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Anulación de la Alianza con el Paraguay

A la crisis de Abril siguió de inmediato la anulación de la Alianza con el Paraguay. Tan luego como el presidente Carlos Antonio López tuvo conocimiento oficial de la suspensión del general José María Paz, expidió un decreto ordenando la inmediata retirada de las fuerzas paraguayas hasta el pueblo de San Roque y prohibiéndoles “toda y cualquiera operación que no fuere de servicio de campamento, defensa y retirada en caso de ser atacadas por el enemigo”(1).

(1) Decreto del 7 de Abril de 1846. Dos son los fundamentos aducidos por el presidente López:
“1ro.- El Paraguay no debe intervenir en manera alguna en conflicto y cuestiones que son pertenecientes exclusivamente a los poderes constituidos de la provincia de Corrientes y sus leyes;
“2do.- En un tal estado de cosas se hace imposible cualquier operación militar contra el enemigo común y fáciles algunas desinteligencias que mucho conviene evitar”. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XIII: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1846-1850)”, parágrafo 207. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Las buenas relaciones de los dos Gobiernos y el Tratado de Alianza no amparaban la resolución. El general Francisco Solano López -por su parte, de cuenta propia- abrió marcha el 6 de Abril de 1846 “para aproximarse a las fronteras a esperar órdenes de su Gobierno”, conducta que el presidente López aprobó(2).

(2) “Exmo. Señor Gobernador, don Joaquín Madariaga
“Asunción, Abril 12 de 1846:“Mi grande y buen amigo: la comunicación oficial que con esta fecha dirijo a V. E. le impondrá de la Orden que doy a mi hijo relativamente a la resolución que me participó con data del 6 de este mes de aproximarse a las fronteras de la República a esperar órdenes de este Gobierno.
“Me anunció -además- que se vio urgido a ceder a Paz un escuadrón y cuarenta infantes montados para su escolta con dirección acá (no los llevó), no sé con qué objeto, puesto que Paz no tuvo la atención de consultar mi voluntad ni revelarme ninguna de sus miras en cuanto ha ocurrido; al contrario, se había tomado la licencia de embarazar hasta cierto punto la correspondencia del general paraguayo conmigo pero, tarde llegué a saberlo.
“V. E. ha visto mi marcha leal y franca en la Orden del 7 y estoy pronto a dar y recibir francas explicaciones ...” - Carlos Antono López”. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XIII: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1846-1850)”, parágrafo 207. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

El Gobierno de Corrientes acreditó entonces ante el del Paraguay a Juan Baltazar Acosta para concertar los arreglos requeridos por las nuevas circunstancias. Las Instrucciones de Acosta eran:

1.- Acordar con el presidente López una pronta contestación a Urquiza en términos conducentes a desprenderlo del tirano a quien sirve, desengañándole de la esperanza que pudiera haber concebido de desarmarnos por medio de las concesiones(3);

(3) “Acerca de lo primero, debe representar a nuestro aliado que aún cuando no se consiga el designio de desligar a Urquiza puede, al menos, alcanzarse entretenerlo, en tanto que se reorganiza el Ejército de Corrientes y nos ponemos en estado de abrir operaciones.
“Debe Vd. hacer observar que estos pasos no desvirtuarán la moral de nuestros soldados ni el ardor de la opinión, del mismo modo que los que Urquiza ha dado cerca de nosotros no han producido tal efecto entre los suyos; que el lenguaje de nuestra prensa, el de nuestros actos oficiales, el aparato de nuestros aprestos y la naturaleza de todas nuestras medidas alimentarán suficientemente la opinión y sostendrán la moral del soldado.
“Debe hacer entender que no siendo enteramente improbable la separación de Urquiza en la crítica situación en que se encuentra Rosas, es conforme con la prudencia el tantearlo, desde que en ello nada aventuramos por nuestra parte y antes nos proponemos un logro que tendría una influencia la más favorable y decisiva en nuestra cuestión. - Joaquín Madariaga. Abril 14 de 1846”.
Madariaga condensó en lo reproducido las principales ideas en que él y el general Paz estuvieron de acuerdo cuando ambos se ocuparon de la comunicación de Urquiza y en conformidad con ellas escribió el primero al presidente López. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XIII: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1846-1850)”, parágrafo 207. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

2.- Acordar el nombramiento de un General en Jefe del Ejército Aliado, exponiendo las causas que han separado de la escena al general Paz, inhabilitándolo para volver a figurar en ella;

3.- Convenir en aumentar el Ejército paraguayo al pie de cinco mil infantes y tres mil hombres de caballería;

4.- Acordar el despacho de un comisionado a Bolivia a efecto de negociar una alianza ofensiva contra Rosas o, al menos, recabar su concurso en las operaciones militares(4).

