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La Convención de Santa Fe

La obra administrativa en 1828. Interesantes iniciativas del gobernador Ferré. Hacia la paz con el Brasil. Pensamiento político. Organización del país. Hacia la Convención de Santa Fe

La obra política administrativa de 1828 fue interesante, colaborando con el gobernador Pedro Ferré el grupo de hombres que formaba el Congreso Permanente(1), todos ellos inspirados en las mismas ideas y principios que el P. E.

(1) El Congreso General de fines de 1827 se disolvió el 3 de Enero de 1828, concentrándose en el Congreso o Sala Permanente constituida por J. Francisco Cabral, como presidente; M. S. Mantilla, como secretario; y M. A. Maciel, J. B. López y T. Sáenz Cavia como vocales. Eran cinco. Maciel fue electo vicepresidente del Congreso Permanente el 3 de Julio de 1828. // Extraído del libro “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)”, del doctor Hernán Félix Gómez, integrante de la Academia Americana de la Historia, miembro correspondiente de la Junta de Historia y Numismática Americana, profesor de Historia, de la “Civilización e Historia Argentina” en el Colegio Nacional General San Martín. Corrientes, Imprenta del Estado (1929).

Además de los asuntos de Misiones y de los negocios de la política nacional que habrían de tener por eje a la Convención de Santa Fe, correspondieron a este período iniciativas interesantes, como un homenaje trascendental cuyo centenario fue conmemorado.

foto 6 bis de la fundacin de corrientes 
 La Columna de la Cruz

Referimos a la erección de una columna simbólica, en cuya parte superior se yergue una Cruz, representativa de aquélla que protegió las horas iniciales de la fundación de la Ciudad de Corrientes.

Fue levantada el 4 de Mayo en el lugar en que se encontraron los restos de la iglesia y del Fuerte hispánico que protegiera el emplazamiento urbano en 1588(2).

(2) El Acta de esta inauguración y antecedentes, en el Registro Oficial de Marzo de 1828, p. 200. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

La obra administrativa comprendió la redención de las capellanías con la colaboración popular, adscribiendo sus capitales a fondos públicos(3); la vacunación obligatoria a cargo del Estado(4); la creación y reglamentación de nuevos impuestos que novedosamente incidían sobre el ganado(5); el fomento de los buenos servidores públicos(6); la belleza y aseo de la ciudad Capital(7); la mejor organización de las milicias y fuerzas veteranas(8); la modificación de la Ley de Tierras y garantías del régimen de la propiedad(9); la perfección del régimen legislativo(10) y el procedimiento o formas del Poder Ejecutivo(11).

