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La obra educacional de Pujol

La provincia se había caracterizado -en los duros tiempos anteriores a 1852- por la dedicación de sus autoridades al problema importante de la instrucción pública. Cumplíase con ello un deber primordial en las sociedades cultas que aspiran a mayores destinos y, en cierto modo, la tradición de la colonia.

En efecto: las Actas Capitulares del Cabildo de Corrientes registran, desde el período inicial de la conquista, la preocupación de los miembros de su Sala por educar e instruir al elemento infantil, tanto a aquéllos que tenían padres y podían abonar la retribución establecida(1), cuanto a los huérfanos, cuyos padres caían en la lucha contra el indio y que la sociedad recompensaba, declarando a su costa la preparación del niño para la lucha de la vida.

(1) “Orígenes de la Sociabilidad Correntina” (1917), de Hernán F. Gómez. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Apenas clausurado el período azaroso, en Octubre de 1821, en que la instrucción fue a refugiarse en casas particulares y en las celdas de los conventos, los Gobiernos de la provincia buscaron consolidar los establecimientos existentes y reivindicaron para el Gobierno esa función civilizadora.

El proceso fue sucesivo. La Constitución de 1824 declaraba facultad del Poder Legislativo el dictar planes de enseñanza; la de 1838 establecía, entre los deberes sagrados del hombre, la de recibir instrucción; el proyecto de 1847 incluía -entre las causales que suspendían el ejercicio de la ciudadanía- la de no saber leer y escribir; y la Constitución de 1855/56, bajo el Gobierno del doctor Pujol, cerraba el ciclo con un artículo, cuyo texto terminante expresa:

“La instrucción primaria es obligatoria; los padres de familia están en el deber de hacer concurrir sus hijos a las escuelas y la Municipalidad en el de hacer efectiva esta disposición”.

Junto a esta obra constituyente, la diaria de los Gobiernos había organizado nuevos establecimientos de educación y hasta planeado una labor sistemática del asunto bajo la Administración progresista de Ferré (1840).

Y si bien los sacrificios de la guerra civil contra Rosas avallaron el empeño y hasta destruyeron el esfuerzo en el continuo desangrarse del noble pueblo, siempre floreció, junto a la proclama épica, el humilde decreto escolar, que sembraba y sembraba en las generaciones sucesivas el pan blanco de la instrucción que capacita.

El Gobierno reconstructivo del doctor Pujol se preocupó, de inmediato, del asunto, he inicia su obra con la Circular a los Comandantes Militares en los Departamentos, del 12 de Enero de 1853, reclamando(2) datos para organizar un vasto plan de educación, que tendría por eje una Escuela Normal en la Ciudad de Corrientes.

(2) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo III, p. 7. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Ella, al decir de la Nota, serviría de norma a las demás de la provincia y educaría a los que después habían de ser preceptores, notarios, jueces, etc. Pedíase el número de alumnos que concurrían a las escuelas, la idoneidad de los preceptores, el sueldo que se les abonaba y los métodos de enseñanza.

En posesión de los datos, proyectó el Poder Ejecutivo una ley de Instrucción Primaria y la elevó el 12 de Marzo de 1853 al Honorable Congreso, el que se apresura a considerarla.

El 9 de Abril de 1853, lo devolvía(3) al Poder Ejecutivo, convertido en ley, con la única modificación del artículo 15, que se reformara en el sentido de la ley del 17 de Junio de 1847. Fue promulgada el 19 de Abril de 1853 por el gobernador, doctor Pujol.

