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PRIMER MANDATO DE PEDRO JUAN FERRE (1824-1828)

- Elección de Ferré

Terminado el primer período de Gobierno que ejerciera Juan José Fernández Blanco, el Congreso General de Representantes se encontró frente al grave problema de darle un sucesor.

El hombre elegido será Pedro Juan Ferré quien iniciará su primer mandato gubernativo el 27 de Diciembre de 1824. Al asumir ya podía mostrar un reciente pasado ligado estrechamente a la vida política de su tierra.

Inicióse en la vida activa del ciudadano, sentando plaza de soldado en una de las compañías patrióticas que organizó Angel Fernández Blanco en Octubre de 1810 teniendo por compañeros -dice su hijo político, el doctor Belisario Saravia- a los López, Colodrero, Arriola, Beláustegui, Mantilla y varios otros jóvenes que han hecho un distinguido papel en la revolución(1).

(1) Manuel Florencio Mantilla. “Estudios Biográficos sobre Patriotas Correntinos” (1884), pp. 100 a 108. // Citado en el Anexo I, B de la obra de Pedro Ferré. “Memoria del Brigadier General Pedro Ferré (Octubre de 1821 a Diciembre de 1842)” (1921). Ed. Imprenta y Casa Editora Coni, Buenos Aires.

Con la marcha de la primera compañía al Paraguay y luego al sitio primero de Montevideo y la refundición de la mayor parte de la segunda en los 'Dragones de San Juan de Vera', la primitiva organización que se dio a la Guardia Nacional de la capital fue alterada, formándose del elemento decente y afincado de la ciudad un Cuerpo urbano, de funciones locales, que por largo tiempo conservó su denominación de Cívicos”, agregará Mantilla.

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Pedro Ferré

En él continuó Ferré prestando sus servicios, habiendo sido nombrado Capitán de la 3ra. compañía en 1819.

Su participación en el movimiento de Octubre de 1821 fue trascendente.

Ferré inició el movimiento saliendo a campaña en la noche del 6 de Octubre de 1821 y con el apoyo y concurso de los pueblos y autoridades de los Departamentos de San Cosme, Itatí, San Luis del Palmar y Caá Catí reunió un fuerte contingente de 800 hombres, con el cual llegó a la capital el día 18, después de un rodeo de cerca de 70 leguas durante doce días, con el más proficuo resultado en cuanto al carácter popular del movimiento y a su importancia numérica.
Mientras tanto, el día 12 de Octubre, de conformidad a las Instrucciones dejadas por Ferré, tuvo lugar en la capital el Pronunciamiento encabezado por Atienza y Fernández Blanco, sobre la base de las compañías Cívica y Marinería -que comandaba Ferré- siendo el segundo de éste -en la primera de ellas- el sargento mayor Sañudo.
En ese mismo día fue arrestado Carriego, teniente de Ramírez, que se hacía considerar como Jefe Supremo de las dos provincias, de Entre Ríos y Corrientes(2).

(2) Valentín Virasoro. // Citado en el Anexo I, A de la obra de Pedro Ferré. “Memoria del Brigadier General Pedro Ferré (Octubre de 1821 a Diciembre de 1842)” (1921). Ed. Imprenta y Casa Editora Coni, Buenos Aires.

En los años de la Administración de Fernández Blanco será Alcalde de 2do. voto del Cabildo de Corrientes y el 26 de Noviembre de 1824 fue electo diputado por Empedrado al Congreso Provincial que debía actuar por el trienio 1824-1827.

Alberto Rivera indica -con respecto a este período- que “para entonces, ya la personalidad de Ferré iba adquiriendo considerable respeto, pero prefiere mantenerse expectante(3).

(3) Citado por Alberto Rivera. “Los Correntinos Ilustres” (1984), en el capítulo 2 de la colección “Todo es Historia”, dirigido por Félix Luna.

Durante los años de Gobierno de Fernández Blanco la situación provincial fue inestable por los continuos tironeos entre civiles y militares. Ferré estuvo entonces en un discreto segundo plano, “congraciándose con unos y otros(4).

(4) Citado por Juan Cruz Jaime. “Corrientes, Poder y Aristocracia” (2002).

