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Corrientes declara a Misiones territorio de su jurisdicción

- Sucesos de fines de 1832. Movimientos armados en la Banda Oriental

Graves circunstancias preocuparon la opinión pública de la provincia a fines de 1832. Los sucesos de la Banda Oriental y las pretensiones del Gobierno del Paraguay a los territorios al Este del río Paraná, que antes sirvieron de emplazamientos a los pueblos de Misiones, obligaron a Corrientes a disciplinar sus milicias populares, a organizar unidades de veteranos y a dar en el Organismo social una preeminencia lógica al elemento militar.

En Junio de ese año(1), el Gobierno de Entre Ríos comunicaba su resolución de estacionar fuerzas de línea sobre el Uruguay, encareciendo la vigilancia de la frontera, y el de Corrientes ponía -a las órdenes del Comandante Militar de Curuzú Cuatiá- cien hombres en Paso Carretas, para accionar de acuerdo con las Fuerzas de la provincia hermana.

(1) Comunicación del 13 de Junio de 1832, del Gobierno de Entre Ríos. Archivo General de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVI. Edición del Estado.

En cuanto a la cuestión paraguaya ya fue más compleja, obligando a una movilización general de milicias y al artillado de la capital(2).

(2) El gobernador Ferré erigió la Batería, dominando el río con dos cañones adquiridos en Entre Ríos y uno en Santa Fe. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVI. Edición del Estado.

- El Paraguay invade Misiones

En efecto: a principios de 1832 fue advertido el P. E. de la presencia, en la zona misionera del Aguapey, de grupos armados del Ejército paraguayo. El Dictador Rodríguez de Francia, al contestar el reclamo de Corrientes, sostiene la soberanía del Paraguay sobre esos territorios y como, el Gobierno correntino, vinculado a las provincias litorales por la Liga de Enero de 1831, necesitaba consolidar su situación, recavó el parecer de su Legislatura(3).

(3) La consulta la solicitó el gobernador Ferré el 27 de Agosto de 1832, pidiendo se deliberase en secreto, por tratarse de un caso que interesaba a la Nación. Hacía presente que el Paraguay se creía con jurisdicción hasta Yapeyú -por el río Uruguay- y hasta Yahapé, por el Paraná. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVI. Edición del Estado.

- Corrientes declara a Misiones territorio de su jurisdicción y la ocupa militarmente, cortando el comercio paraguayo por Itapúa a San Borja

Dio así origen a la ley del 1 de Septiembre de 1832:

“Reunida la H. S. de Representantes -decía- en Sesión extraordinaria, con el importante objeto de tomar en consideración la consulta que hace el P. E. sobre si deben reconocerse por límites del territorio de Corrientes los que en su erección al rango de Provincia le han sido demarcados a la parte Norte, a las del Este y Oeste, por el Supremo Director de la República, el señor Gervasio Antonio de Posadas, con fecha de 10 de Septiembre de 1814, cuyo documento fue remitido al Cabildo de esta ciudad con Oficio de fecha 24 del mismo mes.
“Después de una detenida discusión sobre la materia, ha tenido a bien resolver y decretar lo siguiente:
“Art. 1.- Se declara legal, con fuerza de todo valor y de ningún vicio, el deslinde que demarca el territorio de la provincia a la parte del Norte, a la del Este y Oeste, con arreglo al documento de su referencia.
“Art. 2. - Toda la extensión del territorio comprendido bajo los límites de la demarcación indicada, es una legítima propiedad de la provincia”.

Ante la categórica sanción y el deber de defender el territorio, el P. E. envió una división, a las órdenes del coronel José López, para descubrir las operaciones y miras que se perseguían.

- Preparación para la guerra. La opinión y el Congreso discuten el carácter defensivo u ofensivo que debiera fijársele

Las cosas subieron de punto. El 21 de Septiembre e 1832 dos canoas paraguayas, armadas en guerra, cruzaron el Paraná abordando en Ensenada Grande, donde pretendieron llevarse a cuatro mujeres que lavaban en la orilla.

De nuevo Ferré (el 28 de Septiembre) lo comunicó al Congreso, enunciando entendía se estaba ante un caso de ruptura de relaciones, creyendo llegada la oportunidad de recurrir a las provincias Aliadas que habían suscripto el Tratado de la Liga del Litoral, a cuyo efecto se les había dirigido.

