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Obra institucional en el primer período de Gobierno de Atienza

En lo administrativo, el Gobierno de Atienza estuvo a cargo -en 1835- más o menos de los mismos ciudadanos que colaboraran desde la primera hora(1). El Poder Legislativo hizo más orgánica su actividad: resolvióse(2) que la Sala Permanente debía expedir los decretos de convocatoria del Congreso General y que al P. E. correspondía hacer las invitaciones a los diputados durante los recesos.

(1) Entre los pocos cambios podemos citar: la designación, el 1ro. de Enero de 1835, de Antonio Rodríguez, Mariano Martínez y Gregorio López como Jueces Comisionados en Esquina; la de Marcos Núñez, el 13 de Enero, en Maloyas, por impedimento de José E. Gómez; la de Francisco Aguirre, en igual fecha, para San Roque, por implicancia de Luis Onieva; la de Juez de Goya, en la persona de Agustín María Losano, el 10 de Febrero, por impedimento de Pedro Acosta; la de Alcalde de 1ra. instancia de la Capital, de M. de J. Alvarez, por renuncia de Juan José Lagraña, el 25 de Diciembre, todos en 1835.
(2) Leyes del 4 de Enero y 6 de Noviembre de 1835. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVIII. Edición del Estado.

- Acción limitada del Congreso

El doctor Juan Francisco Cabral ejercía las presidencias del Congreso General y de la Sala Permanente. Habiéndose planteado la cuestión religiosa, con la iniciación de procedimientos para llegar a un Concordato con el obispo Mariano Medrano -de Buenos Aires- en que estaría implicado por su dignidad de sacerdote y de vicario en la provincia, presentó renuncia de su cargo(3).

(3) El 13 de Enero de 1835. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVIII. Edición del Estado.

El Cuerpo Representativo limitó su aceptación a los cargos de presidente, que desempeñaba, y estando con licencia el vicepresidente titular, J. N. de Goytía, nombró vicepresidente al diputado Manuel Antonio Ferré(4).

(4) Nota del 15 de Enero de 1835 al P. E. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVIII. Edición del Estado.

Poco después, el 10 de Febrero de 1835, el Congreso General se declaró en receso, integrando su Sala Permanente bajo la presidencia de Domingo Latorre(5), la que funcionó con la periodicidad de ley(6) hasta la nueva reunión del Congreso General producida el 20 de Noviembre de 1835(7).

(5) Intégrase la Sala Permanente con Domingo Latorre, a quien se llamó a la Presidencia en reemplazo del doctor Cabral, y con José J. de Goitia. El 14 de Febrero de 1835 la Sala Permanente suspendió -asimismo- sus Sesiones, por el receso bimensual.
(6) El 2 de Mayo de 1835 reanudó sus Sesiones la Sala Permanente. Integró al efecto una vacante (hasta la llegada del titular, J. J. Goitia), con Manuel Antonio Ferré, interinato que dura hasta el día 13 de Mayo de 1835, en que Ferré pasa a ser suplente de cualquiera de sus miembros en caso de ausencia o enfermedad. Tal pasa el 11 de Septiembre de 1835, en que suple a José A. Ruda. El 3 de Noviembre de 1835 -según Nota del P. E.- Ferré quedó inhibido para integrar la Sala, por cuya razón entró por sorteo Manuel Vicente Solís, sustituido el 14 de Noviembre de 1835 por el doctor J. García de Cossio.
(7) El Congreso General -reunido el 20 de Noviembre de 1835- lo hizo bajo la presidencia del doctor Juan F. Cabral; la vicepresidencia de Domingo Latorre; y la secretaría de J. V. de Cossio. Después de dar las leyes, día 23 de Noviembre, entró en receso el 27 de Noviembre de 1835. // Todo citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVIII. Edición del Estado.

- La Instrucción Pública y la Cultura

La Instrucción Pública fue contemplada por la Administración de Rafael de Atienza, en una época en que preocupaciones de orden político -en particular- hacían que la mayoría de los Gobiernos de las provincias la tuvieran muy poco en cuenta.

Se contrató a Juan Manuel Bomfaz, un pedagogo español, para que dirigiera la principal Escuela del Estado que estaba en la capital y también se encargara de la Inspección General, que debería controlar los demás establecimientos de la provincia.

