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JOSE JOAQUIN GREGORIO MADARIAGA GOBERNADOR. PERIODO 1843-1845

Faltaba -para la normalización institucional- que se eligiera gobernador propietario de la provincia. A su tenor, el 1 de Agosto de 1843, el poder de facto congrega al pueblo a elección de diputados que habían de designar el primer magistrado.

Realizados los comicios, Madariaga apremió a la Comisión calificadora(1) de los poderes de los diputados, abreviara su tarea y ésta comunica el 26 de Agosto de 1843 la aprobación de los diplomas en la siguiente forma:

* José Inocencio Márquez, diputado por el Departamento de La Cruz;
* José de los Santos, por el de Caá Catí;
* Francisco Hidalgo, por San Antonio de Mburucuyá;
* Juan Baltazar Acosta, por Curuzú Cuatiá y Paiubre;
* Miguel Obregón, por San Miguel;
* Juan Gregorio Pujol, por Yaguareté Corá;
* Manuel Fernández, por Esquina;
* Pedro Díaz Colodrero, por la Villa de San Roque;
* Manuel Díaz, por la Villa de Goya;
* José Vicente García de Cossio, por la Villa de Saladas;
* Francisco de P. Rolón, por Bella Vista;
* Gregorio Valdés, por la Capilla del Señor del Empedrado;
* Isidoro García de Cossio, por Itatí;
* el presbítero José Vicente Fernández, por San Luis del Palmar;
* el teniente coronel Juan Felipe Gramajo, por las Ensenadas; y
* Juan Manuel Vedoya y José de los Santos Vargas, por la Capital.

(1) No existiendo Legislatura cesante, Madariaga nombra una Comisión ad hoc para calificar los poderes de los electos. Es una innovación en el Derecho Público que debe señalarse. La formaron los ciudadanos J. L. Acosta, Isidoro García de Cossio, J. M. Vedoya, P. D. Colodrero y J. de los Santos Vargas (Registro Oficial de la Provincia de Corrientes, p. 49). // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

El Congreso se constituyó el 30 de Agosto de 1843, bajo la presidencia de Juan B. Acosta; la vicepresidencia de J. Vicente García de Cossio; la secretaría de José Ignacio Márquez y la prosecretaría del doctor Juan Gregorio Pujol.

Titulado “Gobernador Libertador de Corrientes” (de facto) desde el 26 de Mayo de 1843 -tras ser clasificada de ilegal, por el mismo Madariaga, la elección de Juan Baltazar Acosta- el Congreso General extraordinario -con poder de elegir gobernador- vota a Madariaga como gobernador provisorio por ley del 31 de Agosto de 1843, quien será confirmado como propietario por ley del 21 de Septiembre de 1843 y recibido del cargo en tal carácter el 28 de Septiembre de 1843.

Así, el 31 de Agosto de 1843 el Congreso designaba gobernador provisorio(2) al general José Joaquín Madariaga y éste, en la fecha, se dirigía a los ciudadanos y habitantes de la provincia encomiando el respeto a las resoluciones del Congreso; él que, según sus palabras, “había consignado en el seno de los delegados del pueblo el tremendo poder que el triunfo y la necesidad depositaron en sus manos(3). Sus ministros fueron: Juan Gregorio Pujol(4), Gregorio Valdés y José Inocencio Márquez.