Ese H. Cuerpo deliberó sobre el asunto el 1 de Octubre de 1832, contestando al P. E. estaba penetrado de la importancia de estos atentados, de que no se respetaba ni el derecho de gentes ni las formas establecidas por los pueblos cultos, pero que entendía que la reclamación al Paraguay debía interponerse por la Nación reunida, mientras tanto aconsejaba una actitud circunspecta, tal como la asumida por el P. E. desde la recuperación del territorio de las antiguas misiones.

El gobernador Ferré guardó fielmente las resoluciones del Congreso, sin abandonar la defensa de los derechos de Corrientes. A tal efecto hizo avanzar las Fuerzas militares en la zona misionera, cortando completamente el tráfico comercial que el Paraguay hacía, cruzando ese territorio del viejo emplazamiento de Candelaria hasta San Borja, con el Brasil, mientras el Dictador Rodríguez de Francia, conservando una actitud amenazante, ocupaba con Fuerzas todo el litoral paraguayo desde Candelaria hasta la capital de Corrientes, en toda la costa del río Paraná.

Asimismo, Ferré exploró el ánimo de los hombres de Entre Ríos y Santa Fe, cuyos Gobiernos se dijeron dispuestos a cumplir, en lo posible, los compromisos de la Liga del Litoral.

Esta situación expectante, verdadero régimen de paz armada, obligó a sacrificios de toda naturaleza, postergando la acción constructiva a que el pueblo tenía derecho. La opinión pública se dividió entre los que deseaban poner término a este orden de cosas, con una acción decisiva, y entre quienes no veían más solución al problema que el statu quo, hasta que las provincias aliadas -especialmente Buenos Aires- concretaran su cooperación en las operaciones militares.

Los primeros meses de 1833 transcurrieron en está incertidumbre. El 22 de Octubre de 1833, el Congreso o Sala Permanente(4) se reunió por citación de su Secretario, para reanudar sus sesiones y, en la misma fecha, pasó a considerar un proyecto presentado por el diputado Justo Díaz de Vivar.

(4) El Congreso General se elegía cada tres años. Al entrar en receso designaba un Congreso o Sala Permanente, que se componía de cinco diputados, el cual tenía, a su vez, períodos de actividad y receso. El Congreso General se reunía sólo para los casos graves, dentro de los tres años de mandato de sus diputados. En 1833, el Congreso Permanente, que había entrado en receso en Diciembre de 1832, se reunió el 1 de Julio, integrándose con M. A. Maciel, en reemplazo de J. J. de Goytía, que gozaba de un mes de licencia. El 24 de Julio, por enfermedad de Maciel, se integró con J. A. Ruda. El 16 de Septiembre suspendió sus sesiones por un mes. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVI. Edición del Estado.

Según los períodos legales correspondía llamar a elecciones al pueblo, para elegir el Congreso General que debía actuar desde Diciembre de 1833 a Diciembre de 1836, Congreso a quien competía designar gobernador en reemplazo de Pedro Ferré, cuyo mandato concluía el 25 de Diciembre de ese año (1833).

Considerando las circunstancias que amenazaban la tranquilidad pública, el diputado Díaz de Vivar proyectaba no convocar el Congreso General, que debía actuar como 5ta. Legislatura de la provincia, debiendo Ferré continuar en el mando(5).

(5) El primer Congreso General actuó de Diciembre de 1821 a Diciembre de 1824; el segundo, de 1824 a 1827; e1 tercero, de 1827 a 1830; y el cuarto, de Diciembre de 1830 a Diciembre de 1833. El 5to. Congreso -que correspondía convocarse- se elegía en Noviembre de 1833 y actuaría desde 1 de Diciembre de 1833 al 1 de Diciembre de 1836. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVI. Edición del Estado.

El proyecto, apoyado por el diputado Pedro Díaz Colodrero -quien sostuvo que “en 23 años de aislamiento, el Dictador Francia había estado reuniendo elementos de opresión”- contó con mayoría, declarándose inconveniente la elección del nuevo Congreso General y necesario reunir el viejo Congreso General -que caducaba- para considerar las urgencias de la hora.

En consecuencia se dirige al P. E. pidiendo citara para el 1 de Noviembre de 1833 a los diputados que en ese período formaban el Congreso General, en número suficiente para formar quorum y con el objeto indicado.

Al día siguiente, 2 de Noviembre, el P. E. reclamó. Las circunstancias de la paz armada o “guerra defensiva” -como después se la llamó- no eran tan premiosas como para subvertir el régimen de las Instituciones y menos cuando los comicios podían crear un Congreso General que respondiera a los verdaderos anhelos de la opinión.