Y en el orden cultural debemos poner en su haber el recuerdo anual del 25 de Mayo y el decreto -convertido luego en ley- del 6 de Diciembre de 1835, que disponía lo siguiente:

Art. 1.- En honor y justo homenaje de gratitud a los inestimables bienes que adquirió la provincia, en el memorable día 12 de Octubre del Año 21, recobrando sus preciosos derechos de libertad e independencia política, que había perdido bajo la ominosa influencia de los caudillos de la anarquía, se declara para lo sucesivo Día de Fiesta Cívica para todo el territorio de la misma provincia, el enunciado día 12 de Octubre, debiendo solemnizarse anualmente del mejor modo que permitan las circunstancias del país, en la misma conformidad y públicas demostraciones con que se celebra el 9 de Julio, Día de nuestra Independencia absoluta(8).

(8) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes”, tomo tercero, p. 301. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Se celebraban las fiestas patrias de la Nación y el fausto día de la definitiva autonomía de la provincia al separarse de la forzada integración a la República Entrerriana.

Una resolución interesante, muy posiblemente copiada de la resolución similar tomada en Buenos Aires en época de Rosas, fue el decreto del 11 de Febrero de 1836, que embestía contra una tradicional festividad popular, una de las pocas que había en esos tiempos: el juego de carnaval. Decía el decreto

Siendo tan desdoroso como disconforme a la sana razón y las buenas costumbres, que en un pueblo que con tanto tesón camina hacia su prosperidad y engrandecimiento, continúe por más tiempo el juego de carnaval del modo menos decente y desapacible que se ha practicado hasta hoy; y considerando el Gobierno que, de no dictarse una medida capaz de contener los excesos, que regularmente provienen de un abuso semejante, como lo ha demostrado la experiencia tantas veces, sería dar pábulo a los funestos resultados de tan incivil entretenimiento, ha venido en acordar y decreta:
Art. 1.- Queda prohibido en todo el territorio de la provincia el juego de carnaval por las calles, plazas y demás lugares públicos, así de día como de noche, como se ha practicado hasta hoy.
Art. 2.- El Juez de Policía y sus emisarios en la capital y los Comandantes Militares de la campaña en los pueblos de sus respectivos Departamentos, celarán el exacto cumplimiento de lo dispuesto en el artículo anterior(9).

(9) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes”, tomo tercero, pp. 342-343. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Esto se debía a que en aquellos tiempos el juego de carnaval se tornaba, generalmente, muy violento, arrojando agua, harina y algunos otros elementos, sin respetar edades, sexo y condición social de quienes resultaban víctimas. Eran días muy poco propicios para salir a la calle quienes no quisieran participar de estas bacanales.

Otro aspecto muy positivo, que no siempre los mandatarios provinciales han cumplido, es que Atienza no fue un funcionario “calienta silla” pues, cumpliendo con lo dispuesto por la Ley Constitucional, recorrió la provincia para conocer personalmente los problemas de las distintas zonas y buscarles soluciones y tener relaciones más fluidas con la gente de autoridad y prestigio para que apuntalara su gestión.

Es que toda la obra de Atienza no se efectuó únicamente desde la capital; el gobernador recorrió la provincia de acuerdo a lo que dicta la Constitución y buscó en esa forma no sólo conocer necesidades sino vincularse a hombres que dieran mayor autoridad a su gestión(10).

(10) El 3 de Febrero de 1835, por ejemplo, con aprobación del Congreso General, delegó el P. E. en Manuel Antonio Ferré, para salir a campaña. Entre otras iniciativas, débese recordar la compra del terreno para el Mercado de la capital (ya desaparecido y convertido el predio en una plaza, denominada actualmente “Juan Torres de Vera y Aragón”), hecha el 12 de Noviembre de 1835. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVIII. Edición del Estado.

Mencionaremos varios de los adelantos que experimentó el Interior provincial durante esta Administración:

* En 1833, la localidad de Curuzú Cuatiá fue establecida como asiento del mercado provincial de caballos y, al año siguiente, fue creado el Curato de Curuzú Cuatiá, independizándolo del de San Roque, del cual dependía.
* A su vez, en Mercedes, en 1834, se llevó a cabo el trazado de la plaza y las calles y la iglesia -comenzada a construir en 1832- fue bendecida por el Padre Alejandro Frutos, el 6 de Agosto de 1835, y puesta bajo la advocación de Nuestra Señora de las Mercedes.
* Por un decreto del 23 de Julio de 1835, el pueblo de Paiubre pasó a denominarse Mercedes. Al año siguiente comenzó a funcionar la primera Escuela de la población y su maestro fue José del Rosario Godoy.
* También durante esta Administración, en 1835 fue reconstruida la iglesia en el pueblo de San Miguel y, además, ese año comenzó a funcionar en forma regular una Escuela de Varones, a cargo de Roque Jacinto Fernández.
* Por su parte, la localidad de Sauce fue mensurada y se le señalaron los ejidos en 1836 por disposición del gobernador Atienza.

