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EN BUSCA DE UN CAMBIO. CONFERENCIA DE CONCORDIA

Entre Ríos era la incógnita en un país en el que el predominio de Juan Manuel de Rosas era indiscutido, pero no estaban dadas aún las condiciones para asumir el gran desafio: enfrentar a don Juan Manuel y a los Gobiernos estaduales para el cambio institucional.

En Corrientes, Juan Benjamín Virasoro continuaba dinamizando las tareas que se había trazado como mandatario esmerándose -al finalizar su trienio gubernativo- en la estabilización del Tesoro Provincial.

Para ello no vaciló en duplicar los impuestos sobre importaciones y otros rubros, por necesitar un respaldo financiero que le permitiera afrontar las obras emprendidas y mantener una milicia necesariamente fuerte y en óptimas condiciones para cumplir con sus objetivos específicos.

Urquiza admitió la dificultad política que implicaba gestar proyectos para el futuro sin contar con la colaboración de Corrientes, aunque no desconocía el incondicional apoyo de los hermanos Virasoro hacia el “Restaurador de las Leyes”.

Se hacía necesario intercambiar ideas y coordinar una mayor y efectiva unión entre ambos Estados. Para lograr ese propósito, Urquiza y Benjamín Virasoro decidieron reunirse en Concordia, con el pretexto de asistir a una carrera de caballos, a la que ambos eran tan afectos.

Virasoro consideró poco oportuno asumir una decisión de tanta envergadura, sin tener el acuerdo de la Legislatura, Cuerpo que -reunido el 12 de Septiembre de 1850- autorizó la concurrencia del gobernador para “negociar asuntos de interés común” entre los que tácitamente se incluía el latente conflicto con Paraguay:

“... Reunidos los señores Representantes de la Sala Permanente, en su Sala de Sesiones, leída y aprobada el Acta anterior, fue abierta la sesión.
“Acto continuo se procedió a la lectura de una Nota dirigida por el Exmo. Señor Gobernador propietario de la provincia, en la que manifestaba que, con el objeto de acordar arreglos de interés común y conveniencia recíproca para esta provincia y la de Entre Ríos, había invitado al Exmo. Señor General Dn. Justo José de Urquiza, gobernador de ella, a una entrevista que había sido aceptada y que debía verificarse en la frontera de aquella provincia.
“La Sala Permanente, satisfecha del patriotismo del Señor Gobernador Dn. Benjamín Virasoro, no dudó prestar completa conformidad a la indicada entrevista. En su consecuencia, la Representación resolvió se le contestase en el sentido arriba expresado y se procedió a la redacción de la indicada Nota, cuyo tenor es a la letra como se halla estampada en el Libro Copiador de Oficios.
“Después de este procedimiento, sin más asunto, fue levantada la reunión.
“Sala de Sesiones de Corrientes, Septiembre 12 de 1850.
“Tiburcio Gómez de Fonseca, presidente - José M. Cabral, secretario”(1).

(1) Registro Oficial de la Provincia de Corrientes. Ley del 18 de Septiembre de 1850. // Citado por Roberto Gustavo Pisarello Virasoro y Emilia Edda Menotti. “Los Virasoro en la Organización Nacional” (Septiembre de 1997). Ed. Talleres Gráficos Gráfica Integral, Buenos Aires.

La Conferencia de Concordia se realizó el 23 de Septiembre de 1850 y a ella asistieron los gobernadores Benjamín Virasoro y Justo J. de Urquiza; Nicanor Molinas, su secretario; Luis Molinas -hermano del anterior y experto en política correntina- y el general Nicanor Cáceres, Jefe Departamental en Corrientes.

“En esa conferencia se planteó el problema de la futura campaña, los medios más eficaces que se pondrían en juego, como tampoco dejaron de examinarse algunos escollos que se oponían a su ejecución”(2) y, en prueba de cordialidad, Urquiza obsequió a Virasoro una espada que envió desde Concepción del Uruguay.

(2) Valerio Bonastre. “Corrientes en la Cruzada de Caseros” (1930), p. 45. Imprenta del Estado, Corrientes. // Citado por Roberto Gustavo Pisarello Virasoro y Emilia Edda Menotti. “Los Virasoro en la Organización Nacional” (Septiembre de 1997). Ed. Talleres Gráficos Gráfica Integral, Buenos Aires.

El hecho podía parecer trivial, pero ni Urquiza ni Virasoro informaron a Rosas sobre esa reunión, rompiendo una tradición a la que se habían ajustado siempre.

Valentín Alsina, que conocía todos los pasos dados en la Confederación por “secretos informantes”, comunicó a Andrés Lamas la indignación de Rosas a raíz “de la misteriosa conferencia ... en la Concordia”.

Nicanor Cáceres, presente en la reunión y, por lo tanto, testigo fehaciente para dilucidar lo tratado, señaló que

“... las carreras eran un pretexto para desorientar a la opinión pública sobre el objeto de aquella reunión. Allí se arregló la Alianza con la provincia de Corrientes, con su Gobierno o contra su Gobierno, si éste se oponía al pronunciamiento”(3).

(3) Vicente Sierra. “Historia de la Argentina (1840-1852)” (1980), tomo IX, p. 526. Ed. Científica Argentina, Buenos Aires. // Citado por Roberto Gustavo Pisarello Virasoro y Emilia Edda Menotti. “Los Virasoro en la Organización Nacional” (Septiembre de 1997). Ed. Talleres Gráficos Gráfica Integral, Buenos Aires.