La comparecencia personal del gobernador a la Sala Permanente y los argumentos de que hace mérito, llevan a derogar la anterior resolución, disponiéndose que los Jefes departamentales citaran a los vecindarios para que el día 6 de Noviembre de 1833 procedieran a elegir diputados, debiendo los electos estar en la capital para el 24 del mismo mes.

Este Congreso Permanente de 1833 tiene una actuación curiosa: mientras el 25 de Octubre de 1833 -por ejemplo- derogaba el Artículo II de la Sección 3ra. de la Constitución, según el cual los comicios de diputados, en la capital, debían presidirse por el gobernador, con la circunstancia de que el voto era verbal; al día siguiente resolvía con respecto al mismo funcionario, que “al campo que anteriormente le fuera donado (Rincón de San Joaquín y Santa Ana), se agregaba el San José Cué, porque la intención fue darle un campo cómodo”.

Se sospecha de la parcialidad del funcionario, pero se lo premia. La situación de fuerza vése -además- en lo ocurrido con el electo diputado por Saladas. La Sala, anotando no se había permitido sufragar a los vecinos de Mburucuyá, que votaban juntos con los de Saladas, anula los comicios el 9 de Noviembre de 1833 y llama a otra elección. Teodoro Gauna, que resultó electo en ese segundo comicio, hizo renuncia de su cargo(6).

(6) No vemos versátil, en lo administrativo, el criterio del Congreso Permanente. Así, el 9 de Noviembre de 1833, acepta la propuesta de un particular para el monopolio del abasto de carne a la ciudad pero, como el vecindario se molesta, el día 22 de Noviembre la deja sin efecto hasta cuando el P. E. juzgase oportuno ponerlo en práctica. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVI. Edición del Estado.

En lo administrativo, el año de 1833 fue fecundo. A las numerosas obras públicas de la capital, se agregaron las de los Departamentos, especializándose el P. E. con la instrucción de la juventud y la regularidad del Gobierno de la Iglesia.

En ese concepto fueron erigidas en Curatos o Parroquias, las viceparroquias de Mburucuyá, Concepción, Curuzú Cuatiá y Esquina y se reedificaron los templos de Goya, General Paz, Mburucuyá, Sauce y Paiubre.

Los procedimientos electorales se activaron con la cooperación de los funcionarios de la provincia(7), efectuándose los comicios para la elección del Congreso General en todo el mes de Noviembre de 1833.

(7) Desempeñaron funciones públicas en 1833 los siguientes ciudadanos:
* en Esquina: Comandante Militar, coronel Félix María Gómez; Juez Comisionado, Nicolás Cabral;
* en Goya: Jueces de Paz, Pedro Acosta y, luego, por renuncia, Agustín M. Lozano;
* en Empedrado: Comandante Militar J. M. Sánchez; Juez Comisionado; J. Bta. Ximénez;
* en Ensenadas: M. A. Corrales y Santiago Escobar, respectivamente;
* en San Roque: Comandante Militar J. A. Romero; y Alcalde de 1ra. instancia, Eugenio Ximénez;
* en Saladas: Antonio Mantilla y J. Eugenio González, respectivamente;
* en Bella Vista: Comandante Militar y Juez Comisionado, J. F. Serrano y Manuel Samaniego;
* en Itatí: respectivamente, Felipe Corrales y Gerardo González;
* en San Luis del Palmar: Lorenzo Lezcano y Benito Alfonso;
* en Curuzú Cuatiá: Raimundo Romero y Martín Ortiz;
* en Yaguareté Corá: Comandante Militar M. Antonio Martínez; y Jueces Comisionados, para el pueblo, M. Vicente Solís y, la campaña, J. Gregorio Lovera;
* en San Miguel y Loreto: Comandante Militar Miguel Romero; y Jueces Comisionados en uno y otro punto: Isidoro Romero y J. Vicente Monzón;
* en General Paz, fue Comandante Militar Bernabé A. Esquivel; y Jueces Comisionados de sus varios Partidos: M. A. Acosta, Miguel Meza y Eduardo Esquivel.
// Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVI. Edición del Estado.

Aún cuando algunos de los nuevos diputados pertenecían al Congreso General cesante, en buen número significaron valores de renovación, perteneciendo al grupo más acentuadamente federal de la clase dirigente(8).