En 1835, el Rincón de Yapeyú -formado por el río Uruguay y el arroyo Guaviraví- con las ruinas del pueblo de Yapeyú dentro de él, fue poblado por Juan Caballero, quien lo denunció en compra mediante la enfiteusis establecida en la provincia; poco después cedió sus derechos al capitán Juan de Rosa Pucheta, a cuyo favor el Gobierno otorgó Título el 19 de Julio de 1836(11).

(11) Federico Palma. “Corrientes (1862-1930)” (1967), en “Historia Argentina Contemporánea”, de la Academia Nacional de la Historia, volumen IV: “Historia de las Provincias y sus Pueblos”, primera sección, p. 322. Ed. El Ateneo, Buenos Aires. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

- Reconstrucción de La Cruz

* Durante este Gobierno, el comandante Juan Bautista Pucheta -nombrado por aquél- dio un vigoroso impulso a la reconstrucción del pueblo de La Cruz -cuna de Atienza precisamente- en la ex Misiones.

El Gobierno le envió herramientas y, en Mayo de 1835, el teniente coronel Berón de Astrada recibió la suma de doscientos pesos para que los pusiera a las órdenes del comandante de La Cruz, para invertirlos “en las obras públicas que allí se han mandado hacer por cuenta del Estado”.

Atienza dio un decreto -el 12 de Septiembre de 1835- disponiendo que el agrimensor Tomás Dulgeon mensure, deslinde y amojone un terreno en torno al pueblo “que sirva de área y establecimiento de chacareríos a los indigentes y clases menesterosas”.

La medición, que comenzó en Marzo de 1836, comprendió el área entre los arroyos Isoquí y Guaray y una legua y ochocientas varas hacia adentro, contando desde la costa del río Uruguay.

Las condiciones del terreno eran bastante generosas para quienes habrían de habitarlo -según Dulgeon- que “el expresado terreno es de una cualidad muy favorable para labranzas; tiene la ventaja de muchas viñas de naranjos, como demuestra el plano, montes sólo en la costa del río como para leña se encuentra(12).

(12) Federico Palma. “Repoblación de la Misión Jesuítica de La Cruz (1830-1860)” (1971), en la “Revista de la Junta de Historia de Corrientes”, Nros. 5-6, p. 104, Corrientes. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Pucheta, además, mandó construir un pequeño edificio para la Comandancia y también comenzó la construcción del edificio para la primera Escuela de Varones, por iniciativa y creación del gobernador Atienza quien, como hijo de esa población, hizo todo lo posible por impulsar el resurgimiento de ella.

- Reconstrucción de Santo Tomé

* Siguiendo con esa misma zona misionera, a la que el Gobierno de Atienza le dio singular importancia, veremos lo que aconteció con Santo Tomé, antiguo pueblo jesuítico, que había sido destruido en 1817, cuando la invasión portuguesa al mando del general Chagas Santos.

No mucho tiempo después de esto, poco a poco, comenzó a repoblarse, aumentando la corriente poblacional hacia 1832, cuando el comandante Juan Cavañas suscribió un Acuerdo con el Gobierno correntino por el cual esa zona se incorporaba a la provincia.

Pero pronto, los indígenas del lugar -con la tolerancia de Cavañas- volvieron al pillaje en esos parajes. Hacia principios de 1834 hubo un intento de poner orden con la llegada del teniente Enrique Báez, al frente de diez hombres, pero hacia mediados de ese mismo año recibió órdenes del Gobierno de replegarse hacia Curuzú Cuatiá.

Todo volvió al mismo estado de inseguridad de antes y hasta Santo Tomé perdió su nombre tradicional, figurando -hasta en la documentación oficial, entre 1834 y 1840- como Paso de San Borja, poniendo cuidado -quien lo nombraba- en aclarar que se trataba del de esta banda del río Uruguay, para diferenciarlo del San Borja brasileño.

La zona estaba, hacia el año 1834, bajo la jurisdicción de la Comandancia de La Cruz, cuyos comandantes Juan Bautista Vargas, primero, y Juan Bautista Pucheta, después, en sus recorridas, rara vez llegaban allí por temor a chocar con las fuerzas paraguayas que ocupaban la Tranquera de Loreto y la Trinchera de San José (hoy Posadas).