(3) Ley del 23 de Mayo de 1828. Registro Oficial - p. 200. El 9 de Junio, el P. E. reglamentó la Ley, llamó el capital privado y, el 10 del mismo mes, garantizó los préstamos para redimir las capellanías con las propiedades públicas.
(4) Decreto del 30 de Septiembre de 1823.
(5) La Ley del 1 de Julio de 1828 (Registro Oficial - p. 209) al determinar los impuestos policiales, grava a los ganados, que el P. E. reglamenta el 5 del mismo (Registro Oficial - p. 211). Ley del 10 de Noviembre (Registro Oficial - p. 228) creando multas a los que oculten ganado para burlar el impuesto; Ley del 1 de Julio (Registro Oficial - p. 210) sobre impuestos a curtiembres, hornos de ladrillo, chalanas, canoas y dueños de casas de alquiler y Decreto de reglamentación del 7 del mismo mes y año.
(6) Ley del 2 de Enero de 1828 (Registro Oficial - p. 177) estableciendo pensiones a las viudas e inválidos de la campaña a Misiones, y para casos que se produjeran en iguales empresas. Decreto del 9 de Abril de 1828 (Registro Oficial - p. 198), en que el P. E., autorizado por los empleados y funcionarios a retener parte de sus haberes, les garantiza el reintegro.
(7) Ley del 12 de Noviembre de 1828 (Registro Oficial - p. 229) creando penas para quienes no limpien los sitios urbanos y Decreto reglamentario del 18 del mismo mes y año.
(8) Decreto del 3 de Septiembre de 1828 (Registro Oficial - p. 218), reglamentando las funciones de los Comandantes Militares; el del 4 del mismo mes (Registro Oficial - p. 219), sobre casos de enfermedades de miembros del Ejército regular; el de la misma fecha sobre reglamentación del santo y seña en las guarniciones, la tropa veterana, etc. y el Decreto de Abril de ese año sobre organización de milicias (Registro Oficial - p. 199).
(9) Ley del 6 de Marzo de 1828 (Registro Oficial - p. 196) autorizando a apartarse de la Ley de Tierras del 12 de Noviembre de 1827, cuando se tratase de compensar servicios importantes, ley que produjo algunos conflictos por ambiciones encontradas (Mensaje del P. E. del 18 de Septiembre de 1829 enviando al Congreso algunos casos para su juzgamiento); Ley del 3 de Julio (Registro Oficial - p. 211), reconociendo la legitimidad de las propiedades compradas antes de 1700 y poseídas hasta 1780, etc.; Decreto del 15 de Julio de 1828, garantizando la propiedad fiscal y el régimen de las mensuras.
(10) Ley del 2 de Enero de 1828 (Registro Oficial - p. 177) estableciendo corresponde al Congreso General organizar y designar los integrantes del Congreso o Sala Permanente. La del 3 del mismo mes (Registro Oficial - p. 178), disponiendo sea el Congreso Permanente el que nombre sus autoridades. La de la misma fecha, en que el Congreso Permanente comunica las resoluciones que sobre su constitución diera -el 16 de Diciembre de 1827- el Congreso General.
(11) Decreto del 8 de Enero de 1828 (Registro Oficial - p. 180), autorizando al ministro de Gobierno para suscribir los pasaportes y el despacho de los asuntos ordinarios y de reglamento en ausencia del gobernador; Ley del 8 de Marzo de 1828 (Registro Oficial - p. 196) autorizando la consulta -fuera de la provincia- por el P. E., de los asuntos contenciosos graves en que lo reputase necesario. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

Esta importante labor administrativa se cumple en medio de las preocupaciones de la guerra contra el Brasil -incluso la campaña de Misiones Orientales- de la anarquía creada por el elemento indígena en la provincia, y de la incertidumbre corriente en todo el país sobre la forma en que habría de organizarse el Estado Nacional.

En cuanto a la guerra contra el Brasil, con fecha 21 de Marzo, el gobernador de Buenos Aires hizo saber al de Corrientes que, por intermedio de potencia mediadora, el Brasil hacía proposiciones de paz en condiciones honoríficas y ventajosas debiendo los delegados de ambas partes reunirse al efecto en Montevideo.

Felicitaba al gobernador correntino por el magno acontecimiento, encareciéndole se siguiera respetabilizando al país en el extranjero, con el mantenimiento del orden interior(12).

(12) Oficio del 21 de Marzo de 1828. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

Poco después se firmaba la Convención preliminar de paz recibida por la opinión como la promesa de días felices, emoción cívica que el Congreso de Corrientes documenta al felicitarse por tan auspicioso acontecimiento(13).

(13) Oficio del 10 de Septiembre de 1828 del Gobierno de Buenos Aires. Por Ley del 6 de Octubre de 1828, el Congreso de Corrientes se congratula por el fin de la guerra. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

La cuestión Misiones como asunto previo. El diputado Igarzábal y las Instrucciones de Corrientes. Su actitud firme

El propósito de organizar el Estado Nacional cuenta también con la adhesión de la provincia de Corrientes. No obstante -y a contar del 1 de Abril de 1828- el propósito encuentra un grave obstáculo en el empeño de Buenos Aires en dar personalidad política a lo que llamaba provincia de Misiones, en cuyo territorio no existían formas regulares de Estado ni régimen de orden.

