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Los días posteriores a Pavón

Los cuatro meses que siguieron a la batalla de Pavón presenciaron una dramática lucha por el poder entre los distintos elementos políticos de la escena argentina. La batalla en sí no había sido decisiva. Mitre, cegado en cuanto a las intenciones del enemigo a causa de la pérdida de su caballería, había regresado a San Nicolás para reorganizar sus tropas.

El Ejército de la Confederación se había dispersado en distintas direcciones. Parte de la caballería aún vagabundeaba por el norte de la provincia de Buenos Aires, haciendo incursiones en las estancias y apoderándose del ganado. Otra parte importante había cruzado el Paraná para refugiarse en Entre Ríos. El resto estaba diseminado bajo el mando de varios oficiales por la parte sur de la provincia de Santa Fe.

Esta situación militar dejaba un vacío en el cual un programa resuelto y decisivo podría lograr el triunfo. Mitre, que representaba para Buenos Aires la causa nacionalista y liberal, proporcionó exactamente este programa. Para extender las consecuencias de Pavón, proyectó colocar autoridades simpatizantes en el Gobierno de las distintas provincias y reorganizar la Nación bajo el mando porteño.

Prontas a resistir y poner coto a su ambición estaban las fuerzas tradicionales agrupadas bajo el mando de Urquiza y Derqui en la Confederación y ciertos elementos aislacionistas entre los partidarios de la insurrección de Septiembre de 1852 en su provincia.

El primero que cayó fue el “presidente olvidado”. La incapacidad de Derqui para construir para sí y para el Gobierno Nacional una autoridad independiente de los centros provinciales de poder y de los caudillos, se hizo trágicamente clara durante las horas que siguieron a Pavón.

Abandonado por todos y dejado en una mala posición por Urquiza, renunció a su insensato puesto a principios de Noviembre de 1861 y tomó el camino del exilio a bordo de un buque británico que se dirigía a Montevideo.

Durante otro mes los restos del Gobierno Nacional se aferraron a la esperanza de que Urquiza volvería a tomar el mando de la Confederación y, luego, pacíficamente, a fines de Diciembre, también dejaron de existir por propio decreto.

El foco de la lucha por el poder se concentró, por consiguiente, sobre las relaciones entre el gobernador de Buenos Aires y el gobernador de Entre Ríos, entre el jefe del partido liberal porteño y la cabeza nominal del partido federal en las provincias.

Las negociaciones entre estos dos hombres dieron comienzo al dramático quinto acto que había de poner fin al empeño de las provincias por dominar a Buenos Aires y otorgar la victoria a la ambición porteña de regir el destino de la Nación Argentina.

Aunque penosamente tentado a renovar el conflicto, Urquiza permaneció en el aislamiento de su provincia mientras la marea porteña subía hasta el poder. Unicamente en su ciudadela era invulnerable pero, a fines de Enero de 1862, había aceptado un programa y una política que dejaban a Mitre a la cabeza de la Argentina.

Esa victoria permitió a Mitre regresar a Buenos Aires y consagrarse a una nueva lucha: doblegar a aquellos porteños que se oponían a que Buenos Aires desempeñase el papel dominante en la Nación y, en consecuencia, a la federalización de la ciudad como capital nacional.

Thornton y Lefebvre de Bécour mantuvieron dos entrevistas significativas poco después de la batalla de Pavón. El 21 de Septiembre visitaron a Derqui en Rosario y lo encontraron resuelto a reorganizar la infantería y la artillería de la Confederación y a hostigar a Mitre con fuerzas de caballería. Prestó oídos sordos a las solicitaciones de los ministros para que tuviese en cuenta las negociaciones de paz y les aseguró que el actual Gobierno porteño no tardaría en caer(1).

(1) Thornton a Russell, 22 de Septiembre de 1861. Oficina Británica de Documentos Públicos, Documentos del Foreign Office, Correspondencia General 6, República Argentina, volumen 234, Nro. 92. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Cinco días después, los mismos diplomáticos visitaron a Mitre en San Nicolás. De boca del comandante de Buenos Aires supieron que intentaba reorganizar sus fuerzas de caballería, ocupar la provincia de Santa Fe, dar su apoyo al esperado levantamiento en Córdoba, fomentar la insurrección en todo el Interior de la Confederación, aislar a Urquiza en Corrientes y Entre Ríos y aún eliminar al caudillo de la escena política. Mitre igualmente hizo oídos sordos a las proposiciones de paz y aseguró a Thornton que la renuncia de Derqui era lo único que podía salvar a la Confederación(2).

