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Los Tratados Reservados del Cuadrilátero

Neutralizar el Congreso y la influencia cordobesa no fueron los únicos motivos del Tratado. Buenos Aires tenía otros intereses para apresurarse a cimentar su amistad con sus hermanas, enemigas de ayer.

Al hacerlo renunció en las cláusulas del nuevo Pacto a su supremacía frente a las otras signatarias, aceptó una sumisión mutua en los problemas de guerra y satisfizo una vieja ambición de los dirigentes del Litoral a la que se había opuesto permanentemente: la libre navegación de los ríos.

¿Por qué pagaba tan alto precio? No por convicción sobre los derechos de las provincias ni menos para destruir un Congreso ya desarticulado. La amenaza provenía de allende el Uruguay.

El rey Juan VI de Portugal había logrado la anexión de la Banda Oriental al Brasil como Provincia Cisplatina (Julio 31 de 1821). Poco después partió hacia Europa y su hijo, el príncipe Pedro, aprovechando su ausencia, declaró la independencia del Imperio del Brasil y se proclamó Emperador.

Si el nuevo Imperio se consolidaba era obvio que continuaría la ancestral política portuguesa. Rodríguez y Rivadavia temieron que pretendiese avanzar hasta el Paraná o que se enfrentase con Buenos Aires, aprovechando en ambos casos la falta de unidad política de las provincias rioplatenses.

Para ello era menester que las provincias amenazadas constituyeran un bloque lo más sólido posible, capaz de hacer desistir a los brasileños de toda tentación expansionista. Así, al Tratado Público se agregó otro Secreto, donde las cuatro provincias se aliaban contra toda potencia extranjera que invadiese a alguna de ellas.

Sin embargo, la posición porteña estaba muy lejos de ser belicosa. Por el contrario, el norte supremo de Rivadavia era la paz, para lograr a través de ella afirmar las instituciones provinciales.

En Mansilla encontró un eficaz colaborador para frenar los impulsos belicistas de López, de los emigrados orientales y de sus amigos argentinos.

- El Tratado secreto

Los mismos representantes nombrados en el Tratado Público, a virtud de varias consideraciones políticas, hemos acordado los Tratados reservados presentes que, aunque se expresan por separado, se gradúan parte integrante de los públicos, a efecto de que no puedan subsistir unos sin otros(1).

(1) Citado en el Anexo I, E de la obra de Pedro Ferré. “Memoria del Brigadier General Pedro Ferré (Octubre de 1821 a Diciembre de 1842)” (1921). Ed. Imprenta y Casa Editora Coni, Buenos Aires.

Art. 1.- Es solemnizada una Alianza y Liga ofensiva contra españoles, portugueses o cualesquiera otro poder extranjero que haya invadido o invada, dividido o divida la integridad del territorio nacional o particular de las cuatro provincias(2).

(2) El Tratado Secreto establecía solemnemente una Alianza y Liga ofensiva contra españoles, portugueses y cualquier otro poder extranjero “que hubiera invadido o invada, dividido o divida, la integridad del territorio nacional o el particular de las cuatro provincias”. El asunto central del momento histórico estaba constituido por el problema planteado por el Brasil al ocupar los territorios al oriente del Uruguay, problema que venía agitando al Litoral argentino desde 1810 y cuya solución por la fuerza se había estipulado en los Tratados del Cuadrilátero, desde el momento que se convenía una Alianza contra los que “han dividido o dividan” el territorio nacional.

Art. 2.- En consideración a los perjuicios remarcables y públicos que causó el Jefe Supremo de la República Entrerriana, con las tropas de ésta en la invasión que realizó en la provincia de Santa Fe, y queriendo las de Corrientes y Entre Ríos hacer una demostración justa que compense de algún modo aquéllos, se conprometen a entregarle mil cabezas de ganado vacuno y seiscientos caballos, cada una, en el término de dos años y en cuatro plazos de a seis meses(3).

