El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

La cuestión del bloqueo francés. Desacuerdos con Buenos Aires

- Nombramiento de Berón de Astrada como gobernador titular

El 15 de Enero de 1838 el Congreso General nombraba al provisorio Genaro Berón de Astrada como gobernador titular (por el bienio que faltaba para completar el período del fallecido Rafael León de Atienza, es decir, hasta el 25 de Diciembre de 1839) señalando el día siguiente para que prestase el juramento de ley(1).

(1) El 14 de Diciembre de 1837 -por muerte de Atienza- se designó gobernador en carácter provisorio al coronel Genaro Berón de Astrada, a quien el 15 de Enero de 1838 se confirmó como propietario y por el bienio o resto del período Atienza. Con Berón de Astrada cambiará la política correntina: dejará de ser rosista -como en tiempos de Atienza- para tornarse francamente contraria a la hegemonía porteña de la que consideraba que bajo la máscara de una federación -impuesta por Rosas- adulteraba y falseaba el auténtico federalismo auspiciado por Pedro Ferré y sus partidarios. // Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los Hombres que Gobernaron Corrientes (Compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.

Pero, como el designado pidiese un plazo para reflexionar sobre su actitud, recién el 21 de Enero de 1838 entró en posesión de la Alta Magistratura. Una vez nombrado gobernador, Berón de Astrada pidió un plazo para reflexionar sobre la actitud por adoptar y por fin ese 21 de Enero se hizo cargo del Gobierno.

Hernán F. Gómez interpreta que en esos seis días -que median entre el 15 y 21 de Enero de 1838, solicitados por Berón de Astrada para meditar sobre su actitud- son sintomáticos. Indudablemente responden a alguna exploración de la opinión de los diputados y hombres destacados de la provincia para poder definir la política por seguir, sobre todo ante la adhesión del Congreso a la política exterior del rosismo y a la guerra declarada a Bolivia, y que el gobernador reputa necesaria para fijar el norte de sus actividades, tanto más cuanto el Congreso -el día 13 de Enero de 1838- había adherido a la política de Juan Manuel de Rosas.

El historiador Gómez dice que “consta de una tradición consignada en memoria de puño y letra del ex jefe del Archivo de la Provincia -señor Alsina- que cuando Ferré y Berón de Astrada hicieron saber a Eusebio Antonio Villagra -a la sazón ministro del P. E.- que se iba a declarar la guerra a Rosas, éste, el 28 de Febrero de 1838 recibió tan fuerte impresión que llamó al escribano José Francisco Atienza y testó, cayendo después en estado de melancolía.

“En efecto -agrega Gómez-: en el Protocolo de Atienza y en esa fecha consta el testamento de Villagra, cuya muerte se produjo el 11 de Marzo de 1838, sustituyéndolo en el ministerio Pedro A. Díaz Colodrero con fecha 7 de Abril”(2).

(2) Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, p. 221. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Historia Ilustrada de la provincia de Corrientes” (1999).

Es evidente que Berón de Astrada -desde el momento de su asunción al cargo- se fijó una meta y ésta fue trabajar por la organización nacional y la vigencia efectiva del federalismo sin el tutelaje de Buenos Aires.

Si este antecedente prueba que al producirse la designación de Berón de Astrada ya se pensó en un programa orgánico, la circunstancia aparece constatada con la correspondencia que el “mártir de Pago Largo” sostiene con los hombres del Litoral.

Así, el 18 de Febrero de 1838 le escribe el gobernador de Santa Fe, Estanislao López. Después de aplaudir el que Berón de Astrada se hubiese negado a vender caballos a Fructuoso Rivera -de la Banda Oriental- dice:

“Ud., en mi opinión, no debe proteger a uno u otro partido (en lucha, en la Banda Oriental) a más que la neutralidad está ofrecida por nuestro encargado de las Relaciones Exteriores”.

Para apreciar esta correspondencia con los hombres de Santa Fe, no hay que perder de vista el enorme prestigio del gobernador López, cuya personalidad -cuando muere(3)- arranca al P. E. correntino el siguiente juicio, consignado en la Nota que, comunicando el deceso, pasó el 1 de Julio de 1838 al Congreso Provincial: “... hemos perdido, en el más fiel amigo, la columna más firme de la Federación”.

(3) El brigadier general Estanislao López fallece en Santa Fe el 15 de Junio de 1838. Fue gobernador de la provincia de Santa Fe entre los años 1818 y 1838.

Estos antecedentes son decisivos. Berón de Astrada no es -en el drama histórico de la provincia- una personalidad hecha por los sucesos, que deba su relieve a la fatalidad de un orden de cosas que no supo orientar con energía y conciencia.

Por el contrario: los actos que produce y lo encarnan en el corazón del pueblo son actos deliberados y orgánicos, dignos del genio propio de la democracia correntina. Revelan personalidad en el “gobernante” y conciencia de los deberes ciudadanos en la masa popular.

Así como hay elementos de juicio para establecer la personalidad política de Berón de Astrada, bueno es aludir a otros que caucionan una opinión pública preparada para la obra institucional constructiva que define Pago Largo. Los elementos a mano son numerosos.

- 1838, un año dificil para la dictadura rosista

El año 1838 fue de tremenda prueba para Juan Manuel de Rosas; a la guerra que sostenía en el Norte la Confederación Argentina con la Confederación Peruano-Boliviana se agregó -desde principios de año- el entredicho y posterior bloqueo de los franceses y, hacia mediados de año, la derrota del presidente uruguayo Manuel Oribe en el Palmar, su renuncia y obligado exilio en Buenos Aires y la asunción del mando por parte del caudillo Fructuoso Rivera que, apoyado por los emigrados argentinos, intervendrá en las luchas contra Buenos Aires.

La intrusión de Rosas en los asuntos internos de la República Oriental para sostener a Oribe no impidió que éste fuese derrocado; la conducta del mismo con los agentes franceses en el Río de la Plata producirá un conflicto cuya inmediata consecuencia será el bloqueo por parte de la flota francesa del Puerto de Buenos Aires y del litoral argentino, bloqueo que se iniciará en Marzo de 1838.

La situación no podía ser más desalentadora y solamente un hombre de la capacidad y la energía del gobernador de Buenos Aires podía salir airoso de ella y con mayor prestigio que antes.

