El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Guerra civil correntina de 1868

El año 1868, desde sus primeros días, traería acontecimientos y cambios políticos determinantes para toda la región Litoral. La muerte del vicepresidente de la República, Marcos Paz, ocurrida el 2 de Enero de 1868, exigirá que Mitre abandonase definitivamente la dirección del Ejército Aliado en campaña y esta circunstancia le permitirá -asentado en Buenos Aires- dedicarse completamente a los movimientos de la política interna del país.

Cabe decir además que el abandono de Mitre del mando del Ejército Aliado se registra en momentos en que el marqués de Caxias -Luis Alves de Lima e Silva- ejercía de facto la Jefatura plena de las fuerzas operativas en Paraguay, faltándole sólo el título, el que también adoptó con el alejamiento del presidente argentino. En el último período de la contienda era superior el número de soldados brasileños en comparación con los argentinos.

Respecto a la situación del Gobierno correntino, éste sufrió otro duro golpe por parte de las maniobras del Gobierno Nacional cuando la Cámara de Diputados rechazó a los representantes electos por el pueblo de Corrientes, cuestionando la legalidad del acto en el cual fueron elegidos. La crisis en la capital correntina se agravaba y un ataque violento al Gobierno ya era previsible.

Los preparativos sediciosos fueron dirigidos por el coronel Wenceslao Martínez, Jefe de la Guardia Nacional quien, pese a mantener una actividad permanente opositora, mantenía discreción en los movimientos para no alarmar al general Nicanor Cáceres y su tropa y así evitar un avance prematuro de éste hacia la capital, en defensa del Gobierno constitucional.

En los días previos al 27 de Mayo estalla en Esquina una revuelta contra Evaristo López noticia que, inmediatamente, el general Cáceres comunica al comandante entrerriano, Justo Carmelo Urquiza, quien vigilaba el límite interprovincial.

Ya en vísperas del movimiento insurreccional, "El Eco de Corrientes” publica que fueron designados los electores de presidente; se supo que el gobernador volcaba los votos a favor de Urquiza, imputando al círculo de demagogos porteños el propósito de disolver el país(1). Los liberales sostenían a Sarmiento.

(1) Periódico “El Eco de Corrientes”, (Corrientes), Nro. 182, Mayo 26 de 1868, en Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1929), tomo I, p. 333. Ed. El Ateneo, Librería Científica y Literaria, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Los tiempos se aceleraron y días antes de la conformación del Colegio Electoral -a fines de Mayo- la oposición política entrará en un camino sin retorno que eclosionará el 27 de ese mes. Ese día, en la madrugada, las tropas del coronel Wenceslao Martínez -junto a varios oficiales del Ejército- irrumpieron muy temprano en el domicilio particular del gobernador López, quien fue detenido mientras eran tomados todos los edificios públicos.

También la casa que habitaba José Hernández será rodeada. A éste lo buscaban para enviarlo a prisión. Lo cierto es que al llegar la partida a la vivienda del escritor y funcionario, la esposa de éste (Carolina) entretuvo a la leva insurrecta mientras Hernández escapaba por los fondos y se refugiaba en el Convento de San Francisco, en cuya escuela era maestro de Gramática(2).

(2) Fermín Chávez. “La Vuelta de José Hernández” (1973), p. 70. Ediciones Theoría, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

El movimiento, patrocinado y ejecutado por liberales, había triunfado, quedando el gobernador rehén de los sublevados. López, tras ser reducido a prisión, será obligado a firmar su renuncia indeclinable y a dictar un decreto por el que delegaba el cargo en el presidente de la Legislatura, Francisco M. Escobar.

López fue destituido a tan solo siete meses de terminar su período constitucional. Los rebeldes invocaron falta de libertad y garantías en un Gobierno de “recientes traidores a la patria(3), en directa alusión a los correntinos que -antes de la guerra- simpatizaban con la política del presidente paraguayo contra Buenos Aires y el Brasil.

(3) Manuel Florencio Mantilla. “La Resistencia Popular de Corrientes” (1891), capítulo I. Ed. San Martín, Escuela de Artes y Oficios de la provincia de Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Los gendarmes de la Guardia facilitaron la maniobra. A las 06:30 recorrió las calles un piquete, pregonando la presentación de las milicias, y así se enteró el pueblo que se había consumado una insurrección...

El gobernador fue alojado en un calabozo, permaneciendo preso hasta casi fines del mes de Julio(4), y el reemplazante (Escobar) lanzó un Manifiesto en el que prometió franca ayuda al Gobierno Nacional y a la guerra que el país sostenía.

(4) Horacio Zorraquín Becú. “Tiempo y Vida de José Hernández. 1834-1886” (1972), p. 127. Emecé Editores, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Esta actitud obtuvo al punto su recompensa: al día siguiente de los sucesos, el Comandante en Jefe de las tropas argentinas en Paraguay, general Gelly y Obes, reconoció al nuevo gobernador y ordenó a los jefes y oficiales -con residencia en Corrientes- que le presentasen sus respetos(5).