(3) Los artículos 2 y 3 convenían una indemnización -a cargo de Entre Ríos y Corrientes- a favor de Santa Fe, y el que las dos primeras provincias, para no “turbar la paz y mejor armonía acordada”, mientras que el artículo 4 estipulaba no permitir fuesen colocados al servicio de las armas o Comandancias de Departamentos, ninguno de los complicados o adictos a las ideas de Francisco Ramírez y Ricardo López Jordán hasta pasados tres años, separando a los ciudadanos discordantes con los sentimientos de los Gobiernos amigos “que pudieran influir en deliberaciones que minen las bases y principios de la mutua amistad presente”.

Art. 3.- En conformidad al artículo 3ro. del Bando publicado el 1 de Octubre, de orden del general don Lucio N. Mansilla, deben abonarse por el Entre Ríos los Gastos de la expedición auxiliadora de Santa Fe, que tanto contribuyó a su libertad y son regulados en la suma de cinco mil pesos, pagadero mil en Febrero del presente año y mil cada dos meses sucesivos hasta el completo, según el estado de su causa y juicio del señor gobernador; y respecto a que del otro auxilio prestado oportunamente al movimiento del 23 de Septiembre pasado, en el Entre Ríos, resultó el beneficio al mismo tiempo a la provincia de Corrientes, contribuirá ésta al pago con la cantidad de mil quinientos a los plazos que se convengan entre ambos Gobiernos de Entre Ríos y Corrientes.

Art. 4.- Son obligados los Gobiernos de Entre Ríos y Corrientes a remover todos los obstáculos que puedan turbar la paz y mejor armonía acordada, no permitiendo sean colocados al servicio de las armas o Comandaneias de Departamentos, ninguno de los complicados y adictos a las ideas de Ramírez y Jordán, hasta pasados tres años, separando de sus senos cualesquiera otros individuos discordantes con los sentimientos de los Gobiernos amigos y que por ello puedan influir en deliberaciones que minen las bases y principios de la mutua amistad presente.

Acordados y sancionados en la ciudad capital de la provincia de Santa Fe de la Vera Cruz, desde el 15 de Enero hasta el 25 del mismo, año del Señor mil ochocientos veintidós, y trece de la libertad del Sud. - Francisco de la Cruz - Juan Francisco Seguí - Casiano Calderón - doctor Juan Nepomuceno de Goytía.

* Ratificación.- Santa Fe, Enero 25 de 1822. Quedan ratificados en todas sus partes los artículos del Tratado Reservado -parte integrante del Público- solemne de paz que antecede, por el Poder Ejecutivo que invisto.

Estanislao López

* Ratificación.- Paraná, Enero 27 de 1822. Quedan ratificados en todas sus partes los artículos del Tratado Reservado por el Poder Ejecutivo que invisto.

Lucio Mansilla

* Ratificación.- Corrientes, Febrero 14 de 1822. Quedan ratificados en todas sus partes los artículos del Tratado Reservado, por el Poder Ejecutivo que invisto.

Juan José Fernández Blanco

* Ratificación.- Buenos Aires, 12 de Febrero de 1822. En Nota 8 del oorriente dice al ministro secretario de Guerra y Marina el señor ministro secretario de Gobierno y Relaciones Exteriores, lo que sigue:

“El ministro secretario de Gobierno y Relaciones Exteriores tiene el honor de comunicar al señor ministro secretario en el Departamento de la Guerra y Marina, enviado a la reunión de Santa Fe de los representantes de dicha provincia, y de las de Entre Ríos y Corrientes, que el Gobierno de la de Buenos Aires, por su parte, ha ratificado el Tratado Reservado concluido por los representantes de las cuatro provincias, en cuatro artículos, el día 25 de Enero último, lo cual ha mandado el mismo Gobierno se le comunique para su inteligencia y efectos ulteriores”.

El ministro tiene el honor de transcribirlo al señor diputado de la provincia de Corrientes para su inteligencia y efectos ulteriores, saludándolo con la más distinguida consideración.

Francisco de la Cruz

Señor don Juan Nepomuceno de Goytía, diputado de la provincia de Corrientes.

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