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El itinerario de la Administración Lagraña durante la ocupación paraguaya a Corrientes en 1865

"Pero hoy que un tirano sanguinario desde la selva oscura en que se oculta nuestro sagrado pabellón insulta rompiendo con los pactos y el honor. Y que manda talar nuestra campaña con salvajes y bárbaras legiones cuando en el color de sus pendones la insignia de la infamia y del terror. ¿Quién será el traidor hijo de Mayo que no corra en defensa con su espada de la Patria al hallar despedazada su bandera, su suelo seductor? ¿Quién sentirá arrancar indiferente del hogar su familia desvalida, quitar a sus mujeres con su vida con sonrisas sarcásticas su honor?"

(1) Escrito a bordo del buque “Guardia Nacional”. Orzada del Chimbolar, Junio 1865. Periódico “La Esperanza”, Corrientes, 30 de Noviembre de 1865.  // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

La Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay no solamente fue la más cruel y sangrienta de América del Sur, donde sus consecuencias no sólo modificaron el mapa jurisdiccional de demarcación entre Argentina, Brasil y Paraguay sino que también repercutirá fuertemente en la política interna de los Estados participantes.

La trascendencia de la Guerra del Paraguay fue apreciada en los análisis de historiadores desde el momento mismo de su desarrollo. El político y diplomático brasileño Joaquín Nabuco, tempranamente afirmó la importancia del conflicto para los Estados participantes, especialmente Brasil y Argentina.

Fue una línea divisoria en la historia política de estos países. Señala el apogeo del Imperio, pero también el inicio de su decadencia y caída de la dinastía(2).

(2) Joaquín Nabuco. “La Guerra del Paraguay” (2007), p. 57, Corrientes. Editorial Amerindia. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Para la Argentina el conflicto significó el inicio de la construcción del Estado Nacional, implantándose definitivamente los proyectos hegemónicos que fueron impuestos a principios de la década del ‘60, precisamente después de la batalla de Pavón.

Si bien son numerosos los hechos y acontecimientos que nutrieron la Triple Alianza y los factores que llevaron a un enfrentamiento bélico contra el Paraguay, el ataque y la ocupación a Corrientes fue, para la República Argentina, la firme razón para que el Gobierno del presidente Bartolomé Mitre justifique el ingreso a la contienda.

El país todo se consternó por este hecho, pero fue en la provincia de Corrientes donde la guerra tendrá dimensiones gigantescas. En los primeros meses del conflicto, el territorio correntino se constituirá en campo de batalla y después del abandono de las tropas paraguayas del territorio nacional, Corrientes pasará a ser campo de reabastecimiento de los Ejércitos Aliados.

La importancia de Corrientes radicaba en su ubicación geográfica y su valor estratégico. Así, el río Paraguay -que desemboca en el Paraná a pocos kilómetros de la ciudad capital- era la vía para llegar a Asunción; si a esto debemos agregar los pasos del río Paraná usados para cruzar de costa a costa, explicaremos el por qué el territorio provincial fue el frente de guerra obligado de las fuerzas en combate.

La ocupación paraguaya de gran parte del territorio provincial hizo que las autoridades correntinas abandonasen la capital y se trasladasen a distintos puntos del Interior provincial en busca de refugio.

El gobernador Manuel Ignacio Lagraña continuará con el ejercicio del mando político en una situación de guerra. Este Gobierno tendrá características propias, por la situación reinante y por el rumbo que tomará la guerra.

- Derrotero del gobernador

Después de la batalla de Pavón, la primera gran consecuencia directa en la provincia de Corrientes será la insurrección que estallará a fines de Noviembre de 1861 contra el gobernador José María Rolón, quien renunciará para dar lugar a los opositores liberales que coincidían con la política del general Bartolomé Mitre.

Tiempo después, fruto de aquella política, será electo gobernador de la provincia Manuel Ignacio Lagraña, asumiendo el Poder Ejecutivo el 28 de Diciembre de 1862. Pero, de los tres años que legalmente durará su Administración, el tercero será el más convulsionado como consecuencia de los acontecimientos políticos y bélicos sucedidos contra el Paraguay.

- Ocupación paraguaya

El 13 de Abril de 1865 una escuadrilla paraguaya -al mando de Ignacio Meza- se enfrenta a fuerzas correntinas que responden a las órdenes de Calvo y Never. La lucha se registra en el Puerto de Corrientes. Los paraguayos toman la ciudad. Estos, por orden de su presidente, Francisco Solano López, se apoderan de Corrientes. Comienza, así, la larga Guerra del Paraguay, cuyo primer año transcurre en la invadida provincia.

El gobernador Lagraña se retira de la ciudad pero, permanece en territorio correntino, efectuando acciones de guerrilla. En tanto, el paraguayo Wenceslao Robles se establece en la Capital -el 14 de Abril de 1865 (Viernes Santo)- como gobernador militar, bajo las órdenes del presidente del Paraguay, mariscal Francisco Solano López.

