suelo. Este capitán lleva orden no agarrar presos ningunos, sino despachar a su tierra sólo con dos caballos con el montado sin hacer más daño porque es de ...
“Dios guarde a V. E. muchos años. Cuartel Andante de Yapeyú, 17 de Noviembre de 1820. Francisco Javier Sití. Excmo. Sr. y Jefe Supremo, don Francisco Ramírez”(31).

(31) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 211. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Información adicional