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Acción política de Pujol ante la rebelión porteña

La obra política del doctor Juan Gregorio Pujol comprende su gestión pública en dos escenarios: el nacional y el provincial y la acción política de Pujol en sus relaciones con los asuntos de orden nacional giró sobre dos principios fundamentales que, idénticos, en el fondo preveían situaciones diferentes, coincidiendo en el propósito de una acción pacífica y elevada.

Estos aspectos -en la seguridad de que cada uno de ellos encierra problemas y puntos de vista secundarios ante el propósito, pero decisivos por definición- pueden ser sintetizados en la siguiente forma:

1.- La Confederación Argentina en sus relaciones con la provincia de Buenos Aires y en su persecución de la unidad nacional, debe proceder pacíficamente;
2.- La provincia de Corrientes, en el caso de una situación de fuerza entre la Confederación Argentina y la provincia de Buenos Aires, debe mantenerse prescindente. Tales surgen, con toda claridad, de la reseña breve que vamos a hacer de los sucesos de referencia.

- Pujol ante la rebelión porteña

Una zona específica donde los políticos de Buenos Aires esperaban que la animosidad contra Justo José de Urquiza iba a ser lo bastante fuerte para favorecer las aspiraciones de los porteños, era la provincia de Corrientes. En la década anterior, Urquiza había invadido esta provincia en varias oportunidades para sofocar levantamientos contra Juan Manuel de Rosas.

A fines de Agosto de 1852, el ministro de Gobierno provincial Juan Gregorio Pujol fue electo gobernador de Corrientes, reemplazando a Juan Benjamín Virasoro que seguía aún en Buenos Aires con el puesto de Jefe de Estado Mayor de Urquiza. Pujol -por cierto- no sentía ninguna simpatía por las ambiciones porteñas, como lo había demostrado el papel que desempeñó en la redacción del famoso Acuerdo de San Nicolás.

Los dirigentes de Buenos Aires esperaban -empero- que consideraciones prácticas lo atraerían a él y su provincia al lado de los porteños. La Nota oficial que anunciaba la sedición de Septiembre al Gobierno de Corrientes difería mucho de la que se había dirigido a las demás provincias y llegaba hasta el punto de sugerir una vaga cooperación entre las dos provincias(1).

(1) Valentín Alsina al ministro de Gobierno de Corrientes, 13 de Septiembre de 1852, en el periódico “El Progreso”, del 21 de Septiembre de 1852. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Corrientes fue solicitada con insistencia por los porteños sediciosos de Septiembre. Parte de sus fuerzas -que permanecían en Buenos Aires, anarquizadas desde la salida del doctor Juan Gregorio Pujol, a principios de Agosto de 1852, para asumir el mando de la provincia(2)- sirvieron a los rebeldes para producir el movimiento

(2) Carta a Pujol de Juan Bautista Frutos, del 27 de Agosto de 1852: “De la fuerza correntina, desde la salida de V. E., diariamente han seguido -faltando en cada lista- 6 u 8 individuos”, en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo I, p. 86. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

La circunstancia fue usada por los hombres de Buenos Aires para la intriga y es así que, consecutivamente a su Manifiesto del 13 de Septiembre de 1852, en que se exponen las causas del movimiento a las demás provincias(3), envían como comisionado ante el doctor Pujol al emigrado correntino Juan José Méndez.

(3) Hábilmente y como para comprometer a la provincia, contiene la Circular este párrafo: “... Buenos Aires vio con orgullo (entre los insurgentes) a todos esos nobles soldados correntinos, viejos veteranos de la libertad, por tanto tiempo y sobre tantos campos de batalla, con todos sus jefes y oficiales, a las órdenes del señor general Madariaga”. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

Previamente, Méndez escribió al doctor Pujol(4) ponderando la razón del movimiento, mientras puntualizaba una circunstancia que explica la conducta del mandatario correntino. Le decía:

“Es preciso que usted se aperciba que el restablecimiento de la autoridad de Urquiza, en Buenos Aires, sólo tendrá lugar a costa de arroyos de sangre, entre la que sería preciso se vertiese la de 1.500 de nuestros paisanos que han tomado la parte más activa en esta revolución”.

(4) El día 14 de Septiembre de 1852. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo I, p. 140. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Luego, dos días después de la ley de la Legislatura de Buenos Aires -que negaba legalidad al Acuerdo de San Nicolás y retiraba sus diputados(5)- el comisionado Méndez se embarcaba para Corrientes, acreditado su carácter con una Nota, que el ministro de Gobierno de Buenos Aires, doctor Valentín Alsina, dirigía al de esta provincia(6).

