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LA NACION UNIFICADA. DERQUI, PRIMER PRESIDENTE

La gestión presidencial de Santiago Derqui no sería fácil. Justo José de Urquiza dejaba el Gobierno pero un poder personal intacto seguiría acompañándolo. Desde luego las vinculaciones con la política de Entre Ríos, vinculaciones enraizadas en viejos lazos familiares y amistosos... Su fortuna particular, cuantiosamente invertida en campos, ganados, empresas de transporte, casas de comercio, etcétera, suscitadora por tanto de innumerables fuentes de trabajo, era otra importante dimensión de la personalidad de Urquiza que no podía disimularse...

En la elección de 1860 votaron 12.800 ciudadanos (el 1 % de la población total). Al Colegio Electoral lo constituían 125 votantes, de los cuales el 57 % lo hizo por Derqui, el 37 % por Mariano Fragueriro y un 6 % por otros.

Provincia Derqui Fragueiro Del Carril Alberdi Guido
Catamarca 10
Córdoba 16
Corrientes 12
Entre Ríos 6 2
Jujuy 8
La Rioja 8
Mendoza 8
Salta 6 4
San Juan 8
San Luis 8
Santa Fe 6 1
Santiago 12
 Tucumán  10
TOTAL   72  46 4 2 1

(1) Fuente: Biblioteca del Congreso de la Nación. Dirección de Referencia Legislativa.

El mismo día que Derqui asumió el Poder Ejecutivo(2) designaba a Urquiza “General en Jefe de los Ejércitos de la Confederación(3). Legalmente tenía pues Urquiza las armas del Gobierno bajo sus órdenes...

(2) Santiago Derqui nació en Córdoba el 19 de Junio de 1809. Ejerció la Presidencia de la República desde el 5 de Septiembre de 1860 hasta el 5 de Noviembre de 1861. Falleció en Corrientes, el 5 de Septiembre de 1867. // Citado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires. Es el 1er. Presidente Constitucional de la Nación Argentina en el hecho y en el título, ya que promulgó la reforma de 1860 y gobernó de acuerdo a ella. En él recae la gloria de unir Buenos Aires con el resto de la República. Desempeñó el cargo con el título de Presidente de la Confederación Argentina, ya con el país unificado -sobre catorce provincias- que abarcaban cerca de la mitad del territorio actual.
(3) El 5 de Marzo de 1860. // Citado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires.

Además, concluida la presidencia de Urquiza, el territorio de Entre Ríos dejó de estar federalizado y la provincia, luego de recuperar su autonomía, eligió a Urquiza gobernador de ella...

Legalmente Urquiza era la autoridad en una jurisdicción en donde el Congreso y el Poder Ejecutivo Nacional -residentes en Paraná- sólo resultaban huéspedes y Benjamín Victorica, yerno y confidente político de Urquiza, era nombrado por Derqui, ministro de Guerra y Marina de la Confederación...

Sin embargo, sobre la solidaridad política y los firmes vínculos de la amistad existentes hasta entonces entre estos dos hombres, pronto soplaron su discordia los vientos insidiosos de las desconfianzas y de los recelos...

Lo prueba esta carta particular de Derqui, fechada el 22 de Septiembre de 1860 en la cual, después de llamarlo “mi estimado amigo y compadre(4) y contestando una del vencedor en Caseros, le expresa:

Veo que a usted le molesta la atmósfera de chismes que se ha levantado entre nosotros, como me molesta a mí no porque yo les dé valor ni crea que usted se los dará, y sí por el efecto que ellos causan en personas que no se paran en examinarlos y compararlos con los hechos...
... No me sorprende esta infame maniobra que ya esperaba y que le predije a usted antes y después de mi recepción de presidente. Estaba pues preparado para el lance y ninguna impresión puede hacer en mí aunque la revistan de todas las apariencias de que es capaz la astucia más refinada.
Sería un imbécil a mis propios ojos si creyese en una red que he visto tendida con anticipación. ¿Qué quiere usted que crea de todo lo que se dice y hayan tomado su nombre, cuando todos los días estoy viendo le que se dice y se hace tomando fatalmente el mío..?";... Confieso a usted, mi querido compadre, que me hago una gran violencia para hablar sobre esto, porque creo indigno de nosotros, hasta que nos ocupen un rato esos pobres enredos de bodegón, cuyo origen casi en su totalidad está en Buenos Aires donde me consta hay una pandilla organizada, compuesta de hombres que ven en la paz pública y en la unión de la familia argentina un golpe mortal a sus intereses personales...”.