(5) Gelly y Obes. Nota al gobernador Escobar (Mayo 28 de 1868), en “Imparcial”, (Corrientes), Nro. 8, Mayo 31 de 1868. En Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1929), tomo I, p. 333. Ed. El Ateneo, Librería Científica y Literaria, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Gelly y Obes opinaba que el asunto estaba constitucionalmente resuelto porque ejercía el Gobierno el funcionario a quien correspondía suplir al titular. Es aquí importante saber que el vicegobernador de López, el doctor José Ramón Vidal, había sido electo Senador Nacional para el período legal del 22 de Julio de 1862 hasta el 30 de Abril de 1871, pero el período real en que ocupó la banca fue desde el 28 de Mayo de 1868 al 30 de Abril de 1871, completando el período de Pedro Ferré, quien falleció el 21 de Enero de 1867.

En tanto Cáceres levantó fuerzas para reponer a López y Urquiza -nuevamente gobernador de Entre Ríos desde el 1 de Mayo-; organizó milicias a efectos de auxiliar a su colega correntino en virtud a un compromiso que ambos habían concertado.

Lo concreto es que se hizo cargo, provisoriamente, del Poder Ejecutivo, el Presidente de la Cámara Legislativa, Francisco María Escobar. Este convoca la Legislatura para el 8 de Junio a fin de que tratase la renuncia del gobernador, prohibiéndole considerar ningún otro asunto.

Los diputados se negaron a sesionar. Tiempo después el interino -asistido por sus ministros Juan Lagraña y Gregorio Pampín- disolvió la Legislatura, dando por razón la inasistencia de sus miembros a las Sesiones Extraordinarias a que los había citado. De la inasistencia pertinaz deducía el propósito de abandonar los cargos...(6).

(6) Decreto del 16 de Junio de 1868, en “La Voz de la Patria”, (Corrientes), Nro. 5, Junio 18 de 1868. En Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1929), tomo I, p. 334. Ed. El Ateneo, Librería Científica y Literaria, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Acto seguido, Escobar convocó al pueblo a elegir nuevos legisladores. El 25 de Julio se reunió la Legislatura así formada y designó presidente a Victorio Torrent; López -siempre en la cárcel- fue obligado a solicitar del nuevo Cuerpo la consideración de su renuncia. Esta le fue aceptada y Escobar entregó el Gobierno al Presidente de la Legislatura.

La presidencia de la Cámara -ejercida por Victorio Torrent, de fuerte filiación mitrista- implicó ocupar interinamente el Poder Ejecutivo, el que ejercerá hasta el 25 de Diciembre de 1868.

Controlada la situación por parte de los sublevados, Evaristo López recuperará la libertad. El suceso en sí era irregular y estaba al margen de la Constitución; algunos Jefes militares departamentales se plegarán a las columnas del general Nicanor Cáceres. El choque armado se tornará inevitable y no demoraría en llegar.

Prácticamente la provincia quedó partida en dos fracciones, divididas por el río Corriente: al Norte estaba con el Gobierno interino de Escobar y plegada al movimiento político contra López; al Sur, con el general Cáceres, desconociendo la validez de la renuncia del gobernador López.

Este movimiento -además de destituir al gobernador López- buscó disminuir el caudal electoral de Justo José de Urquiza para las elecciones presidenciales de aquel año ya que, con López en el poder, los electores correntinos volcarían su voto al general entrerriano. El nuevo Gobierno era claramente promitrista y sus acciones serán ejecutadas por personas afines a la política dictada desde Buenos Aires(7).

(7) Jorge Newton. “Ricardo López Jordán (Ultimo Caudillo en Armas)” (1974), pp.86- 89. Editorial Plus Ultra, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

En referencia a ello, Urquiza, en correspondencia con Benjamín Victorica, manifestó que los sucesos de Corrientes son ejemplo del accionar de sus opositores políticos quienes -para él- utilizan todos los medios para falsear la voluntad del pueblo o impedir que ejerza su derecho(8).

(8) Bonifacio del Carril. “La combinación Urquiza-Alsina en la Elecciones de 1868” (1968), p. 175. Emecé, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Tiempo después, el periódico “El Uruguay” -en su edición del 18 de Julio- afirmaba que

la conciencia pública está hecha en esta cuestión, y la conciencia pública acusa al presidente cuando menos de complicidad en la sedición del 27 de Mayo con el fin de anular para la candidatura de Urquiza los 12 votos de la provincia de Corrientes. Tal es la verdad(9).

