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Actitud de Pujol ante la elección presidencial de Derqui

Cabe también referir en este análisis de la obra política, en su faz nacional, del doctor Pujol, a su actitud patriótica durante la renovación de las autoridades nacionales, cuando la Confederación Argentina fue llamada a elegir constitucionalmente a sus mandatarios.

Fuertes corrientes de opinión habían inclinado las simpatías de la República en derredor de tres ciudadanos dirigentes: el doctor Santiago Derqui; el doctor Mariano Fregueiro; y el doctor Salvador María del Carril.

La obra de la intriga había buscado en toda forma el embanderamiento de Corrientes en una u otra de estas tendencias, desde el momento que el prestigio de su gobernante, el número de sus electores y la propia influencia que los sucesos habían dado a la provincia en el escenario nacional, la convertían en un poder político casi decisivo.

Así lo entendían los diputados por Corrientes en el Congreso de Paraná, los doctores Alvear, Quesada y Wenceslao Díaz Colodrero que, llamados por el doctor Derqui, fueron depositarios de su promesa de que el doctor Pujol era su candidato para integrar el binomio presidencial(1).

(1) Carta del doctor Díaz Colodrero a Pujol. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IX, p. 175. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

El doctor Pujol, artífice en el empeño de mantener el equilibrio de su carácter y sus pasiones, no vio en el problema de renovación presidencial una simple cuestión de simpatías.

Entendió que era un acto decisivo para la democracia de la República, y que no podía prescindirse en la solución de la palabra final, del general Urquiza. A estos efectos, más de una vez le escribió sobre el asunto, lo mismo que al doctor Derqui(2), pero la prescindencia, que hasta último momento guardara el general, como el silencio calculado del candidato, tuvieron al doctor Pujol en la incertidumbre más perfecta.

(2) Su carta a Derqui. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IX, p. 217. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

En medio de ella y correspondiéndole el honor de la iniciativa de la candidatura del doctor Derqui pudo mantenerse alejado de las varias solicitaciones que se hacían y presionaban con la política financiera del Ministerio de Hacienda de la Confederación.

Fue recién en Octubre(3) de 1859 que el doctor Derqui le escribió manifestándole el pensamiento del general Urquiza y el suyo propio, que habían adoptado después de considerar la propia manifestación del doctor Pujol, que de fuera de la vicepresidencia podía ser más útil.

(3) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IX, p. 240. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Expresábale que Urquiza lo había llamado a Coronda, para resolver la cuestión vicepresidencia, proponiéndole, ante la opinión de Derqui, de que el doctor Pujol le sería utilísimo en el gabinete, la candidatura del general Pedernera.

Proponíale, en definitiva, el ministerio del Interior y lo incitaba a bajar a Paraná, si resultaba electo en el escrutinio, para definir los asuntos que no podían tratarse por correspondencia.

Cruzóse con la carta política del doctor Derqui, una que los electores de Corrientes le dirigían el 8 de Octubre de 1859(4), firmada por Pedro N. Rolón, José Vargas, Santiago Regueral, Genaro Márquez, Pedro Cinda, José M. Balbastro, José M. Rolón, Juan F. Poisson y Manuel S. Mantilla.

(4) Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IX, p. 234. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Manifestaban los electores correntinos que, pese a los prestigios del doctor Pujol y al dictado de la opinión de la provincia que lo indicaban como único candidato a la presidencia, estaban de acuerdo en votar la fórmula Derqui-Pujol si las seguridades del triunfo del primero eran totales.

El doctor Derqui dio a los electores la seguridad de su triunfo y combatió la candidatura de Pujol para vicepresidente. Decíales que ese cargo, secundario en los hechos, no convenía a un hombre de acción y de pensamiento, que estaba en el deber de hacer obra propia desde una de las carteras de su gabinete.

Los electores(5) respondieron que sólo por la influencia vivamente ejercitada por el doctor Pujol, votarían por el doctor Derqui para presidente, reservándose el candidato para la vicepresidencia.

(5) El 8 de Noviembre de 1859. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IX, p. 265. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

Y el doctor Pujol(6), casi consecutivamente, aseguraba a Derqui los votos de Corrientes, lo incitaba a hacer un ministerio de hombres jóvenes y útiles, declinaba su candidatura a la cartera del Interior y le prometía estar a su lado desde el cargo de Senador Nacional, que sus amigos le conferían.

(6) El 3 de Noviembre de 1859. // Citado en el Archivo de Pujol que fue publicado a principios de la década de 1910 bajo el título de: “Corrientes en la Organización Nacional” (1911), tomo IX, p. 258. Editorial Kraft, Buenos Aires. // Referenciado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia., Buenos Aires.

El 6 de Febrero de 1860 se hizo el escrutinio de la elección de presidente y vicepresidente de la República, triunfando para el primer cargo, con 72 votos, el doctor Santiago Derqui.

Los doce electores de Corrientes le dieron la mayoría absoluta necesaria, y afirmaron los prestigios de su Gobierno y la unidad de la Nación. Pero, en la votación de la vicepresidencia mantuvieron a su candidato, el doctor Pujol, que sacó doce votos, mientras el candidato de Derqui y Urquiza, el general Pedernera, no obtuvo la mayoría necesaria.

Fue elevada al Congreso la elección y recién entonces la influencia del doctor Derqui -ya proclamado presidente- pudo sacarla triunfante. No lo consiguió, sin embargo, sin los votos de los legisladores de Corrientes, que el doctor Pujol inclinó en aras de la armonía política y de los intereses superiores de un Gobierno de hombres afines.

El 5 de Marzo de 1860, el general Urquiza ponía en posesión del cargo de presidente de la República al doctor Santiago Derqui y éste iniciaba sus tareas organizando su Ministerio.

El doctor Juan Pujol, entonces Senador Nacional, pasó a desempeñar la cartera del Interior, junto con los compañeros jóvenes y útiles, cuya necesidad había proclamado. Eran éstos: el doctor Juan Bautista Alberdi, en Hacienda; el doctor J. S. Olmos, en Justicia e Instrucción Pública; el coronel Benjamín Victorica, en Guerra y Marina; y el doctor Emilio de Alvear, en Relaciones Exteriores.

Los enconos posteriores escapan a los límites naturales de esta monografía. No importan la acción personal directa del doctor Pujol, que no estuvo complicado en los hechos que decidieron la caída de la presidencia Derqui y cuyos quilates de lealtad política lucen a través de las imputaciones regionalistas.

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