Robles estará en la Capital desde el 14 de Abril de 1865 -en que fue ocupada la ciudad- hasta el 19 de Abril de 1865 en que, reunido el Concejo Municipal, presidido por José Antonio de los Santos, se nombró una Junta Gubernativa, compuesta de los triunviros -todos correntinos- Teodoro Gauna, Sinforoso Cáceres y Víctor Silvero(3).

(3) El desventurado general Robles, segundo jefe de López será, tiempo después, injustamente fusilado por traidor, en medio del cuadro de todo el ejército paraguayo, y su traición consistía en no haber permitido el saqueo de tres días que estaba prescripto a la Ciudad de Corrientes y por no haber entregado sin leer, una correspondencia que se le había dirigido por los fieles al gobernador Lagraña.

La ocupación efectiva de las fuerzas militares paraguayas a Corrientes, en el año 1865, fue el hecho definitivo que impulsará al Gobierno de Mitre a participar directamente en contra del Paraguay, a pesar de que la firma del Tratado de la Triple Alianza así comprometía a los firmantes.

- Triunvirato paraguayista

Integrado por Víctor Silvero, Teodoro Gauna y Sinforoso Cáceres, este Triunvirato comienza a gobernar desde el 19 de Abril de 1865. Es que con la guerra se produjeron significativos cambios políticos e institucionales en la provincia.

Promovido por las autoridades militares paraguayas, los vecinos de la capital crearán y elegirán un Poder Ejecutivo colegiado, integrado por tres miembros oriundos del lugar: Víctor Silvero, Sinforoso Cáceres y Teodoro Gauna.

Los integrantes del Triunvirato, luego de la derrota paraguaya en suelo correntino, se trasladarán al Paraguay. Cáceres y Gauna tendrán un destino trágico, siendo acusados de traición por Francisco Solano López y fusilados el 5 y 23 de Agosto de 1868 respectivamente(4). Silvero acompañará al presidente paraguayo hasta los meses finales de la guerra, cuando cayó prisionero de las fuerzas brasileñas.

(4) “Papeles del Tirano del Paraguay” (1869), tomo I. Tomado por los Aliados en el asalto del 27 de Diciembre de 1868, Buenos Aires. Imprenta Buenos Aires. Reproducido en la “Revista Militar Nro. 2” (2013), pp. 187-189, c/palabras Preliminares de Isidoro J. Ruiz Moreno, Buenos Aires. Editorial Armerías. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

La elección de la Junta Gubernativa se realizará el 19 de Abril de 1865, siendo el resultado final del escrutinio el siguiente:

Teodoro Gauna 107 votos
Sinforoso Cáceres 106 votos
Víctor Silvero 102 votos
Wenceslao Díaz Colodrero 8 votos
Cayetano Virasoro 6 votos
Antonio Díaz de Vivar 4 votos
Pedro Maroso 1 voto
Juan Manuel Villar 1 voto
Ramón Contreras 1 voto(5)

(5) Archivo General de la Provincia de Corrientes. Expedientes Administrativos. Legajo 144. Enero-Diciembre de 1865. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

De los 112 vecinos que votaron, cada uno elegía con su voto a tres personas conjuntamente para conformar el Triunvirato. Entre los participantes de ese escrutinio estuvieron conocidos ciudadanos de la capital, entre los que podemos citar a Manuel Antonio Ferré y Nicolás Ferré, hermano y sobrino del ex gobernador Pedro Ferré; Pedro Rolón, hermano del ex gobernador José María Rolón; Cayetano Virasoro, hermano del ex gobernador Benjamín Virasoro; Manuel Serapio Mantilla, tío del historiador y político Manuel Florencio Mantilla, entre otros(6).

(6) Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra de la Triple Alianza a través de los Periódicos Correntinos. (1865-1870)” (2004), Corrientes. Moglia Ediciones. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Al principio la ocupación paraguaya sobre el territorio correntino se diseminó rápidamente y llegó a tener efectiva jurisdicción en los Departamentos de Lomas, San Miguel, San Luis del Palmar, Mburucuyá, Caá Catí, San Cosme, Itatí, Empedrado y Bella Vista.

Las autoridades constituidas legalmente -previo a la ocupación- a cuyo frente se hallaba el gobernador Lagraña, se retirarán de la capital para instalarse provisoriamente en distintos poblados del Interior provincial, donde fueron fijando la sede de un Gobierno de campaña, siendo también punto de apoyo de la resistencia militar.

Si bien se afirma genéricamente que el gobernador ejerció su Administración desde el poblado de San Roque, la verdad histórica señala que lo hizo desde distintos puntos, como lo veremos más adelante.

La documentación referente al Gobierno de Lagraña durante la ocupación paraguaya está dispersa, ya que no se la pudo conservar uniformemente ni publicar ordenadamente en el Registro Oficial de la Provincia de Corrientes.

Este Registro publica la última disposición el 21 de Abril de 1865 y recién en fecha 31 de Octubre de 1865 vuelven a publicarse los decretos del gobernador, quedando un vacío de seis meses en aquella publicación oficial.