(4) El término "compadre" alude al padrinazgo de Derqui para con uno de los hijos de Urquiza. // Citado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires.

En la grave cuestión de la segregación de Buenos Aires respecto de la Confederación iba a ser donde Derqui encontraría las mayores dificultades para una amigable coincidencia con Urquiza.

Después de la batalla de Cepeda -victoria lograda por Urquiza- se habían iniciado gestiones que, prolongadas por un Armisticio, parecieron marchar muy resueltamente hacia una solución.

Facilitó ésta el general Mitre, quien luego de su designación como gobernador de Buenos Aires inició con Derqui una correspondencia particular en la cual evocaba “las amistosas relaciones que habían mediado entre ambos en época en que defendieron bajo una misma bandera la causa de la libertad del Río de la Plata(5).

(5) Mitre aludía a la amistad cultivada con Derqui en 1844, cuando el sitio de Montevideo por Oribe, el lugarteniente de Rosas. // Citado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires.

En su respuesta, Derqui menciona cordialmente “el tan grato recuerdo de una antigua amistad...”.

En verdad cada uno de estos dos hombres representativos de los bandos en conflicto tenía, dentro de sus respectivas filas, partidarios de actitudes intransigentes que dificultaban el arreglo(6).

(6) El lector debe recordar que dada la índole del presente material, no corresponde ahondar aquí la explicación de los hechos históricos, limitándose las referencias correspondientes al obligado aspecto tangencial que ellos tienen con el carácter biográfico del protagonista. // Citado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires.

Había pues que superar muchos obsesivos partidismos y muchos viejos odios anteriores, pero la buena voluntad de los grupos más conscientes, acaso por ser los más sensibles, terminaron por hallar los caminos de la convivencia y los puentes para unir las dos orillas.

Una prueba concreta de la unificación del país y de la mutua confianza establecida entre Derqui y Mitre es la comunicación del primero en que le manifestaba al gobernador de Buenos Aires:

Deseo dar a ustedes(7) participación en el gabinete nacional. Tengo vacante la cartera de Hacienda, que el doctor Alberdi no aceptara, y nombraré para desempeñarla a alguna persona popular en ésa que usted me indique(8).

(7) Uds., en el sentido de los hombres de la provincia de Buenos Aires.
(8) “Aunque es sorprendente la invitación de Mitre a Derqui, no mencionaba el hecho de que Urquiza también había sido invitado. Derqui, por lo tanto, escribió a Urquiza que proyectaba visitar Buenos Aires y declaraba que Victorica y él luego informarían de los resultados a Urquiza”. Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires. // Todo referenciado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires.

Aceptado el ofrecimiento, el doctor Norberto de la Riestra -indicado por Mitre- fue nombrado ministro de Hacienda del Gobierno de la Confederación.

Derqui es el primer Presidente de la Nación Argentina en el hecho y en el título, ya que promulgó la reforma de 1860 y gobernó de acuerdo a ella. En él recae la gloria de unir Buenos Aires con el resto de la República. Desempeñó el cargo con el título de Presidente de la Confederación Argentina ya con el país unificado -sobre catorce provincias- que abarcaban cerca de la mitad del territorio actual(9).

(9) Antes de Derqui blandieron el título de "Presidente" Rivadavia y López y Planes, que sólo gobernaron Buenos Aires, y Urquiza, que gobernó sin Buenos Aires. Santiago Derqui fue el primer presidente de la República Argentina al gobernar sobre las 14 provincias (Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Santa Fe, Santiago del Estero, Tucumán) unificando la Nación.

