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La situación del Tesoro Público

La angustia del Tesoro limitó las actividades del P. E. A pesar de defenderlo contra el mismo Congreso que sancionó una retribución a los diputados(1), la falta de recursos constituyó un obstáculo fundamental, tanto más cuanto ni los productos propios de la provincia abundaban.

(1) Ley de Febrero de 1835; dio a cada diputado $ 200 de sueldo. El gobernador Atienza la observó y devolvió, fundándose en la precariedad del Tesoro. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVIII. Edición del Estado.

Las estrecheces del Tesoro Provincial condicionaron bastante las actividades del Ejecutivo, que trató de administrar la escasez y no vaciló en enfrentar al mismo Congreso, que en Febrero de 1835 sancionó una ley otorgando a cada diputado una retribución de 200 pesos de sueldo.

Atienza, con muy buen criterio, observó esta ley y se la devolvió a la Legislatura fundando su decisión en la precariedad de los fondos.

En el campo de la industria y del comercio la provincia marchó sola por el impulso de ascenso que le imprimieron los Gobiernos anteriores; lo mismo ocurrió en la Administración.

Las Entradas del Tesoro Público alcanzaron a 190.031 pesos anuales y, las Salidas, a 154.110 pesos, en el año de mayores Gastos. El desahogo representado por estas cifras era igualmente un hecho en la producción, el consumo y el comercio.

- Política proteccionista del P. E.

Para cuidar y tratar de mejorar la economía provincial, se tomaron medidas para proteger la ganadería, limitándose las exportaciones a permisos muy acotados. Por ejemplo, por ley del 9 de Enero del 1835 -a pesar de la prohibición de exportar vacas- se permitió hacerlo a los señores Pujato y hasta la cantidad de 8.000 cabezas, en atención a las buenas relaciones con la provincia de Santa Fe, a la que se destinaría la tropa, pues sus ganados habían sido víctimas de una epidemia generalizada; y, por ley del 6 de Febrero de ese mismo año, se permitió la exportación de 8.000 cueros vacunos a Entre Ríos.

También se sancionó una ley el 28 de Enero del 1835, dejando sin efecto el pago del impuesto a la sal, destinada a los establecimientos de elaboración de carnes (saladeros), así como a los subproductos que resultasen de esa elaboración: sebo y grasa.

Por decretos de Febrero y Abril de ese mismo año se dejó sin efecto la prohibición de exportar caballos a la Banda Oriental del Uruguay. Ante la gran reducción que había sufrido la población del ganado equino en la provincia, el 28 de Mayo de 1834 se había dictado un decreto prohibiendo la exportación de caballos.

Desde el punto de vista del comercio exterior se implementó una política proteccionista y solamente en casos muy especiales hubo liberación de gravámenes. Por ejemplo, por ley del 6 de Febrero de 1835, se permitió que saliesen -libres de gravámenes- maderas para la construcción del templo del Rosario, a solicitud del Gobierno de Santa Fe; también por ley del 24 de Enero de ese mismo año, se autorizó a Federico Bover a llevar a cabo la navegación del Paraná con un buque a vapor -cuánto progreso significaba esto en aquellos tiempos- por el lapso de 27 meses y se le permitía cargar los frutos y demás especies de transporte que conducen los buques de cabotaje.

También el 3 de Febrero se sancionó una ley interesante de introducción de calzados hechos. En su parte más importante decía:

El H. C. G., considerando que el artículo 1 de la ley del 4 de Enero de 1831, que prohibe la introducción de toda ropa y calzados hechos, se debe modificar con arreglo a la experiencia que ha hecho práctico el perjuicio que por él ha resultado a la población y al Erario, en sesión de hoy ha resuelto lo siguiente:
"Art. 1.- Se permite la introducción de calzados hechos fuera de la provincia, pagando el derecho establecido sobre los demás artículos del extranjero(2).

