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Alarma en las provincias por el derrocamiento y fusilamiento de Dorrego

La gravedad de los sucesos políticos con que cerrara el año 1828 con el derrocamiento y fusilamiento del gobernador de Buenos Aires, Manuel Dorrego, tras un golpe efectuado por fuerzas militares al mando del general Juan Galo Lavalle, había presionado en la opinión pública, echándose mano de medidas enérgicas.

La Legislatura de Córdoba atribuyó al gobernador de la misma los tres poderes del Estado a mérito de la situación difícil:

Sala de Sesiones, Córdoba, Diciembre 12 de 1828

"Exmo. Señor.
"Las noticias circunstantes en que se halla el país de resultas del movimiento anárquico acaecido en Buenos Aires, el l del corriente, han convencido a esta Legislatura de la necesidad de suspender sus funciones, y depositará en V. E los poderes de la provincia -hasta que se reúna el Congreso- pues de otro modo no se podrá conservar la tranquilidad y seguridad de esta provincia ni menos que los negocios públicos se expidan con la rapidez y sigilo que demanda imperiosamente el estado de conflicto en que nos hallamos.
"Así es que después de haber discutido y meditado seriamente tan importante materia en dos Sesiones consecutivas ha sancionado -en Sesión de anoche- el siguiente decreto:
"Art. 1.- No debiendo el país todo esperar otros resultados que aquéllos que son clasificados por funestos de la deposición del Señor Gobernador de Buenos Aires, Dn. Manuel Dorrego, que obtenía de los pueblos la investidura de entender en los negocios de Guerra, Paz y Relaciones Exteriores, usando esta Comisión General Permanente de las facultades sin límites que la Sala de Representantes -al tiempo de vacacionarse- se ha servido conferirle en Sesión de 5 del corriente y en consideración a observarse próximamente comprometida la tranquilidad pública con aquel acontecimiento extraordinario, autoriza al Superior Poder Ejecutivo de la provincia con los tres Poderes, en toda su plenitud, para que a su nombre promueva y active por todos los medios que imperiosamente piden las circunstancias y sean de su posibilidad las deliberaciones y recursos conducentes a conservar su seguridad y salvar con decoro sus compromisos con las demás reunidas en Convención en la Ciudad de Santa Fe y, muy especialmente, con la de Buenos Aires, según el artículo 1 de sus Tratados, sancionados el 4 de Octubre del año 27, y aunque parece peligroso reunir los tres Poderes en un solo individuo, no es de esperar del actual Jefe se desvíe de la imparcialidad, equidad y justicia con que debe obrar porque la experiencia ha enseñado que investido en otra ocasión con facultades extraordinarias, no se le ha notado abuso el más pequeño en su Administración, debiendo no obstante ser duradera esta medida hasta tanto dichas provincias se reúnan en Congreso; cesará de consiguiente el Tribunal de Apelaciones en el ejercicio de sus funciones, desde el momento que sea instruido legalmente de esta disposición, como cesa en las suyas esta Comisión Permanente desde el dia de su resolución.
"Art. 2.- Comuníquese el Supremo Poder Ejecutivo para su inteligencia, publicación por bando y efectos consiguientes.
"El presidente que suscribe al transmitir de orden de la Honorable Comisión General Permanente la precitada resolución, tiene la honra de saludar al Exmo. Señor Gobernador de la Provincia a quien se dirige, con su más alta consideración y distinguido aprecio".

Benito de Otero - Presidente
José Eugenio Flores - Prosecretario

"Exmo. Señor Gobernador Supremo Brigadier y Capitán General de la provincia.
"Está conforme".

Juan Pablo Bulnes

Córdoba había acumulado en su P. E. los tres Poderes del Estado y, al comunicar a Corrientes estas medidas, buscaba la coincidencia de procedimientos. El gobernador de Córdoba hace saber al de Corrientes las medidas políticas tomadas frente al levantamiento producido en Buenos Aires, a efectos de armonizar los esfuerzos de ambas provincias:

Córdoba, Enero 1ro. de 1829

"Exmo. Señor Gobernador y Capitán General de la provincia de Corrientes.
"El infrascripto, animado siempre de los sentimientos de unión hacia las demás provincias que han concurrido con la de Córdoba, se dirige al Exmo. Señor Gobernador de Corrientes, para imponerlo por medio de las adjuntas copias, de la marcha que ha adoptado la provincia de Córdoba, consultando su seguridad para oponerse a las insidias de la facción que en Buenos Aires, se ha hecho dueña de a suerte de aquel pueblo y que no es de dudar lleva iguales miras sobre las provincias interiores.
"Esta verdad ya pasa de mera conjetura porque a nadie se oculta hoy y, particularmente, a los Gobiernos de las provincias que cuentan con tantas lecciones en la historia de los hechos de unos hombres sin patriotismo y que, si lo tienen, lo hacen consistir en trastornar el orden, suprimir las libertades de los pueblos e introducir en ellos la guerra de la discordia, para conseguir a toda costa el humillarlos, única aspiración a que han tendido todos sus pasos en los años de nuestra verdadera libertad.
"Convencido, pues, el que suscribe, de que el señor gobernador de Corrientes está al cabo de estos principios, se propone -con la remisión de las citadas copias- uniformar las determinaciones de ambas provincias, para estorbar en todo caso los tiros de aquella facción, cuyas operaciones en su desarrollo último ya demuestran lo que los pueblos deben esperar de las pasiones, que son las que guían sus actos.
"Con este motivo, el gobernador de Córdoba saluda muy distinguidamente al Señor Gobernador, a quien se dirige, y le protesta su mejor consideración"(1).

Juan Bautista Bustos
Juan Pablo Bulnes

(1) Oficio del 1ro. de Enero de 1829. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo IX. Edición del Estado.

- Corrientes adopta medidas ante los graves sucesos registrados en Buenos Aires

El movimiento insurgente de Diciembre de 1828, hecha en Buenos Aires por el general Juan Lavalle, no produjo movimientos ni trastornos en la provincia; el Gobierno y la opinión fueron neutrales en los sucesos desarrollados por aquel acontecimiento. Tampoco tenían por qué mezclarse en ellos; la federación personal de los unos y el unitarismo de los otros eran móviles ajenos al sentimiento público.

El conato del Gobierno se contrajo a garantir la paz interna y el del pueblo a las faenas del trabajo. Eso dio a Corrientes una posición singular en la época, fruto de su buen sentido.

Mientras en casi toda la República la fuerza de las armas resolvía con sangre el predominio pasajero de los partidos, gastando inútilmente valiosos elementos de vitalidad nacional, enardeciendo las pasiones, creando odios profundos, imposibilitando la armonía necesaria para la organización del país, haciendo hasta imposible la existencia de Gobiernos locales regulares, Corrientes llevaba adelante el progreso de sus Instituciones, mejoraba su condición económica, reservaba sus hijos y sus fuerzas vitales para la obra de la nacionalidad, tenía abiertas sus fronteras al comercio y a los hombres que anhelasen el régimen de las leyes.

Por todo esto, y tras tomar conocimiento del levantamiento de Lavalle y el derrocamiento y posterior fusilamiento del gobernador de Buenos Aires, Manuel Dorrego, el Congreso correntino adopta dos medidas: la primera, autorizando el envío de un diputado de la provincia para tratar sobre los sucesos políticos con los Gobiernos litorales y, la segunda, Corrientes suspende las garantías constitucionales de seguridad individual en aras de neutralizar cualquier alteración social que pueda eventualmente registrarse en la provincia.

- Corrientes y la fórmula de los Tratados interprovinciales

Sala de Sesiones, en Corrientes, Enero 4 de 1829

"Exmo. Señor Gobernador y Capitán General de la provincia, don Pedro D. Cabral.
"El Honorable Congreso Permanente tiene a la vista la Nota de S. E. de fecha 8, a la que acompaña las comunicaciones de los Gobiernos del Interior resultado de los actuales movimientos obrados por el pueblo de Buenos Aires y, habiéndose contraido a una meditación la más profunda sobre los resultados que pudieran experimentarse de unos hechos tan inesperados a fin de ponerse a cubierto de cualesquiera males y de prevenir oportunamente los medios más conducentes a sofocar las oscilaciones que pudieran traer fatales influencias, convencida la Sala de la necesidad de este urgente remedio, ha decretado -por ahora- por más conveniente, lo siguiente:
"Art. 1.- El P. E. deliberará sin pérdida de momento el envío de un individuo plenamente facultado a tratar con los Señores Gobernadores de todas las provincias federadas sobre la medida que ponga un dique a los amagos de males y que reduzca los movimientos a su tranquilidad y sosiego.
"Art. 2.- El Gobierno dará a dicho enviado las Instrucciones que crea ser necesarias y sean más análogas a su legación.
"Art. 3.- Transcríbase al P. E. para su inteligencia y efectos consiguientes.
"Por orden de la misma, H. R. se le comunica a V. E. para su cumplimiento.
"Dios guarde a V. E. muchos años(2).

Dr. Juan Francisco Cabral - Presidente.
Francisco Meabe - Secretario interino

(2) Ley del 4 de Enero de 1829 autorizando el envío de un diputado de la provincia para tratar sobre los sucesos políticos con los Gobiernos litorales.

El nombramiento se efectuó en la persona de Pedro Juan Ferré, para que concluyese Tratados con todas las provincias que quisieran convenirlos, con el objeto de respetabilizar la acción política de las mismas y de ponerlas a cubierto de toda agresión.