Pero hubo un momento en que todo vaciló a su alrededor y fue cuando el hombre que lo seguía en prestigio dentro de la Confederación, el brigadier Estanislao López, haciéndolo a un lado, decidió llevar adelante sus propias negociaciones con los franceses para terminar con la situación que afectaba a su provincia.

El gobernador de Santa Fe, influido por su ministro y amigo Domingo Cullen, no se mostró dispuesto a adherir a la política de Rosas frente a Francia y, para dar más fuerza a su decisión, entró en tratos para lograr el apoyo del Gobierno de Corrientes.

No ignora nadie que hasta la organización definitiva del país -en 1852- cada provincia argentina se reputó soberana, dándose sus Leyes Fundamentales y perfilando sus Instituciones estaduales.

Tampoco se ignora que durante los años transcurridos desde 1810 a la organización definitiva de la República, por reiteradas veces, las provincias buscaron constituir el Cuerpo Nacional, reuniendo congresos, cuyas sanciones básicas fueron respetadas a pesar de los períodos de crisis, como lazos de unión de la familia argentina.

- Origen de la cuestión con Francia

Dentro de estas líneas generales del proceso político, la provincia de Buenos Aires se dio (el 1 de Abril de 1821) una ley -que extendía a los extranjeros propietarios de bienes raíces, dueños de tiendas al menudeo y al por mayor o que ejercieran arte mecánico o profesión liberal- que establecía la obligación de enrolarse y servir en la Guardia Nacional. Las mismas cargas se hacían recaer en todos los que hubiesen residido más de dos años en la provincia de Buenos Aires.

En 1830, el Cónsul General de Francia en dicha ciudad exigió que sus connacionales fuesen exentos del servicio en la milicia, fundándose:

1.- En que los derechos y obligaciones de la ciudadanía solamente se acordaban cuando eran solicitados expresamente;
2.- En una capitulación(4) suscripta en 1829 entre el vizconde de Vetancourt, al mando de los franceses armados de Buenos Aires; y
3.- En que dicha exención se había acordado -por Tratado- a los súbditos británicos.

(4) Esta capitulación fue suscripta por el vizconde de Vetancourt y el general Rodríguez, ambos sin investidura legal pues mientras el uno era jefe de una simple Estación Naval que obró por sí al frente de franceses armados, el otro era delegado de un general que se había apoderado del mando, derrocando a las autoridades legales. Esa capitulación, del 25 de Mayo de 1829, había sido impugnada por el propio Gobierno rebelde. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXII.

A los tres fundamentos argüidos por el cónsul de Francia, contestó el Gobierno de Buenos Aires reivindicando

* los derechos de la soberanía;
* el de darse las leyes que quisiera;
* determinar las condiciones de admisibilidad de los extranjeros;
* y sosteniendo que la Ley de 1821 conciliaba las obligaciones de la hospitalidad con los intereses del Estado desde que, concediendo a los extranjeros residentes los derechos y libertades civiles de los ciudadanos, les imponía las cargas correlativas.

Terminaba el comunicado argentino consignando que si era voluntario para el extranjero su residencia en el país, podía éste abandonarlo si no aceptaba las condiciones fijadas por la Ley y que en cuanto a la exención reconocida a los ingleses, ella había sido convenida en solemne Tratado.

Después de nuevas Notas, en que cada parte abundó en argumentos, la cuestión quedó en pie pero sin debatirse hasta el 30 de Noviembre de 1837.

En esta fecha, el vicecónsul de Francia, Aimé Roger, plantea nuevamente la cuestión expresando que su Gobierno no podría excusarse de tomar las medidas que dictaran la dignidad y los intereses de su patria. El Gobierno de Buenos Aires abunda en sus principios, sostiene los privilegios de la soberanía y concluye, después de nuevas comunicaciones, por enviar sus pasaportes a Roger.

Interviene entonces (24 de Marzo de 1838) el contraalmirante Leblanc y, como el Gobierno de Buenos Aires sostiene sus puntos de vista, declaró el 28 de Marzo de 1838 al “Puerto de Buenos Aires y todo el litoral del río perteneciente a la Confederación Argentina en estado de riguroso bloqueo por las fuerzas navales francesas, intertanto producía las medidas ulteriores que juzgase conveniente tomar”.

Desde el punto de vista doctrinario, los principios sostenidos por el Gobierno de Buenos Aires eran exactos y la causa noble. Los derechos de la soberanía se extienden a fijar las condiciones en que se admite a los extranjeros como las líneas básicas de la ciudadanía. Nadie discutió -con excepción de Francia- a los Estados Unidos de Norteamérica el principio que incorporó a sus leyes de que el derecho común -el civil y el político- como los deberes anexos se extienden sin distinción a todos los que, después de un corto tiempo, habitan su territorio.

Es la doctrina que el mismo país sostiene durante la Guerra de Secesión, en oportunidad de que un plenipotenciario de Francia reclamaba de la gran cantidad de franceses que servían en el ejército. El Gobierno estadounidense alega la doctrina que Rosas expuso en 1838; sostuvo que la ley equiparaba al domiciliado con el nativo; que esos soldados eran norteamericanos y no franceses, pero que estaba dispuesto a licenciar a todos los franceses que alegaran sus derechos de tales, esto es, a los que renunciaran a los beneficios que les daban las leyes de Estados Unidos. Demás está decir que ninguno renunció a estos beneficios.

La censura a las reclamaciones de Francia fueron generales en el extranjero, como lo consigna Adolfo Saldías en su “Historia de la Confederación Argentina” (1881-1883)(5).

(5) “Historia de Rosas”, luego retitulada “Historia de la Confederación Argentina” (1881-1883), edición de 1911, tomo Tercero, pp. 29 y siguientes. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXII.

Hasta sostiene -con buen acopio de fundamento- que esa actitud traducía fines más graves, de recolonización de América, presumibles ante la actitud de Francia con México, Chile y Santo Domingo, etc.

No vamos a abundar en este orden de cosas. Y no lo hacemos porque los sucesos a que después han de aludirse aclararon perfectamente las pretensiones francesas, que sobre el aspecto práctico de esa política ofrece una cuestión de principios. En efecto: si no hubo ese programa de principios, ¿a qué responden sus reclamaciones a Estados Unidos? ¿Es que también deseaba recolonizarla?