(8) Fueron electos diputados en todo el mes de Noviembre de 1833:
* el día 6 de Noviembre, Domingo Latorre, por San Roque; y Rafael Atienza, por San Luis del Palmar;
* e1 día 7 de Noviembre, Manuel Antonio Ferré, por Itatí; P. Antonio Fernández, por Goya; J. J. Goitia, por Curuzú Cuatiá; J. V. García de Cossio, por Empedrado; J. Francisco Cabral, por Ensenadas; y Pedro Díaz Colodrero, por Esquina;
* el día 9 de Noviembre, la capital elige al doctor J. Simón García de Cossio y J. Antonio Ruda;
* el día 20 de Noviembre, Yaguareté Corá, a Manuel Vicente Solís;
* el 23 de Noviembre, Bella Vista, a Fermín Félix Pampín, en reemplazo de Esteban Perichón, que renunció; y Saladas, al doctor J. N. de Goytía, quien sustituye -por renuncia- a Teodoro Gauna; y
* el 29 de Diciembre, San Luis del Palmar, a Sebastián de Almirón por renuncia del titular.
San Miguel y Loreto eligieron diputado a Pedro Ferré, quien sustituyó el mandato en Justo Díaz de Vivar. General Paz designó a Antonio Segovia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVI. Edición del Estado.

- Tentativa de establecimiento de un Gobierno de hecho

Aprobados los diplomas por el Congreso Permanente en sesiones de los días 17, 22 y 26 de Noviembre de 1833, éste designó presidente -para instalar el Congreso General- el día 28 de Noviembre a Juan Francisco Cabral, disolviéndose conforme a la Constitución desde el momento que el Congreso General se constituyó en esa fecha. Su primer acto fue elegir vicepresidente a J. N. de Goytía y secretario al doctor J. Simón G. de Cossio.

Instalado el Congreso General, el gobernador Ferré envió su Mensaje. El interesante documento dedicaba buena parte al conflicto con el vecino del Norte, consignando los preparativos guerreros del Paraguay, el cordón de Fuerzas que había extendido desde Itapúa -frente a Candelaria- hasta Corrientes; las medidas, por él tomadas, de extender la ocupación militar de Misiones, cortando el tráfico paraguayo por San Borja y las respuestas favorables de Entre Ríos y Santa Fe a cooperar, en la medida de sus fuerzas, a la defensa de Corrientes.

Planteado el asunto, el Secretario del Congreso, doctor J. Simón García de Cossio, propuso transar la guerra o el estado de guerra que se tenía con el Paraguay, caracterizando que Corrientes se encontraba sola frente a un poderoso enemigo y que las provincias litorales no cumplirían con el Tratado de Alianza.

Viejo político, de pensamiento ágil, conocedor de los hombres del país pues había actuado en la Junta de Mayo, en 1810, como diputado de Corrientes y jugado un papel destacado en los sucesos que decidieron la incorporación de los diputados de las provincias y el alejamiento de Moreno, sabía perfectamente que los hombres de Buenos Aires debían insistir en los puntos de vista que sus directores y gobernadores ejercitaron desde los primeros días de la revolución.

Por el Pacto del Litoral, era Buenos Aires la que debía arbitrar los recursos financieros de toda campaña militar, recursos esenciales para la colaboración de Entre Ríos y Santa Fe.

El grupo partidario de la guerra o, mejor dicho, del estado de guerra, se opuso a una solución práctica, indudablemente presionado por el elemento militar, que encontraba en los sueldos y regalías del grado un beneficio inmediato. Tras larga discusión, el proyecto fue rechazado, pasando el Congreso a elegir gobernador de la provincia, lo que efectúa el 4 de Diciembre de 1833.

- Renovación legislativa. El Congreso General de Diciembre de 1833. Proyecto del doctor García de Cossio

El desarrollo de la Sesión en que el Congreso General consideró el asunto, tiene un positivo interés. Apenas iniciada, el diputado Pedro Díaz Colodrero propone suspender el precepto constitucional que prohibía la reelección del gobernador, que el diputado Justo Díaz de Vivar había proyectado derogar.

El diputado García de Cossio interviene en el debate, hace una síntesis de los sucesos a contar de 1810, plantea los beneficios del Gobierno regular, la necesidad de una acción inteligente, las cuestiones no resueltas que irían a caer sobre los hombros del gobernante a elegirse y lo impolítico de una elección.