(2) Permanecerá al frente del Poder Ejecutivo hasta el 27 de Noviembre de 1847, en que será derrotado a la cabeza de su Ejército en el Potrero o Rincón de Vences por el general Justo José de Urquiza. Madariaga organizará el cuarto Ejército Libertador correntino, para cuya Jefatura fue invitado el general José María Paz que se encontraba defendiendo Montevideo del ataque de Manuel Oribe y las fuerzas rosistas. // Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los Hombres que Gobernaron Corrientes (Compendio de Historia Política)” (2007). Edición del Autor.
(3) Registro Oficial de la Provincia de Corrientes, p. 55. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.
(4) Pujol será uno de los hombres que más contribuirá a consolidar el progreso de Corrientes. Había nacido en el pueblo correntino de Saladas, el 27 de Noviembre de 1817; fueron sus padres Marcelo Pujol y María Francisca Romero. La familia se trasladó a la ciudad capital, donde el niño Juan Gregorio aprendió las primeras letras con fray José de la Quintana y el Maestro en Artes Juan Paulino Cabral. Hacia la década de 1830 fue enviado a Córdoba donde continuó sus estudios en el Colegio de Monserrat, para seguir después la Universidad. Un documento expresa: “Cursó Filosofía y Derecho, faltándole aprobar el examen de Previa para Bachiller y la ignaciana para Doctor en Derecho”. En 1839 dictó el curso de Latinidad en reemplazo del doctor Manuel Lucero, hasta 1840, en que se cerró la cátedra. Con todo lo aprendido en Filosofía y Jurisprudencia en Córdoba, hasta 1841, viajó a Europa donde acrecentó su formación. Una vez vuelto a su terruño inició su vida pública con gran vocación de servicio. Luego del triunfo de Madariaga, el Departamento Yaguareté Corá (hoy Concepción) lo nombró su representante para la Legislatura, de la cual fue Secretario. En tal puesto se le encargó la contestación al Mensaje del gobernador, en el cual ya se vislumbra parte de sus ideas; en uno de los párrafos expresa: “Los derechos del hombre están consignados clara e irresistiblemente en el Evangelio. Se ha dicho con mucha propiedad que es la gran Cédula de su Libertad, Independencia e Igualdad”, opinando “que no finalizarán nuestros males hasta que el tirano Rosas y sus tenientes desaparezcan de la escena política ...”. En Octubre de 1843 Madariaga lo llamó a colaborar como ministro de Relaciones Exteriores y Guerra; a su pluma se deben las proclamas y documentos de la campaña a Entre Ríos (1843-1844). Por razones de salud se retirará del Ministerio en Mayo de 1844. Será redactor del periódico “El Republicano” (1843-1844), opositor a Rosas. // Citado por Alberto A. Rivera. “Los Correntinos Ilustres” (1985), publicado en el suplemento Nro. 2 de la revista “Todo es Historia”, dirigido por Félix Luna, Buenos Aires. // Referenciado por Gabriel Enrique del Valle. “Los Hombres que Gobernaron Corrientes (Compendio de Historia Política)” (2007). Edición del Autor.

- Obra legislativa

La obra del Congreso fue en absoluta solidaridad con el lider del movimiento y de continuada consecuencia con los anhelos de sostener la provincia fuera del absolutismo rosista.

En efecto, el 2 de Septiembre de 1843(5) confirma el nombramiento de magistrados hechos por el poder de facto en la capital y en la campaña; el 16 de Septiembre de 1843 resuelve leer -al principio de tres sesiones- los nombres de los valientes 108 libertadores; el 4 de Octubre autoriza al Poder Ejecutivo para resolver lo concerniente a la paz y la guerra, para contratar empréstitos y para obrar -sin sujetarse a “formas”- en caso de invasión y de tumultos; el 9 de Octubre de 1843 se decide la creación de un pueblo en el Rincón de San Jorge, a inmediaciones de la confluencia del Yatay y Uruguay, con la denominación de Paso de los Libres, en conmemoración a los valientes expedicionarios(6); y el 19 de Octubre de 1843 se dictaba una ley creando premios militares para los mismos y una medalla de honor con la siguiente inscripción: “Libertó la Patria, 30 de Marzo de 1843. Provincia de Corrientes”, y ascendiéndolos al grado inmediato superior.

(5) Libro de Oficios. Archivo de 1a Legislatura. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.
(6) En el Registro Oficial de la Provincia de Corrientes, año 1843, pp. 58 y 59. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

- Estado de la provincia

La provincia estaba industrial y comercialmente arruinada; su virilidad guerrera y su indeclinable energía cívica habían consumido el producto de su laboriosidad en la paz. Estado y pueblo vivían con dificultades de los restos de las industrias -antes prósperas- unas completamente abandonadas, otras postradas, muy pocas en actividad de simple conservación.

El comercio exterior era lánguido y reducido a operaciones con la provincia brasileña de Río Grande y el Paraguay, que no compensaban la clausura de los mercados del Litoral argentino, especialmente el puerto de Buenos Aires.

El numerario escaseaba; las Rentas públicas decrecieron extraordiariamente siendo, además, difícil la percepción regular de ellas, por los trastornos de la incesante y la general pobreza de los gravados con los impuestos. Esa dura situación no amenguó, sin embargo, la entereza de Madariaga:

“La guerra -decía- con recursos o sin ellos se sostendrá a pesar de pesares. Corra nuestra sangre en horabuena; consúmense nuestros sacrificios; pero nuestras cenizas ostentarán al mundo que preferimos la muerte a arrastrar una vida infame y degradante”.

El pueblo secundó tan arrogante declaración, ratificada por el Congreso y la efectividad de ella pesó más sobre las fortunas particulares voluntariamente ofrecidas y las tomadas por represalia(7) que sobre los recursos normales y aún de los extraordinarios del Gobierno, estrechado por la crítica situación financiera.