Así encontramos su correspondencia y disposiciones publicadas en el Archivo Mitre; en el Archivo del doctor Marcos Paz; en algunas publicaciones de un periódico correntino de tendencia paraguayista, “El Independiente”; en la Sección Correspondencia Oficial del Archivo General de la Nación; entre otros. En el Archivo General de la Provincia de Corrientes son escasos los papeles reunidos del Gobierno de campaña de Lagraña.

En otra investigación hemos hecho referencia a la actividad política e institucional que paralelamente desarrolló la Junta Gubernativa paraguayista, por lo que en esta oportunidad sólo nos referiremos al desempeño de la Administración del gobernador Lagraña(7).

(7) Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra de la Triple Alianza a través de los Periódicos Correntinos. (1865-1870)” (2004), Corrientes. Moglia Ediciones. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

La fuerza militar y el poder de ocupación paraguayos dieron el respaldo suficiente para que el Gobierno elegido por los vecinos de la capital pudiese -por algunos meses- ejercer disposiciones gubernamentales.

Desde la instalación de la Junta y el traslado de Lagraña al Interior de la provincia -entre los meses de Abril y Octubre de 1865- se desempeñaron en Corrientes dos Gobiernos paralelos con dominio efectivo sobre distintos sectores del territorio provincial.

La imposibilidad de enfrentar tamaña fuerza de ocupación hizo que Lagraña, junto a los funcionarios que lo secundaban y algunos batallones que improvisadamente pudo organizar, abandonasen la capital el 13 de Abril de 1865, dejando detrás de sí un considerable territorio al dominio paraguayo, que abarcaba fundamentalmente el Noroeste provincial.

Ubicado provisoriamente, primero en Empedrado y luego en San Roque, se inició un fluido intercambio de correspondencia con las autoridades del Gobierno Nacional, específicamente con el presidente Mitre. La primera de ellas -fechada el mismo 13 de Abril de 1865, a las 19:00, desde la capital y transmitido por el vapor inglés “Flying Fish’’- comunicaba el ataque paraguayo a la ciudad capital y detallaba los acontecimientos.

Desde Empedrado, Lagraña también ordena enviar Informes al Gobierno Nacional, permaneciendo en este poblado muy poco tiempo. De ahí en más la correspondencia de los meses de Abril y Mayo de 1865 será enviada y recibida desde el poblado de San Roque, donde se instaló momentáneamente.

La alarma de la ocupación se difundirá rápidamente por todo el país y los aprestos no demorarán, ya que el 17 de Abril de 1865 el ministro de Guerra, Juan Andrés Gelly y Obes ordenaba una división de 3.000 hombres y 4 buques con destino a Corrientes.

Una de las primeras órdenes de Lagraña fue convocar a la Guardia Nacional de todos los Departamentos de la provincia para que se concentrasen en San Roque. Sólo se mantendrán en sus Departamentos las tropas de Santo Tomé, La Cruz y Paso de los Libres, por temor a una ocupación por el río Uruguay.

Con fecha 14 de Abril de 1865, Lagraña convocará a todos los correntinos -que tengan entre diecisiete y sesenta años- a presentarse con caballo de tiro ante el Jefe de Departamento del lugar oue correspondiere. Dispone, a su vez, que serán considerados traidores todos aquéllos que voluntariamente obedezcan las órdenes de los paraguayos(8).

(8) Periódico “La Nación Argentina” del 24 de Abril de 1865. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Con respecto a la participación de los correntinos en la Guardia Nacional, no siempre fue concretada por todos los ciudadanos, debido a que un sector político de la provincia adhirió indirecta -y a veces directamente- a la causa paraguaya. En otras publicaciones ya hemos tratado detalladamente la cuestión, a las que nos remitimos(9).

(9) Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra de la Triple Alianza a través de los Periódicos Correntinos. (1865-1870)” (2004), Corrientes. Moglia Ediciones. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Ahora sólo agregaremos un nuevo documento, no citado con anterioridad, que confirma también la participación y simpatía de algunos correntinos para con el Paraguay. El mismo, en su parte pertinente dice lo siguiente:

“El año 1865, cuando invadía el Ejército paraguayo esta capital y el Norte de su campaña, los ciudadanos que sentían arder el sentimiento de la patria en sus pechos emigraron al sud de la provincia abandonando familias e intereses y arrastrando las penalidades naturales de estos casos; pero, por desgracia, no todos los argentinos de estas regiones pensaron y obraron de esta manera y muchos correntinos ofuscados por el poder de López y olvidando indignamente los deberes inherentes a todo ciudadano, se pasaron a la causa del invasor abatiendo los ánimos de los pusilánimes con su insensata prédica y echando un horror eterno sobre sus nombres; donde esto acontecía más vergonzosamente era en los Departamentos de San Cosme e Itatí”(10).