(9) Beatriz Bosch. “Urquiza y la Presidencia de Sarmiento” (1961), en la revista “Humanidades”, tomo XXXVII, volumen 2, p. 158. Ed. Universidad Nacional de La Plata. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Si bien el movimiento destituyente contra Evaristo López no fue apoyado directamente por Bartolomé Mitre, sí -se puede afirmar- serán los simpatizantes liberales y sus aliados locales los que generarán la inestabilidad política provincial(10).

(10) “Archivo del general Mitre, Guerra del Paraguay” (1911-1913). Carta de Mitre a Gelly y Obes, Buenos Aires, 2 de Junio y 10 de Junio de 1868, en tomo III, pp. 233 y 238, (veintiocho volúmenes), Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Manuel Florencio Mantilla, al hacer referencia al Gobierno de Evaristo López, lo califica de mala Administración(11).

(11) Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1972), tomo II, p. 279, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Hernán Félix Gómez -al estudiar al período- también la considera en su saldo como negativo, aunque manifiesta que López contó con ministros capaces como los doctores Fernando Arias, Juan Lagraña, Fidel S. Cavia, Wenceslao Díaz Colodrero, Desiderio Rosas y Pedro C. Reyna.

Gómez sostiene que la realidad política económica que le tocó administrar era de extrema complejidad. La guerra exigió todos los recursos, congregaba a los varones, y el pueblo había quedado arruinado por los grandes arreos de ganado efectuados por el Ejército paraguayo al retirarse de la provincia.

No dejó de apuntar la presencia de numerosos desertores de los Ejércitos Aliados que se refugiaban en la provincia, constituyendo un elemento de anarquía(12).

(12) Hernán Félix Gómez. “Diccionario Biográfico”, p. 517. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Otro historiador, descendiente de Wenceslao Martínez, ejecutor de la insurrección de 1868, denominó al Gobierno de López como invadido por el desorden y de unos pocos, justificando su destitución por una “revolución democrática”(13).

(13) Wenceslao Domínguez. “Obras Completas”, tomo II, pp. 239-243. Moglia Ediciones, Corrientes. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Antonio Abraham Zinny dijo que “el Gobierno de López -durante los dos años y medio que estuvo en posesión de él- dejó como un recuerdo imperecedero la constancia de su olvido, abandono, esterilidad absoluta del servicio público”(14).

(14) Zinny fue abogado, periodista e historiador argentino de origen gibraltareño, especialmente destacado como historiador del periodismo de la primera mitad del siglo XIX y su “Historia de los Gobernadores de las Provincias Argentinas”, fue el primer intento serio de historiar por separado la historia de las provincias de la Argentina. Estudió Derecho en España y se trasladó -en 1842- a Buenos Aires, donde completó sus estudios y se doctoró en Jurisprudencia en la Universidad de Buenos Aires. Durante algún tiempo fue docente en esa Universidad. Se trasladó a la Ciudad de Corrientes, donde fundó el Colegio Argentino. Se destacó por haber escrito varios libros de historia, de los cuales el más conocido es la ya citada “Historia de los Gobernadores de las Provincias Argentinas”. Su punto de vista era liberal y, por ende, ultraporteño y fanáticamente unitario. Para defender esa posición -en una época signada por la Constitución Argentina de 1853, de inspiración federal- tildaba a todos los líderes federales de “seudofederales”, sin discernir entre las distintas vertientes del federalismo rioplatense.

Los historiadores clásicos de Corrientes han sido críticos de la Administración López y en consecuencia no se detuvieron en demasía en estudiar este período de la historia provincial. Pero cabe subrayar que todo estudio que tuvo por centro la Guerra de la Triple Alianza y su relación con Corrientes fue débilmente tratado por la historiografía local.

Es que es imposible desligar la guerra internacional y sus consecuencias con la Administración del gobernador López. El omitir o silenciar aspectos de la guerra del Paraguay significó omitir o silenciar la Administración López.

A medida que la situación política internacional se complicaba día a día para el país, la guerra contra el Paraguay romperá con todas las proyecciones analizadas de la época, ya que la misma se prolongará más de lo previsto inicialmente. El terrible conflicto desencadenará una multiplicidad de problemas, tal como lo manifestará oportunamente el propio presidente Mitre(15).

(15) Carta de Bartolomé Mitre a Antonio Taboada, fechada el 19 de Marzo de 1868, en Lucrecia Jijena de Grassi. “El Presidente Sarmiento y el Imperio del Brasil” (1980), en “Revista Histórica”, Nro. 7, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Esta crisis política y luego económica provocará desequilibrio en las Administraciones (provincial y nacional) que tornará complicado el panorama. El país -en aquellos meses previos a la elección presidencial- se consolidará en un esquema en el cual las provincias serán las protagonistas y las más perjudicadas.

El mapa político de la República se tornó enmarañado y cambiante, porque las alianzas que conformaron los candidatos a la presidencia se armaban y destruían en escasos días. La campaña electoral de 1868 fue enredada hasta más no poder.