Ferré, aun cuando aceptó esta comisión, declinó(3) ejecutarla, por estar aún irresuelto el juicio de residencia a que estaba sometido como ex gobernador y, aún cuando el Congreso prometía allanar la prohibición de salir de la provincia mientras no se concluyera el juicio de residencia, la renuncia impidió que Ferré realizara este plan político y explica la inmediata adopción del de Córdoba que -como éste- se fundaba en el respeto y conservación de las situaciones provinciales existentes.

(3) Oficio del 12 de Enero de 1829, en el Archivo de la Provincia de Corrientes. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo X. Edición del Estado.

Fue, en el fondo, el pensamiento que sirve de base al año siguiente para la formación de la Liga del Litoral y el recurso al que -después de Caseros- se recurre, al firmarse el Acuerdo de San Nicolás para organizar a la República.

- Suspensión de las garantías constitucionales

Sala de Sesiones, en Corrientes, Enero 27 de 1829

En sesión de esta noche ha tomado en consideración el H. C. P. la Nota de V. E. de 27 del corriente, en la que presenta un proyecto de ley en los términos siguientes.
Artículo Unico: se declaran en vigencia las leyes dictadas hasta ahora sobre la suspensión de la seguridad individual; respecto a que las presentes circunstancias son las más tristes en que jamás se halló la Nación, se faculta al P. E. para que sin restricción, ni responsabilidad alguna, obre tan extraordinariamente como ellas lo exijan y crea convenir al interesante objeto de mantener la tranquilidad pública, en completa seguridad esta provincia y salvar al país en general de tan horrible tempestad, dictando al efecto cuántos decretos reglamentarios estimare oportunos.
"Convencido el Congreso de las imperiosas razones que han movido al Gobierno a presentar a su juicio el indicado proyecto de ley, ha decretado lo siguiente:
"Art. 1.- Apruébase el proyecto de ley relativo a la suspensión de la seguridad individual en toda la extensión de las explicaciones sobre que está formado.
"Art. 2.- Transcríbase al P. E. para su publicación y demás efectos consiguientes.
"Y de orden de la misma H. R. se le comunica a V. E. para su cumplimiento".

Dr. Juan Francisco Cabral - Presidente
Dr. Juan Nepomuceno de Goytía - Secretario

Corrientes, Enero 28 de 1829

"Cúmplase la presente Honorable Resolución, publíquese y dese a quienes compete su inteligencia, a los efectos consiguientes"(4).

Cabral

(4) Ley del 27 de Enero de 1829, suspendiendo las garantías constitucionales . A propuesta del P. E. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo X. Edición del Estado.

Poco más de ocho meses después, el Congreso correntino declarará el imperio de la Ley Constitucional y sin valor las disposiciones que suspendían la seguridad individual, siendo restablecidas las garantías constitucionales sólo en el mes de Octubre de 1829, después de la llegada de las noticias del restablecimiento de la paz en Buenos Aires.

Octubre 1 de 1829

Exmo. Señor Gobernador y Capitán General de la provincia.
Convencida la H. S. de Representantes de la provincia que han cesado los poderosos motivos de riesgos políticos que la obligaron a acordar y sancionar en diferentes ocasiones la supensión de la seguridad individual, particularmente el decreto del 27 de Enero del presente año, en Sesión de este día, ha acordado y sancionado lo siguiente:
Art. 1.- Se declaran por de ningún valor todas las disposiciones sancionadas para suspender la seguridad individual.
Art. 2.- El Poder Ejecutivo obrará en todo con arreglo a la Ley Constitucional de la provincia y demás vigentes a excepción de las que quedan sin valor ni fuerza alguna, por el artículo anterior.
Art. 3.- Transcríbase al P. E. para su inteligencia y para que sin demora lo haga publicar en todos los pueblos de la provincia.
Sala de Sesiones, Corrientes, Octubre 1 de 1829"(5).

(5) Ley del 1 de Octubre de 1829, restableciendo el derecho constitucional de seguridad individual en la provincia // Citado por Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo hasta el Tratado del Cuadrilátero)” (1929), Capítulo X. Edición del Estado.

- Operaciones militares en Buenos Aires. Los "federales" vencen a Lavalle

Mientras en las provincias se tomaban medidas precautorias, en Buenos Aires se definía el drama a través de las armas. Lavalle decidió derrotar a los caudillos, para luego sentar en la República las bases de un Gobierno definitivo de carácter "unitario".

A comienzos de 1829 llegó a Buenos Aires el general José María Paz -de ideas políticas unitarias- jefe del segundo cuerpo de Ejército que había luchado contra los brasileños.

Inmediatamente, Lavalle trazó su plan de acción: debía destruir el Ejército "federal" que se agrupaba en Santa Fe, impedir que se reunieran las tropas que preparaban otras provincias y pacificar la campaña de Buenos Aires, que respondía a las directivas de Juan Manuel de Rosas, a la sazón en Santa Fe.