El 12 de Noviembre de 1827 las autoridades correntinas habían publicado un Manifiesto dando las razones de su oposición a ver en Misiones un Cuerpo político.

Refugio de gente maleante, constituía un peligro para el Organismo provincial, y esos puntos de vista -carne en la opinión- inspiraron a la Ley que el gobernador Ferré promulgaba el 2 de Abril de 1828.

Se disponía que siempre que la Convención Nacional a reunirse admitiera e incorporase a la pretendida diputación de Misiones, la provincia de Corrientes no concurriría con sus Representantes, sin que por ello dejase de llenar las obligaciones que tenía respecto al interés nacional.

La Ley de Corrientes fue comunicada a fines de Abril al Gobierno de Buenos Aires el que, al acusar recibo(14), daba sus puntos de vista en el caso político planteado.

(14) Oficio del 19 de Mayo. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

Declinando abrir opinión desde que su rol debía ser -decía- el de mediador, hacía presente que al invitar a las provincias para la reorganización del Estado debió ajustarse al statu quo existente, sin entrar a considerar el derecho de las provincias a ser consideradas como tales, fijándose sólo en el hecho, “no excluyendo a ninguna de las que habían figurado con este rol en el ppdo. Congreso.

“Como Misiones se hallaba en este caso, el Gobierno debía, cualquiera fuese la opinión privada del que suscribe, subordinarla a su deber público y comprender a dicha provincia en la iniciativa”.

Luego, el gobernador de Buenos Aires lamentaba que Corrientes estableciese que no acataría lo que resolviese sobre el asunto la Convención Nacional, en la que debe suponerse, agregaba, “toda la imparcialidad necesaria para decidir en el asunto en vista solamente de los intereses comunes”.

La Ley de referencia(15) establecía que siempre que la Convención Nacional admitiera en su seno la “pretendida” diputación de Misiones, la provincia de Corrientes no concurriría con sus diputados.

(15) Ley del 1 de Abril de 1828. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

Conforme a estos términos, la Nota del Gobierno de Buenos Aires encaraba el asunto desde un punto de vista equivocado, porque ni Corrientes declinaba el nombramiento de Representante, ni la incorporación de él al Cuerpo exigía un pronunciamiento especial sobre la situación de los diputados por Misiones.

La actitud de Corrientes sería consecuencia del “hecho” de la admisión de esos diputados y, en ese sentido, se hubo de contestar al gobernador Dorrego, quien abundó en los altos propósitos de su primera comunicación(16).

(16) Oficio del 3 de Julio de 1828. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

Con fecha 12 de Junio de 1828, los diputados enviados por las provincias para la Asamblea Nacional a reunirse en Santa Fe, se dirigieron al gobernador de Corrientes urgiendo la designación del diputado por esta provincia, fundándose en el tiempo transcurrido y en la solemnidad de los pactos en que se conviniera crear un Cuerpo nacional.

Firmaban los diputados Baldomero García, José Francisco Benítez, José Benito García, Manuel Corvalán, Lucio Mansilla, Manuel V. de Mena, Domingo Francisco Achegaz, Vicente A. de Echevarría, José de Ugarteche, José Marcos Castro y José Gregorio Giménez(17).

(17) En el libro "Corrientes y la Convención Nacional de 1828", del doctor Hernán F. Gómez, p. 71. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

El 1 de Julio de 1828, el Congreso Permanente de la provincia designó a Bernardo Igarzábal diputado por Corrientes al Congreso General que debía reunirse en Santa Fe, expidiendo sus poderes e instrucciones. Por separado, y en la misma fecha, fijó su honorario y autorizó al P. E. para señalarle el viático correspondiente para el viaje.

