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El Colegio Argentino

Cúpole al gobernador Juan Benjamín Virasoro el honor de proteger eficazmente el establecimiento del Colegio Argentino fundado por el inglés Roberto Hempel, el mejor de los institutos de enseñanza conocidos hasta entonces en la provincia, con programas adelantados para la época que comprendían los ramos siguientes: Doctrina Cristiana, Lectura, Escritura, Aritmética, Gramática Castellana, Geografía, Francés, Latín, Retórica, Historia Universal y Geometría(1).

(1) Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo II, capítulo XIII: “Guerra contra la tiranía de Rosas. (1846-1850)”, parágrafo 218. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Dicho colegio subsistió hasta mediados de 1865.

Por Resolución del H. C. G. del 13 de Febrero de 1849 se autorizó al Gobierno de la provincia para fundar un Colegio de Estudios (de enseñanza preparatoria) y “a la ocupación de los bienes existentes del finado presbítero doctor Juan Nepomuceno de Goytía”, destinándolos a la “erección de un establecimiento de educación pública que, a la vez que inmortalice el nombre del testador, produzca un bien valioso para la provincia, proporcionando a la juventud correntina los medios de ilustrarse y poder hacer carrera...”.

Virasoro, en su Mensaje de Diciembre 12 de 1850, expresa:

“En la capital se ha fundado -con arreglo al decreto de la H. S. de R.- un establecimiento de instrucción pública con la denominación de Colegio Argentino.
“Satisfactorios son para los padres de familia sus primeros progresos. El Gobierno ha prodigado en su fomento los dispendios necesarios.
“Acaba de abrirse -bajo los auspicios del Gobierno- uno particular de educación de niñas, fuera de los dos establecimientos sostenidos de cuenta del Estado. Según la multitud de ramos de enseñanza que anuncian las directoras, los padres de familia que logren confiarles la instrucción de sus hijas las verán adornadas de la mejor cultura en lustre de su patria”.

El de niñas fue el Colegio de Monserrat, fundado y dirigido por Eladia Muñiz de Montaner, con la colaboración de sus dos hijas: Manuela y Martina Montaner. Su plan de estudios comprendía: doctrina cristiana, lectura, escritura, aritmética, gramática, geografía, francés, inglés, piano, canto, dibujo, labores de mano, costura blanca y bordados.

Admitía pupilas, medio pupilas y externas. Funcionó en la antigua casa de Gramajo -en esa época de propiedad de Tomás Cavia- calle Salta entre Independencia y 25 de Mayo ("actualmente la ocupan con un colegio los Padres mercedarios", señalaba el doctor Manuel Florencio Mantilla hacia fines del siglo XIX).

El de estudios preparatorios para varones fue el Colegio Argentino, fundado y dirigido por Roberto Hempel (del que trata el doctor Mantilla en su "Crónica Histórica...").

Retirado Hempel de su dirección en 1852 (renunció, trasladándose a Buenos Aires, al Colegio San Martín, del cual fue director en reemplazo de Carlos Clermont).

Lo sustituyó -en carácter de interino- Eulogio C. Cabral, hasta el 8 de Junio de 1854, en cuya fecha fue designado director el clérigo José María Rolón; a éste lo reemplazó -en fecha Febrero 2 de 1857- Miguel Antonio Ruiz, hasta el 28 de Abril de 1860, en cuya fecha, por Resolución del ministro del Interior en comisión en Corrientes, Juan Gregorio Pujol, se hizo cargo del colegio el Gobierno de la Confederación.

El decreto de Pujol se fundaba en la naturaleza de los estudios que se cursaban (“de exclusivo resorte de la autoridad nacional”), “debiendo uniformarse su plan de estudios con los demás de igual clase de la República a fin de que su enseñanza preparatoria habilitase el ingreso a la Universidad Mayor de San Carlos, de Córdoba”.

Por el mismo decreto, Pujol nombró rector al doctor Alejandro Pescé y encargado de las cátedras de Filosofía, Derecho Federal, Literatura, Geografía, Cronología e Historia.

Durante el rectorado de Pescé, la decadencia y el descrédito del Colegio fue extraordinario; el Gobierno de la Confederación designó una Comisión Investigadora cuyo informe fue lapidario.

Por decreto fechado en Paraná, de Mayo 4 de 1861 (firmado por Derqui y su ministro José Severo de Olmos), se dice:

“Visto el Informe de la Comisión nombrada para visitar el Colegio Argentino de la Ciudad de Corrientes y considerando que de su tenor resulta plenamente acreditada la absoluta incompetencia del doctor Alejandro Pescé para la dirección del establecimiento y de las aulas que se ha encargado él de regentear como, asimismo, que no es posible prolongar por más tiempo el desorden orgánico de aquéllas ni la anómala situación de tan importante Institución frustrando las miras y propósitos que tuvo el Gobierno Nacional al tomarlo bajo su inmediata protección.
“El P. E. procedió a su total reorganización y reforma sustancial de su Plan de Estudios; destituyó a Pescé de su cargo y cátedras; nombró director interino al doctor Felipe Cabral; designó catedráticos interinos a Federico Z. Boetti, de Geografía, Historia y Francés; y a J. B. Nicolini, de Gramática Latina y Castellana.
“El Colegio se denominará -en lo sucesivo- Instituto Argentino; su Plan de Estudios comprenderá: Historia, Geografía, Francés, Castellano, Latín, Matemáticas, Física, Lógica, Metafísica, Etica, Derecho natural y Derecho Constitucional argentino”.