(4) Las Instrucciones de Acosta tienen fecha 14 de Abril de 1846. Sobre cada punto de ellas dio el gobernador detallados esclarecimientos y razones que facilitasen el desempeño de su enviado. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XIII: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1846-1850)”, parágrafo 207. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

En la primera audiencia que el presidente López concedió al enviado -apenas instruido de la misión- sin mayor curiosidad de conocer bien los sucesos declaró “que la Alianza entre el Paraguay y Corrientes estaba extinguida de hecho y por derecho” y se presentó un Memorándum con las razones que le asistían, para que fuese firmado como Acta de la conferencia.

Tan rara como irrevocable determinación nada dejó por hacer al enviado. El presidente López había antes resistido celebrar la Alianza con el Director de la Guerra, únicamente “para no tener que disputar sobre compromisos si alguna vez desapareciese dicha autoridad” y exigió la intervención del Gobierno de la provincia en clase de contratante principal; sin embargo, para anular los Tratados dio por razón fundamental la separación del general Paz.

Era otro el motivo verdadero de su actitud y él lo expuso entre las causas que le impedían renovar la Alianza, diciendo: “La provincia de Corrientes es y quiere ser de la Confederación Argentina”(5).

(5) El presidente López y el enviado Acosta firmaron, en Asunción, a 27 de Abril de 1846, el Memorándum presentado por el primero como Acta que ponía fin a la Alianza, en dos ejemplares del mismo tenor. Tomo de dicho documento las declaraciones de López:
“Después de informado el Excmo. Señor Presidente de la República del objeto de la enunciada misión confidencial y de varias reflexiones y esclarecimientos recíprocos, declaró:
“Que la Alianza entre el Paraguay y Corrientes está extinguida de hecho y por derecho, desde que habiéndose celebrado entre tres contratantes, el uno se ha separado de ella; que esta verdad se hace más palpable si se reflexiona que los compromisos y promesas del general Paz desaparecieron y se aniquilaron enteramente; que por lo mismo no puede proseguir tal cuál fue contratada; y que no puede ser renovada por las razones siguientes:
“1.- Corrientes se había obligado a elevar su Ejército al número de 10.000 hombres; no lo hizo, y se ha advertido que tampoco podrá hacerlo, aunque deseara. Desde entonces, el Ejército Aliado sería pequeño o costaría sacrificios muy desiguales y pesados al Paraguay en el número de hombres, armamento, municiones de guerra y boca y demás aprestos;
“2.- Corrientes se había obligado a suministrar por compra la caballada necesaria para el Ejército paraguayo y los comisionados de aquella provincia han asegurado a este Gobierno que había de sobra; pero esta promesa no se ha cumplido y es fuera de duda que sin caballada no se puede hacer la guerra;
“3.- La poca salud del Excmo. Señor Gobernador Madariaga no permite contarse con su dirección y comando efectivo del Ejército y, además, hay notable falta de generales y oficiales conocidos y experimentados para un Ejército numeroso;
“4.- La intervención europea continúa misteriosa, sin que sus vistas reales y definitivas sean conocidas y en esta circunstancia toda deliberación sería prematura y peligrosa. ¿Quién sabe cuáles son sus fines? ¿Quién sabe qué complicaciones pueden aparecer?;
“5.- El pensamiento del Paraguay fue siempre a la guerra definitiva; continuará en él y esperará del tiempo que se aclare el horizonte político;
“6.- Las circunstancias actuales de Corrientes son muy diversas de lo que han sido anteriormente, y serias. Es y quiere ser provincia de la Confederación Argentina; por sí sola no puede resistir la tiranía de Rosas; tiene toda probabilidad de una transacción. ¿La hará o se resistirá? Ella que lo resuelva, contando siempre con que el Paraguay continuará en sus relaciones de amistad en cuanto puede contar, como espera, con iguales sentimientos, y con que él se interesa siempre por ella;
“7.- Desde la retirada del general Paz, éste era el pensamiento fijo; si no fueron dadas desde luego órdenes para la retirada del Ejército fue porque le quiso hacer un servicio al Señor Gobernador, ya para no aumentar las dificultades de su posición, ya para que no se desmoralizaran totalmente las fuerzas correntinas;
“8.- En consecuencia, de lo que queda expuesto, la Alianza está fenecida y concluida, y no puede ser renovada. Así, y atentas las circunstancias, el Señor Presidente juzga conveniente rescindir la Convención del 2 de Diciembre de 1844 para dejar al señor Madariaga absoluta libertad de acción y con este fin entrega al señor Acosta la respectiva intimación”. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XIII: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1846-1850)”, parágrafo 207. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Esta causal fue confirmativa del propósito avieso que antes persiguiera. La diplomacia brasileña y la política uruguaya propendieron siempre a desmembrar Corrientes y Entre Ríos de la República Argentina, cada una con fines de absorción futura y fue con esa tendencia también que el presidente López -sugestionado por Pimenta Bueno, ministro del Brasil- celebró la Alianza con Corrientes, esperando que los acontecimientos llevarían a la provincia a dicho resultado, del que se proponía sacar grandes ventajas(6).