Esta cuestión de principios es respetable desde que corresponde a un modo de ser de la conciencia y las Instituciones europeas. En efecto: es notorio que la ciudadanía en los países del Viejo continente se ajustan al origen, a la sangre y que se creen, como todo Estado, en el derecho de proteger a sus nacionales.

Desde este punto de vista, las naciones nuevas, de inmigración, han buscado eludir los conflictos posibles entre sus Instituciones y las de los países de origen, de sus habitantes extranjeros, determinando regímenes prudentes que a veces imposibilitan esos conflictos.

La República Argentina, aleccionada y generosa sobre todo, establece en 1860, en su Constitución definitiva, que el extranjero tiene todos los derechos del nativo y está exonerado de las obligaciones correlativas; al así establecerlo, sentó una legislación única, inobjetable, desde que es compatible con la ciudadanía automática por transcurso del tiempo tan preconizada en los últimos años.

- Rosas procedió justamente como gobernador de Buenos Aires pero injustamente al involucrar en ella los intereses de la Nación

El atropello francés, al movilizar las fuerzas xenófobas de todo el país, dio a Rosas una magnífica carta política. El gobernador de Buenos Aires requirió -entonces- a las provincias, que aprobasen su actitud en defensa de la soberanía de la Confederación.

¿Cuál pudo ser la actitud de las provincias argentinas ante los sucesos expuestos? ¿La de una solidaridad integral o la del análisis de la cuestión a través de principios políticos rectificados y de las exigencias de la política práctica?

Curiosamente, las provincias demoraron su respuesta. ¿Qué había pasado? La acción del santafesino Domingo Cullen es la contestación.

En general, la conducta del gobernador de Buenos Aires era digna de la respetabilidad y soberanía de su provincia. Pero entiéndase bien: de su provincia, desde que cada provincia era soberana ante la inorganización general del país.

La opinión argentina no estuvo con Rosas -gestor de los intereses nacionales- sino, con Rosas, gobernador de Buenos Aires. Berón de Astrada, a quien critica Saldías(6) por haber aprobado la conducta de Rosas y luego apartádose de su política, dirigióle una Nota que es decisiva y que ese autor no sabe o no quiere leer en sus justas expresiones.

(6) “Historia de Rosas”, luego retitulada “Historia de la Confederación Argentina” (1881-1883), edición de 1911, tomo Tercero, p. 38. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXII.

Decía en su párrafo fundamental:

“La defensa enérgica que V. E. ha hecho como gobernador de esa provincia de sus liberales Instituciones, con el decoro que lo caracteriza, comprende las libertades que a las demás provincias les corresponden por el derecho de dominio e imperio; y en las actuales ocurrencias no ha hecho otra cosa más digna de su conducta pública, que haber llenado cumplidamente el voto definitivo de sus conciudadanos y de todos los buenos federales”.

Insistimos en que las felicitaciones eran al gobernador de Buenos Aires, defensor de sus “liberales Instituciones” y no al Encargado de los Negocios Internacionales de la Nación Argentina.

La distinción no es caprichosa. La ley de 1821 -que Rosas aplicaba en Buenos Aires- era una Ley Provincial, que no existía para las otras provincias. Era una cuestión interna, que sin razón se buscaba extender al país.

Lo curioso no es sólo esto. Radica en que la exención establecida para los súbditos británicos nacía de una Ley Nacional, dictada el 23 de Enero de 1825 por el Congreso de las Provincias Unidas, conforme a la que “Juan Gregorio de las Heras, gobernador de Buenos Aires y encargado del Supremo Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del Río de la Plata” ratificó el 19 de Febrero de 1825 en el Tratado con Inglaterra(7).

(7) Véaselo en el tomo Primero, p. 110, en la “Colección de Tratados celebrados por la República Argentina”, publicación oficial de 1884. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXII.

- Resistencia y puntos de vista de los hombres del Litoral. López, Cullen, Berón de Astrada y Leiva

Las provincias -ajenas a la ley de Buenos Aires de 1821, que no aplicaban- estaban también ajenas a la cuestión con los representantes de Francia. Nada les impedía tratar a los franceses como a los súbditos británicos, es decir, libertándolos de cargas que no habían incorporado a sus prácticas. Y este punto de vista, tan claro, desde que las provincias eran soberanas, fue sostenido por los hombres del Litoral.

En los primeros días de Mayo (1838), el gobernador de Buenos Aires dirigió a las provincias una Circular comunicando el bloqueo de Francia a sus puertos y las causas que lo decidieron, así como requiriendo de sus Gobiernos una resolución.

Los hombres de Santa Fe defendieron el derecho de las provincias. Con respecto a la cuestión con Francia, el 4 de Mayo de 1838, Domingo Cullen se dirigió a Berón de Astrada y, entre otras cosas, como pareciendo querer rastrear la posición del correntino, le expresa lo siguiente:

“Usted observará que en la cuestión con el vicecónsul francés y el contraalmirante Leblanc, el gobernador de Buenos Aires se propone sostener el decreto del 10 de Abril de 1821, y ese decreto es puramente de la Junta Provincial de Buenos Aires que ningún carácter nacional investía entonces ni ahora”(8).

(8) Provincia de Corrientes. Ley Nro. 732. “Compilación Documental extraida de los Archivos Argentinos y Uruguayos”, tomo I, pp. 270-273. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Historia Ilustrada de la provincia de Corrientes” (1999).

Nada más agregaba sobre este asunto, pero hay que tener en cuenta estas expresiones porque serán el pretexto mayor para enfrentar la oposición de Rosas a las pretensiones francesas, llamándole la atención sobre el propósito del gobernador de Buenos Aires de sostener el decreto del 1 de Abril de 1821, decreto “puramente de la Junta Provincial de Buenos Aires, que ningún carácter nacional investía entonces ni ahora”.

Manuel Leiva -por su parte- en carta del 12 de Mayo de 1821, al expresar a Berón de Astrada que bien mirada la cuestión era puramente provincial porque la Ley del 10 de Abril de 1821 era sólo de Buenos Aires y de reglamentación económica y de policía, decía:

“Después de muchas meditaciones ha triunfado sobre la amistad el deber público y se ha resuelto que marche el señor Cullen a Buenos Aires como Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario ante Buenos Aires, y de cualquier otro poder extraño, a hacer las reclamaciones que convenga y recabar que el bloqueo se levante a los puertos de la provincia que sostiene la presente cuestión; también hablará sobre la guerra a (Andrés de) Santa Cruz y en la Banda Oriental”.

