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La Misión del Dr. García de Cossio y triunfo de la tesis correntina

La actividad política que el general Estanislao López, gobenador de Santa Fe, desarrollaba en la Mesopotamia, decidió a los hombres de Buenos Aires a tomar una injerencia inmediata, tanto más cuanto el gobernante eorrentino los ponía al tanto de los proyectos y de su actitud serena y prudente.

Con tal propósito, el Gobierno de Buenos Aires comisiona al doctor Juan García de Cossio, hermano del doctor José Simón García de Cossio, ministro de Gobierno en Corrientes, se apersonara a los gobernadores litorales para sumar voluntades y dar unidad a la acción.

El propósito ostensible fue la gestión de un acuerdo para nombrar Ministro Plenipotenciario de las Provincias Unidas y celebrar la paz con España, como armonizar ideas para la reunión de un Congreso General Constituyente de la Nación.

Los documentos aclaratorios de la Misión Cossio -con cuya denominación es conocida en los círculos de historiadores- obran todos en el Archivo General de la Nación formando uno de sus legajos especiales, dada la variedad de los asuntos perseguidos. En él los hemos estudiado sintetizándolos en este material.

Como Corrientes resistía a los proyectos de Santa Fe y contando con la eficaz colaboración de su hermano, el ministro de Gobierno, el doctor Juan García de Cossio la visitó en primer término. El 23 de Julio de 1823, el comisionado presentó su credencial, suscripta por Rivadavia el 30 de Mayo de ese año.

En esa Nota expresábase que García de Cossio gestionaría la autorización para efectuar un Tratado con España y reunir el Congreso General de las Provincias Unidas, asunto que debía urgirse por las condiciones del momento. En cuanto al Tratado con España, indicábase las bases: cesación de la guerra en toda América y reconocimiento de la independencia.

Consecutivamente se habló de una serie de actos de gobierno calculados a fomentar la economía del pais, como la creación de un Banco, establecimiento de la navegación regular en el Paraná; y otras obras públicas.

Corrientes, alejada del océano y ansiosa de un porvenir mejor, buscó hacer cuestión esencial de estas medidas con que se caucionaba la reunión del Congreso General, buscando sumar voluntades, pero luego reaccionó incorporándose con desinterés a la política nacionalista.

No bien iniciadas las negociaciaciones, el diputado de Buenos Aires debió suspenderlas ante el aviso de que los Gobiernos de Santa Fe y Entre Ríos concluían el Tratado del 4 de Agosto de 1823, del que ya hicimos mérito, trasladándose a la capital de esta última provincia.

Ante su Gobierno sostuvo el doctor García de Cossio(1) que esa provincia no podía entrar en guerra contra el Brasil sin una resolución especial de todas las provincias argentinas reunidas en Congreso. Plantear el problema, con toda lógica, en estos términos, era convertir en cuestión previa y fundamental el tema del Congreso Constituyente de las Provincias Unidas.

(1) Oficio del doctor Juan García de Cossio de Buenos Aires. Del 27 de Agosto de 1823, en el Archivo General de la Nación. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Corrientes en la Guerra con el Brasil” (1928). Imprenta del Estado, Corrientes.

Dos largos meses pasó en Entre Ríos el comisionado Juan García de Cossio, habiendo sus ideas encontrado eco simpático. A mediados de Noviembre de ese año, desde el Uruguay, se pone en viaje por tierra hasta la Ciudad de Corrientes, donde es recibido con afecto, iniciando el trámite tanto con dicha provincia como con el Paraguay(2) donde gobernaba el doctor Rodríguez de Francia.

(2) Oficio del doctor Juan García de Cossio del 23 de Noviembre, desde Corrientes, en el Archivo General de la Nación. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Corrientes en la Guerra con el Brasil” (1928). Imprenta del Estado, Corrientes.

Es sabido que el vecino país se aislaba dentro de sus fronteras cerrándolas severamente para el amparo de su régimen de tiranía. El comisionado, por tanto, debió gestionar el pasaporte, solicitándolo de Rodríguez de Francia por dos conductos, al mismo tiempo que le planteaba en general los asuntos que lo traían.

Remitióle estos duplicados por un paisano que fue por tierra y con José Aramburú, sobrecargo del buque “25 de Mayo”. No obstante esta simultaneidad, como gestiones reiteradas y sucesivas, durante toda su estada en Corrientes el comisionado no pudo obtener nada del Paraguay, que mantuvo irreductible su silencio.

Antes de aludir al resultado de la Misión García de Cossio en Corrientes, debemos considerar las gestiones del comisionado con la titulada provincia de Misiones. Aclarando el asunto, debemos tener presente que a raíz de la disolución de la República Entrerriana (fines de 1821) los habitantes de las reducciones situadas sobre el Paraná se concentraron en San Miguel y Loreto, conservando sus cacicazgos de origen e incorporándose a la provincia de Corrientes(3).