(3) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo III, p. 93. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

La ley, inspirándose en los más sanos principios, establecía que:

* la Instrucción Primaria debía darse bajo la dirección del Estado a todos los habitantes que estuvieran en aptitud de recibirla;
* la declaraba gratuita;
* dividía la Instrucción en elemental y normal (secundaria);
* establecía escuelas elementales -una de varones y otra de niñas- en cada Departamento y dos Normales -de preceptores- en la Capital.
* legislaba sobre los maestros, exigiendo condiciones de honestidad e idoneidad, debiendo estas últimas, a falta de diploma, justificarse con un examen ad hoc;
* los exceptuaba del servicio militar;
* establecía, a los diez años, el goce de una pensión mensual de la tercera parte de los haberes;
* instituía premios anuales, según la consagración que acreditasen; etc.
* colocaba las escuelas bajo inspección de Comisiones Departamentales, que dependían de un Consejo de Instrucción Pública, sito en la capital y cuyos miembros eran nombrados por el Poder Ejecutivo;
* colocaba la enseñanza religiosa bajo la dirección de los párrocos.
* en cuanto a la parte económica, declara a cargo del Fisco tanto los honorarios de los maestros como el arriendo de los locales y los libros y útiles que se proveerían a los niños pobres.

La necesidad de preparar hombres útiles para el desempeño de las magistraturas de la provincia llevó al doctor Pujol a explorar la orientación de los establecimientos superiores de educación que existían en el país y zonas vecinas, excepto en Buenos Aires, separada de la Confederación.

Con Amado Bonpland hizo observar los de la República Oriental del Uruguay(4), sin quedar satisfecho de sus condiciones, por lo que se decide por el Colegio Superior que, en Córdoba, tenía a su cargo el doctor Eduardo Ramírez de Arellano(5).

(4) Carta de Bonpland. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IV, p. 68. Editorial Kraft, Buenos Aires.
(5) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IV, p. 79. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Todo referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Envió, con tal motivo y a costa del Erario Provincial, a algunos jóvenes de condiciones sobresalientes -Romero, Guastavino, Lagraña, Contreras y Lazcano-.

Su iniciativa, recogida por el Gobierno de la Confederación, que lo lleva a establecer cinco becas a cada una de las provincias para otros tantos jóvenes que fuesen a estudiar al Colegio de Monserrat de Córdoba, inspira(6) el Acuerdo del Poder Ejecutivo Provincial del 29 de Agosto de 1854, en que se reglamentan las condiciones que habían de llenar los becados y se declaraba que la selección correspondiente, a base de la más absoluta igualdad, debía fundarse en la superioridad intelectual.

(6) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IV, p. 185. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Buenos Aires se incorpora a esta política de acercamiento del elemento joven y también pone a disposición del Gobierno correntino dos becas para el Seminario Eclesiástico. El doctor Pujol aceptó la patriótica oferta, el 2 de Junio de 1855, y nombró a los agraciados(7).

(7) Fueron Ramón Gallardo y Fidel Cavia. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo V, p. 226. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Tuvo el doctor Pujol colaboradores eficaces en su obra educacional. Fue uno de los primeros el doctor José María Rolón nombrado, el 3 de Julio de 1854, Director del Colegio Argentino y de la Instrucción Primaria en toda la provincia(8).

(8) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IV, p. 120. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Sustituía, en el primero de los cargos, a Eulogio Cabral, cuya renuncia aceptara el Poder Ejecutivo.

La Ley de las Municipalidades y la Constitución de 1855 ponían la Instrucción Primaria bajo la dependencia directa de las Municipalidades. La circunstancia imposibilitó al Director, doctor Rolón, y al Poder Ejecutivo, para el ejercicio de una acción eficaz y sostenida, de resultados inmediatos.

No obstante el esfuerzo fue fecundo y es así que el doctor Pujol(9) pudo decir que la ardorosa solicitud del Director de Instrucción Primaria no había “encontrado obstáculos para llevar a cabo los pensamientos útiles a la mejora moral e intelectual de la juventud estudiosa”.

(9) Mensaje de 1856. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VI, p. 305. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Durante la dirección del doctor Rolón se duplicó el número de preceptores; se duplicaron y hasta triplicaron los emolumentos; y se definieron, entre el elemento docente, algunos maestros que han merecido el recuerdo de la posteridad.

Fueron ellos recomendados por el Poder Ejecutivo, en su Mensaje a la consideración pública: José Eugenio Gómez, preceptor de la Escuela de Varones de Goya; y la señora de Calvo, preceptora del Colegio de Niñas de la misma ciudad; Justina Pintos, de San Cosme; Luis Marceaux e Isabel Noya, de la Capital.

