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La sexta Legislatura. Atienza es reelecto para un segundo período

De acuerdo a los preceptos constitucionales en vigencia, los miembros del Congreso General se renovaban cada tres años, para elegir nuevo titular del P. E. y desarrollar también su tarea legislativa. En Diciembre de 1836 terminaba su período la 5ta. Legislatura y se dispuso en Octubre de 1836(1) la elección de los nuevos miembros que formarían la 6ta. Legislatura, llamada a actuar de Diciembre de 1836 a 1839,

(1) Ley del Congreso Permanente del 19 de Octubre de 1836 y decreto del P. E. del día 20 de Octubre de 1836. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVIII. Edición del Estado.

Los comicios se realizaron en Noviembre; recibidos los diplomas de los electos el 23 de Noviembre de 1836, el Congreso Permanente los aprobó(2) y el 6 de Diciembre declaró instalado al Congreso General y, luego de elegir al presidente de éste, procedió a disolverse.

(2) Actuaron todos los electos, menos el presbítero J. Vicente Fernández Blanco, elegido por San Luis, quien renuncia, aceptándose la dimisión el 28 de Noviembre de 1836. El Congreso aprobó los diplomas el día 6 de Diciembre y, después de elegir al presidente del Congreso General -cargo que otorgó a J. N. de Goytía- instaló al Congreso General y se disolvió. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVIII. Edición del Estado.

La presidencia del nuevo Congreso General fue ocupada por Juan N. de Goytía; la vicepresidencia por Domingo Latorre; y la Secretaría por Juan Vicente García de Cossio, nombres que se repiten en el devenir político de la provincia.

Pero un aspecto importante es que este grupo -que manejaría la 6ta. Legislatura- desplazaba de los cargos directivos a Pedro Ferré y sus partidarios. "Posiblemente hay que ver en esto la influencia de Juan Manuel de Rosas desde Buenos Aires", dice el historiador Antonio Emilio Castello(3).

(3) Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Respecto a esto, Ferré en su “Memoria” descarga todo su rencor contra el gobernador y sus seguidores y dice lo siguiente:

Fueron extraordinarios y escandalosos los sucesos al terminar el trienio de Atienza, pues deseando continuar en el mando (por desgracia de la provincia) tocó todos los medios que pudo para conseguirlo.
El sólo trabajó en la elección de diputados para el Congreso, de quien esperaba la reelección -fuere o no constitucional- y en los Departamentos, donde pudo, hizo nombrar hombres que vergüenza da recordarlos. Otros Departamentos obraron según su libre opinión.
Reunida la nueva Legislatura, ya en la primera Sesión se propuso la reelección por una de las criaturas del que quería ser reelecto(4), con una relación bien estudiada que le hizo el doctor Salinas, director entonces de las pretensiones de Atienza, a la que yo me opuse (como diputado que también lo era), porque era anticonstitucional, dando mis razones en política del modo que me lo permitían mis cortos conocimientos pero, confieso que mi opinión no hubiera sido tan sostenida si sólo me hubiera fijado en el motivo indicado, porque aunque había sufrido de Atienza algunas ingratitudes, siempre en mi corazón lo estimaba, ya fuera por el empeño que tomé en formarlo desde el principio de mi primera Administración -porque observaba en él ciertos rasgos de alma grande- que creía heredados de su difunto padre, ya por las relaciones de familia que entonces mediaban con él.
Nacía mi oposición de mi propia conciencia, porque con los antecedentes que tenía de lo que debía la provincia esperar de Rosas, no podía traicionarla haciéndome cómplice en los crímenes contra mi patria, dando mi voto en favor de las pretensiones de Atienza, declarado ya un agente de Rosas.
Mi interés solamente se reducía a sacar el poder de sus manos y colocarlo aunque fuera de un enemigo mío(5), con tal que no estuviera sujeto a Rosas. La mayoría del Congreso se pronunció por mi opinión y la sancionó más, el círculo de Atienza, encabezado por él y dirigido por el doctor Salinas, echando la capa al toro, engañaron a algunos Comandantes, sorprendiendo su buena fe, mandándoles hecha la presentación que debían hacer al Congreso pidiendo la reelección, haciéndoles entender que tenían derecho para hacer este reclamo y, para amenazar, como lo hicieron, si no era atendida su solicitud, fundada en que el Congreso se hallaba en anarquía, sin señalar los anarquistas, para de este modo saber si eran los que sostenían la ley o los que la quebrantaban(6).
Fue, pues, reelecto Atienza y desde luego tanto él como los de su círculo empezaron a inventar todo género de calumnias contra mí, para destruir el prestigio que había adquirido en la provincia.
Yo me empeñé en no dar el más mínimo motivo de queja contra él, adoptando una vida enteramente retirada y a esta conducta tal vez deba mi existencia...(7).