(10) Archivo Nacional de Asunción, Colección Zeballos. Carpeta 141, Nro. 12. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Esta manifestación pertenece a un Informe anónimo, identificado al pie del documento como “Un argentino”, dirigida desde Corrientes a Estanislao Zeballos el 28 de Mayo de 1884, cuando éste se hallaba en la tarea de recopilar datos para escribir la historia de la Guerra del Paraguay, la que nunca llegó a concretarse completamente.

El avance y ocupación militar paraguayos proseguirá hacia el sur, tomando el poblado de Empedrado como primera etapa, para proyectarse después por la costa del río Paraná, siempre hacia el sur.

Inmediatamente, tratando de improvisar y generar aunque más no fuera una leve defensa y sobre todo para observar los movimientos del invasor, el coronel Fermín Alsina será designado Jefe de Vanguardia.

El coronel Raymundo I. Reguera será nombrado Comandante en Jefe de Operaciones, sumándose también el general Nicanor Cáceres, con tropas reclutadas en los Departamentos Curuzú Cuatiá y Sauce. Completando las filas correntinas en sus altos grados estará también el coronel Manuel de Jesús Calvo, a cargo de la Jefatura del Estado Mayor de la provincia.

El gobernador Lagraña se mostraba optimista porque, según sus cálculos, estarían bajo sus órdenes aproximadamente 6.000 hombres en las cercanías del Cuartel General de San Rooue para frenar el ataque invasor, incentivando especial entusiasmo en todos por combatir.

La apreciación de Lagraña en su Informe relatando la motivación y participación de correnti- nos en la lucha contra el Paraguay quizás no se ajusta a la realidad de esos tiempos en un ciento por ciento, ya que numerosos comprovincianos del gobernador se plegarán a las directivas paraguayas y a las órdenes de la Junta Gubernativa de la capital.

El mismo Lagraña, en diversas oportunidades, se referirá al tema. En carta al vicepresidente Marcos Paz, fechada en Septiembre de 1865, al hacer referencia al combate de Naranjitos (registrado en campos del actual Departamento Concepción), comenta que los batallones derrotados estaban conformados por correntinos. Esta afirmación será corroborada por el Parte de batalla.

El transcurrir de la guerra en los primeros meses dividió territorial y políticamente a la provincia en dos: por un lado, el Noroeste provincial, dominado por las tropas paraguayas y bajo las directivas de la Junta Gubernativa que fuera elegida por el voto de los vecinos de la ciudad; el sector restante, bajo la jurisdicción de Lagraña.

La línea divisoria aproximada de un sector territorial con el otro será el río Santa Lucía, desde su nacimiento a su desembocadura en el río Paraná, línea de agua que no fue cruzada por el grueso de las tropas paraguayas, registrándose sólo el paso esporádico de algunas partidas de ataque y reconocimiento.

Pero, a pesar de la divisoria de aquel río, nunca estuvo claramente precisada y marcada una zona específica bajo la influencia de la Junta Gubernativa o del Gobierno de Lagraña. Es que el límite era indefinido, difuso, dependiendo de los avances y retrocesos de las tropas de vanguardia de la caballería correntina.

Se da el caso en algunos Departamentos, como por ejemplo San Miguel o Mburucuyá, en los cuales ambas Administraciones nombraban autoridadess y designaban Jueces de Paz.

La primera reacción de Lagraña ante la noticia de la conformación de una Junta Gubernativa en capital, integrada por correntinos, se registró el 21 de Abril de 1865, al dictar un decreto declarando nula la designación de toda autoridad por parte de aquel poder, calificando de “traidores” a todos aquéllos que “obedezcan órdenes de dicha autoridad o tomen las armas en su defensa o le presten cualquier colaboración o ayuda”, ideas que estaban en concordancia con disposiciones de la Constitución Nacional(11).

(11) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes. Años 1865-1866” (1877), Corrientes. Imprenta del periódico “La Verdad”. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Los últimos días de Abril y los primeros de Mayo de 1865 fueron de gran importancia para la organización de las milicias, ya que se afianzó la alineación de batallones de caballería, que Quedaron bajo el mando del general Nicanor Cáceres los cuales, conjuntamente con las primeras tropas enviadas por el Gobierno Nacional, desembarcaron en los poblados de Esquina y Goya y se constituyeron en el primer gran frente de avance argentino.

Las comunicaciones con el presidente Bartolomé Mitre, una vez instalado Lagraña en San Roque, se transmitían por postas terrestres hasta Esquina y, desde allí, en buques aguas abajo hasta Buenos Aires. Las noticias no solamente se dirigían a Buenos Aires o a los Jefes del Ejército Nacional, saliendo de las manos del gobernador; Cáceres, muchas veces brindó informes directos al general Justo José de Urquiza, sin dar participación a la Administración correntina.

En una de esas misivas informaba que el día 23 de Mayo de 1865 “el infrascripto se congratula de saber que V. E., según lo comunica ... apresurará las marchas pues no puedo ocultarle que la retirada que estas fuerzas han efectuado ante un enemigo numeroso y los trabajos de los traidores que desgraciadamente abriga este suelo, han desmoralizado completamente los campos del norte del río Corriente, que han sufrido una gran deserción”.

