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La obra financiera de Pujol

Donde el doctor Juan Gregorio Pujol acredita sus blasones de administrador es indiscutiblemente en el aspecto financiero de su obra, donde tropezó con infinitos inconvenientes, desde el prejuicio convertido en axioma por el medio, hasta la valla que opuso la inicial indeterminación en la tarea organizadora de la República.

Sus medidas de gobierno, en el orden del tema, giraron en derredor del principio de la libertad de la industria y del comercio que realiza de inmediato, por Decreto(1) del 3 de Septiembre de 1852, en el que deja sin efecto las formalidades legales para la venta de naranjas y fabricación de ladrillos; por ley de la misma fecha(2), en que se reducen a la mitad los derechos de exportación, destinando el producido a la amortización del medio circulante; por decreto del 7 de Septiembre del mismo año, que permite al comercio salir a campaña libremente para expender las mercaderías(3); y por la ley del 20 de Noviembre de 1852(4), que reduce a la mitad los impuestos de importación.

(1) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 130. Editorial Kraft, Buenos Aires.
(2) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 132. Editorial Kraft, Buenos Aires.
(3) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 135. Editorial Kraft, Buenos Aires.
(4) Año 1852. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo II, p. 232. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Todo referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Pero este concepto básico, de la libertad de la industria y del comercio, no podía realizarse en términos absolutos. El arancel aduanero de la provincia, que había servido a la Administración Ferré para estimular con el cuantum del impuesto un industrialismo ponderable -cuya crónica no está escrita- no debía ofrecer al doctor Pujol su resorte maravillosamente eficaz.

La Nación se organizaba y el Estado Federal exigía de la provincia el sacrificio de su Renta tradicional, la aduanera, para constituir el Tesoro común de la República.

Para comprender la gravedad del sacrificio, la enormidad del problema que se presentó al gobernador, doctor Pujol, teniendo que construir y organizar en medio de la absoluta pobreza del Erario, nos basta enfrentar al total de las Rentas de 1848, de algo así como 330.000 pesos, el valor de los derechos aduaneros que asciende a 222.000 pesos.

La mitad del saldo entre estas dos cantidades provenía de eventuales, rubro constituido casi íntegramente por las multas de aduana y las mercaderías decomisadas.

¿Qué quedaba, entonces, para los demás impuestos de la provincia? Apenas la suma de 50.000 pesos, más reducida aún cuando la iniciación de su período, porque se había suspendido el cobro del canon enfitéutico y los diezmos, la única renta periódica y más o menos determinada.

Es disculpable entonces, que apenas nacionalizada la renta de Aduana, tuviera el Congreso Provincial que gravar la entrada de toda mercadería de fuera de la provincia con un 7 por 100 más sobre los derechos establecidos(5).

(5) Ley del Febrero 21 de 1853. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo III, p. 63. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

El sacrificio de la provincia no fue sólo de su Renta aduanera. Los derechos de puerto, las patentes de navegación y posterior y sucesivamente la entrada de Correos, desaparecieron del haber fiscal, reduciéndolo al modestísimo rubro de sellado y patentes terrestres, desde que el canon y los derechos policiales habían sido suprimidos con anterioridad.

Calculando con exactitud la situación financiera de su Gobierno y antes de la nacionalización de las Aduanas, restableció -en(6) Enero de 1853- los impuestos policiales, concretándolos a los ganados consumidos en los pueblos, a los cueros vacunos y yeguarizos y a los frutos que se transportaban en carretas; y en Agosto del mismo año(7) imponía la extracción del ganado yeguarizo y mular de la provincia.

(6) Ley de Enero 9 de 1853. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo III, p. 7. Editorial Kraft, Buenos Aires.
(7) Ley del 10 de Agosto de 1853. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo III, p. 205. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Todo referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Pronto, sin embargo, se nacionalizan las aduanas y el doctor Pujol debió abocarse a la reconstrucción definitiva del régimen financiero. Lo inició con la ley(8) del 18 de Enero de 1854, que aumentó el cuantum de los impuestos policiales -ya referidos- y entre los que se incluyen los llamados de propios, que gravaban la yerba y demás artículos de introducción, con un 2 por 100.

(8) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IV, p. 15. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

El Poder Ejecutivo quedaba autorizado a reglamentar la percepción de los impuestos de propios y los que pesaban sobre las cuerambres. En uso de esta facultad y al día siguiente decretaba, dejando su percepción a cargo de las Aduanas.

