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Posicionamiento político de Virasoro y Pujol

Las dianas de Caseros anunciaron al país que el dictador desaparecía. Pero ello no importó la felicidad inmediata del gran pueblo. Quedaba la tarea más difícil, de organizar a la República, tarea llena de peligros porque, concluido el esfuerzo de su fisonomía general, nacieron al calor de opiniones políticas -sinceras o mentidas- las más contrapuestas de las ambiciones.

Hombres de nota han escrito para vindicar al general Justo José de Urquiza de la torpe diatriba. Han expuesto los hechos documentarios; han inclinado el juicio de los que leemos la verdad y meditamos, a encontrarlo una víctima del círculo nacido al conjuro del fatalismo de leyes sociales que erigieron a Buenos Aires, a través del tiempo, en metrópoli de las provincias casi desiertas...

- El centralismo porteño. Sometimiento a una servidumbre fatal

El país ha estado sometido a una servidumbre fatal hacia la provincia más rica y más poblada. Su pueblo, subconscientemente, ha encontrado en en más de 200 años el secreto de la hegemonía, asociando las acciones de su democracia a las de la del Interior de la República, alternando -desde Mitre a la actualidad el bastón presidencial, signo de prepotencia política, entre los hombres de una y otra de las dos regiones.

Estas palabras -que son del doctor Hernán Félix Gómez- son aplicables 90 años después ya que se puede decir que la situación es exactamente la misma ya que la Nación Argentina ostenta como bandera un federalismo virtual del cual no ha podido escapar.

Muchos políticos y constitucionalistas admiten que un rasgo esencial del desarrollo político argentino -desde los años 1860 a la actualidad- reside en el avance del Estado Nacional sobre los derechos y prerrogativas de las provincias.

Hacia 1930, el citado historiador correntino se esperanzaba "en que el crecimiento de la población ciudadana" iba "a traducirse en la representación legislativa", y que "el valor político del Litoral argentino (y de todo el Interior argentino) pesaría equivalentemente en el tablero de las influencias".

"Es la obra del porvenir, para nosotros, que habremos de terminar cuando los Territorios del Chaco y Formosa -erigidos en provincias- incorporen su esfuerzo al de las masas ciudadanas de Corrientes, integrada con Misiones, Entre Ríos y Santa Fe, en la íntima solidaridad de sus intereses ribereños", decía Gómez en ese entonces.

Pero las cosas no fuerron así. La reforma constitucional de 1994 fortaleció el unitarismo económico y político de Buenos Aires, donde reside el Gobierno Central. Y para ejemplo vale un botón:

Si bien en la Carta Magna reformada en 1994 los constituyentes instaron a la sanción de una ley de coparticipación antes de la finalización del año 1996, desde entonces se viene posponiendo su cumplimiento hasta el presente.

Estas líneas fueron escritas en tiempos de la Administración Macri que, al relegar la cuestión al igual que sus antecesores (Menem, De la Rúa, Rodríguez Saá, Duhalde, el matrimonio Kirchner) -distribuyendo de facto los recursos de la Nación- lo que único que se hace es repetir la secular política económica porteña con el Interior argentino iniciado desde la Administración Mitre.

Y en lo político, se profundizó el unitarismo porteño cuando la elección del P. E. N. dejó de ser indirecta para pasar a ser directa, a cuyo fin el territorio nacional conforma un distrito único (artículo 94 de la C.N.). Esto ha merecido importantes críticas, toda vez que en la práctica la importante concentración poblacional asentada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba asegura a estos distritos más del 65 % de la decisión nacional, por lo que se ha resentido el sistema federal.

No deja de ser cierto que el procedimiento de elección directa es más democrático pero, al suprimirse la intermediación de los electores se ha quitado peso a la representación provincial en la designación del presidente y del vicepresidente.

Fácil es calcular, ante el fatalismo de estos fenómenos sociales, las dificultades que el general Justo José de Urquiza debió vencer para organizar la República.

No vamos a exponer, sin embargo, el detalle de la empresa. Tarea difícil de concretar, nos obliga a ponderar exclusivamente las líneas generales de la cuestión en lo que refiera a la obra personal del doctor Juan Gregorio Pujol, cruzado de la libertad que, junto a Benjamín Virasoro y Urquiza, aportó a la empresa el concepto claro y justiciero de las cosas.

El doctor Vicente Fidel López escribía desde Montevideo, el 7 de Enero de 1852, al doctor Pujol, y le decía(1):

“Tengo una mediana influencia sobre la juventud y gente de mi tierra; tengo un padre cuya posición usted conoce y todo esto estará al servicio del plan que combinemos”.

(1) Archivo de Juan Gregorio Pujol, que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), (diez volúmenes). Editorial Kraft, Buenos Aires. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

Los propósitos de López, a estar a la correspondencia publicada en el archivo del doctor Pujol, tendían a organizar la República exclusivamente. Quería hacer del general Urquiza el presidente y, del general Virasoro, el vicepresidente, para que la fuerza moral que les asistía -como gestores del triunfo- fuera factor en la Organización del país.

