El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Afianzamiento de la facción federal rosista. Obra de Gobierno en el segundo período

- Reelección de Atienza. Significado de su nombramiento

Cuando la 6ta. Legislatura de la provincia autorizó a Rafael de Atienza continuase en el ejercicio del P. E., subrogó el mandato a la realización de la reforma constitucional, cuyos trámites se urgían.

"Fue en realidad una transacción entre el grupo netamente rosista -que lo prestigiaba- y aquél que, siendo sinceramente federal en sus ideas y sentimientos, buscó crear un régimen de interinato como para postergar el nombramiento del Primer Magistrado en espera de días en que la elección pudiera hacerse con mayores garantías", señalará el historiador Hernán Félix Gómez.

Y prosigue:

"Para compensar el significado moral de este nombramiento interino, dos leyes sucesivas dieron a Atienza el grado de Coronel Mayor y un amplio lugar de estancia en premio a sus buenos servicios al Estado"(1).

(1) Leyes del 4 de Enero y dos del 11 de Febrero de 1837. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIX. Edición del Estado.

Sustituir a Rafael León de Atienza -del mejor patriciado correntino- militar que se había hecho en la fuerza veterana en largos años de servicio, con estrechas vinculaciones en la clase militar que prestigió desde el Gobierno y con las populares que revistaron en los Cuerpos milicianos a sus órdenes, en campamentos y campañas, no era indudablemente tarea fácil y, menos, cuando su adhesión a Juan Manuel de Rosas -ya omnipotente en el país- sumaba a los prestigios propios el apoyo de intereses creados, muy respetables.

Fuese por esta dificultad de encontrar un sucesor o por la preeminencia del grupo de hombres políticos que le respondían en el seno del Congreso General, es lo cierto que esta Asamblea resolvió, el 7 de Febrero de 1837, que Atienza continuara en el Gobierno por todo el período -un trienio- y que la reforma de la Constitución se dejara al estudio y preparación del Congreso Permanente, cesando la comisión ad-hoc que para ello se había organizado.

Fijado el día 10 de Febrero de 1837 para la ceremonia del juramento, hubo de postergársela a pedido de Atienza, hasta el 19 de Febrero de 1837, en que inicia su gestión de titular.

La obra de Atienza en este entonces fue de absoluta solidaridad con Juan Manuel de Rosas.

"Cuando Atienza vio que su política le había enajenado la voluntad de un sector significativo de la comunidad política, buscó llenar el vacío con otros elementos de la sociedad, lejanos a la élite local.
Organizándolos a modo de partido político, infautado con las distinciones y liberalidades del gobernador y un tanto insolente para con la gente hasta ese entonces dominante en la provincia, Atienza da participación al bajo pueblo, las criadas y esclavas, los mozos, los hombres de pulpería, que llevaban y traían información. De ahí nació el mote que le puso la oposición: 'el gobernador de los mulatos'(2).

(2) Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo I, capítulo VIII: “Aislamiento Provincial. (1829-1839)”, parágrafo 139. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

El segundo período de Atienza no podía producirse sin el sacrificio de algunos hombres.

Es así como renuncia su banca de diputado por las Ensenadas, el doctor J. N. de Goytía, a la sazón presidente del Congreso General -la que es aceptada- eligiéndose como tal -presidente- a Domingo Latorre, que era vicepresidente y, en su lugar, a Mariano Vedoya(3).

(3) Renuncia del 15 de Febrero de 1837. El Congreso General reorganizó sus autoridades el 14 de Febrero de 1837. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIX. Edición del Estado.

El 20 de Febrero de 1837 y en la vacante Goytía, era elegido diputado por Ensenadas, Pedro Dionisio Cabral.

La tendencia rosista se diseñaba francamente, tanto más cuanto el 4 de Marzo de 1837 se constituye el Congreso Permanente con Pedro D. Cabral, A. M. Vedoya, Isidoro G. de Cossio, J. Manuel Regueral y Blas Barría, quedando autorizado -por resolución del 1 de Marzo de 1837- a deliberar sobre asuntos trascendentales, como las proposiciones de Chile al Gobierno de Buenos Aires.