Hacia 1836, el Gobierno de Atienza se preocupó por poblar la región con gente laboriosa y comenzó a conceder fracciones de campo para que fueran dedicadas a la agricultura. Con familias llevadas desde Curuzú Cuatiá, se propuso formar centros agrícolas. Para esto le comunicó al comandante Pucheta que señalara los terrenos aptos para ese menester.

Esta decisión del Gobierno correntino disgustó al dictador paraguayo Gaspar Rodríguez de Francia, que tenía intenciones de ocupar toda esa región. Esto se lo comunicaba el comandante Pucheta al Gobierno en una carta del 3 de Junio de 1836, haciéndole saber que esta novedad se la había comunicado a su vez a él, el sabio francés Amado Bonpland.

El problema con los paraguayos no se solucionó en esta época; recién lo fue en tiempos posteriores y, para colmo, se le sumó otro problema que fue el establecimiento en las costas correntinas de familias brasileñas que buscaban alejarse de los embates de la guerra civil en el territorio de Río Grande del Sur.

Como vemos, la política de este Gobierno con respecto al Interior de la provincia fue continuar con su desarrollo, iniciado durante las Administraciones anteriores, preocupándose especialmente por los territorios de las antiguas misiones, amenazados por las intenciones paraguayas de ocuparlos.

- Reorganización del Archivo General de la Provincia

Una medida muy importante, pero poco conocida de esta Administración, fue el decreto del 29 de Julio de 1836, que establecía la reorganización del Archivo General de la Provincia y daba las bases para su ordenamiento. El decreto expresaba lo siguiente:

Corrientes, Julio 29 de 1836
Deseando el Gobierno dar al Archivo Público el orden, decencia y seguridad que es conveniente, para la custodia y conservación de los documentos que él contiene, y se lleven a depósito en lo sucesivo, ha acordado y decreta:
Art. 1.- El Archivo será trasladado a la Casa de Gobierno y al local que al efecto se ha preparado.
Art. 2.- La traslación deberá verificarse bajo la inspección y cuidado de una comisión que, desde ahora, queda nombrada y compuesta del actuario de Gobierno, Dn. Teodoro Gaunan y el de Juzgados, Dn. José Francisco Atienza.
Art. 3.- El orden y método con que la comisión debe proceder en el trabajo que se le encomienda será:
1.- Formar Inventario de los expedientes, protocolos y cualesquiera otra clase de documentos que se halle en el Archivo, poniendo al margen el número progresivo que le corresponda.
2.- Clasificar y hacer la debida preparación según el orden a que pertenezcan.
3.- Poner en cada uno de ellos un pequeño membrete, con el número que le haya tocado en el Inventario General.
4.- Hacer la colocación en el nuevo local con arreglo a la misma clase de documentos.
Art. 4.- Los expedientes de Hacienda y cualesquiera otro, cuyo conocimiento haya sido excluido al Gobierno y que actualmente existan en Secretaría, se trasladarán y depositarán bajo la inmediata inspección del ministro secretario, ordenando el orden y método ya asignado.
Art. 5.- Ningún documento -sea original o en copia- podrá ser extraído del Archivo sin previo y especial pronunciamiento del Gobierno.
Art. 6.- Las llaves del Archivo Público estarán a cargo del ministro de Gobierno y, el arreglo, conservación, custodia de cuanto contenga este depósito, estarán bajo su inmediata vigilancia.
Art. 7.- Hágase saber a los individuos nombrados para la comisión, publíquese en la forma de costumbre y dése al Registro Oficial”.

Rafael de Atienza(13)

(13) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes. Años 1831-1837”, tercer tomo, pp. 351-352. Actualmente la Sala 5 del Archivo General de la Provincia lleva el nombre de Rafael de Atienza, por iniciativa del doctor Héctor Bóo. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

- El problema con la acción del indígena chaqueño

Durante esta Administración hubo que estar en permanente alerta y acción contra las incursiones de los indios chaqueños a las costas paranaenses de la provincia, problema éste que, como se sabe, venía de siglos anteriores

En varias ocasiones las incursiones en territorio chaqueño de las fuerzas correntinas destinadas a tal objeto, fueron en combinación con las de la provincia de Santa Fe, que también sufría en su territorio los ataques y depredaciones de los indios.