El doctor Juan Gregorio Pujol, cuya palabra era escuchada por el general Urquiza, decidió la cuestión y a raíz de la entrada del Ejército a Buenos Aires -después de Caseros- designa el General, como gobernador provisorio de Buenos Aires, al doctor Vicente López y Planes.

Este formó su ministerio con los doctores Valentín Alsina, Luis J. de la Peña, Benjamín Gorostiaga, Vicente Fidel López y el general Manuel Escalada. Pero todo fue inútil(2). El círculo que después gobernó a Buenos Aires no se contentó con nada. Pretendía que fracasara la Organización Federal emprendida por los hombres que rodeaban a Urquiza y hasta se proyectó su asesinato(3).

(2) Lo dicen Julio Victorica, Martín Ruiz Moreno, Pellizá, etc.
(3) Véaselos en la obra de Aristóbulo del Valle. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

La provisoria Administración de López y Planes secundó totalmente el pensamiento de los dirigentes del Litoral vencedor. Confirmó su sinceridad derogando, en primer término, todas las medidas restrictivas del libre comercio impuestas por Rosas.

Luego, con los Gobiernos de Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe conviene en encargar al general Urquiza, provisionalmente, de la dirección de las Relaciones Exteriores.

Intertanto, los demás Gobiernos provinciales se habían declarado por la reacción. La circunstancia habilitó al pensamiento organizador de un medio, fácil en cierto modo, para llegar a la unidad política del país, cual era el de su compromiso o pacto entre los poderes de facto.

Lo contrario hubiera impuesto la previa organización de las provincias, procedimiento largo y favorable al trabajo de la ambición y de la intriga que dividían el pensamiento político de los hombres dirigentes. El partido unitario vigilaba, como vigilaba la hegemonía histórica y económica del núcleo de Buenos Aires. No estaban vencidos...

Con tales propósitos, el general Urquiza congregó, el 5 de Mayo de 1852, en los salones de Palermo, a un núcleo de ciudadanos expectables, en su mayoría de Buenos Aires. Asistieron los doctores Dalmacio Vélez Sársfield, Valentín Alsina, Vicente Fidel López, Francisco Pico y Benjamín Gorostiaga y el general José T. Guido. Se les expuso la idea del Acuerdo entre los poderes de facto y hasta un proyecto.

Era el del doctor Pujol, que corre en la página 42 del tomo Segundo de su Archivo. El proyecto del doctor Pujol resolvía de inmediato las más difíciles cuestiones: capitalización de Buenos Aires, nacionalización de las aduanas y establecimientos públicos, ciudadanía, plenitud de los derechos civiles, segregación de la provincia de Buenos Aires, a la que se lo quitaba, además, la ciudad, en dos nuevas provincias, etc.

Este proyecto levantó, como era natural, una oposición formidable en el elemento unitario y en la opinión general de Buenos Aires. Si al referido proyecto se lo considera sincero, vale decir, un reflejo fiel del pensamiento del doctor Pujol, cabría su adjetivación de impolítico.

Sostenemos que el profundo observador que organizó las Instituciones correntinas no pudo proponer, con carácter definitivo el anteproyecto a que aludimos. La propia simplicidad de sus términos, hasta la falta de enunciaciones capitales, en cuanto a la forma, nos dicen haber estado calculado para extremar el argumento y dar pie a una solución ecléctica, admisible por la tendencia porteña.

Así lo entienden, de hecho, los historiadores que han escrito sobre los sucesos de esta época, cuando no han fundado la reacción del círculo localista de Buenos Aires en los célebres debates de la Legislatura bonaerense(4), en las pretensiones extremas que quedan expresadas.

(4) Véaselos en la obra de Aristóbulo del Valle. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

El Acuerdo de los poderes de facto hizo camino y el 31 de Mayo de 1852 se labraba en San Nicolás el histórico Pacto de los Gobernadores.

Asistieron al Acuerdo el general Urquiza, como gobernador de Entre Ríos y en representación de Catamarca; Vicente López, como gobernador de Buenos Aires; el general Benjamín Virasoro, como gobernador de Corrientes; el general Pablo Lucero, como gobernador de San Luis; el general Nazario Benavídez, como gobernador de San Juan; el general Celedonio Gutiérrez, como gobernador de Tucumán; Pedro Pascual Segura, como gobernador de Mendoza; Manuel Taboada, como gobernador de Santiago del Estero; Manuel Vicente Bustos, como gobernador de La Rioja; y Domingo Crespo, como gobernador de Santa Fe.

También estuvieron presentes los miembros de la Comisión de Ministros(5), “encargados de la redacción del Acuerdo: doctor Vicente Fidel López, doctor Manuel Leiva, doctor Juan Pujol -ministro de Gobierno de Corrientes que hizo la campaña de Caseros- y el doctor Francisco Pico, Asesor del Gobierno de Buenos Aires”.