El general José Miguel Arredondo, en una visita por el Interior del país a fines de 1867, con el fin de imponer la candidatura de Domingo F. Sarmiento, desestabilizó al Gobierno cordobés que se había pronunciado a favor de Urquiza, y descolocó a las autoridades de La Rioja, que simpatizaban con la candidatura de Rufino de Elizalde.

Urquiza, al perder la provincia de Córdoba, disminuyó sustancialmente su caudal político, quedando sólo con los electores de Entre Ríos y Corrientes, número que no le alcanzaría para ser electo presidente.

Agravará la situación del entrerriano la decisión de Adolfo Alsina, gobernador de Buenos Aires, de hacer votar a sus electores por Sarmiento. Las ilusiones de Urquiza para ser presidente por segunda vez se fueron diluyendo; también la alianza implícita entre Alsina y Sarmiento dará por tierra al candidato mitrista.

A principios de Mayo de 1868, la conformación de una fórmula nueva replanteó las cosas: Elizalde como presidente y Urquiza como vicepresidente, podrían reunir los electores suficientes. Los votos de Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe eran de Urquiza los que, sumados a los oficialistas de Santiago del Estero, Tucumán, Catamarca, Salta, Jujuy y Cuyo, garantizarían el triunfo.

Sin embargo, el proceso demostrará que la situación no terminaba de definirse; el 13 de Mayo de 1868, Adolfo Alsina publica una carta dirigida a Justo J. de Urquiza, en la cual ofrecía al entrerriano los votos de 25 electores para hacerlo presidente. Urquiza acepta la propuesta y ofrece al gobernador de Buenos Aires la vicepresidencia, la que es también aceptada.

Nuevamente el tablero de la política nacional se modificó y Bartolomé Mitre, con su candidato (Elizalde), pasa a perdedor.

Los federales se estancaron en la fugaz coincidencia y concurrieron a los comicios con la fórmula Urquiza-Alsina. Los nacionalistas, por su parte, proclamaron la candidatura del ministro interino de Guerra, general Paunero, a la vicepresidencia, manteniendo en primer lugar al doctor Elizalde.

En estas circunstancias será necesario debilitar el corazón político mismo del urquicismo y es por ello que se apresura y concreta el movimiento del 27 de Mayo contra el Gobierno del correntino Evaristo López que, como hemos visto, ya estaba en los planes del Gobierno Nacional.

De todos los movimientos violentos realizados en estos inquietantes meses, el de Corrientes será el más próximo a la elección presidencial y uno de los más íntimamente relacionados a ella y, por lo tanto, definitorio. La finalidad de esta insurrección no fue el dar los votos de los electores correntinos a Elizalde -ya que los liberales de Corrientes se pronunciaron por Sarmiento-; lo que logró la caída de López no fue aportar electores a Mitre, sino quitarlos a Urquiza.

Los electores influenciados por Urquiza no pudieron sesionar el 22 de Junio de 1868 para elegir la fórmula presidencial, quedando Corrientes sin votar en los comicios presidenciales.

Así fue que sarmientistas y mitristas correntinos, con apoyo del Ejército y Gobierno nacionales, evitaron -por medio de la violencia- aquella reunión de electores en la capital correntina.

Pero el promocionado acuerdo entre Urquiza y Alsina no fue más que una maniobra del gobernador de Buenos Aires que trató de romper la fórmula Elizalde-Urquiza, especulando con las ambiciones de este último.

Es así que el día que se reunieron los electores, eligen presidente de la República a Domingo F. Sarmiento, con 21 votos de Buenos Aires, la totalidad de los de Mendoza, San Juan, San Luis, La Rioja, Córdoba y Jujuy.

Adolfo Alsina logra los suficientes para acompañarlo como vicepresidente. El presidente electo obtuvo un total de 79 votos; Urquiza, 28; Elizalde, 22; y, para la vicepresidencia, Alsina contabilizó un total de 83 votos.

Las razones por la cual fue elegido Sarmiento tienen sus explicaciones, siendo una de ellas la generalizada oposición a la guerra. El nuevo presidente intentó apartar, en cierto sentido, al país de la guerra, pero no logró su objetivo por dos razones principales: primero, por la propaganda aliada contra Solano López y las historias de sus atrocidades crearon un clima para que se busque un castigo al presidente paraguayo; y, segundo, a fines de 1868 y principios de 1869 -inmediatamente después de la toma del mando por parte de Sarmiento- las sucesivas y definitivas victorias militares aliadas aseguraban el inminente triunfo final(16).

(16) F. J. McLynn. “Consequences for Argentina of the War of Triple Alliance. 1865-1870” (Julio de 1984). Academy of American Franciscan History, “The Americas”, volumen 41, Nro. 1, pp. 96-97. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

La Administración de las presidencias de Mitre como la de su sucesor Sarmiento, estuvieron fuertemente influenciadas por los acontecimientos ocurridos en el frente de batalla paraguayo y fue aquel conflicto el que permanentemente adquirirá relevancia en la política local.