(2) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes”, tomo tercero, p. 269. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Esto nos da la pauta de que la política proteccionista de las industrias locales del calzado no dio resultado y hubo que recurrir a la importación para cubrir las necesidades de la población.

En cuanto al movimiento financiero de la provincia, los números no eran muy halagüeños como podemos apreciar por las siguientes cifras: la recaudación por derechos de aduana, sellados, diezmos, patentes, puertos, venta de propiedades, correos, eventuales y policía, ascendía a 149.133, 40 pesos; pero el total de Gastos llegaba a 152.998, 30 pesos; en cuanto al rubro Guerra y Gastos Extraordinarios llegaba a 136.000 pesos(3).

(3) Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)” (1929), p. 203. Imprenta del Estado, Corrientes. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

- La política económica del Congreso

La Legislatura suplió en algo la inercia del gobernante, pues suavizó el rigorismo de la protección excluyente de los artículos extranjeros similares de los del país:

* dio privilegios para el establecimiento de saladeros(4), caleras(5), navegación a vapor(6) y fábricas de aguardiente y licores de jata’i(7).

(4) Ley del 31 de Octubre de 1834. La carne salada fue declarada libre de derechos. José Tomás Isasí fundó el primer saladero.
(5) El concesionario fue Pablo Antonio Fernández, quien estableció su calera en 1836.
(6) Privilegio exclusivo acordado a Federico Bauer, por diez años, para poner buque a vapor sobre las aguas del río Paraná, “dentro del preciso término de doce meses, a contar desde el 29 de Noviembre de 1834”. No se realizó.
(7) Privilegio exclusivo a Francisco Meabe y Compañía, por cuatro años, para elaborar aguardiente y licores de la palma de jata’i (ley del 28 de Noviembre de 1834). Se instaló la industria, más no prosperó. // Todo citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo I, capítulo VIII: “Aislamiento Provincial. (1829-1839)”, parágrafo 139. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

* legisló sobre la libertad de testar, igualando a los habitantes;
* creó un Tribunal para recurrir de las resoluciones definitivas de Hacienda;
* modificó, mejorando, el personal y los trámites en la Administración de Justicia;
* Reformas en el régimen aduanero.

Hubo de protegerse la ganadería(8), limitándose las exportaciones a permisos muy limitados(9), con la excepción de los productos ya industrializados(10). La legislación aduanera fue proteccionista, liberándose de impuestos sólo a los innovadores(11) como al ya citado introductor de la navegación a vapor.

(8) Decreto del 7 de Febrero de 1835, sobre extracción de caballos.
(9) Ley del 9 de Enero de 1835 en que, a pesar de la prohibición de exportar vacas, se permite hacerlo a los señores Pujato y hasta 3.000 cabezas, en atención de las buenas relaciones con la provincia de Santa Fe -a la que se destinaba la tropa- y cuyos ganados fueron víctimas de una epidemia generalizada. Ley del 6 de Febrero de 1835 sobre permiso para exportar 3.000 cueros vacunos, para Entre Ríos.
(10) Ley del 23 de Enero de 1835, exonerando de impuestos a la sal destinada a los establecimientos de elaboración de carnes, así como a los subproductos que resultasen (sebo y grasa).
(11) Sólo excusábase del impuesto en casos muy especiales. Ley del 6 de Febrero de 1835 permitiendo saliesen -libres de derecho- maderas para la reconstrucción del templo del Rosario, a pedido del Gobierno de Santa Fe. Ley del 27 de Enero de 1835, reconociendo a Federico Bover un privilegio de 27 meses para poner buques sobre el río Paraná con exclusividad. Un índice de la situación económica se encuentra en el estado de la Renta durante 1834. Las entradas por aduana, sellado, diezmos, patentes, puertos, venta de propiedades, correos, eventuales y policía, ascendió a pesos 149.133,4, contra un total de gastos de 152.998,3 pesos. El rubro de Guerra y Gastos Extraordinarios llegó a 136.000 pesos. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVIII. Edición del Estado.

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