Nos detenemos brevemente en estos conceptos de Cáceres, que no sólo ponen en evidencia el manejo de la verticalidad del poder -debilitada en la figura de Lagraña- sino también en la sensación de desazón del caudillo curuzucuateño por la postura adoptada por muchos correntinos en su apoyo a las fuerzas paraguayas.

La figura de Urquiza siempre estuvo presente en la mente y el accionar de los hombres públicos de Corrientes, ya sean estos aliados o adversarios políticos. A modo de ejemplo cabe citar un incidente en el que el designado Jefe de la Vanguardia correntina sobre la costa del río Uruguay, coronel Simeón Payba, será acusado por el gobernador Lagraña de proceder por “cuestiones personales y de partido”(12).

(12) “Archivo del general Bartolomé Mitre” (1911), tomo II, p. 167, Buenos Aires. Biblioteca del diario “La Nación”. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Payba se ofende por la acusación e informa de esta situación a Urquiza, triangulando la cuestión y dejando en evidencia un tercer poder del momento, el del líder entrerriano. Las diferencias políticas y personales -a pesar de la guerra- estarán presentes mientras se desarrolla el conflicto.

La afinidad política entre Cáceres y Urquiza estuvo manifestada permanentemente a través de una comunicación de ida y vuelta, basada en la confianza que mantenían ambos hombres.

Sin embargo, hay que decir que Cáceres, pese a su contacto personal y político con Urquiza, brindó a Lagraña una colaboración permanente, lo que nos induce a pensar que era Urquiza quien -pese a ser el jefe del partido federal- no dudaba en apoyar claramente a un gobernador de tinte liberal y mitrista en su lucha frente al adversario extranjero.

La participación de Cáceres tiene importancia porque era un hombre de mucha influencia en la campaña del sur correntino, lo que todos conocían, incluyendo los paraguayos. Antes de la ocupación de Corrientes, un informante escribió al ministro José Bergés sobre la política provincial y el accionar de Cáceres. Esto se decía en Enero de 1865:

“El general Cáceres -hablando con D. Melitón Quiroz, respecto a la guerra entre el Paraguay y el Brasil- dijo que lo miraba en mucho peligro al Paraguay, porque el Brasil era una potencia fuerte. El mismo Cáceres, hablando con Silvero afirmó lo contrario.
“Esta mañana salió de regreso a su estancia ‘Paraíso’ el general Cáceres, quedando muy bien con los dos partidos políticos. Con el gobernador anduvo de paseo todas las tardes, mientras su presencia en ésta”(13).

(13) Archivo Nacional de Asunción. Colección Río Branco 1-29; 29; 17; Nro. 1-3. Informe de Miguel Rojas a José Bergés, fechado en Corrientes el 7 de Enero de 1865. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Esta posición ambivalente de Cáceres estará definida tiempo después, ya durante la ocupación paraguaya, al participar activa y conjuntamente con Lagraña.

La influencia de Cáceres en los Departamentos del sur provincial fue tal que la Junta Gubernativa nombró -a fines de Abril de 1865- a una comisión de vecinos para que parlamentaran y lo convencieran a aquél de los beneficios de la política paraguaya en el Plata.

La misión no tuvo ningún éxito, porque Cáceres y los demás oficiales que lo acompañaban repudiaron a la Junta Gubernativa, por lo que los vecinos de la ciudad capital que formaban la citada comisión regresaron sin logro alguno.

No se describirán aquí los movimientos y el traslado de las columnas del Ejército paraguayo por territorio correntino, porque ésta no es la finalidad del presente estudio y además ya se han realizado al respecto extensas investigaciones desde el campo militar(14), pero sí haremos referencia a algunos datos aún desconocidos.

(14) Juan Beverina. “La Guerra del Paraguay” (1921), tomos I al V, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Las tropas de ocupación paraguayas estuvieron en permanente movimiento, ocupando diversos establecimientos rurales en los Departamentos bajo su influencia. Por ejemplo, uno de aquellos casos fue el vaciamiento y destrucción del establecimiento de propiedad de Domingo Latorre -un hombre influyente en la sociedad correntina de ese tiempo- ubicado en Sombrero Grande, antiguo paraje del Departamento Lomas.

El caso es conocido por un expediente derivado del reclamo de indemnización presentado en los Tribunales de Corrientes en 1866. En él se deja constancia legal de los daños provocados como -por ejemplo- el saqueo de la casa principal, la incautación de más de quinientas cabezas de ganado y la pérdida de toda la cosecha de naranjas de aquel año, que se calculaba en 3.000.000 de frutas(15).

(15) Documento existente en el archivo privado de Eulogio C. Márquez (Corrientes). // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

El Gobierno de Lagraña y las tropas de vanguardia nada pudieron hacer acerca del accionar de las tropas paraguayas, ya que no podían oponerse abiertamente a raíz de la ventaja numérica del enemigo.