Dictóse también en la misma fecha la Ley de Patentes(9), en la que se uniformaba las imposiciones, se dividía las patentes en ocho clases y se gravaban algunos ramos que habían estado exceptuados.

(9) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IV, p. 17. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Y, como la reforma no debía bastar a las necesidades de la provincia, su Congreso autorizaba al Poder Ejecutivo a usar los fondos nacionales en subsidio.

Convenía -sin embargo- a los intereses públicos que el Tesoro provincial y el nacional, en la provincia, estuviesen separados en absoluto, deslindados los recursos de cada uno, para fijar el monto de las percepciones correspondientes.

Para ello y para proponer un plan de reforma general, designa el doctor Pujol, el 5 de Mayo de 1855, una Comisión de ciudadanos espectables(10). Retardada en su organización, el Poder Ejecutivo, como recurso expeditivo, la deja sin efecto, el 8 de Agosto de 1855 y establece las Oficinas de Colecturía y Contaduría provincial, nombrando para dirigirlas a J. F. Acosta y P. Matoso, respectivamente.

(10) Registro Oficial de la Provincia. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Ya con sus Oficinas organizadas, a las que da superintendencia sobre las Receptorías provinciales -que coloca en manos honestísimas- reanuda sus iniciativas en el año 1855.

Tropieza con la apatía de la Legislatura, Cuerpo de composición política ecléctica, que no quiere renunciar definitivamente a las Rentas nacionalizadas y que se opone a la ley de contribución directa que el Poder Ejecutivo propusiera, como al Presupuesto de Gastos que remite por primera vez, y cuyo total, que jamás se fijara previamente, alarmó a los padres de la patria(11).

(11) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo V, p. 220. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

No se arredra el gobernante. Por decreto del 31 de Octubre de 1855, considerando firme el régimen de paz hasta el que se había suspendido el cobro del canon enfitéutico, restablece su pago en la misma forma de cuando su suspensión(12) y luego, el 6 de Febrero de 1856, suspende el correspondiente a ese año hasta la verificación de la nueva retasa de las propiedades en enfiteusis.

(12) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo V, p. 315. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Por ley del 11 de Julio(13) de 1856, se establece en la provincia el impuesto de las herencias mayores de 400 pesos metálicos, aplicándolo a los sucesores transversales y naturales. Su cuantum ascendía, según era mayor el grado de parentesco, hasta llegar a un 7 por 100 a los extraños.

(13) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VI, p. 165. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Por ley(14) de Agosto 27 del mismo año, se reforma la Ley de Creación del Papel Sellado, distinguiéndose cuatro clases; la ley -escueta- dejaba en vigencia las disposiciones que distribuían las categorías del sellado en tal o cual acto.

(14) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VI, p. 195. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Por decreto(15) del 11 de Febrero de 1857 y en cumplimiento de la Ley Nacional de 1854, reglamentaba detalladamente el impuesto de contribución directa que -por primera vez- se hacía efectivo en la provincia y que gravaba la propiedad inmobiliaria y los capitales en giro del comercio y la industria. Exceptuaba a las propiedades que no excedían del valor de mil pesos.

(15) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VII, p. 23. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

El mismo año se ocupaba de consolidar la unidad del Erario Provincial(16), haciendo ingresar a Tesorería General los fondos que recaudaban las autoridades policiales, así como de la mejor distribución de los impuestos policiales o municipales.

(16) Decreto del 7 de Marzo de 1857. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VII, p. 33. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Aparecen en la ley(17) de referencia como nuevas fuentes de Rentas, el contraste de pesas y medidas, el corte de maderas, las carretillas de tráfico y los changadores, los alquileres de las casas públicas y la visita anual de la policía a los establecimientos patentados.

(17) Ley del 25 de Marzo de 1857. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VI, p. 39. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

En Agosto de 1857 suspendía los impuestos a las maderas, las carretillas de transporte y changadores, conforme a insistentes reclamos y hasta que la Legislatura considerase las peticiones(18).

(18) Circular de Agosto 20 de 1857. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VII, p. 117. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Así lo hizo la Representación legislativa, dictando la ley del 29 del mismo mes y año, que rebajaba estas imposiciones.