(6) El presidente López no llegó a proponer la segregación de Corrientes a ninguno de los diplomáticos acreditados ante él por el Director de la Guerra y gobernador Madariaga; se limitó a explorar el terreno a mediados de 1845, poniendo dentro de carta particular para el gobernador Madariaga un anónimo de su puño y letra, al que no hacía referencia la carta. Dicho papel decía:
“Yo me suscribo a sus reflexiones sobre la política de Rosas contra mi patria y su Gobierno. Pero, ¿qué hará el Paraguay? ¿Trabajar con Corrientes para acabar de destruir al enemigo común, ahora que está flaco, sin prestigios y cercado de cuidados?
Más: ¿En cuál sentido? Corrientes hasta aquí se pronuncia por la Confederación Argentina, cuyos intereses no se armonizan de paz con el Paraguay y su derecho a la libre navegación del Paraná. Dirá, como Rosas, que aquel río le pertenece de costa a costa por derecho de las provincias litorales de la Confederación.
“Bien sabe aquel Gobierno que perdiendo esta posición caerá Buenos Aires y caerán los Estados de nuestra banda. Si Corrientes trabaja por pertenecer -siempre con Entre Ríos- a la Confederación Argentina, no deberá extrañar que la política del Paraguay continúe limitándose a cuidar la casa.
“Mi horizonte se habriría al saber que Corrientes y Entre Ríos estarán en disposición de pronunciarse Estados soberanos e independientes. El tiempo dirá si hay otro expediente que conjure las guerras fratricidas de una banda contra otra y las ponga en igual posición de las aguas del Paraná.
“No importaría que se diga que tendremos, como ya se ha dicho que tenemos, más Repúblicas que provincias tenía el Virreinato”.
- El gobernador de Corrientes no se dio por informado, pero el Director de la Guerra estimó el papel como “invitación anónima en que ofrecía (López), prestarse a la Alianza si se hacía ver la posibilidad de la separación de Corrientes” (según las “Memorias Póstumas” del general Paz) y mandó en misión diplomática ante el presidente López al doctor Santiago Derqui.
Sin embargo, el enviado del Director rehuyó de caer en el asunto principal del anónimo y el presidente no tuvo ocasión de presentarlo, porque el desacierto de Derqui en pronunciarse desde el principio contra la influencia brasileña, bajo la cual estaba López, agrió muy pronto las relaciones y dificultó toda negociación.
El presidente López puso como en olvido su propósito cuando celebró el Tratado de Alianza persuadido, como estaba ya, de que era imposible realizarle por un compromiso expreso, pero a él se propuso llegar con la Alianza en virtud de los acontecimientos que ella produciría y de las combinaciones diplomáticas comprometidas en el asunto. // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XIII: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1846-1850)”, parágrafo 207. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Convencido de que Paz, Madariaga y el pueblo no eran capaces de semejante insensatez y de que tampoco la prestigiaban los sucesos, aprovechó López la crisis de Abril para desligarse de compromisos, con el propósito menguado de dejar a Corrientes en situación dificilísima, que la indujese a proclamar su independencia o su anexión a otra potencia, para no caer a manos de Rosas, pues conocía muy bien la invencible aversión de la provincia a capitular con el dictador.

La anulación de la alianza era un nuevo medio puesto en práctica para el mismo fin reservado de ella. Y por si no bastase, López trató de agravar la posición de Corrientes, pidiendo la abrogación del Convenio del 2 de Diciembre de 1844 y denunciando -por su prensa- el pensamiento relativo a Urquiza, de que fue instruido como aliado(7).

(7) “El Paraguayo Independiente” era el único periódico del Paraguay, fundado, sostenido e inspirado por el presidente Carlos Antonio López. En el número 47 de dicha publicación, se dio cuenta del pensamiento que Madariaga transmitió a López, de acuerdo con el Director de la Guerra, con motivo de la carta escrita por Urquiza al primero, el 17 de Febrero de 1846. Y la denuncia fue hecha con reticencias ofensivas para el gobernador Madariaga y aun para la provincia. ¿Cuál fue el objeto de semejante conducta? He aquí lo que Madariaga pensó de ella:
“El presidente López ha ido hasta delatar por la prensa el negocio de desligar a Urquiza de Rosas, pretendiendo, también, hacer aparecer a Corrientes como tránsfuga de la causa en medio de los actos más públicos, de los testimonios más concluyentes que está dando de su incontrastable perseverancia.
“La calumnia no puede tener en caso tan inoportuno por objeto infamar a Corrientes, sino advertir a Rosas de lo que se trata, para que lo frustre; y de este modo Corrientes viene a quedar en la posición en que el presidente López quisiera verla para explotarla.
“Si Urquiza se retrae, fuerza será imputar tal hecho a los manejos del presidente, atento las prendas que tiene este Gobierno”. (Oficio reservado del 15 de Mayo de 1846 dirigido a los doctores Florencio Varela y Francisco Pico). // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XIII: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1846-1850)”, parágrafo 207. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Al mismo tiempo que de esa suerte se condujo el presidente paraguayo, pensó en un avenimiento con Rosas y de lo que hiciera entonces resultó más tarde la amistosa mediación del Gobierno norteamericano entre Rosas y el Paraguay.

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