(3) Censos de 1826 en el Archivo General de la Provincia de Corrientes. Hernán Félix Gómez. “San Martin y Yapeyú”, sobre historia de los pueblos de Misiones. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Corrientes en la Guerra con el Brasil” (1928). Imprenta del Estado, Corrientes.

Los pueblos de la zona misionera del Uruguay (Santo Tomé, La Cruz y Yapeyú), siguieron residiendo en los lugares de origen y en los poblados de Cambay y San Roquito. Como Corrientes fijó su frontera con Misiones en la línea que, arrancando de la Tranquera de Loreto seguía todo el curso del río Miriñay, no se ocupó -hasta 1830 más o menos- de esa masa de población a la que el Tratado del Cuadrilátero reconoció el derecho de organizarse en provincia.

Apoyado por Santa Fe, por Entre Ríos y después por Buenos Aires, ese grupo de indios misioneros, indisciplinados y sin hábitos de trabajo, desarrolla una acción anárquica, molestando a Corrientes y saqueando los campos vecinos a su frontera.

Capitaneados por Ignacio de Aguirre con el título de gobernador, quien se abrogaba autoridad sobre San Miguel y Loreto, no supieron ni siquiera defender el territorio cuando las fuerzas paraguayas se volcaron sobre Misiones a fines de 1822.

Por el contrario, como sometido al invasor, Aguirre se dirigió en ese entonces al gobernador Fernández Blanco, avisándole se iba a entregar al Paraguay a raiz de esta ofensiva, comunicado que el gobernante correntino envió al general López con otros partes e informaciones sobre las fuerzas paraguayas(4).

(4) Nota del 2 de Abril de 1822, en el Archivo General de la Provincia de Corrientes. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Corrientes en la Guerra con el Brasil” (1928). Imprenta del Estado, Corrientes.

En ese entonces, Santa Fe protegía a la pseudoprovincia, tal vez para esgrimirla como amenaza y presionar sobre Corrientes, que nunca la reconoció como unidad estadual.

El comisionado García de Cossio citó al pseudogobernador de Misiones para una conferencia a realizarse en la Ciudad de Corrientes la que se llevó a cabo con el fin de recolectar voluntarios para el Ejército de Buenos Aires.

Aguirre, que si se titulaba gobernador, era el primero en reconocer su debilidad, prometió ocuparse del asunto con sus caciques “pues su autoridad no era completa”. Al informar el comisionado a su Gobierno, avisaba haber ofrecido cincuenta pesos por cada hombre enrolado y que Aguirre, suficientemente estimulado, deseaba conducir a los reclutas, asegurando trabajaría por el enrolamiento porque era “salvar a su provincia de esta plaga” de elementos levantiscos.

García de Cossio, con toda sinceridad, informó además sobre la situación de anarquía de Misiones, reducida a un lamentable espectáculo, orden de cosas que la había inferiorizado con respecto a lo que fue como pueblo cuando el “Congreso de Santa Fe” (Tratado del Cuadrilátero) declaró su independencia.

Aguirre cumplió su palabra. Los indios de San Miguel aceptaron el enrolamiento pero cuando gestionaba el conforme de los de San Roquito, un fraile Alfonso, único pastor de la zona, hacía un tiempo secularizado, divulga la especie de que el pseudogobernador los había vendido a Buenos Aires.

García de Cossio pidió a Buenos Aires el retiro del fraile Alfonso y, disimulando sus gestiones, para evitar la suspicacia de los hombres de Corrientes, busca que Misiones dé algún carácter regular a sus formas políticas.

Así se hace, reuniendo Misiones una parodia de Congreso Provincial, que el 27 de Abril de 1824 nombra gobernador a Aguirre, resuelve designar diputado al Congreso Nacional a don Manuel Pintos y pedir sea considerada como integrante del Estado de Buenos Aires.

Los hombres de Corrientes silenciaron. Constituida la provincia por el decreto del Director Gervasio Antonio de Posadas (10 de Septiembre de 1824) con el territorio de Misiones, hubieran podido plantear un caso político, que después formulan, en 1828. No lo hacen en el alto propósito de agotar los expedientes que volviesen al orden a esas masas indígenas, permitiendo la definición de una provincia cuyo fracaso debía luego caucionar su actitud unilateral y enérgica, en el seno de la Convención de Santa Fe (1828).

Ya en Corrientes, el doctor Juan García de Cossio reiteró los fines de su misión al P. E. el 16 de Diciembre de 1823, contestándole éste, el 24 del mismo mes convocaba al Congreso General de la provincia a quien competía entender, según la Constitución local vigente, en los asuntos planteados.

Pero, como la elección de los representantes diputados era popular, por sufragio universal, el acto se vio postergado por varias convulsiones internas, entre ellas, la más importante, fue la insurrección hecha por los dragones veteranos contra el Jefe en Campaña, Agustín Díaz Colodrero, sedición que agitó la opinión obligando al P. E. a transar con ella.