Luego, al comentar el papel de Cullen, seguía:

“En fin, este Gobierno ha dado un paso que lo llenará de honor y gloria si como es de esperarse nuestro enviado obra con la energía que corresponde”. Terminaba agregando que la carta era reservada y que Corrientes suspendiera la resolución sobre la Circular de Rosas.

Pero Berón de Astrada se había adelantado. En cartas que Rosas dirigiera al gobernante correntino -sobre todo la del 18 de Mayo de 1838- expresábale haber “procurado corresponder a la confianza de la República, sosteniendo su honor y sus derechos”. En párrafo anterior de dicha carta expresa estaba “impuesto de su conformidad a los principios que he sostenido en mis contestaciones oficiales y privadas con el vicecónsul y contraalmirante francés”.

Como se observará, Berón de Astrada sólo se refirió a los principios no a los actos o medidas de Gobierno, reservas que armonizan con las de Santa Fe, como se deduce de la carta de Leiva del 12 de Junio de 1838.

Por eso Rosas, el 8 de Junio de 1838, escribía de nuevo a Berón de Astrada pidiéndole un pronunciamiento expreso sobre su conducta con los franceses, acompañándole copia de la resolución de la Legislatura de Buenos Aires la cual -al aprobarla- declaró que la independencia del país era de orden superior, dando a Rosas el título de “Restaurador de las Leyes”.

Esta insistencia de Rosas era explicable, porque el gobernador correntino no era categórico y así, por ejemplo, el 30 de Mayo de 1838, sólo había aprobado -con carácter provisorio- las medidas que Rosas tomó sobre extracción de oro y plata, que producen reclamaciones de Inglaterra.

Bien dice José María Rosa que no todos entendieron la posición de Rosas contra el atropello galo y que fueron demasiado localistas, no viendo las verdaderas características del conflicto. Si se cedía a las pretensiones francesas, sin duda luego se debería ceder a las de los británicos, la abrogación de la Ley de Aduanas o cualquier otra cosa.

Buenos Aires era una provincia de la Confederación Argentina, una parte de esa Nación a la cual todos decían pertenecer y no importaba que lo que estuviera en juego fuera la vigencia de una ley nacional o provincial.

El atropello a una parte de toda la Nación significaba el atropello a toda la Nación y el mismo apoyo que Buenos Aires reclamaba a sus hermanas en esa emergencia podía reclamarlo cualquiera de ellas en igual situación y era deber de todas apoyarla.

Además, el respeto que Buenos Aires exigía a Francia no lo era sólo para ella, sino para toda la Confederación de la cual formaba parte. Y esto vale también para la posición que adoptaron Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe cuando algunos años antes Corrientes les solicitó ayuda para enfrentar la invasión paraguaya a las misiones.

- La Misión Cullen

En estas circunstancias se desarrolló la denominada Misión Cullen, con el propósito de llegar a un acuerdo con los franceses y del que no hay dudas que también tuvo el respaldo de Corrientes.

El ministro santafesino trabajó en Buenos Aires pero sin obtener nada concreto. El 12 de Junio de 1838, al comunicarle ese hecho, decía Leiva a Berón de Astrada:

“Parece que todos los Gobiernos esperaran la misión de Cullen para resolver los términos en que deben contestar la Circular a Buenos Aires. En esto creo que todos están de conformidad con la conducta de V. E.”.

Esta carta(9) prueba -asimismo- que el gobernante correntino había hecho con anterioridad observaciones al bloqueo y que ellas pesaron para decidir la misión encomendada a Cullen. La pasividad de las provincias, a la espera de los acontecimientos, y el enorme prestigio del general Estanislao López, gobernador de Santa Fe, bien conocido por Francia, decidieron en el negociado.

(9) Esta y todas las cartas citadas se encuentran en el Archivo General de la Provincia de Corrientes. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXII.

Consta documentadamente(10) que, no obstante la resistencia de Rosas, Cullen había hablado con los ministros extranjeros, obteniendo que el bloqueo cesaría, a raíz de una carta que el gobernador López dirigiría a Rosas sobre el asunto; que al disponerse a regresar -después de convenir con Rosas y recibir el homenaje de todos- había llegado a Buenos Aires la noticia de la muerte del general (Estanislao) López, que echó todo el Convenio por tierra.

(10) Cartas de Domingo Cullen a Genaro Berón de Astrada del 11 de Julio de 1838 y de Leiva al mismo, del día 12 de Julio. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXII.

Entonces, Cullen insistió en una solución, habló nuevamente con Rosas -quien prometió hacer de su parte todo lo posible para solucionar el bloqueo- y se comunicó con el jefe naval francés invitándole a levantar el bloqueo para que Rosas pudiera -sin estar presionado- convenir con Francia un Tratado satisfactorio.

En la conversación con el gobernador de Buenos Aires, éste dio gran importancia a las contestaciones de los Gobiernos de provincia -que no le llegaban- sin las cuales no se creía autorizado a proceder. Cullen prometió urgir esas contestaciones y que él lo haría en cuanto se reuniese el Congreso de Santa Fe para que ese antecedente estimulara a los demás Gobiernos provinciales.

Era evidente que Cullen se proponía subrepticiamente separar a las provincias litorales de la tutela de Rosas, ya que el santafesino negociará con el francés el levantamiento del bloqueo y desconocerá la autoridad porteña(11).

(11) Leoncio Gianello. “Historia de Santa Fe” (1988), pp. 195-199. Ed. Plus Ultra.

- Muerte de Estanislao López

Un imponderable, el fallecimiento del gobernador de Santa Fe, Estanislao López, producido el 15 de Junio de 1838, obligó a Cullen a dejar inconclusas sus gestiones, eligiéndose en reemplazo de aquél -el 29 de Junio de 1838- al mismo Cullen como nuevo gobernador de esa provincia.

López fallece en un momento crucial, ya que la muerte del caudillo precipitará los sucesos por mal camino. Su desaparición descolocó políticamente a Cullen, que se alejó rápidamente a Santa Fe. Allí se hizo elegir gobernador, lo reconocieron por tal todos los gobernadores, pero Rosas y Echagüe lo desconocieron en ese carácter, con la excusa de que era español.