(7) La confiscación de bienes fue aplicada por Madariaga en represalia de las decretadas por la Administración derrocada el 8 de Enero y 20 de Marzo de 1843. Expedido el decreto de confiscación el día 9 de Mayo de 1843, por otro del 13 del mismo mes, fueron nombrados miembros de la Comisión Clasificadora de los individuos comprendidos en aquél: Isidoro García de Cossio, Juan M. Vedoya y Tomás Luis Conde. El Congreso Provincial, juzgando el hecho, dijo al P. E. en su respuesta al Mensaje del 30 de Agosto:
“Con harto dolor ven los Representantes de la provincia el terrible carácter que nuestros enemigos han dado a la guerra, poniéndonos en la penosa alternativa de autorizar -con nuestra fría deferencia- sus excesos o de practicar -para contenerlos- el último y desagradable recurso de la represalia, tratándolos como ellos nos tratan. Pero, por más que este principio se adopte y practique por las naciones cultas, como dictado por la razón y la Justicia en los casos extremos, para precaver mayores males e impedir la repetición de actos injuriosos a la humanidad, no obstante, el Honorable Congreso os cree poseído de sentimientos muy generosos para que suponga hagáis de este principio otro uso que el que aconseja la moderación y la prudencia, a fin de que las familias inocentes no queden envueltas en la miseria”.
Entonces y después hubo, sin embargo, “familias inocentes” y ciudadanos sin culpa “envueltos en la miseria” a causa de los abusos de las “clasificaciones” de las autoridades de campaña, no reprimida por el Gobierno. La tolerancia de estos actos innecesarios, que no beneficiaron al Estado -“ni personalmente a Madariaga, que era purísimo”, según el doctor Mantilla- fue un error indisculpable. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 180. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

- El papel moneda de Corrientes

El Gobierno derrocado había retirado de las Cajas del Estado los billetes de Tesorería -en ellas existentes- de la emisión circulante como papel moneda, cuando sus miembros abandonaron la capital para defender su autoridad fuera de ella.

Con el objeto de privar al enemigo de sus recursos fue de los primeros actos administrativos de Madariaga la renovación completa de las emisiones autorizadas(8).

(8) Decreto del 11 de Mayo de 1843. Sugirió el pensamiento el Colector General Manuel Serapio Mantilla. En el Mensaje gubernativo del 30 de Agosto de 1843 se lee:
“Un pensamiento feliz dictó el decreto del 11 de Mayo. Por su medio se ha conseguido hacer la guerra al enemigo con los mismos elementos que él llevó para nuestro mal”.
El decreto del 15 de Mayo determinó las modificaciones, en los términos siguientes:
“En los lados laterales de las planchas de los billetes de 20 y de 5 pesos, se grabará del lado izquierdo, con letras mayúsculas, ‘6 de Mayo’, y del derecho ‘Año de 1843’, con una línea blanca que la circunvala; y, en el centro, después de indicar el valor del billete y el número, se imprimirá en letra bastardilla: ‘La Colectaduría General dará por este billete -en moneda metálica- la cantidad que representa cuando se decrete su amortización. El Gobierno lo garante con las propiedades públicas y particulares de la Provincia’; y, más abajo del lugar en que deben ponerse las firmas: ‘La Ley castiga con pena de muerte al falsificador y cómplices’. La plancha de los billetes de un peso tendrá una línea blanca en circunvalación con otra más a los lados laterales; y, en el centro, después del valor y número, la inscripción indicada en el artículo anterior. La plancha de real tendrá sólo una línea blanca en circunvalación y en el centro el valor y el número de billete”.
Núñez de Ibarra preparó las planchas. Fueron nombrados signadores de los billetes: Raymundo Molinas y Manuel M. Salas; el último firmaba sólo los de real. Para entregarlos a la circulación el Colector General los sellaba, fechaba y firmaba, con media firma. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 181. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

El billete de Tesorería era entonces verdadero papel moneda; a los principios de su empleo no lo fue. Para suplir la falta de moneda de cambio, el Poder Ejecutivo, autorizado por la ley del 26 de Mayo de 1826 emitió -en Junio de ese año- tres mil billetes de un peso, de diecisiete en onza, los que eran convertidos en la Colecturía General.

Esa emisión fue retirada en Octubre. En Mayo de 1827 fue puesta en circulación cantidad igual de billetes de un peso (ocho reales) y de dos reales, igualmente convertibles. La prosperidad concluyó con ellos.

Cuando la guerra impuso grandes erogaciones que el Tesoro público no podía atender con las entradas ordinarias, varios hacendados y comerciantes acordaron con el Gobierno la formación de una “Sociedad de Accionistas”, garante de una emisión de billetes de Tesorería, inconvertibles por el momento. Sobre esa base sancionó el Cuerpo legislativo la ley del 23 de Junio de 1841, creadora del papel moneda.

