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El ramirismo en Misiones

Derrotado por Francisco Ramírez, José Gervasio Artigas emprendió el camino del exilio, seguido por un puñado de sus soldados, muchos de los cuales eran guaraníes.

El Protector recorrió los abandonados pueblos misioneros y estableció su último campamento en las faldas del Cerro Santa Ana. Desde allí obtuvo permiso del dictador Gaspar Rodríguez de Francia para internarse en el Paraguay, hacia donde cruzó por el Paso de Candelaria, el 5 de Septiembre de 1820, acompañado por 200 leales, entre ellos Matías Abucú.

Así, las antiguas misiones guaraníes, que presenciaron el surgimiento del artiguismo en el ya lejano 1811, y lo habían acompañado fielmente por tantos años, ahora contemplaban su ocaso definitivo. José Artigas nunca volvería del Paraguay, donde morirá el 23 de Septiembre de 1850, a los 86 años.

Las relaciones entre el Comandante General de Misiones, Francisco Javier Sití, y Francisco Ramírez se fueron enfriando rápidamente. El triunfador de Cepeda había acumulado mucho poder; tras derrotar a Artigas, pasó a dominar todo el Litoral, al que unificó en lo que llamó, la República Entrerriana.

A diferencia de Artigas, el nuevo líder no se mostraba dispuesto a respetar la autonomía de los pueblos, y pretendía, por un lado, que los guaraníes engrosaran sus contingentes y, por otro, participar de la explotación de los yerbales, medidas ambas que fueron resistidas por Sití, quien tenía graves dificultades para mantener su autoridad frente a la creciente anarquía reinante en los sobrevivientes pueblos misioneros.

El enfrentamiento rápidamente se convirtió en lucha armada, y Francisco Sití terminó siendo derrotado por los entrerrianos en Santo Tomé, desde donde cruzó el Uruguay, siendo asilado por el antiguo enemigo de Andresito, Francisco das Chagas Santos, con quien mantenía correspondencia desde hacía varios meses.

Con la salida de Sití del escenario misionero desapareció el cargo de Comandante General de Misiones; la provincia quedó totalmente subordinada a la República Entrerriana, siendo gobernada, en lo sucesivo, por Comandantes Militares.

Entre ellos estaba Nicolás Aripí, quien ejercía el Gobierno de los antiguos pueblos del Paraná, que contaban con algunas familias dispersas con las que pretendía impulsar la explotación de los yerbales silvestres, en especial los de Ñu Guazú (Campo Grande).

Tras la caída de Ramírez y la disolución de la República Entrerriana, Aripí llegó a considerarse Comandante de la Provincia de Misiones, pero sus planes se vieron frustrados cuando, el 8 de Diciembre de 1821, una partida de 500 paraguayos -enviados por Rodríguez de Francia- atacó los pueblos, tras derrotar a Aripí en las cercanías de Santa Ana; el ganado y los escasos bienes de los indígenas se trasladaron al otro lado del Paraná e, incluso, el sabio francés, Amado Bonpland, fue llevado al Paraguay por la fuerza, siendo retenido allí hasta 1831(1).

(1) Amado Bonpland llegó a Misiones en 1821, instalándose en las cercanías de Santa Ana, donde se dedicó a realizar investigaciones referidas al cultivo de la yerba mate. // Extraído del libro “Andrés Guacurarí y Artigas”, de Jorge Francisco Machón.

La invasión paraguaya fue sistematizada debido a una interesante iniciativa. En efecto: el entonces Supremo interino de la República Entrerriana, Ricardo López Jordán, dispuso que el sabio Amado Bonpland -que se encontraba en Corrientes- fuese a Misiones para la explotación científica de la yerba mate. Así lo efectuó.

En Septiembre de 1821 Bonpland se dirige a Juan José Fernández Blanco, Comandante de Armas interino de Corrientes, pidiendo fuera enviado su compañero -Mr. Bulquin- a Misiones, con mulas, carretas y útiles para el beneficio de la yerba, avisando él se trasladaría después.

Fernández Blanco, el 9 de Septiembre de 1821 consultó con el titular Evaristo Carriego y, seguramente se accedió a todo, desde que el sabio Bonpland se traslada a su destino. Y consta en los documentos del Archivo de la provincia, que el 3 de Diciembre de 1821, Bonpland y sus compañeros de trabajo son asaltados por los paraguayos, y tomados prisioneros, incendiándose las instalaciones(2).

(2) Oficio de Fernández Blanco al gobernador de Entre Ríos, general Lucio N. Mansilla, del 20 de Diciembre de 1821. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Bonpland permanecerá confinado en el Paraguay hasta 1831.

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