(5) Del 21 de Septiembre de 1852.
(6) Del 23 de Septiembre de 1852. // Todo citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo I, p. 160. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Todo referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Era cierto que los destacamentos de Corrientes en el Ejército de Urquiza habían intervenido en la insurrección. El Gobierno de Buenos Aires envió enseguida a Juan José Méndez para que consultase a Pujol, quien lo recibió(7). Las negociaciones entre los dos hombres quedaron en el misterio y la posición de Pujol debe deducirse de los acontecimientos posteriores.

(7) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, pp. 160, 190-191, correspondencia y documentos oficiales Pujol-Vedoya. Editorial Kraft, (diez volúmenes) Buenos Aires. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Pero el Gobierno de la Confederación se le había anticipado. Así(8), el ministro de Relaciones Exteriores, Luis José de la Peña, el 24 de Septiembre de 1852, llama la atención de Pujol sobre la necesidad de una vigilancia, “a fin de prevenir cualquier maquinación que Madariaga, Ocampos o Virasoro -con sus respectivos partidarios- pudieran realizar contra la provincia”.

(8) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo I, p. 161. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Consecutivamente, el doctor Pujol escribía a De la Peña(9), expresándole que toda la provincia de Corrientes respondería al llamamiento del Director y que él, desde su llegada, había trabajado en este sentido.

(9) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 162. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Agregaba que el motín no tenía ramificaciones en Corrientes y que la injerencia de las fuerzas correntinas debía obedecer al deseo de volver a la tierra, determinante porque se trataba de milicias sin mayor disciplina.

Confirmando la sinceridad de la provincia en la obra de la Organización avisa, después, con fecha 25 de Septiembre, que el día 26 se embarcarían para Santa Fe los diputados correntinos al Congreso Constituyente.

Cuando el comisionado Méndez llegó a Corrientes, el 7 de Octubre de 1852(10), se encontró con el doctor Nicanor Molinas, enviado por el general Urquiza.

(10) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 223. Carta de Méndez hablando de su misión al general Bartolomé Mitre. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Inició a brevedad sus trabajos, encontrando una resistencia enérgica en el doctor Pujol. Así lo confiesa en su carta al general Mitre, dando cuenta de su misión en la que, por otra parte, afirma haber llegado a un compromiso con el Gobierno correntino, según el cual éste haría avanzar las fuerzas de caballería de la frontera Sur y Oeste en protección de las que el Gobierno de Buenos Aires arrojaría sobre Entre Ríos para fomentar la libertad.

El Gobierno de Corrientes, por su parte, el 10 de Octubre de 1852 se dirigía al de Buenos Aires, repitiéndose al mensaje verbal de que era portador el mismo comisionado Méndez y éste, el 27 de Noviembre de 1852, ponía en conocimiento de la Legislatura bonaerense(11) los extremos del negociado, acompañando como único documento el Acta de uno de sus acuerdos de Gobierno, a base de la versión verbal de su comisionado.

(11) Véase el Mensaje, etc., en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 241. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

La lectura de este documento subleva el espíritu. Aparece en su texto, nítidamente, la falta de sinceridad de la provincia sediciosa:

* se establece, como circunstancia preventiva, la de que el comisionado Méndez no trajo, en su viaje a Corrientes, más Instrucciones que las de armonizar y salvar los intereses que mediaban entre ambas provincias;
* que por su posición geográfica, Corrientes era la más a propósito para llamar la atención del general enemigo e imposibilitarlo o dificultarle su invasión a Buenos Aires;
* que había quedado obligada a enviar tropas a proteger el desembarco de una expedición que, por el Uruguay, se enviaría desde Buenos Aires;
* que era o sería indecoroso abandonar a la provincia de Corrientes y que, en su próximo acuerdo del Poder Ejecutivo se determinaría la cooperación de Buenos Aires...

En una palabra, la provincia rebelde, que pedía cooperación a las demás, abandonaba la iniciativa y repudiaba las responsabilidades.

El doctor Pujol, que debió advertir la insolvencia de la misión de Méndez en la falta de Instrucciones escritas, previno sabiamente la celada y usó de la perfidia que pretendía hacer garra en la provincia para buscar la repatriación de las fuerzas correntinas detenidas en Buenos Aires.

Así surge, con toda claridad, del armonismo de la documentación de la época y de la autodefensa que el doctor Pujol escribiera el 31 de Diciembre de 1860, para contestar(12) las calumnias e imposturas de que lo hacía víctima el barón Du Graty.

(12) Véase la autodefensa en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 314. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Expresa Pujol ser falso, hubiera convenido en nada que no fuera la simple vuelta de la fuerza correntina que se hallaba en Buenos Aires, que debía remitírsele por Concordia y que él protegería, en caso hubiese sido hostilizado.