En la provincia de Corrientes, durante el año 1868, la situación política revestía carácter grave; la oposición al Gobierno de Evaristo López venía directamente de grupos políticos de peso político que, con apoyo de algunos oficiales del Ejército, compaginaron un movimiento que estalló el 27 de Mayo de 1868, teniendo como finalidad derrocar al Gobierno legalmente constituido.

En esencia, este movimiento inconstitucional abrirá, nuevamente, en la provincia un período beligerante, que no quedará definitivamente sellado hasta la batalla de Ñaembé, en 1871.

Las Intervenciones realizadas u omitidas durante el proceso eleccionario no ejercieron influencia visible sobre el resultado final. La actuación de Arredondo en Córdoba -durante el interinato de Paz- favoreció a Sarmiento con 16 votos; mientras que la Intervención en Santa Fe -realizada bajo la dirección de Mitre- le quitó 8 votos; y la Intervención en La Rioja -ejercida bajo la misma dirección- pretendió vanamente sustraerle seis votos más.

Los doce sufragios urquicistas de Corrientes tampoco hubieran impedido el triunfo de Sarmiento.

- Primeros escarceos belicistas

Los sucesos ocurridos en Corrientes en 1868 fueron generados por intereses que se originaron más allá de los límites provinciales. El Gobierno Nacional, en pocos meses, cambiaría de titular y la disputa por la presidencia será apasionada. La insurrección de Corrientes impedirá que los doce electores de la provincia fueran para Urquiza, quien los tenía asegurado con López(17).

(17) María Amalia Duarte. “Trascendencia de la Revolución de Corrientes en 1868” (1994), p. 181. Enrique M. Barba (in memoriam). Estudios de Historia, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

El Gobierno de éste había estrechado fuertes lazos con los federales de Entre Ríos, en tal medida que éstos denunciaron -con anterioridad- la gestación de aquel golpe contra el Gobierno constitucional correntino.

El plan desestabilizador ya estaba en marcha y la decisión tomada. Las previsiones anunciadas no fueron suficientes y en la mañana del 27 de Mayo de 1868 las tropas que obedecían al comandante Wenceslao Martínez rodearán la casa del gobernador, a quien detendrán, violando todos los principios constitucionales y sumergiendo a la provincia -una vez más- en un estado de descontrol y en un nuevo clima bélico.

José Hernández, que en la Administración de López se desempeñará como Secretario de la Legislatura y Fiscal de Gobierno, escribirá tiempo después sobre la destitución del gobernador correntino:

En momentos de la revolución, soldados dela Armada rodearon nuestra casa, intimándonos orden de prisión.
Abandonamos la ciudad y, en el carácter de Gobierno, continuamos cinco meses la lucha armada de que fue teatro aquella provincia. El Gobierno embargó nuestra imprenta.
“Mi esposa reclamó de este violento despojo, pero fue desoída, y la injusticia se consumó como se consumaron todas las injusticias(18).

(18) Periódico “Río de la Plata”, Buenos Aires, del 17 de Mayo de 1870, en Fermín Chávez. “José Hernández (Periodista, Político y Poeta)” (1959), p. 42. Ediciones Culturales Argentinas, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Los sublevados tomaron los edificios públicos con el apoyo de numerosos oficiales del Ejército que tenían tropas a su mando, siendo el cabecilla el comandante Wenceslao Martínez. Una vez detenido el gobernador, fue suplantado por Francisco Escobar, Presidente de la Legislatura(19).

(19) Wenceslao Néstor Domínguez. “Corrientes en las Luchas por la Democracia (la Revolución de 1868)” (1947), pp. 34 y 35. Talleres Peuser S. A., Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

El gobernador constitucional prisionero redactó -bajo presión- una Nota a la Legislatura renunciando al cargo. En aquellos días tres cañoneras de la Escuadra brasileña llegaron al Puerto de Corrientes y en él se estacionaron para observar los acontecimientos(20).

(20) Fermín Chávez. “La Vuelta de José Hernández” (1973), p. 70. Ediciones Theoría, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Cabe señalar que el Imperio del Brasil utilizaba como base de operaciones en la guerra la Isla del Cerrito, situada en la confluencia del río Paraguay con el Paraná, frente al Puerto correntino. La posesión brasileña de esta Isla durará hasta 1872(21) por lo que es fácil entender el por qué buques del vecino país se estacionaron frente a Corrientes para monitorear el proceso político.