Completaron la legislación de impuestos las leyes:

* del 28 de Julio de 1858 sobre alumbrado público, que se abonaba según las puertas y ventanas del edificio;
* la del 13 de Agosto de 1858, de dos reales por estante y habitante, para el sostenimiento de la Instrucción Pública;
* la del 11 de Febrero de 1859, sobre impuestos, para sostener el cuerpo de serenos que se abonaba, como la de alumbrado, según las puertas y ventanas;
* la del 22 de Febrero del mismo año, que establece el impuesto anual sobre cada cien cabezas de ganado vacuno y yeguarizo;
* y la ley y decreto del 30 de Marzo de 1859, ampliando las prescripciones que regían la contribución directa, rebajando las propiedades exceptuadas a aquéllas de un valor inferior a 500 pesos y estableciendo el sistema de multas para estimular el pago oportuno de la cuota.

Las leyes provinciales de 1830 y 1838 habían saldado la deuda a cargo del Fisco Provincial, del 12 de Octubre de 1821 a fines de 1838. Con posterioridad, algunas disposiciones fragmentarias, más inspiradas en la camaradería política que en el interés público, indemnizaron parcialmente los daños y requerimientos de las autoridades de facto o legítimas, a los habitantes de la provincia, valores que usaron los Gobiernos y beneficiaron a la sociedad.

Era una obra patriótica saldar este Debe fiscal, tanto para afianzar en el concepto público el régimen institucional cuanto para liquidar un pasado cuyas demasías se deploraban todavía y avallaban la iniciativa siempre fecunda del capital.

Así lo entendió el doctor Pujol y propuso a la Legislatura la liquidación de estos créditos populares nacidos -a su decir- antes que del libro albedrío del vecino y laborioso ciudadano, del abuso y violencia del poder.

Así lo entendió el Congreso Provincial y autoriza el 1 de Febrero de 1853 al Poder Ejecutivo, para la creación de una Comisión Clasificadora de la Deuda Pública, “procedente de empréstitos pecuniarios, auxilios de ganados de toda especie y demás exigidos y consumidos para la guerra desde el año 1839”(19).

(19) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo III, p. 53. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Constituyóse la Comisión, el 21 del mismo mes, con lo más espectable de la provincia. La integraron los ciudadanos Domingo Latorre, Manuel Antonio Ferré, Ramón de Galárraga, Fermín F. Pampín y Francisco Meabe y, en carácter de suplentes: Juan Torrent, Roberto Billinghurts, Ladislao d‘Aubach, Sebastián Alegre y Martín Zelaya.

En cada uno de los Departamentos se constituye -además- una Comisión de dos ciudadanos, debiendo el Juez de Paz sustituirlos en caso de impedimento(20)La tarea se efectuó rápidamente.

(20) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo III, p. 64. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Basta para apreciar la popularidad del pensamiento, recordar(21) lo que en Diciembre de 1854 escribía el doctor Pujol al ministro de Hacienda de la Confederación, doctor Zuviría. Le decía: “La Deuda Pública es tan general que, puede decirse con propiedad, que de cien habitantes apenas se hallarán dos que no sean acreedores”.

(21) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IV, p. 69. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

En Abril de 1855 elevaba el Poder Ejecutivo a la Legislatura las constancias del “Gran Libro de la Deuda Pública”, la que ascendía a la suma de 3.394.129 pesos con dos reales y medio metálicos.

Luego fue puesta a disposición del Gobierno Nacional, en cumplimiento de la ley del 2 de Diciembre de 1854, ¡lo que todavía reiteraba el doctor Pujol, en Junio de 1857! A la provincia había correspondido la iniciativa de liquidar el pasado en nombre del sagrado derecho de propiedad que la Constitución de la República garantizaba.

En cuanto a la Deuda Administrativa provincial, hija de los déficit producidos por la falta de fuentes de Rentas, etc., fue extinguida con la tierra pública; el descuento en la Casa de Moneda de la provincia; de los créditos que a ésta asistía contra la Nación; y con préstamos de la misma Institución.

Igual política se adopta para resolver las temporalidades del extinguido Convento de Santo Domingo(22).

(22) Ley de Noviembre 19 de 1856. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VI, p. 235. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

No debemos clausurar la reseña de la obra financiera del doctor Pujol sin referir al grave problema del medio circulante, del papel moneda, que recibiera como legado de las Administraciones anteriores.