Ensanchando los puentes, Derqui acude con su esposa, como Urquiza con la suya, a Buenos Aires, aceptando así la invitación del gobernador Mitre para festejar, reunidos, el 9 de Julio de 1860, el aniversario de la Declaración de la Independencia argentina. Y en Buenos Aires, Derqui comparte la alegría de los agasajos oficiales y el banquete de la masonería que el 21 de Julio otorga a Derqui el grado 33, es decir el de máxima jerarquía(10).

(10) Se trata de la misma ceremonia masónica que otorgó idéntica jerarquía a Mitre, Urquiza, Sarmiento y Gelly y Obes, estos últimos ministros de Gobierno y Guerra y Marina, respectivamente de la provincia de Buenos Aires. // Citado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires.

Y, sin embargo, sería precisamente a raíz de esta visita conjunta de Derqui y Urquiza a Buenos Aires, que se multiplicarían los celos y recelos entre estos dos hombres tan solidarios hasta entonces en la vida pública y privada.

Mr. Thornton, el Encargado de Negocios de Gran Bretaña ante el Gobierno de la Confederación, informaba a su Gobierno:

El general Urquiza fue visitado por miles de personas de todas las clases y partidos...”; “... ha hecho lo posible para conquistarse el favor de los porteños; su manera de hablar sigue siendo la del dirigente principal de los concilios de la Confederación y, por hablar más de lo que acostumbra, pone en aprietos al presidente...”; “... el señor Derqui, por otra parte, recibe mucho menos visitas, pero pienso que aunque Su Excelencia distaba de ser popular en Buenos Aires antes de su llegada o aún en los primeros momentos, sus maneras tranquilas, el buen sentido y la inteligencia han inspirado sentimientos favorables hacia él...”; “... y que ha ganado muchos partidarios(11).

(11) El Informe tiene fecha 25 de Julio de 1860 y está citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires. // Referenciado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires.

Y el Informe del diplomático británico concluía con esta penetrante observación:

Pero desde hace un tiempo los celos han surgido entre Su Excelencia y el general Urquiza, que no se convence que ya no es más presidente de la Confederación; mucho debe este sentimiento a las circunstancias de esta visita y se necesitará mucho tacto por parte del señor Derqui para prevenir que se convierta en una brecha, en cuyo caso el general Urquiza buscará el apoyo de Buenos Aires(12).

(12) James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires. // Citado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires.

La desconfianza que reinaba entre los dos dirigentes de la Confederación o, por lo menos, entre sus partidarios, había colocado a Derqui y a Urquiza en la extraña posición de rivalizar por los favores de Buenos Aires(13).

(13) James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires. // Citado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires.

No mejoraría la situación la concurrencia de Derqui y Mitre al Palacio San José -residencia de Urquiza- para celebrar juntos el aniversario de los Pactos de 11 de Noviembre de 1859, que después de Cepeda habían prolongado -dijimos- el Acuerdo de la Confederación y Buenos Aires.

En San José, la conferencia, según confidencias de uno de los participantes,

se ha reducido a ‘comer, pasear y bailar’, palabras de nuestro amigo, el doctor Del Carril. El Capitán General ha hecho los honores de la Casa, sin preocuparse de la política (sin mostrarlo al menos).
El presidente Dormilón ha dormido en efecto, y para hacerlo más completamente se ha llamado a enfermo. El general Mitre ha tomado campo...
Si desaliento había antes de la conferencia; si todos temían de la situación, esos temores se han aumentado considerablemente(14).

(14) Carta de Luis José de la Peña a Juan María Gutiérrez, del 16 de Noviembre de 1860, en la obra de James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires. El subrayado lo está en el original. // Citado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires.

La inferioridad económica de la Confederación con respecto a Buenos Aires ya se había manifestado patente durante la presidencia de Urquiza y, reducido consiguientemente, la jerarquía política de ella.