Propuso el siguiente proyecto de ley, que fue aprobado por unanimidad :

“Art. 1ro.- Considerándose por ahora contraria a la seguridad de la provincia y de sus intereses generales la ejecución de lo dispuesto por el artículo 10mo. - Sección 6ta. de la Carta Constitucional, se suspende su cumplimiento hasta que varíen las circunstancias.
“Art. 2do.- El actual gobernador y capitán general siga con el mando de la Provincia, con todas las facultades para la dirección de la guerra en que a la Provincia ha empeñado la del Paraguay, recabando de las demás de la Liga, si creyese necesario, el cumplimiento de los artículos 3ro.; 13ro. y 14to. del Tratado definitivo de Alianza celebrado en Santa Fe el 4 de Enero de 1831.
“Art. 3ro.- Removidos los riesgos que asoman cuyos efectos ya se han dejado sentir, el H. S. P., con acuerdo del P. E., librará la convocatoria de los diputados a la 5ta. Legislatura, para llenar la sanción suspendida por el artículo 1ro. y deliberar cuánto concierna al bien general pero si, por desgracia subsistieren las enemistades y dicha guerra por todo el trienio entrante, al expirar éste se hará oportunamente la convocatoria ordinaria de la misma Legislatura quien resolverá sobre la conveniencia de la nueva elección o permanencia del gobernador in statu quo.
“Art. 4to.- La derogación alternada o interpretación de alguno de los artículos de la presente sanción, queda exclusivamente reservada a la 5ta. Legislatura General y la Sala Permanente por ningún pretexto podrá contravenir a lo determinado por este artículo.
“Art. 5to.- Transcríbase al P. E. para su inteligencia y demás efectos”.

Se acordó fuese una Comisión, compuesta por los S. S. el doctor Cossio, Atienza y Vivar, a poner en manos del P. E. la resolución, insinuándole la necesidad de continuar en el mando y anunciándole que la sanción del artículo 4to. era inexorable y amplia.

Comunicado el nombramiento por intermedio de la Comisión y ante la renuncia del designado, el Congreso insiste, el 6 de Diciembre de 1833, en una larga Nota:

“No se saca -le decía- el timón de la mano del marino veterano que sabe mantenerlo con firmeza en medio de las tormentas, para colocarlo en otra a la cual falta el valor que sólo se adquiere por una experiencia anticipada en iguales conflictos”.

- Elección de gobernador. Renuncias de Pedro Ferré. Designación de Rafael León de Atienza

Pedro Ferré renuncia de nuevo el día 7 de Diciembre. El Congreso insiste por tercera vez el 9 de Diciembre de 1833, el que reitera con fecha 13 de Diciembre. Entonces, el gobernador Ferré concurre, el 14 de Diciembre, a la Legislatura, imponiendo condiciones para continuar en el mando de la provincia.

Pide se pongan a disposición del P. E. las fortunas privadas y los habitantes, así como las personas de los diputados; que se permitiera abrir negociaciones dentro y fuera de la provincia para encarar los problemas que la aquejaban y que se disolviera -sin más trámite- el Congreso General y la Sala Permanente.

Tal era la confianza que el ciudadano inspiraba, que el Congreso General estuvo inclinado a acceder a las exigencias, dirigiendo al electo, el 15 de Diciembre de 1833, Nota en que solicitaba aclaración respecto a la última de las tres condiciones que Ferré no había expresado con exactitud.

Fuese el convencimiento en el Congreso de que estas condiciones importaban un pretexto para obligar a la aceptación de la renuncia o que -articuladas de buena fe- no se quisiera crear un Gobierno sin control legislativo, es lo cierto que el Congreso General aceptó, el 13 de Diciembre de 1833, la cuarta renuncia de Ferré, dándole el grado de Brigadier de la Provincia, la suma de 1.500 $ fuertes y honrándolo con una comisión que, a estar a la ley, “va a decidir la suerte de la provincia”.

Comunicada la resolución y enviado el diploma de Brigadier el día 27 de Diciembre, Ferré agradece al Congreso su nombramiento de diputado ante los Gobiernos litorales y cede los $ 1.500 donados a beneficio de la Instrucción Pública(9).

(9) Con fecha 31 de Diciembre de 1833, el Congreso aceptó la donación de los $ 1.500 que hacía Ferré, fundado en los sentimientos que inspiraban el acto. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVI. Edición del Estado.

Abocado a elegir gobernador, el Congreso General nombra, el 13 de Diciembre de 1833, al Sargento Mayor de línea, Rafael León de Atienza, quien declina el 19 de Diciembre. Pero rechazada la renuncia prometiéndole todo el apoyo necesario para su gestión de funcionario, se fijó el día 25 de Diciembre de 1833 para la ceremonia del juramento(10).

(10) El 21 de Diciembre de 1833 el Congreso condecoró a Atienza con el grado de Coronel de Ejército y el día 27 de Diciembre dispuso eligiera diputado por San Luis, en la banca que dejaba el designado gobernador. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVI. Edición del Estado.

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