Declarado el receso del Congreso General, la Sala Permanente se constituyó con la presidencia de Cabral, la vicepresidencia de Cossio y la secretaría a cargo de Vedoya.

Para posesionarnos de la importancia que en la época tuvo este Congreso Permanente, debemos dejar constancia de que una ley, del 27 de Febrero de ese año (1837), lo había autorizado -en casos de urgencia- a resolver en los asuntos graves de competencia del Congreso General.

- Consolidación de Atienza en el poder. La obra administrativa

La tendencia de los partidarios de de Atienza se afianzó cuando renunció, el 15 de Febrero, el diputado de Ensenadas y presidente del Congreso General, Juan N. de Goytía, y se eligió para reemplazarlo como presidente a don Domingo Latorre -que era vicepresidente- y en el lugar de éste a don Mariano Vedoya. Como diputado de Ensenadas fue elegido don Pedro Dionisio Cabral.

En Marzo se constituyó el Congreso Permanente con Cabral, Vedoya, Isidoro García de Cossio, Regueral y Barría y este organismo quedó facultado, el 1 de Marzo, para deliberar sobre asuntos trascendentales, como las proposiciones del Gobierno de Chile al Gobierno de Buenos Aires, para suscribir un Tratado de Alianza contra la Confederación Peruano-Boliviana, presidida por el mariscal Santa Cruz.

Declarado el receso del Congreso General, el Permanente quedó constituido con la presidencia de Pedro D. Cabral; la vicepresidencia de García de Cossio; y la secretaría a cargo de Vedoya. Una ley del 27 de Febrero autorizó a este Congreso a resolver, en casos de urgencia, en asuntos graves de competencia del Congreso General.

Como se ha visto, en este nuevo período de Atienza las relaciones con la política de Rosas se estrecharon y varias disposiciones así lo atestiguan:

* se hizo circular en la provincia el decreto del Gobierno de Buenos Aires que declaraba rotas las relaciones con la Confederación Peruano-Boliviana;

* No hay que olvidar el decreto del 22 de Febrero, haciendo obligatorio el uso de la divisa punzó; el 9 de Septiembre se puso en vigencia el decreto del Gobierno porteño declarando rotas las relaciones con el mariscal Andrés de Santa Cruz y declarándole la guerra.

* Pero las disposiciones internas de este abruptamente terminado Gobierno, fueron las más positivas para la provincia:

Lucha contra el indio

- la defensa de las costas del Paraná, en las que habían recrudecido las invasiones de los indios del Chaco -durante este año de 1837- que, en su ataque más audaz, habían llegado al pueblo de Santa Lucía donde murieron el Teniente de milicias de Goya, Juan Manuel Quiroz y el Sargento Mayor Rafael Peralta y varios soldados.

La resistencia de Atienza a las invasiones de los pobladores originarios del Chaco fue sistemática, cuya temeridad habíase excedido en el ataque del 23 de Enero de 1837 al pueblo de Santa Lucía.

Atianza ordenó -el 10 de Febrero- solemnes exequias, que se realizaron el 23 de ese mes en las parroquias de Santa Lucía y Goya, además de la construcción de sencillos mausoleos para los valientes muertos, para dejar a la posteridad un recuerdo de aquéllos que sirva de estímulo a los defensores de la patria(4).

(4) Registro Oficial. 1837. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIX. Edición del Estado.

- Una preocupación de las autoridades y, en particular, de Atienza, fue destinar -por ley del 22 de Febrero de 1837- la suma de veinte mil pesos para cancelar la deuda que se tenía con las milicias provinciales que, siempre que era necesario, eran sacadas de sus ocupaciones habituales sin que se les abonara retribución alguna(5).

(5) Ley del 22 de Febrero de 1837. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIX. Edición del Estado.

En sus fundamentos comenzaba reconociendo el compromiso que tenía con ellas, cuando decía:

Esta H. L. ha tomado en consideración los servicios de las milicias de la provincia y la deuda que gravita sobre el Erario a favor de ellas(6).