Claro está que las disidencias entre Urquiza y Derqui no harían sino aumentar esa pérdida de jerarquía y beneficiar a Buenos Aires. Las desavenencias entre los mismos federales seguirían siendo un factor importante en la hegemonía porteña.

En efecto, ellas facilitaron a Mitre hallar aliados en algunas provincias del Interior (Corrientes y Córdoba entre otras) y robustecer así su influencia en el plano nacional.

Una grave crisis se produjo cuando episodios de violencia ocurridos en San Juan desbordaron el marco de esa provincia y resultaron encarados con criterio distinto por los hombres de Buenos Aires y los de la Confederación y, aún dentro de ésta, con marcadas divergencias entre Derqui y Urquiza.

La situación se tornó beligerante cuando los diputados elegidos por Buenos Aires para incorporarse al Congreso Nacional fueron electos de acuerdo a la ley provincial y no a la ley nacional, circunstancia que originó el rechazo de sus diplomas -verificado por el Congreso- y la resolución de exigir una nueva elección.

La provincia se consideró agraviada por el rechazo y como se negara a convocar a nuevas elecciones, el Congreso Nacional reunido en Paraná declaró a Buenos Aires en estado de sedición y autorizó al Poder Ejecutivo a intervenir en ella...

Otra vez la unidad argentina, tan laboriosamente obtenida, desembocaba en la discordia y ésta en el enfrentamiento armado; Cepeda no había resultado ser la última batalla entre la Confederación y Buenos Aires. En las proximidades del arroyo Pavón chocan los Ejércitos de la Confederación -mandados por Urquiza- y el de Buenos Aires, comandado por Mitre(15).

(15) La batalla de Pavón se realiza el 17 de Septiembre de 1861. // Citado por Gustavo Gabriel Levene. “Nueva Historia Argentina (Presidentes Argentinos)” (1975). Ediciones Argentinas S. R. L., Buenos Aires.

La victoria obtenida por Mitre con increible prontitud, fue facilitada en sus consecuencias por Urquiza quien, sin intentar reorganizar las tropas, emprendió -al frente de las fuerzas entrerrianas que directamente le estaban subordinadas- una inmediata retirada.

Atravesó con ellas el Paraná y esperó por poco tiempo los acontecimientos. Luego, en una marcha melancólica -camino de su Palacio en San José- evidenciaría que por propia decisión se consideraba excluido de la dirección de la guerra.

A ella había concurrido sin ilusiones y sin esperanzas... La poca salud que decía experimentar en esa época habría contribuido a desalentarlo para perseverar en una contienda en la que sólo veía acrecentarse los obstáculos para la unidad de la Nación.

Aunque abandonado por Urquiza, el presidente Derqui intentó continuar la lucha. Nombró Jefe del Ejército de la Confederación al general Juan Benjamín Virasoro; delegó en el vicepresidente Pedernera el Poder Ejecutivo; y marchó hacia Rosario. Luego, con el apoyo del gobernador de Santa Fe, Pascual Rosas, intentó organizar tropas que se opusieran a Mitre.

Pero la derrota de Virasoro coincidiendo con gestiones de avenimiento entre Buenos Aires y Urquiza iniciadas por éste con emisarios enviados ante Mitre, convenció a Derqui de la inutilidad de proseguir la guerra.

El 5 de Noviembre de 1861 se embarcó en el navío de guerra inglés “Ardent” después de una Nota dirigida al general Pedernera, en la que le manifestaba su “separación de hecho” del cargo de Presidente, por considerar que su permanencia en él podía ser un obstáculo para solucionar la situación de la República.

Anunciaba que enviaría al Congreso de la Confederación la renuncia correspondiente y que marchaba al exterior, en voluntaria expatriación. Se asiló en efecto en Montevideo, cual si hubiera aceptado alejarse definitivamente de la vida pública, aunque la renuncia prometida no llegó a concretarla nunca.

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