(2) Thornton a Russell, 10 de Octubre de 1861. Oficina Británica de Documentos Públicos, Documentos del Foreign Office, Correspondencia General 6, República Argentina, volumen 234, Nro. 94. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Durante las tres semanas que siguieron al 17 de Septiembre la situación siguió en suspenso. Preocupaba a Mitre la compra de caballos, la reorganización de su caballería y la defensa del norte de la provincia de Buenos Aires contra las bandas merodeadoras de jinetes enemigos(3).

(3) Obligado a M. Ocampo y los ministros, 30 de Septiembre de 1861. Museo Mitre. “Sarmiento-Mitre. Correspondencia, 1846-1868” (1911), “Cartas inéditas del general Bartolomé Mitre”, Nro. 9.075, Buenos Aires; Thornton a Russell, 7 de Octubre de 1861. Oficina Británica de Documentos Públicos, Documentos del Foreign Office, Correspondencia General 6, República Argentina, volumen 234, Nro. 95, informó que las fuerzas de caballería de Saá sólo en el norte de la provincia de Buenos Aires se habían apoderado en las estancias de 60.000 cabezas de ganado. // Todo citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Derqui había asumido el mando de los preparativos de defensa en Rosario, pero su Ejército tenía menos de seis mil hombres y no estaba en situación de atacar a Mitre. Su gran esperanza era que Urquiza entrara otra vez en la lucha, trayendo su prestigio como también sus recursos militares y financieros en ayuda de la Confederación:

“Pero tengo el deber de salvar al país y, a más del buen espíritu que encuentro, me alienta la confianza de que Vd. no se olvidará de mi posición y me ayudará con su poderoso concurso”(4).

(4) Derqui a Urquiza, 24 de Septiembre de 1861, Archivo General de la Nación, Archivo del general Justo José de Urquiza; Ricardo Levene. “Historia de la Nación Argentina (desde los Orígenes hasta la Organización Definitiva en 1862)” (1936-1950)”, tomo VIII, pp. 500-504. // Todo citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Al mismo tiempo, una Comisión formada por Ramón Puig y Daniel Aráoz fue enviada a San José con el fin de apremiar a Urquiza para que tomara nuevamente la dirección de los esfuerzos de guerra de la Confederación. La actitud de Urquiza, que había determinado su acción en Pavón, pronto destruyó estas esperanzas.

Urquiza parecía resuelto a retirarle a Derqui todo los elementos de apoyo y en este sentido envió cartas a fieles funcionarios aconsejándoles que se mantuvieran apartados de la causa de la Confederación. Thornton concluía así su despacho:

“Al parecer tiene el propósito de debilitar la acción del presidente, imposibilitar que pueda mantenerse firme ante el general Mitre y, entonces, por medio de intrigas, obligar a los habitantes de la Confederación a que lo llamen para tomar la dirección de los asuntos del país”(5).

(5) Thornton a Russell, 10 de Octubre de 1861.Oficina Británica de Documentos Públicos, Documentos del Foreign Office, Correspondencia General 6, República Argentina, volumen 234, Nro. 94. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

El 6 de Octubre Mitre efectuó su primer movimiento. Sus tropas atravesaron la frontera de Santa Fe y se dirigieron hacia Rosario. Una vibrante Proclama anunciaba la victoriosa marcha para “liberar” la provincia vecina:

“Santafesinos:
“Vengo al frente del Ejército de Buenos Aires fuerte de doce mil hombres de las tres Armas, a restablecer el orden en vuestra provincia, a garantir vuestras personas y propiedades, a consolidar la situación creada por el triunfo de Pavón y a cimentar la paz sobre la base de los intereses recíprocos de los pueblos y el amparo de la Constitución Nacional que hemos jurado y ha sido escandalosamente violada por los poderes que elegisteis para hacerla cumplir...
“Santafesinos:
“Yo os prometo solemnemente, a nombre del pueblo de Buenos Aires, que os saluda como hermanos, que ninguna persecución tendrá lugar, que todas las personas y todos los intereses serán respetados y que castigaré ejemplarmente en nombre de la ley a los que falten a estos sagrados deberes”(6).