Era condición primordial de su gestión determinar con exactitud el monto de los billetes que circulaban y que el comentario público hacía incierto, imputando al Gobierno de Madariaga y a las perentorias exigencias del período Virasoro, la emisión clandestina de sumas importantes.

Decretó, en consecuencia, el 15 de Enero de 1853, la renovación del papel moneda hasta la mitad, convirtiendo los billetes del quinto tipo en otros de nuevo diseño, que llamó del 6to.. Ya pronta la emisión, la hace efectiva el 26 de Octubre del mismo año, fijando un plazo perentorio para el canje de treinta días, vencido el cual dejaría de ser moneda corriente, plazo que después prorrogó por un mes(23).

(23) Decreto del 25 de Noviembre de 1853. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Luego, interesado en revestir la operación sucesiva del cambio de billetes inutilizados por el uso -de mayores garantías- reglamenta el 13 de Febrero de 1854 las operaciones de la antigua Oficina Signadora o Casa de Moneda, ordenando la publicidad de las Actas de Inutilización.

Nadie ignora que el papel moneda sin un fondo de conversión o garantía está sujeto a un valor real que le dan las exigencias del Estado, la confianza que inspira y el tanto de los cambios.

Sobre esta base, el medio circulante de la provincia, sin garantía alguna, tenía el carácter de Deuda Pública,  en tal concepto su valor era proporcional al fenómeno político, el factor decisivo de la época.

El régimen de paz que el doctor Pujol afianzara elevó el valor real de la moneda, pero su esfuerzo en ese sentido sufrió de rebote el daño de los apuros del Erario Nacional.

En efecto: los bonos de empréstito que el presidente Urquiza autorizara, debieron ser aceptados en las Oficinas nacionales de la provincia en pago de impuestos, así como la moneda nacional de cobre, que la provincia declaró moneda circulante por decreto del 28 de Noviembre de 1856.

Estas circunstancias apremiaron al Gobierno Provincial. En estas condiciones, la prensa se hizo eco(24) de un acto patriótico que tuvo sus continuadores y que no debemos mantener en el olvido.

(24) “El Comercio”, de Abril de 1853. // Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Toribio López, vecino de Goya, el 25 de Marzo de 1853 ofició al doctor Pujol haciendo donación al Estado de los derechos que tenía a los perjuicios inferidos en sus ganados desde 1839, pese a la ley que organizó la Comisión encargada de liquidar la Deuda Pública.

El doctor Pujol, el 10 de Julio de 1853, agradece tan ponderable desprendimiento y hace publicar en el Diario Oficial la nota, para ejemplo educativo.

La angustiosa situación a que venimos refiriendo fue abordada con habilidad por el doctor Pujol, sin causar gravamen a los contribuyentes ni al Erario. En efecto: el decreto del 13 de Diciembre de 1857 comunica al Colector General que debía equilibrarse en los impuestos que eran abonados en moneda corriente la baja del papel, tanto más cuanto las leyes que los imponían fijaron la cuota en moneda metálica.

Para tal fin autorizaba a los receptores en los pueblos, a designar una Comisión de tres sujetos idóneos que, por escrito, informasen -así que fueren solicitados- la proporción corriente entre el papel moneda y el metálico.

La resolución se hizo tanto más necesaria cuanto en Europa se había producido una intensa crisis a lo que se aditaban las instrucciones del Gobierno de Paraná a sus receptores, de cobrar el tercio de los impuestos en oro y convertir en igual metal las sumas recaudadas en papel(25).

(25) Ley de Noviembre 19 de 1856. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo VII, p. 202. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

El mal preocupa a la misma Legislatura, discutiéndose en Enero de 1859 la necesidad de valorizar el papel moneda con oportunas amortizaciones. La ley del 11 de Febrero de ese año realiza el pensamiento, autorizando al efecto la venta de tierras públicas.

En cuanto a la proporción del cambio, que debía apartarse por honradez de las resoluciones del Gobierno para no caer en el curso forzoso, el doctor Pujol, el 19 de Agosto de 1859 tiene por resolución un proyecto elevado por el comercio, según el cual se fijaría el precio de la onza de oro a papel, mensualmente, por una comisión de cinco individuos del gremio.

Pudo con ésto, la provincia, orillar la época angustiosa porque cruzaba.

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