Este Instituto desapareció con el receso de las autoridades de la Confederación Argentina determinado por los sucesos políticos de la época.

E1 Gobierno de Manuel Ignacio Lagraña, por decreto de Junio 10 de 1863 (aprobado por ley del 18 de Febrero de 1864), “considerando la necesidad de fundar en la Ciudad de Corrientes una Casa de Educación no solamente para la enseñanza elemental -primaria y superior perfeccionada- sino también para la enseñanza preparatoria que facilite a la juventud de la provincia la instrucción bastante que los habilite para seguir carreras científicas o literarias en las universidades de la República, con menos sacrificios ni necesidad de salir de ella, sino para adoptar la de su elección”, estableció un colegio denominado Colegio Argentino, sobre la base de la Escuela llamada Normal; funcionó en el extinguido Convento de Santo Domingo, bajo la dirección de Antonio Abraham Zinny.

En fecha 27 de Junio de 1864, el Gobierno de Corrientes celebró un contrato con Zinny para la dirección del colegio creado por decreto del 10 de Junio de 1864.

Zinny tendría a su cargo la dirección del colegio y el desempeño personal de las cátedras de gramática general, geografía, historia e idiomas, con el sueldo de siete onzas oro mensuales, por el término de dos años.

El Gobierno proveería tres profesores más que colaborarían con el director en los distintos ramos de la enseñanza.

El Plan de Estudios (de acuerdo con el decreto de creación), comprendía la enseñanza primaria, elemental y superior; y la enseñanza secundaria o preparatoria, abarcando los siguientes ramos:

Castellano, Aritmética, Algebra, Geometría, Trigonometría, Teneduría de Libros, Contabilidad Mercantil, Agrimensura, Geografía, Astronomía, Cartografía, Historia Sagrada, Antigua, Griega, Romana, Moderna, Americana, Argentina, Filosofía, Psicología, Lógica, Moral, Teodicea, Historia de la Filosofía.

Idiomas: latín, inglés, francés e italiano.

Recibía alumnos externos y pupilos; “el producto de los alumnos internos, cuya cuota la fijaba el director” (los pupilos costeados por el Gobierno tenían cincuenta por ciento de rebaja), era a beneficio de éste.

Los alumnos externos pagaban la cuota de dos pesos mensuales por la enseñanza y un peso más por los idiomas, también a beneficio del Director; teniendo obligación de admitir gratis a todos los alumnos externos que lo solicitasen.

El 12 de Agosto de 1864 la Legislatura aprobó el contrato celebrado, introduciendo en sus bases algunas modificaciones con el objeto “de hacer más fácil la difusión de la enseñanza” y “de poner la instrucción al alcance de todas las clases”; aprobó también el Reglamento y el Plan de Estudios, distribuyendo en seis años la enseñanza preparatoria.

El 20 de Septiembre de 1864, el gobernador Lagraña solicitó al Gobierno de la Nación se declarase la validez de los certificados de estudios del Colegio Argentino para el ingreso a la Universidad Nacional de Córdoba; no prosperó el pedido.

El ministro Eduardo Costa contestó que ese asunto era facultad privativa del Congreso Nacional.

En 1864, la Comisión nombrada por el Gobierno para presidir los exámenes del Colegio, fue constituida por los doctores Lisandro Segovia, Juan Francisco de los Santos y Diego Pemberton.

El vandálico ataque paraguayo a dos buques de guerra argentinos, surtos en el puerto de Corrientes el 13 de Abril de 1865 y la ocupación de la ciudad por el Ejército invasor paraguayo al mando del general Wenceslao Robles, el día 14, obligaron a la República a declarar la guerra al Paraguay.

"Estuvo a nuestro cargo durante dos años, hasta la malhadada invasión paraguaya, el 13 de Abril de 1865, habiendo continuado dos meses y medio después, en lucha con la Junta Gubernativa, que no se atrevió a mandarlo cerrar, pero sí a colocarnos en el caso de presentar nuestra renuncia y abandonar la ciudad para salvar nuestra vida que estaba en peligro, según consta por documento que obra en nuestro poder"(2).

(2) Citado por Antonio Zinny. “Historia de los Gobernadores de las Provincias Argentinas” (1987), Ed. Hyspamérica.

Estos sucesos determinaron la clausura definitiva del Colegio Argentino; Zinny se embarcó para Buenos Aires el 1 de Junio de 1865 en la cañonera inglesa “Dotoral” en unión con los residentes británicos.

Al cerrarse el colegio, su edificio sirvió de hospital; vanas fueron las tentativas para reabrirlo cuando se normalizó la situación de Corrientes, al evacuar la provincia los paraguayos.

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