(6) Proclama, Mitre, 5 de Octubre de 1861, en el “El Nacional”, 8 de Octubre de 1861. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Mitre actuó resueltamente para cumplir las promesas de la Proclama. Una Orden del Día publicada al comienzo de la marcha afirmaba que todo saqueo o pillaje sería castigado con la pena de muerte. Al día siguiente, cuatro soldados fueron fusilados por haber desobedecido la Orden. Mitre escribió: “Después de esto, hasta las gallinas de los ranchos abandonados son respetadas por los soldados que las encuentran a su paso”(7).

(7) Mitre a Obligado, 7 de Octubre de 1861. Archivos privados de Justa D. de Zemborain; Thornton a Russell, 20 de Diciembre de 1861. Oficina Británica de Documentos Públicos, Documentos del Foreign Office, Correspondencia General 6, República Argentina, volumen 234, Nro. 117: “Antes de poner fin a este despacho, considero que es justicia informar a Vuestra Señoría sobre el alto grado de disciplina, muy raro por cierto en estos desdichados países, que el general Mitre pudo mantener en las tropas bajo su mando. Todos los ataques a personas o bienes o a los derechos de los individuos, en especial con referencia a los extranjeros, han sido castigados con la mayor severidad, todas las provisiones y pertrechos para el Ejército han sido puntualmente pagados y no he recibido queja alguna de mis compatriotas sobre la conducta de alguna persona que esté bajo las órdenes del general Mitre”. // Todo citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

A medida que el Ejército avanzaba, Mitre informaba:

“La provincia de Santa Fe no presenta a mi paso novedad alguna. El vecindario tranquilo y en sus casas viene a presentárseme ofreciéndome sus servicios. Hace un momento que el Juez de Paz de la Villa Constitución y otras autoridades se me han acercado, poniéndose bajo mis órdenes.
“Los últimos restos del enemigo se disuelven con rapidez. Acaban de llegar a este campo dos oficiales y otros individuos de la plaza de Rosario”(8).

(8) Mitre a Obligado, 8 de Octubre de 1861. Archivos privados de Justa D. de Zemborain. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Aunque en Rosario las fuerzas de la Confederación habían empezado a cavar trincheras y levantar barricadas en las calles de la ciudad, Derqui no tardó en reconocer la debilidad de su posición.

En la mañana del 7 de Octubre llamó a Thornton y a Lefebvre de Bécour y les anunció que la Ciudad de Rosario no sería defendida. Pensaba retirarse a Coronda, a unos ciento veinte kilómetros al norte de Rosario, para reunir sus fuerzas.

Su pedido de que se desembarcasen tropas extranjeras para proteger la Aduana fue rápidamente cumplido e inmediatamente desembarcaron cien hombres de los barcos de guerra de Gran Bretaña, Francia, España, Estados Unidos y Brasil surtos en el puerto.

La actitud de Derqui había cambiado en forma radical desde su última entrevista con los diplomáticos extranjeros. El presidente manifestó entonces que estaba pronto a entrar en negociaciones con Buenos Aires sobre la base de una separación temporaria de la provincia sin exigir ningún subsidio para el Gobierno Nacional(9).

(9) Thornton a Russell, 7 de Octubre de 1861. Oficina Británica de Documentos Públicos, Documentos del Foreign Office, Correspondencia General 6, República Argentina, volumen 234, Nro. 95. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Fundándose en esta entrevista, los ministros francés y británico fueron a visitar una vez más a Mitre, ahora sólo a unos veintidós kilómetros de Rosario. Las intenciones del jefe porteño eran siempre las mismas: ocupación de Santa Fe y apoyo al levantamiento de las provincias del Interior favorables a Buenos Aires(10). Demorado por una violenta tempestad, no entró en la Ciudad de Rosario hasta el 11 de Octubre.