Los accionistas se suscribieron por 89.700 pesos plata, no entregados, porque la obligación de ellos consistía en afianzar con sus propiedades y crédito hasta la expresada suma, el rescate de los billetes, un año después de restablecida la paz.

La emisión fue de cien mil pesos y corrió bajo la responsabilidad de una Junta Directiva de los accionistas, nombrada por ellos, a cuyo nombre estaba el compromiso de la conversión, interviniendo empero, la Colecturía General para que los billetes “firmados y signados” por la Junta, circulacen como moneda legal.

El Gobierno contrajo el compromiso de abonar semestralmente a los accionistas el seis por ciento de la cantidad afianzada por ellos, desde el día que la Junta le entregase billetes. La ley del 30 de Mayo de 1842 autorizó otra emisión de doscientos mil pesos, en las mismas condiciones que la anterior, pero los accionistas no suscribieron nuevos compromisos.

El Gobierno la lanzó, sin embargo, y no modificó la administración de los billetes ni cambió la leyenda de los nuevos. No obstante la igualdad que de estos resultaba, la segunda emisión tenía por única garantía de conversión -al plazo incierto del término de la guerra- el compromiso del Gobierno, pero todos los billetes circularon por igual en razón de la fuerza de cancelación recibida del poder público.

Por falta de recursos, el Gobierno suspendió después el pago de intereses a los accionistas y dejó las dos emisiones a cargo exclusivo del Estado. Dicha medida modificó fundamentalmente la naturaleza de los billetes.

La escasez de numerario para atender las obligaciones exteriores del Gobierno y la inevitable depreciación de los billetes(9) motivaron la ley del 18 de Agosto de 1842, que exigió en plata u oro la cuarta parte de ciertos impuestos al comercio e impuso el valor de la moneda corriente a la par de la acuñada, salvo las obligaciones de entregar sumas de dinero en la misma especie recibida.

(9) “El medio circulante había llegado hasta la mengua y quiebra de no recibirse un peso por un medio real”. Mensaje del gobernador Cabral. 9 de Marzo de 1843. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 181. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Por decreto del 16 de Diciembre de 1842 se reconoció “como moneda efectiva los billetes en circulación”; fue declarada “sin valor ni efecto” la mencionada ley de Agosto -en la parte que exigía el pago de impuestos en metálico- y se declaró que la provincia era la única responsable del papel moneda.

Cuando Madariaga dispuso la renovación de los billetes había de éstos en circulación 250.690 pesos 4 reales(10).

(10)

Primera emisión 100.000 pesos
Segunda emisión 154.312, 4 reales
En medios reales 762 pesos
  255.074 pesos, 4 reales
Amortizados el
14 de Octubre de 1842
4.384 pesos
  250.690 pesos, 4 reales.
// Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 181. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Durante la interinidad de aquél, fueron cambiados 178.546 pesos 71/2 reales(11).

(11) Los billetes del tipo viejo, recogidos, fueron inutilizados en los días 4, 5, 6, 9 y 12 de Septiembre de 1843 por el Colector General y los miembros de la Comisión Signadora, quienes labraron Actas en presencia del Escribano Público y de Gobierno, Ramón de Beláustegui. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 181. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Quedó suprimida la Junta Directiva cuyas funciones pasaron a la Colecturía General y a una “Comisión Signadora” nombrada por el Gobierno. En Corrientes, como en Buenos Aires, el papel moneda se incorporó al uso de las transacciones, a más no poder.

- Partido político favorable a Urquiza

La instalación del octavo Congreso constituyente y legislativo dio carácter normal a la situación. Formaban dicho Cuerpo diecisiete diputados de las dos tendencias o fracciones del partido liberal superando -empero- los que no convinieron en la política de Ferré, el cual se encontraba entonces impedido de volver a la provincia(12).

(12) “El gobernador Ferré, llevado de un capricho necio y quizás ... un sistemado egoísmo, fue funesto a la causa argentina y al pueblo que, generosamente, depositó en él su salud y su honor; este hombre, abusando de tan noble confianza, comprometió la salvación del pueblo, sobre quien pesó tantos males, y llegó hasta decapitar su gloria. El Congreso no puede menos de asentir a las medidas dictadas contra este individuo”. (Contestación al Mensaje del 30 de Agosto de 1843). // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 182. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

El hecho era natural, puesto que a ellos se debía el estado presente de las cosas. No pararon mientes en lo pasado los ciudadanos juiciosos, sinceramente patriotas de la fracción que no tenía el poder: anteponían la causa común a las diferencias de la política local y a ella subordinaban su conducta los que eran miembros del Congreso.

Pero los empedernidos -a causa de postergaciones explicables- formaron un tercer partido, que no tardó en adherir a Urquiza, caudillo naciente, con pretensiones a dominación propia sobre la República.