Pero, a pesar de la amenaza del avance invasor, la resistencia correntina se mantuvo firme en los Departamentos no ocupados, manteniendo y garantizando la Administración política de los mismos.

Así, por ejemplo, continuaron en sus funciones los Jefes Políticos de Goya y Bella Vista, Evaristo López y Francisco Ferreyra, respectivamente, y lo mismo sucedió con los Jueces de Paz de cada jurisdicción departamental.

- El asalto del 25 de Mayo. Las cautivas. la lucha sobre el río Uruguay

 

El 25 de Mayo de 1865 tropas paraguayas al mando de Wenceslao Robles se enfrentan a tropas correntinas que están bajo las órdenes de Wenceslao Paunero. La lucha se registra en el Campo de Marte-Puente de la Batería (Corrientes) y resulta vencedor Paunero. Hay una breve liberación de Corrientes, pero Paunero se retira, reembarcando su Fuerza durante la noche del 26 al 27 de Mayo, en dirección a Esquina.

El 11 de Junio de 1865 buques paraguayos, a las órdenes de Ignacio Meza, se enfrentan en el río Paraná -a la altura de la desembocadura del Riachuelo- con buques de la escuadra brasileña, comandadas por Manuel Barroso. Vence este último, triunfo con el que da inicio la liberación de la Ciudad de Corrientes.

En la noche del 11 de Julio de 1865, cinco mujeres, en un hecho bárbaro y sin precedentes, fueron sacadas de sus hogares y llevadas al Paraguay como rehenes, porque sus maridos eran correntinos que luchaban por la recuperación del suelo patrio o habían emigrado ante la invasión enemiga. Las infelices víctimas eran:

* Encarnación Atienza de Osuna, casada con el Sargento Mayor del Ejército correntino, Santiago Osuna;
* Victoria Bart de Ceballos;
* Carmen Ferré de Alsina -hija de Manuel Antonio Ferré- a quien se llevaron junto con su pequeña hija en represalia por la acción de su esposo, el coronel Fermín Alsina que, como jefe de varios regimientos de la Ciudad de Corrientes, sacó de ella toda la gente que pudo para organizar la resistencia junto con el gobernador Lagraña;
* Jacoba Plaza de Cabral fue llevada también con un pequeño hijo, en represalia, porque su marido, Manuel Cabral, quien había emigrado; y
* Toribia de los Santos de Sosa, esposa del mayor Desiderio Sosa, más tarde coronel, que había sobresalido nítidamente en la defensa de los barcos argentinos cuando la invasión y que en ese momento se encontraba en el Interior de la provincia organizando, junto al gobernador, la defensa.

Esta última fue la única que no pudo sobrellevar las tremendas penurias del cautiverio y falleció en Asunción antes que las cautivas fuesen liberadas, en 1869, por las tropas brasileñas. Lo primero que hicieron las cuatro sobrevivientes, cuando regresaron a Corrientes, fue dirigirse a la Iglesia de La Merced a dar gracias a la Virgen y al Altísimo por encontrarse sanas y salvas, y por no haber sido mancilladas en su honor, de acuerdo con órdenes dadas por el presidente paraguayo, Francisco Solano López.

La triste experiencia vivida por estas mujeres es recordada por sendas placas que se encuentran en la Iglesia de La Merced y en el monumento a Mitre en la Ciudad de Corrientes. Sus restos descansan en la citada iglesia.

El 12 de Agosto de 1865, baterías costeras y fusileros paraguayos se enfrentan con la escuadra brasileño-argentina, al mando de Manuel Barroso y Murature. Es el combate de Punta Cuevas (en trincheras costeras situadas en Bella Vista), resultando vencedor la escuadra de la Alianza. Se libera el tránsito en el Paraná.

Cabe agregar que, en 1865, Bella Vista fue lugar de desembarco y permanencia de batallones correntinos que fueron conducidos a Corrientes en goletas remolcadas por la escuadra brasileña para la defensa de la ciudad.

El 17 de Agosto de 1865, fuerzas correntinas, comandadas por Wenceslao Paunero y Desiderio Sosa, derrotan a tropas paraguayas, que están a las órdenes de Duarte. El encuentro se registra a orillas del arroyo Yatay. Los paraguayos se nuclean en Uruguayana (Brasil).

El 18 de Septiembre de 1865, el Ejército paraguayo, comandado por Estigarribia, y fuerzas Aliadas, al mando de Bartolomé Mitre, se enfrentan en Uruguayana (Brasil). Junto a Mitre, comandaba las tropas Desiderio Sosa. Resultan vencedores Mitre, Pedro II y Venancio Flores, produciéndose el fin de la dominación paraguaya en Corrientes. Es que el general Estigarribia capitula en Uruguayana (situada sobre la margen izquierda del río Uruguay) y queda prisionero, así como el grueso del ejército invasor. Las tropas de Solano López evacuarán, entonces, la provincia de Corrientes.