Días antes Leiva, al comunicar el 21 de Junio de 1838, a Berón de Astrada, la muerte de López, consignando el pesar público, expresaba:

“Aquí callo, porque conozco a V. E.; nada se le ocultará y me limito sólo a rogar a Dios que no tenga esta desgracia los funestos resultados que es de temerse. Nada más tengo que comunicarle, porque nada sabemos; el señor Cullen creemos que llegará de un día a otro y entonces seré más largo”.

Y en efecto, el 1 de Julio de 1838 asumió el Gobierno Domingo Cullen y el 7 de Julio pasó al Congreso santafesino un Informe documentado sobre su misión a Buenos Aires, encareciéndole una resolución.

Esta, a pesar de inspirarse en la prudencia, no podía ser sino de acuerdo a los intereses del Litoral desde que, según carta de Cullen a Berón de Astrada, del 11 de Julio de 1838, seguiría desde el Gobierno su política de ministro y gobernador delegado de López.

- Las relaciones Corrientes-Buenos Aires se desacreditan. Leiva intenta fortalecer vínculos con Santa Fe

El apoyo de Corrientes a estas gestiones no cayó nada bien a Rosas y otro hecho importante que contribuyó a que Berón de Astrada se siguiera desacreditando con él fue el apresuramiento del correntino en felicitar a Cullen cuando éste fue elegido gobernador de Santa Fe para reemplazar a López.

Cullen ya había caído en desgracia con Rosas y ni éste ni el gobernador de Entre Ríos, el general doctor Pascual Echagüe, lo reconocieron viendo, a su vez, en la actitud de Berón de Astrada una decisión de continuar la misma política de estrecho apoyo que había seguido con el anterior gobernador santafesino.

De esta manera comenzó el gobernador correntino a ser hostilizado por su vecino del sur, como ya lo estaba siendo Cullen.

Unos párrafos de una carta del ministro de Gobierno de Corrientes, Pedro Díaz Colodrero, al gobernador de Santa Fe, tuvieron gran importancia para precipitar los acontecimientos:

“... que el Gobierno de Corrientes, íntimamente convencido de los males que pesaban sobre los pueblos, se lamentaba de ellos, pero que encontraba un remedio para evitarlos y conseguir el bien a que se aspiraba”(12).

(12) José María Rosa. “Historia Argentina” (1973), tomo IV: “Unitarios y Federales (1826-1841)”, p. 367, Buenos Aires. Ed. Oriente.

Cullen buscó la alianza de Corrientes, igualmente amenazada por Rosas y Echagüe, a fin de resistir, en caso de ser atacada cualquiera de las dos provincias, y el gobernador santafesino creyó ver en esas palabras de Díaz Colodrero una incitación para unirse contra Rosas y envió al doctor Manuel Leiva -hombre muy vinculado a los círculos políticos de Corrientes- para que recabara de Berón de Astrada una explicación franca.

Leiva se entrevistó con el gobernador correntino el 15 de Septiembre de 1838 y trató de comprometerlo en una acción contra Rosas y Echagüe. Luego conferenció con el ministro Díaz Colodrero que no dio a sus palabras otro alcance que el señalar la necesidad de una Constitución y que en ningún momento quiso comprometer a la provincia en el plan que le propuso Leiva, que consistía en atacar a Entre Ríos y, colocado en ella un Gobierno favorable, las tres provincias negociarían con Santiago del Estero y Córdoba un acuerdo para exigir a Rosas la terminación del bloqueo, cediendo a las pretensiones francesas.

Estas novedades e ideas serán expresadas en cartas, sucediendo que la correspondencia satisfactoria del enviado de Cullen -Manuel Leiva- caerá en manos de Pascual Echagüe, merced a la violación del correo.

El que se mostró favorable al plan de Leiva fue Ferré, como lo manifestó el primero en comunicación a Cullen sobre el resultado de su misión y como lo ratificó el mismo Ferré en carta a Cullen del 20 de Septiembre de 1838.

Pero estas cartas tampoco llegaron a su destinatario pues éste ya no era gobernador de Santa Fe al haber huido ante el ataque de Juan Pablo López (Mascarilla), hermano de Estanislao, que ocupó el Gobierno con el apoyo de Rosas. A manos del último llegaron justamente esas cartas enviadas por el nuevo gobernador.

Respecto de esto dice José María Rosa:

“Rosas cotejó la carta de Leiva con un Informe reservadísimo del cónsul inglés de Montevideo, Tomas Samuel Hood, al ministro en Buenos Aires, Mandeville, del que tenía copia por sus poderosos medios de información.
“Roger -por inexperiencia o por no saber contenerse- había revelado a Hood sus planes. En Nota del 11 de Octubre, Hood hacía referencia a Mandeville de conversaciones donde Roger hablaba que ‘además de su alianza con Rivera y Cullen para la destrucción del ejército del general Rosas y del sistema federal, calculaba en la ocupación de la isla de Martín García (que se producía en esos momentos) y fomentar una rebelión en Entre Ríos y Corrientes que, con Santa Fe unidos a la causa de Francia, envolverían a Rosas en una llama sobre la que no calculaba...’”(13).

(13) José María Rosa. “Historia Argentina” (1973), tomo IV: “Unitarios y Federales (1826-1841)”, pp. 368-369, Buenos Aires. Ed. Oriente.

El intento de demora de Cullen, fracasará. Las provincias aprobarán la conducta de Rosas. La misma Santa Fe lo hará y la última en responder será Corrientes, siempre remisa ante el predominio porteño.

- Una mala interpretación profundiza la crisis

Rosas suponía que Corrientes y Entre Ríos no secundarían esos planes y que se trataba de una simple jactancia de Cullen para hacer creer a Roger que tenía influencia en ambas provincias y, con el objeto de que Berón de Astrada supiera que él estaba prevenido y de obligarlo a definirse en su favor, le envió la carta de Leiva el 18 de Noviembre de 1838.

Pero el efecto fue contrario al que Rosas esperaba, pues Berón de Astrada y Díaz Colodrero entendieron mal su actitud y, creyéndose perdidos, se dispusieron para la guerra.