(10) Thornton a Russell, 12 de Octubre de 1861. Oficina Británica de Documentos Públicos, Documentos del Foreign Office, Correspondencia General 6, República Argentina, volumen 234, Nro. 96. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

El elemento decisivo en esta cambiante situación eran las relaciones entre Urquiza y Mitre. A principios de Octubre, Juan Cruz Ocampo, que ya había servido como emisario entre Mitre y Urquiza antes de Pavón, dejó Buenos Aires para visitar a Urquiza en San José. Ostensiblemente, viajaba en una misión financiera enviado por el capitalista de Buenos Aires, José Gregorio Lezama. Con la aprobación del Gobierno de Buenos Aires, se proponía también iniciar negociaciones entre Mitre y Urquiza.

Ocampo fue recibido calurosamente en San José y Urquiza le anunció su intención de retirar su apoyo al Gobierno Nacional y de buscar un arreglo con Mitre. Ocampo bajó por el río Uruguay y luego subió por el Paraná luchando con la misma tempestad que había dificultado las operaciones militares de Mitre.

Las entrevistas que mantuvo con el general porteño poco después de la entrada de este último en Rosario hacían presagiar un arreglo:

“Después de oír, el general Mitre cuánto tenía que decirle de parte del general Urquiza me dijo, poco más o menos esto: la actitud pacifica en que se ha colocado el general Urquiza, importa un gran servicio al país; era el único que podía prolongar la guerra y los males consiguientes; su no cooperación en favor del enemigo acelera el término de ella, en bien de todos.
“La gloria del general Urquiza quedará ilesa y de hoy en más lucirá tranquila la estrella que brilló en Caseros”(11).

(11) J. C. Ocampo a M. Navarro, 22 de Octubre de 1861. Archivo General de la Nación, Archivo del general Justo José de Urquiza. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Mitre trató de llevar inmediatamente a efecto esta aceptación informal de la misión Ocampo dirigiendo una carta a Urquiza. En ella desarrollaba su programa de reorganización del Gobierno Nacional convocando un nuevo Congreso de acuerdo con las condiciones de la Constitución reformada. En el ínterin, el Gobierno porteño asumiría las responsabilidades de una autoridad nacional en la administración de las Aduanas y de las Relaciones Exteriores.

Al mismo tiempo, Mitre anunció su deseo de iniciar negociaciones directas con los Gobiernos provinciales existentes, con la sola excepción del de Saá en San Luis.
En estas negociaciones con Urquiza, Mitre no era un agente libre; detrás de él estaban el pueblo, la prensa y el Gobierno de Buenos Aires. En consecuencia, antes de aceptar oficialmente la misión de Ocampo, envió la carta con éste a Buenos Aires, para su aprobación por las autoridades porteñas(12).

(12) Mitre a Urquiza, 12 de Octubre de 1861. Museo Mitre. “Sarmiento-Mitre. Correspondencia, 1846-1868” (1911), “Cartas inéditas del general Bartolomé Mitre”, Nro. 9.548, Buenos Aires. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Los políticos de Buenos Aires estaban mucho más alejados de las realidades de la lucha militar que Mitre. Resentidos con Urquiza e inconscientes del considerable poder que el gobernador de Entre Ríos podía aún esgrimir en su provincia y en la Confederación, trataban de eliminar completamente a Urquiza del escenario político. Un poderoso representante de tales opiniones, Pastor Obligado, escribió a Mitre:

“Creo que nuestros esfuerzos se han dirigido a destruir los tiranos que han obstado constantemente al libre ejercicio de las instituciones que adoptan los pueblos; y creo que después del triunfo, y antes de tentar los últimos medios de postrar estos tiranos, no es decoroso ni conveniente buscar su alianza”(13).

(13) Obligado a Mitre, 19 de Octubre de 1861. “Archivo del general Mitre” (1911-1913), tomo VIII, p. 131, (veintiocho volúmenes), Buenos Aires. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

De resultas de ello, el Gobierno porteño se negó a tomar en consideración el ofrecimiento de Ocampo y a entregar la carta de Mitre a Urquiza. Enfrentado con tal intransigencia, Mitre amonestó severamente a las autoridades porteñas. El programa de reorganización nacional que proponía demandaba un enorme esfuerzo por parte de Buenos Aires y no debía desecharse ningún elemento de ayuda.

