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El Tratado del 4 de Enero de 1831

- Política de Buenos Aires. Designación de diputado negociador

Recién el 2 de Junio de 1830 el Gobierno de Buenos Aires comunicó a los de las provincias litorales haber designado diputado a José María Rojas para que, llevando a la práctica el Tratado Preliminar con Corrientes, del 23 de Marzo de 1830, formalizara el definitivo de Alianza ofensiva y defensiva con esa provincia y las de Entre Ríos y Santa Fe(1).

(1) Oficio del 2 de Junio de 1830. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

La designación de negociador se hacía con tres meses de retardo, en que pretextos diversos tendían a excusar a la provincia de Buenos Aires, coincidiendo con la respuesta altanera del general José María Paz al documento suscripto en San Nicolás, en que se le exigieron garantías por sus aprestos militares...

Pareciera que el general Juan Manuel de Rosas, gobernador de aquel Estado, hubiese prolongado -por convenir a sus intereses- la apertura de las negociaciones y que recién confirma su propósito de Alianza cuando el “Supremo Poder Militar” creado en Córdoba y el Pacto interprovincial del Interior, ponían en peligro la estabilidad de las situaciones federales.

- Las conferencias de Santa Fe

Trasladado Rojas a Santa Fe, abre la negociación del Tratado, actuando Ferré por Corrientes; Domingo Cullen, por Santa Fe; y Diego Miranda, por Entre Ríos, negociaciones que se entablan desde el 20 de Julio de 1830.

Durante los tres primeros días el debate giró en torno de tres proposiciones, a saber:

* la permanencia -hasta la organización del país- de una Comisión Representativa de las provincias ligadas, con atribuciones fijas;
* la de que esa Comisión debiera hacer lo posible por organizar el país; y
* la de que le correspondía arreglar el comercio extranjero y la navegación de los ríos Paraná y Uruguay.

Buenos Aires se oponía a estas estipulaciones; su diputado decíase sin facultades para convenirlas, mientras las otras tres provincias hacían de ello cuestión básica. Rojas manifestó tener un proyecto de Tratado en obra, que circularía a sus colegas, y Ferré -por su parte- se obliga a redactar otro, conformado al sentir del resto de sus compañeros de Comisión.

El 24 de Julio de 1830, el diputado Rojas pasó a sus colegas, con el título de “Memorandum”, algo así como una exposición de motivos, en vez del proyecto de Tratado.

Ferré exponía que dos eran las proposiciones sostenidas:

* la de que Buenos Aires no percibiera derechos por los efectos extranjeros que de su puerto se reexpendían a las provincias del Litoral; y
* la de que se gravara con altos impuestos la importación de artículos producidos por la industria del país.

El diputado de Buenos Aires sostenía el punto de vista contrario:

* argumentaba con los Gastos de carácter nacional que pesaban sobre su provincia;
* con el monto y servicio de la deuda externa de igual carácter;
* con las dificultades de orden práctico de toda política aduanera proteccionista; y
* con la insignificancia de la industria de las provincias.

- Tesis correntina

Ferré contestó el “Memorandum” y presentó a sus colegas un proyecto de Tratado. El diputado de Corrientes estuvo a la altura de esa hora histórica.

Después de establecer que el orden económico vigente fundábase en la libre concurrencia y en el monopolio de hecho del puerto de Buenos Aires para las operaciones de importación y exportación, combatía estos extremos -cuya permanencia se buscaba- decidiéndose por la prohibición de importar los artículos producidos en el país y la habilitación de otros puertos para las operaciones de comercio.

Pasaba luego a rebatir el “Memorandum” en detalle y a concretar sus ideas en un proyecto de Tratado. Iniciábalo con una como exposición de principios sobre comercio e industria y derecho de participación de las provincias en la Renta Aduanera nacional:

* En su artículo 1ro. establecíase una Alianza ofensiva y defensiva;
* en el 2do., el compromiso de no tratar aisladamente con otros Gobiernos;
* en el 3ro., a no tolerar que, desde el territorio de una provincia, se ofendiera a otra;
* en el 4to., a no dar asilo a delincuentes provenientes de las otras provincias ligadas;
* en el 5to., se daba a todos los ciudadanos de la República el derecho de gozar de las libertades públicas en el territorio de las provincias contratantes, con la excepción consignada en el artículo 6to., de casos especiales de orden institucional;
* en el 7mo., se creaba una Representación de las provincias aliadas, cuyas facultades se establecían en el artículo 8vo.; y en los siguientes se estipulaba que esas facultades podían ampliarse;
* la prohibición de introducir efectos producidos en el país; la remoción de los diputados por las provincias poderdantes; la información por Buenos Aires de la deuda y caudales manejados de carácter nacional; la habilitación de los puertos de Buenos Aires y Santa Fe; la definición de la Renta Nacional y su empleo, su administración; el trámite para dirimir cuestiones que pudieran suscitarse entre las provincias ligadas; y la duración del Tratado, que debía regir hasta la organización del país.