El nuevo factor no actuó, sin embargo, en la provincia; sus principales elementos la abandonaron para establecer en la de Entre Ríos el centro de sus trabajos incorporados, unos, a la “División Correntina” formada por Urquiza durante su permanencia en Villanueva, la que no pasó al territorio oriental y, aproximándose otros al círculo de amigos del ex gobernador Cabral, residente en La Bajada del Paraná.

Los liberales desprendidos del partido que continuó la guerra contra Rosas tomaron la bandera de éste contra la causa de su provincia, pero sus trabajos tendieron al acrecentamiento del poderío de Urquiza, no en su clase de teniente del dictador, sino como personaje independiente, de suerte que, si bien aumentaron las filas del partido federal en detrimento de su vencedor, en Corrientes, no había en ellas uniformidad de ideas y de propósitos verdaderos.

Urquiza pretendía ya sordamente el predominio de Rosas. La máscara de la sumisión completa a este último daba las ventajas al primero, dueño de los hombres de acción alistados en su Ejército, única fuerza real del partido. En las apariencias era una la masa de todos los “rosistas” pero, en verdad, los de Urquiza minaban a los de Rosas y viceversa.

- Exequias fúnebres por el general Lavalle

Una nota simpática dio en este entonces el pueblo correntino. El 7 de Septiembre de 1843, el jefe del Estado Mayor General del Ejército, Juan Madariaga, se dirige al gobernador enviando una solicitud de los jefes del cuarto Ejército correntino -del día 5 de Septiembre- desde el campamento de Villanueva, en que se pedía la celebración -en todas las parroquias de la provincia- de exequias fúnebres por el general Juan Lavalle.

La Nota aparece suscripta por los jefes que participaron cuando la elección de Madariaga para el comando del Ejército. En segundo término -después de Juan Madariaga- suscribíala(13) el coronel Félix María Gómez que después, durante la campaña, fue jefe del Estado Mayor del general Joaquín Madariaga(14).

(13) Registro Oficial de la Provincia de Corrientes, año 1843, p. 62.
(14) Antonio Díaz. “Historia Política y Militar de las Repúblicas del Plata” (1878), tomo VI, p. 108. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

El gobernador provisorio se apresuró a elevar la Nota al Congreso y éste, el día 14 de Septiembre de 1843, dicta una ley por la que se ordenaba una oración fúnebre, a la que debía asistir en corporación. En el mismo día debía ella oficiarse en los Departamentos y en el Ejército

El homenaje, pleno en sinceridad, voto unánime de su pueblo armado, solidarizó a Corrientes -una vez más- con el destino de sacrificio. Fue la oración como una bandera de ideal y su simultaneidad agrupó los anhelos para fortificar el corazón. Realízase la ceremonia el 10 de Octubre de 1843.

El Congreso elige gobernador propietario -por todo el trienio- al general Joaquín Madariaga el 21 de Septiembre de 1843; le recibe el juramento de ley en la sesión del 28 de Septiembre de 1843 y el 6 de Octubre de 1843 se declara ley por la octava Legislatura de la provincia.

Señala el 6 de Mayo de 1844 -aniversario de Laguna Brava- para la apertura de sus sesiones ordinarias y se constituye en receso.

Organizó su Sala Permanente con los diputados J. Vicente G. de Cossio, Juan T. Gramajo, J. M. Vedoya, M. Fernández y J. de los Santos Vargas, que el día 7 de Mayo de 1844 designa sus autoridades. Fue presidente García de Cossio; vicepresidente, J. M. Vedoya; y secretario el diputado Vargas.

El gobernador -por su parte- terminada la obra institucional, se apresta a salir a campaña. Designa el 25 de Octubre de 1843 secretarios del despacho a Gregorio Valdés -en los Departamentos de Gobierno y Hacienda- y al doctor Juan Gregorio Pujol en los de Guerra y Relaciones Exteriores; y Auditor General de Guerra al doctor Juan J. Alsina.

El 27 de Octubre de 1843 delega el mando en el presidente del Congreso General, Juan Baltazar Acosta y sale para el Ejército(15).