La situación interna de Corrientes no era tan clara como parecía frente a los hechos que sucedían fuera de ella y estas disidencias internas trató de aprovecharlas el gobernador de Entre Ríos para provocar un cambio de Gobierno pues ya consideraba a Berón de Astrada un elemento en quien no se podía confiar.

Además, era evidente que la prolongación del bloqueo francés más del tiempo calculado resultaba beneficioso para Rosas, pues lo congraciaba ante sus adictos y lo afirmaba en su régimen político.

Las noticias que llegaban a Francia provocaban gran malestar y comprometían el comercio exterior de dicha potencia. Ante el curso de los sucesos, el rey Luis Felipe aconsejó a sus agentes “evitar toda posible intervención en los asuntos internos de los Gobiernos de Montevideo y Buenos Aires”.

A pesar de esto, conviene destacar que el gabinete francés cambió varias veces de directivas con respecto al problema planteado en el Río de la Plata. No debe olvidarse tampoco que la política expansiva iniciada por Francia en América Latina originó desde un principio la oposición de Inglaterra, que temía perjudicarse en sus intereses comerciales(14).

(14) Citado por José Cosmelli Ibáñez. “Historia Argentina”, Buenos Aires. Editorial Troquel.

- Corrientes, la última provincia en dar su respuesta a Rosas

Mientras tanto, Berón de Astrada reserva su respuesta a Rosas. El 30 de Junio de 1838, al volver del Ejército a la capital, se dirige al Congreso correntino contestándole un Oficio, haciéndole presente venía de visita y que no habiendo meditado aún sobre los documentos remitidos por Rosas referentes al conflicto con los franceses, se abstenía de contestar hasta otra oportunidad.

El mismo día, siempre reservado en cuanto a los actos de Rosas, dirige a éste una larga Nota. Comunicábale que había abierto, conforme a la Ley Provincial del 5 de Marzo de 1837, los puertos correntinos sobre el Brasil, debido tanto al bloqueo como a la actitud del Paraguay -que cerraba sus fronteras- y al urgimiento del Congreso de la provincia. Le hablaba de la crisis -que rayaba en la miseria- y de la necesidad de remediarla en lo posible.

Esta Nota(15) revela la personalidad de Berón de Astrada. Se alude en ella a varios asuntos de Gobierno, a la crisis, cuyo análisis se hace fundando la medida adoptada de permitir la extracción de toda clase de ganado por los puertos del Uruguay y concluyendo -expresamente- haber procedido así porque “los respetos debido a la amistad (hacia Rosas) son de inferior orden a los que se deben a la propia conservación”.

(15) Original en el Archivo General de la Nación. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXII.

Un gobernador de provincia usando este lenguaje con Rosas, entonces en la cumbre de su poderío, ejercita una personalidad clara y respetable pero anticipa días inciertos a su pueblo.

Rosas ve la política coincidente de Santa Fe y Corrientes, observa la expectativa y silencio de las demás provincias y procede. Su teniente, el gobernador de Entre Ríos, general Pascual Echagüe, se dirige a Berón de Astrada (20 de Junio de 1838) y, al comunicar la muerte del gobernador López, avisa bajaba a la capital de Entre Ríos; le habla de la cuestión francesa; se solidariza con la política de Rosas; y le pide un enérgico pronunciamiento.

Berón de Astrada sostuvo los intereses correntinos y Echagüe, el 18 de Julio de 1838, al acusarle recibo, le agradece su respuesta y el “lenguaje puro y franco que usa”. ¿Cuál fue esa respuesta?(16). Indudablemente, repetirse a la resolución del Congreso de Corrientes -a cuya deliberación sometió los documentos- como a la apertura del tránsito y comercio con el Brasil que ya había comunicado a Rosas.

(16) Esta carta -como otras de Berón de Astrada- escritas en carácter particular, no se encuentran reproducidas en los Libros Copiadores oficiales. Deben estar en los Archivos respectivos de Entre Ríos y Santa Fe, según el caso. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXII.

La actitud de Berón de Astrada, leal para los intereses correntinos y clara dentro de la política del Litoral, no era oportuna para la paz que -desde 1824- cicatrizaba los sacrificios de la provincia.

En efecto: la designación de Cullen como gobernador de Santa Fe -reconocido por Corrientes el 1 de Agosto de 1838, en virtud de la Ley de su Congreso del 29 de Junio de 1838- no tuvo el pase de Rosas. La gestión que realizara a raíz del bloqueo, como ministro plenipotenciario del ex gobernador López, era un obstáculo para ese reconocimiento, desde que el patricio santafesino había declarado que su política, como gobernador, iría a ser la misma que sustentó como ministro y delegado(17) del general López.

(17) Recuérdese la carta a Berón de Astrada a raíz de su retorno a Santa Fe. Archivo General de Corrientes. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXII.

Conocedores del plan, Rosas y Echagüe promovieron y apoyaron una insurrección en Santa Fe, encabezada por Juan Pablo López (a) Mascarilla(18), reclamante de la herencia política de su hermano natural, Estanislao

(18) Este apodo popular ha pasado a la historia. López era muy feo, picado de viruelas, “como máscara”. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo VIII: “Aislamiento Provincial (1829-1839)”, parágrafo 141. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Los hechos se precipitaron: Juan Pablo López se alza en armas contra Cullen y Echagüe, desde Entre Ríos, se apresta a invadir Santa Fe. Desde Buenos Aires partió el coronel López que el 2 de Octubre de 1838 derrotó al coronel Pedro Rodríguez del Fresno, leal a Cullen. Este huyó a Santiago del Estero y López fue nombrado gobernador(19).

(19) Leoncio Gianello. “Historia de Santa Fe” (1988), pp. 269-270. Ed. Plus Ultra.

Alarmado, Cullen huyó a Santiago del Estero, refugiándose en casa de su compadre y amigo, Juan Felipe Ibarra, gobernador y general de esa provincia. Poco después, Rosas exigirá a Ibarra la captura de Cullen, a lo que aquél accedió, enviando al santafesino a Buenos Aires. Allí será fusilado por orden de Rosas apenas entró en el territorio de la provincia, en las proximidades del “Arroyo del Medio”(20), el 22 de Junio de 1839(21).