Según carta del doctor Juan García de Cossio(5), el movimiento debióse a que el comandante Díaz Colodrero no quiso dar orden de atacar a los indios bravíos del Chaco que, habiendo invadido la provincia, estaban rodeados en un malezal impenetrable, por lo cual sus oficiales le pusieron preso así como a otros oficiales que querían contenerlos.

(5) Del 4 de Enero de 1824, en el Archivo General de la Nación. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Corrientes en la Guerra con el Brasil” (1928). Imprenta del Estado, Corrientes.

Luego, cuando el Comandante General de Armas de la provincia Díaz Colodrero fue destituido por el gobernador Fernández Blanco, prodúcese un nuevo levantamiento, probándonos la inconsistencia de la situación política.

Estos actos de indisciplina y el debate público de los propósitos de la Misión García de Cossio, forman en Corrientes dos partidos: uno, que buscaba cambiar al gobernador Juan José Fernández Blanco por su debilidad en secundar a Buenos Aires y, otro, que se oponía a ello, dada la pureza y honradez del ciudadano que ocupaba ese cargo. Pero los dos partidos(6) admitían la necesidad absoluta de que el próximo gobernador, a elegirse el 25 de Diciembre de ese año (1824) por cese del período Fernández Blanco, obedeciera al Congreso Nacional a reunirse, como acatara sus resoluciones.

(6) Notas de Juan García de Cossio al Gobierno de Buenos Aires, en el Archivo General de la Nación. El gobernador Fernández Blanco era realmente un hombre puro y honesto, calidades que le dieron una responsabilidad ponderable. Cuando cesó en el P. E. -en Diciembre de 1824- se lo nombró Comandante e Inspector de Armas en Campaña corriendo con la defensa opuesta a las invasiones indígenas del Chaco, habiendo ocupado, además, el P. E. como delegado del titular, Pedro Ferré. Falleció en Julio de 1825, en campaña, acordándose el día 21 un luto general por 30 días y ayudándose a su esposa, Dolores Mantilla, para gastos de luto. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Corrientes en la Guerra con el Brasil” (1928). Imprenta del Estado, Corrientes.

Tranquilizada la provincia, pudo citarse para el 6 de Marzo al Congreso General a cuyo efecto se hicieron las elecciones populares, iniciándose las sesiones preparatorias el 15 del mismo. El 23, constituido y organizadas sus autoridades, dá un Bando en el que invita al solemne tedeum de gracias del sábado 27 y determina -en líneas generales- la política de coincidencia nacional como trascendental para la provincia.

Este pensamiento enunciado en una provincia cuya personalidad y localismo fueron tan notorios, no debía satisfacer a la opinión sin causa inmediata que obligara al albur de un Congreso Nacional, del que bien podía surgir, como surgió, un régimen unitario.

Por ello, y abocándose, además, el problema inmediato de la defensa de la provincia, el Bando del Congreso contenía originariamente un párrafo testado en el Acta, consignándose en Nota aparte que el párrafo testado no valía. Pero, "para nosotros -dice el doctor Gómez- es elocuente y hace luz en el asunto, caracteriza las razones inmediatas que desde el punto de vista correntino llevaban a la provincia a la política de crear el Estado Nacional antes de que se determinara su régimen de gobierno".

El párrafo testado dice:

Ciudadanos:
Vosotros estáis viendo el inminente riesgo que corre la provincia de ser presa de un conquistador o de un tirano. No hay que ilusionarnos; sin elementos nos hallamos y es menester buscarlos del modo que la prudencia aconseja y el saber alcanza, como lo han hecho en iguales conflictos todos los Gobiernos civilizados del mundo”.

"Bien claras -dice Gómez- resultan las dos alusiones: el conquistador -que sería el Brasil- y el tirano, o sea, la política unilateral del general López de Santa Fe".

Fueron electos diputados a este Congreso Provincial los siguientes ciudadanos:

* por la Capital, 18 de Marzo, Juan Paulino Cabral y José Francisco Vedoya y, en reemplazo del último, rechazado por el Congreso, fray Conrado López, el día 23;
* por Empedrado, el 24 de Febrero, Baltasar Acosta;
* por San Roque, en igual fecha, Pedro A. Díaz Colodrero, sustituido el 24 de Abril por el presbítero J. José Arce por ser Díaz Colodrero elegido diputado nacional;
* por Ensenadas, en Febrero, José Ignacio Domingo Cabral y, en su reemplazo, el 21 de Marzo, el doctor Juan Francisco Cabral;
* por Goya, el 3 de Marzo, J. Manuel Barría;
* por Itatí, el 24 de Febrero, el presbítero M. Antonio Maciel;
* en igual fecha, Angel Mariano Vedoya, por General Paz;
* M. Serapio Mantilla, por Saladas;
* J. V. García de Cossio, por San Luis del Palmar;
* Manuel José Fernández, por Yaguareté Corá;
* el 3 de Marzo, por Esquina, el vicario J. V. Fernández Blanco; y el
* el 25 de Febrero, por Curuzú Cuatiá, el teniente cura Antonio Borda.

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