(15) Madariaga delegó el mando en Juan Baltazar Acosta. Presidente éste del Congreso General extraordinario, estuvo en ejercicio del Poder Ejecutivo en calidad de delegado de Madariaga -por ausencia de éste en su Cuartel General de Villanueva- desde el 27 de Octubre de 1843 y habiendo tenido que salir el propietario de la provincia sobre Entre Ríos, Acosta fue nombrado -el 13 de Diciembre de 1843, por la Legislatura- gobernador provisorio. Este tuvo por Ministro General a Gregorio Valdés, así como a Juan Pujol más tarde, hasta el 23 de Febrero de 1844 quien, siendo necesarios sus servicios con el gobernador Madariaga, fue nombrado Secretario sustituto de Guerra y Relaciones Exteriores, el Asesor General y Auditor de Guerra Juan José Alsina. Con motivo de la renuncia que del cargo de Secretario de Guerra y Relaciones Exteriores presentara Juan Pujol, el gobernador provisorio Acosta expidió un decreto el 31 de Mayo de 1844 derogando el del 25 de Octubre de 1843 -que creaba dos Secretarios para el despacho y un asesor de Gobierno y Auditor General de Guerra- y nombra uno solo en la persona de Gregorio Valdés. En tanto, el gobernador propietario, Joaquín Madariaga, reasumió el mando efectivo de la provincia en Julio de 1844 hasta el 7 de Junio de 1845 en que -con motivo de su salida a campaña- delegó el mando en sus dos ministros: Valdés y Márquez. A pesar de su regreso de Villanueva -en Mayo de 1844- Madariaga no reasumió el mando sino recién en Julio, a causa de haberse hallado enfermo, razón por la cual, antes de retirarse a la capital, con el objeto de restablecer su salud, nombró General en Jefe del Ejército a su hermano, Juan Madariaga. Poco después, el Gobierno fue delegado en los ministros Valdés y Márquez -durante la ausencia de Madariaga- desde el 7 de Junio de 1845 hasta el 5 de Julio de 1845. Este día, Madariaga reasumió el mando hasta el 22 de Diciembre de 1845, que lo delegó en Juan Baltazar Acosta, por haber salido a campaña con el objeto de cooperar con el Director de la Guerra, general José María Paz, a la organización del Gran Ejército Aliado Pacificador, con arreglo a las estipulaciones del Tratado de Alianza ofensiva y defensiva celebrado en Asunción del Paraguay el 11 de Noviembre de 1845, contra el gobernador bonaerense Juan Manuel de Rosas y sus sostenedores. Durante el año 1846, el gobernador Madariaga tuvo que ausentarse de la capital con alguna frecuencia, por lo que ejerció el Gobierno delegado Juan Baltazar Acosta. Así, Acosta fue delegado de Madariaga desde el 1 de Agosto de 1846 hasta el 29 de Agosto de 1846, habiendo ejercido el mismo cargo en otras ocasiones durante este año. Ya en 1847, Madariaga recorría la provincia (bajo el paraguas de las negociaciones de Alcaraz), delegando el Poder Ejecutivo en su ministro Valdés desde el 17 de Marzo de 1847 para reasumirlo el 3 de Abril de 1847. Finalmente, ya hacia el final de su Administración, Madariaga delegó el Gobierno en su ministro, Gregorio Valdés, durante la ausencia de aquél, en campaña desde fines de Julio de 1847 contra el Ejército de Justo José de Urquiza que había invadido la provincia. Derrotado Madariaga, su delegado emprendió la fuga el 28 de Noviembre de 1847, es decir, el día después de la batalla de Vences. // Citado por Antonio Abraham Zinny. “Historia de los Gobernadores de las Provincias Argentinas” (1987). Ed, Hyspamérica. Referenciado por Gabriel Enrique del Valle. “Los Hombres que Gobernaron Corrientes (Compendio de Historia Política)” (2007). Edición del Autor.

El doctor Pujol aceptó el cargo para el que fuera designado con la siguiente Nota, expresión de sentimientos puros y promesa que cumplió en su breve gestión ministerial. Decía:

“He recibido el Oficio por el que V. E. me nombra Secretario del despacho, en los Departamentos de Guerra y Relaciones Exteriores; al aceptar tan honroso y grave destino, me complazco en asegurar a V. E. que emplearé, en su desempeño, mi patriotismo y buena fe.
“Si a éstos igualaren mis aptitudes sería feliz, pues habría enteramente correspondido a los ardientes deseos de V. E. y a las esperanzas de mi Patria”(16).

(16) Registro Oficial de la Provincia de Corrientes, p. 105. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

El 7 de Diciembre de 1843 el general Madariaga comunicaba a la Sala Permanente su próxima salida del territorio de la provincia, abriendo la campaña militar y ésta, en cumplimiento de la Constitución, nombraba gobernador provisorio al delegado, Juan Baltazar Acosta, el 13 de Diciembre de 1843(17).

(17) Registro Oficial de la Provincia de Corrientes, p. 147. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

- Reorganización de los poderes públicos. División Administrativa de la provincia

El Congreso nombró gobernador propietario a Joaquín Madariaga(18) para el trienio constitucional del 25 de Diciembre de 1842 al 25 de Diciembre de 1845 y el designado organizó su ministerio confiando la cartera de Gobierno y Hacienda a Gregorio Valdés(19) y las Relaciones Exteriores y Guerra a Juan Gregorio Pujol(20).