(5) Véase el texto del Acuerdo en el Registro Oficial de la Nación, tomo II, p. 45. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

Es elemental que la cita de los atributos del doctor Pujol en el texto del Acuerdo, revela -para el criterio corriente y humano- una excepción honrosa, expresión de preeminencia indiscutida. Ella era lógica: la idea del Pacto de los Gobernadores fue levantada e iniciada por el doctor Pujol.

El Acuerdo establecía el régimen federal; la organización y convocatoria del Congreso a reunirse; la Constitución del país; indicaba a Santa Fe como sede de la futura Asamblea Nacional; preveía la perturbación de la paz interna, dando facultades represivas al general Urquiza, Encargado de las Relaciones Exteriores; y le confería las de reglamentar la navegación de los ríos y las postas.

Creaba, además, un Director Provisorio de la Confederación Argentina. En artículo adicional se autorizaba a invitar a las provincias -que no habían sido representadas- a adherirse “haciéndoles, a este respecto, las exigencias a que dan derecho el interés y los pactos nacionales”(6).

(6) Victorica, en su obra “Urquiza y Mitre”, sostiene que “el Acuerdo fue redactado por los doctores Francisco Pico y Dalmacio Vélez Sársfield”. Julio Victorica. “Urquiza y Mitre (Contribución al Estudio Histórico de la Organización Nacional)” (1906). Ed. J. Lajouane y Cia., Buenos Aires. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

El gobernador de Buenos Aires, López y Planes, envió el Acuerdo en su original a la Legislatura de la provincia, acompañado de un extenso y bien fundado Memorial(7).

(7) Véaselo en la obra de Julio Victorica. “Urquiza y Mitre (Contribución al Estudio Histórico de la Organización Nacional)” (1906). Ed. J. Lajouane y Cia., Buenos Aires. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

La histórica hegemonía porteña, atacada en su base con el nombramiento del general Urquiza para Director Provisorio de la Confederación, exigía el rechazo del Acuerdo y es así cómo se producen las llamadas jornadas de Junio, vergonzoso debate que trae su rechazo y la guerra civil.

El ministro, doctor López, en aquella oportunidad lució en las cumbres de la oratoria, de la lógica, de la verdad y de la justicia. Sus palabras, aprendidas en las aulas universitarias, como su credo(8), son la condenación de esa hora desgraciada de la democracia bonaerense.

(8) Texto de Aristóbulo del Valle. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

El 23 de Junio de 1852(9), el general Urquiza, para ahogar la obra de las facciones, asume el mando de la provincia de Buenos Aires. El 26 de Junio de 1852 organiza un Consejo de Estado, asesorándose con lo más espectable de aquella democracia, los Alcorta, Arana, Del Carril, Anchorena, Guido, Vedoya, Irigoyen, etc.

(9) Acta de la Legislatura bonaerense, en el Archivo de Juan Gregorio Pujol, que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 53, (diez volúmenes). Editorial Kraft, Buenos Aires. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

Sus medidas de Gobierno fueron justas y progresistas; prohibió el juego de lotería; organizó la sociedad de beneficencia; abolió la confiscación de bienes; establece la Municipalidad electiva en Buenos Aires; nombra comisiones modificadoras en materia Civil, Penal, de Comercio y de procedimientos; etc.

Nombró presidente de la Comisión Codificadora al eminente correntino y primer diputado de Corrientes a la Junta de 1811, doctor Juan García de Cossio(10).

(10) Juan García de Cossio, a quien alguna vez se lo ha llamado “el Moreno de la democracia correntina”, integra, al entender de muchos estudiosos, la trilogía de la virtud ciudadana en Corrientes: Cossio - Ferré - Pujol. Las generaciones del presente no han satisfecho su deuda de gratitud para con él. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

Necesitando el general Urquiza trasladarse a Santa Fe, para entender en la reunión del Congreso General, delega el mando de la provincia de Buenos Aires en el general José M. Galán.

Cuatro días después estalla la sedición del 11 de Septiembre de 1852, a que se ha dado el nombre de “revolución”, siendo los batallones correntinos en Buenos Aires los gestores de la reivindicación de los derechos y libertades del pueblo que se decía oprimido.

Página tristísima, que arroja sobre el responsable, el general Juan Madariaga, la nota despectiva de la historia(11).

(11) El general Juan Madariaga fue un retardado en la obra de la reorganización. Se incorporó al Ejército Aliado de Urquiza y Virasoro casi consecutivamente al cruce del Paraná y no tuvo mando directo de tropa de Corrientes, hasta después de Caseros. Mereció del doctor Derqui un concepto que debemos reproducir y que consta en una carta de éste a Pujol, del 18 de Diciembre de 1851, en el tomo I, p. 221, del Archivo de Juan Pujol. Dice así el párrafo: “Nada me ha dicho usted sobre la llegada de don Juan Madariaga, la que no puede dejar de estar acompañada de alguna cosa graciosa; con esa espada, ya no hay que dudar del triunfo. Me parece que no le harán Jefe de Vanguardia”. La ironía no puede ser más sutil. El recuerdo de Laguna Limpia aún vivía... // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

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