- Oposición de Buenos Aires

Considerados ambos proyectos, si así puede llamarse al “Memoradum” de Buenos Aires, su diputado se opuso en forma absoluta al de Ferré, sobre todo en cuanto a lo estipulado desde el artículo 7 al 17. Convínose en designar a Cullen -diputado por Santa Fe- para que los reconsiderase, quien se expidió el 28 de Julio de 1830.

El nuevo proyecto, del artículo 7mo. y siguientes, conservaba la Representación de las provincias ligadas, estableciendo facultades más limitadas, como la de que ésta recién entraría a resolver sobre el comercio y navegación en caso el Congreso o Asamblea Nacional -que se buscaría establecer- no se reuniese.

Era, pues, dar largas al asunto que más agraviaba los intereses de Buenos Aires, pero fijándole un término fatal y necesario. Su diputación también se opuso a este proyecto; expresó no tener facultades para tratar el asunto y requirió tiempo para consultar a su Gobierno.

- Retiro del comisionado Ferré

Como así se resolviera por los negociadores, el diputado por Corrientes significó abandonaba Santa Fe, para instruir al gobernante de su provincia del resultado de las conferencias, lo que efectuó en los primeros días de Agosto(2).

(2) Informe de Ferré del 13 de Agosto de 1830. Contiene, en extenso, toda la documentación del negociado. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

Junto con el Informe, presentó su renuncia de negociador(3), actitud justa y patriótica, tanto por el convencimiento que le asistía de que Buenos Aires no accedería a la tesis que sostuviera, cuanto porque en el caso de que no fuese así, su persona no resultaría grata a los Representantes de Rosas.

(3) Renuncia del 13 de Agosto de 1830. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

El gobernador de Corrientes dio largas al asunto. Aún tuvo Ferré oportunidad de pasarle copia(4) de las Instrucciones que el Gobierno de Buenos Aires daba a su diputado Rojas, como consecuencia de su consulta, copia que Ferré recibiera del general Estanislao López(5).

(4) Oficio del 18 de Septiembre de 1830.
(5) Oficio con Instrucciones, del 16 de Agosto de 1830. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

Disponíase en ellas se aceptase la Comisión Representativa de los Gobiernos ligados, cuyas facultadas se reglamentaban, pero entre las que no se incluía nada sobre comercio y navegación. Recién entonces y ante la insistencia de Ferré, el gobernador de Corrientes le aceptó la renuncia y aprobó su conducta(6), designando en su reemplazo a Manuel Leiva.

(6) Oficio del 26 de Septiembre de 1830, en que Ferré acusa recibo de la aprobación de su conducta y aceptación de su renuncia. El 22 de Septiembre de 1830, el P. E. comunica al Congreso la renuncia de Ferré y la designación de Leiva. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

Este ilustrado argentino, que más de una vez había servido los intereses de Corrientes, no aceptó el cargo(7). Las razones que adujo, sobre todo la que llamaba “fuerte oposición de Buenos Aires” a aceptar los puntos de vista de Corrientes, llevaron al gobernador, Pedro Dionisio Cabral, a aceptarle la renuncia, el 26 de Octubre de 1830 guardando, desde entonces, una actitud expectante, debida sobre todo a los sucesos de Entre Ríos.

(7) Oficio del 27 de Septiembre de 1830. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

En este sentido, Cabral no tuvo la visión exacta de los deberes de la hora. Cuando Ferré presentó el Informe, el gobernante correntino se apresuró a darlo a la prensa, editándolo en folleto, a pesar del pedido de discreción que se formulara por el gobernador de Santa Fe(8), fundado en la necesidad de no hacer público los errores que se cometían.

(8) Carta del 25 de Noviembre de 1830. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

El primer deber -le decía López- es armarse para defendernos del poder militar de Córdoba y, a este fin, han de sacrificarse todos los otros empeños que puedan hacerse para servir al comercio y a la industria. La política ha de ser práctica, si queremos conservar el régimen federal en la organización del país.

- Insurrección en Entre Ríos

El general López estaba en lo cierto. El 13 de Noviembre de 1830 estalló en Entre Ríos un movimiento sedicioso encabezado por Ricardo López Jordán y otros jefes de prestigio, auxiliados desde la República del Uruguay.