(4) Don Manuel Reguera.
(5) “Habíase olvidado de su reelección en 1827”. señala José María Rosa. “Nos los Representantes del Pueblo” (1963), segunda edición. Ed. Huemul, Buenos Aires.
(6) Más abajo agrega Ferré: “Don Joaquín Madariaga fue uno de los Representantes que conmigo sostenía la oposición, tanto más cuanto tenía el interés de que fuese nombrado gobernador su tío don Baltasar Acosta, en lo que yo me manifesté conforme cuando lo propusieron por candidato. Sin embargo, temió y estuvo al fin por la reelección”.
(7) “Memoria del Brigadier General Pedro Ferré (Octubre de 1821 a Diciembre de 1842. Contribución a la Historia de la provincia de Corrientes en sus Luchas por la Libertad y contra la Tiranía suscrita por el general Ferré en Febrero de 1845 en San Borja, Brasil)” (1921), pp. 88-90. Imprenta y Casa Editora “Coni”, Buenos Aires.
// Items 2-4 y 5 citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Y siguen los agravios que Ferré consideraba haber recibido de Atienza. "Pudieron haber existido -en general- los hechos y actitudes que aquél expone, pero creemos que se debieron a la forma de expresión de la época, que utilizaba términos demasiado grandilocuentes", agrega el citado Castello.

"Además, conocemos que en política, lamentablemente, se utilizan expresiones exageradas para atacar al adversario, ya sea en forma ofensiva o defensiva", remata después el mismo autor.

Aparentemente, el gobernador que finalizaba no tenía intenciones de seguir en el cargo, pues esto es lo que se desprende -en principio- de la Proclama que expidió el 6 de Diciembre de 1836:

Ciudadanos:
En este momento en que acaba de inaugurarse la augusta Representación General de la provincia, vosotros corréis presurosos a rendirle el debido homenaje de vuestro reconocimiento.
Tan amantes como sois de vuestra libertad, os reunís en inmenso número para celebrar con entusiasmo el inmenso triunfo de las Instituciones que os la preservan (...).
Yo os felicito por un suceso tan importante y me congratulo por hallarme en los momentos de cumplir con vosotros el último de mis deberes, como Primer Magistrado de la provincia.
Ciudadanos:
Está cumplido el término de mi Administración, y debo retirarme a la vida privada según la ley. Al efecto he dirigido mi Mensaje a la 6ta. Honorable Legislatura, a quien tengo la plena conciencia de presentar la provincia, coronada de la oliva de la más profunda paz (...).
Pero estad ciertos, compatriotas, de que todo cuanto he hecho es obra de vosotros mismos; y mi gratitud, que es deudora por tantos títulos, me impone el sagrado deber de recomendaros queráis continuar manifestando iguales disposiciones a la nueva Administración que suceda.
De esta manera quedarán satisfechos los deseos de vuestro conciudadano y amigo que, al despedirse de vosotros, os saluda con las mejores veras de su cordial amistad"(8).

(8) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes. Años 1831-1837”, tomo tercero, pp. 363-364. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Ese mismo día también dio otra Proclama en la que se despedía de los soldados del Ejército y presentó al Congreso General un muy extenso Mensaje con el que abría las Sesiones de ese organismo y exponía toda la obra de gobierno que había realizado.

El Mensaje de Atienza contenía un amplio Informe de los sucesos de su período de Gobierno, al que contestó adhiriendo con entusiasmo, adhesión que prueba días después autorizándolo a continuar en el mando de la provincia, en el que había cesado el 25 de Diciembre de 1836 por imperio constitucional(9).

(9) Ley del 29 de Diciembre de 1836. El Congreso General, el 7 de Febrero de 1837 ampliará el nombramiento provisorio de Atienza a todo el período. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo XVIII. Edición del Estado.

El 13 de Diciembre la 6ta. Legislatura contestó el Mensaje del P. E. con palabras laudatorias para con su gestión:

La Sala ha considerado que el Mensaje es el documento público que debe consagrar la historia del pueblo correntino a su posteridad; ella será siempre el eco que recordará la memoria del hombre que, arrancado de la vida privada y colocado en la posición más azarosa, supo marchar contra los desgraciados incidentes que, habiendo conmovido los intereses generales de la patria, mantuvieron en tormento la expectativa de la opinión pública y V. E. -poniéndose a nivel de ella- hizo cesar el peligro transando compromisos, que si fueron contraídos para salvar el honor público de la patria, no eran sin embargo proporcionados a la urgente necesidad que demandaba por momentos alejar la invasión intentada por el Norte (...).
Así, V. E. supo crear los nuevos elementos que posteriormente han venido a servir para que la provincia se granjease la respetabilidad pública en que hoy es considerada (...). Sobre todo, V. E. ha sabido mantener la amistad y confianza con el Superior Gobierno de Buenos Aires y con todos los demás pertenecientes a la Confederación Argentina, elevando al grado del mayor entusiasmo la firme adhesión a tan respetables Gobiernos y a los intereses que han sabido promover con el vigor más decidido y con la más pública justificación (...).
Es pues, V. E., acreedor por tan singulares servicios a la estimación pública, que es el verdadero regulador del mérito que deben buscar los ciudadanos amantes de la patria...(10).