- Saqueos en Bella Vista. Movimientos del gobernador Lagraña

En los primeros días de Julio de 1865 se produjo la ocupación del poblado de Bella Vista. Un Informe de Lagraña al vicepresidente de la Nación, Marcos Paz, denuncia la gravedad de los hechos originados al paso de las tropas paraguayas por suelo provincial, ocasionando destrozos totales que incluyeron el saqueo al templo del pueblo(16).

(16) “Archivo del coronel Marcos Paz” (1963), tomo IV, p. 83, La Plata. Ed. por la Universidad Nacional de La Plata. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

El ataque a Bella Vista -según correspondencias y testimonios- fue uno de los más violentos de la ocupación(17). Hay un relato descriptivo del hecho, que fue publicado en una serie de seis artículos escritos por Augusto Scotto y publicado en el diario “El Liberal” de Corrientes entre el 20 y 26 de Enero de 1925, que narra con detalles lo sucedido.

(17) Dardo Ramírez Braschi. “Daños y Saqueos durante la Guerra de la Triple Alianza (el Poblado de Bella Vista ante la Ocupación Paraguaya de 1865” (2013), en “Folia Histórica del Nordeste”, Nro. 21, Resistencia (Chaco). Instituto de Investigaciones Geohistóricas, CONICET. Instituto de Historia, Facultad de Humanidades (UNNE).

A esta altura de los acontecimientos, el gobernador Lagraña -por razones de seguridad- ya había abandonado San Roque e instalado en el Cuartel General ubicado en Esquina, poblado que se hallaba protegido por su salida al río Paraná y por la cercanía a Entre Ríos. En este punto se instaló la imprenta del periódico “La Esperanza”, que se editaba en Goya, la que fue trasladada por su editor(18).

(18) “Archivo del general Mitre” (1911), tomo II, p. 170, Buenos Aires. Biblioteca del diario “La Nación”. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Pero, al poco tiempo, más precisamente el 7 de Julio de 1865, los paraguayos se retiran de las cercanías de Goya. Esta novedad hizo que Lagraña pasase de Esquina a Maruchas (paraje situado en el Departamento Goya) y, de allí, al pueblo de Goya, donde fijó su nueva sede provisoria de Gobierno. Desde Goya coordinará la logística en el suministro de mercaderías requeridas por las tropas para su abastecimiento.

No existía otra política de gobierno que no esté relacionada con la ocupación paraguaya y la guerra. La necesidad perentoria de acercar caballada y ganado (para el consumo) se reflejó en los reclamos de Lagraña a la Nación.

El gobernador encontró en su tarea cierta resistencia por parte de algunos jefes castrenses, que proponían que el aprovisionamiento de las tropas se debía hacer entre militares. Uno de ellos fue el general Wenceslao Paunero quien, en carta al vicepresidente Paz, sostuvo la conveniencia de separar a Lagraña de la tarea de aprovisionamiento del Ejército. En una carta, Paunero decía:

“...Estos artículos deben depositarse a bordo de la goleta de guerra “Argos”, a disposición del Jefe de Vanguardia, quien debe entenderse directamente con algún jefe militar caracterizado que pueda contratar carretas, bueyes y atender como es debido a esas exigencias, ya V. E. comprende con qué fin, que es el que los militares se basten propios”(19).

(19) “Archivo del coronel Dr. Marcos Paz” (1963/66), tomo IV, p. 52. Universidad Nacional de La Plata, La Plata (provincia de Buenos Aires). // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

En los meses de ocupación paraguaya y antes que el Gobierno Nacional redactase los contratos de aprovisionamiento con los proveedores, las tropas correntinas fueron abastecidas con ganado vacuno de la zona.

Sus propietarios debían cambiarlos por vales, firmados por la autoridad militar que lo recibía y, a partir de Agosto de 1865, dichos vales debían ser visados por el gobernador(20). Los propietarios de esos documentos debían cobrárselos posteriormente a la Nación.

(20) “Ocupación a Corrientes por tropas paraguayas. 1865” (1929), p. 40, Corrientes. Imprenta del Estado, año 1929. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

La estadía de Lagraña en Goya no fue prolongada. El temor a un ataque hizo que se ubicara en Curuzú Cuatiá a mediados de Agosto de 1865 para que “Goya deje de ser amenazada por el enemigo, regresaré a aquel punto que es el más conveniente para mi permanencia”(21). El gobernador permanecerá en Curuzú Cuatiá durante todo Septiembre de 1865.

(21) “Archivo del coronel Dr. Marcos Paz” (1963/66), tomo IV, p. 128. Universidad Nacional de La Plata, La Plata (provincia de Buenos Aires). Carta de Manuel Ignacio Lagraña a Marcos Paz, del 31 de Agosto de 1865. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

La guerra hizo trizas los recursos propios del Gobierno Provincial. Este tuvo que recurrir permanentemente al apoyo económico y subvención extraordinaria del Gobierno Nacional. La Administración Lagraña ni siquiera podía cubrir sus Gastos mínimos(22).