Nicanor Molinas, otro personaje fundamental en esa trama histórica, afirmaba que Benjamín Virasoro había sido arrastrado a una actitud que no deseaba; en cambio Torrent, vecino de Corrientes, comunicaba al ministro Arana que

“... Virasoro, al volver de la conferencia con Urquiza en Concordia dijo que ahora sí que su provincia era libre pues ella, Entre Ríos y el Paraguay serían Repúblicas independientes y que después -por conducto distinto- ha sabido lo mismo”(4).

(4) Vicente Sierra. “Historia de la Argentina (1840-1852)” (1980), tomo IX, p. 526. Ed. Científica Argentina, Buenos Aires. // Citado por Roberto Gustavo Pisarello Virasoro y Emilia Edda Menotti. “Los Virasoro en la Organización Nacional” (Septiembre de 1997). Ed. Talleres Gráficos Gráfica Integral, Buenos Aires.

Otra fuente documental -citada por Vicente Sierra- es la que aporta la carta del “corresponsal” que tenía Alsina, a Duarte Da Ponte Ribeiro, del 21 de Noviembre:

“Rosas está inquieto y furioso contra Urquiza, porque sabe que tuvo dos conferencias con Virasoro y ninguno de ambos le dio parte de tal. Parece que en esas conferencias se ha tratado de cesar los poderes concedidos a Rosas para representar a la Confederación en las Relaciones Exteriores y de no tomar parte en la guerra del Brasil.
“Como Ud. sabe el gobernador de Entre Ríos tiene una influencia decisiva en Virasoro, gobernador de Corrientes. Urquiza odia a Rosas como nadie y Rosas le paga con igual cariño más, uno y otro, se temen y uno y otro se desean destruir...
“Entretanto, sin decir palabra a Rosas, invita a Virasoro para una conferencia en la frontera, la que se verificó el 23 del pasado. Concordaron en ella que si el Brasil rompiese abiertamente y viniesen hechos, las dos provincias suspenderían la autorización dada a Rosas para dirigir las Relaciones Exteriores y se declararían neutrales en la lucha; más, que si el Brasil no rompiese, continuarían como hasta hoy unidas y haciendo buena cara a Rosas, pero sin comprometerse.
“Sé todo esto por la persona que Ud. sabe y que es segura, más ella misma me dijo ‘debo agregar que, bien que todo eso sea positivo, y que pareciera natural que dando Brasil seguridades a Urquiza de que si él y Virasoro rompieran con Rosas, los auxiliaría, Urquiza rechazará toda propuesta, pues es muy desconfiado y no tiene la mejor opinión del Brasil, esto es, duda que los brasileños combatan’.
“Su convicción es que el Brasil entrará si Francia lo ayuda; si no, se limitará a defenderse como pudiera en el caso de atacarlo Rosas”(5).

(5) Vicente Sierra. “Historia de la Argentina (1840-1852)” (1980), tomo IX, p. 526. Ed. Científica Argentina, Buenos Aires. // Citado por Roberto Gustavo Pisarello Virasoro y Emilia Edda Menotti. “Los Virasoro en la Organización Nacional” (Septiembre de 1997). Ed. Talleres Gráficos Gráfica Integral, Buenos Aires

Según se desprende de la correspondencia de Manuel Herrera y Obes, ministro secretario de Estado en los Departamentos de Gobierno y Relaciones Exteriores de la República Oriental del Uruguay, en la Conferencia de Concordia se habría decidido que ni Entre Ríos ni Corrientes participarían en la guerra con el Brasil, salvo que éste atacara a la Confederación:

“... la actitud que han tomado Entre Ríos y Corrientes, negándose a concurrir a la guerra, es otra esperanza, tan fundada como Ud. debe comprenderlo, teniendo presente el carácter de Rosas y el de su sistema gubernativo, de que serán nuestros aliados el día del rompimiento, trayendo un contingente de 10 a 12 mil hombres”(6).

(6) Carta de Herrera y Obes a J. L. Long del 24 de Noviembre, en Vicente Sierra. “Historia de la Argentina (1840-1852)” (1980), tomo IX, p. 527. Ed. Científica Argentina, Buenos Aires. // Citado por Roberto Gustavo Pisarello Virasoro y Emilia Edda Menotti. “Los Virasoro en la Organización Nacional” (Septiembre de 1997). Ed. Talleres Gráficos Gráfica Integral, Buenos Aires.

Si bien Benjamín Virasoro no informó a Rosas sobre la reunión de Concordia, lo hizo a los miembros de su Legislatura la que -por ley del 15 de Octubre de 1850- aprobó los negocios celebrados con el gobernador de Entre Ríos:

“... Reunidos los Señores Representantes del Cuerpo Permanente en su Sala de Sesiones, leída y aprobada el Acta de la anterior, fue abierta la Sesión.
“Acto continuo se leyó por el señor secretario una Nota del gobernador delegado y anexa a ella otra del Exmo. señor Gobernador y Capitán General de la provincia, en la que participaba a la Honorable Sala su restitución al territorio de ella desde el día 2 del corriente, después de haber verificado la entrevista convenida con el Exmo. señor Gobernador y Capitán General de la provincia hermana de Entre Ríos, brigadier Dn. Justo José de Urquiza, cuyos prósperos resultados pueden verse en la Nota original que queda archivada en esta Secretaria.
“La Sala Permanente procedió a acusar recibo de las dos Notas arriba indicadas, expresando en ellas del modo más ingenuo y patriótico sus congratulaciones, tanto al Exmo. señor gobernador propietario como al Gobierno delegado cuyo tenor a la letra consta en el Libro de Oficios de esta Secretaría.
“Con lo que sin más asunto quedó levantada la Sesión”.

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