El 19 de ese mes el P. E. hizo saber a Igarzábal su designación, quien la acepta con fecha 21, prometiendo ajustarse en un todo a las Instrucciones impartidas. El 6 de Agosto -ante la urgencia del viaje- expresa hará los gastos de su peculio, librando a favor de su esposa, Catalina Fernández Blanco, las cantidades que, por dicha comisión, le correspondieran(18).

(18) La ley de designación, como las Instrucciones que se le impartieron, están en el libro "Corrientes y la Convención Nacional de 1828" del doctor Hernán F. Gómez, de pp. 71 en adelante. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

Por su parte, y a raíz de la designación, el Gobierno de Corrientes la comunicó a los diputados nacionales reunidos en Santa Fe, en cuya oportunidad(19) aclaraba su actitud explicando por qué había esperado la presencia de por lo menos los dos tercios de la Representación nacional, para que no ocurriera lo sucedido el año pasado en que el Representante de Corrientes -Cavia- hubo de esperar tres meses en Santa Fe concluyendo por renunciar.

(19) Oficio del 11 de Julio. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

La actitud prudente de las autoridades correntinas era seguida paso a paso por las de las otras provincias. No obstante el deseo general y positivo de organizar el país, faltaba a los dirigentes provinciales esa sensación de confianza y lealtad tan necesaria para una obra de esta naturaleza, en que la geografía y las afinidades regionales determinaban situaciones que no eran lo suficientemente claras.

Se quería que todas las provincias actuaran con simultaneidad en las deliberaciones, para que una Asamblea incompleta no redundase en la creación de organismos parciales que pudieran ser, con el tiempo, otros tantos factores en un período de lucha civil, y se quería asimismo coincidir en el plan de acción para asegurar los resultados de la cooperación general.

Córdoba se caracterizó por este afán de definir grupos políticos de acción armónica, buscando marchar paralelamente con otras provincias, como Corrientes(20), y con las cuales abre una comunicación abundante que las solidariza en el seno de la Asamblea.

(20) Oficio del 23 de Agosto de 1828. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

En Septiembre(21) se comunicó -desde Buenos Aires- llegaban los Tratados de Paz con el Brasil, circunstancia que obligaba poner al Cuerpo nacional en condiciones de pronunciarse sobre ellos, aunque sólo fuera con los dos tercios de la representación que podría reunirse “especialmente” para el caso.

(21) Oficio del ministro de Guerra, José Rondeau, del 4 de Septiembre de 1828. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

Dos días después, el gobernador Dorrego comunicaba a Ferré haber llegado los Tratados, que enviaba a Santa Fe con sus comisionados -Manuel Moreno y Pedro Feliciano Cavia- para obtener de la Convención Nacional la autorización necesaria para ratificarlos.

El Cuerpo nacional no había permanecido inactivo. El 22 de Septiembre, en reunión preparatoria, había resuelto tratar los pactos de paz con el Brasil, así que llegaran los delegados del Gobierno de Buenos Aires, que los traían, y como éstos arribaran el 23 -a Santa Fe- llenada esta condición, el Cuerpo nacional se declaró instalado, el día 25, a las 12:00, con toda solemnidad(22).

(22) Datos y referencias tomadas de la comunicación que el Cuerpo nacional pasó al Gobierno de Corrientes con fecha 24 de Septiembre. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

Faltaban los diputados de Catamarca y no se habían incorporado los de Córdoba, San Luis y el de Corrientes. En comunicación -suscripta por su presidente, y dirigida al gobernador Ferré- se daba cuenta de esos sucesos; de que el Cuerpo trataba el negociado con el Brasil y de que esperaba tener en su seno a los diputados no incorporados para -con ese mayor caudal de luces- tratar los objetos no menos importantes de su misión.