(18) El 31 de Agosto de 1843 fue “nombrado el General en Jefe del Ejército Libertador, don Joaquín Madariaga, Gobernador provisorio de la provincia”; el 21 de Septiembre del mismo año se hizo el nombramiento en propiedad.
(19) Nativo de la capital y educado en Buenos Aires; de familia principal. Ilustrado, laborioso, político y administrador de reputación bien conquistada en la provincia.
(20) Nativo de Las Saladas y educado en Córdoba; con más talento que ilustración; hábil, activo, aspirante, principiaba su vida pública. Le daban el tratamiento de doctor, pero no era. // Todo citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 184. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

El nuevo Gobierno procedió con tino a la reorganización del personal de los Poderes que -por la Constitución- correspondía a sus atribuciones(21), sujetándose en lo relativo a la Administración de Justicia a la ley del 5 de Octubre de 1843, que suspendió los efectos de las del 2 y 3 de Agosto del año anterior, referentes a la creación de una Cámara de Justicia(22).

(21) Asesor de Gobierno y Auditor de Guerra: doctor Juan José Alsina; Comandante General de Armas: teniente coronel Martín Tejerina; Jefe de Policía: Baltazar Torrent; Colector General: Manuel Serapio Mantilla; Alcalde Mayor: Angel M. Vedoya; Juez de primera instancia en lo Civil, de la Capital: Juan Francisco Colodrero; Juez de primera instancia en lo Criminal, de la Capital: José María Infante; Juez de primera instancia de Las Saladas: Judas Tadeo Ocantos; Juez de primera instancia de San Roque: Gerardo Cáceres; Juez de primera instancia de Goya: Juan Mateo Arriola; Defensor General de Pobres y Menores: José Felipe de los Santos; etc.
(22) Ley del 5 de Octubre de 1843:
“Art. 1.- Por ahora y hasta que varíen las circunstancias políticas del país, quedan suspendidos los efectos de las leyes del 2 y 3 de Agosto de 1842 ... quedando en vigencia la Adicional al Reglamento de Administración de Justicia referente a los Escribanos, como igualmente el artículo 3ro. de la Sección 3ra. concerniente a los Jueces de primera instancia.
“Art. 2.- En la Administración de Justicia se guardará el mismo orden y régimen establecidos por las leyes generales de la provincia anteriores a las leyes suspensas.
“Art. 3.- El Alcalde Mayor, a más de los recursos cuyo conocimiento y decisión le competen, conocerá en primera instancia en todas las causas de Hacienda Pública a excepción de las relativas a denuncias y compras de tierras...”.
// Todo citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 184. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Fue mantenido el Cuerpo de los empleados inferiores de las reparticiones administrativas y judiciarias. Entonces, como antes y después, los cambios políticos no removían esa clase de servidores y, merced a tan discreto proceder, la provincia formó un buen número de oficinistas, superiores a los ocupados durante los últimos veinte años.

La provincia estaba dividida en los siguientes Departamentos: Capital(23), Ensenadas(24), Itatí(25), Caá Catí(26), Palmar(27), Empedrado(28), Las Saladas(29), Mburucuyá(30), BellaVista(31), San Roque(32), Yaguareté Corá(33), San Miguel y Loreto(34), Paiubre(35), Curuzú Cuatiá(36), La Cruz(37), Goya(38), Esquina(39).

(23) La ciudad tenía cuatro Cuarteles, cada uno con Juez de Paz. El actual Departamento Lomas pertenecía a la jurisdicción de la ciudad y se componía de las secciones Lomas Abajo, Lomas Arriba y Riachuelo Abajo.
(24) Divisiones: pueblo San Cosme, Riachuelo Arriba, Ensenadita, Ensenada Grande.
(25) Divisiones: pueblo Itatí, campaña.
(26) Divisiones: pueblo Zapallos, Tacuaral.
(27) Divisiones: pueblo de San Luis, Palmar, Maloyas, Galarzas.
(28) Divisiones: pueblo Capilla del Señor, Empedrado Arriba, Empedrado Abajo.
(29) Divisiones: Anguá, Ambrosio, Los Pagos. Un solo Juez de Paz; en el pueblo.
(30) Divisiones: pueblo San Antonio, Portillo y Manantiales.
(31) Divisiones: pueblo, Muchas Islas, Isla Alta, pueblo Santa Lucía.
(32) Divisiones: pueblo, costa de Santa Lucía, Batel Abajo, Batel Arriba.
(33) Divisiones: pueblo, campaña del Sur, campaña del Norte.
(34) Divisiones: pueblo San Miguel, pueblo Loreto.
(35) Divisiones: Secciones 1ra., 2da., 3ra. y 4ta.
(36) Divisiones: Secciones 1ra., 2da., 3ra. y 4ta.
(37) Divisiones: pueblo La Cruz, Santa Ana, Santo Tomé, campaña de Santo Tomé.
(38) Divisiones: pueblo, Secciones 1ra., 2da., 3ra. y 4ta.
(39) Divisiones: pueblo, campaña, pueblo Sauce.
// Todo citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 184. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Cada Departamento de campaña era gobernado por un Comandante Militar (que también desempeñaba las funciones de empleado de Rentas) nombrado por el Poder Ejecutivo. La Administración de Justicia en los mismos correspondía a Jueces de Paz -uno por sección departamental- nombrados por el Poder Ejecutivo previo acuerdo del Congreso.