Militarmente, Juan Lavalle logró una victoria en Las Palmitas(6), el 7 de Febrero de 1829, mientras él invadía Santa Fe para combinar su acción con la del general José María Paz que operaba ya en Córdoba bajo la bandera unitaria.

(6) "Una parte de las fuerzas dirigidas por Luis Molina y Manuel Mesa, bajo el mando del comandante Juan Manuel de Rosas, fue atacada en el lugar denominado Las Palmitas, por el coronel Isidoro Suárez y es derrotada totalmente. Manuel Mesa fue tomado prisionero y después de ser juzgado como malhechor fue fusilado el día 11 del mismo mes en la Plaza del Retiro. Gobernaba Buenos Aires el general Juan Galo de Lavalle, cuya autoridad había desconocido el comandante de campaña Juan Manuel de Rosas, nombrado por el gobernador derrocado por Lavalle, Manuel Dorrego.
"Las Palmitas es un lugar ubicado en las puntas del arroyo Pergamino y era un antiguo Paso sobre dicho arroyo. Ahora hay un camino con un puente. Se llamaba Las Palmitas porque en las riberas del arroyo, largas, anchas, playas y barrosas estaban -y están aún hoy día pues se renuevan constantemente- las marcas de las pisadas de las palmas de infinidad de aves acuáticas (teros especialmente, garzas, etc.)". // Citado en el “Arcón de la Historia Argentina”, edición electrónica.

Para actuar contra las fuerzas adversarias que se organizaban al sur de la provincia de Buenos Aires, Lavalle comisionó un regimiento -a las órdenes de su segundo, el coronel prusiano Federico Rauch- quien, en Las Vizcacheras(7) -inmediaciones del río Salado- fue vencido y muerto por los montoneros (Marzo de 1829), dejando amenazada la retarguardia de Lavalle.

(7) El Combate de Las Vizcacheras fue un enfrentamiento que tuvo lugar en el paraje homónimo situado en el actual Partido de Rauch, provincia de Buenos Aires, el 28 de Marzo de 1829, en el que fuerzas obedientes a Lavalle -apoyadas por indios pampas- fueron vencidas por las denominadas “federales”, apoyadas por indios ranqueles que dieron muerte al coronel Federico Rauch, militar de origen prusiano, que había llegado a Buenos Aires en 1819 y que en 1826 ya ostentaba el grado de Coronel.

Otro fracaso lo constituyó la enfermedad del coronel Ramón Estomba, Comandante General de la Frontera Sur quien, al perder el juicio, agotó su división con contramarchas innecesarias.

Después de algunos intentos infructuosos contra Estanislao López(8), jefe de todas las fuerzas "federales", el general Lavalle se entrevistó con Paz, al sur de la provincia de Santa Fe -próximo al río Desmochado- a fin de resolver la actividad futura de ambos ejércitos.

(8) Estanislao López era un hombre valiente y muy astuto. Dominaba a la perfección la clásica guerra de guerrillas de los montoneros y atacaba con una formación ingeniosa llamada “el abanico”, debido al frente semicircular que ofrecían sus hombres. Lavalle pretendió sorprenderlo, o bien derrotarlo, en un combate definitivo, pero López no se prestó a ninguno de sus planes. El caudillo no cesó de hostilizar a su adversario y en momento oportuno atrajo al Ejército unitario -extenuado y hambriento- a unos pastos nocivos, que produjeron gran mortandad en la caballada. // Historia Argentina, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

Lavalle y Paz no lograron coordinar sus operaciones, distintos como eran sus temperamentos, sus criterios militares y sus intereses provinciales. El general Paz marchó hacia Córdoba, para quitar del mando al caudillo Juan Bautista Bustos y consolidar el movimiento unitario en el Interior; por su parte, Lavalle -ante lo ocurrido a Rauch y Estomba- abandonó la provincia de Santa Fe -donde las acciones no le eran favorables- y se dirigió hacia la campaña de Buenos Aires.

López y Rosas salieron en su persecución. Lavalle retrocedió y, mientras las guerrillas enemigas sitiaban Buenos Aires, aquéllos lo alcanzaron. Lavalle tuvo que enfrentar al Ejército combinado de Estanislao López y Juan Manuel de Rosas a sólo ocho leguas de Buenos Aires, en Puente de Márquez, donde será vencido el 26 de Abril de 1829.

Después de un sangriento combate, Lavalle fue derrotado, y debió replegarse hasta la Ciudad de Buenos Aires, en cuyas inmediaciones llegaron sus perseguidores.

López no tardó en regresar con sus efectivos a Santa Fe, pues temía que su provincia fuese atacada por el general José María Paz, victorioso en el Interior del país. Rosas quedó frente a Buenos Aires, con el grueso del Ejército "federal".

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