(22) “Archivo del coronel Dr. Marcos Paz” (1963/66), tomo IV, p. 197. Universidad Nacional de La Plata, La Plata (provincia de Buenos Aires). Carta de Manuel Ignacio Lagraña a Marcos Paz, del 28 de Septiembre de 1865, pp. 58 y 59. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Desde el mes de Abril a Octubre de 1865, la sede del Gobierno de Lagraña tuvo carácter ambulante. En un principio se ubicó en Empedrado; luego en San Roque, para pasar a Esquina y, de allí, a Goya, recalando posteriormente en Curuzú Cuatiá. Lagraña, tras pasar por Bella Vista, volverá definitivamente a la ciudad capital en los primeros días de Noviembre de 1865(23).

(23) Archivo General de la Provincia de Corrientes. Correspondencia Privada. Legajo 5 (1865-1866). Carta de Tiburcio Gómez Fonseca a Wadislao Gramajo, 3 de Noviembre de 1865. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

La peligrosidad de los acontecimientos bélicos exigió el permanente movimiento de la Administración Lagraña. El gobernador siempre estuvo rodeado por un pequeño grupo de colaboradores. La radicación definitiva en capital se consolidará con el abandono del territorio correntino de las tropas paraguayas.

Ubicado nuevamente en la Ciudad de Corrientes, Lagraña reestructurará la Administración de Gobierno. Designará autoridades en diversos cargos; así, por ejemplo, Juez de primera instancia en lo Criminal nombrará a Pastor S. Obligado; Fiscal General interino, a Emilio Cabral; y Contador de la provincia, a Valentín Virasoro. Escogerá también otros hombres para cubrir cargos vacantes de Policía y Seguridad(24).

(24) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes. Años 1865-1866” (1877), p. 138. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

Como a fines de 1865 expiraba el período de gobierno, se convocará el 11 de Diciembre a elecciones de electores para gobernador y vicegobernador de la provincia. Las elecciones se cumplieron en legal forma y el 25 de Diciembre de 1865 el Colegio Electoral elegirá nuevo gobernador al goyano Evaristo López, siendo electo vicegobernador Juan Vicente Pampín.

Este no aceptará el cargo por sostener diferencias políticas con el gobernador, por lo que el Colegio lo reemplazará eligiendo por unanimidad a José Ramón Vidal(25).

(25) Archivo General de la Provincia de Corrientes. Correspondencia Oficial, tomo 212, folio 198. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “La Guerra del Paraguay en la provincia de Corrientes (Impactos Políticos, Daños y Consecuencias en la Población Civil)” (2014), Corrientes. Ed. Moglia S. R. L.

- Conclusión

Del análisis y estudio de los meses de 1865 en que la Administración Lagraña no residirá en la ciudad capital de la provincia, se pueden extraer algunas conclusiones puntuales:

* La ocupación paraguaya y la consecuente elección de una Junta Gubernativa integrada por correntinos y filialmente ligada al Gobierno de Asunción, dividirá literalmente a Corrientes. La sociedad política tomará partido por los invasores o por el Gobierno de Lagraña. No habrá intermedio en esta cuestión.

* Producida la invasión, Lagraña y su Administración tendrán -esencialmente- un carácter trashumante. Una vez retirado el gobernador de la Ciudad de San Juan de Vera, su capital provisoria no será solamente el pueblo de San Roque, como generalmente se afirma. Aquí permanecerá sólo en los últimos días de Abril y todo Mayo de 1865.

La Administración tendrá por sede Empedrado, Esquina, Goya, Curuzú Cuatiá y Bella Vista, además de San Roque. Todos serán centros administrativos transitorios y de cada uno de ellos se emanarán disposiciones oficiales de gobierno.

* Serán aproximadamente siete meses, en los cuales Lagraña no gobernará Corrientes desde la ciudad capital. La Legislatura estará disuelta de hecho y todas las disposiciones serán dictadas por el Poder Ejecutivo.

* Desde mediados de Abril hasta los primeros días de Noviembre de 1865, Corrientes tendrá dos Gobiernos, que administrarán en forma efectiva parte del territorio. En algunos Departamentos disputarán la primacía de uno u otro, lo que se reflejará en el nombramiento de las autoridades locales, designadas tanto por la Junta Gubernativa como por el gobernador Lagraña.

La Administración Lagraña fue un engranaje indispensable en el intento de contención del avance paraguayo por la costa del Paraná, ya que organizó los primeros batallones y estructuró una Jefatura de mandos militares con oficiales correntinos, constituyéndose éstos en vanguardia, hasta generarse la movilización del grueso del Ejército argentino.

- Fin de la Administración Lagraña

Lagraña vuelve a la capital, de donde se retiran los paraguayos el 22 de Octubre de 1865. Dos meses le quedaban a Lagraña de Administración.

Mientras las tropas aliadas de la Argentina, Brasil y la República Oriental -junto con las tropas correntinas- cruzaban el Paraná e invadían Paraguay, concluye Lagraña su Gobierno y es elegido Evaristo López por una Junta Electoral que responde al partido federal correntino, dirigido por el caudillo del sur de Corrientes, general Nicanor Cáceres.

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