Este programa implicaba varios objetivos: la ocupación militar de Santa Fe; operaciones militares para dominar a Córdoba y convertirla en la clave del Interior; pacificación del Litoral por medios pacíficos, si fuera posible; acción para remover a Saá del Gobierno de San Luis; gradual y pacífica expansión de las fuerzas liberales -apoyadas por Buenos Aires- para que dominaran las demás provincias del Interior. Y este programa podía llevarse a cabo mejor si Urquiza no se oponía a él:

“Desde que el general Urquiza se ponga al servicio de la idea que sostiene Buenos Aires, y coopere con hechos a realizar su programa político, salvando no sólo su dignidad y sus derechos, sino también contribuyendo a establecer su preponderancia política en el resto de la República, haciendo desde luego cesar los males de la guerra y abriendo una nueva era de paz en la República, ni política ni moralmente podemos rechazar este concurso”(14).

(14) Mitre a M. Ocampo, 22 de Octubre de 1861. “Archivo del general Mitre” (1911-1913), tomo VIII, pp. 258-259, (carta repetida en tomo X, pp. 20-26), veintiocho volúmenes, Buenos Aires. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Las autoridades de Buenos Aires, si bien seguían negándose a entregar la carta de Mitre a Urquiza, convinieron en enviar a Ocampo de regreso a San José a fin de que Urquiza presentara su ofrecimiento de paz por escrito y desarmase la flota de la Confederación y las baterías de Diamante(15).

(15) M. Ocampo y De la Riestra a Mitre, 25 de Octubre de 1861. Museo Mitre. “Sarmiento-Mitre. Correspondencia, 1846-1868” (1911), “Cartas inéditas del general Bartolomé Mitre”, Nro. 10.116, Buenos Aires. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Mitre seguía sosteniendo que sería más sensato enviar una respuesta escrita a Urquiza, con el fin de evitar un malentendido, y el 2 de Noviembre despachó una carta en la que explicaba específicamente su programa de reorganización nacional. Las demandas para seguir las negociaciones fueron presentadas: retiro por Entre Ríos de su reconocimiento de las autoridades nacionales en Paraná; desarme de la flota y de las baterías de Diamante(16).

(16) Mitre a Urquiza, 2 de Noviembre de 1861. “Archivo del general Mitre” (1911-1913), tomo X, pp. 39-49, (veintiocho volúmenes), Buenos Aires; Obligado a M. Ocampo y a De la Riestra, 28 de Octubre de 1861. Museo Mitre. “Sarmiento-Mitre. Correspondencia, 1846-1868” (1911), “Cartas inéditas del general Bartolomé Mitre”, Nro. 9.085, Buenos Aires. // Todo citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

La posición de Urquiza en Entre Ríos, mientras aguardaba el regreso de Ocampo, era extremadamente difícil. Había puesto fin a sus operaciones militares con la esperanza de concluir un arreglo personal con Mitre. Sin embargo, no tenía ninguna seguridad de que tal arreglo sería aceptado.

Al mismo tiempo se había ocupado activamente en socavar el poder de Derqui alentando a sus partidarios para que abandonasen la campaña. Cuando Derqui envió a Nicolás Calvo en una misión a Corrientes para apresurar el reclutamiento de tropas, Urquiza contrarrestó esta maniobra enviando en misión a Mariano Márquez para detener estas actividades(17).

(17) Rolón a Pedernera, 25 de Octubre de 1861; M. Martínez a Urquiza, 28 de Octubre de 1861. Todo en el Archivo General de la Nación, Archivo del general Justo José de Urquiza. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Mientras tanto, las negociaciones de Urquiza con Mitre eran un secreto a voces; Derqui comprendió que no podía contar con ayuda alguna en San José. Por cierto, los sentimientos que dominaban en Paraná, estimulados por el vicepresidente Pedernera y otros partidarios de Urquiza, propendían a que Urquiza -y no el presidente- gozara de toda autoridad para representar a la Confederación en las negociaciones con Buenos Aires.

Este espíritu estaba tan difundido que el mismo Thornton cruzó el río para dirigirse a Santa Fe el 19 de Octubre y sugerir a Derqui que se lograría más fácilmente la paz si renunciara a la presidencia. El ministro inglés halló a Derqui pronto a retirarse a la vida privada. El presidente sólo esperaba la llegada a Santa Fe de un buque británico a cuyo bordo podría refugiarse(18).