El diputado por Corrientes, Bernardo Igarzábal, comunicó al P. E. de su provincia -el 25 de Septiembre de 1828- lo ocurrido. Expresábale que el día 23 le había sido dirigido un comunicado, por el diputado Vicente Anastacio de Echevarría, avisando la llegada de Moreno y Cavia, delegados del Gobierno de Buenos Aires, con los Tratados de Paz suscriptos con el Brasil, para cuya consideración se hacía necesario instalar la Corporación nacional, al que había contestado con fecha 24 exponiendo las razones por las que no se incorporaría a la Asamblea, y cuya copia elevaba para que el P. E. pusiera en conocimiento de la Legislatura correntina.

La respuesta de Igarzábal, no obstante su amplitud, traduce un estado de ánimo molesto; sus giros son severos y sus conceptos categóricos, sin el pulido natural en las comunicaciones diplomáticas.

La reunión de diputados -decía- descuida el decoro nacional y compromete la tranquilidad interior del país; estamos para reunirnos con todos los diputados de las demás provincias, que sólo se reunirán con una Asamblea en pleno y que, como en su caso, se encontraban diputados de otras provincias que sólo se reunirían con una Asamblea en esas condiciones.

No veía razones de urgencia, desde que era usual establecer en los Tratados plazos suficientes para su ratificación y que, aún mediando ellas, él no podría asistir por haberse admitido como suficientes los poderes del presunto diputado por Misiones. Al protestar por la reunión proyectada dejaba a salvo su responsabilidad(23).

(23) Oficio del diputado Igarzábal, del 25 de Septiembre de 1828. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

El Congreso de la Provincia tomó en consideración la Nota del diputado Igarzábal, y dispuso que el P. E. hiciera saber al Representante de la provincia -residente en Santa Fe- que “mientras no se allanen todas las dificultades que hasta la fecha han impedido su incorporación al Congreso, se mantenga en el mismo estado, arreglándose siempre a sus instrucciones, esperando sean atendidas y removidas las dificultades que impiden su incorporación, en atención a las justas razones que ha tenido la H. S. (el Congreso de Corrientes) para haber dictado sus anteriores resoluciones”(24).

(24) Sanción del 27 de Octubre de 1828. Registro Oficial, p. 225. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

Corrientes no era la única en sostener este punto de vista. El gobernador de Córdoba pasó al de Corrientes copia de la Nota que dirigiera al titulado Presidente de la Convención Nacional, en la que sostenía(25) que esa Asamblea no debía instalarse sin la comparencia de todos los diputados de las provincias, en cuyo sentido el Congreso de Córdoba había instruido a sus representantes.

(25) Nota del 21 de Agosto de 1828. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

Por otra parte, debemos consignar que el Memorial del 26 de Septiembre -del Presidente de la Convención- fue pasado el 7 de Noviembre por el P. E. al Congreso de la Provincia, y éste, tomándolo en consideración, se pronuncia sobre uno de los conceptos vertidos, en que se pedía al P. E. cooperase a allanar la dificultad en que se encontraba el diputado representante de la provincia de Corrientes.

El Congreso declaró que no podía ponerse en el caso de reformar las resoluciones que había dictado respecto a este particular, “supuesto que es demasiado notoria la justicia con que en ello se ha conducido. La H. S. cree que el alejar el impedimento está en manos de la Convención, y espera que si ella es movida por los verdaderos intereses de la Nación, “no tendrá dificultad en tener más consideración con una provincia que existe respecto de otra que no existe”(26).

(26) Sanción del 11 de Noviembre de 1828. Registro Oficial, p. 228. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

Cuando el gobernador de Corrientes comunicó este pronunciamiento al presidente de la Convención, dio la impresión de una política cerrada en la materia.

“Estando en manos del Congreso -le decía- salvar la única dificultad que puede privar al Representante seguir en tan augusto Cuerpo después de instituido, al que firma no le quedan más arbitrios que tocar, para complacer a quien se dirige”.