El doctor Manuel Florencio Mantilla es más específico al referirse a la figura de Ferré y su actuación en tiempos del Gobierno de Fernández Blanco. Mantilla dice:

Bajo la Administración de Blanco fue cuando don Pedro Ferré comenzó a llamar sobre sí la atención y el aprecio de sus comprovincianos.
En aquel período de labor constante y de grandes contrariedades pues, comenzando por los salvajes del Chaco, que en la audacia de su impunidad llevaban sus ‘malones’ hasta las cercanías del pueblo de Saladas, hasta los detalles más ínfimos de la Administración a formar, el gobernante tenía que ir colocando piedra sobre piedra.
Ferré fue el brazo derecho de Blanco. Como hombre práctico y de trabajo, como ciudadano virtuoso y patriota, en el consejo, en la Administración y en el Gobierno, colaboró eficazmente en favor de su provincia y del mejor desempeño de su amigo y jefe.
“Su nombre no figura al pie de ninguna de las dos primeras Constituciones, pero las dos deben mucho de su éxito práctico a sus empeños celosos.
La función más elevada que ejerció durante aquel período fue la de Alcalde Mayor, jerarquía distinguida en la magistratura judicial, en cuyo desempeño era asesorado por el ilustrado doctor don José Simón Cossio.
No fue peor juez que ‘carpintero de ribera’; con su criterio práctico, su rectitud probada y la ciencia en que buscaba consejo, aún ahora podría ser citado como tipo del magistrado.
Al terminar Blanco su meritoria Administración, Ferré fue el candidato único levantado para reemplazarlo y continuar su obra. Nadie mejor que él, pues había demostrado sus cualidades contribuyendo, como en causa propia, en la tarea ruda que llegaba a su término para aquél.
El Congreso General lo eligió Gobernador y Capitán General para el segundo período constitucional(5).

(5) Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Estudios Biográficos sobre Patriotas Correntinos” (1884), pp. 100 a 108.

En otra obra del mismo autor se indica que

el nuevo gobernante era ciudadano de honorables antecedentes, de vida industrial(6), bien relacionado, de mediana ilustración, conocedor de su pueblo y de un sentido práctico superior”.

(6) "Ferré era 'maestro de ribera' formado en Corrientes bajo la dirección del constructor Silvestre Mayol. Este oficio lo sostuvo en el Brasil, durante la larga emigración como consecuencia del desastre en Arroyo Grande. Ferré construyó en La Paz -su residencia entonces- las chatas y balsas empleadas por el Ejército Libertador de 1852, para el pasaje del río Paraná, en el Diamante". // Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo I, capítulo VII: “Organización Provincial. (1821-1830)”. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Y agrega:

El manejo de los negocios públicos hizo de él -con el tiempo- un estadista provincial de mérito en su época. Continuó y perfeccionó la obra reparadora de su antecesor, tendiendo siempre al adelanto material, moral y político de la provincia”.

- Progresista y federal

Aquella provincia del Nordeste era excepcional desde varios puntos de vista; a diferencia de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires, que dependían exclusivamente de la ganadería, Corrientes ordenadamente balanceaba su industria de la carne con agricultura (algodón, tabaco y cultivos comestibles), actividades extractivas (madera y yerba mate) y una industria naviera sorprendentemente avanzada"(7).

(7) Thomas L. Whigham. “The Politics of River Trade: Tradition and Development in the Upper Plata. 1780-1870” (1991), pp. 107-196, University of New Mexico. Ed. Alburquerque. // Citado por Thomas L. Whigham. “La Guerra de la Triple Alianza (Causas e inicios del mayor conflicto bélico de América del Sur)” (2010), volumen I, Asunción. Ed. Taurus.

El historiador estadounidense continúa:

La diversidad de la economía correntina estaba emparentada con una pequeña, pero sofisticada élite en la capital provincial. Este grupo incluía a algunos unitarios refugiados (y a unos cuantos fugados del Paraguay del doctor Rodríguez de Francia), todos bien leídos en las teorías políticas de su tiempo. Pero los más talentosos individuos de la élite local eran nativos hombres prácticos, idóneos en agricultura, comercio y artes mecánicas.
“La principal, aunque de ninguna manera única, figura de este grupo era Pedro Ferré (1788-1867), quien durante dos décadas simbolizó la resistencia del Litoral frente a Rosas. Hijo de inmigrantes catalanes, Ferré rechazó el camino normal hacia el poder a través de las armas y creció en cambio en la industria local de construcción de buques; se casó bien y para los 1820 era propietario del mayor astillero de Corrientes.
Su posición le dio ascendencia entre los comerciantes de la ciudad, quienes reconocían en él a un vocero potencial.
El Congreso Provincial, que recreó la composición elitista del Cabildo colonial, se vio igualmente persuadido. Eligió a Ferré gobernador en tres oportunidades distintas (1824-1828; 1830-1833; y 1839-1842).
Rosas detestaba al armador correntino, al que llamaba ‘carpintero de ribera’, y lo despreciaba como un ‘salvaje unitario’. En ciertos sentidos, sin embargo, Ferré era más federalista que el mismo Rosas. Su concepto de ‘nación’ requería un rol político y económico para todas las provincias(8).