En cuanto a lo material del propósito, se repararon los establecimientos que existían y se edificaron otros; se costeó la impresión de más de veinte mil ejemplares de las mejores obras destinadas a la educación primaria e instrucción moral y religiosa; y se habilitó gratis de papel, pizarras y demás útiles a los niños indigentes. En algunas escuelas, hasta se repartieron vestidos.

En Enero de 1857 presentó su renuncia de la Dirección de Instrucción Primaria el canónigo, doctor Rolón. Nombróse entonces, el 16 de Enero de 1857 y con iguales funciones(10), a Francisco Suárez.

(10) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VII, p. 10. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

El nuevo funcionario se apresuró a ponerse al tanto de la situación general de los establecimientos provinciales haciendo requerir, por intermedio del Poder Ejecutivo, una amplia información al respecto, el 28 de Enero de 1857(11) y en cuya Circular el doctor Pujol comunicaba el nombramiento de Suárez, ordenando que a él debían dirigirse en todo lo concerniente a la Instrucción Primaria.

(11) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VII, p. 15. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

La gestión de Suárez fue fecunda en iniciativas, revelando el pleno conocimiento del medio y de las tareas que se le habían encomendado. A él pertenece el pensamiento de poner a oposición los preceptorados de las escuelas públicas, que indicó en su Nota(12) del 28 de Julio de 1857 al Poder Ejecutivo y que éste se apresura a aceptar, erigiendo un Tribunal correspondiente, compuesto por Miguel Antonio Ruiz y Pedro Matoso.

(12) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VII, p. 202. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

La creación de la Sociedad de Beneficencia, a cuyo cargo se puso la educación de la mujer en las escuelas de ese sexo, no excluyó la jurisdicción de Suárez, que interviene en la formación del Reglamento respectivo y en la dirección de los establecimientos(13).

(13) Nota del P. E. a la Sociedad de Beneficencia. 2 de Octubre de 1858. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VIII, p. 253. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Pero donde puede apreciarse, en su conjunto, la obra del Gobierno del doctor Pujol en lo que respecta a la Instrucción Primaria, es en el luminoso Informe(14) que la Dirección ad hoc elevó al Poder Ejecutivo el 10 de Diciembre de 1857.

(14) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VII, p. 169. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Revela el documento los elementos precarios con que debía desenvolverse la Instrucción Primaria. Rentas reducidas, escuelas con preceptores de instrucción elementalísima, falta de coordinación en los métodos de enseñanza por deficiencia en las inspecciones periódicas, malas condiciones de los edificios escolares, necesidad de recurrir a los vecindarios, demandando cooperación para las refacciones necesarias; etc.

Tales circunstancias hacían necesaria una reforma fundamentalmente completa, que sistematizara y reglamentara hasta el detalle y es así cómo la Dirección elevaba con su Nota un proyecto en el que se utilizaban los elementos existentes.

Eran éstos treinta y cuatro escuelas de varones con treinta y cinco preceptores, que educaban 1.784 niños, los que se instruían en lectura, escritura, religión y aritmética; y trece Escuelas de Niñas, con dieciséis preceptoras, con seiscientas cincuenta y tres alumnas, que aprendían a leer, escribir, religión y labores de manos.

En algunas escuelas se enseñaba, además, Gramática y Geografía y el "Catecismo Político" de Juan Gutiérrez González. Coexistían, junto a éstas, las escuelas de los conventos y algunas particulares.

La reforma Suárez, calcada sobre la Ley de Instrucción Primaria de 1853, cuyas disposiciones encomiaba en toda forma, consistía en tres Reglamentos detallados: el uno, se ocupaba de las Comisiones locales inspectoras de la enseñanza; el segundo, de los deberes de los preceptores y el método de clase; planes de estudios; etc.; y el tercero, regía la vida interior de las escuelas, horarios, distribución de servicio, etc.