Pero acá tenemos que hacer una justa distinción entre las órdenes recibidas por esas fuerzas de sus respectivos Gobiernos. Las dadas por Domingo Cullen, ministro santafesino, en ocasiones a cargo del P. E, por ausencia del titular Estanislao López, eran de una dureza injustificable como, en una ocasión, en Enero de 1837, cuando mandó ajusticiar a sesenta y tres abipones de la reducción de Sauce que se habían rebelado contra el Gobierno.

Lo anterior contrasta con las órdenes dadas por el gobernador Atienza, en Febrero de ese mismo año, al sargento mayor Juan Ventura Alvarez quien, al frente de 103 infantes, partiría desde Goya hacia las islas del Paraná para perseguir a los abipones en una operación combinada con las fuerzas santafesinas. Decían esas órdenes:

... importa (...) que el jefe de la expedición vaya advertido que en el caso de encontrarse con los indios que se buscan, no haga uso de las armas sin previo requerimiento y amonestaciones para que se rindan y, bien sea en esta forma o por medio de la fuerza, procurará rendirle, respetando siempre las mujeres y criaturas, sin usar violencia de que con los adultos que serán tratados sin compasión en el acto de manifestar oposición; más respecto a las personas débiles que se aprehenda, serán trasladas a esa Villa, donde permanecerán reunidas hasta que con el aviso determine el Gobierno lo conveniente, sirviendo igualmente de advertencia, que aún en el caso de hacer uso de las armas, debe procurarse tomar dos hombres vivos para de ellos arrancar los informes que se desean sobre la fuerza y posición de otras tolderías...(14).

(14) DEHE, “Campaña contra los Indios”, Nro. 361. Copia del original en el Archivo Histórico de Santa Fe, tomo 7, Nro. 53. Oficio de Rafael Atienza al Comandante Militar de Goya. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Es interesante ver en estas órdenes una similitud con el Requerimiento, documento que la Corona española había instituido para ser leído a los indígenas en América en la época de la Conquista, induciéndolos a someterse mansamente y, en caso de que esto no ocurriera, atacarlos dando lugar a la denominada Guerra Justa.

En esto posiblemente esté presente la educación recibida por Atienza de sus padres quienes, a su vez, deben haber recibido esta formación misericordiosa de sus ancestros españoles.

- La masonería en Corrientes

Y, para finalizar con el primer período de Atienza, nos ocuparemos brevemente de la aparición en la provincia de la masonería.

La primera logia en la capital correntina, “Constante Unión”, fue la más antigua de la provincia y su fundación se remonta -según Alcibíades Lappas- al año 1834. Sobre esto, el coronel Manuel de Olazábal le decía en una carta en 1867, al Gran Secretario de la Gran Logia de la Argentina, don Manuel J. Langenheim, que lo había consultado al respecto cuando se reorganizó la logia correntina:

Mi estimado Compañero y buen amigo:
Recibí su apreciable del día 8, referente a la L. Constante Unión, que le contesto.
La logia de Corrientes se fundó en 1834 y de ella formaron parte el gobernador Berón de Astrada y otras prominentes figuras de la provincia y del Ejército Libertador.
Yo fui iniciado en la L. Ejército de los Andes, al igual que mi hermano Félix.
El coronel Núñez la reorganizó en 1841(15).

(15) Citado por Alcibíades Lappas. “La Logia ‘Constante Unión’ de la Ciudad de Corrientes” (1971), en la “Revista de la Junta de Historia de Corrientes”, Nros. 5-6, p. 47, Corrientes. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

De lo que no hay noticias es que de esta Logia haya formado parte el gobernador Atienza, pues no aparece nombrado en los pocos testimonios de la época, como sí figuran Genaro Berón de Astrada, Pedro Juan Ferré y el general José María Paz. Y esto, en cierta medida, se entiende, porque la masonería no podía tener puntos de contacto con los gobernadores federales.

Esto podemos comprobarlo al ver que después de la derrota de Berón de Astrada en Pago Largo, en 1839, y quedar el Gobierno de Corrientes por un corto lapso en manos de federales, la Logia “Constante Unión” se disolvió para volverse a reorganizar hacia 1841, cuando estaba nuevamente de gobernador Pedro Ferré, abiertamente enfrentado con Rosas.

Por fin, llegamos al término del primer período de Gobierno de Rafael León de Atienza en 1836, con un saldo bastante beneficioso para la provincia de Corrientes, como los de las Administraciones anteriores, por la paz que se gozó, el deseo de progreso con las limitaciones de la época y un manejo ordenado de la cosa pública.

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