(6) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes. Años 1831-1837”, tomo tercero, p. 400. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

- Obra administrativa

La obra institucional del año se concretó:

* ordenando y equilibrando la economía y las finanzas de la provincia con una serie de leyes que se reglamentan:

- el cobro de los diezmos(7);
- un ordenamiento y aumento de las tarifas aduaneras(8);
- sobre economía en los Gastos Públicos(9) como, por ejemplo, una del 27 de Febrero, no haciendo lugar a la elevación de unos sueldos solicitados por el Contador General interventor y Vista de Aduana don Fermín F. Pampín;
- de reglamentación de la extracción del ganado vacuno y caballar(10), porque lo demandaban “imperiosamente la industria y la prosperidad del país”;
- de protección y promoción de la industria local(11), entre ellas una fábrica de sombreros;
- de publicidad del Registro Oficial(12),

(7) Ley del 11 de Febrero de 1837.
(8) Ley del 20 de Febrero 1837. Impuestos a los vinos, del 4 de Marzo de 1837.
(9) Ley del 27 de Febrero de 1837, no haciendo lugar a la elevación de unos sueldos.
(10) Ley del 4 de Marzo de 1837.
(11) Ley del 18 de Septiembre de 1837; regalías a una fábrica de sombreros.
(12) Leyes del 28 de Octubre de 1837.
// Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIX. Edición del Estado.

pero, sobre todo, y con vistas fortalecer al P. E. que fue autorizado a proveer en cuanto refiriera a las Relaciones Exteriores y política nacional(13).

(13) Ley del 7 de Septiembre de 1837. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIX. Edición del Estado.

Esta ley fue muy importante -la del 7 de Septiembre- ya que autorizaba al P. E. a proveer en todo lo relacionado con las relaciones con la Nación por constituirse, diciendo al respecto:

La Honorable Sala de Representantes (...) en Sesión de anoche, usando de la soberanía Ordinaria y Extraordinaria que inviste, ha acordado autorizar, como desde luego autoriza a V. E. con las facultades necesarias para expedirse sobre los indicados asuntos del modo más conveniente y conforme al pronunciamiento unánimemente expresado a este respecto por todos los Gobiernos de las provincias confederadas, consultando en ello generalmente el honor, dignidad e independencia de la República, altamente comprometida por las asechanzas del Gobierno del general Santa Cruz y sus sostenedores; y, en particular, la integridad y seguridad de la provincia cuya suerte le está confiada inmediatamente; debiendo por lo tanto estrechar cada vez más sus relaciones no sólo con el Encargado de los Negocios Exteriores, sino también con los demás Gobiernos de la Confederación, procurando uniformar con ellos su marcha política en lo relativo a afianzar los intereses generales de la República y los particulares de esta provincia, en el modo y forma que le está prevenido por la Constitución, a efecto de que en todos sus compromisos políticos encuentra siempre el apoyo y garantía de los demás Gobiernos confederados(14).

(14) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes. Años 1831-1837”, tomo tercero, pp. 410-411. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Importante también fue la ley Nro. 413, del 9 de Marzo de 1837, que disponía la aprobación de las Cuentas rendidas por el P. E., referidas a su anterior Administración.

- El oficialismo pone dudas por el suspendido Juicio de Residencia de Ferré

Si agregamos que el Congreso Permanente -formado por adictos a Atienza- estaba autorizado a entender en los reclamos que se produjeran contra la Administración pasada, que fue exonerada del juicio de residencia por la 5ta. Legislatura, tendremos la medida del poder que asistía al Ejecutivo(15).

(15) Esta autorización al Congreso Permanente le fue dada por un año por el Congreso General, el 28 de Febrero de 1837 e importó una espada de Damocles sobre Pedro Ferré y sus colaboradores. Entre otras medidas, la ley del 26 de Enero de 1837 aprobó la creación de los Juzgados de Mburucuyá y Yaguareté Corá. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XIX. Edición del Estado.