(21) Hernán Félix Gómez. “Historia de la Gobernación Nacional del Chaco” (1939), p. 64, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

La noticia del movimiento militar y político se diseminó rápidamente hacia todos los puntos de la provincia y el país. La presencia brasileña fue comunicada al Jefe de Estado Mayor del Ejército, general Juan A. Gelly y Obes quien, sin mostrar ninguna preocupación por los hechos acontecidos en la capital correntina respondió -desde Paso Pucú- a Francisco Escobar, el reconocer su autoridad de nuevo gobernador, ordenando a las autoridades nacionales en Corrientes para que lo registren como tal(22).

(22) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Correspondencia Oficial, tomo 231, folio 159. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Hay que señalar que al retirarse el presidente Mitre del frente de batalla y regresar a Buenos Aires -por la muerte del vicepresidente Marcos Paz- a fin de asegurar el mejor manejo de los hilos de la campaña electoral que se avecinaba, será el ministro de Defensa -el ya citado general Gelly y Obes- la máxima autoridad argentina en el frente paraguayo, pasando a ser quien impartía las órdenes y recibía las consultas y pedidos de los sublevados del 27 de Mayo.

Oficiales del Ejército argentino en campaña contra el Paraguay participaron activamente en la revuelta contra López, actuando con armas que debían ser destinadas a la guerra. Tal fue el caso de Santiago Baibiene, Daniel L. Artaza, Federico Gauna, Nicolás Gallardo, entre otros.

Esta cuestión llegó hasta el Congreso de la Nación cuando el senador correntino Wenceslao Díaz Colodrero denuncia esta situación anómala en una vibrante intervención, señalando que “un puñado de sediciosos, en lugar de estar en las filas de nuestro Ejército, se burlan de los sacrificios de la patria, huellan nuestras Instituciones, encienden la guerra civil y la anarquía y convulsionan la misma base de las operaciones de la guerra(23).

(23) “Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores de la Nación Argentina del año 1868” (1893), pp. 170, 171 y 184. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Un sector de la provincia -que acaudillaba el general Nicanor Cáceres, desde Curuzú Cuatiá- manifestó expresamente su oposición al nuevo Gobierno, sosteniendo la Administración de Evaristo López. Una Proclama, que invitaba a las armas a todos los correntinos a defender el Gobierno depuesto, otorgaba a la situación características decisivas.

Dados los acontecimientos, la caballería entrerriana se movilizó hasta el límite con Corrientes, cumpliendo expresas órdenes del general Justo José de Urquiza, quien había sido electo nuevamente gobernador de Entre Ríos el 1 de Mayo pasado. Urquiza organizó milicias a efectos de auxiliar a su colega correntino, en virtud a un compromiso defensivo secreto que ambos habían concertado(24).

(24) Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1929), tomo I, p. 334. Ed. El Ateneo, Librería Científica y Literaria, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Esas milicias estaban dirigidas por Justo Carmelo Urquiza (“Justito”), hijo del caudillo.

Esta situación generó dificultades logísticas al Gobierno Nacional, sobre todo en el frente de guerra contra el Paraguay. Y es que el espacio geográfico que ocupaba Cáceres con sus batallones era justo el corredor de aprovisionamiento de los Ejércitos Aliados, sobre todo en lo referente a tropillas(25).

(25) Dardo Ramírez Braschi y José Luis Caño Ortigosa. “La Influencia de la Presencia Militar Brasileña en Corrientes”, en “Anuario de Estudios Americanos”, 70, 1, Enero-Junio (2013), p. 262, Sevilla (España). // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

El general Cáceres, desde hace algunos años, mantenía una estrecha relación con Justo José de Urquiza, que arrancaba de la batalla de Potrero de Vences (27 de Noviembre de 1847), donde combatieron juntos contra las tropas del gobernador Joaquín Madariaga.

La larga trayectoria de Cáceres y su influencia por años en el Departamento Curuzú Cuatiá y sus alrededores, hicieron de su figura un verdadero líder en la campaña correntina, sobre todo al sur del río Corriente, a tal punto que su apoyo hacia Evaristo López -en 1865- hizo posible que éste fuese elegido gobernador.

Por todo ello, Cáceres desconoce a la insurrección liberal de 1868 y apoya al Gobierno constitucional de López. Sin dejar que los días transcurriesen, Cáceres organiza sus tropas y, en grito de guerra, se opone a todo lo sucedido.

En esta situación, el general Urquiza juega un rol trascendente. Primero, por ser la cabeza visible del partido federal y, segundo, por la influencia político-militar de la provincia de Entre Ríos en el mapa político de la República. Los lazos comunicativos entre Cáceres y Urquiza fueron estrechándose en momentos previos a la destitución de López debido a la necesidad que los doce electores correntinos votasen al segundo en la fórmula presidencial.

En los primeros días de Julio, “Justito” Urquiza, Jefe Político de Concordia, se moviliza con su caballería a lo largo de la línea divisoria interprovincial lo que garantizaba, en cierta forma, un respaldo a las decisiones de Cáceres.