(20) Véase el artículo del doctor Mantilla: “Ultimos días de don Domingo Cullen”, publicado en “El Nacional”, número correspondiente al 16 de Septiembre de 1890, Buenos Aires. Reproducido por “La Prensa”, número correspondiente al 5 de Agosto de 1923, Buenos Aires (Nota del Editor). // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo VIII: “Aislamiento Provincial (1829-1839)”, parágrafo 141. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla. pero reclamado por Rosas, Cullen será entregado y fusilado el 22 de Junio de 1839 en Arroyo del Medio.
(21) Sostiénese -por algunos historiadores- que Rosas, para decidir a Ibarra a la entrega de Domingo Cullen, le envió copia de una carta falsificada -atribuida a éste- en la que Cullen aparecía opinando debía ser asesinado. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXII.

Vuelto Echagüe a Entre Ríos, después de entronizar en Santa Fe una situación afecta a los intereses de Rosas -que aisla a Corrientes- inicia una política enojosa, de represalia y aprestos militares. El resentimiento de Echagüe para con Berón de Astrada era de larga data y tenía varias razones, siendo una de ellas que el correntino se había negado a facilitarle fuerzas para reforzar a Oribe en su enfrentamiento con Rivera.

- El debate de la cuestión francesa en el Congreso de Corrientes. Apruébase la conducta de Rosas, pero se quiere organizar el país

La respuesta de Berón de Astrada a Rosas no había sido exclusivamente sobre el asunto del bloqueo decretado por Francia. Fechada el 1 de Septiembre de 1838, expresaba que la suscribía después de meditar seriamente en la materia y en consonancia con la resolución del Congreso Permanente de la provincia.

Agregaba aprobar su actitud respecto a los franceses, que esperaba gestionara el reconocimiento de los derechos argentinos y que creía “adoptará los medios de salvar el decoro del país de su situación azarosa, conservándole en el papel que le corresponde entre las naciones libres”.

La respuesta incorporaba a sus conceptos aquéllos sostenidos en la resolución del Congreso Permanente correntino. ¿Cuáles eran éstos?

Ellos eran fundamentales y constan de aquel documento, fechado el 4 de Agosto de 1838 de ese año. El Congreso, dice que

“...se atreve a asegurar que la mayor parte de nuestros males (los del país) dependen del actual estado de inconstitución en que vivimos, y que ellos se remediarían uniéndose estrechamente todos los pueblos de la República, constituyéndose bajo el sistema federativo que todos han proclamado y sostenido con heroísmo y constancia.
“La necesidad de una Constitución se reciente en todos los ángulos de la República, y el Congreso Permanente cree que día en día demuestra más y más la necesidad de dar cumplimiento a la Convención del 4 de Enero de 1831. Ella deslindará los derechos y respectivos mutuos deberes de las provincias; fijará las bases de su engrandecimiento y respetabilidad, uniéndolas con los vínculos de un íntimo interés común, para que las naciones extranjeras nos respeten y nos tributen las debidas consideraciones y miramientos”.

Y agregaba:

“El Congreso Permanente, al indicar a V. E. esta urgente necesidad en que a su juicio está la República de darse su Constitución, cree que su patriotismo no perderá de vista y tocará los medios oportunos para dar cumplimiento a nuestra Convención federativa, base del santo sistema que profesamos y esperanza de la futura gloria y prosperidad de nuestra Nación”.

Fácil es imaginar la transcendencia de este criterio que convertía a Corrientes en paladín de la organización constitucional del país enlazando a la cuestión externa con la interna y orientando a los sucesos hacia un camino insospechado para la dictadura rosista.

- Rosas y Echagüe intrigan para cambiar el orden político correntino. La Misión Falcón y Suárez

Destruido el peligro de Santa Fe -con el alejamiento de Cullen y la asunción como gobernador de esa provincia de Juan Pablo López- se intentó aplicar a Corrientes el mismo procedimiento, pero no hubo quién hiciera el papel de “Mascarilla” sin que esto implique de que no faltaran partidarios de un sometimiento incondicional a Rosas. Tampoco había herencia vacante.

Con el objeto de lograr lo que se habían propuesto, Echagüe y Rosas explotaron -sin resultado- todos los procedimientos anárquicos imaginables, siguiendo en sus intrigas, despertando ambiciones y concluyendo por acreditar como enviado -para recabar una pronta resolución del Congreso de Corrientes sobre la ya mencionada Circular de Rosas del 12 de Abril, sobre la cuestión francesa- al presbítero Higinio Falcón y Suárez, pretexto bien caracterizado, porque dicho Congreso ya se había pronunciado expidiéndose el P. E. el 1 de Septiembre de 1838 conforme a esa sanción.

La misión del cura era aparente: se pretendía recabar una respuesta concreta del Gobierno de la provincia sobre la actitud de Rosas ante el bloqueo francés, cuando esa respuesta el país entero ya la conocía.

Pero Echagüe se distinguió al enviar a Falcón y Suárez(22), "comisionado perturbador, mandado por aquél a la provincia con el pretexto de una negociación diplomática relativa al bloqueo francés y con las inmunidades de un plenipotenciario", al decir de Mantilla.

(22) Extranjero, de las Islas Canarias. “Isleño de costumbres relajadas”, decía de él Berón de Astrada. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo VIII: “Aislamiento Provincial (1829-1839)”, parágrafo 141. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Berón de Astrada, que estaba en Bella Vista, recibió ahí al presbítero Falcón y Suárez y le entregó los pasaportes que implicaban dar por finiquitado su mandato(23), considerando finalizada su misión pues el Congreso correntino ya se había expedido sobre la Circular de Rosas del 12 de Abril de 1838 y ya se le había contestado.

(23) Tomado de la Nota de Berón de Astrada al Congreso, del 7 de Diciembre de 1838, Libro Copiador, Archivo General de Corrientes. // Citado por Hernán Félix declarar la guerra a Rosas. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXIV.

Pero el representante -pretextando asuntos personales- pidió permiso para pasar a la capital y pasó luego a algunos pueblos de los Departamentos(24), buscando despertar ambiciones.

(24) El delegado de Echagüe trajo una escolta al mando de dos oficiales, de apellido Querencio. Fueron atendidos durante su estada en la capital por el capitán Santiago Báez, jefe de la Compañía de Libertos, a cuyas atenciones debió Báez ser salvado por los hermanos Querencio en el desastre de Pago Largo. // Citado por Hernán Félix declarar la guerra a Rosas. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXIV.