(18) Thornton a Russell, 23 de Octubre de 1861. Oficina Británica de Documentos Públicos, Documentos del Foreign Office, Correspondencia General 6, República Argentina, volumen 234, Nro. 99. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Sin embargo, sin saber con certeza la posición de Mitre, Urquiza rehusó por el momento asumir el mando que le ofrecían de todas partes. Luis J. de la Peña, entonces ministro de Gobierno de la provincia de Entre Ríos, describía esta confusa escena a mediados de Octubre:

“Nuestra situación es dificilísima. Después del regreso del Capitán General cayó en uno de esos marasmos que Ud. (Del Carril) le conoce. Sin Congreso Federal; sin Gobierno; con el enemigo golpeando s las puertas de Paraná, pues que Derqui abandonó Rosario como Molinas y dicen que está en Gorondina.
“Con Mitre proclamando, como debía esperarse, la reconstrucción de la República. ¿Qué hacer? Defender esta provincia como nuestro último asilo. Este ha sido, este es hoy nuestro trabajo ... Todo es incertidumbre. No tenemos noticias de Paraná, ni de Derqui sino hasta el 10. En tal situación: ¿qué hacer?”(19).

(19) De la Peña a Del Carril, 17 de Octubre de 1861. Archivo General de la Nación, Archivo Salvador María del Carril. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

A principios de Noviembre dos sucesos contradictorios confrontaron a Urquiza. El 5 de Noviembre, Derqui apareció repentinamente a bordo del buque inglés “Ardent”, que había echado anclas en la noche cerca de la Ciudad de Santa Fe y anunció su intención de renunciar a la presidencia.

Claro es que este acontecimiento ofreció a Urquiza la oportunidad de tomar el control del Gobierno de la Confederación, y Pedernera le escribió inmediatamente:

“Sin embargo, como con semejante incidente la situación cambia, viniéndome a contribuir en el imprescindible deber de contestar a los pueblos de la República, sobre la marcha que convenga adoptar para salvarlos en tan azarosa crisis, debo francamente no perder tiempo en asegurar a V. E., que si le merezco la confianza de una leal amistad y de la fe que deben prometerle mis antecedentes de hombre de honor y de puro patriotismo, debe creerme que no podré dar un paso sin el apoyo de poder y prestigio de V. E. quien, desde luego, será investido por el Gobierno que ejerzo, con todas las facultades que fuesen necesarias a la salvación del país y de su dignidad, como a V. E. y a todos nos conviene y debemos trabajar en conseguirlo”(20).

(20) Pedernera a Urquiza, 6 de Noviembre de 1861. Archivo General de la Nación, Archivo del general Justo José de Urquiza. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Por otra parte, Mitre había aceptado la misión Ocampo, aceptación que había sido secundada, aunque de mala gana, por el Gobierno de Buenos Aires.

En su empeño por conciliar estos dos sucesos contradictorios, Urquiza despachó una nueva misión a cargo de Ocampo y Martín Ruiz Moreno al Cuartel General de Mitre; llevaban esta propuesta: que Urquiza actuara como representante de la Confederación en las negociaciones con Mitre(21).

(21) Urquiza a Mitre, 12 de Noviembre de 1861. “Archivo del general Mitre” (1911-1913), tomo X, pp. 49-55, (veintiocho volúmenes), Buenos Aires. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Con el fin de comprender la enfática negativa de Mitre a esta proposición y el posterior fracaso de Urquiza en asumir el control del Gobierno de Paraná, debemos ampliar el horizonte de nuestro examen.

Varios factores estaban implicados en esta cuestión: entre los más importantes debemos mencionar la prolongada penuria de la Tesorería de la Confederación y el éxito de la campaña político-militar de Mitre en las provincias del Interior.

Con el envío de la misión Ocampo-Ruiz Moreno, Urquiza había hecho saber que estas proposiciones representaban el punto extremo a que podía llegar en sus negociaciones con Buenos Aires. Simón Andrés de Santa Cruz, que había sido el primero en presentar a Urquiza la tentadora oferta del Gobierno Nacional en la que se le autorizaba a concluir la cuestión con Buenos Aires, ya sea por medio de negociaciones ya sea por la guerra, se acercó en ese entonces a los ministros francés y británico solicitando su ayuda en las negociaciones.