(8) Mantilla, Díaz de Vivar, Rosa y algunos más que escribieron sobre Ferré resaltan el oficio desplegado por éste, de “carpintero de ribera”, y puede asegurarse que estos autores -la mayoría correntinos- de buena fe usaron este concepto como expresión de nobleza, de hidalguía, de humildad. Pero parece ser que todo esto estaría lejos de la verdad. Según el historiador Thomas L. Whigham se trata de un error. Para Whigham la cita es más bien la excecración de Ferré, una falsificación de la actividad empresarial del gobernante correntino. Para el estudioso norteamericano, Ferré era un armador, es decir, una persona que se dedicaba a construir barcos, que preparaba y equipaba barcos.
“Fue Rosas, quien detestaba al armador correntino -dice Whigham- el que lo llama socarronamente ‘carpintero de ribera’”. De este concepto se derivaría que -dada la ignorancia del origen del apodo- lo malusaran hasta los panegiristas de Ferré. Whigham agrega que otro hombre que "lo odiaba era Rodríguez de Francia", quien se quejaba de las acciones políticas del gobernante correntino, llamándolo “ese salvaje ladrón, el carpintero Ferré”. Cabe agregar que el único historiador correntino que llama a Ferré "armador", es Hernán Félix Gómez.

- El perfil político de Ferré y su ascenso al poder en 1824

De todos los historiadores que se han explayado sobre el tema, se citará aquí a dos de ellos que estudiaron y trataron de encontrar una explicación del por qué del ascenso de Ferré al poder en 1824.

Los puntos de vista ha exponerse son distintos; uno da fundamentos personales y -si se quiere- sociales; el otro considera al entorno político del momento (fines de 1824) que lo impulsa a tomar la gobernación.

La síntesis de las dos explicaciones dan idea del por qué este hombre gobernará Corrientes por primera vez, llegando a ser -hasta el presente- el único gobernador que ostenta tres mandatos(9) como titular del P. E. de Corrientes, a tal punto que el pueblo, al referirse a la elevación de un ciudadano a la Gobernación de la provincia lo sintetiza con estas palabras: “se ha sentado en el sillón de Ferré”.

(9) El primer mandato es de 1824 a 1828. Este mandato incluye dos períodos: 1824-1827, para ser reelegido 1827-1828, que renuncia; el segundo mandato es 1830-1833; y el tercero 1839-1842. El 2 de Abril de 1839, a días de Pago Largo, el Congreso nombró a Ferré gobernador provisorio -hasta con el voto de sus más enconados adversarios- quien, prestado el juramento, ocupó el Gobierno y se hizo cargo del poder en el día. La última disposición firmada por Ferré como gobernador provisorio fue un decreto -de fecha 8 de Mayo de 1839- poniendo en posesión del mando de la provincia a su hermano, el coronel Manuel Antonio Ferré que, desde antes de esa fecha, figuraba como gobernador delegado. Por esto es que su nieto, el ingeniero Valentín Virasoro, dice que su abuelo “había de ser cinco veces gobernador de la provincia”.

Al primero que traemos a la memoria es al historiador José María Rosa; él dice:

Hijo de catalanes establecidos en Corrientes, Pedro Ferré nace en 1780; su niñez transcurre entre los maderos de la carpintería de ribera de su padre y la escuela del Convento de San Francisco, donde aprende primeras letras.
Como todos los jóvenes sienta plaza en las milicias urbanas que, después de llevar (Manuel) Belgrano los veteranos al Paraguay, suplieron el orden en la ciudad y la vigilancia en las fincas rurales. Su carrera militar íntegra transcurriría en las milicias de reserva; será Capitán en 1819; Coronel, en 1825; y Brigadier General, en 1833.

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 Será sede del Gobierno Provincial el antiguo edificio de la Compañía de Jesús. Se erigía en Tucumán y Quintana, predio en el que hoy se levanta el Colegio Nacional “Gral. José Francisco de San Martín”. La edificación principal y sede del Gobierno se encontraba en el sitio exacto que hoy ocupa el Salón de Actos de este establecimiento educativo.