- Ferré es tentado para liderar movimiento sedicioso

En la Ciudad de Corrientes, Falcón y Suárez se hospedó en la casa de Pedro Ferré por venirle recomendado por Echagüe. El lugar donde se hospedó facilitó una parte de su misión -quizá la más importante- que consistía en convencer a Ferré de que encabezara un movimiento sedicioso contra el gobernador y que se uniera a Echagüe y Rosas con quienes siempre debía contar como amigos y que verían con agrado que él ocupase el Gobierno provincial.

Para persuadirlo, argumentó que el círculo del gobernador era el mismo de Atienza, que estaba empeñado en el exterminio de Ferré. La respuesta de éste fue de que respetaba a las autoridades legales de su patria (provincia) fuera cuál fuese la actitud que observaran con él y que no lideraría una insurrección.

Pero Falcón y Suárez no se dio por vencido y luego de haber estado en San Roque volvió a Corrientes comunicándole a Ferré que el comandante José Antonio Romero le mandaba decir que consintiera en la insurrección, ya que todos los comandantes lo apoyarían. Ferré se negó nuevamente, pero decidió consultar a Romero y al efecto envió a Manuel de Olazábal que le trajo la siguiente contestación:

“No es cierto todo lo que don Higinio le ha dicho a usted. Es preciso abandonar eso, mucho más cuando en estos momentos acaba de triunfar Rivera sobre Oribe. Estos hombres no quieren más que comprometernos ofreciéndonos torres de viento y después no cumplen nada”(25).

(25) “Memoria del brigadier Pedro Ferré”, p. 97. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Historia Ilustrada de la provincia de Corrientes” (1999).

De estas negativas de Ferré a encabezar un movimiento que derrocara a Berón de Astrada debe haber nacido la prevención de Echagüe contra aquél. Pero en realidad, la actitud de Ferré no fue muy clara y tampoco lo fue en los acontecimientos posteriores. Por lo demás, José Antonio Romero estuvo de acuerdo con Echagüe en todo momento.

Pero las maquinaciones del clérigo no se limitaron a ellos y consiguió el secreto apoyo de Gregorio Araujo, José Teodoro Gauna y Garrido y también del teniente coronel Tiburcio Antonio Rolón, que debía encabezar el movimiento contra Berón de Astrada en el campamento de Abalos pero que al final no se llevó cabo.

También el intrigante cura hizo correr la voz en Corrientes de que si no cambiaban de gobernador, Entre Ríos la invadiría, porque estaban de acuerdo con Rosas de concluir con el traidor Berón de Astrada y, para lograr sus fines, prometía la protección de Entre Ríos a quienes se sublevasen y las perspectivas de una mejor colocación.

Al enterarse el gobernador de estos manejos, ordenó al presbítero que abandonara inmediatamente la provincia y comunicó todo lo que pasaba al Congreso Permanente, poniendo de manifiesto la conducta del gobernador de Entre Ríos y dejando constancia de que una vez que las fuerzas que tenía en la frontera de Entre Ríos estuvieran en condiciones, haría el reclamo correspondiente.

Las cosas caminaron. El elemento rosista -especialmente el entonces diputado Teodoro Gauna- apoyó estos trabajos buscando minar el Ejército y trabajar la lealtad de jefes como el heroico Rolón, una de las víctimas de Pago Largo.

Si el resultado práctico e inmediato de la respuesta correntina del 1 de Septiembre de 1838 -al general Juan Manuel de Rosas- fue el imprimir unidad a la acción de las provincias frente a la actitud francesa, sus reservas eran fundamentalísimas al plantear la necesidad de organizar la Nación para respetabilizar a la Argentina.

Decía -en síntesis- aprobamos lo hecho, pero salvemos el decoro del país conservándole el papel que le corresponde entre los pueblos libres; para ello, organicémosnos.

Tampoco claudicaba de los principios en que Domingo Cullen fincó su negociado ante los ministros extranjeros, misión fracasada por el deceso del general Estanislao López, pero que armonizaba con exactitud el interés práctico de los pueblos litorales con los sanos principios del Derecho Político(26).

(26) Véase cómo esos mismos principios son sostenidos por el Congreso de Corrientes en 1840. Ver: Documentos Oficiales de la Provincia de Corrientes.

Fue -además- un sacrificio impuesto por las circunstancias(27). Depuesto Cullen y entronizado Rosas -con “Mascarilla”(28) y después con Echagüe- en el Gobierno de Santa Fe, Corrientes quedaba cortada del Río de la Plata.

(27) Lo expresa el Congreso de Corrientes acusando recibo, el 15 de Marzo de 1839, del decreto del día 10, en que Berón de Astrada desaprueba la conducta del gobernador de Buenos Aires en la cuestión con los franceses, “que antes aprobara por imperio de las circunstancias”. Agrega haberse enterado de las Notas -que devolvía- sobre antecedentes que aseguraba un feliz desenlace de la “reacción que tan honrosamente ha promovido la provincia”.
(28) Juan Pablo López. // Todo citado por Hernán Félix declarar la guerra a Rosas. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXIV.

El comercio era la vida de su pueblo netamente ganadero y para ello un régimen de paz resultaba imprescindible sobre todo cuando su Ejército no estaba preparado ni podía triunfar en una lucha aislada contra la poderosa dictadura.

- Aislamiento de la provincia

La resolución que los hombres de Corrientes encontraron no satisfizo a Rosas. El general Echagüe, gobernador de Entre Ríos y ejecutor en el Litoral de su política, inició procedimientos tendientes a aislar a la provincia y a producir un cambio de sus hombres de Gobierno.

Las solemnes exequias que Berón de Astrada, primero, y el Congreso Permanente después(29), ordenaron en homenaje al general Estanislao López -considerado como el más alto exponente de las ideas federales de la época- no significaron nada para el gobernador Echagüe.

(29) Ley del 9 de Julio de 1838. // Citado por Hernán Félix declarar la guerra a Rosas. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, capítulo XXIV.

Las semillas de la intriga quedaron sembradas en Corrientes y luego gravitaron en el curso de los acontecimientos que llevaron al desastre de Pago Largo.

Coincidió con los hechos anteriormente relatados la llegada a Corrientes de Salvador María del Carril, enviado por la Comisión Argentina de Montevideo para provocar un levantamiento contra Rosas.

Información adicional