El gobernador Juan León Solá, que apenas pudo reunir pequeña fuerza, se vio obligado a refugiarse en Santa Fe, ante cuya huida el Congreso de Entre Ríos designó gobernador provisorio a Pedro Barrenechea(9), derrocado tres días después por los insurrectos y sustituido por López Jordán.

(9) Oficio del 19 de Noviembre de 1830. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

El gobernador de Santa Fe, alarmado, exigió se le informase si el movimiento tendía a sostener la causa de los unitarios o si su objeto era un simple cambio de gobierno dentro del sistema de federación, contestando el nuevo Gobierno entrerriano se trataba de un acontecimiento puramente provincial contra la Administración de Solá. Luego, buscando apoyo, López Jordán tentó abrir relaciones amistosas con las provincias vecinas, especialmente con Corrientes, ante la que acreditó, como comisionado, a Pedro Seguí(10).

(10) Oficio del 1 de Diciembre de 1830. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

Pero ya López había instruido a Corrientes del carácter netamente unitario del movimiento(11) y el Congreso de esta provincia autorizaba al P. E. a investigar en el asunto y a proceder conforme a los Pactos en vigencia(12).

(11) Oficio del 30 de Noviembre de 1830.
(12) Ley del 10 de Diciembre de 1830. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

Corrientes se armó. El 4 de Diciembre de 1830, sus fuerzas de línea acampan en Puntas de Abalos, próxima a la frontera con Entre Ríos, mientras las milicias de los Departamentos de San Roque y Yaguareté Corá lo hacían en Curuzú Cuatiá, a las órdenes del coronel Vicente Ramírez.

Desconocido López Jordán por el gobernador López, se retiró de la capital de Entre Ríos, delegando el mando en el coronel Pedro Espino, quien requirió del Congreso de esa provincia un pronunciamiento sobre el ciudadano a quien, en realidad, correspondía el P. E.

El Congreso ratificó, en ese carácter, al coronel Barrenechea quien, el 10 de Diciembre de 1830 ocupó el Gobierno, ordenando el desarme de los insurrectos. Derrotado en Nogoyá y en Puntas del Obispo, López Jordán hubo de refugiarse en territorio uruguayo, pacificándose Entre Ríos. El general López lo comunicó a Corrientes(13), la que pudo licenciar sus milicias.

(13) Oficios del 12 de Diciembre de 1830 y del 31 de Diciembre de 1830.// Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

- Tratado del 4 de Enero de 1831 e invitación a Corrientes a adherirse

Restablecida la paz en la Mesopotamia, continuó el negociado de la Liga del Litoral. Buenos Aires, usando de su prestigio y aprovechando la no designación de diputado por Corrientes, instruyó(14) a su comisionado para que celebrase el Tratado con Entre Ríos y Santa Fe, incluyendo un artículo por el que se invitara a Corrientes a adherirse.

(14) Oficio del 28 de Octubre de 1830. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

Designado Representante por Entre Ríos Antonio Crespo, reuniéronse los diputados de las tres provincias en la Ciudad de Santa Fe, concluyendo el 4 de Enero de 1831 el Tratado llamado Liga del Litoral.

A mérito de los Tratados Preliminares del 23 de Marzo, 23 de Febrero y 3 de Mayo, entre Corrientes y las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, y de la proclamación espontánea que los pueblos de la República hicieron de la forma federal de gobierno, las provincias contratantes estipulaban:

* una Liga, para resistir toda invasión extranjera a cualquier punto de la República;
* una Alianza ofensiva y defensiva contra la agresión o preparación para la guerra de cualquier provincia argentina que amenazara la integridad e independencia de las contratantes;
* estipulándose -además- sobre extradición de criminales; federación interna entre las mismas y las demás provincias que ingresaran en las condiciones del Tratado de Corrientes y Santa Fe del 23 de Febrero;
* representación permanente -por medio de diputados, con residencia en Santa Fe- cuyas facultades se determinaban;
* obligación de invitar a todas las provincias, tan luego como gozaran de libertad, a organizarse en un solo Estado, con forma federal de gobierno;
* vigencia y ratificación de los Tratados existentes entre las partes; e invitación especial a Corrientes para adherirse.

En Convención secreta y disponiendo Buenos Aires de la Renta Aduanera, quedaba obligada a los Gastos de Guerra. El Pacto fue ratificado el 6 de Enero de 1831 por Santa Fe; el 10 del mismo mes, por Entre Ríos; y el 1 de Febrero por Buenos Aires. Entre Ríos facultó para su canje a Antonio Crespo, así como para representarla en la Comisión Representativa que debía residir en Santa Fe(15).

(15) Oficio del Gobierno de Entre Ríos, del 16 de Febrero de 1831, al Gobierno de Corrientes. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIII. Edición del Estado.

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