Pero la presión hecha sobre Corrientes fue enorme. En un principio, la misma Santa Fe consideró necesario se completara previamente la representación de las provincias, y así se produjo su Congreso en Noviembre de ese año(27), pero los diputados que faltaban empezaron a llegar y la propia representación de Córdoba urgió la unión del Cuerpo nacional.

(27) El 26 de Noviembre de 1828. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

- Muerte de Igarzábal

El diputado por Corrientes, Bernardo Igarzábal, combatido por la prensa política -que vio la luz en Santa Fe- con su cortejo de viejos odios, requerido por los diputados de Córdoba que exhibían nuevas Instrucciones del gobernador Juan Bautista Bustos, presionado por la comparecencia de los Representantes de Catamarca -únicos que faltaban- concluyó por hacer público su pensamiento de presentarse a la Convención.

Pero, al comunicarlo(28), al establecer que concurriría a la instalación del Cuerpo Nacional, caracterizaba la necesidad de que éste se ocupase y resolviese sobre la concurrencia o separación del diputado “de la que se llama provincia de Misiones” sin cuya declaratoria -decía- no podré permanecer en dicho Cuerpo ni un solo instante más, a menos de contrariar la voluntad expresada “de la provincia que represento”.

(28) Oficio a los diputados de Córdoba del 30 de Octubre. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

En efecto: el diputado Igarzábal asistió a las primeras reuniones de la Convención Nacional. Pero una vieja dolencia que -desde un principio- dificultó el cumplimiento de sus deberes, quizá amargado por la intriga y los ataques de que era objeto, lo llevó al sepulcro.

El Gobierno de la provincia de Santa Fe rindió al ilustre diputado los honores(29) correspondientes a su dignidad y el Congreso correntino se apresuró a significar sus altos méritos para con la patria, consignando la decisión y pureza con que se consagró al sostener los “derechos del país”(30).

(29) Circunstancia que categóricamente enuncia, luego, como Gobierno de Corrientes.
(30) Nota de agradecimiento de Corrientes del 24 de Diciembre de 1828. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

- Muerte de Igarzábal. Corrientes pierde su Representante en la Convención de Santa Fe

El diputado por Corrientes, Bernardo Igarzábal, combatido por la prensa política -que vio la luz en Santa Fe- con su cortejo de viejos odios, requerido por los diputados de Córdoba que exhibían nuevas Instrucciones del gobernador Juan Bautista Bustos, presionado por la comparecencia de los Representantes de Catamarca -únicos que faltaban- concluyó por hacer público su pensamiento de presentarse a la Convención.

Pero, al comunicarlo(31), al establecer que concurriría a la instalación del Cuerpo Nacional, caracterizaba la necesidad de que éste se ocupase y resolviese sobre la concurrencia o separación del diputado “de la que se llama provincia de Misiones” sin cuya declaratoria -decía- no podré permanecer en dicho Cuerpo ni un solo instante más, a menos de contrariar la voluntad expresada “de la provincia que represento”.

(31) Oficio a los diputados de Córdoba del 30 de Octubre. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

En efecto: el diputado Igarzábal asistió a las primeras reuniones de la Convención Nacional. Pero una vieja dolencia que -desde un principio- dificultó el cumplimiento de sus deberes, quizá amargado por la intriga y los ataques de que era objeto, lo llevó al sepulcro.

El Gobierno de la provincia de Santa Fe rindió al ilustre diputado los honores(32) correspondientes a su dignidad y el Congreso correntino se apresuró a significar sus altos méritos para con la patria, consignando la decisión y pureza con que se consagró al sostener los “derechos del país(33).

(32) Circunstancia que categóricamente enuncia luego, como Gobierno de Corrientes.
(33) Nota de agradecimiento de Corrientes del 24 de Diciembre de 1828. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

El deceso de Igarzábal se produjo en momentos en que los hombres dirigentes de la provincia se cambiaban en las altas dignidades del Estado.

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