(10) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes. Años 1831-1837”, tomo tercero, pp. 379-381. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

- La Legislatura reelige a Atienza. El "primer soborno"

Pero la 6ta. Legislatura finalmente resolvió autorizar a Atienza a continuar en el ejercicio del P. E., aunque esto no se logró de una manera simple como lo estipulaban los preceptos constitucionales. Todo fue complicado.

El 10 de Diciembre de 1836, el Congreso General estableció -por ley Nro. 392- que no tenía facultades para reformar la Constitución pero, el 22 del mismo mes, sancionó la ley Nro. 394, por la cual -en su único artículo- derogaba la Sanción del día 10 y, en consecuencia, quedaba el Congreso General con las mismas atribuciones que las anteriores Legislaturas.

Esto último, que se logró luego de enconados debates entre los opositores a Atienza -encabezados por Pedro Ferré- y los partidarios de éste, que dificultaban el normal proceso de la Asamblea, teniendo el apoyo de los Comandantes de campaña, permitió la reelección del gobernador que finalizaba su mandato.

Elementos de valía en la provincia rechazaban el perfil rosista del Gobierno de Atienza y le hacían oposición. Al terminar el gobernador su período, opositores y partidarios de él lucharon en las elecciones de los diputados que elegirían el sucesor, obteniendo los primeros la ventaja de un diputado.

Los dos bandos lucharon durante muchos días dificultando -la minoría- que la mayoría hiciese la elección; ardientes discusiones, choques personales, intrusión de factores extraños, hasta anuncio de imposición de los Comandantes de campaña, entorpecieron las deliberaciones de la Asamblea. “El soborno del diputado por San Miguel, Blas Barría, dio el triunfo a la minoría(11).

(11) Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo I, capítulo VIII: “Aislamiento Provincial. (1829-1839)”, parágrafo 139. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

Y el traspaso de la mayoría de un bando a otro se debió a este curioso episodio al que hace alusión Manuel Florencio Mantilla y lo relata Federico Palma cuando dice que “el diputado de San Roque, don Justo Díaz de Vivar, compró el voto a favor de Atienza a su colega de San Miguel, Blas Barría, por una onza de oro, bajo la arcada del Cabildo(12).

(12) Federico Palma. “Oficiales de Pago Largo”, en “Provincia de Corrientes”, ley Nro. 732, “Literatura sobre Pago Largo”, p. 340. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

"Este es el primer caso de soborno político en la historia correntina que conocemos y lástima que no podamos decir que fue el primero y el último, acordándonos del sonado caso de un elector de gobernador radical en las elecciones de 1992", señala al hablar de estos hechos el historiador Antonio E. Castello(13).

(13) Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Aquélla insignificante mayoría de la oposición fue anulada en la Asamblea “con artilugios(14) y Atienza quedará reelecto, no obstante la prohibición constitucional. Gobernará hasta principios de Diciembre de 1837, en que fallecerá repentinamente.

(14) Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo I, capítulo VIII: “Aislamiento Provincial. (1829-1839)”, parágrafo 139. Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

El 28 de Diciembre de 1836 el Congreso sancionó la ley Nro. 395 disponiendo que continuase en el ejercicio del P. E. el ciudadano que lo desempeñaba, que no era otro que Rafael de Atienza. Creo interesante transcribir parte de la ley:

Reunidos los Señores R. R., leída y aprobada el Acta anterior, se tomó en consideración sobre el “retraco” del voto del señor diputado Barrios (sic - está mal escrito el apellido que era Barría), que quedó pendiente como consta en el Acta antecedente y, después de una breve discusión que se tuvo al efecto, se sancionó por unanimidad de sufragios por la afirmativa, quedando en su consecuencia aprobada la moción o proyecto del diputado Vivar, sobre la continuación en el mando del actual gobernador, hasta tanto se reforme la Carta Constitucional bajo las bases que se acordarán en las sesiones subsiguientes...(15).

(15) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes. Años 1831-1837”, tomo tercero, pp. 336-337. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Los dos implicados en el caso de soborno figuran en la ley y, con respecto al sobornado, se hace especial alusión a su actitud de retroceder en cuanto a su voto anterior en contra de la resolución, con el curioso término de “retraco” del voto.