En una conversación inicial que tuvo lugar el 18 de Noviembre, Santa Cruz hizo saber que esta nueva proposición de Urquiza era terminante; si Mitre la rechazara, Urquiza podría reunir veinticinco mil hombres en unos pocos días y proseguir la guerra con el mayor vigor(22).

(22) Thornton a Russell, 20 de Noviembre de 1861. Oficina Británica de Documentos Públicos, Documentos del Foreign Office, Correspondencia General 6, República Argentina, volumen 234, Nro. 106. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Sin embargo, la verdadera posición de Urquiza quedó revelada unos pocos días después en un Memorándum confidencial que Santa Cruz entregó a Thornton. Este Memorándum indicaba que si Mitre tuviera un “éxito extraordinario” en sus operaciones militares y políticas contra las provincias del Interior, Entre Ríos estaría dispuesta a cooperar con Buenos Aires eliminando el Gobierno Nacional, nombrando un Ejecutivo Nacional provisional y luego llamando a elecciones para un Congreso(23).

(23) Thornton a Russell, 21 de Noviembre de 1861. Oficina Británica de Documentos Públicos, Documentos del Foreign Office, Correspondencia General 6, República Argentina, volumen 234, Nro. 107, confidencial. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Aunque sólo fuera por razones financieras, Urquiza habría estado justificado en negarse a asumir el Gobierno de Paraná. Pedernera había preparado un decreto que otorgaba amplios poderes a Urquiza; Santa Cruz, al enviar el borrador a Urquiza, observó:

“Mi opinión, si V. E. me permite exponerla, es que se debe delegar en V. E. el mando absoluto. Tanto el general Pedernera, como el ministro (Nicanor Molinas) están resueltos a hacer las modificaciones todas que V. E. indique...”(24).

(24) Santa Cruz a Urquiza, 18 de Noviembre de 1861. Archivo General de la Nación, Archivo del general Justo José de Urquiza. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

Pero, en realidad, se oían al mismo tiempo las quejas del vicepresidente en materia económica:

“Ya no sabemos a qué apelar, ni aun para proporcionar víveres a nuestra Escuadra, debiendo advertirse que a nada nada [sic] otra cosa se atiende desde que hacen siete meses que a ningún empleado se la paga un medio sueldo.
“En semejante conflicto, habiendo reunido al pobre y miserable comercio de esta plaza, para ver si se podía proporcionar siquiera un empréstito de veinte mil pesos, no se ha conseguido ni el de veinte reales...
“Ocurrimos a la emisión de cien mil pesos en billetes de Tesorería amortizables en pagos de todos derechos y sea por la miseria, o poco patriotismo y aun mala fe de este pobre comercio, o por otras circunstancias, a pesar de la garantía que ofrecía dicho papel, no pasaron quince días sin que sufriese el quebranto hasta de un setenta por ciento, de manera que ese arbitrio casi ha sido enteramente estéril.
“Por otra parte, no contamos hoy con otras Aduanas de donde pueda venirnos alguna tercera o cuarta parte en dinero, por lo que no está afectado a créditos anteriores que las de esta capital, Victoria y Gualeguay, pues todas las de Corrientes afectas en mitad de sus rentas al empréstito que hizo el doctor Derqui para marchar a Córdoba, de la otra tampoco podemos disponer ni esperar nada por ser lo único que ha podido ponerse a disposición del Gobierno de la provincia para todos los aprestos de guerra que se le ha ordenado.
“En fin señor: volveré a repetir mis mismas palabras del principio de esta ‘nuestra escasez es absoluta y completa’; ‘nuestro crédito ninguno’”(25).

(25) Pedernera a Urquiza, 25 de Noviembre de 1861. Archivo General de la Nación, Archivo del general Justo José de Urquiza. // Citado por James R. Scobie. “La Lucha por la Consolidación de la Nacionalidad Argentina. 1852-1862” (1964). Ed. Librería Hachete S. A., Buenos Aires.

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