La obra fue tan eficaz que el doctor Pujol pudo, en su Mensaje de 1858, lisonjearse de los resultados obtenidos y que, el de 1859 registró con la fundación de nuevos establecimientos, que llegaron al número de 63.

La Instrucción Secundaria, calculada a proveer de hombres capaces a las instituciones del país, fue también objeto de las preocupaciones del doctor Pujol.

Fracasado el proyecto de crear dos Escuelas Normales, establecidas por la ley de 1853, por la falta de maestros aptos(15), se dedicó a perfeccionar el Colegio Argentino, obra de la Administración de Virasoro.

(15) Mensaje de 1854. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

El rectorado del canónigo, doctor José María Rolón, a que hemos referido, fue fecundo. Bajo él se incorporaron a la enseñanza Miguel Antonio Romero y José Fouteneau, en las cátedras de Latinidad y Matemáticas, y Dibujo, respectivamente.

Pero habiendo renunciado el doctor Rolón, es sustituido -tanto en el Rectorado del Colegio Argentino como en la Dirección de Instrucción Secundaria- el 2 de Febrero de 1857, por Miguel Ruiz, que sistematiza la enseñanza en los cursos habilitados de Gramática Castellana y Latina, Filosofía, Matemáticas y Dibujo.

Contrató, también, este año de 1857, el doctor Pujol, el establecimiento de un Liceo, destinado a la educación de jóvenes pobres de los Departamentos que, con uno o dos años de aprendizaje podrían encontrarse aptos para el cargo de preceptores.

El contratante era el ciudadano Miguel Federico de García, cuya competencia había sido puesto de manifiesto en Norteamérica y Buenos Aires. La enseñanza de este Liceo debía comprender Lectura, Escritura, Contabilidad, Agrimensura, Gramática, Geografía, Cronología, Historia, Dibujo, Retórica epistolar, Religión y Pedagogía.

A estos efectos, en Circular del 12 de Enero de 1858 había solicitado(16) de los Jueces de Paz, en los Departamentos, la remisión de jóvenes para educarlos en la Escuela Normal o Liceo, recomendando la selección de aquéllos de buenas costumbres y exponiendo que “la pobreza era una recomendación más”.

(16) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VIII, p. 11. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Desgraciadamente, García no pudo hacerse cargo de sus funciones, por lo que el doctor Pujol establece, a los jóvenes pedidos, en el Convento de San Francisco(17), el 1 de Mayo de 1858, en calidad de internos, bajo la dirección del Padre Guardián, fray Fernando Díez, organizando una Escuela Normal que debía prosperar.

(17) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VIII, p. 100. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Lo cierto es que en Enero de 1858 se fundó la primera Escuela Normal de Preceptores del país y por Circular se pidió a los Jueces de Paz de los pueblos del Interior el envío de jóvenes de 16 a 20 años para ingresar a esa escuela, debiendo buscarse en la selección a aquéllos que tengan “aptitudes, buenas costumbres e hijos de familias honradas. La pobreza es una recomendación más”.

La Escuela Normal funcionó en el Convento de San Francisco bajo la dirección de fray Bernardo Díez, ilustrado sacerdote de larga actuación en la provincia. En 1860 egresaron los primeros maestros.

Estaba a cargo de la enseñanza de Lectura, Escritura y Aritmética Mercantil, Feliciano López, a la sazón preceptor de la Escuela de Santo Domingo, y dirigía las clases de Gramática, Retórica, Geografía, Cronología e Historia el profesor Julián Martínez.

Completaron estas iniciativas varias otras disposiciones oportunas; la ley del 7 de Febrero de 1858, que creaba un Conservatorio de Música; el decreto del 28 de Junio, del mismo año, que abría a concurso la provisión de cátedras del Colegio Argentino; la adopción, por decreto del 24 de Enero de 1859, del Tratado de Puntuación del Inspector General, Francisco Suárez; etc.

Tal, a grandes líneas, la obra educacional del doctor Pujol.

Ver:

La educación en Corrientes a partir de Juan Pujol

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