Pero, en última instancia, la reelección de Atienza fue producto de una transacción entre el grupo de federales rosistas que lo apoyaba y el de federales liberales -acá también se daba algo similar a lo que ocurría en Buenos Aires, con la división de federales apostólicos, netos u ortodoxos (rosistas) y federales lomos negros, cismáticos o liberales- que no veía bien esa reelección y su acercamiento a Rosas, pero que buscó crear un régimen de interinato como para postergar el nombramiento definitivo del gobernador en espera de que los tiempos pudieran hacer que hubieran mayores garantías para las elecciones.

- Conceden a Atienza el grado de Coronel y una estancia

Y como colofón de este proceso electoral bastante complicado se sancionaron dos leyes; una, el 4 de Enero de 1837, concediéndole a Atienza un lugar de estancia en premio por sus buenos servicios -curiosamente el que propuso esto a la Sala fue nada menos que Pedro Ferré- y, la otra, del 11 de ese mismo mes, ascendiéndolo al grado de Coronel Mayor.

Las opiniones de los más importantes historiadores correntinos, Hernán Félix Gómez y Manuel Florencio Mantilla, difieren en cuanto a la reelección de Atienza. El primero expresa lo siguiente:

Sustituir a Dn. Rafael de Atienza, del mejor patriciado correntino, militar que se había hecho en la fuerza veterana en largos años de servicio, con estrechas vinculaciones en la clase militar que prestigió desde el Gobierno y con las populares, que revistaron en los cuerpos milicianos a sus órdenes, en campamentos y campañas, no era indudablemente tarea fácil y menos cuando su adhesión a Rosas -ya omnipotente en el país- sumaba a los prestigios propios el apoyo de intereses creados, muy respetables.
Fuese por esta dificultad de encontrar un sucesor o por la preeminencia del grupo de hombres políticos que le respondían en el seno del Congreso General, es lo cierto que esta Asamblea resolvió, el 7 de Febrero de 1837, que el señor Atienza continuara en el Gobierno por todo el período -un trienio- y que la reforma de la Constitución se dejara al estudio y preparación del Congreso Permanente, cesando la comisión ad-hoc que para ello se había organizado(16).

(16) Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde el Tratado del Cuadrilátero a Pago Largo)” (1929), pp. 209-210. Imprenta del Estado, Corrientes. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Por su parte Mantilla, hombre del partido liberal de Corrientes en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, no ahorra críticas a quienes estuvieron bajo la influencia de Rosas pero, por otro lado, a los que pertenecieron a los sectores sociales más encumbrados trata de encontrarles ciertos justificativos, "porque para él una cosa era ser 'rosín' de sociedad y otra muy distinta ser un 'tape' caudillejo sin modales para tratar a la gente decente"(17).

(17) Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Sobre Atienza, su reelección y sus relaciones con Rosas dice:

Estrechado cada día Atienza, de más en más, por cartas y oficios de Rosas, dentro de la política insostenible de tolerancia que se había trazado, perdía tanto terreno como el otro ganaba sobre él.
Al finalizar su primer período, Atienza estaba completamente ganado por Rosas, según este párrafo de una carta suya de fecha 15 de Diciembre de 1836: ‘Me apresuro rogar a Vd. quiera penetrarse de mi verdadera amistad y adhesión sincera a su persona, no menos que de mi entera conformidad a sus opiniones políticas para hacer el bien y prosperidad de la República y para sostener y afianzar la gran causa de la Confederación Argentina; atreviéndome por lo mismo a exigir de la bondad de Vd. quiera honrarme con su agradable correspondencia en la vida privada, a que debo retirarme después que entregue el Gobierno según la Ley Constitucional, seguro que me encontrará siempre consecuente’(18).

(18) Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1972), tomo I, p. 285, Buenos Aires. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Luego Mantilla asegura que Atienza -empujado por Rosas, a pesar de sus buenas intenciones personales- estaba en camino de producir gravísimas perturbaciones internas, cuando lo sorprendió la muerte.

Y esto se refiere a que “cuando Atienza vio que su política le había enajenado la voluntad de los ciudadanos principales, cometió el error de pretender llenar el vacío con elementos sociales inferiores que, hasta entonces, no salían de su esfera; organizándolos a modo de partido político, infatuado con las distinciones y liberalidades del gobernador y un tanto insolente para con la gente decente.
De ahí nació el mote que le puso la parte culta de la sociedad: ‘el gobernador de los mulatos’. La muerte de Atienza salvó de que tomara cuerpo aquella fuerza de naturaleza inconsciente y de tendencia perturbadora y depresiva(19).

(19) Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1972), tomo I, p. 285, Buenos Aires. // Citado por Antonio Emilio Castello. “Rafael León de Atienza (Gobernador y Capitán General de Corrientes. 1833-1837. Su Gobierno y su Epoca)” (2001). Impreso en Gráfica Busot S. R. L., Buenos Aires.

Con estas ideas y compromisos, inició Atienza el segundo período de su mandato en Febrero de 1837.

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