La ley del 28 de Febrero introdujo un factor irritativo en el ambiente político provincial y una sensación de incertidumbre en el sector opositor, encabezado por Pedro Ferré, al disponer lo siguiente

El H. C. G. en atención a que la Administración antepasada fue exonerada por la 5ta. Legislatura del Juicio de Residencia prevenido por la ley, considerando que con este motivo pudieron resentirse las acciones individuales en los casos que algún fallo del P. E. no fuese dado en consonancia con la equidad y la justicia; en Sesión de este día ha acordado lo siguiente:
Art. 1.- Queda especialmente encargada la Sala Permanente para atender en los reclamos que los ciudadanos puedan hacer contra las sentencias que hubiese pronunciado la Administración antepasada, siempre que ellas hayan sido fuera de los trámites que previene la Constitución o no se hubiesen oído las partes.
Art. 2.- Admitidos los reclamos de que habla el artículo anterior, la Sala Permanente los clasificará y ordenará el curso que se les debe dar.
Art. 3.- La presente ley sólo tendrá su valor y efecto en todo el presente año(16).

(16) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes. Años 1831-1837”, tomo tercero, pp. 402-403. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Sin duda, esto era una constante amenaza para Ferré y sus partidarios. Ya él había querido prevenir algo así cuando, al poco tiempo de dejar su segundo mandato, quiso que se sustanciara el Juicio de Residencia inmediatamente y la Legislatura lo postergó debido a su nombramiento como comisionado de la provincia ante los Gobiernos vecinos.

En ese momento, las relaciones de Ferré y las nuevas autoridades eran buenas y no había nada que temer. Pero, a pesar de las dudas, no se tomaron las medidas que se temían y el año transcurrió con cierta tranquilidad.

"Ya se ha dicho que Atienza no tomó providencias extremas contra sus opositores; era un hombre bueno, correcto, que no siguió los consejos del gobernador porteño para tratar a aquéllos", señalará el historiador Antonio Emilio Castello.

- La crisis en la Banda Oriental y la guerra declarada a la Confederación Peruano-Boliviana

Acontecimientos exteriores volvieron a poner en cierta tensión a la provincia. En la República Oriental del Uruguay el levantamiento del general Fructuoso Rivera, jefe del partido colorado, apoyado por los unitarios argentinos, contra el presidente Manuel Oribe, jefe del partido blanco, que mantenía buenas relaciones con Rosas, iba cobrando cuerpo y la proximidad de este conflicto, más la guerra declarada por la Confederación Argentina a la Confederación Peruano-Boliviana, determinaron al Gobierno correntino a cuidar la frontera con el Uruguay y preparar fuerzas por si eran necesarias para la guerra en el Noroeste.

La guerra entre la Confederación Argentina y la Confederación Perú-Boliviana (llamada Guerra contra Bolivia en la Argentina y Frente Argentino en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana en el Perú y Bolivia) se inició el 19 de Mayo de 1837 cuando el entonces encargado del manejo de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina y gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, declaró la guerra a la Confederación Perú-Boliviana, tanto por la Cuestión de Tarija como por el apoyo de Andrés de Santa Cruz al Partido Unitario.

Las operaciones comenzaron en Agosto de 1837 cuando tropas confederadas peruano-bolivianas invadieron la mayor parte de la provincia de Jujuy, la Puna de Jujuy y el norte de la provincia de Salta, continuando con una serie de combates y escaramuzas entre ambas fuerzas todos ellos sin resultados concluyentes(17).

(17) Robert L. Scheina. “Latin America's Wars: The age of the caudillo. 1791-1899 (the Peru Bolivian Confederation)”, p. 136.

Atienza, autorizado el 17 de Marzo de 1837 por el Congreso Permanente, hizo circular por la provincia el decreto del Gobierno de Buenos Aires que declaraba rotas las relaciones con Perú y Bolivia.

Por decreto de Febrero 22 de 1836 hace obligatoria la divisa punzó o divisa federal, que debían llevarla los empleados civiles, con el lema de “Viva la Federación” y los militares con el de “Federación o Muerte”; y el 9 de Septiembre de 1837 ponía en vigencia el decreto de Rosas declarando rotas las relaciones con el general Andrés de Santa Cruz, de Bolivia, y declarando la guerra.

Información adicional