Agrega que los ataques de los generales Madariaga y Hornos fueron hechos sin su conocimiento y con el único propósito de arrastrar a Corrientes -mal curada de sus viejos odios- a nuevas luchas con su vecina y siempre rival, la provincia de Entre Ríos. Termina expresando que Méndez podría desmentirlo, pero no desnaturalizar los hechos, tal cual habían pasado.

Y en efecto, el doctor Pujol no tenía más misión en su Gobierno, como lo expresara alguna vez, que apartar a Corrientes de la guerra civil, prescindiendo en las cuestiones entre Buenos Aires y las provincias.

Por eso, a continuación de la noticia que hacía intervenir a las tropas correntinas en la sedición de Septiembre de 1852, se apresura a disculparlas ante el general Urquiza; se resiste a las insinuaciones de medidas legales contra los jefes que las acaudillaron, como Madariaga, Virasoro, Solano, González, Acevedo y Ocampos; y trabaja ante los caudillos militares de prestigio, como el general Nicanor Cáceres(13), para que su pensamiento conciliador se acepte sin restricciones.

(13) Véase carta a Cáceres del 6 de Octubre de 1852, en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 179. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

¿Qué otra cosa podía hacer el doctor Pujol, cuando el propio general Urquiza, que le requería, pusiera fuera de la ley a los insurgentes correntinos, no había hecho nada parecido con los jefes y oficiales de las fuerzas entrerrianas que también tomaron parte en el movimiento? ¿Qué otra cosa podía hacer cuando a su autoridad, que era la de la provincia de Corrientes, no correspondía ser juez natural en un movimiento hecho por otra provincia en su territorio?

Estas y otras razones, lo llevan al doctor Pujol a expresar que si se exigía de Corrientes otra conducta que la de la concordia y el perdón, para sus hijos equivocados, se “encontraría inhabilitado para continuar a la cabeza del país” y renunciaría en el acto.

El general Nicanor Cáceres apoyó la política de paz del doctor Pujol. Lo hizo con una sinceridad que lo honra, anticipándose a la posterior aprobación del general Urquiza. Constituye la incidencia, una de las páginas felices del general Cáceres, que excusa muchos de sus errores.

Esta política de concordia se impuso. El ministro de Relaciones Exteriores, De la Peña(14), le expresaba que la carta que había escrito al general Urquiza encerraba el único sistema político que convenía adoptar.

(14) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 196. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

La prensa(15) registraba en sus columnas la decisión del Gobierno de Corrientes su opinión de que el movimiento separatista de Buenos Aires no importaba la necesidad de interrumpir la Organización Nacional y el propio general Urquiza, ya sereno, encontraba justificado(16) el que Corrientes no hubiese proscripto a la oficialidad de sus tropas complicadas en Buenos Aires.

(15) “El Nacional Argentino”, (Buenos Aires), Nro. 5, del 17 de Octubre de 1858.
(16) Interesante carta del 19 de Octubre de 1852. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 203. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Todo referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Cabe advertir que los antiguos resentimientos entre Corrientes y Entre Ríos no habían desaparecido del todo. El doctor Pujol había observado(17) -igual que el doctor Derqui desde su cargo prescindente de enviado argentino ante el Gobierno del Paraguay- una serie de actos que revelaban influencias “sucias y traidoras”, del elemento que rodeaba al general Urquiza y de ellas se hablaba y protestaba ante ciudadanos eminentes, como el doctor Diógenes Urquiza.

(17) Carta de Santiago Derqui, del 2 de Octubre de 1852. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IV, p. 173. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Pero Pujol sabía que estos errores eran, en cierto modo fatales, porque los hombres no habían aprendido a posponer los intereses locales a los generales de la Confederación. Sabía también que el general Urquiza edificaba sobre los escombros de la moral y de las leyes y que sus actos debían rectificarse, ya que no repudiarse en absoluto.

Por todo esto adoptó una política de prescindencia. Así se lo decía desde su Cuartel en Curuzú Cuatiá, el 9 de Noviembre de 1852, al gobernador delegado J. Baltazar Acosta(18), fundando su actitud de no ceder ni un hombre al general Urquiza.

(18) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IV, p. 221. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Y tenía razón: la provincia de Entre Ríos no había devuelto a Corrientes los prisioneros que hiciera en Vences, que ascendían a seiscientos y que conservaba con todo el armamento(19).

(19) Derqui protestaba de ello, ante Pujol, el 21 de Noviembre de 1852. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IV, p. 235. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

¿Qué decía ello, sinceramente, cuando se había producido Caseros y derrocado a Rosas? ¿Qué rehenes necesitaba Entre Ríos después de la perfecta armonía entre sus hombres y los de Corrientes? Y si los necesitaba, ¿Por qué el general Urquiza no pedía un Cuerpo equivalente de auxiliares y no daba un legítimo descanso a quienes desde 1847 formaban bajo las banderas reaccionarias?

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