Mientras tanto, Escobar convocaba la Legislatura para el 8 de Junio a fin de que tratase la renuncia del gobernador, prohibiéndole considerar ningún otro asunto. Los diputados se negaron a sesionar. Tiempo después, el interino Escobar, asistido por sus ministros doctor Juan Lagraña y Gregorio Pampín, disolvió la Legislatura, dando por razón la inasistencia de sus miembros a las Sesiones Extraordinarias a la que los había citado. De la inasistencia pertinaz deducía el propósito de abandonar los cargos...(26).

(26) Decreto de Junio 16 de 1868, en “La Voz de la Patria” (Corrientes), Nro. 5, Junio 18 de 1868, en Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1929), tomo I, p. 334. Ed. El Ateneo, Librería Científica y Literaria, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Acto seguido, Escobar convocó al pueblo a elegir nuevos legisladores. Es que tenía necesidad de cambiar una Legislatura lopista por una Legislatura liberal. El 25 de Julio se reunió la Legislatura así formada y designó presidente a Victorio Torrent; López, siempre en la cárcel, fue obligado a solicitar del nuevo Cuerpo la consideración de su renuncia. Esta le fue aceptada y Escobar entregó el Gobierno al Presidente de la Legislatura.

En la capital de Corrientes, los nuevos hombres del Gobierno -una vez que triunfaron y se aseguraron el éxito de la insurrección- pusieron en máxima alerta a todas las milicias de los Departamentos que les eran adictas y convocaron a las mismas para conformar las columnas que marcharían hacia el sur, a enfrentar a Cáceres y Urquiza.

El Ejército liberal correntino se dividió en dos grandes grupos: el primero, comandado por el coronel Raymundo Reguera; y, el segundo, conducido por Nicolás Ocampo. La convocatoria, desde un principio, estuvo inmersa en inconvenientes: la falta de armas, escasez de alimentos y ropa para las tropas dificultaban la tarea. Sin embargo, pese a todo, las dos columnas de aquel Ejército se fueron conformando, lenta pero constantemente.

El sector Norte de Corrientes no fue indiferente al llamado liberal: para dar un ejemplo citamos la actitud de Guillermo Andrade -médico porteño que residía en San Roque- quien se pone a disposición, junto a sus servicios y su botica particular, en beneficio del Ejército que se alistaba, lo que fue aceptado por las autoridades capitalinas(27).

(27) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Correspondencia Oficial, tomo 231, folio 216. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

La ubicación del Campamento del general Cáceres -a principios de Junio- era incierta pero, según informes que poseía la Comandancia Militar de los Departamentos del Norte, se encontraría en San Roque, ya que se había movilizado desde las cercanías de la Ciudad de Goya, donde últimamente se hallaba, y había contramarchado en dirección al Paso del río Corriente, denominado Santillán, contando -según fuentes del Ejército que respondía a Torrent- con más de 400 hombres en los que -según los liberales- reinaba el desánimo(28).

(28) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Correspondencia Oficial, tomo 231, folios 201-202. Carta del 8 de Junio de 1868, del comandante Raymundo Reguera al gobernador provisorio Francisco Escobar. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Sin embargo, el propio Cáceres sostenía lo contrario; según él, sus tropas se encontraban fortalecidas y con perspectivas de incrementar su número. Testimonio de ello es la carta que aquél envía al Juez de Paz de Restauración, José Luis Madariaga, el 4 de Junio de 1868, en la que comunica los próximos pasos a seguir y que su Ejército estaba formado por más de 1.200 hombres entusiasmados y decididos, a los que se incorporan otras fuerzas día a día(29).

(29) Documento donado por Gisela Amadez de Girau al doctor Héctor Bóo. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

El Ejército del general Cáceres se hallaba íntegro, con posibilidades de multiplicarse y con factibilidad de obtener un triunfo sobre sus enemigos. El 9 de Junio, Nicolás Ocampo y sus tropas ocuparon -sin resistencia- el poblado de Mercedes y, al mismo tiempo, el Departamento Paso de los Libres brinda su apoyo a dicha columna(30).

(30) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Correspondencia Oficial, tomo 231, folio 205. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Otro movimiento -pero esta vez impulsado por el denominado Ejército Constitucional, que respondía a Nicanor Cáceres- se produce en el Departamento Esquina, al sudoeste provincial. Las tropas del Jefe de la Frontera de Entre Ríos, coronel Domingo Paniagua -con 400 hombres- se apodera, el 8 de Junio, del pueblo de Esquina, que respondía a las instrucciones del nuevo Gobierno.

En la ocasión no se produjo ningún combate, por no existir tropas suficientes para un enfrentamiento. El Juez de Paz del poblado tuvo que refugiarse en la goleta norteamericana “Louisa A. Lohorsen”, que se encontraba anclada en el puerto esquinense, y así pudo salvar su vida(31).