Los indios de San Miguel y Loreto tenían Jueces de su raza. Los pueblos de Las Saladas, San Roque y Goya eran asientos de Tribunales de primera instancia con radio propio de la jurisdicción sobre los demás Departamentos; en la capital había dos Jueces de primera instancia, un Alcalde Mayor y un Tribunal accidental formado por insaculados para las apelaciones de ciertas causas.

Cada Departamento elegía un diputado -menos Paiubre y Curuzú Cuatiá, que formaban distrito electoral y la capital, que nombraba dos representantes.

La descentralización política, administrativa y judiciaria llevaba la actividad de la vida pública a todos los puntos del territorio, interviniendo de esa suerte en el movimiento general muchos factores de la opinión situados a grandes distancias del asiento del Gobierno, con lo que formaban hombres las localidades y gozaban de relativa dirección propia.

- Actos conmemorativos

En conmemoración de la cruzada libertadora comandada por Madariaga, el Congreso instituyó una medalla militar con cinta azul y blanca y las inscripciones siguientes:

* anverso, Libertó la Patria;
* reverso, Provincia de Corrientes.

La leyenda de la medalla del Comandante en Jefe de los emigrados insurrectos, era: Libertador de su Patria(40).

(40) Art. 3ro. de la Ley: “Los soldados -hasta sargento inclusive- llevarán la medalla de metal ordinario; los oficiales subalternos: de plata; los jefes, de oro; el General en Jefe de oro, orlada en brillantes”. La condecoración no fue trabajada; en reemplazo de ella usaron la cinta distintiva, sobre el lado izquierdo del pecho. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 185. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Por Ley del 12 de Septiembre de 1843 fue autorizado el Poder Ejecutivo para crear el pueblo de Paso de los Libres en el Rincón de San Jorge, en inmediaciones de la confluencia del arroyo Yatay(41) y el Uruguay, paraje cercano al lugar donde atravesaron el río los expedicionarios

(41) Palmera que dá un coco pequeño, comestible. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 185. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla. (En guaraní: jata’i. s. Variedad de palmera).

Un Decreto reglamentario de la ley -expedido el 15 del mismo mes y año- designó para asiento de la planta urbana “el terreno más adecuado” de la superficie comprendida entre el río Uruguay, el arroyo Porá(42) y una línea recta desde las puntas de dicho arroyo, al N. E., hasta el Yatay, determinó la manera cómo serían delineados el pueblo y las chacras y fijó las condiciones a que se someterían los adquirentes de las tierras(43).

(42) Hermoso (en guaraní: porã. adj. Hermoso, lindo, bello, bueno, útil, agradable, guapo).
(43) “Para el pueblo serán delineadas y amojonadas, a los vientos convenientes, nueve cuadras de 150 varas cada una, dejando en el centro lugar para una plaza. Las calles tendrán 20 varas de ancho. El ejido del pueblo será de ocho cuadras. Las chacras serán de 300 varas en cuadro, situadas de modo que formen caminos rectos. Ningún poblador podrá obtener más de una suerte de chacra y un solar. Se perderá el derecho si el terreno no fuere cercado a los 3 meses o edificado a los seis. En caso de competencia será preferido el que hubiere pertenecido a la División Libertadora y a los que coadyuvaron a su empresa”. // Todo citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 185. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Practicada la delineación(44) y habilitado el puerto para el comercio, se estableció en el lugar un buen núcleo de pobladores(45). Después de la batalla de Vences, el Gobierno puso al pueblo el nombre de Restauración; otro, muy posterior, restableció el primitivo, que es el actual.

(44) Por informaciones verbales atribuyo el trabajo de la delineación a Lino Lagos.
(45) No conozco Acta de fundación. // Todo citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XI: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1843-1845)”, parágrafo 185. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

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