Defiende el orden contra las incursiones de los misioneros de Andresito y toma una parte decisiva en la revolución que quiebra la República Federal Entrerriana de que es parte Corrientes; su compañía de milicias es la mejor y más disciplinada y, poco después de la muerte del Supremo, ocupará -en 1821- en premio a su actuación, un escaño en el restablecido y señorial Cabildo de Corrientes.
El hijo del calafate podía codearse con los hidalgos de sangre noble y actividad nula, que custodiaban los propios y distribuían justicia en la Ciudad de las Siete Corrientes.
En Diciembre de 1824 lo hacen gobernador. El orgulloso Congreso Provincial, nombre oficial de la Legislatura, lo ha designado por las excelentes prendas de inteligencia y laboriosidad acreditadas en el Cabildo.
Reunía las dos condiciones de la Carta de 1821 para el cargo: correntino de nación e 'hijo de legítimo matrimonio'. Pero es su incansable actividad y desinterés total lo que mueve a los aristócratas a llevarlo al Gobierno. Y gran laboriosidad fue la suya: funda Bella Vista, Empedrado, San Luis, San Cosme y veinte pueblos más; construye escuelas, trae una imprenta, impone disciplina en las anarquizadas milicias y díscolos Cuerpos veteranos.
No se contenta con los límites comunales de Corrientes y se anexa Misiones ‘donde no hay pueblos ni autoridades’. Con sobrada razón podrá decir años después: ‘¡Yo formé esta provincia!’(10).

(10) Pedro Ferré. “Memorias del Brigadier General Pedro Ferré” (1921), p. 23, (dos volúmenes). Ed. Coni Hnos., Buenos Aires. // Citado por José María Rosa. “Nos los Representantes del Pueblo” (1963), segunda edición. Ed. Huemul, Buenos Aires.

El doctor Hernán Félix Gómez -el otro historiador al que hacíamos referencia- brinda una explicación del ascenso de Ferré al poder desde otro punto de vista.

El puntualiza la realidad social y política que imperaba en Corrientes a fines de 1824, tras los golpes militares que acosaron la Administración de Juan José Fernández Blanco.

Gómez dice:

El Congreso Provincial tenía que

conciliar las opiniones de los caudillos militares, cualquiera de los cuales significaría en el Gobierno el peligro de la usurpación y el despotismo, sino directamente la anarquía, y ello, por las rivalidades de los demás jefes con derechos equivalentes, desde que los prestigios de cada uno nacían del pueblo y la sociabilidad se había definido en organismos separados por la extensión del territorio.
La circunstancia facilitó y obligó a la hegemonía de la clase culta de la capital y, como ella misma se encontraba dividida en tendencias y partidos enconados, impuso las obligaciones equidistantes en que un mínimo del propósito general es satisfecho.
Así surgirá la gobernación de Pedro Ferré, ex Comandante Segundo de Marina, cuyas dotes militares insignificantes dieron margen al carácter netamente político de su gestión(11).

(11) Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929). Edición del Estado.

Años después, similares conceptos sostendrá otro historiador correntino:

La elección de Ferré fue como una transacción entre los jefes militares y los civiles, especialmente la clase de los propietarios latifundistas y poderosos. El nuevo gobernador estaba estrechamente vinculado a los Comandantes Militares de los Departamentos cuyas necesidades conocía y buscó satisfacer.
Ferré, además, era un hombre de honorables antecedentes, maestro de ribera, formado en Corrientes, dedicado a la construcción naval, de vastas relaciones, mediana ilustración, pero profundo conocedor de su pueblo y gran sentido práctico de la política(12).

(12) Antonio Emilio Castello. "Historia de Corrientes" (1991), p. 222, Buenos Aires. Ed. Plus Ultra.

- La elección de 1824

Por lo tanto, funcionando ya la Constitución correntina de 1824, los diputados eligen como gobernador para el trienio 1824-1827(13) a uno de ellos, a Pedro Ferré, Será el 2do. gobernador constitucional propietario de la provincia.

(13) Había sido electo diputado al Congreso General por el Departamento de Empedrado. El Cuerpo representativo aprueba su diploma el 15 de Diciembre de 1824.

Reunido el Congreso el 17 de Diciembre de 1824, con la presidencia de J. Vicente de Cossio -designado tal por el Congreso Permanente a quien correspondía el nombramiento-; la vicepresidencia del doctor J. Francisco Cabral; y la secretaría de J. Nepomuceno de Goytía(14), entra a deliberar sobre el ciudadano que debía presidir los destinos de Corrientes en el trienio 25 de Diciembre de 1824 a 1827.

(14) Luego, el Cuerpo modifica las autoridades, con la presidencia del doctor Cabral y secretaría de Vedoya. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929). Edición del Estado.

El 24 de Diciembre de 1824 -por primera vez- fue elegido por el Congreso Provincial, Gobernador Intendente y Capitán General de la Provincia, Pedro Juan Ferré, quien el mismo día fue condecorado por ley con el grado de Coronel Graduado del Estado.

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