(31) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Correspondencia Oficial, tomo 231, folio 144. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

El avance permanente de las columnas del Ejército liberal al Norte y Sur del río Corriente cercaron al general Cáceres; es así que éste debió replegarse al sur, hasta el límite con Entre Ríos, dejando el Departamento Curuzú Cuatiá a merced del coronel Ocampo.

El espacio geográfico que ocupaba el general Cáceres con su ejército importaba serios inconvenientes, tanto al Gobierno Provincial como al Ejército Aliado, que combatía contra el Paraguay. Al ser la provincia de Corrientes centro de aprovisionamiento de los regimientos de la Triple Alianza en el Paraguay, transitando por su territorio toda la hacienda vacuna que consumían las tropas, este movimiento comercial de abastecimiento se vio interrumpido en los meses que duró la guerra civil correntina, ya que el general Cáceres bloqueó el paso de las tropillas.

Esta maniobra se volvió parte de la estrategia militar y su constante ejecución sumó problemas más allá de la disputa entre correntinos. Esta situación fue informada el 10 de Junio por el nuevo Gobierno Provincial al general Gelly y Obes, Jefe del Ejército argentino en el frente paraguayo, para que resuelva lo que creyere más conveniente(32).

(32) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Copiador de Notas del Ministerio de Gobierno, Legajo 24, Cuaderno 1, folio 42. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

El Jefe de Policía de Corrientes informaba al ministro de Gobierno, Juan Lagraña, que:

esta grave actitud asumida por el sedicioso general, ya no se limita solamente contra las autoridades constituidas de la provincia, sino también se revela contra el Ejército Aliado.
No es éste el único caso de esta naturaleza; tengo conocimiento que el mayor Candia, de Bella Vista, que también obedece las órdenes de Cáceres, ha tenido o embargado otra tropa que venía para el consumo del Ejército en Operaciones contra el Paraguay, la que indudablemente hubiera llegado a su destino si Candia no hubiese fugado de aquel Departamento(33).

(33) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Correspondencia Oficial, tomo 231, folio 212. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Por todo esto urgía, tanto al Gobierno correntino como al nacional, derrotar a los sostenedores de la Administración López.

Mientras esto ocurría en la campaña provincial, en la capital, el 12 de Junio, de acuerdo a lo preestablecido, debían reunirse en la Legislatura los electores para manifestar su voto para elegir nuevo presidente y vicepresidente de la República, lo que no pudo realizarse, porque se contó con la presencia de sólo cinco electores, que no pudieron formar quórum, según las constancias de Actas.

Los presentes fueron Nicanor Pujol, José Navarro, Juan de M. Godoy, Luis Navarro y Gervasio Gómez(34). El fracaso de esta reunión fue el objetivo primordial del movimiento del 27 de Mayo contra López.

(34) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Correspondencia Oficial, tomo 231, folio 223. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

La situación de crisis en la provincia era una cuestión que afectaba directamente al teatro de operaciones de la guerra. Así, Mitre, fue partidario de prevenir puntualmente al marqués de Caxias, haciéndole comprender que Corrientes era base de operaciones y depósito de provisiones de los Ejércitos Aliados, por lo que se justificaba la movilización de fuerzas que estaban empleadas en el frente paraguayo para garantizar la paz política en Corrientes(35).

(35) “Archivo del general Mitre, Guerra del Paraguay” (1911-1913). Carta de Mitre a Gelly y Obes, Buenos Aires, 18 de Junio de 1868. en tomo III, p. 245, (veintiocho volúmenes), Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Pero la preocupación principal del Gobierno Nacional terminó centrada en las actitudes y maniobras de Nicanor Cáceres que, con su proceder, complicaba cada vez más. El presidente Mitre incitó a ajustar cuentas con el militar correntino, primero por su desobediencia, segundo por su hostilidad de hecho en cuanto a la provisión de los Ejércitos Aliados y, tercero, por el tenor de su comunicación al marqués de Caxias(36).

(36) “Archivo del general Mitre, Guerra del Paraguay” (1911-1913). Carta de Mitre a Gelly y Obes, Buenos Aires, 24 de Junio de 1868, en tomo III, p. 249, (veintiocho volúmenes), Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Respecto a esta última cuestión, recordamos que Cáceres solicitó a las autoridades brasileñas colaboración para su accionar, pero el mando dirigido por el marqués mantuvo la más estricta neutralidad en los acontecimientos políticos de la provincia de Corrientes(37).

(37) Instituto Histórico e Geográfico Brasileiro de Río de Janeiro (IHGB), Archivo, Lata 313. Carta Reservadísima del marqués de Caxias al Emperador del Brasil, 22 de Junio de 1868. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Política correntina en tiempos de guerra. 1865-1869” (2015). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Información adicional