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Conflictos en el Interior anteriores a Caseros

Como si hubieran esperado el final de la rebelión correntina, a principios de 1848 comenzaron a estallar sublevaciones en el Interior del país. En principio, sin embargo, tanto los sediciosos como las autoridades contra las que se alzaban se proclamaron partidarios de Juan Manuel de Rosas.

En Mendoza, el gobernador Pedro Pascual Segura fue derrocado a instancias de Rosas en Marzo de 1847. El nuevo gobernador, Roque Mallea, debió enfrentar una insurrección en su contra, dirigida por el coronel Juan Antonio Rodríguez, que el 10 de Marzo de 1848 fue derrotado por el general Nazario Benavídez y fusilado(1).

(1) Citado por Antonio Abraham Zinny. “Historia de los Gobernadores de las Provincias Argentinas”, tomo III, Ed. Hyspamérica.

Una breve insurrección en San Luis, de Octubre de 1848, logró apresar al gobernador Pablo Lucero, pero éste recuperó rápidamente el poder(2).

(2) Citado por Urbano J. Núñez. “Historia de San Luis” (1980), pp. 374-377. Ed. Plus Ultra.

El gobernador riojano Vicente Mota, que en 1846 había derrocado a Hipólito Tello, fue derrocado a su vez por Angel Vicente Peñaloza en Marzo de 1848. Lo reemplazó Manuel Vicente Bustos, verdadero organizador de la revuelta, que sólo a duras penas fue admitido por Rosas; pasaría más tarde por urquicista y luego por mitrista.

Mota intentó recuperar el Gobierno por tres veces, pero terminó siendo fusilado a fines de Julio de 1851 por orden de Bustos(3).

(3) Citado por Armando R. Bazán. “Historia de La Rioja” (1992), pp. 377-401. Ed. Plus Ultra.

En Jujuy, el gobernador José Mariano Iturbe -que venía gobernando desde 1841- renunció a una nueva reelección en 1849. En su lugar asumió Pedro Castañeda, pero éste fue derrocado poco después por el coronel Mariano Santibáñez. Fue repuesto con apoyo salteño, pero poco después lo sucedió el antirrosista José López del Villar.

El general Iturbe se sublevó y derrotó a Santibáñez, a quien hizo fusilar el mismo día en que reasumió el Gobierno provincial, el 13 de Septiembre de 1851(4).

(4) Citado por Emilio A. Bidondo. “Historia de Jujuy” (1980), pp. 360-363. Ed. Plus Ultra.

A la muerte del caudillo santiagueño Juan Felipe Ibarra, lo sucedió su socio Mauro Carranza. Este llamó a elecciones pero fue derrotado por Manuel Taboada, sobrino de Ibarra. De modo que anuló las elecciones.

El hermano de Manuel, Antonino Taboada, sitió la capital, obligando a Carranza a huir a Tucumán; a principios de Octubre, Manuel Taboada asumía el Gobierno y, poco después, derrotaba a algunas montoneras partidarias de Carranza(5).

(5) Citado por Luis C. Alén Lescano. “Historia de Santiago del Estero” (1992), pp. 351-357. Ed. Plus Ultra.

Celedonio Gutiérrez intentó ayudar a Carranza, pero desistió cuando Tucumán fue invadida por el coronel antirrosista Juan Crisóstomo Alvarez: lo derrotó y lo hizo fusilar el 17 de Febrero de 1851. Unos días después llegaba a Tucumán la noticia de Caseros, que hubiera evitado su muerte(6).

(6) Citado por Carlos Páez de la Torre (h). “Historia de Tucumán” (1987), pp. 504-506. Ed. Plus Ultra.

- Fin del Bloqueo y Pronunciamiento de Urquiza

Sin más aliados que los defensores de Montevideo y dado que Rosas tenía buenas relaciones con ellos, los ingleses decidieron levantar el bloqueo; sin esperar a Francia, firmaron con el Gobierno porteño el Tratado Arana-Southern.

El Gobierno francés de Napoleón III también terminaría firmando el Tratado Arana-Le Prédour, en Enero de 1850(7).

(7) Julio H. Rube. “Hacia Caseros. 1850-1852 (Memorial de la Patria)” (1978), pp. 7-20. Ed. La Bastilla.

Rosas sostenía que el país no estaba aún en paz, por lo cual no era todavía momento de organizarlo constitucionalmente. Para aumentar la presión sobre Montevideo, el gobernador de Buenos Aires prohibió el poco comercio con la ciudad sitiada que había tolerado hasta entonces desde Entre Ríos.

Pero el principal beneficiario de este comercio era el gobernador Urquiza. Tocado en sus intereses materiales, pero también convencido de la necesidad de la organización constitucional, Urquiza buscó su oportunidad de terminar con Rosas(8).

(8) José María Rosa. “El Pronunciamiento de Urquiza” (1960). Ed. A. Peña Lillo.

Aunque la inminencia de la caída de Montevideo parecía augurar la paz externa, Rosas abrió un nuevo frente: ante la ayuda del Imperio del Brasil a los defensores de Montevideo, Rosas envió armas a Urquiza para que éste organizara una eventual guerra contra el Brasil(9).

(9) José María Rosa. “La Caída de Rosas” ([1958] 2010). Ed. Punto de Encuentro.

Urquiza interpretó que Rosas quería nuevamente postergar la organización constitucional; se puso en contacto con los enviados del Gobierno de Montevideo, reafirmó la alianza con el gobernador correntino y se aseguró la financiación de la posible rebelión por parte del Imperio(10).

(10) José María Rosa. “El Pronunciamiento de Urquiza” (1960). Ed. A. Peña Lillo.

Urquiza se comprometió a hipotecar todas las propiedades estatales de la Argentina para pagar esa deuda.

El 1 de Mayo de 1851 Urquiza lanzó en Paraná su “Pronunciamiento” contra Rosas: la Legislatura entrerriana aceptó las repetidas renuncias de Rosas a la Gobernación de Buenos Aires y reasumió el manejo de la política exterior y de guerra de la provincia.

Urquiza reemplazó en los documentos el ya familiar “¡Mueran los salvajes unitarios!”, por la frase “¡Mueran los enemigos de la organización nacional!”(11).

(11) José María Rosa. “El Pronunciamiento de Urquiza” (1960). Ed. A. Peña Lillo.

Pocos días más tarde, Corrientes imitó las leyes de Entre Ríos(12).

(12) Citado por Antonio Emilio Castello. “Historia de Corrientes” (1991), pp. 374-375. Ed. Plus Ultra.

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